2025 ha continuado la tendencia ascendente de los últimos años y el número de lanzamientos, cantidad de satélites y masa puesta en órbita ha seguido aumentando. En 2025 se han llevado a cabo 324 lanzamientos orbitales, todo un récord absoluto que supera ampliamente al récord de 259 lanzamientos orbitales de 2024. El protagonista indiscutible ha sido el Falcon 9 de SpaceX: nada más y nada menos que 165 lanzamientos, superando los 134 lanzamientos orbitales de 2024. El resto de lanzadores de Estados Unidos ha llevado a cabo 29 misiones, y eso teniendo en cuenta los 18 lanzamientos del pequeño Electron de Rocket Lab, muchos de ellos desde Nueva Zelanda.



SpaceX ha efectuado más lanzamientos que el resto del mundo junto y mantiene además un monopolio de facto de los vuelos tripulados estadounidenses. El significativo ascenso de China en número de lanzamientos, que ha pasado de 68 a 93, queda enmascarado por este aluvión de misiones de la empresa de Elon Musk. El sistema de lanzamiento Starship realizó cinco misiones suborbitales y, aunque siguen siendo lanzamientos de prueba, podemos decir que solo las dos últimas fueron un éxito completo. El continuado ascenso de SpaceX y China contrasta con el estancamiento del resto del mundo, donde todo continúa más o menos igual. Tras los 93 lanzamientos de China, las siguientes naciones con más misiones son Rusia, con 17 (igual que en 2024), y Europa, con 8 lanzamientos (contando la primera misión fallida del cohete privado alemán Spectrum).



Paradójicamente, mientras SpaceX está en su apogeo, 2025 pasará a la historia como el año en el que la empresa de Hawthorne dejó de ser el único operador del mundo con cohetes orbitales reutilizables. Blue Origin logró recuperar la primera etapa del cohete New Glenn al segundo intento y en China se probaron por primera vez dos lanzadores reutilizables, el Zhuque 3 y el CZ-12A, aunque no consiguieron hacer aterrizar la primera etapa. En cuanto a lanzamientos fallidos, llama la atención el segundo fracaso de un cohete H3 japonés y el de un PSLV indio. No ha sido un buen año para las nuevas empresas de lanzadores, que han experimentado varios fallos: el Alpha de Firefly, el Zhuque 2E de LandSpace, el HANBIT-Nano de Innospace, el Ceres 1 de Galactic Energy, el Spectrum de Isar Aerospace o el Eris de Gilmour Space se encuentran entre los cohetes privados que han sufrido lanzamientos fallidos.


En 2025 hemos sido testigos de ocho misiones tripuladas: cuatro naves Crew Dragon de SpaceX, dos naves chinas Shenzhou y dos Soyuz-MS rusas. Las dos estaciones espaciales de la humanidad —la ISS y la Estación Espacial China— han permanecido, un año más, habitadas sin interrupción. Principalmente gracias al Falcon 9, la mayor parte de lanzamientos han tenido lugar desde Florida (KSC y Cabo Cañaveral), 109 misiones, y Vandenberg, 66 misiones, con el ascenso de Vandenberg —por el Falcon 9— como nota llamativa. El tercer lugar lo ocupan el centro espacial de Jiuquan, 34 lanzamientos, el de Wenchang, 21 lanzamientos —gracias al nuevo centro espacial comercial de Hainán—, Xichang, con 19, la isla de Mahia en Nueva Zelanda, con 17 (todos ellos lanzamientos del Electron) y el centro de Taiyuan, con 12 (sin contar los 7 lanzamientos marinos desde el mar Amarillo a cargo de Taiyuan).


Con respecto a la masa puesta en órbita, SpaceX sigue liderando con amplísima diferencia. Eso sí, la mayoría de cargas útiles de la empresa estadounidense son, una vez más, satélites de comunicaciones Starlink (123 lanzamientos de 165, o sea, el 75%). 2025 también pasará a la historia como el año en el que el número de Starlink lanzados superó las diez mil unidades.


Estados Unidos
El enorme éxito de SpaceX con el Falcon 9 en 2025 contrasta con el año agridulce que ha protagonizado el sistema de lanzamiento más potente de la historia, la Starship. Las cinco misiones de prueba suborbitales efectuadas en 2025 han sido una mezcla de fracasos y éxitos. En los dos primeros lanzamientos se recuperaron las primeras etapas —los Super Heavy B14 y B15—, pero se perdió la segunda etapa —las S33, S34 y S35— en las tres primeras misiones antes de la reentrada. Las S33 y S34 se desintegraron además sobre el Caribe y la S36 explotó en tierra durante una prueba, al igual que el Super Heavy B18. Por contra, en los dos últimos lanzamientos las S37 y S38 alcanzaron la trayectoria prevista y amerizaron de una pieza en el océano Índico. Además, en la 9ª y 11ª misión la primera etapa fue reutilizada con éxito. Sin embargo, la decisión de desmantelar el diseño de la primera rampa para construir una nueva similar a la segunda en Starbase y la explosión del B18 en tierra conspiraron para evitar que hubiese más misiones en 2025, terminando el año sin alcanzar la órbita.


La realidad del programa Starship en 2025 contrasta fuertemente con la visión de Elon Musk. En 2025 el billonario dio más detalles sobre su —tremendamente ambicioso— plan para colonizar Marte. Los problemas de Starship hicieron que en 2025 el administrador interino de la NASA, Sean Duffy, cuestionase directamente la capacidad de SpaceX para poner a punto el módulo lunar HLS de Artemisa III antes de que China llegue a la Luna. En este sentido, en 2025 también pudimos ver más detalles del HLS y se confirmó que Artemisa III no tendrá lugar hasta 2028, un año más tarde de lo previsto. Finalmente, y tras un inicio en falso, Jared Isaacman se convirtió en el administrador de la NASA. Está por ver si beneficiará a SpaceX tanto como se ha anunciado o si pondrá en marcha una versión completa o parcial de su plan Atenea.



El New Glenn de Blue Origin por fin debutó en 2025 y realizó dos misiones, recuperando la primera etapa en la segunda misión, todo un récord. EE. UU. dispone de otro lanzador superpesado tras el Falcon Heavy, el SLS y la Starship. En la segunda misión se lanzaron además las pequeñas sondas ESCAPADE de la NASA hacia Marte. En 2025 la megaconstelación Kuiper de Amazon —ahora denominada Amazon LEO— comenzó a ser desplegada.


En el frente tripulado, EE. UU. lanzó cuatro misiones tripuladas, todas ellas naves Crew Dragon de SpaceX, tres de ellas a la ISS, incluyendo la misión comercial Axiom 4. Además, se lanzó la primera nave tripulada a una órbita polar, la misión turística Fram2. En marzo la tripulación de la Starliner CFT regresó finalmente a la Tierra en una Crew Dragon tras 286 días en el espacio. La Dragon CRS-33, equipada con motores Draco adicionales, efectuó cinco maniobras para elevar la órbita de la estación, un tipo de maniobra que hasta ahora, y dejando pruebas experimentales, solo había sido posible usando el segmento ruso de la estación.



Con respecto a las sondas espaciales, mientras se cancelaba de facto la misión de retorno de muestras de Marte MSR, los rovers Perseverance y Curiosity continuaron explorando el planeta rojo un año más, aunque la NASA perdió la conexión con la sonda MAVEN a finales de año. La sonda lunar Blue Ghost M1 se convirtió en la primera misión del programa CLPS en alunizar con éxito, mientras que el módulo lunar Nova-C Athena de Intuitive Machines se dio un castañazo en el polo sur durante la misión IM-2, de forma muy parecida al módulo Odysseus de la misión IM-1 de 2024. En abril la sonda Lucy sobrevoló el asteroide 52246 Donaldjohanson.



China
Para China 2025 ha sido un buen año, consolidando su lugar como segunda potencia espacial del planeta. El país efectuó 93 lanzamientos orbitales, un salto importante con respecto a las 68 misiones de 2024, que ya eran todo un récord. Recordemos que hace apenas una década el número de lanzamientos espaciales chinos no superaba las dos decenas. De hecho, si no contamos a SpaceX, China ha lanzado más misiones orbitales que el resto del mundo junto, incluyendo las demás empresas estadounidenses. En 2025 China ha colocado 364 satélites en órbita, muy lejos de SpaceX, pero todo un récord para el país.

Eso sí, el aumento de lanzamientos ha sido gracias, casi en su totalidad, al contratista estatal CASC. La pléyade de empresas new space chinas ha fallado, un año más, en lograr un aumento significativo de la cadencia de lanzamientos. De los muchos cohetes privados que debían debutar en 2025, solo el Zhuque 3 de LandSpace logró despegar —con éxito—, aunque no pudo recuperar la primera etapa. Por otro lado, el despliegue de la megaconstelación Qianfan (SpaceSail) se ha visto congelado por problemas con los satélites (solo 3 lanzamientos en 2025), aunque, a cambio, la constelación Guowang (SatNet) ha visto incrementado el ritmo de lanzamientos (16 lanzamientos en 2025). No obstante, el país sigue construyendo infraestructuras de lanzamiento privadas y estatales como si no hubiera un mañana en el nuevo centro espacial comercial de Hainán y en el polígono comercial de Jiuquan, una inversión que en los próximos años deberá dar sus frutos. En 2025 debutaron los lanzadores CZ-8A y CZ-12A, este último el segundo cohete chino reutilizable, que tampoco logró recuperar la primera etapa.


En 2025 China se ha enfrentado a la primera crisis de su programa tripulado al descubrirse grietas en la ventana de la cápsula Shenzhou 20. Como resultado, la tripulación de la Shenzhou 20 regresó en la Shenzhou 21 y se lanzó la Shenzhou 22 sin tripulación. En 2025 vimos la primera prueba del sistema de escape de la nave Mengzhou y del sistema de propulsión del módulo lunar Lanyue, así como dos encendidos estáticos de la primera etapa del nuevo cohete CZ-10.



En cuanto a sondas, China lanzó la segunda sonda planetaria de su programa espacial, la Tianwen 2, que traerá muestras del asteroide Kamo’oalewa en 2027 y estudiará el cometa-asteroide 311P/Elst-Pizarro, al que llegará en 2035.

Rusia
Rusia mantuvo en 2025 su apática tendencia con respecto al programa espacial de los últimos años, aunque mantuvo el número de lanzamientos orbitales de 2024, 17 (menos que las misiones orbitales del cohete Electron). Además de doce misiones de cohetes Soyuz, se lanzaron cuatro Angará 1.2 y un cohete pesado Angará A5. Se lanzaron las naves tripuladas Soyuz MS-27 y Soyuz MS-28. En este último lanzamiento la rampa PU-6 del Área 31 de Baikonur, la única desde donde despegan las naves tripuladas Soyuz y las naves de carga Progress, resultó dañada. También se lanzaron en 2025 las naves de carga Progress MS-30, MS-31 y MS-32.


Europa
En 2025 Europa efectuó cuatro lanzamientos del Ariane 6, incluyendo el primero totalmente exitoso, aunque la versión pesada A64 tendrá que esperar a 2026 para despegar. El Vega-C se comportó como estaba previsto, pero el primer lanzamiento del cohete Spectrum de la empresa alemana Isar Aerospace terminó en fracaso. El observatorio europeo Solar Orbiter abandonó en febrero la eclíptica y se lanzaron, entre otros, los satélites de observación de la Tierra Sentinel-1D, Sentinel 5A y Biomass. Por otro lado, la exitosa misión Gaia concluyó sus observaciones.


Resto del mundo
El módulo lunar japonés Hakuto-R M2 Resilience se estrelló contra la Luna en junio y el séptimo lanzamiento del cohete H3 japonés terminó en fracaso. El primer lanzamiento de los cohetes Eris —Australia— y HANBIT-Nano —Corea del Sur— también terminaron mal. Por otro lado, Japón lanzó el primer ejemplar de la nave de carga HTV-X a la ISS.




Feliz año, chavales.
Gracias, igualmente!!
Gracias por la entrada y feliz 2026.
Todos los años me hago un resumen mensual del año a partir de entradas de Daniel. Sólo vale elegir una de cada mes. Jeje, cada año es más difícil elegir porque cada vez pasan más cosas interés. Lo dejo aquí.
https://foro.sondasespaciales.com/index.php?topic=16482.msg229730#msg229730
!Buena selección! Una docena de oro.
Gracias!
Párraga se fuerte y aguanta.
Saludos.
Hola HG. Coincido con la mayoría de los puntos que argumentas. Solo me gustaría apuntar que Elon Musk y sus empresas, socios, bancos y poseedores de valores es el explícito ejemplo de lo que Herbert Marcuse llamó país de capitalismo avanzado. Habría que tener en cuenta que Tesla y SpaceX no pagan impuestos federales en el país pero sí los pagan en Alemania y China. En el sistema financiero norteamericano magnates como Musk dependen de modo crítico de los bancos que transforman en liquidez monetaria el precio de la acción.
Se da la paradoja que el efectivo con el que cuenta Musk en sus tarjetas procede de la venta de sus acciones. El sistema norteamericano alimenta negocios y burbujas a cambio de eximir de impuestos federales a las compañías emprendedoras. Supongo que el ciudadano común confía en que el baile de proyectos tecnológicos y su repercusión en la bolsa no ponga en peligro la seguridad laboral de los trabajadores.
Y el burro cayó… Que no esque tenga relación ni con la entrada ni con la temática pero como al final se toca tanta geopolítica. ..
Reitero como alguno apunta mi animo y recuerdo a los contertulios posiblemente afectados .
Tan fácil era no darle al imperio el gusto de revolcarse cual cocodrilo con otra presa jugosa de las que tanto gustan…
El ORANGUTÁN entre rejas, con camisa a rayas, dorsal y bola de hierro unida al pie por una cadena.
Pronto le acompañará Mr.Bean .
Mientras los idiotas gimen , las víctimas se regocijan y el de alambres en la cara para mantener la geta tersa hace equilibrios dialécticos en el alambre ,escuchando graznidos de omega- Tucanae y sandeces de la niña de la curva cueva agarrada del brazo de la cajera venida a más por la estulticia de casi un millón de moscardones con ganglios no cerebrales.
Es una magnífica era para dejar caer las caretas y ver quién cree que el Derecho Internacional es algo opcional vs el hecho de que es (¿era?) un nivel más de civilización. El Derecho Internacional no está para proteger a dictadores, está para limitar el poder de los más poderosos y no acabar de nuevo como a principios y mediados del siglo XX. Cuando los imbéciles con el cerebro hecho puré celebran el secuestro de Maduro están validando un marco de relaciones internacionales en el que tu vecino puede invadirte y cambiar tu gobierno (o fusilarte, por qué no) simplemente porque no le ha gustado cómo le miras. Es la lógica del abusón y de la ley del más fuerte. Y todos, todos los que lo celebráis sois poco más que chimpancés desechables para los que ejercen ese abuso, y os quitarán del medio en el momento adecuado en cuanto seáis una molestia. Hasta para tener instinto de supervivencia sois imbéciles incapaces de relacionar el origen de las dos guerras mundiales (y el exterminio de tipos como vosotros) con lo que está pasando ahora.
Como chimpancé desechable e imbecil con el cerebro desechable veo que falta mi respuesta.
Habíamos quedado en que no se permitían los insultos.
Veo que es una propuesta asimétrica en blog que no se controla equitativamente.
Cosas de lo woke en cerebros modelados.
De acuerdo contigo Hillary.
Además de hablar de algo que solo existe en el papel ¿ Derecho internacional?¿ auspiciado y defendido por la ONU, organización en la que la mayoría de los integrantes son autocracias, dictaduras reales o de hecho con elecciones que presentan partido único, monarquías absolutistas ,etc..?
Y luego insultos de chimpancés desechables y cerebros hechos puré; este tipo no tiene ni imaginación para inventar nuevos insultos.
Leí tu respuesta y he visto que te la borraron, mientras que él comentario de este sigue.
Cosas de la vida, dicen en mi pueblo.