La sonda Blue Ghost M1 se adentra en la noche lunar: el primer éxito rotundo del programa CLPS

Por Daniel Marín, el 23 marzo, 2025. Categoría(s): Astronáutica • Luna • NASA ✎ 104

¿Cómo es un anochecer en la Luna? A pesar de todas las sondas que hemos mandado a la Luna, se trata de una escena que nunca hemos contemplado en detalle porque las cámaras no suelen llevar muy bien eso de apuntar directamente al Sol y, por otro lado, porque las sondas normalmente se desactivan antes de que caiga la noche lunar con la esperanza de que las baterías puedan sobrevivir a las gélidas temperaturas durante dos semanas de oscuridad. Pero eso ha cambiado con la misión del módulo lunar Blue Ghost M1 de la empresa Firefly. El pasado 16 de marzo cayó la noche en el Mare Crisium y el Blue Ghost M1 fotografió una bonita puesta de Sol lunar con la participación estelar de Venus y la Tierra.

Puesta de Sol en la Luna (Mare Crisium) vista por Blue Ghost M1 en la que vemos el Sol (abajo), Venus (punto de luz sobre el Sol) y la Tierra (arriba) (Firefly Aerospace).

Al no haber atmósfera, la puesta de Sol es brusca, pero tras ocultarse el disco solar siguió habiendo algo de luz gracias a nuestro planeta, que es mucho más brillante que la Luna desde la Tierra, bañando el paisaje en la luz cenicienta. La luz solar tampoco desapareció de golpe debido a la luz dispersa por la corona y el polvo interplanetario (luz zodiacal). Poco después, a las 23:15 UTC del 16 de marzo de 2025, la sonda emitió su última señal. A diferencia de las sondas chinas Chang’e 3 y 4, diseñadas para sobrevivir a la noche lunar gracias al uso de generadores de radioisótopos, lo más probable es que Blue Ghost M1 no despierte de su letargo. No obstante, siempre es posible que lo logre, como le ocurrió a la sonda japonesa SLIM, que, contra todo pronóstico, superó el año pasado tres noches lunares. Blue Ghost M1 se convierte así en la primera misión estadounidense en la superficie lunar totalmente exitosa tras la misión Apolo 17 de 1972.

Amanecer lunar fotografiado por Blue Ghost M1 el 2 de marzo tras alunizar (Firefly Aerospace).
Otra vista del anochecer lunar del 16 de marzo (Firefly Aerospace).

La misión Blue Ghost M1 (denominada TO-19D para la NASA) es la primera del programa CLPS (Commercial Lunar Payload Services) de la NASA que se puede calificar de éxito completo tras el fracaso total del Peregrine PM-1 de Astrobotic, los aterrizajes forzosos del Nova-C Odysseus y el Nova-C Athena de Intuitive Machines. En concreto, el destino quiso que el tortazo del segundo módulo lunar Nova-C tuviese lugar poco después del alunizaje exitoso del Blue Ghost M1, poniendo de relieve las carencias de la empresa Intuitive Machines otra vez (y no, las misiones IM-1 e IM-2 no pueden considerarse, desde el punto de vista científico, ni siquiera un éxito parcial a estas alturas del siglo XXI).

Espectacular imagen del módulo lunar Blue Ghost M1 sobre la superficie lunar en el Mare Crisium con la Tierra cerca del horizonte (Firefly Aerospace).
El Blue Ghost levanta regolito durante el alunizaje (Firefly Aerospace).
Primera imagen de Blue Ghost M1 transmitida desde la superficie lunar Lugar de alunizaje (Firefly Aerospace).
Imagen de la superficie del 7 de marzo (Firefly Aerospace).

El Blue Ghost M1 alunizó el 2 de marzo de 2025 a las 08:34 UTC en el Mare Crisium de la Luna (18,56º norte, 61,81º este), a unos 2 kilómetros del cono volcánico Mons Latreille y a unos 100 metros del lugar previsto, coincidiendo con el amanecer local. La misión, bautizada Blue Riders in the sky, ha durado 14 días (346 horas) y ha logrado poner en la superficie diez instrumentos científicos de la NASA. A la agencia espacial le ha salido la misión por 155 millones de dólares: 101 millones que se entregarán a Firefly por la misión más los 44 millones del coste de los instrumentos. Aunque el dinero de la NASA no alcanza a cubrir el coste de la misión, se hace difícil justificar el adjetivo «comercial» con el que se ha descrito. La sonda ha enviado 119 GB de datos a la Tierra, de los cuales 51 GB corresponden a datos científicos.

Lugar de alunizaje (Firefly Aerospace).
Lugar de alunizaje (flecha blanca) en el Mare Crisium visto por la sonda LRO de la NASA (NASA).
Zona de alunizaje prevista (NASA).

Las seis cámaras del instrumento SCALPSS 1,1 (Stereo Cameras for Lunar Plume-Surface Studies) del Centro Langley de la NASA grabaron por primera vez la interacción de los escapes de los motores con el regolito lunar. Los resultados serán claves para modelar mejor el comportamiento del polvo lunar en ausencia de atmósfera y mitigar posibles interacciones dañinas con el motor u otros elementos de las naves. El instrumento LISTER (Lunar Instrumentation for Subsurface Thermal Exploration with Rapidity) taladró con éxito la superficie lunar y logró medir la temperatura del subsuelo hasta un metro de profundidad. La sonda inda Chandrayaan 3 tenía un instrumento parecido, ChaSTE, pero llegó a unos 8 centímetros de profundidad (por otro lado, las sondas chinas Chang’e 5 y 6, así como la soviética Luna 24 disponían de taladros para retorno de muestras que llegaron a más profundidad). Las cámaras del Blue Ghost grabaron la acción del taladro de LISTER en el regolito y se pudieron observar numerosas chispas causadas por la interacción entre el taladro y el regolito, cargado electrostáticamente. LISTER estuvo activo en varias ocasiones entre el 3 y el 10 de marzo.

El alunizaje visto desde 4 de las 6 cámaras SCALPSS de la NASA (NASA).
El taladro de LISTER en acción (Firefly Aerospace).
Instrumentos del Blue Gjost M1 (Firefly Aerospace).

No solo LISTER jugó con el regolito, también lo hizo el experimento PlanetVac, diseñado para recoger regolito mediante una técnica experimental basada en el uso de nitrógeno comprimido y que estaba situado en una de las patas de la nave. LISTER fue desplegado con éxito el 6 de marzo y un día después se hizo lo propio con el instrumento LMS (Lunar Magnetotelluric Sounder), desarrollado por el SwRI. LMS incluía un magnetómetro situado en el extremo de un mástil vertical de 2,5 metros y cuatro electrodos que se lanzaron a la superficie mediante muelles. Los electrodos, unidos por un cable a la sonda, alcanzaron distancias de 20 metros, permitiendo la medida de campos electromagnéticos con una base de 40 metros, permitiendo estudiar las propiedades del interior lunar hasta una profundidad superior a los mil kilómetros. Las cámaras de la sonda captaron el momento del «lanzamiento» de algunos de estos electrodos. Asimismo, el experimento LuGRE (Lunar GNSS Receiver Experiment) se realizó en colaboración con la Agencia Espacial italiana (ASI) y logró detectar y seguir las señales de los sistemas de posicionamiento global GPS y Galileo de cara a su uso en futuras misiones, incluido el programa Artemisa.

El instrumento PlanetVac de la NASA en acción sobre la superficie (Firefly Aerospace).
Momento del despliegue de uno de los cuatro electrodos del instrumento LMS a 20 m de distancia mediante muelles (Firefly Aerospace).

El ordenador resistente a la radiación RadPC, desarrollado por la Universidad Estatal de Montana – Bozeman para la NASA, funcionó sin problemas en la superficie lunar y durante su travesía por los cinturones de radiación (más larga en esta misión que en las misiones Apolo). En cuanto al resto de instrumentos, todos funcionaron bien, aunque la NASA no ha dado más datos sobre los mismos; en concreto, se echan de menos las imágenes en rayos X suaves (0,1 a 2 kiloelectronvoltios) de la Tierra tomadas por el instrumento LEXI. Incluso el instrumento pasivo NGLR (Next Generation Lunar Retroreflector), un retrorreflector láser, fue probado y reflejó los haces de dos observatorios terrestres diferentes.

La Tierra y, en primer plano, la antena en banda X del módulo lunar y, a su derecha, el telescopio LEXI (Firefly Aerospace).
Localización del instrumento LEXI (Firefly Aerospace).
La Tierra vista por Blue Ghost M1 desde la superficie lunar el 3 de marzo (Firefly Aerospace).

El 8 de marzo la nave comenzó a apagar y reducir el funcionamiento de varios instrumentos y sistemas para evitar el sobrecalentamiento al acercarse al mediodía lunar, con temperaturas de 121 ºC en la zona de alunizaje. A partir del 12 de marzo se reanudaron las operaciones normales de la sonda. El 14 de marzo Blue Ghost M1 se convirtió en la segunda misión tras la Surveyor 3 de 1967 en observar un eclipse de Sol desde la superficie lunar. El suceso comenzó a las 06:18 UTC y duró 2 horas y 16 minutos, obligando a usar las baterías del vehículo para mantener los sistemas activos y mitigar las bajas temperaturas, que bajaron bruscamente de 40 ºC a –170 ºC. De hecho, una de las sorpresas para los controladores de la misión fue comprobar cómo las temperaturas de la nave a lo largo de las dos semanas no se correspondían con las esperadas, no ya durante el eclipse, sino continuamente, por culpa del reflejo de la radiación solar en el paisaje lunar. Finalmente, y tras grabar una espectacular puesta de Sol, la misión mandó su última señal a las 23:15 UTC del 16 de marzo.

El efecto de anillo de diamantes del eclipse de Sol visto por el módulo lunar Blue Ghost M1, el 14 de marzo de 2025 al salir el Sol por detrás del disco terrestre tras la totalidad a las 08:30 UTC (Firefly Aerospace).
Vista desde la cubierta del módulo al comienzo del eclipse (07:30 UTC). Mercurio y Venus pueden verse sobre el Sol (Firefly Aerospace).

Firefly tiene previsto lanzar otras dos misiones del Blue Ghost, la M2 y la M3, en 2026 y 2028, respectivamente. Ambas contarán con un orbitador Elytra. En el caso de la M2, Elytra Dark servirá de retransmisor de datos del módulo lunar, que tiene previsto alunizar en la cara oculta. M3 alunizará otra vez en la cara visible, en Sinus Viscositatis, cerca de los edificios volcánicos de Gruithuisen, una de las zonas estudiadas para las misiones Apolo. Tras el éxito de Blue Ghost M1, las probabilidades de que estas misiones salgan bien es sin duda mayor. De todas formas, no tiremos la toalla: Blue Ghost M1 puede que resucite el próximo mes de abril.

La sombra de Blue Ghost M1 con el monte Latreille a la derecha (Firefly Aerospace).
Imagen de la Tierra poco antes del anochecer (Firefly Aerospace).

Blue Ghost se despidió de sus controladores con un bonito texto:

Mission mode change detected, now in Monument Mode.
Goodnight friends. After exchanging our final bits of data,
I will hold vigil on this spot in Mare Crisium to watch humanity’s continued journey to the stars.
Here, I will outlast your mightiest rivers, your tallest mountains, and perhaps even your species as we know it.
But it is remarkable that a species might be outlasted by its own ingenuity.
Here lies Blue Ghost, a testament to the team who, with the loving support of their families and friends, built and operated this machine and its payloads,
to push the capabilities and knowledge of humanity one small step further.
Per aspera ad astra!
Love, Blue Ghost

[Cambio de modo de misión detectado, ahora en Modo Monumento. Buenas noches, amigos. Tras intercambiar nuestros últimos datos, guardaré vigilia en este punto del Mare Crisium para observar el continuo viaje de la humanidad hacia las estrellas. Aquí seguiré más tiempo que vuestros ríos más caudalosos, que vuestras montañas más altas y, quizás, incluso a vuestra especie tal como la conocemos. Pero es destacable que una especie pueda ser sobrevivida por su propio ingenio. Aquí yace Blue Ghost, un testimonio al equipo que, con el cariñoso apoyo de sus familias y amigos, construyó y operó esta máquina y sus cargas útiles, con el fin de impulsar las capacidades y el conocimiento de la humanidad un paso más allá.
Per aspera ad astra!
Con cariño, Blue Ghost]

Otra vista del anochecer (Firefly Aerospace).
La noche cae en Mare Crisium con la luz cenicienta de la Tierra (Firefly Aerospace).
La misión Blue Ghost M2 de 2026 y la M3 de 2028 usarán un módulo lunar Blue Ghost y un orbitador Elytra en una configuración que «copia» las sondas chinas Chang’e 5 y Chang’e 6 (Firefly Aerospace).



104 Comentarios

    1. cronograma actualizado a la fecha del programa CLPS 2025:
      – agosto: Blue Moon Pathfinder de Blue Origin.
      – septiembre: Griffin Mission One (sin el VIPER) de Astrobotic Technology.
      Recordar que el primer CLPS fue el de Astrobotic Technology, el Peregrine, ni siquiera pudo abandonar la órbita terrestre.
      ..y ya, esperar mas para 2026.

  1. Un artículo sensacional. Enhorabuena.
    Las últimas imágenes transmitidas por Blue Ghost parecen extraídas de una película de ficción. Impresionantes, sin ninguna duda.
    Y el mensaje final emitido al término de su misión tiene un claro toque poético y una cierta visión anticipadora que nos invita a todos a pensar en el futuro.
    Lo dicho, desde mi punto de vista una de las mejores entradas que se han escrito en este blog.

    1. Unos de los tops sí, lo he disfrutado mucho. Las imágenes, el texto de despedida… ojalá no haya terminado aún y en abril veamos más imágenes.

  2. Felicidades al equipo. Sigo con el gusto agridulce por los fallos de la IM que me hacía mucha más ilusión. Pero chapeau por los que han diseñado una misión comedida que ha sabido funcionar.
    Ahora a no defallecer, la NASA tiene que mantener la inversión para que estos módulos sean operacionales. Hay que terminar y luego dar continuidad al trabajo, si se ha escogido este camino, toca defenderlo.

  3. Felicidades a Firefly y a la NASA.

    ¿Sobrevivirá el módulo Blue Ghost a nuestros ríos y montañas? Eh…, lo dudo. Puede que alguien lo traiga de vuelta en 100 años para donarlo a un museo.

    1. Igual alguien se atreve y hace lo mismo con la primera huella de Armstrong en la Luna…

      … o montan un museo alrededor del Apolo XI.

      A saber.

      ——————–

      Estupendo artículo, Daniel, como siempre. Nos malacostumbras con tanta calidad… pero artículo tras artículo, año tras año, ninguno de ellos baja ese nivel de calidad. Felicidades por tu trabajazo, monstruo.

      ——————–

      Universidad de Montana – Bozeman… curiosamente, ahí es, precisamente, donde la película «Star Trek: Primer Contacto» situaba el laboratorio de Zefram Cochrane (un viejo silo ICBM) y el lanzamiento de la primera nave con capacidad warp de la Tierra, la Phoenix… y el posterior aterrizaje, tras la huella warp del Phoenix, de la nave vulcana que establece el primer contacto, abriendo a la Humanidad las puertas del Universo, en el año 2067.

      1. Bien visto.
        Interesante coincidencia la del laboratorio de Montana, digna de un buen observador.
        Como también lo es la existente entre la obra Das Marsprojekt de Wernher von Braun y la mención de un tal Elon en su trama argumental.
        La ciencia ficción suele tener estas extrañas conexiones.

      2. Bueno, tocar la Primera Huella suena a sacrilegio. Mejor que monten un museo alrededor.

        Creo que será uno de los lugares de interés turístico cuando tal concepto sea aplicable.

          1. ! Salteadores del regolito !!!

            ! Caiga la maldición de los Navajos sobre ellos !
            (Habrá mas peregrinos descarriados, aseguró su Sachem)

            Jau !

  4. Muy bellos artículo, fotos y texto final… mucho más interesante todo que la carrera-a-ver-quien-la-tiene-mas-larga entre Jeff y Elon

  5. Encontrar el mejor centro de gravedad con la masa del módulo de aterrizaje es una parte crítica,
    en el caso del Blue Ghost M1 resultó en un diseño más ancho que alto y bajo con respecto al suelo,
    con unas patas más robustas.
    Los módulos de aterrizaje de Intuitive Machines IM-1e IM-2 eran mucho mas altos que anchos y con unas patas aparentemente mas enclenques, tal vez tenía menos estabilidad más impredecible quizás. Claro el fallo en este caso fue que tenía exceso de velocidad vertical y al momento del alunizaje velocidad horizontal, para colmo terminó el IM-2 en el fondo de un cráter, de lado nuevamente.
    Por cierto no olvidar que junto al Blue Ghost M1 (ue podría resucitar en abril) se lanzó el módulo Hakuto-R M2 (Resilience) que no forma parte del programa CLPS pero que se espera su alunizaje el 6 de junio.

      1. Habrá que ver si el centro de gravedad es demasiado alto o simplemente lo aparenta.
        En cualquier caso como comentas es tema de velocidad horizontal.
        El módulo de Intuitive es grande y las copias son las que son así que el diseño probablemente viene dictado por las copias.

          1. Le faltan patas laterales que lo impulsen para recobrar la hexapedestación.

            O llenarlo de patas en todas direcciones y dejar de preocuparse como caerá. (Configuración en bola de patas)

            El altímetro no lo levantará.

            Demasiado “estirado”.

          2. Ya había propuesto «erizarle de patas».

            Pero los instrumentos deberán tener la capacidad de desplazarse y reubicarse en el fuselaje… o el taladro apuntará a las estrellas. 🙂

          3. Pues si ese es el asunto…

            ¿No se podría hacer una especie de «erizo marino» de patas dentro de un bastidor esférico hueco, y la sonda, esférica también, autonivelada dentro de éste para quedar derecha caiga del lado que caiga el artilugio?

            Luego se acaba de ajustar que los «chismes» coincidan con los huecos del la estructura externa del «erizo» y sanseacabó…

          4. Lo que no deja de tener su guasa es que estemos hablando de ponerle más patas y chismes varios al cacharro en cuestión…

            … porque los de Intuitive NO SABEN ALUNIZAR en vertical, jajajaja.

          5. Sí, Jimmy, ya recordaba la pelota de airbags (¿por qué demonios nunca se ha vuelto a usar?).

            Pero la idea era un centro esférico de movimiento independiente para tener los instrumentos perfectamente posicionados sea cual sea la forma en la que se caiga.

            Con la pelota de airbags, toda la circunferencia de los pétalos abiertos y las bolsas de aire vacías te impide «trastear» en el suelo bajo la nave, y más sin un rover: tipo taladros, experimentos con la adherencia del regolito, escarbar, etc…

          6. Tal como señala Noel, si no aprenden a frenar en horizontal, antes de posarse, si les proveemos de una «esfera con patas como un erizo», o «una bola de airbags», etc. pueden terminar rodando por la superficie lunar y acabar en el fondo de un cráter en sombra perpetua a –200°C…

            El seguro para «hoyo en 1» les rondaría los USD 200M, ¿no? XD

          7. He estado viendo hoy un vídeo de Control de Misión y, al parecer, Athena está en el fondo de un pequeño cráter de un par de decenas de metros de diámetro (y a oscuras, claro).

            El tema es que parece ser (por lo que comenta Josep en el vídeo) que no fue tanto un tema de exceso de velocidad horizontal (que puede que también) como un tema de fallar en el punto de aterrizaje escogido… Debía haber aterrizado en una zona y lo hizo unos 250 metros más allá, quedando en el interior inclinado del cuenco del cráter y volcando por ello.

            No sé hasta qué punto será cierto o no, pero (además de que tiene sentido, a la vista de las fotos) me pareció interesante la posibilidad y por eso lo comparto.

          8. IM-1 no fue del todo un fracaso, alcanzó a recopilar algo de información científica antes de echarse a dormir. IM-2 fracaso. Algo no esta funcionando,. deberían acostarlo ponerle las patas a lo largo. lastima, hasta 2026 tiene la siguiente misión y hay una cuarta sin fecha determinada.
            si se lo proponen pueden hacer de un fracaso un éxito, la experiencia está ganada y eso vale.

  6. Se me pasó comentarlo, pero el aspecto de un eclipse lunar visto desde la propia luna y el efecto de anillo alrededor de nuestra casa de locos, digo nuestro planeta, causado por la atmósfera fue algo que Asimov ya discutió en alguno de sus ensayos incluido que por las nubes ese efecto se pudiera estropear más o menos.

    Sus escritos de ciencia ya tienen años pero por su estilo todavía da gusto leerle.

    1. Cierto.
      Además de ser un extraordinario escritor de ciencia ficción, Isaac Asimov también fue un gran divulgador científico serio y con visión crítica sobre muchos aspectos del conocimiento.
      Una cosa no contradice a la otra y hay que reconocer que algunos de sus relatos junto con los de Arthur Clarke son obras admiradas por muchos ingenieros e investigadores del sector espacial.

      1. Bueno, ahí habría que matizar un poco.

        En cuanto a productividad (+400 novelas y diversos en toda su vida, que no es moco de pavo), sí. Y en cuanto a imaginación en algunas áreas (sobre todo en la robótica y la psicología asociada a IA’s semi y autoconscientes), también.

        Pero en cuanto a estilo de escritura… del montoncillo. Y los personajes, planísimos.

        No obstante, ahí está, entre los más grandes (y no pocos libros suyos he leído y disfrutado).

        De hecho, mi primera aproximación a la historia de la Astronomía (y ciencias asociadas) y a la astrofísica de los ciclos estelares fue con un libro suyo, cuando tenía 9 o 10 años: «Soles en Explosión«.

        1. Es verdad. Esto que citas representa un buen ejemplo de utilidad divulgativa.
          Seguro que muchos aficionados a la astronomía y a los temas espaciales han recorrido un camino inspirador parecido gracias a este tipo de literatura.
          Y quizás haya despertado en ellos algún tipo de vocación profesional.

        2. Estilo, depende. A la hora de divulgar conocimiento sabía desde luego cómo y la traducción además, al menos en España, solía ser bastante decente salvo un libro en el que por ejemplo tradujeron agujeros negros por «ventanas negras», y hay más.

          En ciencia-ficción su prosa es beige, con muy pocas descripciones, pero al menos se deja leer. No me gusta tanto cómo su faceta de divulgador, pero al trilogía de la Fundación es un clásico por algo.

          1. Sí, sí… en divulgación no tengo nada que decir. De hecho, como he comentado arriba, «Soles en Explosión» fue el libro con el que me metí en este mundillo… y que aún tengo en casa (un poco perjudicado, la verdad, porque era una edición de bolsillo, con tapa blanda y papel de dudosa calidad y… casi no me atrevo a volver a abrirlo, jajaja).

            Pero a nivel novela… hombre, flojillo (para mi gusto). Y me he leído como ciento y pico, o sea, que no será por no conocer su obra, jajaja.

            ¿»Fundación«? Bueno, no está mal (tampoco mata, pero no está mal). Creo que le pasa como a El Quijote o El Lazarillo de Tormes: mucha fama y tal por la antigüedad… pero yo, que soy lector empedernido, que me leo hasta los botes de champú cuando estoy en el baño, que no puedo evitar mirar toda palabra escrita que aparece en mi campo visual… pues me parecen infumables.

            El Lazarillo de Tormes lo tuve que leer en el colegio, y no es que estuviese mal, pero se me hizo algo cansino. No lo he vuelto a tocar (excepto la parte del ciego cabrón partiéndose la crisma contra el peñasco, jejeje). Pero es que El Quijote lo he empezado TRES veces y no lo he podido terminar NINGUNA. Joer, que hasta me he leído La Biblia y El Corán, y mira que son peñazos como ellos solos, vaya mamotreto infumable de librajos… pues incluso esos pude acabar. Pero El Quijote… no, con él no he podido nunca.

            Qué quieres que te diga… si tengo que elegir entre las «grandes» obras de antigua Literatura Española… y Matilde Asensi, Julia Navarro, Carlos Ruiz Zafón, y tantos y tantos otros… pues me quedo SIN DUDARLO con los últimos y le pueden dar sopas con honda a El Quijote y sus adláteres… (lo siento por quien se escandalice, pero… opinión tenemos todos y ésta es la mía).

            Siendo Fundación MUCHO mejor que esos dos, tampoco es que esté al nivel de otras obras anteriores y posteriores en cuanto a forma de escribir, estilo, profundidad de personajes, trama… Vamos, que si Fundación se publicase HOY tal cual, por un autor poco conocido (y sin existir Asimov, obvio)… pues estoy 100% seguro que pasaría sin pena ni gloria.

          2. «Y me he leído como ciento y pico DE SUS NOVELAS, o sea, que no será por no conocer su obra, jajaja.«, quise decir…

  7. Al margen del hecho de hacer ciencia el Blue Ghost nos ha deleitado con más imagenes de la superficie lunar aparte de las que ya teníamos de otras sondas. Ya tenemos imágenes de la superficie de la Luna, Marte, Venus, Titán y de algunos asteroides y cometa (ej: el explorado por la sonda Rosetta).
    Dios, cómo sueño con más imágenes desde las superficies de Titán y de Venus!!! Tambien deseo con anhelo imágenes de la superficie de Europa (me refiero al satélite de Júpiter) y, si me apuran, del núcleo rocoso de Júpiter.
    Tampoco estaría mal introducir una sonda en el oceano bajo el hielo de Europa y ver qué hay o contemplar un paisaje desde la superficie de Ío.

    1. ¿y aterrizador o rover sobre la superficie de Mercurio?
      Mercurio es el cuerpo del sistema solar que requiere más energía de naves espaciales para aterrizar, y una vez en su superficie la sonda debe lidiar con la enorme radiación y las extremas variaciones de temperatura, su gravedad superficial es como la de Marte. Lo bueno es que Mercurio rota muy lentamente lo cual beneficia que un rover se mueve permanentemente en el lado oscuro; y que su inclinación es muy baja lo cual protege los cráteres polares en continua sombra. Si se habla de una futurista colonia humana vivir bajo tierra es una buena opción: hay indicios de tubos de lava en Mercurio y usarlos en los polos o cerca asegura ±22º C a una profundidad de 0.7 metros aunque las explosiones solares serían un problema.

      1. ..esto a propósito de que la superficie de Mercurio es parecida a la Luna
        llena de cráteres y sin atmósfera
        aunque la luna tiene la mitad de gravedad superficial que Mercurio.

      2. …y ¿como recargas la energía necesaria ? Tan cerca del Sol y arrastrase por la zona oscura?. Supongo que en ese supuesto no servirán los paneles solares, tan eficaces ahí tan cerca.

        .
        ?

        1. No veo la necesidad de tener que arrastrarse fuera del alcance del Sol en Mercurio, la verdad.

          Parker Solar Probe se ha acercado MUCHÍSIMO más al Sol de lo que está Mercurio y ahí sigue.

          No habiendo atmósfera, con que el rover se haga su propia sombra multicapa (a lo JWST, pero más transportable, claro), basta y sobra para garantizar que el aparato no se fría.

          En lo relativo a radiación, pues ahí ya sí que puede ser más peliagudo, aunque sin duda solucionable… por ejemplo, aterrizando (¿amercurizando? Grrrrr….) en la parte de menor actividad de un ciclo solar.

  8. Completo artículo y enhorabuena por la misión.

    Muy atractivas las imágenes que registran los distintos momentos «del día», y la compilación de la puesta del Sol (aunque, en lo personal, me hubiera gustado ver más de la superficie lunar, y la sonda misma, bañadas por la luz cenicienta de nuestra Tierra; habría que ver la sensibilidad de la cámara y qué tan dúctil sea –o son imágenes que quizá requieran alguna posproducción y las suelten luego–). La de la llegada, ya lo he dicho, de lo mejor.

    En cuanto a las que se echan en falta, y otros datos, seguramente irán saliendo, a medida que procesen el caudal de información enviado. Para ser el primer lander de esta modalidad (y en 50 años) exitoso, ha resultado bastante bien –e incluso hay alguna chance de resurrección. (Sobre esto último, por cierto, es un poco increíble que con tantos años de exploración aún nadie haya desarrollado un sistema para «pasar la noche», que no dependa de material radioactivo; aunque sea sólo para unos pocos meses).

    1. Es que un sistema así, no nuclear, no es nada sencillo. Pero nada, nada, Merk.

      Algo eficaz, que aguante y que pese poco (los RTG’s son bastante ligeros en comparación al calor que producen).

      Es que… ¿qué le metes? ¿Un motorcillo de combustión interna alimentado por LOX y algún combustible? Peeeso.

      ¿Más baterías que se activen en cascada? Peeeeso.

      ¿Un tipo haciendo footing en una rueda de hámster conectada a un alternador? Peeeeeeeeeeeeeeeso.

      No está fácil la cosa, prescindiendo de dispositivos radiactivos. Pero nada, nada.

      Una posible solución, no obstante, sería lo que apuntó Fisivi una vez: quizá hacer descansar una gran superficie de la panza de la nave, con las baterías y la aviónica más sensible, sobre el suelo calentado por el Sol durante el día lunar, fuese una opción bastante razonable. La conductividad térmica del suelo en el vacío es lamentable, y se mantiene caliente por contacto durante bastantes días después de haberse puesto el Sol.

      Quizá bastase para mantener las baterías tibias y que, con un mínimo consumo -añadido al del calor radiante del suelo- fuese suficiente para mantener las temperaturas dentro de lo soportable y resistir hasta el nuevo amanecer…

      1. Sí, por supuesto. Es que uno supone que hay cosas que los especialistas que intervienen y planifican estas misiones pueden llegar a sacarse de la manga que uno ni se imagina. P.ej. lo del «undecano» que usaron los chinos en el rover marciano –tal vez no les funcionó, a la larga, pero quizá no era para que durase años, como un RTG.

        Poner a un par de hámsters accionando la ruedita para una dínamo sería un poco cruel, a estas alturas, jeje. Lo del motor de combustión interna… habría que ver: seguramente siempre queda un resto de propergoles que no se usaron (sobre todo, para los del metano). Y la propuesta de Fisivi de «empollar» sobre el suelo, para conservar el calor, parece a ojo la más sencilla y directa –sólo que habría que rediseñar las sondas (aplicarles un criterio nuevo) para que puedan hacer tal movimiento.

      2. El rollo está en que lo del Undecano era buena idea (lo fue durante un tiempo) en un mundo como Marte, con transición día/noche de 24 y pico HORAS.

        Pero con una transición día/noche de 14 DÍAS… ufff, no creo que eso funcione ni de lejos.

        Exceptuando el propio suelo, y al margen de otras fuentes de energía, no creo que haya nada que pueda acumular 14 días de calor solar y compensar 14 días de oscuridad gélida… una gelidez del DOBLE de la de la temperatura al Sol (120ºC contra [hasta] -240ºC).

        Poca broma en esas condiciones…

        De ahí que la idea de «empollar» (jajaja) la nave en el suelo no parezca tan tontería como pueda aparentar en un principio.

        En lo del motor de combustión interna, algo leímos semanas (si no meses) atrás de una idea al respecto para usar los propelentes no consumidos en algo útil más allá de andar acarreando su peso por el Universo adelante…

        1. No, lo del undecano en la Luna se ve que no funcionaría, si su ciclo es de 10-12hs. Encontrar otras fuentes o materiales no ha de ser sencillo.

          Pero también hay que ver que –al menos por los USA– hubo un abandono de estas misiones durante medio siglo: acaso hayan suspendido (o aflojado) la investigación orientada a estos problemas. Y Rusia también dejó de enviar sondas lunares en los 70s, si no me equivoco.

          Ambas potencias disponen de plutonio y, entonces, de RTGs: tal vez ése sea el motivo por el que no se desvelaron por encontrar otras soluciones. El nuevo panorama, con más países interesados (y empresas), si persiste, puede que lleve a buscar otras opciones (de presupuesto limitado).

          1. Así es, Pochimax. SLIM duró tres noches con sus baterías hace un año –y aun habiendo alunizado de cabeza (aunque en el artículo de Daniel, algunos se plantean si no fue justo por ese percance que sobrevivió, o por pura suerte).
            https://danielmarin.naukas.com/2024/03/30/la-sonda-japonesa-slim-y-por-que-es-tan-dificil-sobrevivir-a-la-noche-lunar/

            Por otra parte, hay en él una explicación de la temible noche selenita y un listado de sondas que se animaron «into the darkness» y sobrevivieron –y con qué tipo de alimentación.

          2. Sí, claro, SLIM solo tenía baterías… pero se especulaba que, quizá, al estar en contacto con el suelo tras volcar, A LO MEJOR eso ayudó a mantenerla lo suficientemente caliente como para que soportase el tremendo frío.

          3. Merkwurdigliebe, en ese listado:
            «SLIM (2023): 3 noches lunares. Baterías de ion-litio»
            Las otras sondas que resistieron más de una noche solo con baterías estás eran de plata-zinc.
            Supongo que las de litio no soportan la temperatura de la noche en la Luna, y que algo más debió de ayudar a su supervivencia, por ejemplo un aislamiento térmico excepcional o, por pura suerte, el calor que recibiera del suelo, por estar caída en vez de tocar el suelo solo con las patas.

            Si pudiera elegir una fuente de energía para una base lunar, usaría la diferencia de temperatura entre el subsuelo y el exterior mediante generadores termoeléctricos. Tanto de día como de noche está diferencia es grande, así que generarían electricidad constantemente.

          4. Es posible que el vuelco haya generado el «efecto empollado» (con permiso de Fisivi), involuntaria y azarosamente haciendo que una cara entera de la sonda quedara en contacto con el suelo.

            Con respecto a tu observación, Fisivi, sobre los materiales de la baterías, es posible que hayan incidido… aunque también hay que considerar que, desde las Surveyor, pasaron casi 60 años ¡algo habrán cambiado sus propiedades! Sin embargo, es factible que –aún ahora– ciertos compuestos dejen de funcionar a temperaturas relativamente más altas, respecto a otros.

            En todo caso, como discuten más abajo, me parece que lo primero para asegurar su supervivencia (o sea, como algo planificado, no «de suerte») es EMPEZAR DISEÑANDO una sonda PARA QUE SOPORTE la noche lunar. Es una perogrullada, tal vez, pero muchas están diseñadas sólo para «un día lunar» porque ni consideran (al carecer de calentadores nucleares) que lo lograrán, y entonces, los diseñadores no hacen nada más.

            Como sugiere Daniel en la entrada del SLIM (y Pablo y Jimmy amplían abajo) un punto clave de diseño es que el ingenio TENGA AISLACIÓN térmica para que haya chance de conservar el calor (provisto como sea). Si no, muy difícil de encajar esos casi –200°C; casi que la estarían haciendo para descartar.

        2. Dejo volar mi imaginación desde la ignorancia i nobtener ni idea del tema. Y me pregunto: quizás en tema no es pasar una noche lunar si no huir e ella… si no he calculado mal para mantenerse en el mediodía lunar perpetuo (considerando que fuera una esfera lisa, que no lo es) habría que desplazarse a unos 16km/h. No parece mucho para un rober eléctrico con placa solar. Una especie de carrera perpetua por sobrevivir. ….algo de ciencia se podría hacer mientras tanto. 🙂

      3. A mi se me ocurre una sonda que vaya «encerrada» en una especie de cofias que se abren como pétalos durante el día lunar y se van orientando al sol para obtener el máximo de radiación. Estos pétalos llevarían varias capas de materiales, una interna de materiales que acumulen el calor durante el día, tipo cerámica refractaria, una intermedia que refleje el calor, tipo manta térmica y una capa exterior de material altamente aislante. Cuando se acerca la noche, la sonda cierra los pétalos de modo que los materiales del interior irradian calor a las baterías de la sonda y los del exterior evitan que este calor se irradie al exterior.

        1. No es mala idea, Pablo, perooo…

          Eso para el Ecuador lunar y latitudes bajas, aún. Para los polos, escasito.

          Y queda por ver si bastaría con 14 días de insolación a 120ºC para compensar 14 días de oscuridad tenebrosa a -240ºC (altas latitudes)… No sé yo…

          1. Yo creo que la clave es es aislamiento y evitar la radiación hacia fuera. Ese cambio de temperatura entre 120º y -240º en un mundo con atmosfera en el que se dieran perdidas de calor por conducción y convección seria muerte casa inmediata. Pero si no hay apenas conducción y nada de convección como en la superficie de la Luna, solo queda la radiación para perder bastante calor y si esta se refleja hacia el interior y se aísla poniendo una capa exterior que tenga muy poca capacidad de quitar calor por radiación, transportarlo a la parte exterior por conducción y irradiarlo de nuevo, creo que baterías con rangos de trabajo de unos pocos grados negativos podrían ser viables partiendo de 120º

            El mayor problema que le veo a esta idea es que los materiales que se tendrían que calentar necesitan ser muy densos y pesados para poder acumular ese calor y que durase. Y claro la masa ya sabes lo que tiene, que es cara de subir ahí arriba.

          2. Como digo, no me parece mala idea.

            El rollo será si es viable en realidad.

            Además, supongo que parte de la energía de las baterías, con un sistema como el que mencionas, podría usarse unos días después de ponerse el Sol para provocar algo de calentamiento mientras la nave se va enfriando lentamente…

            También sería una idea.

      4. Pues yo no lo encuentro tan complicado, metes las baterías en una caja aislada. El vacío es ya un buen aislante, te gastas tu propia energía en calentarte 14 días con un buen aislamiento y luego te recargas. Para el sistema solar exterior es un problemón, pero en la Luna creo que es bastante factible.

  9. Magnifico artículo, muy completo, y con una estética retro con aroma de la mejor literatura de ciencia ficción.

    Tanto las imágenes como la nota de despedida dejan esa impresión.

    Los dos minutos de calma y conjunción con el universo.

    Muchas gracias.

  10. Un artículo impresionante sobre un gran éxito para la exploración de la Luna, por tantos instrumentos colocados en la Luna mediante una sonda tan barata.

    Me ha llamado mucho la atención el LMS:
    «LMS (Lunar Magnetotelluric Sounder)

    permitiendo estudiar las propiedades del interior lunar hasta una profundidad superior a los mil kilómetros»
    ¿Hay precedentes de algún instrumento en la Luna que pueda ver tan profundamente?

  11. ¿La iluminación de la superficie lunar en las imágenes del anochecer son debidas al reflejo de la luz en la propio sonda o es algún efecto raro de la perspectiva?
    Porque parece que la luz viene del lado contrario al Sol.

    1. ..Las bajas temperaturas, que bajaron bruscamente de 40 ºC a –170 ºC. De hecho, una de las sorpresas para los controladores de la misión fue comprobar cómo las temperaturas de la nave a lo largo de las dos semanas no se correspondían con las esperadas
      Muy interesante…

      Por otro lado estaría bueno conocer las las temperaturas que fueron midiendo con el taladro a medida que iban profundizando.

      Alguien sabe algo de esto?

      Gracias a todos, por vuestros comentarios y a Daniel, claro.

    2. Es un efecto de la perspectiva, Fran. La superficie no es lisa, sino que hay partes más bajas y otras más altas. Las más elevadas quedan iluminadas y las bajas en oscuridad total.

      Esa es una experiencia que no vemos en la Tierra, porque tiene ATMÓSFERA y, por tanto, dispersa la luz. No hay luces (naturales) crudas y sombras negras por completo como en la Luna. De hecho, si un foco de luz está frente a tí en una noche oscura en un suelo similar (lleno de baches, por ejemplo), siendo la única luz, verás un efecto muy similar en el suelo.

      Parece que esté iluminado desde atrás, pero solo estás viendo las partes del terreno más elevadas que la media, siendo las más bajas totalmente oscurecidas por un borde crudo.

      Espero haberme explicado bien…

      1. Pero precisamente al no haber atmósfera debería verse más claramente de donde viene la única fuente de luz. Y al estar el Sol tan bajo en el horizonte las superficies elevadas iluminadas no deberían verse desde nuestro punto de vista.

        Yo en las imágenes del anochecer sigo viendo los cráteres iluminados desde atrás, cosa que no me pasa con las imágenes del amanecer. Así que ahora estoy pensando que puede que sea debido a la luz reflejada por el monte Latreille.

        1. He echado de menos un buen panorama 360 de la zona de alunizaje, para entender bien lo que se estaba viendo.
          Ahora que lo pienso, las imágenes del amanecer y anochecer serán en sentidos opuestos, no?
          Te diría que, entonces, al anochecer vería la sonda de frente el monte y el sol se pone por detrás suyo?

          1. Las tomas del amanecer y de la puesta son en sentidos opuestos, sí. Pero a tu última pregunta, respondería que no, que es al revés.

            Si miras las foto «La sombra de Blue Ghost M1 con el monte Latreille a la derecha (Firefly Aerospace)», tomada cerca del atardecer –se alarga la sombra de la sonda hacia el horizonte, justo al contrario que la de su llegada, con la Tierra en el fiermamento– verás que el monte queda detrás de la sonda, de cara al poniente.

            Sólo hay otra toma en esa dirección («Amanecer lunar fotografiado por Blue Ghost M1 el 2 de marzo tras alunizar (Firefly Aerospace)») pero es fácil distingirlas porque del lado del poniente siempre está la Tierra, más o menos, en la misma posición del cielo.

        2. ¿Estoy tonto o se ha implementado una mejora? Veo que en esta respuesta me sale en grande «Responder a Fran» ¿por fin se acabaron esos problemas en los comentarios? XD

        3. De nuevo, recuerda, Fran, que nuestra vista está ajustada a percibir en base a dispersión. Incluso la profundidad depende de ella. En la Luna, por ejemplo, no sabes si eso que estás viendo justo delante es un pedrusco de 20 metros de alto a 100 metros de distancia, o una montaña de 7.000 metros a 20 km. En serio. Aquí, la atmósfera atenúa las cosas con la distancia y podemos hacernos una idea de qué está lejos y cuán grande es. Allí, no.

          Y lo mismo pasa con la luz. De hecho, es fácil: ves a un sitio oscuro, por ejemplo una nave industrial abandonada, o una obra a medio terminar, que tenga el suelo de tierra. Pon un foco de luz cerca del suelo, en plan Sol-cerca-del-horizonte, alumbrando hacia tus pies, sitúate de cara a la luz… y verás un efecto muy similar al que se ve en las fotos.

          Ten en cuenta que, a pesar del reflejo de luz total que nos envía la Luna aquí abajo, la superficie de ella es de un gris MUY oscuro, que apenas refleja luz en su entorno. Por ello, la luz reflejada del monte tras la sonda NO bastaría, ni de lejos, para crear ese efecto de crestas iluminadas y valles en oscuridad total. Pero ni de lejos.

          Como te dije, eso es porque al llegar muy oblicua respecto al observador, sólo se iluminan las partes sobresalientes del suelo, dejando las otras en completa oscuridad (no hay dispersión ni gradiente de luminosidad, por no haber atmósfera). Puesto que ni el Sol ni la cámara están pegados al suelo, sino que aún se mantienen algo por encima, la luz oblicua te hace ver esos efectos de iluminación que PARECE que vengan de atrás… (a mí no me lo parece, porque estoy harto de encontrarme con ese efecto, cada vez que he estado frente a las luces de cualquier vehículo fuera de asfalto, jejeje… pero entiendo que a otras personas les pueda parecer chocante).

          1. Si aquí estando de la Luna a 400.000 km y teniendo sólo medio minuto de diámetro aparente es capaz de iluminar y formar sombras a la vista del ojo humano, supongo que un monte a pocos kilómetros iluminará más que una noche de Luna llena en la Tierra, teniendo en cuenta además si la imagen tiene una alta exposición.

          2. Es que una cosa es el brillo emitido por TODA la Luna en su conjunto… y otra es que un peñasco gris muy oscuro ilumine de esa forma su entorno. Que el color de la superficie lunar es como el del cemento mojado, según los astronautas…

            Una cosa es la suma del reflejo total a gran distancia a modo de foco… y otra distinta el reflejo puntual de una masa oscura de terreno en el área circundante, igualmente oscura…

          3. Pero la Luna no es un foco, no nos llega toda su luz concentrada, lo mismo que pasa con el monte, además aunque sea muy oscura es igual de oscura en los dos casos. Lo que cambia es el tamaño, un circulito muy pequeño visto desde la Tierra, o un monte que ocupa gran parte del campo de visión visto desde allí al lado. No hay duda de que en el segundo caso la iluminación será mayor.

    1. Imagino que te refieres a la de la famosa foto. Creo que sí, que es de Buzz

      En cualquier caso, lo de conservar la primera huella es algo bastante fantasioso.
      Cuando otros humanos lleguen allí, ¿Cuál de los cientos de huellas del lugar van a conservar? La primera probablemente fue borrada por el despegue de la etapa de ascenso, la de la foto será imposible de distinguir entre los cientos de las demás,…
      Tenemos un poco idealizado eso de las huellas, como si solo hubieran dado 1 paso y no varios cientos o miles de ellos.

  12. Curiosidades lunares. Chispas generadas por el taladro debido a la electricidad estática de la superficie. Sorpresa de los científicos por los cambios bruscos de la temperatura del satélite. Tonalidad verdosa del suelo. Iluminación del horizonte en la puesta de sol debida a la corona solar y el polvo interplanetario. Dudas sobre sobre la dirección de la luz solar cuando incide en los alrededores de la sonda. Y por último, en una de las imágenes la luna aparece coloreada de azul oscuro y celeste, verde oscuro y claro y zonas de color rojo con puntos blancos encima. ¿Qué indican las zonas coloreadas? ¿Tienen características diferentes y por eso se les aplica un cromatismo específico para diferenciarlas?

  13. “Acabo de encontrar la solución para que el Blue Ghost no se muera..”

    El Módulo de Mando del Apolo uso Prometio-147 (bien sellado/blindado) como fuente radio-luminiscente, entre otros para los paneles y bombillos, en el futuro (o ya) una posible aplicación es la de proporcionar calor o energía a sondas espaciales.

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