La sonda japonesa Hayabusa 2 sobrevuela el asteroide Torifune

Por Daniel Marín, el 7 julio, 2026. Categoría(s): Astronáutica • Japón • Sistema Solar ✎ 14

La sonda japonesa Hayabusa 2 ya ha visitado su segundo asteroide. El 5 de julio de 2026 a las 09:30 UTC, la nave pasó a menos de un kilómetro del asteroide 98943 Torifune. Las imágenes del encuentro fueron publicadas al día siguiente y, para sorpresa de muchos, Torifune ha resultado ser muy similar a 25143 Itokawa, el asteroide que visitó la sonda Hayabusa original en 2005. Hayabusa 2 sobrevoló el asteroide a una velocidad relativa enorme, de 5,3 km/s. El sobrevuelo ha supuesto todo un desafío para el equipo de Hayabusa 2, pues la sonda fue originalmente diseñada para el retorno de muestras del asteroide 162173 Ryugu. Para esta tarea debía observar Ryugu a 20 kilómetros de distancia manteniendo una posición relativa constante, mientras que el sobrevuelo con Trifune era una maniobra completamente diferente, por lo que la agencia espacial japonesa JAXA no las tenía todas consigo. Tras un sobrevuelo en el que se siguió una secuencia automática, la sonda envió a las 09:35 UTC señales de telemetría indicando que la maniobra se había completado con éxito. En el momento del sobrevuelo, Hayabusa 2 y Torifune estaban a unos 92,56 millones de kilómetros de la Tierra y unos 121,5 millones de kilómetros del Sol.

Torifune visto por Hayabusa 2. Imagen obtenida por la cámara ONC-T un segundo antes del máximo acercamiento, a las 18:29:59 UTC del 5 de julio de 2026 (JAXA/University of Tokyo).

Durante el sobrevuelo, Hayabusa 2 observó el asteroide con cuatro instrumentos: la cámara en el espectro visible ONC-T, la cámara de infrarrojo medio TIR, el lídar y el espectrómetro de infrarrojo cercano NIRS3. Por el momento solo se han descargado algunos datos, sobre todo algunas imágenes de las cámaras ONC-T y TIR. La imagen de mayor resolución de Torifune obtenida por la cámara ONC-T se captó a las 18:29:59 UTC, pero esta no es la hora del máximo acercamiento, que tuvo lugar un segundo después. La imagen se ve borrosa en algunas zonas debido a la gran velocidad relativa y la diferencia de distancias de las distintas partes de la superficie del asteroide a la sonda. La cámara ONC-T obtuvo imágenes de Torifune desde el 20 de junio hasta ese segundo crítico antes del momento de máximo acercamiento. Por su parte, la cámara infrarroja TIR captó datos desde diez segundos antes del máximo acercamiento, mientras que el espectrómetro NIRS3 hizo lo mismo en dos periodos, desde 20 minutos hasta 5 minutos antes, y desde 4 segundos hasta 2 segundos antes del sobrevuelo. El LIDAR tomó datos de la distancia 4 segundos y 3 segundos antes del sobrevuelo. La distancia mínima precisa no se pudo obtener en tiempo real, pero se estima en unos 800 metros.

Imagen de Torifune por la cámara infrarroja TIR obtenida el 5 de julio de 2026 a las 09:29:58 UTC a unos 10 km de distancia (JAXA/University of Tokyo).
Otra imagen de TIR a menor distancia (JAXA/University of Tokyo).
Reconstrucción de la geometría del encuentro (モフ子 @moffmiyazaki).

Hayabusa 2 —en japonés はやぶさ2 (tanto en hiragana como en alfabeto latino la JAXA escribe el nombre orficial de la sonda con el numeral pegado al nombre, o sea, Hayabusa2)— fue lanzada el 3 de diciembre de 2014 hacia el asteroide Ryugu. Completó su misión primaria con la entrada en la atmósfera de la cápsula que contenía las muestras de Ryugu el 6 de diciembre de 2020 (un total de 5,4 gramos de regolito). A partir de entonces comenzó la misión extendida con el fin de aprovechar las reservas de 30 kg de xenón de los motores iónicos que sobraron tras las operaciones en Ryugu. En septiembre de 2020 se eligieron dos asteroides cercanos para ser sobrevolados por Hayabusa 2 en esta nueva fase de la misión, 98943 Torifune (en julio de 2026) y 1998 KY26 (en julio de 2031). Como se ha comentado, los encargados de la misión tuvieron que cambiar las operaciones de la sonda para adaptar las observaciones a distancia continua a sobrevuelos a alta velocidad.

Órbita de Torifune y trayecotria de Hayabusa 2 (NASA).
El equipo de Hayabusa 2 ensaya el sobrevuelo el 10 de junio de 2026 (JAXA).

98943 Torifune (2001 CC21, 1982 VE13 o, en japonés, トリフネ) es un asteroide de tipo S —o sea, de composición principalmente rocosa—, al igual que Itokawa, con un diámetro medio de unos 450 metros. Fue descubierto por la colaboración LINEAR en Nuevo México (Estados Unidos) el 3 de febrero de 2001 y es un asteroide cercano (NEO) de tipo Apolo, es decir, tiene una órbita con un afelio situado más allá de la órbita terrestre y un perihelio por dentro de la misma. Su periodo de rotación es de 5,02 horas. Entre diciembre de 2023 y mayo de 2024 la JAXA organizó un concurso público para ponerle un nombre «de verdad» al asteroide y se eligió «Torifune», proveniente de Ame no Torifune, el nombre de uno de los dioses —kami— de la mitología tradicional japonesa (Torifune, 天鳥船, significa «navío del ave celestial»… buen nombre para una nave espacial, ya que estamos). El descubridor del asteroide, el equipo de LINEAR, tuvo la gentileza de proponer a la UAI la propuesta de nombre —solo ellos podían hacerlo—, que sería aprobado finalmente el 23 de septiembre de 2024.

Comparación de los asteroides visitados por misiones de retorno de muestras (Hayabusa, Hayabusa 2, OSIRIS-REx y Tianwen 2) (@WLR2678).
Imágenes de Torifune captadas por la cámara ONC-T entre el 20 y 21 de junio a 7 millones de km de distancia. Cada píxel representa aproximadamente 22,3 segundos de arco. Torifune estaba en la constelación de Libra visto desde la sonda (JAXA).

El viaje a Torifune se ha desarrollado sin incidentes, aunque tres de los cuatro motores iónicos de Hayabusa 2 (A, C y D) han mostrado signos de degradación antes de lo esperado, por lo que solo se ha usado el motor B. Sin embargo, en la última etapa de funcionamiento de este motor, del 21 de abril al 9 de junio de 2026, el motor B —con un total de 8143 horas de funcionamiento acumuladas— también comenzó a mostrar síntomas de degradación. Hayabusa 2 captó Torifune con su cámara ONC-T el 20 de junio de 2026, cuando estaba a siete millones de kilómetros de la sonda y su magnitud era de 12,5. A partir de entonces pudo comenzar la fase final de navegación con datos proporcionados por la propia sonda.

El asteroide Itokawa visto por Hayabusa en 2005 (JAXA).
El asteroide 52246 Donaldjohanson, visitado por la sonda Lucy (NASA/JPL-Caltech).
El asteroide Ryugu, otra pila de escombros, del que Hayabusa 2 trajo 5,4 gramos en 2020 (JAXA).

Aunque habrá que esperar al envío de todos los datos obtenidos en el sobrevuelo, Torifune tiene pinta de que se trata de un asteroide pila de escombros como Ryugu o Bennu, pero con dos partes principales, como Itokawa, 52246 Donaldjohanson (este último un asteroide de Tipo C mucho más grande, con un eje mayor de 8,8 kilómetros) o el objeto transneptuniano 486958 Arrokoth. Se cree que esta morfología es muy común entre los asteroides cercanos debido principalmente al efecto YORP, que causa la aceleración de las rotaciones de algunos asteroides de menos de 50 kilómetros hasta que estos se fragmentan. Los fragmentos luego suelen agruparse en dos grandes cuerpos —uno principal y un satélite—, que en ocasiones terminan por volver a unirse a baja velocidad (este efecto también explica la abundancia de lunas en los asteroides). Quizá no es casualidad que las dimensiones de Torifune, un eje mayor de 600 metros, sean comparables a las de Itokawa (535 metros en el eje mayor).

Sonda Hayabusa 2 (JAXA).
Asteroides (arriba) y cometas (abajo) visitados por misiones espaciales (no les ha dado tiempo de añadir Kamo‘oalewa). Las imágenes no están a escala (JAXA).

Hayabusa 2 sobrevolará nuestro planeta en diciembre de 2027 para alterar su órbita de cara al encuentro con su tercer y último asteroide, 1998 KY26, previsto para julio de 2031. 1998 KY26 es un minúsculo asteroide de apenas 11 metros de diámetro y con un periodo de rotación ultrarrápido de 5,35 minutos. Estaba destinado a ser el asteroide más pequeño jamás visitado por una sonda espacial hasta la fecha, pero la sonda china Tianwen 2 ha demostrado que el asteroide 469219 Kamo‘oalewa (2016HO3) tiene un eje mayor de apenas 20 metros, así que el resultado estará reñido. Casualidades del destino, el azar también ha querido ligar estas dos misiones de exploración de asteroides de otra forma, pues la Tianwen 2 llegó a las proximidades de Kamo‘oalewa poco antes que el sobrevuelo de Torifune por parte de Hayabusa 2.

Miembros del equipo de Hayabusa 2 frente a una maqueta a tamaño real de la sonda (JAXA).

Referencias:

  • https://www.jaxa.jp/press/2026/07/20260706-3_j.html


14 Comentarios

  1. Muy interesante entrada y cómo se nota cuando una agencia da información suficiente y cuándo, absurdamente, no.
    Sería interesante poder empezar a hacer un reconocimiento sistemático de los asteroidillos cercanos a la Tierra. Creo que sonditas de este tipo, con propulsión iónica y a futuro repostables, podrían ser de gran ayuda, visto la gran duración de las sondas de este tipo.

    1. Otra misión que será una pasada además de Lucy, que está en marcha, será la de Emiratos, que pasará por varios asteroides, en uno años…

  2. Gran artículo Daniel, una pasada estas misiones, ahora en modo privado esta AstroForge, que también quiere visitar una asteroide con su misión Deep Space – 2…

    https://www.astroforge.com/

    Me pregunto si a futuro la NASA, creará un programa parecido al CLPS para visitar pequeños cuerpos celestes cercanos a la Tierra…

    Veremos…

  3. Artículo ejemplar, Daniel.
    Indudablemente el espacio se está revelando como un elemento clave en la evolución tecnológica, y noticias como esta demuestran que es posible transformar grandes objetivos e iniciativas ambiciosas en hechos constatables. Es el camino a seguir.
    Acorde con esta orientación, Off Topic de actualidad inmediata:
    Hace cierto tiempo, la ministra Diana Morant presentó el plan nacional de Innovación y Deep Tech hablando de diversos ámbitos estratégicos entre los que citó de manera explícita al sector espacial. En dicho contexto, junto a otros propósitos, acabó diciendo que “querían dar soporte a ideas que parecen ciencia ficción hasta que se convierten en realidad”.
    Esto representa toda una declaración de intenciones, tanto a nivel científico como en lo que se refiere a posibles aplicaciones empresariales basadas en proyectos innovadores. Pero claro, lógicamente, antes de empezar a impulsar cualquier proyecto primero hay que imaginarlo. Esta es la visión anticipativa con la que trabajan los países más avanzados desde hace años.
    En la misma línea que se deriva de esta mirada hacia adelante, hoy, 8 de julio, tendrá lugar en Castelldefels el evento del Space UP Barcelona. Es una reunión dedicada a todo tipo de temáticas espaciales a través de conferencias, debates sobre planes y propuestas novedosas e intercambio de experiencias entre los asistentes.
    Se trata de una cita con acreditado rigor pero a la vez dotada de un carácter muy abierto y participativo, y es bueno que sea así porque muchos de los estudiantes y personas interesadas que suelen frecuentarla serán los futuros científicos e ingenieros que propondrán nuevas misiones el día de mañana.
    Recuerden:
    Sin ideas creativas no hay cambios significativos en ninguna área de conocimiento. Y en términos más prosaicos, estas también acostumbran a ser la puerta de acceso a negocios emergentes en los nuevos escenarios económicos y tecnológicos que ya se están construyendo.
    Esto es particularmente cierto en el sector espacial y no deberíamos renunciar a tenerlo muy en cuenta.
    Es hora de prestar atención a toda clase de argumentos y conceptos innovadores, vengan de donde vengan, para sacar provecho de ellos y no perder más oportunidades de desarrollo.
    Encuentros como el mencionado Space UP y el inmediatamente posterior, 9 y 10 de julio, Space Economy Congress, también en Barcelona, pueden ser buenos marcos de reflexión para pensar seriamente en este enfoque práctico.

      1. El problema es que, 20 años después, ya empieza a tocar una misión de este tipo o bien la misión a Urano. Y a día de hoy no hay ninguna misión de ese tipo formalmente aprobada.
        Si usas los generadores para la chorrada lunar de PROMISE, te quedas sin misión al sistema exterior y el relevo lo toman los chinos.

        1. Desde aquella época aproximadamente ya tienen MRO,Juno, Osiris,Lucy, Psyche..
          En marcha Dragonfly, Davinci y no dudes que habrá misiones robóticas a Marte de interés.
          Nadie puede igualar esto, China tiene un programa lunar modesto ( avanzado para ellos) y futuras sondas planetarias que se acercan a lo que la NASA ya hizo hace tiempo.
          El regreso con muestras de Marte se va retrasar..
          como el Xuntian.

  4. Gracias por darnos a conocer este «navío del ave celestial»

    La coincidencia de este sobrevuelo de Torifune y el acercamiento para explorar Kamo‘oalewa, uno cuya órbita cruza la nuestra y el otro con la misma órbita que la Tierra, hace reflexionar sobre la defensa planetaria.

    Si nos impactara Torifune, con cientos de metros de tamaño, devastaría una zona amplia. ¿Qué probabilidades de colisión hay, en 100 años por ejemplo?

    Si supiéramos con certeza cuando nos alcanzaría Torifune ¿Sabríamos como desviarlo?

    🙂 Insistiendo en mi idea loca que comenté en la entrada anterior: ¿Podríamos mover Kamo‘oalewa para interponerlo en la trayectoria de Torifune si fuera necesario desviarlo colisionando ambos asteroides?

    1. Por ello es muy importante el telescopio NEOsm, que vigilará la Tierra de posibles NEAs cercanos y peligrosos…que se lanzará en unos años…

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Por Daniel Marín, publicado el 7 julio, 2026
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