A finales de los años 60 la Unión Soviética quería contrarrestar el programa Apolo con su propio programa de alunizaje, denominado N1-L3. El nombre hacía referencia al cohete gigante N1, a cargo de la oficina de diseño OKB-1 de Seguéi Koroliov. El N1 debía lanzar una nave tripulada Soyuz LOK junto con el módulo lunar LK. Uno de los cosmonautas se quedaría en órbita lunar en la LOK, mientras que el otro descendería a la superficie lunar en el LK. La capacidad en órbita baja del N1 era de 95 toneladas, significativamente menor que las 140 toneladas del Saturno V estadounidense. Por este motivo, la combinación LK-LOK tenía una masa muy inferior a la del CSM-LM del Apolo, hasta tal punto que muchos en la OKB-1 consideraban que el programa N1-L3 era demasiado arriesgado. A finales de los 70, con la OKB-1 (renombrada TsKBEM) ya a cargo de Vasili Mishin se empezaron a proponer módulos lunares más pesados y seguros que requerían de dos lanzamientos del N1, unos planes que se suelen agrupar dentro del programa L3M. Pero incluso con dos lanzamientos, estaba claro que se necesitaba una versión del N1 más pesada.

El N1 tradicional (11A52) tenía una masa al despegue de 2756 toneladas y una altura de 105 metros. Para aumentar la capacidad de carga útil se estudiaron varias configuraciones que recibieron la denominación genérica de N1F, con una masa al lanzamiento de entre 3000 y 3200 toneladas. Varias de ellas hacían uso de una tercera etapa con hidrógeno y oxígeno líquido que sustituía a la etapa Blok V del N1 original. Solo con este cambio se conseguía aumentar la carga útil hasta las 120 o 125 toneladas. Otras variantes del N1F tenían tres primeras etapas más potentes y con más capacidad de propelentes, aumentando la capacidad hasta las 110 toneladas a pesar de utilizar queroseno como combustible en todas ellas (en algunas versiones se decidió sustituir el queroseno por sintín, un hidrocarburo sintético con mayor densidad energética que sería usado posteriormente en otros vectores soviéticos como el Soyuz). El N1F lanzaría un complejo tripulado lunar que también contaba con etapas de hidrógeno, denominadas Blok S y Blok R, que sustituían a las etapas Blok G y Blok D del complejo N1-L3. La variante más básica del N1F era muy similar al N1 original y solo se diferenciaba en el uso de motores NK-33 más potentes, que sustituirían a los NK-15 (el NK-33 se emplearía décadas después en el cohete ruso Soyuz 2.1v y en el cohete estadounidense Antares). Esta versión podría colocar hasta 105 toneladas en órbita baja y probablemente habría debutado en la quinta misión del programa (N1-8L) si este no se hubiese cancelado tras los cuatro primeros vuelos, que resultaron todos en fracaso.

La siguiente evolución del N1 era el N1M, una versión del N1 todavía más potente que el N1F. El diseño preliminar de la primera versión del N1M apareció por primera vez en mayo de 1969 y era capaz de colocar 150 toneladas en órbita baja, unas prestaciones que permitirían que la URSS tuviese a su disposición la misma potencia que el Saturno V y, por tanto, pudiese lanzar una Soyuz LOK y un módulo lunar pesado con un solo lanzamiento. La altura de este enorme lanzador sería de unos 135 metros, superior a los 111 metros del Saturno V. El N1M también usaba una tercera etapa con hidrógeno y oxígeno líquido. Esta etapa, denominada Blok M, contaba con 6 motores RD-54 (NK-9V) de hidrógeno de 392 kN de empuje diseñados por Lyulka en 1965.

Las dos primeras etapas principales, la Blok A y Blok B, aunque seguían usando queroseno como combustible, se agrandaron para tener tanques de propelentes más grandes mediante la introducción de una sección cilíndrica. Recordemos que el N1 usaba en las primeras etapas tanques esféricos para reducir la masa total del cohete, una elección de diseño que, a cambio, le daba un aspecto cónico muy característico. Además, la primera etapa Blok A usaría 36 motores NK-15 en vez de 30. Para acomodar tantos motores, la etapa Blok A disponía de una base agrandada con seis salientes a los lados en forma de estrella separados en ángulos de 60º, con un diámetro de 22,5 metros frente a los 16.9 metros del N1 normal. La altura de la Blok A del N1M también era mayor, 36,95 metros frente a 28,31 metros. Del mismo modo, la segunda etapa Blok B del N1M tenía una altura mayor, 12,65 metros frente a 8,77 metros.

Esta primera versión del N1M tenía una masa al lanzamiento de cerca de 5000 toneladas. Posteriormente se propuso una versión de 5300 toneladas al despegue capaz de colocar hasta 175 toneladas en órbita baja gracias a tanques de mayor tamaño, aunque se desconocen los detalles de esta variante. También se propusieron versiones con segundas etapas dotadas de motores nucleares que reciben la denominación genérica de N1AF o N1V, capaces de colocar entre 180 y 210 toneladas en órbita baja, aunque existen pocos detalles concretos sobre estos monstruos.
Como es sabido, ninguna de estas versiones vio la luz. Tras el cuarto y último lanzamiento fallido del N1 en 1972 el programa se quedó congelado a la espera de la construcción del primer N1F con motores NK-33. Lamentablemente para el proyecto, la oficina de diseño TsKBEM pasó a ser dirigida por Valentín Glushkó, antiguo rival y compañero de Koroliov, que tomó la decisión de cancelarlo en mayo de 1974. No obstante, habría que esperar a 1976 para la cancelación formal por parte del Kremlin. Glushkó decidió sustituir al N1 por una nueva familia de lanzadores que usarían el motor RD-150, que derivaría posteriormente en el RD-170, el más potente de combustible líquido jamás construido. Este nuevo lanzador sería finalmente conocido como Energía.
Este artículo fue publicado originalmente en la sección Delta-V de la Revista Astronomía de mayo de 2026. ¡Suscríbete!


El cohete soviético más potente obviamente fue el energía. El N1 superó la fase de pogüer poin pero no la fase de maqueta. El energía si es un caso curioso porque no fallo el lanzador si no el país entero. La unión soviética terminó en la miseria y hecha pedazos. Nunca sabremos si el energia y el buran eran mejores que el transbordador.
El N1 lanzó varas veces. Maqueta no es la palabra.
El Energya y el Buran eran superiores. Al menos en arquitectura y especificaciones.
El Energya podía lanzar en solitario. Se recuperaba la capacidad de 100t en órbita que no se ha recuperado hasta el … no se ha recuperado. Se podrían haber planteado programas lunares internacionales sin despeinarse demasiado.
El Buran tenía muchos de los problemas y virtudes del Shuttle, pero podía funcionar sin tripulación.
Lo que hubiera molado es un Energya con un shuttle estilo Spirit/Dream Chaser sin los militares metiéndose a copiar al Shuttle.
el N1M se utilizaría en misiones a Marte como MAVR y Aelita.
Mi opinión personal es que cancelar el N1 para empezar un nuevo cohete desde cero fue un error.
Y eso que el Energia (como se llamó finalmente) era un cohete superior al N1 (nombre provisional), al poder lanzarse con 2, 4, 6 y hasta 8 aceleradores. Múltiples capacidades de carga con la misma arquitectura básica y dos vuelos sin problemas.
A priori, el Buran era superior al Shuttle (STS). Las losetas térmicas caían menos, podía volar sin tripulación y contaba con asientos eyectables (al menos para algunos tripulantes). Los motores principales no eran reutilizables, eso sí. Siempre me he preguntado, no obstante, qué hubiera pasado de haberse atenido al diseño original (MTKVA), con un transbordador en la punta del cohete y lifting body en lugar de sablear el diseño del STS.
Saludos
Glushkó, genio y malo a la vez. Almenos desde mi óptica simplista. Borrando el legado de los demás en lugar de construir sobre él se salió con la suya y consiguió el potente Energya, pero el destino también quiso que este fuera borrado del mapa. Quizás si hubiera apoyado el N1 lo habrían tenido disponible desde el 75 y hubieran podido hacer estaciones más voluminosas, y en los 90 Occidente hubiera tenido acceso.
En fin, el legado de Koriolev sigue bien vivo en el sistema Soyuz (lástima de la Guayana). Y los motores de Glushkó se siguieron usando en el Atlas V, Zenith, Angará, … a los NK33 se los desempolvó y volvió a usar brevemente en el Antares. La URSS hizo tremenda ingeniería.
Tengo entendido que Glushkov fue quien con su denuncia a Korolev ante la NKVD, lo envió a un campo de concentración. Aunque no estoy absolutamente seguro, porque algunos historiadores dicen que eso no es cierto.
https://danielmarin.naukas.com/2011/03/10/el-dia-que-casi-ejecutan-a-serguei-koroliov/
Gracias por el enlace!
Gracias por el enlace, Pochi. Al día de hoy sigo preguntándome qué hubiese sucedido si al inicio del XVII Congreso del PCUS en 1934 Kirov no hubiese sido asesinado. Tengamos en cuenta que en la elección del nuevo Comité Central del XVII Congreso del PCUS en 1934, Kirov sólo tuvo 3 votos en contra, mientras que Stalin 292, siendo el que tuvo más votos en contra de todos los elegidos. Si no hubiera sido asesinado, hubiera sido elegido secretario general en lugar de Stalin. La historia hubiera sido muy diferente. Inmediatamente después del asesinato de Kirov, empezó el terror. Nunca pudo determinarse con exactitud quien estuvo detrás de su asesinato, aunque es obvio quién se benefició. De hecho, los principales impulsores de Kirov como nuevo secretario general fueron ejecutados. ¿Cómo hubiera sido la evolución del GIRD y el RNII si Kirov hubiera sido electo secretario general?
Carlos Matemático,
-Kirov y Stalin coincidían en la inmensa mayoría de asuntos políticos en la URSS de los años 20-30. Ambos eran partidarios de la industrialización de la URSS y de la colectivización, y ambos defendieron las mismas posturas tanto en la guerra civil rusa como en la implantación del sistema soviético.
-Kirov era de las pocas personas cercanas a Stalin que tenía la confianza suficiente (eran amigos desde hacía muchos años y ambos de origen muy humilde) para negarse a acatar sus directrices cuando Stalin ya era secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, como cuando le dijo que tenía que ir a vivir a Moscú y decidió quedarse en Leningrado, también se opuso abiertamente y frenó ejecuciones de críticos de Stalin, como Martemyan Ryutin.
-Cuando murió asesinado por Leonid Nikolaev, Stalin ordenó cambiar el nombre de ciudades, oblasts, fábricas e incluso una clase de cruceros de la marina soviética en honor a Kirov.
-Los principales cargos ejecutados por Stalin fueron precisamente, además del propio asesino, los responsables del NKVD que, por omisión o en complicidad con los enemigos de Kirov, facilitaron que Nikolaev accediera a Kirov y lo matara. Además de rivales políticos de Kirov y el propio Stalin. En las cuestiones más fundamentales de la doctrina marxista-leninista, Kirov y Stalin estaban completamente alineados y, tal como tu dices, Kirov era un bolchevique muy popular dentro del partido. No tant popular ni querido para ciertos grupos de Leningrado.
Marte. Kirov había sido cercano a Stalin y había estado aliado con él enfrentado a la «oposición de izquierda», liderada por Trotski, Sinoviev y Kamenev. Pero eso había sido en la década del 20. Pero ya a fines de esa década empezó a tener cada vez más diferencias, dado que no acordaba con los métodos extremos de la NKVD. De hecho, ya a principios de la década del 30 estrechó su alianza en el politburó, con Sergó Ordzhonikidze, que en su momento integró la llamada por sus opositores «camarilla georgiana», junto a Stalin y Mikoyan. Y al igual que Kirov, Ordzhonikidze no acordaba con los métodos cada vez más rudos de Stalin. Y resultó que el estalinismo fue variando a los «autores intelectuales» de la muerte de Kirov a cada uno de sus opositores que fueron condenados a muerte. Primero el autor intelectual fue Sinoviev, luego fue Trotski, luego Kamenev y por último Bujarin. Los cuatro fueron asesinados (en el caso de Trotski en México). En su discurso secreto de 1956, Khruschov afirmó que el asesinato de Kirov fue organizado por el NKVD y que sus organizadores fueron fusilados en 1937 para no dejar huellas. Por su parte, Ordzhoniki al principio usó su influencia para tratar de detener ejecuciones de la NKVD, lo cual cada vez irritaba más a Stalin. Pero teniendo cada vez menos margen, en 1937 se suicidó. La noche anterior a su suicidio le confesó a Mikoyan que ya no podía soportar más lo que estaba sucediendo en el partido.
Maravilloso documento histórico 👏 👏👏
El fracaso lunar de la URSS provocó también el final de las misiones Apolo. En una realidad alterna tal vez las bases lunares serían algo tan común como las bases de la Antártida. 🤔 por eso es bueno que hoy China decida ir a la Luna
Comento porque aquí no se pueden dar likes. Comparto totalmente tu punto de vista.
Fascinante entrega histórica. 👏👏👏👏
Aprovecho para recomendaros la serie de Apple TV «CIUDAD DE LAS ESTRELLAS», un «spin off» de FAM centrada en un programa espacial tripulado soviético alternativo en el que la URSS llegó la primera a la Luna de la mano de Korolev, pero que sobre todo destaca por ser una buena reconstrucción del opresivo ambiente del régimen.
Veréis despegar más de un N1.
Esta serie es mucho mejor que la original. Por lo menos no sale Ed Baldwin 😅😂🤣
Perdón, KORIOLOV, no «Korolev» 🤭
https://danielmarin.naukas.com/2017/01/13/110-anos-de-koroliov-o-era-korolev/
«Por supuesto, nada impide que uses Korolev en vez de Koroliov, es una simple cuestión de gustos, pero en ese caso deberías ser consistente y decir también Gorbachev o Jruschev.»
La Danipedia no tiene fondo jejejeje.
Los felicito por sus perseverancia. Sigan adelante no afligen
-Star City es una serie interesante, especialmente por la recreación de la tecnología que fue, y de la que no fue.
-Ahora, no destaca, en absoluto, por ser una buena reconstrucción de la URSS
-La fotografía con colores apagados, el ambiente depresivo, la paranoia constante, la ejecución gratuita y absurda de una cosmonauta, con lo carísima, larga y compleja que es la formación de cualquier tripulación de ese tipo, y le hecho de que la serie esté filmada en parte en Lituania, un país dominado por rusófobos no invita a pensar que sea una reconstrucción mínimamente realista de lo que fue la URSS en los años 70.
Bueno, la ejecución de la astronauta en las serie está claramente inspirada el el caso de Serguéi Koroliov, que a punto estuvo de ser fusilado sin saber por qué (véase el artículo de Daniel Marín señalado por Pochimax en danielmarin.naukas.com/2011/03/10/el-dia-que-casi-ejecutan-a-serguei-koroliov/ ). En el caso de la serie, la cosmonauta es ejecutada no por ser sospechosa de espía, sino para tapar un error de la jefa de seguridad de la Ciudad de las Estrellas: era, simplemente, inconcebible que todo se redujese a un error burocrático de identidad (una coincidencia de apellidos), así que lo mejor era quitarla de en medio.
Y esto no es por antisovietismo, sino, simplemente, porque la URSS era una dictadura totalitaria que en los 60 todavía «respiraba» los aires del estalinismo, de ese dictadorzuelo georgiano cagado de miedo que mandó eliminar a lo más granado de la oficialidad del Ejército Rojo en El Terror de los 30 (desde 1937, más concretamente), que dejó tirada a la República Española y que aceptó de muy buen grado un pacto con Hitler para repartirse Polonia y ser «camaradas» de toda la vida pese a que sus servicios de inteligencia le decían que los nazis estaban concentrando tropas para invadir la URSS en 1941. Si alguien se merecía el pelotón de fusilamiento, ese era Stalin. Pero se rodeó de mediocres lameculos como Beria y compañía para que nadie le tosiera.
La serie, guste o no, refleja MUY BIEN el ambiente de psicosis que vivió la URSS durante el estalinismo y en décadas posteriores (lo siento, los malos hábitos no se resuelven de la noche a la mañana). Que había micrófonos y que se vigilaba a los científicos e ingenieros no es una maldad lituana, sino un hecho comprobado: es de sobra conocida, por ejemplo, la historia del hotel Viru, un hotel emblemático ubicado en el centro de Tallin, la capital de Estonia. Este lugar, inaugurado en 1972, ocultó durante mucho tiempo una planta clandestina destinada a albergar a agentes de inteligencia que se dedicaban a espiar a los allí alojados. Y de las «ciudades secretas» que formaban parte del complejo militar-industrial soviético, ya ni hablamos.
Pero en la serie, muy bien documentada, no solo salen agentes del KGB pegando la oreja para no perderse detalle de las conversaciones y polvos de cosmonautas e ingenieros, sino también detalles poco conocidos en Occidente como el de los «discos de hueso», el uso de discos hechos con láminas de radiografías como soporte para grabaciones de baja calidad de música occidental prohibida y que sólo podían usarse tres o cuatro veces antes de hacerse ininteligibles (véase al respecto es.wikipedia.org/wiki/Discos_hueso) o la persecución (tanto de difusión como de posesión) de las obras del pensador y futurólogo ruso Nikolái Fiódorovich Fiódorov (1829-1903), fundador de la corriente filosófica del cosmismo ruso y que defendía que en el futuro sería posible la prolongación de la vida, los vuelos espaciales, la inmortalidad e incluso de la resurrección de los muertos por medios científico-técnicos, pensador que fue muy influyente en la génesis de las ideas de Konstantín Tsiolkovski.
Creo que a nadie a estas alturas le cabe duda alguna de que la soviética era una dictadura totalitaria que obtuvo resonantes éxitos en materia de industria pesada (y la industria militar-espacial no era sino una rama de aquella), pero que por obsesiones ideológicas del tito Stalin cortocircuitó el desarrollo ruso de la microelectrónica y la genética (a mediados de la década de 1930, el agrónomo Trofim Lysenko comenzó una campaña contra la genética que pronto recibió el apoyo del líder supremo Stalin y que llevó a que entre 1934 y 1940, fueran ejecutados o enviados a campos de trabajos forzados renombrados genetistas soviéticos, como Nikolái Vavílov, cuya condena a muerte fue conmutada en 1942 a cambio de una condena de veinte años en un gulag que le llevaría a la muerte por malnutrición en 1943. Vamos, que lo mataron de hambre y se ahorraron las balas).
Y hablando de gulags, tal vez convenga recordar que, según la Fundación Aleksandr Yákovlev, el número total de presos muertos en los campos del gulag entre 1930 y 1956 asciende a 1.606.748 personas, aunque otras fuentes, como el historiador y periodista ruso Vadim Erlijman, eleva la cifra a 5 millones. En total, se estima (véanse los trabajos al respecto de Robert Conquest) que entre 1930 y 1960 (cuando oficialmente se eliminó el sistema del gulag) pasaron por los campos de trabajo forzado cerca de 14 millones de personas. Muchos miles de ellos eran españoles, y no precisamente fascistas de la División Azul, sino republicanos que cuestionaban al régimen soviético. Véase al respecto cronicaglobal.elespanol.com/letraglobal/ideas/20251210/increible-odisea-republicanos-espanoles-secuestrados-gulag/1003742710440_0.html
Así que no. «CIUDAD DE LAS ESTRELLAS» no exagera en nada. En todo caso se queda corta. La URSS era una dictadura totalitaria brutal. Que los EEUU no fueran tampoco hermanitas de la caridad durante la Guerra Fría no puede servir de excusa.
-La condena a Koriolov ocurrió en los años del Terror, en la década de 1930, y fue un exilio a un campo de trabajo cuando sólo era un joven ingeniero. La serie en cambio está ambientada en los años 60-70 y presenta la ejecución grauita de una cosmonauta entrenada a cargo del estado sin ningún tipo de motivo real ni necesidad narrativa más que retratar a un personaje siniestro como el modelo de agente soviética fría y despiadada propio de la propaganda yanki. Para la agente, dejarla viva no significa absolutamente nada, dado que el error burocrático ni siquiera es grave y no pone en absoluto en riesgo su carrera ni su integridad física, en cambio matarla sí que seria, en realidad, una fuente de problemas en la URSS real.
-Así que en conclusión, Star City exagera, manipula y exhibe propaganda antisoviética, como es habitual cuando la producción la paga el dinero yanki. La URSS no fue una dictadura totalitaria brutal, ni mucho menos en los años 70.
-El sistema de escuchas soviético es una broma al lado de a cualquier teléfono Android de hoy día o PC con Windows y navegadores de Google. Ya no nos acordamos de la familia yanki a la que le asaltaron la casa la policía porque habían buscado en google «ollas a presión» justo en los días del atentado de Boston…Ni nos acordamos de la NSA, de Echelon, Palantir….todas empresas super soviéticas ¿Verdad?
-Y sí, la razón de que la serie sea así y tenga ese guión es por antisovietismo, porque no retrata una realidad histórica ni responde a una necesidad narrativa en la ucronía que narra Star City. Es otro ejemplo más de propaganda antisoviética.
-La serie NO REFLEJA EN ABSOLUTO el ambiente de la URSS en los años 70, donde la urbanización, la tasa de fertilidad y el crecimiento poblacional eran los propios de cualquier país occidental avanzado, el estado de bienestar crecía, la mitad de los universitarios eran mujeres, y la tasa de alfabetización y de graduados universitarios era superior a la de EEUU. Se hacían programas de intercambio de estudiantes con otros países y se inauguró el Interkosmos para invitar a cosmonautas de otros países, incluso miembros de la OTAN a entrenarse en las no tan secretas instalaciones soviéticas y volar en naves no tan secretas al espacio.
-La cifra de internos y fallecidos que citas (1.606.748 internos) en el sistema de campos gulag, creado por la Rusia zarista, incluye a los 1.094.250 prisioneros de guerra nazis muertos exclusivamente a causa de la invasión alemana, en el período 1941-55. La situación en los gulag empeoró a partir de 1941 y disparó la tasa de mortalidad por el evidente corte de suministros provocado por la invasión, lo cual no tiene nada que ver con la represión política, y los 14 millones de prisioneros incluyen a los más de 3 millones de prisioneros de guerra que pasaron por el sistema desde la invasión alemana. Tal como dice Daniel Marín, sólo era una minoría de soviéticos la que no volvía viva de los Gulag. Haz tu mismo las sumas y restas.
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Vaya, es fascinante ver cómo se pueden retorcer los datos históricos hasta hacerlos pasar por un folleto turístico de la Intourist de 1975.
Vamos a replicar este idilio soviético tuyo paso a paso, porque confundir la URSS de la era de Brézhnev con una especie de arcadia escandinava con satélites requiere un esfuerzo de imaginación verdaderamente admirable.
Argumentas que para la jefa de seguridad de la serie eliminar a la cosmonauta no tiene lógica porque el error de identidad «no era grave» y no ponía en riesgo su carrera. Es enteramente conmovedor que apliques la lógica de un departamento de Recursos Humanos de una multinacional actual a la psicología del aparato de seguridad soviético.
En un sistema hiperburocrático y paranoico, reconocer un error administrativo que involucra a la élite del programa espacial no es «un despiste de oficina»: es abrir la puerta a que te acusen de negligencia, sabotaje o, peor aún, complicidad. Históricamente, la vida humana en la estructura de poder soviética siempre valió menos que la infalibilidad del papeleo oficial. Por cierto, despachar lo de Serguéi Koroliov diciendo que «sólo era un joven ingeniero» al que mandaron al Gulag (donde le rompieron la mandíbula en un interrogatorio y casi muere de escorbuto en las minas de Kolymá) demuestra un asombroso desapego por el valor del talento humano que el propio Estado financiaba. Si casi matan al mismísimo padre del programa espacial en la vida real, que la ficción plantee la ejecución de un cosmonauta para salvar el cuello de un oficial de seguridad no es «propaganda yanki»; es entender cómo funciona el miedo institucional, ya en la URSS, ya en la Alemania nazi.
Pero sigamos. El clásico recurso de «¿Y qué pasa con Android y la NSA?» nunca falla en el manual de instrucciones del nostálgico. Es enteramente enternecedor comparar el capitalismo contemporáneo con el KGB. Sí, Google rastrea tus búsquedas de ollas a presión para venderte publicidad (o alertar a la policía en un contexto antiterrorista tras un atentado real). La pequeña diferencia -un sutil matiz, si se quiere- es que si en la URSS de los 70 te pillaban escuchando la BBC, distribuyendo literatura prohibida (samizdat) o criticando la gerontocracia del Politburó, no te cerraban la cuenta de Gmail: terminabas en una clínica psiquiátrica penitenciaria (las famosas psijushkas) diagnosticado con «esquizofrenia de progresión lenta», un brillante invento del psiquiatra Andréi Snezhnevsky para encerrar a disidentes políticos sin necesidad de juicio. Pero claro, tener micrófonos en el Hotel Viru debió de ser un invento de Lituania.
Es gracioso ver también (como haría un franquista al uso puesto a defender el «progreso» del régimen en los 60 y primeros 70) como citas con orgullo las tasas de alfabetización, el crecimiento poblacional y que la mitad de los universitarios eran mujeres. Todo eso es cierto, como también lo es que la URSS de los 70 entró de lleno en la «Era del Estancamiento» (Zastoy).
Si el Estado del bienestar era tan idílico y superior al de EE.UU., resulta INEXPLICABLE que el propio gobierno soviético dejara de publicar las estadísticas de mortalidad infantil a mediados de los 70 porque las cifras eran un bochorno internacional (la mortalidad infantil aumentó un 20% entre 1971 y 1976 debido al colapso del sistema sanitario periférico). Tampoco mencionas que la esperanza de vida de los varones soviéticos cayó en picado en esa misma década debido al alcoholismo crónico y las condiciones laborales.
¿Y el programa «Interkosmos»? Una jugada maestra de propaganda. Invitaron a volar a un checoslovaco, un polaco y un cubano en misiones estrictamente controladas mientras el ciudadano soviético de a pie necesitaba un visado de salida del KGB (el vyezdnaya viza) y superar un humillante examen de lealtad ideológica simplemente para poder viajar a Bulgaria. Un «intercambio cultural» verdaderamente unidireccional.
Pero ya el colmo de la gimnasia mental es afirmar que la altísima mortalidad del Gulag a partir de 1941 «no tiene nada que ver con la represión política» sino con el corte de suministros provocado por los nazis.
Veamos: si metes a millones de personas en campos de trabajo forzado en Siberia, bajo un régimen de desnutrición severa, y cuando llega una guerra decides que sus vidas son la última prioridad absoluta de la cadena de suministro, su muerte sí es responsabilidad directa del Estado que los confinó. El hambre y el frío inducidos son herramientas represivas tan eficaces como las balas.
Además, tu intento de diluir las cifras mezclando a los prisioneros de guerra alemanes es históricamente tramposo. Los archivos desclasificados por el propio historiador Víktor Zemskov (nada sospechoso de ser un agente de la CIA) demuestran que las ejecuciones y muertes por inanición afectaron masivamente a ciudadanos soviéticos acusados por el artículo 58 (delitos contrarrevolucionarios). Decir que «sólo una minoría no volvía viva», como si el Gulag fuera un campamento de verano con baja tasa de retorno, es un insulto a los millones de deportados, incluidos los miles de republicanos españoles que descubrieron la «solidaridad socialista» picando piedra en Karagandá.
Mira, Merkel, «STAR CITY» no es un documental, es una ucronía. Pero el lienzo sobre el que pinta -un Estado donde el individuo es una pieza reemplazable, la paranoia es la política oficial de seguridad y la verdad histórica se amolda a las necesidades del Partido- no es propaganda yanki, es información histórica salida de los propios académicos rusos. Es, lamentablemente para los que intentan blanquearlo en 2026, la pura e inapelable realidad histórica de la Unión Soviética. Negar la brutalidad del totalitarismo soviético porque «había muchas mujeres en la universidad» es como alabar el sistema de autopistas y de ferrocarriles de la Alemania de los años 30 omitiendo lo que viajaba por ellas.
Como veo que desconfías de las fuentes occidentales sobre la realidad de la URSS, te dejo unos títulos (fácilmente accesibles en el ámbito académico) de autores rusos:
– Zemskov, Víktor N. (2005): Spetsposelentsy v SSSR, 1930-1960 (Moscú, Editorial Nauka). Zemskov fue el historiador de la Academia de Ciencias de Rusia encargado de desclasificar los archivos secretos del Gulag tras la caída de la URSS. Sus fríos datos oficiales demuestran que el desabastecimiento en los campos durante la guerra fue gestionado de forma criminal por el Estado soviético, el cual priorizó otros sectores y dejó morir de inanición a cientos de miles de sus propios ciudadanos bajo custodia.
– jlevniuk, Oleg V. (2010): Historia del Gulag. jlevniuk, uno de los mayores expertos rusos contemporáneos en el estalinismo, demuestra con actas del Archivo Estatal de la Federación Rusa (GARF) que el sistema penal funcionaba bajo una lógica económica coercitiva donde la vida del preso era un recurso desechable por el Partido.
– Golovanov, Yaroslav (1994): Korolev: Hechos y Mitos (Moscú, Editorial Nauka). El biógrafo ruso más respetado en cosmonáutica detalla, con acceso a los archivos familiares, cómo el sistema casi aniquila a Serguéi Koroliov en el Gulag de Kolymá, sufriendo torturas que le fracturaron la mandíbula tras denuncias internas.
– Mozzhorin, Yuri A. y otros (2000): Dorogi v Kosmos(Editorial Mashinostroenie, Moscú). Escrito por quien fue director del programa espacial soviético (TsNIIMash), documenta oficialmente la persecución, ejecución o envío a campos de ingenieros clave del sector de cohetes (como Langemak o Kleimenov), evidenciando que el talento y la inversión del Estado jamás inmunizaban contra la paranoia del aparato.
– Podrabinek, Aleksandr P. (1979/2014): Karatel’naya Psijiatriya (reeditado por Memorial, Moscú). Un exhaustivo estudio de un activista ruso que documenta cómo el KGB y el Ministerio del Interior utilizaban la red de hospitales psiquiátricos especiales en los años 70 para encerrar a disidentes políticos bajo falsos diagnósticos.
Como verás, no hace falta leer propaganda de la CIA. Los propios archivos estatales de Moscú y los académicos de la Academia de Ciencias de Rusia pintan exactamente el mismo panorama de paranoia, control y desprecio por la vida humana que refleja la serie. Descalificar esto como «antisovietismo yanki» es, simplemente, negar los propios documentos históricos de Rusia.
En lo sucesivo, Merkel, te recomiendo que no trates de rebatir argumentos basados en fuentes académicas y en trabajos de historiadores reconocidos con propaganda barata sacada de «Sputnik» porque se te ve venir a la legua.
Tengo pendiente ver la serie desde que la recomendaste. Aunque creo que Merkel ha comido mucha propaganda soviética sí que es verdad que, si no existen casos documentados de alguna ejecución o muerte extraña de algún cosmonauta que pueda dar a pensar en ello, durante el periodo 1965 en adelante (cosa que desconozco pero tampoco me suena), me temo que ejecutar un cosmonauta es una licencia excesiva, y ciertamente guionizada con motivos manipuladores, dado el ambiente actual.
Tampoco hay que rasgarse las vestiduras, no sé, que yo creo que TODAS las películas de Hollywood presentan rasgos manipuladores de la realidad pasada, presente y futura, con mayor o menor grado de desprecio por la historia real o de la situación a describir. Es lo que hay. Claro que si ves una peli china pues pasa bastante igual.
POCHI, es una serie, no un documental. Parten para la creación de ese suceso de la casi ejecución de Koroliov porque les venía al pelo para dibujar un personaje detestable. Fascinante pero detestable. En este caso, la cosmonauta eliminada no era ninguna figura pública, estaba destinada a ser la primera mujer en la Luna pero otra ocupó su lugar.
La realidad es que se calcula que durante el período de El Terror fueron detenidos unos cien mil cuadros comunistas, de los cuales algo más de la mitad fueron ejecutados. La represión de las élites representó la cara pública del Terror, cuya manifestación más deslumbrante fueron los juicios políticos de alto nivel, los famosos «juicios de Moscú» de 1936, 1937 y 1938, pero también los cientos de juicios públicos, con fines educativos, de dirigentes comunistas locales, escenificados en muchas capitales de provincia.
Y en el Ejército Rojo la purga fue tremebunda.En 1937 y 1938 entre 30.000 y 40.000 oficiales fueron arrestados, ejecutados o expulsados del ejército. Claro, luego pasó lo que pasó hasta 1942. Así que dime, ¿en serio crees que hubieran tenido algún problema en eliminar a una cosmonauta desconocida con esos antecedentes?
Estimado HG
-Los datos históricos están tal cual aparecen en la enciclopedia.
-La URSS de 1930-55 no es la URSS de 1970. En ambos casos no existe ningún idilio, pero tampoco el panorama que pinta Star City, que se supone ambientada en 1970.
-Tu error fundamental es calificar al sistema de 1970 como hiperburocrático y paranoico. Si sumas la burocracia de la infinidad de empresas privadas que componen el sistema económico de cualquier potencia occidental, los burócratas soviéticos no les llegan a la altura del betún.
-Mi argumento inicial es el mismo, y ya te lo han dicho otras personas en otros comentarios: El asesinato de una cosmonauta de ese modo y por esos motivos es inverosímil, y sólo sirve para aderezar la propaganda antisoviética que rezuma la serie.
-Google no rastrea únicamente para venderte publicidad, dado que es de sobras conocido que también transmite esa información a agencias gubernamentales. Alertar a la policía porque estás buscando ollas a presión ya te indica hasta que nivel el espionaje actual en una democracia liberal es varios órdenes de magnitud superior al de cualquier agencia soviética que funcionara a base de magnetófonos y secretarias.
-No hay diferencia en que te metan en Guantánamo ad infinitum por pillarte en Pakistán rezando con el culo en pompa, a que te metan en un gulag por escuchar la BBC. La arbitrariedad e impunidad es la misma.
-El estado de bienestar soviético en los años 60 no era idílico, no dejaba de ser un país arrasado 15 años antes por los nazis, atrasado por el zarismo y aislado económicamente por occidente, pero tenía una finalidad: el progreso.
-En EEUU el estado de bienestar sólo ha sido consecuencia de la necesidad de acelerar una sociedad de consumo, y obviamente está actualmente en un claro retroceso. Además del evidente agravio comparativo cuando tienes como referencia economías mucho más modestas que hacen mucho más con menos recursos, como el caso de la URSS o las socialdemocracias europeas.
-El programa Interkosmos, efectivamente, fue una jugada maestra de propaganda, y un argumento incuestionable que desmonta tu punto de vista sobre la paranoia controladora soviética. Invitar a astronautas, con evidente vinculación con el aparato estatal de países enemigos, a conocer tecnología altamente sensible y participar en misiones que, en el caso de la NASA, estaban completamente vetadas a personal de países rivales en aquel momento.
-Si metes a millones de personas en campos de trabajo en Siberia, y cuando llega la guerra, por culpa de los nazis, la cadena de suministro provoca hambre y miseria, la culpa es de quien inicia la guerra, devasta el territorio y produce ese hambre y miseria, es decir, de la invasión nazi. No te hagas la picha un lío.
-Estamos deacuerdo en que Star City es una ucronía, y en detalles como el que he explicado otra muestra más de propaganda antizquierdista yanki, exactamente con el mismo valor e hipocresía que Rambo ayudando a los muyahidines en Rambo III
¿Deduzco entonces, MERKEL, que estás llamando «propagandistas» a los académicos de Historia RUSOS que han puesto sobre la mesa las barbaridades cometidas por el régimen estalinista y que han buceado en los archivos del KGB y NKVD y que están en la base de mi comentario?
¿Te has molestado en consultar a alguno de esos autores? (SPOILER: NO).
Porque si lo hubieras hecho, sabrías que no te estoy citando panfletos de la CIA, sino las investigaciones de la propia Academia de Ciencias de Rusia y los documentos oficiales del Goskomstat (el Comité Estatal de Estadística soviético). Te he citado a académicos rusos y a exdirigentes del programa espacial soviético o académicos como el demógrafo Zemskov. ¿También ellos están a sueldo de Washington?
¿La ejecución de la cosmonauta es una «fantasía yanki»? ¡Pues claro que es una fantasía! Estamos ante una serie de ciencia-ficción ucrónica. PERO ESTÁ BASADA EN LA REALIDAD. Deberías leer a Yuri Mozzhorin (director del mismísimo programa espacial soviético TsNIIMash) en su libro Dorogi v Kosmos, donde relata cómo la paranoia del sistema ejecutó a ingenieros brillantes como Gueorgui Langemak y casi mata a porrazos a Serguéi Koroliov en Kolymá. Si el régimen estuvo a punto de fusilar al que luego fuera «Diseñador Jefe» de su imperio espacial por un quítame allá esas pajas, pretender que la ejecución de una cosmonauta anónima para tapar una negligencia burocrática es un «invento de Lituania» es ser un adoctrinado fanatizado y no entender cómo funcionaba el terror y el pánico a perder el cuello en el escalafón soviético.
Vamos con los datos de bienestar de tu particular paraíso socialista (socialista mal entendido, claro, pues el régimen soviético poco tenía que ver con los postulados de Karl Marx y su análisis histórico).
A principios de los años 70, la tasa de mortalidad infantil (niños que morían antes de cumplir un año) comenzó a subir de forma alarmante en la URSS. Pasó de 24,7 por cada 1.000 nacidos vivos en 1970 a una estimación interna de más de 31 por cada 1.000 en 1974.
¿Cuál fue la respuesta del avanzado Estado soviético? En 1974, el Politburó ordenó al Goskomstat (el Comité Central de Estadística) dejar de publicar los datos de mortalidad infantil. La URSS se convirtió en el único país industrializado del mundo que censuró sus propios datos demográficos de salud en tiempos de paz para no admitir el desastre. La censura duró más de una década, hasta la llegada de la Glásnost en 1986.
¿Esperanza de vida de los adultos? La esperanza de vida de los hombres soviéticos cayó de los 66,1 años en 1964 a apenas 61,4 años en 1979 (algunas regiones de la Rusia profunda cayeron por debajo de los 60 años). Demógrafos rusos postsoviéticos, como Anatoli Vishnevsky, han confirmado que este fenómeno de «mortalidad excesiva» en hombres en edad de trabajar no tenía precedentes en la historia moderna fuera de un periodo de guerra o hambruna epidémica. Las causas: alcoholismo desbocado (tolerado por el Estado porque el monopolio del vodka financiaba el presupuesto), tabaquismo, accidentes laborales y un sistema de emergencias obsoleto.
El sistema sanitario soviético no colapsó en los 70 por casualidad, sino por falta de presupuesto. En la economía planificada existía el ostatochnyy printsip (principio residual): el presupuesto se asignaba primero a la industria pesada y al complejo militar-espacial (el VPK). La sanidad recibía las migajas de lo que sobraba. Durante los años 70, la inversión en sanidad cayó a menos del 4% del PIB soviético (mientras que los países de la OTAN invertían entre el 7% y el 10%).
Los hospitales periféricos carecían de lo más básico. Hacia finales de los 70, los propios informes del Ministerio de Salud soviético (desclasificados más tarde) reconocían que el 30% de los hospitales de la URSS no tenían agua caliente y que la mitad de los hospitales rurales carecían de alcantarillado interior.
¿Has oído hablar de la crisis de las jeringuillas en tu amada URSS? Mientras los cosmonautas daban vueltas a la Tierra en la estación Salyut en los años 70, los médicos soviéticos seguían utilizando jeringuillas y agujas de vidrio y metal reutilizables que debían ser hervidas entre paciente y paciente. Y ello porque, además de escaso presupuesto sanitario, la industria microelectrónica y química soviética (cortocircuitada en su día por las obsesiones ideológicas de Stalin contra la cibernética y los polímeros modernos) fue incapaz de fabricar jeringuillas plásticas desechables a gran escala.
Esto provocó que los propios hospitales soviéticos se convirtieran en focos masivos de contagio de Hepatitis B y C debido a la esterilización deficiente de las agujas. Conseguir medicamentos occidentales básicos (como antibióticos de tercera generación o anestesia de calidad) era un lujo reservado exclusivamente para la Nomenklatura (la élite del Partido) a través de la red de clínicas «privadas» (privadas en el sentido de que los ciudadanos normales no tenían acceso a ellas) del Cuarto Directorio del Ministerio de Salud.
Dices que la URSS de los 70 superaba a Occidente en bienestar, MERKEL. Si el sistema era tan perfecto, ¿por qué el Politburó tuvo que esconder los datos de los niños muertos? Un país que fabrica misiles intercontinentales pero es incapaz de abastecer a sus hospitales con jeringuillas desechables, agua caliente y penicilina no es una superpotencia del bienestar; es un gigante con pies de barro que prefirió gastarse el dinero en el orgullo militar antes que en la salud de sus propios ciudadanos. Y eso no es un guion de Apple TV, es lo que reflejan los archivos del Goskomstat.
Te lo repito: si quieres debatir conmigo, haz el favor de usar fuentes documentales y referencias bibliográficas, no tonterías sacadas de YouTube y de webs de propaganda prosoviética. Ah, y haz el favor de ir dejando la estupidez esa de la «propaganda yanki». Como politólogo y analista socioeconómico con décadas de experiencia en lo mío sé separar perfectamente la paja del grano y todos los que están en este foro saben que soy extremadamente crítico con el sistema estadounidense, ya en el espacio, ya en Tierra. Estudiar una civilización o un sistema político (sea la URSS, EEUU, o China) requiere de un esfuerzo intelectual que es obvio que tú no estás dispuesto a dar porque tú no quieres saber por qué la URSS, la actual China, los EEUU o la UE son como son o eran como eran, estudiando su historia, su cultura, sus élites y sus peculiaridades sociológicas, sino que estás en una absurda trinchera ideológica defendiendo a un régimen totalitario que ni siquiera es defendido por la comunidad académica rusa seria (dejamos a parte a la cohorte de pseudohistoriadores y pseudopensadores que rodean al ex-agente de la KGB Vladimir Putin). Confundes los logros astronáuticos soviéticos (que son evidentes) con el aplauso al régimen que los hizo posibles, pero obvias por qué hicieron lo que hicieron y cualquier crítica a ese régimen la despachas diciendo que es «propaganda». Tu postura es tan absurda como podría ser la de un moscovita que aplaudiese al régimen fascista de Francisco Franco porque «construyó muchos pantanos».
En fin, me voy a tomar un café.
Ah, se me olvidaba tu última tontería (y perdona que use ese término, pero una tontería es una tontería en España o en Vladivostok).
Comparar la serie «CIUDAD DE LAS ESTRELLAS» con «RAMBO III» delata tu incapacidad para debatir con argumentos históricos. Rambo es una fantasía infantil de acción de la era Reagan. «CIUDAD DE LAS ESTRELLAS» es una ucronía de ciencia ficción que, sin embargo, construye su atmósfera sobre los cimientos que los propios historiadores rusos contemporáneos (como Oleg jlevniuk o Yaroslav Golovanov) han desenterrado de los archivos oficiales de la Federación Rusa.
La URSS no cayó por una conspiración de Apple TV, MERKEL; cayó porque era un sistema hiperburocrático, paranoico y económicamente inviable que gastaba sus recursos en simular una potencia exterior mientras sus hospitales rurales no tenían alcantarillado. Negarlo a estas alturas no es ser de izquierdas; es, simplemente, ser alérgico a la verdad histórica.
Y por supuesto, decir que la URSS de 1970 no era la URSS de 1950 está al mismo nivel de tontería que decir que la España franquista de 1973 no era la misma de 1953. Es evidente. Ni la Rusia de 2024 es la misma que la de 1994 ni la España de 2026 es la misma de 2001. PERO EL RÉGIMEN ERA EL MISMO: UNA DICTADURA. Lo mismo que en la España de 1970 seguía gobernando el mismo cabrón asesino que lo hacía en 1940 y que mandó a decenas de miles de «rojos» a las cunetas, que entregó el país a la Iglesia, que lo hundió en la miseria durante un cuarto de siglo y que regaló a los EEUU bases militares a cambio de migajas y de mantenerse en el poder.
No te equivoques.
Y ahora sí, me voy a por el café con leche y a por una barrita con aceite y tomate.
Sin embargo Merkel tiene razón en el punto concreto del cosmonauta. No se puede comparar la URSS estalinista con la época que refleja la serie.
Es como si quisieras hacer una serie ambientada en las olimpiadas de Munich del ’72 y metieras en el argumento a nazis maltratando / asesinando a judíos y a Hitler inagurándolas.
No he visto ningún episodio de la serie Star City, así que no voy a opinar sobre ella.
Pero haré algunos comentarios generales sobre el debate que originó.
En primer lugar, no se puede reducir a una foto un período de 70 años. Reducir la Revolución de Octubre al período de terror estalinista es tan absurdo como reducir la Revolución Francesa al terror jacobino del último tiempo de Robespierre (nunca se habla, incluso la mayoría ni siquiera sabe que existió, el posterior Terror Blanco).
La Unión Soviética fue no sólo el primer país de la era moderna donde se intentó crear una sociedad sin explotados ni explotadores. Fue de los primeros (o quizás el primer) países en el mundo donde se despenalizó la homosexualidad. Aclaremos que ese término prácticamente no se usaba. Se despenalizó la sodomía, fuertemente castigada (incluso con la pena capital) en el resto del mundo. Stonwall en USA fue medio siglo después. La Unión Soviética fue el primer país en el mundo donde se legalizó el aborto. En Occidente y a cuenta gotas fue mucho después de la 2° guerra mundial. Mientras en las más avanzadas naciones de Europa Occidental apenas peleaban las sufragistas (y por ese motivo a muchas las ponían presas), en la Unión Soviética se proclamaba la igualdad de derechos entre varones y mujeres. Alejandra Kollontay fue la primer mujer en la historia en estar al frente de un ministerio en el gobierno de una nación. Y posiblemente también la primera embajadora en la era moderna. No voy a mencionar la enorme cantidad de avances que consiguió, que superaban incluso los más osados sueños de las sufraguistas y que en Europa Occidental tuvieron que pasar más de medio siglo en obtenerse. Claro que para muchos foristas de ese blog, eso significa que fue una terrible dictadura woke. En fin. Por suerte su ídolo libertario compra empresas e inmediatamente hecha a varios miles (Twiter). Por otra parte pese a la invasión por parte de Reino Unido, Francia, Japón, etc. en la década del 20 florecieron movimientos culturales. Nadie que ame al cine puede ignorar a Eisenstein por ejemplo. ¿Y qué sucedía en el resto del mundo? En 1922 Musolini efectuaba la marcha sobre Roma, preludio del fascismo. En Alemania, empezaba a surgir el nazismo. Japón iniciaba sus atrocidades en Asia. De los Ustachas, mejor no hablemos. Y podría continuar. Entonces, antes de levantar el dedo y dar lecciones, mejor mirar un poco el contexto.
Y si surgiera alguna ucronía en la cual Kirov no hubiera sido asesinado y por lo tanto electo secretario general del PCUS, sea en formato de libro, serie o película, trataría inmediatamente de conseguirla.
CARLOS MATEMÁTICO, en mi ucronía de ciencia-ficción «LOS SENDEROS OCULTOS DE LOS DIOSES» tienes una URSS que deja en mantillas, en nivel de desarrollo y evolución tecnológica y socioeconómica, no solo a la China que todos conocemos, sino incluso a los EEUU. La tienes en Amazon a precio de amigo, pero si me pasas un mail te la mando en versión ePub o AZW3 (Kindle).
Dejando esto a un lado, Carlos, se agradece enormemente un tono tan razonado y con perspectiva histórica como el tuyo. Tienes toda la razón en que los inicios de la Unión Soviética plantearon vanguardias legislativas y sociales que dejaron en pañales a las democracias liberales de la época. Sin embargo, para juzgar el conjunto de esos 70 años, hay que ver qué ocurrió con esos experimentos. Y ahí es donde el panorama se muestra no tan brillante. Vamos con ello.
La despenalización de la homosexualidad y el aborto Es históricamente exacto que el código penal de 1922, bajo el impulso de Lenin, eliminó la tipificación de la sodomía y que en 1920 se legalizó el aborto. Fue un hito mundial. Pero lo que no podemos obviar es que esa primavera legal duró apenas diez años.
En 1933-1934, el régimen introdujo el Artículo 121 en el Código Penal por el que La homosexualidad volvió a ser un delito penado con hasta cinco años de trabajos forzados en el Gulag. Esta ley no fue una excentricidad de Stalin sino que se mantuvo vigente durante toda la era de Jhrushchov, Brézhnev y Gorbachov. La homosexualidad no se volvió a despenalizar en Rusia hasta 1993, ya caída la URSS, pero actualmente sigue siendo «mal vista». En cuanto al aborto, en 1936 el Decreto sobre la Prohibición de los Abortos, lo ilegalizó completamente para forzar un aumento de la natalidad, empujando a miles de mujeres a la clandestinidad y la muerte. No se volvió a permitir hasta 1955.
Sigamos. Es cierto que Alejandra Kollontay fue ciertamente la primera mujer ministra de la historia moderna. El problema es que sus ideas sobre la emancipación femenina, el amor libre y la autonomía de las mujeres chocaron frontalmente con la ortodoxia del Partido. Para quitársela de en medio, Moscú la mandó a un «exilio dorado» como embajadora en Noruega y Suecia. Peor suerte corrió el Zhenotdel, el departamento de mujeres del Partido que ella ayudó a fundar, que fue clausurado por decreto estatal en 1930.
También citas el florecimiento cultural de la URSS de los años 20. Hablas con acierto de Serguéi Eisenstein o de Dziga Vértov. El cine y las vanguardias artísticas (el constructivismo, el futurismo ruso) fueron en su momento sorprendentes. Pero se te olvida que a partir de 1932 el Estado prohibió cualquier forma de experimentación artística e impuso por la fuerza el Realismo Socialista. El arte pasó a ser un mero órgano de propaganda del Partido. Aquellos genios que no se doblegaron pagaron con el Gulag o la ejecución, como el director de teatro Vsévolod Meyerhold o el poeta Ósip Mandelshtam. El propio Eisenstein sufrió una censura feroz en la segunda parte de su película Iván el Terrible.
Finalmente, y lamento decirlo, tu analogía comparación con la Revolución Francesa es tramposa. El Terror jacobino de Robespierre fue un espasmo violento y concentrado en apenas un par de años (1793-1794) dentro de un proceso caótico de cambio sociopolítico. El Terror soviético, por el contrario, no fue una anomalía temporal: fue un mecanismo de control institucionalizado que duró décadas. Y en realidad, las herramientas del terror estalinista (la policía política, los campos de trabajo del SLON, la censura de prensa y la eliminación de los partidos socialistas rivales como mencheviques y eseristas) no las inventó Stalin, sino que las implementó el régimen leninista a partir de 1918. Stalin, simplemente, llevó la maquinaria que ya existía a su máxima y más sangrienta expresión.
Evidentemente, las cosas cambiaron en la URSS tras la defunción de Stalin y el advenimiento de Jhrushchov y sus sucesores hasta el fin de la URSS. Las dictaduras, sin dejar de serlo, evolucionan, bien lo sabemos en España: cuando el poder dictatorial se siente seguro y no contempla una amenaza a su monopolio del poder, levanta un tanto la bota del cuello de la sociedad que controla para dejarla respirar.
Pero eso no impide que siga alerta. En las fuerzas armadas de la URSS la situación «mejoró», pues se pasó de las cifras de millares de fusilados de los años 30 (donde se descabezó a cerca del 70-80% de la alta oficialidad) a un goteo mínimo de casos individuales muy específicos, siendo la mayoría de la represión de tipo administrativo (jubilaciones forzosas y expulsiones del Partido). Uno de los fusilados políticos más famosos tras la muerte de Stalin fue Lavrentiy Beria (diciembre de 1953), el jefe de la policía política de Stalin, porque el Politburó temía que tratara de hacerse con el poder absoluto, y con él dejaron este mundo seis altos cargos de su círculo íntimo en diciembre de 1953. Otros fueron degradados o encarcelados temporalmente. Otro que tuvo suerte fue Gueorgui Zhúkov, el héroe de la Segunda Guerra Mundial y Ministro de Defensa, que ayudase a Jhrushchov a retener el poder, pero este, temiendo su inmensa popularidad, lo destituyó de todos sus cargos y lo obligó a retirarse bajo estricta vigilancia del KGB.
Pero los nuevos tiempos no significaron que la pena de muerte desapareciera. Desde la década de 1960 hasta 1991 hubo casos de ejecuciones entre oficiales del Ejército del GRU (inteligencia militar), pero bajo la ley penal militar soviética por delitos de alta traición, espionaje o motín, no por purgas. Un caso célebre es el del coronel del GRU Oleg Penkovsky (fusilado en 1963), que pasó información a Occidente durante la Crisis de los Misiles de Cuba. Otro que acabó en el paredón fue el capitán de tercera clase y comisario político de la fragata «Storozhevoy» Valeri Sablin: en 1975 lideró un motín real para denunciar la corrupción de la era de Brézhnev y pedir una vuelta al leninismo original. Fue fusilado en agosto de 1976. Otro que se ganó un saludo del pelotón de fusilamiento fue el general de división del GRU Dmitri Poliakov, en 1988, que espió para la CIA durante veinte años proporcionando datos críticos sobre la tecnología militar soviética y las tensiones con China. Fue delatado por topos estadounidenses y ejecutado en marzo de 1988, ya en plena era de la Perestroika de Gorbachov.
Estos son casos de los que se tiene constancia documental. De lo que ocurriera en otros ámbitos no sabemos gran cosa, al fin y al cabo en las democracias occidentales los servicios de inteligencia y seguridad han hecho también de todo.
CARLOS, mirar el contexto implica ver la película completa y no solo el tráiler de los años 20. El drama de la Unión Soviética no es que naciera sin ideales; el drama es que construyó un Estado tan omnipotente, autoritario y centralizado que terminó persiguiendo a los homosexuales, prohibiendo el aborto, amordazando a sus artistas y destruyendo los derechos individuales en nombre de un colectivismo de cuartel.
Que en el resto de Europa avanzara el fascismo, una barbarie indiscutible, explica la geopolítica del momento, pero no justifica ni atenúa la tragedia interna de un pueblo que vio cómo sus sueños de emancipación de 1917 se convertían en la dictadura totalitaria de las décadas siguientes.
Un saludo.
Después de la excelente lección de historia por parte de HG solo queda que recomendar el visionado de “La muerte de Stalin” (2017, Armando Iannucci) para cerrar el tema con una buena dosis de humor inteligente.
Yo también iba a recomendar el visionado de esa comedia, HESEBON. Pero al final me enrollé demasiado. 😂🤣😂
Estimado Hilario: En la Revolución Francesa, la Convención Nacional estableció el Terror en 1793, sólo 4 años después de su inicio. En cambio en terror estalinista recién en 1934 con el asesinato de Kirov ¡17 años después de la Revolución de Octubre, casi una generación después! Incluso su fase más aguda fue a partir de 1937. Por otra parte, la revolución francesa no dio derecho a las mujeres. Más aún, Olympe de Gouges fue asesinada en la guillotina en 1793.Y antes que se estableciera el terror, tampoco abolió la esclavitud (recién lo hizo en 1794 y volvió a restaurarla en1802). Entonces no es coherente defender la Revolución Francesa, a menos que se pretenda que sólo se reducía a la abolición de la servidumbre y no a la Revolución de Octubre.
Cuando mencioné qué pasaba en el resto del mundo en la década del 20 del siglo pasado, no era para compararlo con el estalinismo, que fue a partir de la década siguiente. Sinó para refutar que en esa década la Unión Soviética fuera una dictadura y el resto del mundo una democracia. Además, hay que tener en cuenta de donde se venía. El zarismo no era una monarquía más. No sólo había una feroz represión interna, sinó que incluso periódicamente había Pogroms (masacre de judíos por el sólo hecho de serlos). Tampoco era una monarquía ilustrada. Catalina la Grande no era la regla sinó que más bien fue una excepción. Y además no bien triunfó la Revolución de Octubre, hubo intervención militar de una decena de países. Y con eso y todo, como incluso reconocés, hubo una legislación mucho más avanzada que en cualquier lugar de Occidente.
Por otra parte, es de un extremo determinismo decir que inevitablemente la Revolución de Octubre iba a concluir con el estalinismo. Es cierto que en la década del 20 los otros partidos políticos estaban suspendidos. Pero la suspensión era temporal. La suspención pasó a ser prohibición recién con Stalin, de la misma manera que prohibió las fracciones dentro del partido. Hay que tener en cuenta lo que había sucedido con la toma de la Comuna de París en 1870. La masacre de la burguesía fue legendaria. Y en eso, la represión fue internacional. No bien se produjo, Bismarck liberó a miles de militares franceses que había hecho prisioneros en la guerra franco prusiana que apenas terminaba para que se dediquen a masacrar a los insurrectos y así lo hicieron. ¿Y que tenían que hacer los revolucionarios soviéticos? ¿Dejarse masacrar? Es absurdo. Tenían que defenderse. Por mucho menos que eso en cualquier país europeo están contemplados en su constitución figuras como “Estado de Sitio”, “Toque de Queda”, “Estado de Conmoción Interna”, etc. Y recordemos que el terror de las distintas burguesías fue la causa central del surgimiento del fascismo. No sólo enviaron contingentes para derrocar a los bolcheviques. En Hungría luego del triunfo de los revolucionarios en 1918 los invasores ocasionaron un baño de sangre. Incluso en Argentina, que está lejísimo de la Unión Soviética, en 1919 hubo una masacre en la Patagonia que mató a más de uno de cada cuatro de los habitantes de lo que ahora sería la provincia de Santa Cruz. Y también ese año hubo una masacre de obreros en la ciudad de Buenos Aires que posteriormente se llamó la Semana Trágica. Y eso no fue hecho por la Oligarquía que gobernaba desde la segunda mitad del siglo anterior, sinó por la el gobierno de Yrigoyen, de la Unión Cívica Radical, que luego de varios levantamientos incluso armados en el siglo anterior, había conseguido que por primera vez haya habido elecciones con voto secreto y sin fraude en 1916 y por lo tanto asumido la presidencia. También en Alemania los Espartacos fueron ferozmente masacrados. Y en Alemania en ese momento gobernaban los socialdemócratas. Y podría seguir.
Respecto a Alejandra Kollontai, no es que todo el partido se la quiso sacar de encima enviándola como embajadora. Sino la facción que integraba Stalin, porque ella estaba del lado de la oposición de izquierda. En su caso particular, la historia ha sido muy injusta, porque a diferencia de otras feministas revolucionarias como Rosa Luxemburgo o Clara Zetking, no la conoce ni el loro. Desde el lado de la hipocresía occidental, porque no quieren que se sepa, más aún lo niegan, que los avances feministas en la Unión Soviética en la década del 20 (otra cosa fue la marcha atrás que tuvieron con Stalin) anticiparon en varias décadas a las occidentales. Del lado de los partidos comunistas o sucedáneos, porque ella nunca fue estalinista. E incluso desde el trotskismo tampoco le perdonan que no haya denunciado públicamente a Stalin y prefiriera seguir como embajadora.
Y respecto a los ejemplos que mencionás, todos fueron con Stalin o posteriores y no seré yo quien lo defienda. Y para que tengas de consulta, te adjunto el testamento de Lenin https://proletarios.org/books/LENIN-Testamento.pdf, donde expresamente pide que Stalin no sea quien quede a cargo del partido. Otro tema es que Stalin haya convencido al resto del Politburó que ese documento quedara en secreto y lograra su cometido. Y como botón contundente de muestra que en los primeros años era ridículo considerar una dictadura a la Unión Soviética, te menciono el asesinato del embajador alemán en 1918. En el tratado de Brest-Litovsk, Rusia cedió aproximadamente 1millón de km² a las potencias centrales, básicamente a Alemania, pero también al imperio austro-húngaro. Y la razón principal de eso no era militar, sinó que Lenin quiso cumplir a toda costa la promesa que habían hecho los bolcheviques de retirarse de la guerra. Eso fue considerado una alta traición por parte de los socialrevolucionarios de izquierda, que organizaron el atentado con la intención de matar a todo el personal alemán de la embajada para que se reanudara la guerra. Y sin embargo Mariya Spiridonova, la organizadora de lo que pudo haber sido la reanudación de la guerra y el fin de la revolución, no fue condenada a muerte, como hubiera sucedido en prácticamente cualquier otro lugar.
En el momento de la muerte de Lenin, ninguno de los otros integrantes del Politburó pensaba que Stalin iba a transformarse en el hombre fuerte. Era el menos intelectual de todos ellos. Por ejemplo jamás escribió ningún artículo en Iskra. Y no por una cuestión de edad, sinó porque intelectualmente no era ni la sombra de Lenin, Martov, Vera Zasúlich, Plejanov o los otros que ahí escribían. Y en la excelentísimoa crónica Diez días que conmovieron al mundo, escrita por John Reed durante el transcurso mismo de la revolución, no es mencionado, a diferencia de las más de 100 menciones a Lenin, Trotski o incluso a Bujarín.
Sé que ni yo te convenceré ni tu a mi de nuestras posturas al respecto, dadas nuestras firmes convicciones. Creo que este intercambio puede haber sido útil a otros foristas (no incluyo a los libertontosos que consideran como el mayor benefactor de la humanidad al fabricantes de desocupados que nos va a transformar en una especie multiplanetaria) que quizás creyeran caricaturas hollywoodenses y se hayan enterado de hechos históricos relevantes. Pero dada su extensión en un foro de astronáutica, quizás sería mejor que lo continuáramos en otro sitio. Por ejemplo en mi dirección carlos.matematico.eureka@gmail.com
Saludos de nuevo, CARLOS.
En realidad, estamos de acuerdo en muchas cosas. Que no existía un determinismo histórico que condujese al estalinismo en la revolución rusa es obvio, como tampoco existió un determinismo en la guerra civil española. Que Lenin no quería que Stalin estuviera en su sucesión es de sobra conocido (gracias por el testamento, aunque lo tenga por ahí en algún libro o descarga). La historia no es determinista aunque sí manifieste tendencias.
No me voy a extender demasiado porque como dices, no es el lugar. Pero creo que habría sido demasiado pedirle a la Revolución Francesa que tuviese en cuenta la igualdad de género, simplemente eso no cabía en las mentes, ilustradas o no, de los europeos del siglo XVIII. En cuanto al Terror jacobino, sigo sin estar de acuerdo: esa erupción de represión y violencia fue muy limitada en el tiempo y llevó a sus “promotores” a la guillotina y llevó a una época “moderada”; el Terror estalinista duró dos décadas, Stalin murió en la cama y se mantuvo en forma de represión política, social y policial (sin gulags) hasta prácticamente el fin de la URSS.
Bueno, gracias por pasarme el mail. Saludos.
Merkel, se ve que no conoces a nadie que viajó a la URSS en los años 70s.
Las demás justificaciones de todo lo soviético que expones solo son para reírse un rato.
Ya te lo ha explicado HG , lo tuyo solo ideología rancia y por lo que he leído de tus opiniones sobre los logros soviéticos ( y ahora rusos )en el espacio solo se ve ignorancia y fanatismo.
Saludos.
-Estimado Harrison
-Da la casualidad que sí tengo familiares que viajaron a la URSS.
-Justificaciones ninguna, hechos. HG sólo ha explicado la visión de la propaganda antisoviética, los hechos enciclopédicos lo desmienten. Para cualquier duda, te recomiendo que te pasees por wikipedia, ahí se te cura cualquier ignorancia o fanatismo.
De nada
Merkel entonces te habrán hablado de la peste a óxidos de azufre por los cochrs por usaban gasolina sin refinar, de las colas delante de un tenderete portátil para beber un vaso de cerveza ( casi todos en los mismos vasos), de los hoteles que solo aceptaban turistas o empresarios occidentales y de las señoritas de compañía rondando por sus cercanías; de lo que pagaban por unos tejanos ( vaqueros) usados.
Anécdotas que reflejaban una vida oscura… » la vida de los otros».
Saludos.
Los coches que usaban gasolina sin refinar .
A los edificios comunitarios con un retrete para toda una planta no tenían acceso, por ejemplo.
Ya que me envias a la Wikipedia
https://en.wikipedia.org/wiki/Gulag
Claro que los » hechos enciclopédicos» ¿ qué es eso? lo desmienten.
Estimado Harrison
-Las cifras sobre los prisioneros y fallecidos en el gulag, incluidos los POW alemanes son precisamente de ese artículo de wikipedia sobre los gulag que enlazas, por tanto, efectivamente, los hechos contradicen la propaganda de de HG Agente comunista.
-Sobre el azufre en la gasolina, las colas, los hoteles para extranjeros o los baños comunitarios, sólo recordarte que en los años 60-70 en el país más rico del mundo, EEUU, la gasolina apestaba a plomo cancerígeno, los hoteles, cines, lavabos y autobuses estaban segregados para blancos y negros, entre otros lugares y servicios, y la sexta parte de las viviendas no tenían agua corriente ni acceso a alcantarillado de ningún tipo, en 1973 las colas para conseguir gasolina duraban horas en EEUU.
-De 1970 a 2009 la tasa de encarcelamiento de EEUU llegó al 1.000 por cada 100.000 habitantes.
-En la peor época del sistema de prisiones soviético, la tasa de encarcelamiento en la URSS era de 714 por cada 100.000 habitantes.
Ya te acuestas sabiendo algo más.
La gasolina USA tenía , como la de todo el mundo- incluida la URSS- tetraetilplomo un antidetonante universal en aquella época para motores de explosión; la de la URSS emitía óxidos de azufre ( que huelen) y de nitrógeno ( inodoros) que con la humedad eran muy corrosivos.
El índice de encarcelamiento puede deberse a delitos diversos ( en una sociedad que permite la tenencia legal de armas) , pero en la URSS era en su mayoría por delitos » ideologicos».
La mendicidad estaba prohibida en la URSS ( había una ley contra » individuos antisociales » , como la franquista de » vagos y maleantes» ).
En lo referente al saneamiento las estadísticas que citas se refieren a todas las viviendas en USA ¿ sabes cómo se vivía en la URSS rural? miseria total.
Veo , Merkel, que no entiendes las evidencias, discutir contigo es un absurdo.
Estimado Harrison
-La mayor parte de personas que pasaban por el sistema penal soviético, al igual que ocurría en otros sistemas como el estadounidense, era por delitos comunes o, en el caso de la época más poblada de los gulags, por la situación de guerra y posguerra y la gran cantidad de POWs
-Las evidencias las tienes en el propio artículo enciclopédico sobre el sistema gulag, el que habla de los POW alemanes en la URSS y en los artículos sobre el frente oriental en la II GM
-El volumen de emisiones contamintantes de EEUU era superior al de la URSS aún teniendo en cuenta que tenía una población inferior a la de la URSS. Es decir, EEUU contaminaba mucho más por habitante que la URSS.
-Lo que de verdad podía perjudicar seriamente la calidad del aire en la URSS era el empleo del mazut en la industria para el transporte en barco y demás tipos de maquinaria que queman fuel oil pesado, y en eso los campeones en producir cáncer de pulmón son los cruceros de la compañía yanki Carnival, que contaminan más que todos los millones de coches que circulan actualmente por Europa. Por no hablar de la gran concentración de contaminación de ese tipo en zonas como Japón, Taiwan o China, mucho más que en la antigua URSS.
-La mendicidad estaba prohibida en la URSS, efectivamente, y la vivienda era pública, y el trabajo una obligación, por lo cual las cifras de personas sin hogar y mendigos en la URSS eran astronómicamente inferiores a las de EEUU.
-En la URSS rural se vivía peor que en la ciudad, como solía pasar en EEUU o en España, de ahí las fuertes migraciones en todos esos países del campo a la ciudad durante la industrialización. La diferencia es que en la URSS las política de vivienda masivas venían a dotar de infraestructuras y servicios a esos migrantes, mientras que en EEUU sirvió para crear ghettos, pobreza extrema en los arrabales de las ciudades, crimen, marginalidad y un incremento importante de beneficios para grandes tenedores de vivienda que se beneficiaban de la desesperación de esos migrantes.
Claro por eso el » socialismo real » ( comunismo) cayó estrepitosamente en la URSS y la mayoría de los países comunistas.
Hoy queda Cuba , Corea del Norte y cuatro mierdas más; China es un «comunismo capitalista «.
-Estimado Harrison
-Los motivos del fin de la URSS no los vamos a resumir ni tu ni yo en 4 líneas.
-El socialismo se ejerce de forma muy evidente en la República Popular China, por eso su economía, su progreso y su tecnología están ahora mismo en vanguardia.
-La China socialista sólo es capitalista cuando toca hablar de sus evidentes signos de de progreso, pero comunista cuando toca hablar de su aparato político, del mismo modo que Cuba sólo es comunista cuando toca disimular el hecho de que es una isla caribeña bloqueada económicamente por la primera potencia del mundo.
Estimado HG
-Rambo III es una pieza de propaganda antisoviética, como lo es, a veces, StarCity. Los cimientos que nombras son absurdos, porque no aciertan ni en la época. La URSS de 1970 no es el Terror de 1937
-La URSS cayó por muchas cuestiones, dado que era el país más grande del mundo y un sistema económico revolucionario. Que lo intentes simplificar mencionando la paranoia o la burocracia es más bien tu «whishful thinking» que otra cosa. Las causas del declive de una potencia nunca pueden atribuirse exclusivamente a cuestiones internas de esa potencia, sería como decir que el Imperio Romano cayó por problemas internos ignorando siglos de cambios demográficos, invasiones bárbaras, etc.
-La ejecución de una cosmonauta, tal como te han dicho ya varias veces por aquí, es una exageración propagandística. No tiene absolutamente ninguna base real tal como se desarrolla en la ficción, vuelves a mezclar la situación de la URSS en los años 30, donde el Ingeniero Jefe no era tal, con los años 70.
-La tasa de mortalidad infantil en la URSS era de 24’7/1000 pero es que la de EEUU, un país mucho más rico, era del 21’8. Lo siento, no es una diferencia como para tirar cohetes.
-Ni por asomo la URSS ha sido jamás el único país del mundo que censura sus propios datos demográficos. ¿He de recordarte la cantidad de escándalos que han salpicado históricamente al gobierno yanki cuando ocultan a sus muertos por sífilis, sus experimentos con la población negra, o como, a día de hoy, están borrando datos sobre mortalidad en el nacimiento, uso de drogas, hambre, nivel educativo, etc por parte de la administración Trump?
-La esperanza de vida en EEUU y la URSS en 1970 era virtualmente idéntica, 70,8 y 69’3 años. Con la importante diferencia que la URSS venía mejorándola a partir del exceso de mortalidad provocada por los nazis en 1941-45, con lo cual tienes un aumento de 19’1 años de esperanza de vida en el mismo período (1950-1970) en el que EEUU sólo consigue 2’6 años de incremento. Eso se llama progreso
-El sistema sanitario público yanki sólo invertía el 2.32% del PIB en salud en 1970. El sistema soviético invertía, según tus propias cifras, el doble que el yanki.
-En 1961 la inmensa mayoría de las jeringas disponibles en el mundo, también en EEUU, se suministraban no esterilizadas y eran reutilizables. Revisa tus fechas. TODO el mundo las tenía que hervir, meter en autoclave o desinfectar antes de usarlas.
-Los focos masivos de contagios de hepatitis y de VIH se dieron especialmente en Alemania, UK y EEUU incluso en años posteriores a los hechos de la URSS
-Además de ser perfectamente capaz de mejorar la esperanza de vida, tener una mortalidad infantil similar a la del país más rico del mundo y lanzar campañas mundiales para erradicar la viruela, las jeringuillas, la penicilina y el PIB destinado a sanidad eran similares y en algunos casos superiores al de países occidentales, lo cual ese correlaciona, lógicamente, con el hecho de que tuvieran una esperanza de vida alta, y además muy mejorada respecto a los niveles de los años 1950.
-Por tanto, tu argumentación ahí ha quedado algo fallida.
-Te recuerdo que las fuentes las puedes consultar tu mismo, y los datos están a tu disposición, son exactamente los mismos que yo he usado para desacreditarte.
Un saludo
Estimado HG
En atención a tu réplica a Carlos el Matemático:
-Los actos consentidos y privados entre homosexuales en la URSS sólo se despenalizaron en la RSS de Rusia, no en el resto de las repúblicas, lo cual correspondía al clima general sobre la sexualidad que imperaba en prácticamente todo el mundo, como en Europa Occidental o EEUU. Aún así, esa despenalización fue un hito histórico no igualado en occidente en ese momento.
-El ministro de Exterior de la URSS de 1918 a 1930 era abiertamente homosexual
-A partir de 1970 (la época en la que está ambientada Star City) se relajó mucho más la política hacia la población homosexual en toda la URSS en general.
-La prohibición del aborto se recupera en 1936, precisamente ante la inminente amenaza nazi. Ningún país dirigido por políticos competentes ha limitado jamás la natalidad en tiempos de guerra o preparándose para ella. De hecho, la URSS perdió en la guerra al 14% de su población, y tuvo un incremento de la mortalidad infantil de 1,3 millones de bebés a causa de las penurias y la violencia causadas por la invasión nazi.
Obviamente, en ese contexto, tanto en la guerra como la posguerra, la política era la de fomentar la natalidad a toda costa, de ahí la limitación vigente del aborto hasta que se recuperó la población, las reformas legales para ayudar a las madres solteras, la implantación de subsidios para familias numerosas y otras medidas inéditas en cualquier otro país de occidente.
-A partir de 1951 la prohibición del aborto se relajó, en 1954 ya no se penalizaba. Fueron 15 años en la historia de la URSS (un estado que duró 80 años)
-El florecimiento cultural de la URSS no sólo se compone de artistas de vanguardia como Eisenstein (que precisamente era homosexual) sino también en el enorme incremento en el número de profesionales dedicados a la industria de la cultura, y al progreso meteórico del nivel académico de los ciudadanos. La URSS tenía una de las tasas de escolarización, alfabetización y graduados universitarios más altas del mundo, incluso superando a EEUU.
-La analogía que hace Carlos el Matemático es perfectamente válida, sin trampa alguna. El período de purgas soviético y el Terror revolucionario francés son fases en la historia de dos momentos fundamentales en el progreso de la humanidad.
-Del mismo modo que a las monarquías europeas les convenía retratar a los revolucionarios franceses como asesinos sedientos de guillotina, a los principales grupos de poder caciquil occidental siempre les ha interesado resumir a la URSS o a China en cuatro pinceladas sobre las purgas o las hambrunas del maoísmo.
-Sobre la pena de muerte en la URSS, sólo recordarte que el sistema penal yanki, una economía mucho más rica que la de la URSS, nunca ha dejado de ejecutar a sus reos, salvo en breves pausas en la época de Carter, sino recuerdo mal, y nunca ha dejado de hacerlo para cuestiones relacionadas con el espionaje o la alta traición, exactamente igual que pasaba en la URSS. En Francia se usó hasta 1981 y era aplicable también en delitos de traición, espionaje, insurrección, deserción y piratería.
-En conclusión, y teniendo en cuenta que la URSS vino a remediar el atraso de siglos de zarismo, (que fue el régimen que inventó primero los gulags), podemos determinar que la Unión Soviética, de forma general, mejoró la esperanza de vida de sus ciudadanos, su nivel educativo, su progreso tecnológico y su posición geopolítica como nunca lo había hecho prácticamente ningún otro estado en el siglo XX, además de ser el país que más sacrificó para vencer al fascismo.
Vaya, MERKEL, hay que reconocer que tu capacidad para la gimnasia mental y el malabarismo histórico es digna de una medalla olímpica. Esta última réplica tuya es una obra de arte del retorcimiento de la realidad para defender lo indefendible con tal cantidad de falacias que hacen sonrojar, no ya al profesional de la Historia, sino al simple aficionado q.
Empecemos (NOTA ESTILÍSTICA: esta vez no pongo ni negritas ni cursivas porque es un rollo en Naukas. Usaré comillas y mayúsculas).
Tu argumento sobre la prohibición del aborto en 1936 es, sencillamente, un DISPARATE. Afirmas que se prohibió «precisamente ante la inminente amenaza nazi» porque «ningún político competente limita la natalidad preparándose para la guerra».
Dejando a un lado el hecho de que presentar como «logro progresista» que el Estado expropie el cuerpo de las mujeres para convertirlos en incubadoras de futuros soldados para un matadero bélico es algo que firmaría la mismísima Margaret Atwood (la autora de «El cuento de la criada»), tu cronología histórica tiene algún que otro desfase.
A ver, Stalin no prohibió el aborto en 1936 pensando en Hitler, sino porque sus propias políticas (la colectivización forzosa y las hambrunas provocadas de 1932-1933, como el Holodomor) habían provocado un colapso demográfico en la URSS.
El primer censo oficial de la Unión Soviética se realizó en diciembre de 1926, dando como resultado que la población de la URSS era de exactamente 147.027.915 habitantes, en un contexto en el que el país se estaba recuperando de la guerra civil y de la hambruna de 1921-1922. A mediados de los 30 Stalin anunció alegremente en un congreso del Partido que la URSS tenía 170 millones de habitantes, pero el censo oficial que se hizo en 1937 demostró que eran solo 162 millones. Claro, a Stalin no le gustó que unos «burócratas» lo dejaran en evidencia, así que el Politburó suprimió el censo, destruyó las copias y mandó ejecutar o enviar al Gulag a los demógrafos y estadísticos acusándolos de «sabotaje».
Y es que Hitler tuvo la culpa de muchas cosas, MERKEL, pero no fue en absoluto responsable de la Gran Hambruna Soviética de 1932-1933, que engloba el «Holodomor» ucraniano (entre 3,5 y 4 millones de muertos); la catástrofe demográfica de Kazajistán (el «Asharshylyk», entre 1,3 y 1,5 millones de muertos); y las hambrunas en las regiones rusas del Volga, el Don y el Kubán (unos 2,5 millones). En total, esas hambrunas le costaron la vida a entre 7 y 8 millones de personas.
Y ojo, esas cifras no están sacadas de comunicados de la CIA o de propaganda de la OTAN. Esas cifras son dadas por FUENTES RUSAS. En concreto, y por si te interesa (que lo dudo, veo que eres alérgico a los datos objetivos), puedes consultar un par de obras incontestables como:
– «La población de la Unión Soviética: 1922-1991». Publicado por Nauka, Moscú (1993). Este libro fue elaborado por los principales demógrafos del Instituto de Investigación Estadística del Goskomstat de Rusia.
– «La hambruna de 1932-1933 en la URSS: Ucrania, Kazajistán, Volga, Tierra Negra, Siberia Occidental, Urales». Editorial Sobranie, Moscú (2009). El autor, Nikolai Ivnitsky, es doctor en ciencias históricas y académico ruso.
Pero sigamos con tu «argumento». Si Stalin era ese político competente que en 1936 prohibía el aborto para «frenar a la Alemania nazi», resulta tronchante recordar que apenas tres años después, en 1939, daba el OK al PACTO MOLOTOV-RIBBENTROP para repartirse Polonia con Hitler, brindando con champán por la salud del Führer. Ese líder tan previsor IGNORÓ sistemáticamente más de OCHENTA ADVERTENCIAS de sus propios servicios de inteligencia (incluyendo los detalladísimos informes del famoso espía soviético Richard Sorge) que le decían que los nazis iban a invadir la URSS en junio de 1941. La verdad que no te gusta es que Stalin, en su paranoia, desmanteló las líneas de defensa del Ejército Rojo y purgó al 80% de su alta oficialidad militar justo antes de la guerra. La URSS perdió el 14% de su población no por una sabia estrategia demográfica previa, sino, en gran parte, por la monumental incompetencia inicial de su líder supremo.
Abordemos ahora algo que parece que te obsesiona: la situación del colectivo homosexual en la URSS.
Mencionas a Gueorgui Chicherin (Ministro de Exteriores en los años 20) para demostrar la tolerancia soviética. En realidad, Chicherin vivió en el breve oasis leninista y fue protegido por su aristocrático origen y su utilidad diplomática, pero murió apartado en 1936.
Pero el caso es que afirmar que en los años 60-70 (la época en que se ambienta «CIUDAD DE LAS ESTRELLAS») la política hacia los homosexuales «se relajó mucho» es faltar a la verdad histórica de forma flagrante. El Artículo 121 del Código Penal seguía plenamente vigente, enviando a miles de personas a campos de trabajo por el «delito» de «sodomía». En la década de 1970 no se relajó nada. Los archivos de los tribunales analizados por HISTORIADORES RUSOS contemporáneos demuestran que entre 1.000 y 2.000 hombres eran condenados cada año en la URSS bajo el Artículo 121 durante las décadas de los 70 y 80.
¿Quieres un ejemplo documentado? El director de cine armenio Serguéi Parajánov. En 1973, tras criticar la censura del régimen, el KGB lo arrestó utilizando como pretexto el Artículo 121. Fue condenado a cinco años de trabajos forzados en un campo de régimen estricto en Siberia. De esa manera tan «relajada» trataba la URSS de los 70 a sus artistas homosexuales. También está el caso de Vadim Kozin, el más famoso tenor de la URSS de los años 40, que cantó ante Churchill y Roosevelt en Teherán. Fue condenado en 1944 a 8 años de trabajos forzados en Magadán en apliación del Artículo 121. Y encima, en 1959, fue de nuevo arrestado y encarcelado de nuevo por ser homosexual y sus discos fueron eliminados de las tiendas.
Y respecto a las tasas de alfabetización y graduados universitarios que tanto te gustan, es indiscutible que la URSS alfabetizó a millones (como hizo la España franquista en los 60 y primeros 70). Pero, ¿de qué sirve una altísima tasa de graduados universitarios si el Estado decide qué libros pueden leer, qué ciencia es legal (recuerda que la genética estuvo prohibida por razones ideológicas bajo Stalin) o si poseer un poema crítico te cuesta la libertad o el manicomio? Una educación donde el pensamiento crítico está penado por el código penal no es vanguardia académica, es adoctrinamiento masivo.
Para ir acabando, tu intento de blanquear el sistema penal soviético comparándolo con el estadounidense o el francés es ridículo. En EEUU o Francia se aplicaba la pena de muerte por asesinato, alta traición o espionaje. En la URSS de los años 60 (ya bajo el «moderado» Jhrushchov), se reintrodujo la pena de muerte por delitos económicos (especulación de divisas, falsificación o «robo de la propiedad socialista»). Casos como el de Rokotov y Faibishenko en 1961 demuestran que el Estado soviético te fusilaba por vender vaqueros o cambiar dólares en el mercado negro. Eso no pasaba en París ni en Washington. Ni siquiera en la España franquista.
Pero ya el colmo es cuando dices que «el zarismo inventó el Gulag». Con dos cojones.
Esto es, simplemente, MENTIRA. Lo que el zarismo usaba era el «exilio siberiano» o «KÁTORGA». Era un exilio duro, por supuesto, y se lo aplicaron a Lenin, pero omites (por desconocimiento o por mala fe) que Lenin fue exiliado a Siberia con su esposa, que recibía un estipendio mensual del Estado zarista, que vivía en una casa privada de la que podía salir y entrar, que podía irse de caza y dedicarse a la lectura y a escribir libros que publicaba legalmente. NADA QUE VER con el Gulag estalinista, donde a los presos se les hacía trabajar a -40 °C en las minas de Kolymá con raciones de hambre hasta que morían de escorbuto o inanición. Comparar la kátorga zarista con el Gulag soviético es como comparar un calabozo medieval con Auschwitz.
Mira, MERKEL, nadie niega el gigantesco sacrificio del pueblo soviético para aplastar al nazismo, pero adjudicarle ese mérito a la «competencia» de una dictadura que trituró a sus propios ciudadanos, ocultó los datos de sus niños muertos en los 70 para salvar la propaganda y persiguió la libertad individual hasta su último día es de un fanatismo cegador. La URSS mejoró la posición geopolítica de su Estado, pero lo hizo vaciando de dignidad y libertad la vida de sus ciudadanos. Y eso es algo que ni siquiera los historiadores rusos actuales niegan.
Nada más que decir.
Saludos
FE DE ERRATAS: al final del primer párrafo se me ha escapado un «q» que no pinta nada ahí, es un error de teclado, el párrafo termina en el punto y a parte.
Estimado HG
-Mi argumento sobre la limitación del derecho al aborto se basa en las políticas que han llevado a cabo prácticamente todos los países que se han enfrentado a amenazas existenciales tan graves como la invasión nazi de la URSS: estimular el crecimiento demográfico, aumentar la tasa de reemplazo.
-Garantizar los derechos sobre sus propios cuerpos a las mujeres es un logro progresista histórico, que raramente encontrarías en cualquier otro país occidental en aquel momento, pero no servía de nada si la URSS se enfrentaba a un exterminio de la población eslava como el que se contemplaba por parte del III Reich. Las prioridades en un estado de guerra, pre-guerra o posguerra han de seguir un orden racional, por tanto mi argumento se sostiene.
-Las hambrunas en el territorio del antiguo Imperio Ruso eran frecuentes, especialmente debido precisamente a la falta de desarrollo de la agricultura, y a sequías periódicas. Si te fijas, históricamente, no hubo absolutamente ninguna hambruna más (exceptuando las provocadas por la invasión nazi) cuando se acabaron las colectivizaciones en la URSS y la población y la esperanza de vida aumentaron sin parar.
-La limitación del derecho al aborto no responde en ningún caso a las hambrunas, dado que la población de la URSS aumentó de 1926 a 1939 en 23 millones de personas, estando la ley del aborto libre vigente hasta 1936, en cambio sí descendió fuertemente durante la invasión nazi. Por tanto, de momento, mi argumento se sostiene.
-Los datos son de la wikipedia, poca sospechosa de ser un panfleto socialista.
-El Pacto Ribbentrop-Molotov precisamente obedece a la certeza soviética sobre la invasión alemana y, sobretodo, a la certeza sobre las simpatías de Francia y el Imperio Británico hacia la expansión hacia el este de Alemania y su preferencia por eliminar la peligrosa amenaza socialista de Europa, lo cual era compartido además por personajes siniestros de la talla de Truman en EEUU (país que ayudó precisamente a Franco en la Guerra Civil).
Puedes encontrar multitud de ejemplos donde enemigos brindan juntos por acuerdos, relajan tensiones, o hacen paripés diplomáticos, por ejemplo, Reagan recibiendo a los talibanes en la Casa Blanca, Berlusconi y Sarkozy abrazándose con Gaddafi poco antes de que la OTAN bombardeara Libia, etc.
-Stalin no desmanteló ninguna defensa. Desde Berlín a Moscú lo único que tienes es una llanura inmensa de cientos de km de ancho, de ahí que Napoleón, los polaco-lituanos, y los alemanes hayan tenido tantas facilidades para invadir Rusia históricamente, al menos cuando no hacía frío. Stalin ordenó el traslado de las principales fábricas de armamento hacia el este de la URSS, alejándolas de los bombarderos alemanes, preparándose para resistir a la potencia militar más importante del mundo en ese momento y eso fue lo que salvó a la población de la URSS de un exterminio planificado. A veces se nos olvida que Alemania y el nacionasocialismo ante todo consideraban a los eslavos una raza inferior y la URSS un espacio destinado al crecimiento y expansión de Alemania.
-Chicherin no murió apartado, ni vivió un oasis leninista, fue ministro de exteriores durante 12 años, la mitad bajo Stalin, que lo elogiaba públicamente. Murió con 63 años después de pasarse los últimos 19 enfermo y sólo 6 después de haber dejado el cargo de ministro. Era obeso, lo cual era raro en su época, y su salud empezó a declinar, precisamente, cuando los simpáticos británicos lo metieron en la cárcel de Brixton, considerada una de las peores cárceles de Inglaterra.
-Mi afirmación sobre la política hacia los homosexuales en los años 70, los años de StarCity, se sostiene: Ni a Serguéi Parajánov ni a Vadim Kozin los metieron en la cárcel por ser homosexual, aunque se aplicara el mencionado artículo, sino por renegar de las películas realistas que había dirigido Parajánov (pagadas con dinero público) y además meter abundante imaginería religiosa en una de ellas, «El color de las granadas», un bellísimo biopic de un poeta armenio, lo cual, obviamente, no gustó en absoluto a quien pagaba la producción, el estado ateo y marxista de la URSS.
También le aplicaron el código penal por cohecho (soborno) y no has dicho nada sobre el tratamiento del soborno en la URSS, por cierto. Y a Vadim Kozin lo encarcelaron por negarse a hacer canciones de propaganda socialista.
-A partir de 1970, como ya dije, la situación de los homosexuales en la URSS se relaja. Hay constancia de monólogos en teatros, artículos y cargos políticos gays. Aún así, en todo el mundo eslavo, antes y después de las repúblicas socialistas, las sociedades nunca han sido especialmente gay friendly, y eso lo puedes comprobar hoy en día en países poco sospechosos de ser comunistas como Polonia, Hungría, Eslovaquia, etc.
-En la URSS se podía leer perfectamente a economistas liberales, como Von Mises o Hayek, mientras que libros tan sencillos como «Relaciones entre EEUU y Vietnam» estaban prohibidos al mismo tiempo en EEUU. Actualmente en EEUU, que no es un estado comunista, obviamente, están prohibidos 6.000 títulos diferentes, incluidos libros infantiles.
-Para ir acabando. En la URSS se aplicaba la pena de muerte en delitos de sangre, traición, secuestro y espionaje, como en la inmensa mayoría de países occidentales, incluida Francia, y sólo en delitos económicos que implicaban cantidades altas y graves perjuicios al estado. Rokotov y Faibishenko obtuvieron más de 20 millones de rublos especulando.
Si esto te escandaliza, te recuerdo que en EEUU se castiga con pena de muerte el perjurio en casos muy concretos y el tráfico de grandes cantidades de drogas (también en Corea del Sur), y esto en el año 2026, no en 1970.
-El KATORGA y el sistema GULAG es exactamente lo mismo, por definición: » prisioneros eran enviados a campos remotos en las vastas áreas deshabitadas de Siberia y sometidos a un régimen de trabajos forzados».
«la kátorga pertenecía al sistema judicial de la Rusia Imperial, pero ambos comparten las mismas características principales: confinamiento, instalaciones muy simples (en lo que difieren de las prisiones) y trabajos forzados, usualmente trabajos pesados que requieren poca o muy poca habilidad.»
-«En 1901 inspirados en el sistema ruso, oficiales británicos copiaron el sistema de trabajos forzados, que dietas insuficientes y condiciones higiénicas deplorables, »
Por tanto, mi argumento se sostiene, con el bonus track de los británicos copiando el sistema RUSO ZARISTA para su sistema penal.
Mira, MERKEL, cuando un debate pasa de la ciencia histórica a la teología, se vuelve soberanamente aburrido.
Por cierto, tiene gracia que tu gran argumento de autoridad sea soltar que «los datos históricos están en la Wikipedia». Es verdaderamente enternecedor que pretendas jugar a los historiadores viniendo a tirar de resúmenes genéricos de la Wikipedia en español frente a referencias de bibliografía académica primaria, actas del Politburó y censos oficiales desclasificados que están disponibles en libros y en la red para quien quiera consultarlos. Si no distingues un corta-pega de la Wikipedia de una fuente documental primaria seria, tienes un problema de base bastante gordo.
Aun así, es fascinante que para sostener tu idilio con la URSS tengas que acabar sosteniendo que los técnicos de la Agencia Federal de Archivos de Rusia y los demógrafos de la Academia de Ciencias de Moscú son poco menos que propagandistas a sueldo de EEUU. Debe de ser agotador vivir en un universo donde los propios investigadores rusos están compinchados con la CIA para llevarte la contraria en los foros de internet.
Mención de honor merece tu colosal pirueta de equiparar la kátorga zarista con el gulag soviético sentenciando que el zarismo «inventó primero los gulags». Hombre, si nos ponemos tiquismiquis buscando patentes de la infamia humana, el dudoso honor de inventar el confinamiento masivo y letal de poblaciones civiles se lo disputan los británicos en Sudáfrica y el general español Valeriano Weyler con su brutal «reconcentración» en la Guerra de Cuba en 1896, que mató de hambre, hacinamiento y miseria a cientos de miles de campesinos cubanos en recintos fortificados.
Pero es que ni la carnicería colonial de Weyler ni, muchísimo menos, la entrañable kátorga zarista se parecen al invento soviético del gulag. Comparar un exilio en una zona rural siberiana donde la futura élite bolchevique básicamente se dedicaba a pasear, leer, debatir y redactar manifiestos a cuenta del Estado con una maquinaria industrial y burocrática de exterminio por trabajo es, directamente, para que te den el premio al chiste del año.
Negar los 7 u 8 millones de muertos de la hambruna del 33 fijados por el Goskomstat ruso, aplaudir que el Estado prohíba el aborto para usar a las mujeres como fábricas de carne de cañón, pretender que los homosexuales vivían «relajados» mientras el KGB usaba el Artículo 121 para extorsionarlos, o asegurar que la URSS de los 70 era la panacea del bienestar cuando el Politburó tuvo que censurar por decreto la mortalidad infantil porque los bebés se les morían en hospitales sin agua caliente ni jeringuillas desechables… eso ya no es debatir, es -como decía al principio- fe religiosa.
MERKEL, sigue abrazando tu folleto de Intourist de los 70 si eso te ayuda a dormir por las noches. Pero recuerda que la Historia se hace y se estudia con archivos desclasificados; con documentos; con testimonios; con arqueología. Lo tuyo no es amor por la Historia, es nostalgia de un mundo que solo existe en tu cabeza.
Que te sea leve la disonancia cognitiva, ahí te quedas en tu mundo ideal.
Estimado HG
-Si no te gusta leer directamente los artículos de wikipedia, puedes consultar las fuentes que hay al final de cada página, son listas muy completas precisamente con referencias de bibliografía académica, actas, censos oficiales, etc. Si no distingues esa bibliografía, ponte las gafas, no es un problema gordo.
-No hace falta ninguna pirueta para entender que la katorga y el gulag son exactamente lo mismo. Sólo necesitas leer las definiciones de ambas cosas en la wikipedia y podrás leer lo increíblemente similares que son dos sistemas donde los «prisioneros eran enviados a campos remotos en las vastas áreas deshabitadas de Siberia y sometidos a un régimen de trabajos forzados, dietas insuficientes y condiciones higiénicas deplorables»
-Que en un sistema ondeara la hoz y el martillo y en el otro el águila bicéfala de los Romanov no hace que la katorga fuera más «entrañable».
-Lo de que la gente leía, debatía y se paseaba plácidamente por los campos de trabajos forzados zaristas sólo ocurrió en tu cabeza, estimado HG.
-Nadie ha negado los muertos de la hambruna. Hambre hubo, durante las sequías y durante la invasión nazi. Como ya te he dicho, una vez completadas las colectivizaciones, el campo soviético fue mucho más productivo y no volvió a haber hambrunas.
-Nadie en la URSS fue carne de cañón, dado que luchaban en una guerra puramente de supervivencia, no por lo intereses imperialistas de una élite fascista, como pasaba en Alemania, o por los delirios de una monarquía corrupta, como en el caso del Imperio Británico.
-A ver si te entra de una vez en la cabeza, estimado HG, que los soviéticos se enfrentaron a un exterminio planificado, no a una simple guerra por recursos o por rivalidad política. Por tanto, limitar el aborto no tiene nada que ver con usar a las mujeres como carne de cañón (expresión semánticamente absurda) sino con la supervivencia de la población en una guerra de atrición.
-Te vuelvo a repetir que las jeringuillas en los años 60, en TODO EL MUNDO, venían sin esterilizar y eran generalmente no deshechables.
La jeringuilla deshechable no empieza a venderse hasta 1964, y a España, país occidental, no llega hasta 1973.
-En 1979 Fabersanitas (empresa española) ya tenía una fábrica en Rusia de jeringas deshechables.
-Como podrás observar, la historia se hace y se estudia con datos reales, no con whishfull thinking, así que lee más y deja de proyectar su rusofobia antiizquierdista en una web sobre el espacio.
De verdad, MERKEL, eres muy cansino. No pensaba seguir perdiendo el tiempo contigo, pero ya que te empeñas…
Intentar dar lecciones de historiografía remitiendo a los anexos de la Wikipedia cuando te han puesto delante monografías de la Academia de Ciencias de Rusia para sostener una realidad paralela basándote en que en ambos sistemas se pasaba frío te lleva a hacer un ridículo absoluto.
Te empeñas en equiparar la Kátorga zarista con el Gulag> soviético porque necesitas diluir la infamia de este último. Esta es la simple verdad.
Pero te lo aclaro una vez más desde la ciencia histórica: la Kátorga era un apéndice penal punitivo y periférico para el exilio y la colonización del período zarista; el Gulag, por el contrario, era un pilar estructural del modelo macroeconómico soviético, integrado orgánicamente en el Gosplan y en los Planes Quinquenales. La URSS planificaba su producción estratégica (oro, uranio, carbón) y sus infraestructuras (como el Canal del Mar Blanco) basándose en las cuotas de mano de obra esclava que proveía la represión política.
Y respecto a que lo del exilio plácido de Lenin «solo ocurrió en mi cabeza», te sugiero abrir cualquier biografía oficial de Vladímir Ilich. Su exilio en Shushenskoye (Siberia) entre 1897 y 1900 está documentado al detalle: el gobierno zarista le pagaba un estipendio mensual de 8 rublos (con lo que alquilaba una habitación privada y compraba comida excelente), paseaba, cazaba patos, recibía cajas de libros desde San Petersburgo y contrató a una sirvienta. Su propia esposa, Nadezhda Krúpskaya, dejó escrito que Lenin regresó del exilio habiendo ganado peso.
Si eso te destruye el mito, lo siento mucho.
Comparar ese confinamiento civil de la élite bolchevique con la trituradora humana industrial del Gulag estalinista, donde se trabajaba a -40 °C en las minas y en los canales bajo regímenes de desnutrición extrema, es una falta de respeto a las víctimas entre los que, por cierto, hubo bastantes españoles republicanos (no solo nazis y divisionarios).
Sigamos. El caso la empresa oscense FABERSANITAS>/b>. Tu afirmación de que «en 1979 Fabersanitas ya tenía una fábrica de jeringuillas desechables en Rusia» es un gol en propia puerta glorioso y una muestra de ignorancia de la realidad soviética cuando menos sorprendente en tu caso.
No, MERKEL, Fabersanitas no tenía, ni gestionaba, ni era propietaria de una fábrica en la URSS en los 70 porque eso habría sido ILEGAL según el artículo 11 de la Constitución soviética de 1977, que PROHIBÍA la propiedad privada extranjera de los medios de producción.
Lo que hizo esta empresa española en Rusia fue lo mismo que hizo en China, en India, en Irak y en Irán en esos mismos años: simplemente diseñó una planta de producción, montó la maquinaria, cobró en divisa extranjera y le entregó las llaves al Estado soviético para volverse a Huesca a seguir fabricando fregonas y jeringuillas desechables para venderlas en el resto del mundo.
EXACTAMENTE LO MISMO que hizo Ford en 1929 cuando le vendió a los soviéticos la gigantesca planta automotriz de Nizhni Nóvgorod (que luego se conocería como GAZ): Ford les montó la fábrica, les enseñó a producir copias del Ford Modelo A (el GAZ-A) y del camión Ford AA (el GAZ-AA), cobró su dinero y se volvió a Detroit. Es lo que se conoce como «proyecto llave en mano» (turnkey)
Pero el verdadero drama histórico que pareces no entender, MERKEL, es este: ¿Cómo es posible que la gran superpotencia nuclear, la que ponía estaciones Salyut en órbita y fabricaba misiles intercontinentales, tuviera que contratar a una empresa de Fraga (Huesca) para que le construyera una fábrica desde cero porque su propia industria era incapaz de desarrollar la tecnología para producir jeringuillas de plástico desechables en plenos años 80? Esto, MERKEL, es un FRACASO en toda regla de un sistema.
Pero sigamos con el resto de tu castillo de naipes.
Dices que con la colectivización «No volvió a haber hambrunas»: FALSO. Con las colectivizaciones ya más que cerradas, entre 1 y 1,5 millones de ciudadanos soviéticos murieron de hambre en la Gran Hambruna de 1946-1947. Historiadores rusos como Veniamin Zima han demostrado que el Estado mantuvo requisas asfixiantes para exportar grano a Europa del Este por prestigio geopolítico mientras sus propios campesinos comían raíces.
Y ya el colmo cuando sigues defendiendo que prohibir el aborto en 1936 era una sabia medida para frenar a Hitler en 1941. Una pirueta temporal maravillosa para justificar que el Estado usara el cuerpo de las mujeres como fábricas de carne de cañón (y sí, es la expresión exacta para definir la pérdida de soberanía individual en favor del militarismo estatal). Como demuestran los archivos rusos del Goskomstat, la ley intentaba tapar el colapso demográfico provocado por las propias hambrunas de Stalin de 1932-1933.
En fin, ¿para qué seguir? MERKEL, eres un propagandista adoctrinado que usa argumentos que causarían sonrojo en la propia Rusia. Te emperras en querer defender un sistema que COLAPSÓ por su propia ineficiencia, que podía lanzar gente al espacio pero no era capaz de desarrollar jeringuillas de plástico. Niegas evidencias históricas (como el tipo de exilio que vivió Lenin o la naturaleza del Gulag, las hambrunas, las purgas…) y retuerces los argumentos y las fuentes de la Wikipedia y los recortes de internet para ver si así consigues encajar las piezas de la ensoñación delirante en la que vives. Y ya, como argumento supremo, dices que soy «anti-izquierdista», lo que ya me provoca la carcajada absoluta.
Venga, ce a darte una vuelta a ver si la brisa te despeja la cabeza.
Ah, se me olvidaba (y esto lo pongo no para ti, MERKEL, que eres un caso perdido, sino como dato curioso para las mentes no adoctrinadas del foro interesadas en la Historia de verdad), ya que hemos hablado de lo cultural, hay que decir que en la URSS de los años 60-70 no existía un “índice oficial público» de libros prohibidos como el de la Iglesia, sino un sistema mucho más difuso basado en la censura previa y en los llamados fondos restringidos (spetskhran) de las bibliotecas, donde se guardaban miles de obras accesibles solo con permiso especial. A partir de archivos y reconstrucciones modernas, sabemos que llegaron a elaborarse listas internas enormes (con miles de títulos retirados de circulación), pero muchas de ellas ni siquiera explicaban el motivo de la prohibición, lo que dificulta entender ciertos casos.
Para quien quiera curiosear, hay recopilaciones parciales en sitios como https://www.banned-books.org/countries/su o proyectos académicos tipo Tamizdat Project.
Lo llamativo es que, junto a obras claramente “peligrosas” (Orwell, Solzhenitsyn, Pasternak), aparecen otras que hoy resultan difíciles de justificar: Kafka, Nietzsche o Freud fueron restringidos por considerarse “idealistas”, y el existencialismo de Camus o parte de Sartre generaba sospecha por su ambigüedad política. También acabaron restringidos autores rusos no abiertamente disidentes (Bulgákov, Ajmátova), textos religiosos o incluso estudios históricos occidentales sin intención polémica.
Un caso especialmente llamativo es el de la genética mendeliana, marginada durante años en favor de las teorías de Lysenko. Manuales científicos básicos se consideraron “burgueses” o ideológicamente incorrectos, lo que muestra hasta qué punto la censura podía afectar incluso al conocimiento científico.
En realidad, lo que revelan estos catálogos es el funcionamiento del sistema: una censura preventiva, burocrática y a menudo arbitraria, donde era preferible retirar un libro “por si acaso” antes que permitir lecturas ambiguas. Por eso encontramos casos que hoy parecen absurdos: obras científicas básicas cuestionadas por ideología, autores rehabilitados que seguían décadas en fondos restringidos o libros retirados sin que nadie supiera explicar exactamente por qué.
Esa es la realidad cultural de la URSS, y por eso aparece reflejada así en la serie «CIUDAD DE LAS ESTRELLAS». No se han inventado nada, en todo caso se han quedado cortos.
Corto y cierro. Saludos
Estimado HG
-Te vuelvo a recordar que la enciclopedia es una excelente fuente de información que incluye bibliografía obtenida de sitios tan reputados o más que la Academia de Ciencias de Rusia. No hagas falacias de autoridad.
-Yo no me empeño en nada, simplemente he señalado lo obvio. La KATORGA y los GULAGS comparten las mismas características como sistema penal. Y no lo digo yo, lo dicen los británicos.
-No necesito diluir nada, ni la crueldad del sistema penal zarista, ni el del sistema penal soviético: Fueron tiempos terribles para estar en la cárcel en casi todos los rincones del mundo.
-La represión política nunca fue la primera fuente de mano de obra del gulag, nuevamente he de recordarte que el grueso de los internos en el sistema GULAG eran delincuentes comunes y prisioneros de guerra durante la mayor parte de la existencia del sistema, hasta los años 50.
-El exilio plácido de los presos de la katorga nunca fue plácido. Que Lenin tuviera un trato especial no tiene absolutamente ningún valor histórico y estadístico para el debate que tenemos tu y yo.
-En Siberia hacía el mismo frío en invierno con socialismo que con zarismo.
-La desnutrición en toda la URSS se exacerbó debido a la invasión nazi. Los presos españoles que la sufrieron probablemente tampoco recuerdan como algo positivo que la España franquista enviara a la División Azul a reforzar esa invasión.
-Según la biografía de Manuel Jalón (te adjunto enlace a EL PAÍS) patentó en España una jeringa desechable en 1973 y pocos años después: » exportaba a 80 países y se crearon fábricas en 11 países, como China, India, Rusia y Turquía.»
-Si la fábrica era propiedad de Fabersanitas, del estado soviético, o iban a medias, no te lo puedo asegurar, pero que abrió una fábrica en la URSS queda clarísimo, por tanto, en la URSS ya se producían jeringuillas desechables de plástico en los años 70, técnicamente, por tanto, tu argumento queda invalidado, especialmente si tenemos en cuenta que en los años 60 apenas se usaban en ninguna parte, y que en España no aparecieron hasta 1973.
-https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/12/16/opinion/1608152501_915452.html
-¿Cómo es posible que la URSS necesitara una empresa española para poner una fábrica de jeringas? Pues supongo que por el mismo motivo que EEUU necesitaba trampear con empresas fantasma para poder conseguir el titanio que usaba en sus SR-71 Blackbird, porque no habían desarrollado aún la tecnología para producir titanio de buena calidad a escala industrial.
¿Significa eso que tu opinas que EEUU fracasó en su sistema?
-Tras la colectivización, efectivamente no volvió a haber hambrunas, salvo a causa de la invasión nazi. Eso es completamente verdadero y tu argumento es erróneo. La Gran Hambruna de 1946-47 corresponde a la posguerra y, como ya te he dicho varias veces en estos comentarios, la invasión nazi produjo, obviamente, escaseces terribles, como suele ocurrir en casi cualquier invasión del mundo.
Recuerda que en 1946 la URSS había perdido a 26 millones de habitantes de golpe, sus infraestructuras estaban gravemente dañadas y las consecuencias de todo ello no puedes atribuirla, bajo ningún concepto, a las colectivizaciones o al sistema de economía socialista, sino a la invasión nazi.
-Si el estado mantuvo requisas para poder exportar a Europa del Este fue por el mismo motivo por el que había escasez en 1946, por la posguerra. La URSS fue (y Ucrania y Rusia lo siguen siendo) una de las principales fuentes de grano del mundo entero, y Europa del Este también fue arrasada especialmente por la invasión nazi.
-De hecho, EEUU, que sobrevivió intacto a la guerra, también exportó grandes cantidades de alimentos a Europa y aumentó considerablemente los niveles de impuestos a sus ciudadanos para sufragar el gasto de guerra.
-Limitar el aborto, vuelvo a recordarte, no es ninguna pirueta. Los planes de invasión y exterminio de la población eslava eran de conocimiento público en Alemania (y obviamente al alcance de la URSS) desde el final de la I Guerra Mundial y antes incluso del ascenso nazi. Hitler ya habló de ello por escrito en sus obras publicadas, por tanto, era obvio que el crecimiento de la amenaza militar alemana era una amenaza existencial para la URSS, como quedó sobradamente demostrado.
-Las guerras, estimado HG, no empiezan de la noche a la mañana.
-No, no hubo colapso demográfico en el período 1929-1939. Tu argumento es falso. La población de la URSS aumentó en 23 millones de personas. Lo tienes todo en cifras en el artículo de la enciclopedia sobre la demografía de la URSS.
-En cualquier estado que se enfrenta a una guerra, especialmente de exterminio, automáticamente se aplican restricciones a derechos individuales. Cosas tan comunes (y presentes en la Constitución Española) como el estado de sitio y el estado de emergencia contemplan la limitación de derechos individuales para proteger al estado y a la población, por tanto tu argumento sobre el aborto en la URSS no tiene validez alguna.
-Obviamente digo que eres antiizquierdista y rusófobo porque sólo desde esa posición se puede insistir en contradecir datos que están al alcance de cualquiera.
A mi la verdad es que me ha decepcionado la serie. Después de leer los fascinantes artículos de Daniel sobre la efervescencia del programa espacial soviético en los años sesenta y setenta del siglo pasado, me esperaba algo mucho mejor. Fallo mio, por supuesto.
Sobre todo por problemas de guión, que me parece malo, lleno de tópicos, con tramas de espionaje sobredimensionadas hurtándole minutos a temas de carrera espacial, y lo que sale de tema espacial, una chapuza. Nadie en su sano juicio puede imaginarse un programa clandestino para lanzar naves a Venus sin que se entere nadie, por poner un ejemplo. En definitiva, en mi opinión, decepcionante, Como las dos primeras temporadas de For all Mankind, nada.
Es que la carrera espacial, ISAPTU, no existía (ni existe) aislada del contexto político, económico y geoestratégico. “CIUDAD DE LAS ESTRELLAS” trata de un programa espacial ruso alternativo, pero funcionaría lo mismo como una serie dedicada al espionaje entre las superpotencias en el ámbito industrial o de, por ejemplo, la construcción de submarinos nucleares. Y sí, hay “tramas de espionaje” en la serie porque el espionaje entre la URSS y EEUU en todos los ámbitos era constante: hay estupendas historias reales sobre accidentes de submarinos y fugas de pilotos con cazas y todo, y del nivel de infiltración del KGB en la República Federal Alemana o en el Reino Unido hay montones de casos REALES que dejan en mantillas a cualquier ficción al uso.
Creo que a algunos os cuesta entender que los programas espaciales (en especial los tripulados) no existen en una suerte de Nirvana filantrópico en el que todo existe con independencia del resto de las cosas solo pensando en el progreso del ser humano. PUES NO. Un programa espacial tripulado es, básicamente, una demostración de poder en el que la ciencia es algo marginal. Se trata de poner los huevos encima de la mesa, de demostrar quién tiene la polla más gorda con la intención de decir que su sistema político y económico es mejor que el del “enemigo”.
La URSS se metió en la carrera espacial solo porque Koroliov convenció a los gañanes del Politburó de que enviar gente al espacio y sondas a Venus era una forma cojonuda de hacer propaganda política y ganar puntos en la competición mundial con EEUU. Pero a ellos la exploración espacial se la traía floja, lo que querían eran misiles con cabezas nucleares.
Y sí, ISAPTU, hubo planes soviéticos para hacer sobrevuelos tripulados en Venus, aunque por supuesto no se concretaron. Ahí están las propuestas TMK‑MV (1961–1966), que incluía un sobrevuelo en Marte, o el TMK‑V (1961–1964), un sobrevuelo exclusivo de Venus. Ambos contemplaban el uso del N1 pero, más tarde, Chelomei propuso el Proyecto MK‑700 (1969–1974) con el cohete UR-700 y propulsión nuclear.
¿Qué lo que plantea la serie (un viaje no autorizado) es una tontería? Por supuesto, es una serie de ficción tan disparatada en muchas cosas como las dos primeras temporadas de FAM (las demás son una comedia involuntaria). Pero que hubo ese tipo de propuestas es cierto. Te cierto como que la URSS era una dictadura.
Cuando era chico en los campamentos hacíamos sketchs en los fogones, y uno que repetíamos siempre era de una patrulla de soldados rusos marchando y cada vez que uno estornudaba era fusilado, hasta que quedaba uno solo y a ese el oficial le decía -Salusky!… era el año 1976, se ve que en el espíritu (o propaganda) de la época los soviéticos fusilaban por cualquier cosa a sus propios ciudadanos, está claro que basado en hechos reales de alguna época. Por más que la URSS haya sido una dictadura, seguramente no se vivía con terror todo el tiempo y en toda circunstancia, algo así parecería más propio de Corea del Norte, pero bueno, los estereotipos sirven para ambientar aunque no hay que tomarlos al pie de la letra
Moshe Lewin, en su libro El Siglo Soviético definió el periodo posterior a Stalin como un «absolutismo burocrático», pero se ponga la etiqueta que se ponga, la realidad es siempre más compleja. Tras Stalin los tira y afloja para reformar un sistema anquilosado al servicio de las élites fueron continuos.
Lo triste (para los que vivieron esa época) es que lo que comenta HG se aproxima bastante a lo descrito por Lewin. Las cosas mejoraron mucho tras los años 60, pero la estructura creada por Stalin y mantenida por Brézhnev (más cercano a la vieja guardia) resistió bastante bien a todos los tímidos intentos de reforma (al parecer, solo Andrópov planteó reformas serias y profundas, y no meramente cosméticas, como las de Gorbachov).
En fin, no he visto la serie (que como todas las obras de ficción se tomará sus licencias), pero la sombra y las consecuencias del monstruo represivo y burocrático creado por Stalin duró muchos años.
Por cierto, os dejo una bonita y dramática secuencia espacial de uno de los episodios ya emitidos de «CIUDAD DE LAS ESTRELLAS»:
https://www.youtube.com/watch?v=f4AkX67NmYw
Saludos
Y no os olvidemos que en el referéndum de 1991 mas del 70% de los rusos votaron por mantener la URSS
Si no se les hubiese ido tanto la mano en la propaganda antisoviética estaría de acuerdo contigo.
Las atrocidades cometidas por los que se creían del lado bueno de la historia tuvieron su origen en el golpe de estado protagonizado por Lenin contra el pensamiento de Marx. Sus tesis erróneas acabaron con los aspectos positivos del discurso marxiano y arrastraron por el lodo el término comunismo. Es lo malo de creerse en el lado correcto de la historia.
El terror que se desarrolló en el RNII encuentra sentido en el contexto de la Unión Paranoica Soviética liderada por Stalin. El principal responsable de la purga interna del RNII fue Andréi Kostikov que denunció a la directiva del centro y consiguió el puesto de director del instituto. A Valentín Glushkó lo detuvo la policía secreta pocos meses antes que a Koroliov. Bajo torturas físicas y psicológicas, Glushkó firmó una confesión falsa en la que implicaba a Koroliov en supuestos actos de sabotaje y actividades antisoviéticas.
Peor suerte corrieron Iván Kleymyonov y Gueorgui Langemak, que fueron el director y el subdirector del instituto, respectivamente. Ambos fueron arrestados a finales de 1937 y brutalmente torturados para extraerles nombres de presuntos cómplices antes de ser ejecutados a principios de 1938. En esas confesiones arrancadas a la fuerza también mencionaron a Koroliov.
Aquellas tensiones políticas y profesionales que en un entorno más democrático se hubiesen encauzado de un modo racional y civilizado, bajo el terror estalinista sacaron lo peor de la naturaleza humana.
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Maesro! muchs gracias por retomar esas capsulas historicas, de increibles proyectos que sólamente existieron en el papel.
Abrazo
Muchas gracias por el artículo. Conocer la historia de la astronomía es un buen estímulo para la imaginación.
Tengo la impresión de que ha cambiado poco, en lo fundamental, la manera de escapar de la gravedad terrestre desde los comienzos de la astronáutica. Seguimos con los cohetes químicos con casi la misma masa en relación a la carga. Ha mejorado mucho la seguridad, gracias a la electrónica, la informática y los nuevos materiales, pero en cuanto se pretenden usar cohetes tan grandes como los N1, esa seguridad se pierde.
Ya que no sabemos superar esta etapa de la propulsión química, digo yo si no deberíamos cambiar a ahorrar más en la masa de la carga y limitarnos a cohetes de tamaños bien probados, como el de los Ariane. Por ejemplo, en vez de lanzar equipos ya construidos capaces de resistir la aceleración del lanzamiento, y para ello más masivos, quizá deberíamos aprender a fabricar en órbita, donde por la ingravidez no se requieren estructuras muy resistentes y masivas.
El Saturno V y, ahora, el SLS, son cohetes también bastante probados. Y el Falcon Heavy ni te cuento. Por ejemplo, va a lanzar en un par de meses el Roman hacia L2 Tierra-Sol.
No confundas masa con peso. La inercia también mata.
Para fabricar estructuras en órbita necesitas mucha masa.
Hay que fabricar cohetes reutilizables de una forma u otra. Los de gran tamaño te simplifican el trabajo, pero tampoco le diremos que no a 20t reutilizables.
De acuerdo, al principio se necesitaría elevar la masa de la fábrica, que podría consistir en un globo inflable muy ligero que evitara la pérdida de objetos al espacio, conteniendo unas pocas máquinas para ensamblar el material de las estructuras para sondas y satélites. Luego, para cada caso, solo habría que lanzar los instrumentos de esas sondas para unirlos a la estructura adecuada a su caso, que podría ser extremadamente liviana.
Los lanzadores totalmente reutilizables de hasta 20 tm en LEO me parecerían los ideales.
Para la Luna y Marte necesitas 3x ó 4x esa cifra, como poco.
LEO es un rollo.
Creo que si algún día conseguimos construir en LEO naves interplanetarias capaces de volver a LEO repetidamente, no necesitaremos lanzar desde tierra nada más que cohetes reutilizables no muy grandes. En el caso de vuelos tripulados a otros planetas, sería tan fácil como ahora subir a la ISS, haciendo transbordo a la nave interplanetarias.
Nunca vamos a poder hacer eso.
¿Naves interplanetarias de ida y vuelta para recoger astronautas y además montadas en órbita LEO con lanzadores pequeños?
Venga ya!!! Fisivi.
Comento que hace días quise volcar unas observaciones en el artículo del Ariane con los P160C, respondiendo al siguiente comentario de LuiGal:
https://danielmarin.naukas.com/2026/06/18/primer-lanzamiento-de-un-ariane-6-con-aceleradores-p160c-va269/#comment-658313
Pero resultó que lo tenía «FORBIDDEN», y no pude. Me hizo gracia, habiendo tanto troll descarado y declarado. Pensé que tendría más suerte ahora… o que habría cumplido «la suspensión», pero sigo bloqueado allí.
Una pena, pensé, si para limpiar esta sección se terminara liquidando a todos los albigenses; pero, como demuestran los debates en esta entrada, todo puede pasar en todas partes.
Otro interesante aporte histórico, DM, sobre un lanzador malhadado.
Podrías dar una razón de por qué nunca vamos a poder hacer lo que propone Fisivi.
Construir una nave tripulada es algo complicadísimo. Supongo que no tenéis más que preguntarle a Boeing, a BO, a SpX, a la ISRO…
Ya es increíblemente difícil hacerlo en tierra, con todos los medios humanos, tecnológicos e industriales disponibles y al alcance de la mano… ¿cómo rábanos pretendéis hacerlo en órbita?
Se podría ensamblar partes, no tan acabadas como un módulo de una estación espacial, pero sí algo que esté pendiente sólo de ensamblar. Ya existen procesos parecidos a lo que decimos, como el ensamblaje de los ‘nuevos’ paneles solares de la ISS (hace 5 años)
https://youtu.be/mzbjMjDW-CU
Ensamblar no es lo mismo que construir, Poli.
Yo si creo en el ensamblaje de naves tripuladas y estaciones, tanto para el entorno terrestre como para el lunar y el viaje a Marte.
Por supuesto, el ensamblaje podría ser algo más complicado que el de puramente unir naves terminadas al 100%.
Puede ser lo que comentas de los paneles solares o también aprovisionamiento interior (no sólo de suministros, consumibles o fungibles, también de equipamiento interior o para actualizaciones). Eso sí, como dice fisivi, es para naves que permanezcan siempre en el espacio.
OT. Ha muerto Aleksandr Samokutiáyev RIP.
Hombre, podrías contextualizar un poco y aclarar que Samokutiáyev fue un cosmonauta ruso con dos misiones a la ISS. Ha muerto con sólo 56 años y no se han hecho públicas las causas de su fallecimiento.
el N1M se utilizaría en misiones a Marte como MAVR y Aelita.
OT
Beta Pictoris tiene un nuevo planeta, el tercero, d. A unas 26 UA de su estrella.
https://arxiv.org/html/2606.23801v1/x1.png
Hemos avanzado un poco desde que el IRAS detectó del disco debris en Beta Pictoris, en 1983 jeje
https://spider.seds.org/spider/Misc/Pics/betapic_iras.jpg
En resumen , estos cohetes nunca volaron, las versiones anteriores N1 alcanzaron un máximo de 40 km de altura ( y un mínimo de 200 metros) y unos 2 km/ s en 4 lanzamientos.
https://www.russianspaceweb.com/n1_b.html
Por suerte para los cosmonautas soviéticos este cohete nunca funcionó.