Falla la séptima misión del cohete H3 japonés

Por Daniel Marín, el 22 diciembre, 2025. Categoría(s): Astronáutica • Cohetes • Japón • Lanzamientos ✎ 21

Japón sufre un nuevo revés con su lanzador estrella, el H3. El 22 de diciembre de 2025 a las 01:51 UTC despegaba desde la rampa Y-2 del complejo Yoshinobu del Centro Espacial de Tanegashima la misión H3 F8 con una configuración H3-22S (dos cohetes de combustible sólido SRB-3 y una cofia corta). Aunque el despegue se desarrolló sin problemas, el motor de hidrógeno y oxígeno líquidos LE-5B-3 de la segunda etapa no funcionó debidamente y no pudo efectuar el segundo encendido para enviar la carga útil a una órbita de transferencia geosíncrona. Como resultado, la segunda etapa y el satélite geoestacionario QZS-5 (Michibiki 5) quedaron en una órbita baja con un perigeo a muy poca altitud (109 x 441 kilómetros y 30,1º de inclinación), reentrando poco después sobre América del Sur (la hora exacta se desconoce, pero se cree que fue alrededor de las 04:00 UTC).

Lanzamiento del H3 F8 (JAXA).

El problema con la segunda etapa apareció unos 200 segundos tras el lanzamiento, cuando se comprobó que la presión del tanque de hidrógeno era menor de la prevista. En esta fase, con el motor apagado, mantener la presión del tanque de hidrógeno de la segunda etapa no debería ser ningún problema, pues la evaporación natural del hidrógeno provoca un aumento natural de dicha presión que, de hecho, debe ser regulada mediante una válvula de escape para que no exceda un nivel máximo. El motor LE-9 de la primera etapa, también criogénico, se apagó a los 301 segundos (MECO) y la segunda etapa se separó a los 309 segundos.

Secuencia de lanzamiento del H3 F8. La primera columna son los tiempos de cada fase, mientras que la segunda son los tiempos previstos. La tercera representa la diferencia. La 2ª etapa se apagó 27 segundos más tarde y no realizó el segundo encendido previsto (JAXA).
Esquema del motor criogénico LE-5B-3. Se aprecia el sistema de presurización autógena para los tanques (JAXA).
La presión del tanque de hidrógeno de la segunda etapa comenzó a descender antes de la separación de la primera etapa y no se recuperó con la ignición del motor (JAXA).

El motor LE-5B-3 de la segunda etapa hizo ignición a los 323 segundos y, a partir de ese momento, la presurización del tanque de hidrógeno —y el de oxígeno— se debía garantizar mediante los gases de las turbobombas, un sistema denominado presurización autógena. Sin embargo, la presión siguió descendiendo y todo indica que el empuje generado por el motor fue inferior al previsto. El ordenador de a bordo intentó compensar la anomalía aumentando la duración del encendido, que duró 27 segundos más de lo planeado, hasta los 797 segundos, pero no fue suficiente a la vista del bajo perigeo. A los 1501 de la misión debía tener lugar el segundo encendido de la misión, pero este no se produjo, condenando a la carga útil a una reentrada segura. El LE-5B-3 es un motor capaz de generar 137 kilonewton de empuje y un impulso específico (Isp) de 448 segundos. Tiene una masa de 303 kg y una longitud de 2,79 metros, con una presión en la cámara de 3,61 megapascales. Funciona durante unos 694 segundos. Este motor deriva del LE-5B-2 del cohete H-II.

Segunda etapa y el motor LE-5B-3 (JAXA).
Características del LE-5B-3 (JAXA).

El satélite perdido era el Michibiki 5 (みちびき5号機) o QZS-5 (Quasi-Zenith Satellite System 5), un satélite geosíncrono del sistema QZSS japonés dedicado a aumentar la precisión del sistema de posicionamiento GPS estadounidense sobre el territorio japonés y cercanías. Construido por Mitsubishi Electric Corporation (MELCO), es un satélite de 4 toneladas (1,8 toneladas en seco) y con una envergadura de 19 metros una vez desplegados los paneles solares, que son capaces de generar 6,7 kilovatios. El pasado febrero el H3 F5 puso en órbita el QZS-6 y el próximo febrero estaba previsto que el H3 F9 lanzase el QZS-7. JAXA planea disponer de una constelación de once satélites (10 operativos y uno de reserva). El lanzamiento H3 F8 estaba originalmente planeado para el 17 de diciembre, pero fue cancelado 16,8 segundos antes del lanzamiento por un fallo en el sistema de inyección de agua de la rampa para amortiguar las ondas de choque.

Recreación del QZS-5 en órbita (JAXA).
Emblema de la misión (JAXA).
El satélite antes del lanzamiento (MELCO).

Aunque se trataba de la misión F8, en realidad era el séptimo lanzamiento de un H3 y el cuarto operativo tras tres vuelos de prueba. Sin embargo, es el segundo lanzamiento fallido del F3, después de que la primera misión del 7 de marzo de 2023 terminase en fracaso. En aquella ocasión, el culpable también fue el motor criogénico LE-5B-3, que directamente no se encendió. Una tasa de fallos de 29% es una cifra inaceptable para el lanzador de bandera de Japón, sobre todo después de que el lanzador de tipo medio del país, el Epsilon, no ha llevado a cabo ninguna misión desde que sufrió un fallo en octubre de 2022 (el primer vuelo de la nueva versión mejorada, el Epsilon S, está previsto para 2026). En cierto modo, los problemas de Japón con sus dos lanzadores principales, Epsilon y H3, recuerdan a los que ha tenido Europa con el Vega y el Ariane 6, dos lanzadores que, curiosamente, son muy parecidos a sus homólogos japoneses (Vega y Epsilon son lanzadores de combustible sólido y H3 y Ariane 6 son lanzadores criogénicos con dos o cuatro aceleradores de combustible sólido). Eso sí, afortunadamente, el Ariane 6 ha efectuado cuatro misiones exitosas en 2025. El fracaso de la misión H3 F8 se traducirá en retrasos de las próximas misiones de este lanzador. Esperemos que el H3 vuelva a la carga lo antes posible.

Diversas variantes del H3(JAXA).
Características de los ocho primeros H3 (el F6 no ha despegado todavía) (JAXA).
El cohete en la rampa (JAXA).
Trayectoria de lanzamiento (JAXA).
Despegue (JAXA).

Actualización 20 enero 2026: la JAXA ha concluido que el accidente se produjo por un fallo estructural del adaptador de la carga útil. El fallo tuvo lugar durante el funcionamiento de la primera etapa al separarse la cofia, pero la aceleración mantuvo el adaptador en su lugar. Al separarse la segunda etapa, el satélite se desprendió, dañando el tanque de hidrógeno de la segunda etapa.

Fallo de la misión F8 (JAXA).
Al romperse el adaptador el satélite dañó el tanque de hidrógeno de la segunda etapa (JAXA).


21 Comentarios

  1. Es curioso, la cantidad de aire que todavía queda a 110 km hace reentrar artefactos en cosa de 3 horas.
    Preveo VLEOs lloviendo sobre territorio habitado por fallo de motor.

  2. Que lamentable ojalá que descubran la causa del problema pronto pero supongo que será un problema de cabilacion es decir formación de vacío en las tuberías de combustible en definitiva los motores criogenicos son dedicados

  3. Siendo mal pensado y sin saber de esto, achacaría esa pérdida de presión del hidrógeno a una perforación en el depósito provocada externamente por basura espacial reentrante, o por un micrometeorito, pero viendo que es el segundo lanzamiento fallido debido al mismo motor, supongo que será un error técnico.

    1. Dado el gran aumento de satélites en órbita baja y las reentradas de segundas etapas y de satélites, supongo que su desintegración en la atmósfera producirá muchas partículas sólidas diseminadas que podrían colisionar con cohetes y naves durante su lanzamiento.

      1. Cualquier cosa proveniente del espacio que toca la atmósfera y no se vaporiza a niveles de gas, frena su velocidad enormemente en la entrada o re-entrada y de hecho cuanto más pequeño, más se frena (por tener un coeficente balístico que se presta más a ello). Y si dicha cosa que no se vaporiza resulta que tiene una densidad relativamente alta, como partículas metálicas o minerales habituales, decanta hacia el suelo por gravedad probablemente en minutos más que en horas, cayendo a su velocidad terminal salvo que alguna corriente ascendente le otrogue algún tiempo extra de «flotación» (y aquí el mismo coeficiente balistico que antes era desfavorable, ahora es el que le ayuda flotar un tiempo extra)..
        Así que no, la atmósfera no está «contaminada» de restos de reentradas al nivel de que sea probable que puedan perforar un depósito. Y, en mis humildes conocimientos, no tengo ninguna referencia de que un micrometeorito haya ocasionado alguna pérdida de lanzador en estos miles y miles de lanzamientos que lleva la humanidad. Quizás haya algún caso, pero el hecho de que no me suene, ya indica la bajísima ocurrencia (de haberla).
        Así que como poder, puede ocurrir eso que temes, pero la probabilidad debe ser muy baja y hay muchas otras posibles causas considerablemente más probables, como un fallo en una válvula que se queda parcialmente abierta, por ejemplo.

    2. La probabilidad de impacto durante un lanzamiento es tan baja que imagino puede descartarse directamente frente a otras explicaciones del fallo, ya se trate de errores de diseño o de fabricación o de manejo.

  4. Imagino que uno de los numerosos retos que tiene la Moonship (versión lunar o versión marciana) es conseguir que esto de la presurización autógena funcione con muy alta fiabilidad, como la que se requiere en vuelos tripulados. O bien que utilicen una solución alternativa o como respaldo.

  5. Este lanzamiento abre una racha de fallos y semifallos:
    El cohete privado coreano de Innospace fracasó hace unas horas.
    La primera fase del CZ12A se ha estrellado al intentar recuperarla hoy mismo.

        1. Desde el 21 de diciembre de 2015 (el primer aterrizaje de un booster F9R) han pasado 10 años y 469 aterrizajes.
          No está mal del todo.

          1. Lo dicho…SpaceX 10 años por delante.
            Starship marca la siguiente vía , los demás a copiar y seguir cuando puedan.

  6. Ya lo siento por los japoneses. No lo esperábamos dada su experiencia.

    Por cierto, me intriga dentro de las variantes del H3 que no se complete con un H3-34 (L? H?)

    Sabemos algo?

      1. Entiendo que, en ese caso, con una primera etapa tan potente, necesitas una segunda etapa también más potente para sacarle partido a esa configuración. Si no la tienes, es mejor usar la configuración 24 con la misma 2ª etapa.

        1. Muchas gracias, Daniel. Estaba claro que habría una justificación razonable.
          Hummm, quizá no sería descabellado una segunda etapa alargada y con dos motores…

  7. Los responsables del satélite de Mitsubishi no deben estar para celebraciones. Mitsubishi, que significa tres diamantes, es un conglomerado industrial gigante distribuido en varias ramas jurídicamente independientes. La compañía la fundó en el siglo XIX Yataro Iwasaki y en la actualidad constituye un “club” llamado Kinyōkai, el club de los viernes. Según la IA, el beneficio neto de este conglomerado sumando Mitsubishi Corporation, Mitsubishi Heavy Industries, Mitsubishi Electric y Mitsubishi Motors para el año fiscal de 2024 asciende aproximadamente a 9.950 millones de euros. Este resultado puede variar ligeramente en función de la tasa de cambio yen-euro.

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