Más detalles de la base lunar de la NASA y la cancelación de la estación lunar Gateway

Por Daniel Marín, el 25 marzo, 2026. Categoría(s): Artemisa • Astronáutica • Luna • NASA ✎ 134

Hoy la NASA ha dado una rueda de prensa para concretar sus planes lunares. Aunque para el gran público la gran sorpresa ha sido el anuncio de la construcción de una base lunar —no tripulada en una primera fase—, hace más de una semana el administrador Jared Isaacman dio varias entrevistas en las que trató este tema. En realidad, la gran novedad de hoy ha sido la confirmación de que la estación lunar Gateway pasa a mejor vida. La estación ya era un zombi desde que Isaacman anunció a principios de marzo que las misiones Artemisa IV y V, las primeras que se posarán en la superficie lunar, no iban a contar con la Gateway, al mismo tiempo que comunicó que se cancelaba la versión Block 1B del cohete SLS, una variante capaz de llevar módulos a la estación.

La base lunar de la NASA para 2033 (NASA).

El módulo propulsivo PPE de Gateway se usará ahora en una misión nuclear a Marte (Space Reactor 1 Freedom) que debe despegar en 2028 y de la que hablaremos en otra entrada, mientras que el resto de módulos, entre los que se encuentran los HALO, I-Hab y Lunar View, construidos por los socios europeos, japoneses y emiratíes, se quedan en el limbo, con la vaga promesa de que se reutilizarán en la futura base lunar tripulada (mejor no entramos ahora en los desafíos de rediseñar un módulo concebido para un ambiente de microgravedad con el fin de que funcione en la superficie lunar). Muere así un proyecto con más de una década a sus espaldas. La estación Gateway fue concebida más o menos informalmente alrededor de 2010 para darle un uso a la nave Orión y al cohete SLS tras la cancelación del programa Constelación. No obstante, la administración Obama tampoco mostró simpatía por este proyecto y lo dejó en barbecho hasta que en 2016 la primera administración Trump lo resucitó con el nombre de, primero, Estación Espacial Lunar Internacional y luego, en 2017, como Deep Space Gateway, para luego ser Gateway a secas.

La estación lunar Gateway desaparece (NASA).
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Uno de los diseños de Gateway de 2017 (NASA).
Módulo HALO de Gateway (ESA).

La decisión de Trump de crear el programa Artemisa en 2019 dejó a la estación Gateway en una posición muy débil. ¿Para qué hacía falta una estación alrededor de la Luna si se iba a ir a la superficie directamente? Pero la administración Biden la mantuvo, en parte gracias al gran apoyo con el que contaba el proyecto dentro de la NASA, pues la veían como un seguro de contingencia por si el plan de alunizaje se cancelaba. No en vano, Gateway cuenta con una fortísima participación de socios internacionales, ESA, JAXA, Canadá y Rusia, aunque este último país se fue retirando poco a poco del proyecto por el aumento de las tensiones con EE.UU. a nivel global y, finalmente, acabó por abandonarlo tras el inicio de la invasión de Ucrania en 2022. La participación rusa, limitada por último a una esclusa, fue asumida por Emiratos Árabes Unidos (y empresas estadounidenses y europeas). ESA y JAXA han propuesto varios cargueros para abastecer la estación y la NASA otorgó el contrato a SpaceX para construir la nave de carga Dragon XL. La NASA había decidido que Artemisa III, que hasta hace menos de un mes iba a ser la primera misión de alunizaje, no usase Gateway, pero Artemisa IV sí que iba a acoplarse con la estación. Ahora, esos planes son historia. El problema es que hacía años que Gateway ya no era un powerpoint. La NASA tendrá que explicar a sus socios qué hacen con los módulos y demás equipos en fase de diseño y construcción y si siguen disponiendo de los mismos asientos en las misiones lunares Artemisa por su participación en la desaparecida estación.

Fases de la base lunar de la NASA (NSA).

En cualquier caso, como decíamos, la protagonista de la presentación ha sido la base lunar. Como ya había explicado anteriormente, Isaacman quiere copiar el modelo chino de base ILRS, que también tendrá una primera fase con sondas no tripuladas y luego se fusionará con una base tripulada. A partir de 2027 la NASA lanzará a la Luna una sonda cada mes dentro del programa CLPS, muchas de ellas con el objetivo de explorar la zona del polo sur y determinar la mejor localización para la base. A partir de 2029 la base podrá recibir las primeras misiones tripuladas y será de 2032 en adelante cuando haya una presencia humana más o menos consolidada, que no permanente (en este sentido, la NASA está sopesando que los dos primeros módulos lunares HLS de SpaceX y Blue Origin aterricen en una región ecuatorial y no en el polo sur, como de hecho también harán los chinos).

Misión de demostración de calefactores RHUs para sobrevivir a la noche lunar (NASA).

En una primera fase de la base se lanzarán sondas no tripuladas, rovers como VIPER y orbitadores de comunicaciones, observación de la superficie y navegación. Esta fase consistirá en unos 25 lanzamientos, incluyendo 21 sondas de superficie con una masa total de 4 toneladas. Además de las sondas CLPS previstas, la NASA quiere lanzar un nuevo tipo de sonda de forma relativamente frecuente: los drones MoonFall. Se trata de sondas capaces de saltar por la superficie lunar para explorar varias zonas de la Luna de forma más rápida que un rover, una técnica especialmente útil para estudiar los cráteres en sombra permanente del polo sur. Cada saltador podrá efectuar varios botes hasta recorrer un total de 50 kilómetros (en cada salto, de unos 150 segundos de duración, se alcanzará un kilómetro de altitud).

Dron saltador MoonFall (NASA).
Otra vista de los MoonFall (NASA).

También se quiere experimentar con nuevos calefactores de radioisótopos (RHU) para permitir que estas sondas sobrevivan a la noche lunar. La segunda fase, de 2029 a 2033, incluirá 27 lanzamientos, con 24 sondas de superficie que sumarán una masa total de 60 toneladas. Aquí se lanzarán, además, estaciones con generadores de radioisótopos (RTGs) para ir un paso más allá en la supervivencia de las sondas durante la noche lunar (en este siglo, solo las sondas chinas Chang’e 3 y 4, dotadas de RTGs y RHUs, con plutonio-238 ruso, han logrado aguantar años en la superficie de nuestro satélite). También se instalarán en la superficie torres de paneles solares verticales —con una potencia de 10 kilovatios— para aprovechar la iluminación continua del polo sur, torres de telecomunicaciones (en el polo sur hay zonas fuera de la línea de visión de la Tierra), sondas de superficie dedicadas a la navegación y rovers presurizados.

Modelo de un RTG en sombra permanente (NASA).
Torre solar para la base lunar (NASA).
Sonda con torre de comunicaciones (NASA).

La fase tres, con 29 lanzamientos y 28 aterrizajes, pondrá cerca de 150 toneladas en la superficie de 2033 a 2036. Esta fase incluye módulos presurizados para una base «casi» permanente, equipamiento especializado para aprovechar los recursos locales (ISRU), o sea, agua del hielo de los cráteres en sombra permanente —que, obviamente, incluye oxígeno e hidrógeno— y tierras raras (?). También se lanzarán reactores de fisión para asegurar el suministro de energía permanente y sondas con capacidad de retorno de carga a la Tierra (hasta 500 kg). Como vemos, algunos de estos elementos tampoco son nuevos, pues recordemos que el programa Artemisa ya preveía una base lunar para la próxima década, con reactores nucleares, torres de comunicaciones, rovers presurizados (el MoonCruiser de JAXA) y demás elementos. No obstante, Isaacman ha unido estos elementos con el programa robótico para crear un nuevo proyecto. Como nota destacada, el proyecto de base lunar está a cargo del español Carlos García Galán.

Maquinaria ISRU para el polo sur (NASA).
Elementos de una base tripulada (NASA).
Sonda de retorno de carga a la Tierra (hasta 500 kg) (NASA).
Modulos presurizados (NASA).

Ahora bien, ¿puede la NASA sacar adelante este plan? Pues todo depende de si consigue la inversión necesaria, cosa harto difícil. Por otro lado, el foco ahora mismo, además de las sondas CLPS, está en el segmento SLS/Orión del programa Artemisa, que sigue dando bandazos prácticamente cada día. La misión Artemisa III, que se acoplará en órbita terrestre con uno o dos módulos lunares, está prevista para 2027, pero ya se rumorea que en las misiones Artemisa IV y V el SLS también se usaría para lanzar la nave Orión en órbita terrestre, para luego ser remolcada por el HLS a la Luna. De ser así, el cohete SLS no tendría razón de ser —la Orión se podría lanzar con vectores menos potentes— y correría riesgo de ser cancelado después de estas dos misiones. En resumen, para analizar la viabilidad de este proyecto de base lunar, primero tendremos que esperar a que el núcleo del programa Artemisa se consolide y deje de cambiar cada semana.

Misiones para la base lunar (NASA).
Detalles de la misión Artemisa III en órbita terrestre (NASA).


134 Comentarios

  1. El resumen sería que hace 50 años había tios conduciendo rovers en la superficie de la Luna y ahora estamos en 2026 que parece que no sabemos como volver a poner a alguien allí sin que se nos muera en el intento.

    1. Hace 50 años éramos pobres y teníamos 5 hijos, y hoy que somos ricos, no podemos traer 2 niños al mundo por pareja. Paradojas de la vida. No sé si tiene algo que ver.

      1. Parece que la inflación es superior a la teórica. El coste del programa lunar fue de unos 250.000M$ inflación añadida. La NASA ahora actúa con unos 25.000M$. Pero el presupuesto para la exploración espacial fue de 8.000M$ (cantidad más grande que en años anteriores). Habría que descontar los del SLS, unos 35.000M$. Lo cual daría 26 años de desarrollo (si no hubiera cosas ya desarrolladas, también como la Orión. Pero bueno … a falta de cifras mejor desarrolladas, me quedo con esos 26 años si el gasto fuera como desde este año de 8.000M$ que es una excepción y antes era más bajo, por lo que el número de años sería mayor. No sé desde cuando contar lo que se ha gastado en ir a la luna. ¿Desde el inicio del SLS? 2011? No lo sé. Aquí hay gente que lo sabrá mejor.

  2. En vez de espacio-trastornados muchos parecen ser trastornados anti-espacio.
    ¿Bases en la Luna? ¡Oh que horror! … Jared malo, Musk malo, nene bueno.

    1. Incluso por vuestro propio bienestar, no parece muy sano tanta animadversión y espumarajos, Jared lo mas probable es que esté muchisimo tiempo como responsable de la NASA, o por ejemplo Musk como uno de los principales hacedores en asuntos espaciales ni os cuento…

    2. La gente antimusk, suele argumentar adecuadamente sus opiniones. No me convencen, pero usan lógica y razonamiento y la mayoría yo los encuentro respetuosos (pochimax, fisivi, Erick, etc.). Es positivo para la construcción mental del estado de los proyectos espaciales, el que la gente no opine igual que nosotros.

  3. Pienso que lo importante es una base permanente lunar. Y por cierto, las bases no se tripulan,se habitan o no se habitan nunca se tripulan.

  4. Daniel, impresionante análisis sobre el giro de la NASA con la Gateway y la base lunar. Precisamente por estas carambolas técnicas y políticas es por lo que te escribo: en el Club de Fans de Radio Skylab (Facebook) estamos revolucionados.
    Creemos que un hito como Artemis III y estos cambios de rumbo tan profundos merecen que «la banda» se reúna para un episodio especial. No nos dejéis huérfanos de vuestra tertulia técnica en este 2026 tan clave para la exploración espacial. ¡El regolito os reclama! Un abrazo.

  5. Esta vez, por fin! Gracias a Dios! vamos a volver a la Luna de verdad. Solo que con un programa que aunque siga llamandose Artemis por razones politicas, no tiene un carajo que ver con el programa Artemis original.

    Aca te dejo una sugerencia de un programa posible. Que incluso es posible que ya este en marcha en forma encubierta (Puede que no exactamente asi, pero con las mismas ideas centrales) Si a alguien le interesa, puedo pasarle un PDF donde se desarrolla y explica esta programa
    ARQUITECTURA «H.A.S.»: HEGEMONÍA SISLUNAR MEDIANTE MASA BRUTA Y LOGÍSTICA PROBADA
    El Dilema Estratégico:
    La actual carrera espacial hacia el Polo Sur lunar se encuentra en un punto de vulnerabilidad crítica para Occidente. Mientras el programa Artemis depende de un vector de baja cadencia y alto coste (SLS) y de hitos tecnológicos no validados (transferencia orbital de criogénicos), competidores sistémicos avanzan con una metodología de iteración constante. El riesgo no es solo «llegar tarde», sino perder la soberanía del espacio sislunar por falta de infraestructura operativa.

    La Solución: El «Martillo de Acero» y la Red Hipergólica
    Este paper propone una Vía de Contingencia Inmediata basada en la simplificación radical de la ingeniería de sistemas:
    1. Masa Crítica (El Martillo): Utilización de la Starship V3 en configuración Expendable (Desechable). Al eliminar escudos térmicos y sistemas de recuperación, se garantiza una capacidad de carga útil de +250 toneladas a LEO. Esto permite el despliegue de infraestructuras indivisibles de 100 toneladas (Base Selene) que superan en un 500% la capacidad de cualquier arquitectura actual.
    2. Logística Sin Riesgo (Nodos Hipergolicos): Se propone saltar el «cuello de botella» del repostaje de metano líquido mediante el uso de combustibles hipergólicos (NTO/MMH). Al ser estables a temperatura ambiente y transferibles mediante presión mecánica (tecnología TRL-9 probada), permiten la creación inmediata de Depósitos de Propelente (Fuel Depots) en LEO y L2.
    3. Movilidad Sislunar (Super-Tugs): El despliegue de remolcadores basados en el motor Aestus II / RS-72 asegura una red de transporte cíclica y fiable entre la Tierra y la Luna, independiente de los retrasos en la investigación criogénica.
    Impacto Geopolítico y Económico:
    Con una inversión estimada de 46.000 M para la transición de la industria tradicional (Old Space), garantizando la estabilidad política del proyecto.

    Conclusión:
    La arquitectura H.A.S. no es una propuesta de «exploración», es una doctrina de ocupación logística. Al establecer las «gasolineras» y las «vías» de acero hoy, Occidente asegura que cualquier actividad privada o estatal en el sistema solar en los próximos 300 años deba operar bajo sus estándares y soberanía.
    No hay alternativa sensata a la superioridad por volumen de masa y fiabilidad técnica

    1. ¿U$$ 46 mil millones? Eso no forma parte de la realidad espacial actual useña. Mucho agua tiene que correr bajo el río para que lo forme.

  6. [ABSTRACT] ARQUITECTURA «H.A.S.»: HEGEMONÍA SISLUNAR MEDIANTE MASA BRUTA Y LOGÍSTICA PROBADA
    El Dilema Estratégico:
    La actual carrera espacial hacia el Polo Sur lunar se encuentra en un punto de vulnerabilidad crítica para Occidente. Mientras el programa Artemis depende de un vector de baja cadencia y alto coste (SLS) y de hitos tecnológicos no validados (transferencia orbital de criogénicos), competidores sistémicos avanzan con una metodología de iteración constante. El riesgo no es solo «llegar tarde», sino perder la soberanía del espacio sislunar por falta de infraestructura operativa.

    La Solución: El «Martillo de Acero» y la Red Hipergólica
    Este paper propone una Vía de Contingencia Inmediata basada en la simplificación radical de la ingeniería de sistemas:
    1. Masa Crítica (El Martillo): Utilización de la Starship V3 en configuración Expendable (Desechable). Al eliminar escudos térmicos y sistemas de recuperación, se garantiza una capacidad de carga útil de +250 toneladas a LEO. Esto permite el despliegue de infraestructuras indivisibles de 100 toneladas (Base Selene) que superan en un 500% la capacidad de cualquier arquitectura actual.
    2. Logística Sin Riesgo (Nodos Hipergolicos): Se propone saltar el «cuello de botella» del repostaje de metano líquido mediante el uso de combustibles hipergólicos (NTO/MMH). Al ser estables a temperatura ambiente y transferibles mediante presión mecánica (tecnología TRL-9 probada), permiten la creación inmediata de Depósitos de Propelente (Fuel Depots) en LEO y L2.
    3. Movilidad Sislunar (Super-Tugs): El despliegue de remolcadores basados en el motor Aestus II / RS-72 asegura una red de transporte cíclica y fiable entre la Tierra y la Luna, independiente de los retrasos en la investigación criogénica.
    Impacto Geopolítico y Económico:
    Con una inversión estimada de 46.000 M para la transición de la industria tradicional (Old Space), garantizando la estabilidad política del proyecto.

    Conclusión:
    La arquitectura H.A.S. no es una propuesta de «exploración», es una doctrina de ocupación logística. Al establecer las «gasolineras» y las «vías» de acero hoy, Occidente asegura que cualquier actividad privada o estatal en el sistema solar en los próximos 300 años deba operar bajo sus estándares y soberanía.
    No hay alternativa sensata a la superioridad por volumen de masa y fiabilidad técnica
    Que piensan de esto?

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