La carrera entre China y Estados Unidos por poner un ser humano en la superficie lunar antes del fin de 2030 tiene una contrapartida no tripulada mucho más dramática e inmediata. El administrador de la NASA anunció hace pocos días que a partir de comienzos de 2027 planea lanzar sondas al polo sur lunar con una frecuencia aproximada de «una al mes» para establecer una base lunar no tripulada y allanar el camino para los primeros alunizajes tripulados de Artemisa, que ahora tendrán lugar en las misiones Artemisa IV y Artemisa V. Y lo de allanar lo decimos literalmente, porque uno de los objetivos de estas misiones será nivelar el terreno para facilitar el alunizaje de los módulos lunares tripulados HLS de SpaceX y Blue Origin. Especialmente el primero, que con 51 metros de altura, tiene un diseño intrínsecamente inestable.

Aunque sabemos que el programa tripulado chino alunizará, al menos en la primera misión, cerca del ecuador lunar, tanto las misiones del programa Artemisa, como las sondas no tripuladas estadounidenses y chinas, descenderán en su mayoría cerca del polo sur de la Luna. Y como es bien sabido, el número de zonas iluminadas permanentemente en esta región es limitado. Es decir, aquí la carrera por la Luna no solo es temporal, sino por el espacio, directamente. Y este mismo año vamos a tener un aperitivo de esta competición con las misiones Chang’e 7 y Blue Moon Mark 1 Pathfinder. Pese a que el lugar de alunizaje de ambas no ha sido confirmado, todo indica que las dos sondas tienen como objetivo el borde o zonas cercanas al cráter Shackleton, junto al polo sur, famoso por ser el cráter con más depósitos de hielo de agua y otros volátiles.


Jared Isaacman no ha dado detalles de cómo piensa coordinar las sondas para construir esta nueva «base lunar», pero evidentemente muchas de estas misiones, si no todas, formarán parte del programa CLPS de la NASA. Recordemos que la iniciativa comercial CLPS (Commercial Lunar Payload Services) ha tenido unos resultados relativamente modestos hasta la fecha, con una misión fallida (Peregrine de Astrobotic), dos módulos lunares que se estrellaron, pero enviaron unos pocos datos (los Nova-C Odysseus y Athena de Intuitive Machines), y un solo éxito total (Blue Ghost M1 de Firefly). Tampoco sabemos cómo piensa la NASA financiar todo esto, sobre todo teniendo en cuenta que ahora también debe sufragar un aumento en el ritmo de lanzamientos del cohete SLS para lanzar una misión de la nave Orión cada año, como mínimo.


El nuevo plan de Isaacman puede que le suene a más de uno y no es casualidad, porque es precisamente el mismo plan que China. Efectivamente, China lanzó en 2021 su programa de base lunar no tripulada, denominada ILRS (International Lunar Research Station) en inglés o Guójì Yuèqiú Kēyán Zhàn (国际月球科研站) en mandarín. La estación ILRS estará situada en el polo sur de la Luna y se fusionará con el programa tripulado de cara a la construcción de una base habitada alrededor de 2035. Y es que, a pesar de lo que muchos siguen pensando, los planes oficiales de China en la Luna no se limitan a repetir el programa Apolo con una o dos misiones de corta duración, sino que pasan por el establecimiento de una base lunar tripulada permanente una vez esté en servicio el cohete superpesado CZ-9 (a partir de 2032). Eso sí, es cierto que estos planes son aprobados por fases y, por el momento, la fase correspondiente a la base lunar tripulada no lo ha sido (la fase que integra los primeros alunizajes tripulados fue aprobada formalmente en 2023).




Desde que se anunció en 2021 no se han hecho públicas nuevas actualizaciones del despliegue de la base ILRS, que oficialmente sigue constando de cinco misiones (ILRS-1 a ILRS-5). Despegarán entre 2031 y 2035, incluyendo la posibilidad de que Rusia aporte un reactor de fisión nuclear para alimentar la base de energía. No obstante, estas misiones estarán formadas por más de una sonda y, en principio, la misión Chang’e 8, prevista para 2028 deberá ser en realidad la primera sonda de la base, pues se dedicará a explorar el lugar de despliegue definitivo. Como decíamos, la extensión de las islas de la luz eterna en los polos de la Luna es limitada, pero nuestro satélite sigue siendo suficientemente grande para las dos bases de EE. UU. y China. El problema es que las dos naciones prácticamente no tienen canales de comunicación en materia espacial. Paradójicamente, y a pesar de la guerra de Ucrania, la NASA y Roscosmos cooperan estrechamente para mantener la ISS operativa. Sin embargo, la NASA no puede, literalmente, hablar con ningún representante oficial de China si no es con permiso expreso del Congreso.



Precisamente, Isaacman ha recordado que cualquier cooperación con China, aunque sea para ponerse de acuerdo en qué zonas del polo sur van a «colonizar», debe pasar por el Congreso, pero también ha reivindicado el programa espacial chino, declarando que China «no es la URSS en la carrera espacial» y que esta vez la competición va a ser mucho más ajustada. Las misiones lunares de EE. UU. siguen las normas de los Acuerdos de Artemisa, firmados por más de sesenta naciones… entre las que no se encuentran China o Rusia. Estos acuerdos dan un rodeo al Tratado del Espacio Exterior de la ONU, que prohíbe que una nación pueda reclamar un trozo de la superficie lunar, permitiendo que las empresas privadas de los países firmantes —o sea, casi todas de EE. UU.— puedan ser las propietarias de los recursos lunares a los que accedan, incluyendo el valioso hielo lunar de los cráteres en sombra permanente. Asimismo, los acuerdos también permiten que una nación firmante —una vez más, EE. UU.— pueda crear una «zona segura» alrededor de una nave en la superficie lunar en la que no debe entrar ningún otro vehículo de un país no firmante —o sea, China—. En definitiva, las bases para un conflicto en la Luna están servidas a no ser que las dos naciones alcancen algún acuerdo, aunque sea de mínimos. Por ahora, parece que la base lunar de la NASA estará en la zona del cráter Shackleton y la ILRS china en la planicie de Leibnitz Beta, pero esto podría cambiar en el futuro según se conozca mejor la naturaleza y situación de los depósitos de hielo.




… El administrador de la NASA anunció hace pocos días que a partir de comienzos de 2027 planea lanzar sondas al polo sur lunar con una frecuencia aproximada de «una al mes» para establecer una base lunar no tripulada y allanar el camino para los primeros alunizajes tripulados…
Y esas sondas… ¿Están aquí, entre nosotros? Porque estamos en 2026.
Me creeré este plan cuando esté en ejecución. Mientras tanto, me voy a por una Heineken 00.
jaja, a lo mejor cuenta con que se van a retrasar algunas previstas para el 2026 y así parece que son muchas más en el 2027 (siempre y cuando las del 2027 no se retrasen, claro).
Podría ser entonces:
– 2 de Intuitive Machines (una retrasada del 2026 y la del 2027)
– 1 de Firefly que se retrase hasta el 2027
– la de Astrobotic del Griffin con el prototipo de rover lunar
– el Mark 1 SN2, de BO con el Viper
– la de Draper
Saldrían 6 jajajaa, bueno, dijo «aproximadamente» jajajaa
Ya, pero habla de “allanar” la superficie para crear superficies planas para el aterrizaje de módulos tripulados. Y yo vuelvo a preguntar, Y esas excavadoras y apisonadoras para hacer esas plataformas… ¿DÓNDE COJONES ESTÁN?
Ah, espera, que no existen ni como prototipos… Pero van a estar para los años 30. Claro, claro, por supuesto.
Estoy más que harto de tanta tontería espacial.
No seas incrédulo Hilario. La NASA subcontrara a China (en sus misiones polares chang e7 y e8 estos tranajos ya que incorporaran unos martillos pilones adaptados a 1/6 de gravedad y a la rasposidad del regolito previamente rociado con pegamento, también chino, de baja densidad, alta fluidez y por tanto de bajo peso. (El CZ-5 y el CZ-10 van un poco justitos de carga de pago o «pagoda» pero se las apañaran porque son muy de eso los asiáticos).
Me pongo un té.
Me parece un plan sin fisuras, sí señor. 😅🤣😅🤣
Al rover FLEX creo que se le pueden poner accesorios cual Plymobil base Lunar, allanar, mover palés descargados con la Starship. Con la pala frontal será como dibujar carreteras en la arena de la playa 🙂 ya lo verás Hilario, tienes que ser más optimista.
Si no me equivoco deberían lanzarlo con la Starship de prueba.
En cualquier caso conseguir digamos medio billón para terminar de poner a punto las otras dos sondas y lanzaar un par de Fireflies estaría interesante. Pero en lugar de mandarlas a distintos puntos, repetir destino y empezar a poner pequeños sistemas de apoyo:
– Radiofaros para ayudar en el aterrizaje (lo de radiofaro lo saco literalmente de una novela)
– Sistemas de comunicación. Un wifi local conectado a un sistema que comunique con la tierra
– Allanar el regolito para establecer caminos fáciles de recorrer
– Montar sistemas de energía
– Montar garages con aislamiento y cierto nivel de calefacción para ayudar a los rovers a sobrevivir la noche lunar
– Desplegar algún tipo de hábitat de soporte para las misiones tripuladas, quizás no presurizado, un garaje para los primeros vehículos…
No me vas a negar que un plan robótico a 10 años vista donde haya cierto nivel de coordinación y recursos compartidos complementado con alunizajes tripulados no te pone un poquito
Las misiones tripuladas NO me ponen nada en absoluto. Es un esfuerzo tremendo en el que el 90% del tiempo y de los recursos han de ser dedicados a mantener con vida a los tripulantes, quedando sólo un tiempo y recursos marginal para hacer ciencia (me refiero a ciencia como tal, no a tecnología aplicada).
Lo de las misiones robóticas y tal me parece bien pero, en este caso, NO me lo creo, vistos los constantes bandazos de EEUU en materia espacial. Esto cada vez se parece más a cómo Trump maneja las relaciones internacionales, a golpe de ocurrencia y de cabreo infantil y si no me salen las cosas como quiero, que venga otro a arreglarlo (véase el delirio de Ormuz). En el espacio hoy se les ha ocurrido lo de las bases robóticas y mañana será otra cosa, pero todo sin estrategia a largo plazo y sin un plan. Y ello porque para la Casa Blanca la política espacial NO es parte de una estrategia coherente sino un recurso de marketing político y económico al servicio del complejo militar-industrial y de los intereses de los amigotes de turno del Zanahorio (y si no fueran amigos del Zanahorio serían de otro, en EEUU es IMPOSIBLE planificar nada que no sea un plan de industria militar que dure más allá de 18 meses).
El radiofaro lo llevará el primer Argonaut.
Me refería 90% robótico.
Jared no pierde el tiempo, pero no da bandazos, tiene una visión y está moviendo hilos para hacerla realidad. A la vez sabe estar y bajar la cabeza cuando hace falta para conseguir sus propósitos y adaptarse a la realidad. Es el más adulto de todo el grupito de Trump incluido Elon.
Desde mi punto de vista está trabajando con lo que tiene ya montado dándole mayor coherencia. El programa de robotitos, lo integra en Artemisa para que no sean misiones sueltas, sino que en medida de lo posible ayuden unas a otras o simplemente sean parte de la exploración cerca de las zonas de aterrizaje tripuladas. Con la Gateway idem, lo que se pueda aprovechar, lo pondrá en superficie apoyando el trabajo en una base común, lo que no lo cancelará y buscará un proyecto alternativo que se integre bien en la base y exploración lunar.
El programa Artemisa va a ser más seguro si los robotitos ayudan a inspeccionar las zonas de aterrizaje, las seleccionan al metro e incluso ayudan a preparar la zona de aterrizaje (hasta cierto punto) para evitar sorpresas. No se hasta que punto pueden ayudar con la navegación con sistemas de radio estilo GPS, con señales luminosas, láseres…
En cualquier caso, si la zona de aterrizaje se mapea, se planifican zonas, se empiezan a planear zonas con funcionalidades, futuros caminos… luego se puede implementar un plan consistente.
Tampoco creo que haga falta ser un genio, simplemente ser un espaciotrastornado con sentido común, ganas de cohesionar el proyecto y sobretodo sentido común.
A lo que iba. No hay que preocuparse mucho por los «Acuerdos de Artemisa», son papel mojado. Lo unico que importa es el poder real de Estados Unidos, China y los paises que tengan la tecnologia y la riqueza suficiente para colonizar la Luna. Y entre ellos se repartiran la torta so pena de empezar a los tiros, cosas que ninguno de ellos quiere. Asi que no habra ningun conflicto real, aunque por supuesto, correran rios de pixeles negros con los que se hara mucha bambolla.
Pues el Tratado del Espacio Exterior de la ONU, aún más mojado.
Julio Spx, no veo ninguna necesidad de colonizar la luna. Rusos, chinos, japoneses, europeos y norteamericanos no deberían enredarse en tales empeños so pena de causarse graves ofensas. Y más como está el patio. Estamos lejos en el plano ético y psicológico de ordenar la exploración del espacio, no tenemos la madurez suficiente para ello. Como sugiere R. Hanson en su tesis del Gran Filtro, estaríamos atascados en un proceso potencialmente autodestructivo que nos impide avanzar.
No deja de ser curioso las diferentes personalidades de los que abogan por salir a navegar el cosmos, no por razones científicas o porque hemos evolucionado, sino por simple supervivencia. I. Asimov, novelista y divulgador de la ciencia. Musk, magnate y espacio trastornado. R. Hanson, físico y economista. N. Bostrom, filósofo, lógico, matemático, informático. Todos ellos dibujan un futuro incierto sobre el que debemos reflexionar.
No hemos puesto un ser humano en la Luna en lo que va de siglo y ya nos venimos arriba sobre colonizar…
De la luna, sólo espero malas noticias respecto a una hipotética colonización. Y lo malo es que dará mala fama al resto de candidatos a ser colonizados (sólo está Marte, pero bueno … me gusta hablar en plural).
China presenta un robot humanoide sobre ruedas para la construcción de una base lunar.
https://www.the-independent.com/space/china-humanoid-robot-moon-base-b2939157.html
Este sí es algo ridículo.
Coincide con el dicho….» si mi abuela tuviese ruedas…..».
Por qué te parece ridículo? A mí me parece una gran idea. Habrá que ver la forma final del bicho, claro.
Es una gran idea. De hecho la NASA lo tenía, pero se dejaron los dineros en torres y otros menesteres.
Robonat Centauro – https://youtu.be/Y3ZpoRat9D4?is=ArJS9Kn7xV0MSlsA
Otro – youtu.be/BvFxdzLlP5c?is=sBUPWPnjYXJo0eyM
Y el proyecto inicial, project M: youtu.be/ak-lXUEEhgc?is=q6eyMfml-AHudCRK
Estos proyectos son como el invernadero a Marte de Musk. Levantan la pasión y consiguen que los chavales quieran estudiar ingeniería y trabajar en la NASA
Este está mucho más fachero que el chino 🙂👍.
Gracias al blog de Daniel Marín me voy haciendo una idea de la naturaleza política, tecnológica y financiera de la cohetería civil y militar de China. Y veo con perplejidad la corrupción que afecta a militares de alto rango y al grupo de científicos de alto nivel que colaboran con esos militares. El problema es de tal magnitud que afecta al corazón de la dictadura china y rompe las virtudes del socialismo de rostro chino. Al final resulta que algunos comunistas de los que se esperaría fidelidad al régimen y a la doctrina maoísta no tienen reparos en enriquecerse mediante el soborno y el desvío de fondos. Una conducta propia de “capitalistas” que están ganando dinero con la cohetería china en lo que parece ser una burbuja que afecta a este sector.
A mediados de este mes de marzo se comunicaban las destituciones de Zhao Xiangeng, experto en armamento nuclear y ex director de la Academia de física de ingeniería de China (Novena Academia), la entidad encargada del diseño de las ojivas nucleares del país. Wu Manqing, experto en tecnología de radar que fue alto ejecutivo de la Corporación de tecnología electrónica de China (CETC). Y Wei Yiyin, experto en tecnología de misiles que fue alto ejecutivo de la Corporación de ciencia e industria aeroespacial de China (CASIC). Tres pesos pesados caídos en desgracia por prácticas corruptas que atentan contra la seguridad del país.
El presidente Xi Jinping teme que esta red corrupta ha debilitado la capacidad operativa de los misiles de guerra y en consiguiente trastoca los planes militares del gigante asiático. El presidente Xi se ha visto obligado a recurrir a comisarios políticos para poner orden en este asunto en lo que parece una pugna de resultado incierto.
Del artículo se puede deducir que EEUU no tiene ninguna certeza de cuándo llevará humanos al polo sur de la Luna, pero va a mandar sondas robóticas para reservarse terreno lo ocupen posteriormente o no.
Me huelo que si pueden (no creo que puedan) van a apropiarse de todas las islas de luz allanando y despejando terreno, plantando unos pilotes y rodeándolos con una cinta al estilo de los colonos de toda la vida, Posteriormente dirán que ese terreno es suyo y penetrar en ellos será una declaración de guerra.
Ambiciones imperialistas diría yo, pero no creo que les salga la jugada como está el mundo ahora.
No es suficiente con poner unos pilotes… tienes que demostrar actividad en la zona para declarar una zona de «no molestar». Una sonda zombi o muerta no se molesta si pasas a su lado con tu rover, me temo.
Por otro lado, … oye, si realmente eres capaz de vallar un terreno en la Luna creo que mereces poder explotarlo jajaja.
Amigo Pochi, EEUU ha demostrado que es muy fácil encontrar ‘casus belli’ si es lo que se busca.
De todas formas lo del vallado no van a poder hacerlo por falta de tecnología y dinero aunque sea su intención, según creo
«»Las misiones lunares de EE. UU. siguen las normas de los Acuerdos de Artemisa, firmados por más de sesenta naciones… entre las que no se encuentran China o Rusia. Estos acuerdos dan un rodeo al Tratado del Espacio Exterior de la ONU, que prohíbe que una nación pueda reclamar un trozo de la superficie lunar, permitiendo que las empresas privadas de los países firmantes —o sea, casi todas de EE. UU.— puedan ser las propietarias de los recursos lunares a los que accedan, incluyendo el valioso hielo lunar de los cráteres en sombra permanente. Asimismo, los acuerdos también permiten que una nación firmante —una vez más, EE. UU.— pueda crear una «zona segura» alrededor de una nave en la superficie lunar en la que no debe entrar ningún otro vehículo de un país no firmante —o sea, China»» 😐😐😐
Yo alucino de cómo EEUU firma y obliga a firmar tratados de paz internacional y protección de territorio que, luego se pasa por el forro con toda su cara.
Me recuerda a lo que hacía (con perdón y sin ánimo de ofender ni de hacer odiosas comparativas) Hitler con los tratados de paz de Polonia (1934), Francia (1938), Rusia (1939)… la política siempre es un fiasco y un engaño. Todo son estrategias para conseguir ventaja. Nada se respeta.
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