Una vez más, SpaceX ha unido un prototipo Starship y otro prototipo Super Heavy para formar el mayor lanzador orbital de la historia. Como en el ensamblaje del pasado 7 de agosto, los protagonistas han sido la Starhip S20 y el Super Heavy B4, pero para evitar que creas que estás viviendo un déjà vu, en esta ocasión la S20 fue colocada sobre el B4 usando el sistema de brazos móviles apodado como Mechazilla. Efectivamente, el jueves 10 de febrero de 2022, los ‘palillos’ —chopsticks— de Mechazilla se usaron para sujetar la S20, que tiene una masa superior a las cien toneladas. Mechazilla comenzó a subir la S20 a las 04:27 UTC y a las 04:45 UTC el ascensor había alcanzado los 80 metros aproximadamente. A continuación, los brazos giraron 45º para colocar la S20 sobre el B4. Luego los palillos descendieron ligeramente con el fin de permitir la unión de las dos etapas. Todo el proceso duró unas tres horas. Ahora Elon Musk ya tiene el decorado perfecto para realizar su esperada presentación en Starbase (Boca Chica, Texas) en la que nos pondrá al día sobre los planes del sistema Starship.

Además de Mechazilla, también hizo acto de presencia el brazo de servicio QD (Quick Disconnect), diseñado para conectar la Starship con los sistemas de Tierra, que se empleó para mantener estable el Super Heavy durante el proceso. Recordemos que en la unión de la S20 y el B4 del pasado agosto se usó una enorme grúa, ya que Mechazilla y el brazo QD todavía no estaban listos. La prueba del sistema Mechazilla le ha costado a SpaceX más de lo esperado —algo normal en un sistema tan novedoso—, y han sido necesarias varias semanas de ensayos en los que se emplearon enormes bolsas llenas de agua como lastre para simular el peso de la Starship. Este sistema fue concebido para llevar a cabo una tarea tan extraordinaria que el adjetivo ambicioso se queda corto: capturar al Super Heavy a la Starship en vuelo después de una misión.


El sistema Mechazilla comenzó a ser instalado poco a poco en octubre de 2021, mientras que en noviembre se colocó el brazo QD en la torre de lanzamiento de 145 metros de altura. A lo largo de los últimos meses se ha finalizado el montaje del sistema y se han realizado múltiples pruebas, que han culminado en la maniobra de hoy. El sistema ha demostrado ser capaz de llevar a cabo correctamente su misión secundaria, o sea, colocar la Starship sobre el Super Heavy. Sin embargo, como contrapunto a este éxito, conviene recordar que el B4 fue colocado el 6 de febrero sobre la rampa de lanzamiento orbital (OLM, Orbital Launch Mount) con una grúa (la LR11000), como en las dos veces anteriores que se ha puesto un Super Heavy sobre la OLM. Además de completar la torre de lanzamiento, la rampa OLM y las instalaciones aledañas —especialmente los tanques de propelentes y gases—, desde agosto SpaceX también ha llevado a cabo modificaciones en ambos prototipos. El B4 ha recibido un carenado que funcionará como escudo térmico y aerodinámico alrededor de los veinte Raptor exteriores (los Raptor Booster o RB) y se han recubierto otras estructuras del exterior de la etapa. Por su parte, el escudo térmico de losetas hexagonales de la S20 ha sido reparado y mejorado (además, la S20 llevó a cabo el 21 de octubre el primer encendido de un Raptor Vacuum).


A la espera de la presentación de Musk de esta próxima madrugada en la que dará más información sobre la marcha del proyecto Starship, el futuro de la combinación S20/B4 no está claro. Hasta hace unos meses se suponía que estos dos prototipos eran los elegidos para realizar el primer vuelo orbital de prueba —inicialmente iba a ser el B3—, un vuelo que debía terminar con el B4 amerizando de forma controlada en el golfo de México y la S20 haciendo lo propio en el océano Pacífico cerca de Hawái tras una reentrada atmosférica. No obstante, ya en diciembre vimos que los rumores apuntaban a que el B4 no será lanzado hacia la órbita. Por un lado, todo indica que SpaceX quiere esperar a usar los Raptor 2 en los prototipos orbitales y, por otro lado, el estado actual del B4 parece no cumplir los requisitos para un vuelo espacial. SpaceX ya ha comenzado a probar los Raptor 2 en McGregor (Texas) y está finalizando la «superfábrica» de estos motores, también en McGregor, pero, por ahora, se siguen fabricando en Hawthorne, California.


Si en diciembre se rumoreaba que el primer prototipo orbital sería el B8, ahora el elegido parece ser el B7, que se cree será el primero en ser equipado con los Raptor 2 (llevará 33 motores en vez de los 29 del B4). En todo caso, por ahora no hay una fecha, ni siquiera muskiana, para el primer lanzamiento orbital y todo indica que aún habrá que esperar. Por otro lado, Musk ha confirmado que las futuras Starship usarán tres motores Raptor adicionales —por tanto, nueve en total— y que llevarán tanques de propelentes más grandes. A principios de enero el CEO de SpaceX anunció igualmente que, a partir de la S24, las Starship tendrán un nuevo cono de diseño monolítico y un nuevo diseño estructural y llevarán el tanque de metano frontal —header tank— en… la parte frontal del vehículo. Puede parecer una perogrullada, pero recordemos que el header tank de metano estaba situado entre el tanque de metano y el de oxígeno líquido dentro del cuerpo principal de la nave (el header tank de oxígeno líquido siempre estuvo situado en el cono frontal; los header tanks se utilizan para alimentar los motores Raptor durante el aterrizaje de la Starship tras un vuelo). Aparte de la S20 y la S24, continúa el montaje de la S22, mientras que la S21 parece haber sido «abandonada» sin terminar. En cuanto al Super Heavy, además del B4 y el B7, el montaje del B8 sigue a buen ritmo.

De todas formas, es evidente que el número de prototipos en construcción al mismo tiempo es menor que el que hemos visto durante la mayor parte del último año. Este freno de las operaciones probablemente es síntoma de la relativa madurez en la que está entrando el sistema. Aunque sin duda veremos muchos más cambios de diseño a corto plazo, lógicamente el sistema final debe tener un diseño relativamente estable. Por otro lado, el problemilla de SpaceX con la FAA a cuentas del informe de impacto ambiental de sus actividades en Boca Chica y las dificultades técnicas asociadas con los prototipos Starship y Super Heavy también se han traducido en ritmo más calmado en Texas. Pese a todo, en la zona de integración de Starbase se está finalizando la construcción de la ‘Wide Bay’, el nuevo gran edificio de integración para Starships y Super Heavies situado junto a la «antigua» High Bay. En unas horas, Elon Musk anunciará las novedades esperadas para el sistema Starship y es posible que al fin sepamos cuándo podría despegar la primera misión orbital del lanzador más potente de la historia.

— Elon Musk (@elonmusk) February 10, 2022
The launch tower at Starbase will help stack Starship and catch the Super Heavy rocket booster pic.twitter.com/xXmonamEDA
— SpaceX (@SpaceX) February 11, 2022


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