El 1 de octubre de 2026 a las 15:10 UTC (11:10 hora local) despegaba un Falcon 9 desde la rampa SLC-40 de Cabo Cañaveral con la nave Crew Dragon ‘Grace’ (C213) en su segundo vuelo, en la misión Crew-13 (también denominada SpX-13). A bordo viajaban Jessica Watkins (NASA, comandante), Luke Delaney (NASA, piloto), el canadiense Joshua Kutryk (CSA, especialista de misión) y el cosmonauta Serguéi Teteriátnikov (Roscosmos, especialista de misión). La primera etapa (B1101) aterrizó en la zona LZ-40 de Cabo Cañaveral, mientras que la segunda etapa colocó a la Dragon en una órbita inicial de 193 x 230 kilómetros y 51,6º de inclinación. La nave se acopló al puerto delantero del módulo Harmony (IDA-2) del segmento estadounidense de la ISS (USOS) a las 23:05 UTC, apenas ocho horas después del despegue, el perfil de aproximación más rápido empleado hasta ahora en una misión tripulada de la NASA. El lanzamiento estaba inicialmente previsto para mediados de septiembre, pero tuvo que retrasarse para sustituir una válvula con una fuga en el sistema de propulsión de la Dragon.

La cápsula Crew Dragon ‘Grace’ debutó en junio de 2025 con la misión privada Ax-4 (Axiom 4) de Axiom Space. La flota actual de Crew Dragon está formada por las cápsulas Endeavour (C206, 6 vuelos), Resilience (C207, 4 vuelos), Endurance (C210, 4 vuelos), Freedom (C212, 5 vuelos) y Grace (C213, 2 vuelos). Jessica Andrea Watkins (38 años), geóloga de formación, es la única veterana de la tripulación, ya que voló en la Crew-4 en 2022, pasando 170 días y 13 horas en el espacio. Fue seleccionada astronauta en 2017 como parte del 22º grupo de la agencia espacial. En diciembre de 2020 fue seleccionada como parte del programa lunar Artemisa.



Sus tres compañeros son novatos y se convierten en las personas número 296, 297 y 298 en visitar la ISS. Luke Delaney (47 años) es un antiguo piloto del Cuerpo de Marines con formación en ingeniería aeroespacial. En 2020 pasó a ser piloto de pruebas del Centro Langley de la NASA. Fue seleccionado como parte del Grupo 23 de la NASA de 2021 y tiene el rango de mayor. Joshua Kutryk (44 años) fue piloto de pruebas de la Real Fuerza Aérea Canadiense y fue seleccionado astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) en 2017. Ha participado en misiones de combate con el caza CF-18 Hornet en Libia y Afganistán (ostenta el rango de coronel). Debía haber volado en la primera misión operativa de la nave Starliner de Boeing, pero fue transferido a la Crew-13 en vista de los continuos retrasos. En teoría, Kutryk, el 17º canadiense en el espacio, debe ser el último canadiense que lleve a cabo una misión de larga duración en la ISS. Como curiosidad, la esposa de Kutryk espera su tercer hijo hacia finales de noviembre, por lo que serán la cuarta pareja de la historia que tiene un hijo mientras uno de los progenitores se encuentra en órbita.



Serguéi Alexandróvich Teteriátnikov (Сергей Александрович Тетерятников, 37 años) es un antiguo capitán de la armada rusa que sirvió en la flota de submarinos. Fue seleccionado como candidato a cosmonauta de Roscosmos en 2021. A su llegada, la Crew-13 se ha encontrado con la tripulación de la Crew-12, formada por Jessica Meir (NASA), Jack Hathaway (NASA), Sophie Adenot (ESA) y Andréi Fediáyev (Roscosmos), que llegaron a la estación tras su lanzamiento el 13 de febrero, y con los tripulantes de la Soyuz MS-29, Piotr Dubrov, Anna Kíkina y el astronauta de la NASA Anil Menon, que despegaron desde Baikonur el 14 de julio. Tras un traspaso acelerado de tareas, la Crew-12 tiene previsto desacoplarse el 7 de octubre y amerizar al día siguiente frente a las costas del sur de California, cerrando una misión de unos ocho meses. Meir, veterana de dos vuelos y siete paseos espaciales, es la comandante de la Expedición 75 y el 4 de octubre cedió el mando a Piotr Dubrov. Por su parte, los tripulantes de la MS-29 permanecerán a bordo hasta principios de abril de 2027.


La agenda de la Crew-13 en los próximos seis meses será intensa. La salida de la Crew-12 dejará libre el puerto zenit del módulo Harmony para la llegada, prevista para el 13 de octubre, de la Dragon de carga SpX-35, que transportará los dos últimos paneles solares desplegables IROSA (ISS Roll-Out Solar Array) de la estación. Su instalación, que requerirá paseos espaciales a finales de octubre y principios de noviembre, culminará la renovación del sistema de energía de la estación iniciada en junio de 2021. La tripulación también recibirá dos cargueros Progress rusos en noviembre y febrero y un Cygnus-XL de Northrop Grumman en diciembre. Entre los experimentos previstos figuran estudios con tejidos derivados de células madre para investigar enfermedades cardiacas y el párkinson, ensayos de cultivos para misiones de larga duración y estudios sobre las alteraciones del flujo sanguíneo en microgravedad.


Mientras tanto, la Crew Dragon sigue siendo la única nave tripulada estadounidense en servicio. El 28 de septiembre la NASA y Boeing confirmaron que la Starliner volverá a volar entre diciembre de 2026 y enero de 2027 en una misión sin tripulación, la Starliner-1, que se acoplará a la ISS. Será la primera vez que la nave vuela desde el fiasco de la misión CFT (Crew Flight Test) de junio de 2024, cuando los astronautas Barry Wilmore y Sunita Williams sufrieron múltiples fugas de helio y fallos de propulsores durante la aproximación a la estación. La Starliner regresó vacía tres meses después y Wilmore y Williams tuvieron que volver a bordo de la Crew-9 en marzo de 2025, convirtiendo un vuelo de diez días en una estancia de casi nueve meses. Una junta independiente catalogó el incidente como un «grave incidente de Tipo A» y señaló tres problemas principales: el fallo de cinco propulsores del módulo de servicio por la deformación de los obturadores de teflón de sus válvulas a causa del calor, el fallo de un propulsor del módulo de tripulación durante el regreso y las fugas de helio en el sistema de presurización, además de una redundancia insuficiente en el sistema encargado del encendido de frenado.


Boeing ha sustituido las válvulas de los doce propulsores del módulo de tripulación, ha rediseñado los obturadores de los propulsores del módulo de servicio y ha añadido un registrador de datos más rápido, baterías mejoradas y paracaídas renovados, además de modificaciones operativas para reducir el calentamiento de los propulsores. Durante la Starliner-1 los controladores pondrán a prueba el sistema de propulsión con criterios más estrictos en las proximidades de la estación. Si todo sale bien, la primera misión tripulada operativa, la Starliner-2, despegaría a mediados de 2028 al mando de Warren Hoburg, con el resto de la tripulación todavía por anunciar. Queda además el problema del lanzador. A ULA solo le quedan media docena de cohetes Atlas V y la NASA deberá certificar el Vulcan para vuelos tripulados. Con la retirada de la ISS prevista para 2030, a la Starliner le quedarían en el mejor de los casos un par de años de servicio en la estación.



