El agua de los polos lunares y el tamaño máximo de una ciudad en la Luna

Por Daniel Marín, el 24 septiembre, 2026. Categoría(s): Astronáutica • Luna • NASA ✎ 55

La renovada carrera lunar tiene un objetivo claro: el polo sur de nuestro satélite. La razón es la presencia de hielo en los fondos de cráteres en sombra permanente, hielo que puede ser usado para obtener, obviamente, agua y, a su vez, oxigeno e hidrógeno. Tanto el programa Artemisa y la nueva base lunar de la NASA como la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS) chino-rusa apuntan al mismo lugar, el polo sur. Pero, ¿cuánta gente podría vivir de forma permanente con los recursos de nuestro satélite? Es la pregunta que se plantean Martin Elvis y Jonathan McDowell, ambos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (McDowell, conocido de sobra por los seguidores de la astronáutica por su catálogo de lanzamientos, también está vinculado a la Universidad de Durham), en un breve estudio. Su respuesta es que la energía no es el problema, pero el agua sí: incluso con la hipótesis más generosa, los hielos polares no bastarían para sostener una ciudad de un millón de habitantes durante más de un siglo.

Colonias en la Luna (NASA).

Las zonas donde se encuentra el hielo lunar se denominan oficialmente PSR (Permanently Shadowed Regions) y se hallan también en el polo norte de la Luna y no siempre coinciden con fondos de cráteres propiamente dichos. Este hielo proviene de los volátiles procedentes del impacto de asteroides y cometas contra la Luna durante eones, que se han acumulado en estas «trampas frías» gracias también a que la inclinación del eje de rotación de la Luna respecto al plano de la eclíptica es de apenas 1,5º, frente a los 23,5º de la Tierra. Las temperaturas en estas zonas no superan los 110 K (-163 ºC), de modo que el hielo aportado por cometas y asteroides a lo largo de la historia del Sistema Solar se sublima a un ritmo inferior a un milímetro cada mil millones de años. La gran ironía es que los picos iluminados ideales para instalar paneles solares —o «islas de la luz»— y los pozos oscuros con hielo están a pocos kilómetros los unos de los otros.

Principales cráteres del polo sur lunar (NASA).

El problema es que no sabemos cuánta agua hay. Las primeras estimaciones basadas en datos de radar de la sonda india Chandrayaan 1 y de la LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) hablaban de varios cientos de millones de toneladas. Pero los datos de radar de apertura sintética (SAR) son indirectos y difícilmente interpretables. Los detectores de neutrones, que miden la cantidad de hidrógeno en el primer metro o dos del regolito lunar, sugieren distribuciones más modestas y limitadas a las trampas frías, aunque con una resolución espacial muy pobre (de decenas de kilómetros). Un estudio de 2022 estimó que los ocho cráteres más prometedores del polo sur (Amundsen, Cabeus, de Gerlache, Faustini, Haworth, Slater, Shoemaker y Sverdrup) contienen en total unos 34 millones de toneladas de agua, unas veinte veces menos que las primeras estimaciones. Observaciones recientes en el visible de la cámara ShadowCam, a bordo de la sonda surcoreana Danuri (KPLO), indican que solo un 3,5 % de las trampas frías tendría hielo, eso sí, con concentraciones de hasta el 30 % en masa mezclado con el regolito, por lo que su extracción sería más sencilla.

El fondo del cráter Shackleton visto por la cámara ShadowCam de la sonda surcoreana Danuri (KPLO) (NASA/KARI/ASU).

Por tanto, las estimaciones de la cantidad de agua en la Luna pueden variar hasta en un orden de magnitud y se requieren observaciones más detalladas. Elvis y McDowell toman como referencia una cantidad de mil millones de toneladas, o sea, un kilómetro cúbico de agua, suficiente para inundar Central Park con una columna de 120 metros de altura. Es treinta veces más que la estimación de 2022, pero dentro de lo posible. Eso sí, no toda el agua será recuperable. Por ejemplo, en los yacimientos petrolíferos terrestres se extrae entre un tercio y la mitad del crudo. En el caso del hielo lunar, todo dependerá de la pureza de los depósitos y su accesibilidad, entre otros factores.

La base lunar de la NASA para 2033 (NASA).

Para una ciudad lunar, los autores estiman un consumo de 125 toneladas por persona y año para bebida e higiene (la media estadounidense), menos de 2 toneladas para producir el oxígeno que se respira y 500 toneladas por persona y año para cultivar alimentos (las estimaciones terrestres varían entre 730 y 1.825 toneladas por persona, pero se han supuesto técnicas agrícolas muy eficientes). Sin reciclaje de agua alguno, un millón de habitantes agotaría el kilómetro cúbico en apenas dos años. La clave pasa a ser entonces la eficiencia de este reciclaje. El sistema de soporte vital o ECLSS (Environmental Control and Life Support System) en inglés de la Estación Espacial Internacional recuperaba el 94 % del agua hasta 2023, cuando la incorporación del procesador de salmuera BPA (Brine Processor Assembly) en inglés elevó la cifra al 98 %. Con esa eficiencia, la ciudad de un millón de personas agotaría el agua en un siglo, mientras que una de cien mil habitantes aguantaría mil años.

Reciclaje de agua en la ISS (ESA).

Para que la ciudad de un millón de personas pueda usar el agua lunar durante un milenio, las pérdidas deberían reducirse unas diez veces, hasta el 0,2 %. La conclusión del paper es que el agua limita la población lunar sostenible a unos pocos cientos de miles de personas. Una «aldea lunar» de un millar de habitantes, comparable a la población invernal de la Antártida, puede despreocuparse, pues tendría agua para milenios; una ciudad de cien mil ya debe ser cuidadosa con el gasto hídrico.

Sistema de reciclaje de agua en la ISS (ESA).

El estudio se basa en un porcentaje fijo de pérdidas del agua que circula, como si cada litro que pasa por una ducha o por un invernadero perdiera un 2 % en el proceso. Pero en un hábitat sellado el agua no desaparece al usarse. La inmensa mayoría del agua que la agricultura terrestre «consume», en realidad se evapora por transpiración de las plantas y pasa a la atmósfera o a los acuíferos. En un invernadero cerrado esa humedad se condensa y se reutiliza. Las cifras de huella hídrica agrícola terrestre no son extrapolables a un sistema cerrado. En una ciudad lunar lo que realmente se pierde es el agua que se escapa al vacío por fugas y esclusas, la que queda atrapada en residuos o biomasa no recuperada y la que se exporta como propelente, pérdidas que dependen más de la calidad del sistema que del caudal que circula por él.

Base lunar de la NASA (NASA).

Como referencia, el experimento soviético BIOS-3 de Krasnoyarsk demostró en los años setenta un reciclaje de agua casi completo con cultivos (entre el 85 % y el 95 %), y el experimento chino Yuegong 1 (Palacio Lunar 1) de la Universidad de Beihang mantuvo a tripulaciones durante 370 días entre 2017 y 2018 con un grado de reciclaje de materiales en torno al 98 % según sus responsables, en este caso contando también los alimentos. Por otro lado, el oxígeno es el elemento más abundante del regolito lunar (constituye cerca del 45 % de su masa en forma de óxidos), por lo que en principio se podría obtener oxígeno directamente del regolito sin gastar agua. Lo que es verdaderamente escaso en la Luna no es el agua, sino el hidrógeno. Si hubiera que compensar las pérdidas desde fuera, bastaría con importar hidrógeno y obtener el oxígeno localmente, lo que reduce la masa a transportar a una novena parte. Y en el peor de los casos, los autores calculan que una ciudad de un millón de habitantes con un reciclaje del 98 % requeriría importar 10 millones de toneladas de agua anuales, o sea, 27 aterrizajes diarios de naves con mil toneladas de carga, diez veces la capacidad de la Starship. Importando solo hidrógeno serían unas tres al día. Es una cantidad grande de naves, pero no enorme. Si en el futuro logramos tener un millón de habitantes en la Luna, el reto de mandar 27 naves cargadas de agua al día probablemente sería lo de menos.

El saltador de la sonda Chang’e 7, aplazada de forma inesperada a 2027, estudiará el hielo de las zonas en sombra permanente (CNSA).

El siguiente punto a tener en cuenta es la energía. Tomando el consumo doméstico per cápita de los estados más extremos de Estados Unidos (0,8 kW) y sumando un factor 1,6 para la industria, una ciudad lunar de un millón de habitantes necesitaría unos 2,1 gigavatios. Torres solares de un kilómetro de altura en el polo sur, posibles gracias a la baja gravedad lunar, podrían proporcionar unos 3 GW durante el 90 % del tiempo. La alternativa son los reactores de fisión, que no dependen de la ubicación, pero sí de grandes radiadores: un reactor que genere 40 kW eléctricos necesita unos 128 metros cuadrados de radiador, de modo que varios gigavatios exigirían del orden de diez kilómetros cuadrados de superficie radiante, que podrían ubicarse en el fondo de alguno de los más de 400 cráteres en sombra con tamaño suficiente. Un reactor de un gigavatio consume además unas 24 toneladas de combustible al año. En resumen, la energía no es un factor limitante. Salvo, claro está, que se instalen en la Luna los centros de datos orbitales de los que ahora tanto se habla, cada uno de los cuales necesita del orden de un gigavatio.

Gota de agua con Pedro Duque en la ISS (ESA).

En cualquier caso, el hielo lunar del polo sur es un recurso finito, concentrado en unos pocos cráteres y, a diferencia del agua terrestre, no se renueva. Si una parte significativa acaba convertida en propelente —mil millones de toneladas darían para propulsar unas 800.000 segundas etapas de la Starship o más de dos lanzamientos diarios durante un milenio—, esa agua desaparece para siempre. Estados Unidos y China deberían acordar primero cómo gestionar el agua lunar de forma planificada y no por orden de llegada. Algo que convendría negociar antes de que la ILRS y Artemisa empiecen a perforar el polo sur, y no después. Mientras tanto, seguimos sin saber con una precisión mejor que un orden de magnitud cuánta agua hay realmente en los polos de la Luna.

Referencias:

  • https://www.frontiersin.org/journals/space-technologies/articles/10.3389/frspt.2026.1894104/full
  • https://doi.org/10.1016/j.icarus.2021.114874
  • https://doi.org/10.1016/j.actaastro.2023.06.040
  • https://www.nasa.gov/missions/station/iss-research/nasa-achieves-water-recovery-milestone-on-international-space-station/


55 Comentarios

  1. El tema del agua puede ser una preocupación para una base pequeña de unos pocos cientos de habitantes.

    Para una ciudad de cientos de miles de habitantes paradójicamente el agua no debería ser un problema.

    Si la humanidad en algún momento de un futuro lejano es capaz de movilizar miles de lanzamientos de naves y la tecnología necesaria para montar una ciudad capaz de albergar cientos de miles de personas creo que también serán capaces de llevar el agua si fuera necesario desde la tierra o algún asteroide de forma regular, o extraerla del regalito lunar, no?

    1. Un gran artículo me parece una obviedad que no habrá grandes ciudades en la luna por lo menos en el medio plazo por más que el señor musk diga lo contrario
      Ot : la NASA aprobó la misión prisma un telescopio espacial para observar el universo en infrarojo un grata noticia!!

    2. Desde la Tierra, sería energéticamente nefasto, salvo que logres desarrollar con éxito un ascensor espacial o megaestructura similar.

      Pero movilizar un pequeño cometa y colocarlo en algún punto de Lagrange, quizás eso sí sea más factible. También existe la posibilidad de tratar NEOs con una importante cantidad de materiales con compuestos de hidrógeno, tratarlos para extraer este, e importar desde ellos el agua.

      Cuanto más grande es el nivel en la Luna, más lejos necesitas irte a buscar el hielo. A muy largo plazo, habría que crear cadenas logísticas de exportación, por ejemplo desde Ceres o incluso las lunas jovianas. Jugar mucho con lanzadores y asistencias gravitacionales para ahorrar al máximo el combustible.

      Pero eso serían desarrollos a largo plazo. A más corto plazo, probablemente NEOs y quizás el subsuelo lunar nos de alguna sorpresa con grandes depositos en profundidad que ahora desconocemos su existencia.

      Además no necesita ser agua. Vale con materiales hidratados para extraerles el hidrógeno y con el oxígeno de muchos compuestos, fabricar el agua allí.

      1. «Además no necesita ser agua. Vale con materiales hidratados para extraerles el hidrógeno y con el oxígeno de muchos compuestos, fabricar el agua allí.»

        Bueno de hecho creo que los chinos habían logrado fabricar agua del propio regolito Lunar, así que quizás la situación no es tan problemática como los vemos ahora, si disponemos de energía suficiente claro…

  2. Ponen la vara demasiado alta. 100 mil personas durante un milenio excede ampliamente las expectativas que cualquier no adicto a la ciencia ficción pueda tener durante este siglo.

    1. Eso es.
      Ahora mismo estamos en la fase de aterrizar de una pieza y en vertical, sin volcarse.

      ¿quién ha prometido la ciudad lunar de un millón de personas? ¿Musk? En fin…

    2. No seáis tan duros, es un estudio rápido y prospectivo, un «y si…», más un ejercicio de matemáticas que otra cosa.

      Por otro lado el tema de los cálculos menguantes de agua disponible me recuerda al del dióxido de carbono atrapado en los casquetes y el suelo de Marte y cómo al principio se creía que liberarlo (¿recordáis lo de usar bombas nucleares en los polos de Marte…?) bastaría para generar suficiente presión y efecto invernadero como para hacerlo más o menos habitable hasta que hoy en día parece claro que no hay cantidad suficiente ni de lejos.

  3. Quizás sea más limitante la energía. ¿No tenemos reacciones nucleares utilizando los reactores de fisión que produzcan protones-hidrógeno de «sobra»?
    Aunque supongo que para cuando haya hábitats en la Luna tendremos ya reactores de fusión (¿?)

  4. El desierto del Sahara contiene mas de 100 veces mas agua que el subsuelo de la Luna.
    Siempre he pensado en la Luna como un trampolín hacia otros lugares con mas agua como Marte,
    entonces como para pensar en un millón de seres humanos pues demasiado o complicado,
    pero si una población mucho mas pequeña seria suficiente.
    Comparando. Los Anillos de Saturno contienen mucha mas agua y pura (95%)
    si se hiciera una luna con ella tendría un radio de 193 Km.
    Y sin embargo tenemos a Marte,
    que aunque en su superficie parezca árido tiene mas agua que en los anillos de Saturno
    en los casquetes y en el subsuelo.

  5. ¿en los cuerpos conocidos del sistema solar, donde hay mas agua que en la Tierra?:
    varias Lunas de Júpiter y Saturno (y otras), cada una esconden océanos de agua mucho mas grandes..
    Ganimedes, Titan, Calisto, Europa, (Plutón), son ejemplos.
    A propósito para estudiar en detalle estas lunas van en camino las naves espaciales JUICE y Europa Clipper que arribaran en los años 2030 y 2031.

  6. Plantearse una ciudad fuera de la Tierra es ciencia ficción.

    Para mí, lo mejor que puede salir de estos supuestos es tomar conciencia de que los recursos que permiten la vida de los humanos son finitos, y empezar a tomarlo en serio y aplicarlo aquí, en la Tierra. Hay que dejar de extraerlos y transportarlos lejos (lo de enviarlos a la Luna es un chiste malísimo). La solución es reciclarlos y reutilizarlos en el mismo lugar, como se hace con el agua en la ISS, pero a escala planetaria.

  7. Menudo susto, ya pensaba que mi novela se había quedado anticuada 😀 Afortunadamente 2 o 3000 personas y el combustible para los cohetes es todavía sostenible (Y por cierto, esa foto de los cráteres del polo sur Lunar ambienta perfecto)

    Respecto a la energía, hablas de reactores de fisión. Yo había considerado un SMR. Bueno, no deja de ser un reactor de fisión, y supongo que por transporte debería ser algo pequeño y modular, y me hace muchísima ilusión que menciones el radiador en el fondo de un cráter … jajaja no me estarás haciendo publicidad encubierta? Es broma.

    Hoy por hoy situar 1 millón de personas en la Luna me parece una locura. Si tenemos esa capacidad ya estaremos en Marte que, dejando las distancias, me parece más adecuado para una ciudad de ese tamaño

        1. Pues ya sabes donde está 😀 En serio, quería hacer una promoción de unos días la novela gratis, pero resulta que no me deja hasta pasados 30 días de la publicación. De todas formas creo que en Amazon deja leer algo más como muestra

    1. Seguramente mucho más. Si en lugar de un millón de personas hay sólo cien, significa mucho menos necesidad de combustible. Con un millón igual se necesita una especie de puente aéreo y una necesidad constante de suministros y materiales de construcción, mientras que en una base de cien igual hay un cohete cada 6 meses, igual que en el ártico.

  8. Yo sé que el agua que bebemos en la Tierra ha pasado por los riñones de protozoos, dinosaurios, mamuts, de gorilas, de caballos….. millones de veces durante millones de años. Verla salir de un manantial en la montaña me parece natural y puro. Sin embargo el agua reciclada artificialmente y que ayer eran heces, orina o yo qué se que… me produce asco y rechazo. no sé si me acostumbraría.
    .

    1. Si EEUU con Trump o con uno como el, llega primero ese agua ya no será de todos, sino de Trump Wáter Resort, y habrá que pagar por ella. El problema siempre ha sido el mismo, que el liderazgo humano siempre acaba de gente mediocre fácilmente corruptible para el beneficio de unos pocos, y eso nunca va a cambiar hasta q Dios decida intervenir, o una IA decida que tienen que intervenir por el bien de todos, de ella misma.

  9. Si se puede construir una ciudad con un millón de habitantes en la Luna, seguro que también se pueden llevar cometas y asteroides ricos en agua a órbita lunar para aprovechar su hielo.

  10. Bueno, como ciudades lunares de 1 millón, 100.000 o 10.000 habitantes sólo existen y existirán en los relatos y series de ciencia-ficción (si nuestros nietos llegan a ver una base con 100 personas podrán darse con un canto en los dientes, pero lo más probable es que nunca haya más que unas pocas decenas), creo que podemos tomarnos estos estudios con la debida tranquilidad porque no deja de ser meras elucubraciones.

    1. En realidad, que haya 100000 o 1 millón sólo depende de la cantidad de energía que lleguemos a manejar.
      Si aumentamos nuestra capacidad para producir energía muy barata, podremos hacer lo que queramos. Si no, estamos anclados a lo que podemos hacer ahora.
      (también es cierto que si podemos hacer uso de mucha más energía, el agua dejaría de ser un problema, puesto que podríamos enviar a La Luna la que quisiéramos)

      1. Más aún: si disponemos de una cantidad infinita de energía, podemos reciclar TODA el agua que consumamos. En realidad, ese debería ser el objetivo, reciclar la mayor parte del agua que usamos, estilo ISS. El modelo de agotar recursos, estilo «Creced y Multiplicaos» se nos da estupendamente, pero ya va siendo hora de arrinconarlo, si no queremos ser una plaga.

      2. No tiene por qué, Nirgal.
        Según googleIA producimos ahora 3,4 veces más energía que en 1969. Y sin embargo, aquel año había personas en la Luna y en cambio ahora mismo no han ninguna.

        1. Eso es lo irónico… en 1969 contábamos con la capacidad de llevar humanos a la luna y de regreso, esa capacidad sigue allí, pero no la aprovechamos bien, y se sigue dando tumbos por allí en vez de pensar en que es mejor y todos trabajar en esa dirección, oh! Lo olvidaba hay quién si lo está haciendo: China

        2. Producimos más energía, pero no centrábamos nuestro interés en La Luna. Ahora mismo se está trabajando en establecerse indefinidamente en el satélite, algo que nunca hubo posibilidad de hacer en 1969.
          Si observas nuestra sociedad, nos hemos obsesionado por la digitalización, la velocidad de calculo y hacer que las máquinas hagan casi todo. Hasta conducir.

      3. Hay tantas cosas que damos por hechas aquí en la Tierra que reducirlo todo a mucha energía y mucha agua me parece extremadamente simple.

  11. De ante mano expongo mi pasión por los temas astronómicos y astronáuticos. Devoro todo lo que sale. Pero dejadme ponerme del lado del diablo: ¿Qué necesidad tenemos de tener una ciudad en la luna? ¿Qué ventaja en conocimiento, estrategia… nos da gastarnos una morterada de millones para conseguir que 10.000 personas vivan en la luna?
    Es más fácil vivir en la Antártida. Hay agua y oxigeno. La temperatura es más «amable» que en la luna y no deja de ser una asesina cruel que hace que solo unas pocas bases mantengan una docena de personas allí por temas de investigación. Todo lo que se puede hacer en una ciudad en la luna (telescopios, ciencia, geología…) se puede hacer en remoto, con robots y con una supervisión puntual de un viaje anual a las instalaciones. El factor humano es muy costoso, y crea un problema de ingeniería que retrae recursos que podrían ser usados para mandar más ciencia a la luna.
    Ante el argumento de que el ojo humano ve más que el robótico (paradigma del Apolo XVII) yo no niego la necesidad de ir puntualmente a la luna, recoger las muestras necesarias y traerlas a la tierra. Pero no veo el valor añadido de estar un año allí, porque el mejor laboratorio que podamos montar en la luna, nunca se podrá comparar con los mejores de la tierra.
    Eso sí, todo es apasionante y lo sigo con devoción

    1. 10.000? no no no no, aquí se habla de UN MILLÓN de personas en la Luna, no de diez mil. XD

      Que es de coña. Porque, como bien dices, el planeta no va a dedicarse a mantener a nuestra costa a tanta gente ahí arriba. Entonces, ¿de qué diablos van a vivir todo ese millón de personas? ¿qué actividades van a realizar y cómo van a lograr ser tan productivos como para permitirse el lujo de vivir en la Luna, teniendo en cuenta además lo absurdo del tema de que en la Tierra las mismas actividades serían órdenes de magnitud más baratas. (¿?)
      Va a ser que no.

          1. No hay tantos billonarios abueletes, con ganas de un viaje así. Y las visitas de los familiares te cuestan un riñón. XD
            No lo veo…

    2. Porque en realidad, nadie está gestionando un establecimiento de mil ó veinte mil personas nada más. Eso es algo engañoso que está en el subconsciente de quien reflexiona sobre el tema.

      «Lo que en realidad se está gestionando es la gestación o ladrillos básicos de la futura expansión terrestre en el Sistema Solar».

      Lo mismo que ha pasado con la Antártida.
      Tooodas las Bases del siglo pasado (por ende actuales) tienen la finalidad de su desarrollo (= beneficio) económico y expansión sobre la misma en el presente cercano, al concluir el tratado de preservación del mismo. 80 años atrás no tenían ningún sentido tampoco, entre comillas, y mucho menos existía la tecnología para poder explotarlas. Hoy, sin embargo, ya están muchas naciones como tiburones al acecho por los recursos del continente blanco.

      Ir a la Luna con el simple objetivo de hacer un asentamiento humano es aburrido y hasta carente de sentido si no tiene como objetivo subyacente y final, además de su explotación futura, «el comienzo y preparación de la expansión espacial en el Sistema Solar» dentro de unas décadas.

      Porque uno de los pilares fundamentales del desarrollo de la humanidad a lo largo de la historia ha sido y parece que seguirá siendo, el beneficio económico y la expansión permanente desde que el hombre es hombre y empezó a salir de las cuevas.

  12. La verdad es que estamos un poco cojos de conocimiento, al no haber podido hacer todavía ni la misión VIPER de la NASA ni la Chang’e-7.

  13. Mientras que ir a la Luna sea tan barato (o casi) como subirse a un avión e irse a las antípodas, ver en Selene mas de unas decenas de investigadores, pues no lo veo.

    Es un articulo prospectivo, que hace cálculos en función de lo que todavía no sabemos a ciencia cierta. ¿Hay hielo? Sí. ¿Cuanto? Todavía no se sabe, pero lo ha intuido.

    Pero que bonito es soñar

  14. El proyecto de Martin Elvis y Jonathan McDowell me recuerda el debate acerca del agua que necesitan los centros de datos de tamaño medio y grande. Los centros gigantes consumen 100 megavatios-hora (MWh) de energía, que al día asciende a 2400 megavatios. Esto supone el consumo refrigerante de más de un millón de litros diarios, el equivalente a llenar de 16 a 20 piscinas residenciales cada día. Esta cantidad desmesurada de agua refrigerante colisiona con los ayuntamientos y vecinos que temen restricciones en el abasto municipal y provincial de agua y se oponen a la construcción de los centros de datos gigantes.

    Como una metáfora del proyecto de Elvis y McDowell, el big tech está mudando sus centros gigantes de datos al frío de los países escandinavos. Al estar ubicados en regiones con temperaturas bajas durante la mayor parte del año, estos centros se refrigeran con aire frio y reducen el uso intensivo de los sistemas de aire acondicionado y el consumo de agua. El centro de datos de Google en Hamina, Finlandia, está diseñado para abastecer de calefacción a la red urbana y cubre el setenta por cien de la demanda de calor de la ciudad. Calienta dos mil hogares y edificios públicos con el calor excedente generado en el centro de datos.

  15. Pues nada, impuesto sobre el agua lunar. Cada selenita deberá aportar una cantidad por día de asentamiento que permita aumentar y ayudar a mantener unas reservas suficientes para su uso.

    Al peso del astronauta se añadirá el peso obligatorio de H o de H2O precisó.

    Con antelación y buena gestión todo es posible.

    1. Como el oxígeno también va a ser un bien de lujo, igual que la protección a la radiación, y a los efectos de la gravedad, también podríamos cobrarle impuestos sobre los mismos, que no sólo de la luz, el gas y barrido y limpieza viven los que están arriba.

      Claro, previo aviso, si no se pagan…, se les deberá cortar como corresponde, el servicio a los morosos.

  16. Un 98% de eficiencia en el reciclaje me parece suficiente? Supongo que tengo que decir que sí. No me gusta plantearme el acceso a la luna, como un momento para despilfarrar sus recursos hídricos por no tener una cultura y tecnología del reciclaje, suficientemente desarrollada. Me sigue ‘preocupando’. No me quita el sueño pero es una pregunta que constantemente resuena en mi cabeza cuando hablamos de colonizar la luna o Marte.

    Me quedo con la reflexión final de la entrada:
    Estados Unidos y China deberían acordar primero cómo gestionar el agua lunar de forma planificada y no por orden de llegada.

    1. Lo que conozco del conflicto entre China y EEUU, donde no hay una guerra abierta, no hay muertos, pues me parece de necios el cerrar las comunicaciones y las negociaciones y esperar a que surja el conflicto.

  17. 125 toneladas por persona y año para beber e higiene es un disparate que requeriría que en la luna hubiera campos de golf sin agua reciclada para llegar a tal consumo. Para dimensionar redes de abastecimiento de agua potable en países del primer mundo como España, considerando usos domésticos, comerciales e industriales integrados, se emplea una dotación global media que suele oscilar entre los 200 y 350 litros por habitante y día, es decir, del orden de 100 toneladas SIN RECICLAR Y CON LA PARTE PROPORCIONAL DE COMERCIOS E INDUSTRIAS e incluye un 15% de fugas de la red y asumiendo que tiramos el agua como hacemos normalmente en nuestras casas. Este estudio me ha hecho arquear un poco mi ceja de ingeniero civil. 🤨

    1. Lo mismo pensé yo.

      125 toneladas son 125 metros cúbicos, POR PERSONA.

      Mi casa, con jardín y piscina, consume 50/60 metros cúbicos anuales… ¡PARA CINCO PERSONAS!! (Más un chihuahua, una gata pelona y un proyecto de loro chillón).

      Y eso, sin despilfarrar, pero tampoco sin cortarse en lo que haga falta.

      Cabe suponer que, en una ciudad lunar, el asunto del gasto de agua estaría mucho más controlado y el despilfarro sería mínimo, quizá con volúmenes máximos por persona limitados diariamente.

      Es que estos yankis siempre se toman como ejemplo, y son el peor ejemplo de gastos y procesos (como cuando hacen películas de otros mundos o civilizaciones y sale la típica historia del protagonista acogotado por las deudas MÉDICAS, jajaja).

      1. «Es que estos yankis siempre se toman como ejemplo, y son el peor ejemplo de gastos y procesos (como cuando hacen películas de otros mundos o civilizaciones y sale la típica historia del protagonista acogotado por las deudas MÉDICAS, jajaja).»

        Elysium te estoy mirando a ti…

    2. Hombre si un estadounidense va a la Luna, va a todo lujo. Jacuzzi, piscina olímpica, piscina de olas para hacer surf, campo de golf de 18 hoyos con cesped natural…
      Totalmente de acuerdo. En mi casa somos cuatro y gastamos unos 18m3 cada dos meses. A ducha diaria, y a veces dos.

  18. En la Luna no vamos a tener nunca un millón de habitantes permanentes… y no es por el agua, ni por el oxígeno, ni por la radiación, sino por la gravedad

    La gravedad lunar es tan solo de 0,16 g, es decir, 7 veces menor que la terrestre. Los efectos nocivos de la falta de gravedad que padecen los astronautas en la ISS serian muy parecidos a los que sufriría una persona en la luna, y eso que en la ISS se reducen mucho por el enorme control de salud que tienen los astronautas allí, con rutinas de ejercicio de más de 3 horas diarias.

    En la luna van a existir dos tipos de bases, las científicas y las turísticas, y en ambas la rotación de trabajadores va a ser enorme para evitar el deterioro físico.

    Puede que en un futuro muy lejano tengamos un millón de personas en la luna, pero serán personas que estarán unos meses y se irán, es decir, habrá una reposición constante de la población. Lamentablemente el cuerpo humano está hecho solo para el planeta Tierra

    1. Creo que poco es más que nada. Entonces los problemas de falta de gravedad serán menores en la Luna que en la ISS.
      Saludos

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