Desde hace más de un lustro China está desarrollando una misión al límite de la heliosfera, allá donde termina el reino del Sol y comienza el espacio interestelar. Después del último estudio de viabilidad, conocemos más detalles de la misión. Como ya se propuso hace años, la misión consistirá en dos sondas, una que se dirigirá hacia la cola de la heliosfera y otra hacia el frente de choque. Recordemos que la heliosfera, es decir, la región en la que domina el viento solar —formado por partículas emitidas por el Sol (principalmente protones y electrones)— frente al viento interestelar, no tiene forma esférica, sino que se cree que es similar a la de una gota, como la magnetosfera de la Tierra, aunque es posible que su verdadera forma, que en todo caso es cambiante según la actividad solar, sea más compleja.

Con el fin de estudiar en detalle la morfología de la heliosfera, una sonda viajará al frente de la misma, como la Voyager 1, y otra a la cola, una zona de la heliosfera por ahora inexplorada. Las dos sondas tienen una masa máxima de 8,2 toneladas cada una, de tal modo que puedan lanzarse usando el Larga Marcha CZ-5 (esto significa que será la segunda misión lanzada por dos CZ-5 tras la misión de retorno de muestras de Marte Tianwen 3). La sonda que viajará a la cola de la heliosfera despegaría en abril de 2032 y, tras realizar un sobrevuelo de Júpiter, llegará a la cola en 2059, recorriendo una distancia de 130 Unidades Astronómicas, o sea, 19 500 millones de kilómetros. La sonda que viaja al frente de la heliosfera, una zona más cercana, partirá más tarde, en noviembre de 2033, llegando a la heliopausa en 2053 tras recorrer 70 UA. Esta misión realizaría dos asistencias gravitatorias, una con la Tierra y otra con Júpiter (como comparación, la Voyager 1, que ya está en el espacio interestelar, está a 25 400 millones de kilómetros de la Tierra).


La principal característica de las sondas es que, a diferencia de las cinco misiones que hasta la fecha han sido lanzadas en una trayectoria de escape del Sistema Solar (Pioneer 10 y 11, Voyager 1 y 2 y New Horizons), estas dos sondas interestelares chinas no usarán generadores de radioisótopos, sino reactores nucleares de fisión de 1 kilovatio de potencia eléctrica que permitirán que las naves funcionen sin problemas durante más de 30 años. Durante el viaje a Júpiter las sondas podrían sobrevolar uno o varios asteroides y, más adelante, el sobrevuelo de objetos del Sistema Solar exterior, como centauros o cuerpos del cinturón de Kuiper.

Los reactores usarían como combustible una aleación de uranio y molibdeno, mientras que el fluido de trabajo para refrigeración sería sodio. La generación de electricidad sería mediante conversión termoeléctrica usando aleaciones de silicio y germanio, como en los RTG estadounidenses, ya que otros métodos con partes móviles como el sistema Stirling, más eficientes, no garantizan que puedan funcionar durante más de tres décadas. Las dos sondas se dividen en un sistema de propulsión para maximizar la velocidad hiperbólica de escape y la nave propiamente dicha. El reactor se lanzará pegado al cuerpo principal de la sonda para permitir que quepa en la cofia del CZ-5 y, una vez en el espacio, se desplegará una viga central para alejarlo de la aviónica y la instrumentación, minimizando el impacto de la radiación en los sistemas electrónicos. Recordemos que, a diferencia de los RTG a base de plutonio-238, los reactores de fisión se lanzan apagados, por lo que en caso de accidente durante el lanzamiento no habría escapes de sustancias radiactivas a la atmósfera.


La posición de Júpiter con respecto al frente y la cola de la heliosfera determina las ventanas de lanzamiento de las dos sondas, pues para ir a la cola de la heliosfera el planeta gigante estará en una situación favorable entre 2032 y 2035, mientras que para el frente es entre 2039 y 2041. En este último caso, para llegar a Júpiter la sonda deberá seguir una trayectoria más larga con un sobrevuelo adicional de la Tierra. Si la misión se retrasa, la sonda de la cola podría usar sobrevuelos de Neptuno, mientras que la sonda que se dirige al frente podría sobrevolar Saturno o Urano. Cada sonda llevará once instrumentos científicos, centrados en el estudio de las partículas y campos electromagnéticos, (magnetómetro, detector de iones, detector de átomos neutros, detector de polvo, instrumento de plasma, etc.) además de una cámara visible, un espectrómetro infrarrojo y otro ultravioleta.

Cuando se anunció esta misión muchos pensaron que se trataba de un simple ejercicio de powerpointismo que no llegaría más allá de la pantalla de un ordenador. Ahora, ya casi nadie duda de que estas sondas despegarán hacia los confines del Sistema Solar para estudiar la frontera con el medio interestelar. Si finalmente son aprobadas, estas naves serían las primeras dotadas de reactores nucleares de fisión que exploran el Sistema Solar. La NASA y Roscosmos han desarrollado propuestas similares en las últimas décadas, siendo la más destacada el proyecto Prometheus de principios de siglo de sondas nucleares (que finalmente se redujo a la sonda JIMO antes de que se cancelase todo el proyecto). Sin embargo, ninguno de estos planes salió adelante. ¿Triunfará China allá donde EE. UU. y Rusia han fracasado?

Referencias:
- https://jdse.bit.edu.cn/sktcxb/cn/article/pdf/preview/10.3724/j.issn.2096-9287.2025.20250050.pdf


Programa espacial científico ruso.
Previsiones actuales.
Se admiten retrasos y cancelaciones
https://www.russianspaceweb.com/spacecraft-science-2026.html
Daniel, permíteme una adenda a los datos ofrecidos por las Voyager sobre el aumento de la densidad del plasma en el borde de la heliopausa y el espacio exterior. Parece contra intuitivo que haya un viento fuera de la heliopausa, un viento extrasolar con más densidad de plasma que el otro. Algunos teóricos proponen la presencia de un AN (BH) en la cercanía del sol. Sería un AN primordial del tamaño de la naranja y con una masa entre 5 y 10 veces la masa de la Tierra. Algunos lo llaman el planeta 9 y de momento es una conjetura con algunos indicios empíricos que animan a seguir estudiando esta propuesta. Sí está comprobado que hasta la fecha el agujero negro más cercano es Gaia BH1 y está a 1560 años luz de distancia.
Esto dice la NASA
https://science.nasa.gov/mission/voyager/interstellar-mission/
¿ Un agujero negro como una naranja y con masa de varias Tierras tiene efectos sobre el plasma en dos direcciones alejadas ( por donde salieron los Voyager de la heliosfera) ? ¿ quién dice eso ?
Trenchtown, lee aquí y déjate de historias
https://www.planetary.org/planetary-radio/2026-voyagers-and-the-heliopause
Bravo por China, con proyectos de cada vez mayor envergadura
si las Voyager fueron la misión espacial científica más importante del siglo XX éstas están llamadas a ser las más importantes del XXI
Bueno, sin desmerecer a Dragonfly y a los MSL (Curiosity y Perseverance) de Marte. O el Webb. O incluso Europa Clipper según vaya la cosa…
Y apenas hemos empezado el XXI como quien dice (llevamos un cuarto de siglo) más todo lo que a la propia China le queda por hacer… y eso si no contamos el regreso permanente a la Luna e hipotéticas tripuladas a Marte…
Vamos, que no es por misiones impactantes actuales y futuras, con todo lo que queda de siglo por delante, jajaja.
Ángel Domínguez, te has pasado tres pueblos.
Si no tuviese precedente sería una misión muy importante, pero ya tenemos dos parecidas; aunque lleve más instrumentos algunos de poco le van a servir cuando llegue a los confines del Sistema solar.
_¿Que se sabe de la prueba del Burevestnik y su reactor?.
_Si fuera cierto ¿que posibilidades tendría para el diseño de este tipo de sondas?.
Bureshnik usa propulsión nuclear térmica. Es un comienzo, pero adaptarlo para uso espacial (uso de hidrógeno en vez de aire, aligerar peso y subir la temperatura del reactor) no es un asunto trivial. Saludos
«…ya que otros métodos con partes móviles…, no garantizan que puedan funcionar durante más de tres décadas…» ¡Eso sí que es pensar en una misión de larga duración! Y confianza en su éxito.
China está a tope y USA en crisis con un “ministro de salud” anti ciencia.
Estas misiones siembran precedente en cuanto a capacidad. Tener reactores en el catálogo de soluciones técnicas es muy importante. Salir del sistema solar invita a soñar, pequeños pasos.
Fracasar es cuando lanzas algo y falla. O no eres capaz de construirlo.
Cuando lo que haces es decidir no gastar el dinero en eso, no es un fracaso en sí.
Me pregunto si las sondas realmente usarán sodio como refrigerante o bien una mezcla de sodio y potasio, que tiene un punto de fusión más bajo y, precisamente por ello, alimentó los Rorsat soviéticos. Veremos a ver.