Estados Unidos tiene planeado volver a pisar la Luna en 2027 con la misión Artemisa III. En esa misión, dos astronautas, que previamente habrán viajado hasta la Luna en la nave Orión, descenderán sobre la superficie lunar usando el módulo lunar HLS de SpaceX, una versión de la Starship (a veces apodada Moonship). Todo el mundo da por sentado que Artemisa III se lanzará en 2028 o más tarde, sobre todo por culpa de los retrasos acumulados con el sistema Starship, que ha superado al combo SLS/Orión como mayor fuente de demoras del programa (pero no es la única: los trajes lunares también llevan un retraso considerable). En principio no habría mayor problema —todos estamos acostumbrados a los retrasos en los proyectos espaciales—, de no ser por China, que pondrá a dos astronautas sobre la superficie de la Luna antes del fin de 2030. China nunca planteó su programa lunar como una competición y, de hecho, cuando se hicieron públicos los planes lunares chinos en 2018, se daba por sentado que EE. UU. regresaría antes.

Los retrasos de Artemisa III han colocado a la NASA en un rumbo de confrontación con China, una confrontación por otro lado bastante absurda. Primero, porque el país asiático rehúye el papel de malo de la película que le quieren imponer y va a lo suyo. Segundo, porque hasta ahora la respuesta automática era «no hay carrera alguna porque EE. UU. ya llegó a la Luna en 1969». Y es cierto. Pero han sido los propios políticos estadounidenses, empezando por el actual administrador interino de la NASA, los que han convertido el regreso a la Luna en una rivalidad directa con China («vamos a ganar a China en la carrera a la Luna», en palabras de Sean Duffy). Y es que, aunque nadie duda de que EE. UU. ganase la carrera lunar en 1969, perdió la capacidad de enviar seres humanos a la Luna pocos años más tarde y desde entonces no la ha recuperado.


El gran problema que se interpone entre la Luna y el módulo lunar HLS (Human Landing System) de Artemisa III —en concreto, el HLS Opción A— es la recarga de propelentes en órbita baja terrestre (LEO). Recordemos que el HLS de SpaceX no puede abandonar la órbita terrestre y poner rumbo a la Luna sin recargar propelentes (metano y oxíegno líquidos), para lo cual se requerirán múltiples lanzamientos del sistema Starship. En realidad, la arquitectura es más complicada, pues podría demandar no uno, sino dos depósitos orbitales (depots), carentes de escudo térmico y superficies aerodinámicas. Los dos depósitos se cargarían en LEO mediante Starship de repostaje (tankers), estás sí con escudos térmicos y superficies de control. Luego uno de ellos se colocaría en la órbita elíptica con un apogeo muy elevado usando sus propios motores. El HLS cargaría propelentes en LEO al acoplarse con el primer depósito. A continuación, se situaría en la órbita alta, donde se acoplaría con el segundo depósito para volver a repostar. Y solo entonces pondría rumbo hacia la Luna.



Los depósitos son necesarios para mantener los propelentes —metano y oxígeno— en estado líquido sin que se evaporen durante largos periodos de tiempo, algo que no puede hacer una Starship convencional (para ello estarán dotados de material aislante extra y refrigeradores activos). El número de lanzamientos necesarios para llenar los dos depósitos y, por extensión, el HLS, dependerá de la capacidad de carga definitiva del sistema Starship. Precisamente, recientemente tuvo lugar el 11º vuelo de prueba del sistema, el último de la Versión 2, que debe dejar paso a la Versión 3 (Block 3). Según SpaceX, la actual Versión 2 del cohete más potente de la historia apenas puede colocar 35 toneladas en LEO, mientras que la v3 podrá situar más de 100 toneladas (sí, el salto es abismal, casi tanto como la fe de los elonboys en su profeta). En su momento hubo polémica cuando se hizo público que el número de lanzamientos necesarios para mandar un HLS hacia la Luna podría estar entre 15 y 20, pero, con las prestaciones de la v2 necesitaríamos decenas de ellos. Por eso todas las esperanzas están puestas en la v3 y en esas hipotéticas más de cien toneladas de carga útil.


El inconveniente es que esta versión Block 3 no volará hasta el año que viene. Y, una vez demostrada su fiabilidad, habrá que realizar pruebas de trasvase de propelentes en órbita. A pesar de que Rusia y China trasvasan propelentes hipergólicos de forma rutinaria en estaciones espaciales, nunca antes nadie ha intentado mover cientos de toneladas de propelentes de un vehículo a otro en órbita. Por otro lado, en unos documentos recientes de la NASA hemos podido confirmar y conocer nuevos detalles sobre el HLS de SpaceX. El módulo lunar medirá, como ya sabíamos, 52 metros, o sea, como las versiones v2 y v3 de la Starship, por lo que se descarta que se use una v4 para las misiones lunares. Dispondrá de seis motores Raptor para viajar a la Luna y de 18 motores más pequeños para el alunizaje localizados bajo la cabina del vehículo. Su volumen interno será de unos 614 metros cúbicos, una capacidad muy superior a los 4,5 metros cúbicos del LM del Apolo o del módulo lunar chino Lanyue.


El HLS pasará tres meses en una órbita NRHO (Near Rectilinear Halo Orbit) alrededor de la Luna, con un periodo de 6,5 días, esperando a la nave Orión con cuatro astronautas. Dos de los astronautas pasarán 6,5 días en la superficie lunar a bordo del HLS —efectivamente, la duración de la estancia viene condicionada por el periodo de la órbita, a su vez condicionada por las limitaciones de propulsión de la nave Orión—, y efectuarán unos cuatro paseos espaciales. Mientras, sus dos compañeros les esperarán en la Orión en órbita. Asimismo, no olvidemos que antes de la misión Artemisa III, SpaceX tiene que llevar a cabo un alunizaje no tripulado del HLS, lo que complica todavía más los plazos del programa.

Esta arquitectura tan compleja es el mayor obstáculo entre Estados Unidos y la Luna en el siglo XXI. ¿Hay un plan B? Sí, se llama Blue Moon Mark 2, el módulo lunar de Blue Origin, que se usará en Artemisa V (para Artemisa IV se empleará una versión mejorada del HLS de SpaceX, HLS Opción B, con mayor carga útil y capacidad para llevar a cabo más de cuatro paseos espaciales). ¿El problema? Pues que aunque se trata de un módulo lunar más pequeño —16 metros de altura— que el HLS de SpaceX, este HLS de Blue Origin también requiere de varios lanzamientos trasvase de propelentes. A pesar de que hace unos meses Blue Origin presentó una arquitectura para llevar al Blue Moon Mark 2 a la Luna usando el carguero Cislunar Transporter que parecía ser más simple, en los nuevos documentos antes mencionados vemos que esta arquitectura vuelve a complicarse.


El Cislunar Transporter se denomina ahora Transporter 2 en los documentos (seguramente porque el Transporter 1 será el usado en la misión de prueba no tripulada) En cualquier caso, el Transporter 2 será puesto en LEO por un New Glenn y luego se cargará de propelentes, hidrógeno y oxígeno líquidos, usando varias segundas etapas del New Glenn (GS2) modificadas. ¿Cuántas? No sabemos. Luego el Transporter se acoplará con el HLS de Blue Origin en LEO. Una vez trasvasados los propelentes, el módulo lunar partirá hacia la órbita NRHO lunar, donde se acoplará con la estación Gateway. Pero la aventura no termina ahí, porque el Transporter 2 volverá a ser cargado de propelentes en LEO con más lanzamientos del New Glenn con el fin de alcanzar una órbita elíptica elevada, donde, una vez más, se cargará de propelentes mediante más lanzamientos del New Glenn. A continuación el Transporter 2 se dirigirá a la Luna, donde se acoplará con el Blue Moon Mk2 nuevamente para trasvasar propelentes de nuevo (el módulo lunar debe gastar parte de los propelentes iniciales para colocarse en órbita lunar). Blue Origin no ha comentado cuántos lanzamientos de etapas GS2 se necesitarán en las tres etapas de recarga de propelentes, pero si el mínimo de lanzamientos es de cinco —tres para las etapas de trasvase, uno para el Transporter y otro para el HLS—, es de suponer que podríamos situarnos cerca o por encima de los diez lanzamientos muy fácilmente. Lejos de los requeridos por la arquitectura de SpaceX, sí, pero sigue sin ser una arquitectura trivial.


Por tanto, el Plan B de Blue Origin no garantiza la sencillez frente al HLS de SpaceX. Y eso suponiendo que el Blue Moon Mk2 pudiese estar listo antes que el HLS de SpaceX, que es mucho suponer. Como resultado, muchos en Estados Unidos han comenzado a ponerse nerviosos ante los retrasos que se prevén que sufrirán los desarrollos tanto del HLS de SpaceX (Moonship) como el HLS de Blue Origin (Blue Moon Mark 2) al compararlos con el ritmo imparable de China. Ambas arquitecturas ofrecen enormes posibilidades a la hora de explorar la Luna, pero esto no importa mucho desde el punto de vista político si China llega primero en el siglo XXI. ¿No sería mejor construir un módulo lunar más sencillo para, al menos, Artemisa III que permita que EE. UU. se adelante a la primera misión tripulada del conjunto Mengzhou-Lanyue? Ciertos rumores señalan a que la NASA podría estar estudiando esta opción y que una posibilidad podría ser modificar el módulo lunar Blue Moon Mark 1 no tripulado para que fuese capaz de llevar un compartimento para la tripulación en su parte superior. También, claro está, podría construirse un módulo lunar diferente de otra empresa, como el módulo criogénico que propuso Lockheed Martin hace más de siete años usando elementos de la nave Orión (y, que, por cierto, también requería de repostaje en órbita).

La idea no es mala, pero siendo sincero creo que es simplemente imposible que un nuevo módulo lunar, por sencillo que sea, esté listo en menos de dos años (menos, porque recordemos que primero deberá llevar a cabo una misión no tripulada de prueba). En cuatro años, quizás, pero entonces el calendario estaría muy reñido con la primera misión china de alunizaje, por lo que no tendría mucho sentido asumir todo este esfuerzo para un resultado tan poco seguro. Otra posibilidad es que SpaceX rediseñe el HLS para hacerlo más pequeño y, por tanto, que se pueda enviar a la Luna con menos lanzamientos. El problema aquí es que, por un lado, el diseño del HLS de SpaceX ya está bastante maduro y, por otro, es difícil imaginar que Elon Musk acceda a desviarse tanto de su objetivo principal: mandar Starships a Marte.


Referencias:
- https://ntrs.nasa.gov/api/citations/20250008727/downloads/IAC%2025%20B3%201%20v3.pdf
- https://ntrs.nasa.gov/api/citations/20250008728/downloads/25%2008%2026%20IAC_Creech%20BP-1.pdf


Lo más lógico para asegurarse el aterrizaje en la luna sin años de retraso, con una arquitectura probada y más rápidamente disponible en caso de requerir una misión de emergencia hubiera sido darle el 2º contrato de HLS (o un 3º ya) a un aterrizador más simple y pequeño que cupiese en una starship/new glen con propulsión hipergólica (como el Apolo o los Draco de las Dragon). Aunque sea una tecnología que te permita llevar menos carga y más costosa (y más peligrosa pero probada) para un modulo más pequeño y más disponible es una buena solución. Ya sea para llegar antes que los chinos como para tener un respaldo con un calendario mucho más corto. Además de otorgarse a una 3º empresa independiente de la rivalidad Space X/Blue Origin facilitas la cooperación y el mercado (así como las opciones)
«REUTILIZACIÓN+REPOSTAJE: las 2 claves y ventajas geoestratégica, para MEGA CONSTELACIONES en Leo y OCUPACIÓN SOSTENIDA en la LUNA y luego MARTE»
Una explicación detallada del por qué la REUTILIZACIÓN y el REPOSTAJE son tecnológica y geopolíticamente INDISPENSABLES en esta 2° CARRERA ESPACIAL, la publiqué en el siguiente artículo de Daniel, porque cuando la terminé de preparar ya había salido un nuevo artículo que trataba sobre Mega-Constelaciones, y además casualmente mi explicación también las incluía…
No voy a repetir todo aquí, por lo que pongo el link al final de este comentario para verla en detalle… Pero adelantaré aquí que esta 2° CARRERA ESPACIAL ya NO es por poner el PRIMER satélite en ÓRBITA, ó el PRIMER hombre en la LUNA… (la del satélite la ganó URSS y la de la luna EEUU, hace 60 años y con tecnologías de hace 60 años)… Sino, carrera por ocupar territorio y controlar recursos… ahora para poner MEGA CONSTELACIONES de satélites en la órbita terrestre, y BASES PERMANENTES en el Polo Sur Lunar (como prueba piloto para Marte).
Y de manera similar al antecedente geopolítico mas cercano de ocupación de espacios sin dueño… la diferencia entre la 1° Carrera por llegar el Polo Sur Terrestre a principio del siglo XX fué por quién PLANTABA BANDERA primero (con barcos a vela y trineos con perros, tecnología de la época que solo alcanzaba para que lleguen a destino los últimos dos o tres hombres, con lo puesto y una bandera, antes de volver corriendo para no morir… De hecho uno de los dos grupos en carrera, los ingleses de Scott, no solo llegaron segundos sino que murieron en el intento de regresar)…
Y la 2° Carrera en los años 50 y 60 fué por quién plantaba BASES PERMANENTES para ocupar/controlar/explotar territorio y recursos «de hecho», antes que sean reclamados por otro o controlados por algún TRATADO internacional (para lo cual no utilizaron ridículamente la misma tecnología como barcos a vela de 60 años antes que no sirvían para el nuevo fin, sino establecieron un puente aeronaval permanente, no solo con lo último en barcos a motor más complejos pero muchísimo mas capaces que los de vela, sino aviones y otras tecnologías que ni existían 60 años antes, así como en el territorio no bajaron con pequeños trineos de perros y barriles de arroz… sino inmensas topadoras, cientos de containers y maquinaria de construcción para establecer y sostener bases de ocupación permanente… hasta que los primeros 12 que establecieron bases en esta 2° Carrera, firmaron el ‘Tratado Antártico’ diciendo que ya nadie más podía reclamar territorio, y si querían entrar tenían que pedirle permiso a ellos.
Entonces, tecnológica y geopolíticamente, esta 2° Carrera Espacial: ya no es por quién pone el primer satélite en órbita… sino por quién adquiere la capacidad de ocupar masivamente y de hecho de la órbita terrestre con MEGA-CONSTELACIONES de >10.000 satélites (que solo pueden desplegarse y sostenerse con cientos de lanzamientos anuales de cohetes REUTILIZABLES como el Falcon-9 Norteamericano)…
Ni tampoco por quién planta primero una bandera en la Luna… sino quien planta primero una BASE PERMANENTE en su Polo Sur para controlar/colonizar territorio y recursos allí… Bases que no se pueden desplegar ni sostener con los sistemas de toco y me voy de hace 60 años, sino con un moderno puente aero-espacial permanente y de carga pesada, como los Norteamericanos en desarrollo de SpaceX y Blue Origin… (probando la tecnologías de REUTILIZACIÓN y REPOSTAJE que les permitirá hacer lo mismo en Marte)…
Bueno la explicación mejor fundamentada en:
https://danielmarin.naukas.com/2025/10/21/mas-de-diez-mil-satelites-starlink-en-orbita/#comment-645111
ANEXO: El «VERSO» de la Carrera con China, para justificar el EGO de Trump (solo comparable al de Musk 😉)
Como escribe Daniel en su artículo sobre la recarga de propelentes en esta 2° Carrera Espacial:
«…confrontación con China… bastante absurda… NO HAY CARRERA alguna porque EE. UU. YA LLEGÓ a la Luna en 1969… Y es cierto. Pero han sido los propios POLÍTICOS ESTADOUNIDENSES… los que han convertido el regreso a la Luna en una rivalidad directa con China…
Exacto. Es un invento de los políticos Norteamericanos de turno (lease: del Ego gigantesco de Trump y su cohorte de lamebotas como el secretario de transporte y administrador interino de la NASA Sean Duffy).
Esta carrera es mas ilusoria que ‘La Matrix’ de la película de Keanu Reeves… Lo único que les interesa NO ES llegar antes que China y mucho menos la pelea de fondo a largo plazo, sino solo que se llegue incluso peor que la vez anterior, pero que sea DENTRO DE SU MANDATO!!!
Que como termina en 3 años (final de 2028)… ¡no hay ninguna otra empresa espacial excepto SpaceX que pueda construir tán rápido y desde cero, un módulo lunar ‘Human Rated’ en 3 años!!!
Ni siquiera los CHINOS podrían si tuvieran que arrancar hoy desde cero… como tendría que hacer cualquier otro que no sea SpaceX o Blue Origin… (China vienen desde hace años trabajando en el módulo y ni siquiera van a llegar para 2028, con suerte a 2030, si no se retrasan).
Si no llega SPACEX… Que ya probó en vuelo ‘cuasi orbital’ y cada vez con mejor desempeño 11 prototipos de la MoonShip, compuestos por StarShip+SuperHeavy… Que en lo que va del año ya lanzó más de 130 cohetes Falcon-9, orbitales, parcialmente reutilizables y ‘human rated’… Que construyó y administra una flota de 5 cápsulas tripuladas orbitales reutilizables (y 3 de carga), que a Octubre de 2025 han transportado >70 personas en 19 vuelos y ya va por su 2° generación (Dragon-2, Cargo&Crew)…
¿Quién va a a llegar en 3 años… BLUE ORIGIN? Que desde que ganó el contrato para la Blue Moon MK2 de Artemis 5 dijo que no iba a estar lista antes de 2031 (y aún así nadie le cree que no se va a retrasar más)… Que en lo que va del año lanzó solo 1 cohete New Glen luego de años de desarrollo, y del que no pudo recuperar ni su primera etapa… que además no es human rated, ni siquiera tiene una cápsula orbital tripulada en desarrollo material… (y esto lo digo con pesar, pues me encanta la diversidad tanto biológica como tecnológica y de ideas… y quisiera que para compensar el avance de SpaceX, Blue ya estuviera lanzado mínimo 12 cohetes orbitales al año como RocketLab, pero con el tamaño que tiene el New Glen y recuperando sus primeras etapas… mas probando ya alguna cápsula orbital ‘human rated’)…
¿O podrá construir BOEING (o Lockheed, etc) un módulo lunar tripulado en 3 años desde cero? Cuando en 2014, la NASA le adjudicó un contrato de 4.200 millones de dólares para desarrollar STARLINER, casi el doble que los 2.600 millones de dólares que SpaceX recibió para desarrollar Crew Dragon… Pero hoy 11 años después, todavía no ha podido completar ni 1 viaje de ida Y VUELTA a la órbita baja terrestre, con las primeras dos personas y ¿pretenden que en 3 años lo haga a la luna?
Creo que LO MEJOR de todo este ‘apuron’… es BlueOrigin se van a apurar ‘un poquito’ (ni locos llegan en 3 años)… pero sobre todo que SpaceX, cómo mínimo se va a ‘poner las pilas’ para cumplir lo que ya dijo (si es que no presenta a la NASA alguna loca idea disruptiva el 29 de este mes), y presionará a sus empleados para ajustarse a su actual cronograma: a principio de año que viene, la 1° misión o hito, el vuelo IFT-12 (de los más de 10 lanzamientos que planea para 2026 con menos de dos meses entre lanzamientos), será la prueba suborbital de la VERSIÓN 3 desde la TORRE-2 (digamos con un IFT-12.2 para corregir algun fallo/explosión del primero)…
La 2° misión/hito, el vuelo IFT-13 será ORBITAL con RECUPERACIÓN de la StarShip, (digamos con un IFT-13.2 para corregir algun fallo del 13)…
Y para la 3° misión/hito a mediados de año, ya empezarán los lanzamientos múltiples con pruebas de REFUELING de propelentes entre naves como está programado…
Que continuarán perfeccionándose en los siguientes 7 u 8 lanzamientos del año… para que a más tardar a principios de 2027 prueben el sistema completo con la MoonShip Demo-1 No-tripulada…
Pero quizás ‘por puro joderlos’ a Trump y sus lamebotas Duffy, etc… aunque en la ‘Propuesta de Aceleración’ que les pidieron presentar este 29 de octubre, les jurarán por los dioses del Olimpo, que Artemisa-3 alunizará aprox. 1 año después de la Demo-1 de 2027 y antes que termine 2028… pero luego cuando llegue el momento y ‘AUNQUE ESTÉ LISTA’… la retrasarán con cualquier excusa hasta 2029, para que baje cuando se hayan ido Trump y sus secuaces… (que igual sería todavia antes que los Chinos, que probablemente también se retrasen un poquito más que 2030)…
Digo, podría ser, viniendo de Elon, ‘el bocazas y calentón’.
Hola «El Sostenible» Hay algo que no me queda claro de tu comentario. El plan actual es que en Artemisa III se aluniza con la Starship, pero la Starship no vuelve a la Tierra, sinó hasta la Gateway. Desde la Gateway los astronautas regresan con la Orion. Entonces si el apuro del zanahorio es que alunicen bajo su mandato, ¿qué sentido tiene tu afirmación «..La 2° misión/hito, el vuelo IFT-13 será ORBITAL con RECUPERACIÓN de la StarShip..»? Más bien deberían tratar de apurar las pruebas de carga de propelentes. El objetivo de la recuperación de la StarShip debiera quedar para más adelante, dado que no sería necesario para Artemisa III.
Saludos
Hola Carlos Matemático.
1) Si, por un lado, efectivamente la StarShip-HLS (o MoonShip) de Artemis-3, según su contrato, NO REGRESARÍA a la Tierra, ni tampoco sería reutilizable, sino que creo luego de dejar los astronautas en la Orión, lamentablemente se despidiría hacia un rumbo de colisión al Sol o algo por el estilo…
(Nota: sin embargo, la Versión-2 o ‘Sostenible’ de la StarShip-HLS ya contratada también por la NASA para Artemis-4… aunque tampoco vuelve a la Tierra, SI ES REUTILIZABLE y por lo tanto ‘REFUELING-READY’… pero no vi que hayan difundido si volverá a la órbita terrestre para recargarse, o lo harán en la órbita lunar como la Blue Moon-MK2 de B.O.
2) Por otro lado…
La característica más distintiva de la StarShip además de su REUTILIZACIÓN COMPLETA y RÁPIDA; es que para misiones MÁS ALLÁ DE LEO puede realizar REFUELING orbital (reseteando la ‘Ecuación del cohete de Tsiolkovski’, para relanzar las mismas 100 Tn con que llegó a LEO, hasta la superficie Lunar, en vez de salir con 100 de la Tierra y llegar solo con 10 a la Luna, porque se gastó todo el combustible con que arrancó desde el piso, en sacar su propio peso del pozo gravitatorio terrestre).
Entonces, para ejecutar este REFUELING… se realizan múltiples lanzamientos (ej.8) de una o más STARSHIP-TANKERS para que la vayan recargando de propelentes (o mejor a un Depot, o depósito de combustible en órbita, al que la MoonShip se acopla y recarga de una sola vez) antes de relanzarse hacia la Luna… Conclusión, estas StarShip-Tankers si qué es muy importante que sean REUTILIZABLES.
Ej. Vehículos y lanzamientos múltiples para la Misión StarShip-HLS de Artemis-3:
1 SH + SS-Depot (recupera solo el SH)
2 SH + SS-Tanker (lanzados y recup. 4 veces c/u)
1 SH + SS-HLS (recupera solo el SH)
Entonces 1°) se lanzaría un Súper Heavy (SH) con una SS-Depot, que quedaría en el espacio y se recupera el SH.
2°) Dos SH cada uno con una SS-Tanker, que se podrían lanzar alternativamente de las rampas 1 y 2; luego se recuperarían las 2 etapas, y se volverían a lanzar 4 veces cada conjunto SH+ SS-Tanker (o hasta se podría utilizar 1 solo conjunto SH+ SS-Tanker, lanzado ocho veces, el día que se alcance una reutilización tan rápida como la de un avión).
3°) Finalmente, se lanza un SH + SS-HLS (el SH podría ser uno de los que ya se venía lanzando y recuperando)
Entonces se necesitan para un escenario de alta reutilización:
2 primeras etapas reutilizables
2 segundas etapas Tanker reutilizables
2 segundas etapas desechables (Depot y MoonShip)
10 lanzamientos
NOTA DE COLOR:
Se acabaron los viejos tiempos donde todo era simple y lineal:
1 Misión= 1 Cohete= 1 Lanzam= 1 Torre
Ahora con Reutilizac+Refueling, se complicaron las matemáticas 😉:
1 Misión= 2SH+4SS= 10 Lanzam= 2 Torres
Hola «El Sostenible». Pero en tu argumentación, la necesidad de la recuperación de la Starship sólo es económica. Por ejemplo, en tu suposición para Artemisa III mencionás 2 SH + SS recuperables 4 veces cada uno. Pero lo mismo podría ser 2 SH recuperables 4 veces cada uno + 8 SS desechables.
En cambio, sin repostaje y carga de propelentes directamente no se pasa de LEO.
Por eso creo que las pruebas de repostaje son más urgentes. A menos que a Musk le resulte indiferente que los chinos alunicen antes incluso varias veces. Y en ese caso se entiende que los acólitos de Trump busquen alternativas a Space X
Y si, la reutilización es entre otras cosas, para bajar los costos por Kg lanzado,..
pero si quieres podés usar los ej 8⁷ lanzamientos de Starship- Tankers en modo desechable…
Y eso si antes no se atraviesa antes la recuperación China de Formosa, alguna crisis interna en EUA ó cualquier otra «calamidad» geopolítica.
Francamente y a la luz de todo lo que esta ocurriendo, perdí las esperanzas en Artemisa; la arquitectura de todas sus opciones (sea el de Space X, Blue Origin o Lockheed Martin) es una locura en el plazo disponible.
Para mi que únicamente concretarán un fly-by a la Luna, al estilo de lo que buscaba el programa Zond/ Soyuz 7K-L1 (ó lo que efectuaron con Apollo 8).