Octavo vuelo de la Starship: pérdida de la S34 y déjà vu de la séptima misión

Por Daniel Marín, el 7 marzo, 2025. Categoría(s): Astronáutica • Cohetes • Lanzamientos • SpaceX • Starship ✎ 173

La Starship ya lleva dos misiones consecutivas en las que la segunda etapa explota antes de completar su misión. El 6 de marzo de 2025 a las 23:30 UTC el sistema Starship despegó por octava vez desde la rampa OLP-A (Orbital Launch Pad A) de Starbase (Boca Chica, Texas). El conjunto formado por el Super Heavy B15 y la Starship S34, la segunda de la versión v2, alzó el vuelo impulsado por 33 motores Raptor 2. A partir de ahí, la misión IFT-8 (Integrated Test Flight 8) fue casi un calco del séptimo vuelo de prueba: el B15 se separó sin problemas a 65 kilómetros de altitud y 4500 km/h sobre el golfo de México y regresó a la costa tejana para terminar siendo capturado con éxito por los brazos del sistema Mechazilla de la torre de lanzamiento, convirtiéndose en el tercer Super Heavy en lograr esta proeza tecnológica de un total de cuatro intentos. La S34 continuó ascendiendo mediante sus seis motores Raptor con el objetivo de situarse en una trayectoria suborbital, pero ocho minutos tras el despegue el vehículo comenzó a girar sin control y poco después se desintegró. Al igual que la S33 en su anterior vuelo, los pedazos de la S34 terminaron entrando en la atmósfera sobre el Caribe. Como vemos, una repetición casi punto por punto de la IFT-7 del pasado 16 de enero.

El B15 poco antes de ser capturado por la torre (SpaceX).

Las principales diferencias con la IFT-7 fueron que en el encendido de frenado (boostback) del B15 para regresar a la costa no se encendieron dos de los Raptor del segundo anillo interno (en la IFT-7 no se encendió uno de los motores), aunque los otros once motores internos compensaron la pérdida. Uno de estos dos motores díscolos tampoco se encendió en el encendido de frenado final antes de la captura por la torre (en la IFT-7 sí se encendieron los 13 Raptor centrales en esta ignición). Por otro lado, el B15 siguió un perfil de aproximación en la etapa final más vertical que sus predecesores, evitando así que el escape de los motores cause daños importantes en la torre o en la plataforma de lanzamiento. Una vez más, las imágenes de la captura del Super Heavy fueron impresionantes.

Despegue de la IFT-8 (SpaceX).
El cohete más grande y potente del mundo alza el vuelo (SpaceX).
Despegue (SpaceX).

Con respecto a la segunda etapa, una fuga de propelentes cerca de los motores centrales provocó la explosión de uno de los tres Raptor de vacío (RVac), que a su vez causó el apagado de los tres motores centrales adaptados a nivel del mar. El empuje asimétrico ocasionó que la nave comenzase a girar sin control. El apagado de estos cuatro Raptor tuvo lugar entre los 8 minutos y 5 segundos y los 8 minutos y 9 segundos tras el despegue. A los 9 minutos y 9 segundos se apagó un quinto Raptor coincidiendo con la pérdida de imágenes desde la S34. A los 9 minutos y 24 segundos se apagó el último Raptor de la S34 y poco después SpaceX cortó la telemetría del vehículo en su transmisión (probablemente cuando se perdió la telemetría real). Tras alcanzar un apogeo de unos 146 kilómetros y una velocidad de 20 000 km/h, los restos de la S34 se vieron reentrando sobre las Bahamas. Aunque esta vez parece que ningún pedazo de tamaño considerable cayó fuera de la zona de exclusión para aeronaves, algo que sí ocurrió en la IFT-7, varios vuelos comerciales tuvieron que cambiar su rumbo para evitar los fragmentos, un incidente que, por mucho que sea minimizado por algunos fanboys de SpaceX, es muy serio y afecta al espacio aéreo internacional y de otros países. Lógicamente, y como no podía ser de otra forma, la FAA ha abierto una investigación por culpa de este grave suceso, que, recordemos, ya se produjo con la S34 y no debería convertirse en algo rutinario.

El B15 poco antes de ser capturado (SpaceX).
Espectacular imagen de la captura (SpaceX).
Los 33 Raptor antes del despegue (SpaceX).
Los 33 Raptor funcionando (SpaceX).

A pesar de que hay que recalcar que, por el momento, las misiones de la Starship son vuelos de prueba, el resultado de la misión IFT-8 deja un mal sabor de boca. La excusa de que se trata de un sistema en desarrollo no puede esgrimirse eternamente. Desde la IFT-4 a la IFT-6 la segunda etapa Starship logró alcanzar la trayectoria suborbital prevista y sobrevivió a la reentrada cada vez en mejores condiciones. La introducción de la Starship v2 con la S33 y su posterior pérdida supuso un paso atrás en el programa, pero en un sistema en desarrollo siempre es de esperar que se produzca algún fallo de tanto en cuanto. Por contra, la pérdida de la S34 es bastante más preocupante al haberse perdido por, aparentemente, otro fallo del sistema de propulsión muy parecido, si no idéntico (en la S33 las conducciones de propelentes se rompieron por culpa de fuertes vibraciones resonantes, ocasionando fugas y un posterior incendio). Está claro que los cambios introducidos a raíz de la pérdida de la S33 no han dado los frutos previstos. En concreto, urge pulir el funcionamiento de los RVac. Como resultado, a día de hoy la Starship sigue sin demostrar que es capaz de sobrevivir a la reentrada sin ningún daño estructural que impida su reutilización y, obviamente, todavía no ha alcanzado la órbita. La Starship v2 tampoco ha podido probar la efectividad de los numerosos cambios introducidos en su diseño.

Los motores de la S34 funcionando poco antes del fallo total (SpaceX).
Detalle del dispensador PEZ de Starlink de la v2 (SpaceX).
Colocando los modelos de Starlink V3 en la Starship v2 (SpaceX).
La S34 (SpaceX).

Si todo hubiese salido bien en esta misión, la siguiente, la IFT-9, habría sido la primera del sistema en alcanzar la órbita y quizá se habría intentado capturar la Starship con los brazos de la torre. Ahora esto no será posible y seguramente la IFT-9 repetirá, una vez más, la «aburrida» trayectoria suborbital de las últimas misiones. Eso sí, en la novena misión se empleará el B14, que llevará a cabo su segundo vuelo y se convertirá en el primer Super Heavy en ser reutilizado, superando un importante hito en la historia del programa. Ahora todas las esperanzas están puestas en la S35. Si no logra completar su misión con éxito, entonces sí que será el momento de empezar a preocuparse.

El B15/S34 en la rampa (SpaceX).
Pocos minutos antes del despegue (SpaceX).
Otra vista del lanzamiento (SpaceX).
El IFT-8 despega (SpaceX).
El B15 regresa a la costa(SpaceX).
Encendido de frenado del B15 (SpaceX).
El B15 capturado (SpaceX).


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