¿Es ‘Oumuamua un iceberg interestelar de hidrógeno?

Por Daniel Marín, el 4 junio, 2020. Categoría(s): Astronomía • Sistema Solar ✎ 61

En 2017 tuvimos noticia del primer objeto interestelar que pasaba por el sistema solar: 1I/‘Oumuamua. O, mejor dicho, el primero que detectamos con nuestros instrumentos. Al ser un objeto tan pequeño —de unos cien metros de longitud— que, además, no se acercó a la Tierra, los observatorios terrestres no pudieron sacar mucha información de este extraño intruso, solamente que su forma parecía ser inusualmente alargada y que presentaba una actividad prácticamente nula. Lamentablemente, ‘Oumuamua se fue para no volver y en estos momentos sigue una trayectoria hiperbólica de escape con una velocidad de 26 kilómetros por segundo que lo llevará fuera del sistema solar. Pero eso no es impedimento para que se sigan proponiendo teorías sobre su origen. La última de ellas viene de la mano de los astrónomos Darryl Seligman y Gregory Laughlin y es extraordinariamente curiosa. ¿Y si Oumuamua fuese en realidad un iceberg interestelar de hielo de hidrógeno?

Representación artística de ‘Oumuamua (Gemini Observatory/AURA/NSF/Joy Pollard).

La propuesta Seligman y Laughlin tiene como objetivo explicar el extraño comportamiento de ‘Oumuamua. Las observaciones indicaban que el objeto no se comportaba como un cometa, es decir, no desarrolló una coma ni una cola al estilo de lo que hacen estos cuerpos helados cuando pasan cerca del Sol. Sin embargo, al calcular su órbita con posterioridad se vio que algo la estaba perturbando. La explicación más sencilla, aliens aparte, era que alguna sustancia debía estar escapando de la superficie, alterando la trayectoria del cuerpo. Pero, ¿cómo reconciliar este dato con la falta de actividad observada?

Recordemos que los chorros se forman en los cometas principalmente debido a la sublimación de los hielos de agua, de dióxido de carbono y de monóxido de carbono. Las observaciones en el infrarrojo del telescopio espacial Spitzer no detectaron la presencia de dióxido de carbono o monóxido de carbono, así que solo nos queda el agua, que, de todas formas, es el compuesto más abundante de los tres en los cometas. Pero la energía que ‘Oumuamua recibió del Sol era simplemente insuficiente a la hora de generar la cantidad de vapor de agua necesaria para cambiar su órbita. La única opción que podía explicar la anomalía era la presión de la radiación de la luz solar, pero entonces ‘Oumuamua hubiera tenido que tener una densidad increíblemente baja. Seligman y Laughlin proponen que ‘Oumuamua podría ser una bola de hielo de hidrógeno molecular (H2). Dicho así a lo mejor no parece gran cosa, pero intenta recordar cuándo fue la última vez que oíste hablar de este tipo de hielo en un objeto del sistema solar. Ya te lo digo yo: nunca. La razón es que este hielo se sublima a una temperatura bajísima, de tan solo —270 ºC (unos 6 kelvin), por lo que el hidrógeno molecular solo lo vemos en estado gaseoso —o líquido—, nunca en estado sólido.

Forma y posición de ‘Oumuamua con respecto al sistema solar a medida que el hielo de hidrógeno se fue sublimando (Seligman et al.).

Si ‘Oumuamua fuese rico en este hielo, la sublimación al pasar por el Sol provocaría un cambio de trayectoria consistente con el observado. Solo haría falta que el 6 % de su superficie estuviese cubierto por este hielo para explicar la variación de trayectoria que hemos visto. Bien, ¿pero cómo se ha podido formar un objeto así? Evidentemente, no alrededor de una estrella. Solo en el medio interestelar se alcanzan las gélidas temperaturas requeridas para que se condense hielo de hidrógeno. En concreto, dentro de muchas nubes moleculares interestelares la temperatura es de casi 2,7 kelvin (salvo excepciones muy contadas, no puede ser inferior porque esta es la temperatura del fondo cósmico de microondas). ‘Oumuamua se habría formado en el interior de una de estas nubes más densas que no continuaron el proceso de colapso para dar lugar a una estrella. Su forma original sería más o menos esférica, pero al acercarse al Sol la sublimación habría esculpido un objeto alargado, lo que coincide con las observaciones. La teoría del «iceberg interestelar» tiene la ventaja de explicar también la velocidad de entrada al sistema solar de ‘Oumuamua, 26 km/s, que es prácticamente la misma con la que el Sol se mueve por el espacio interestelar. O sea, el Sol se habría topado con ‘Oumuamua, que estaba en reposo con respecto al medio interestelar, y no al revés.

Otra ventaja de esta teoría es que explica la supuesta alta frecuencia de estos objetos. Los análisis estadísticos de la visita de ‘Oumuamua sugieren que los objetos interestelares procedentes de otras estrellas tienen que ser mucho más comunes de lo esperado, un hecho que ha puesto en jaque a muchos teóricos. Pero si ‘Oumuamua es en realidad un cuerpo formado en el medio interestelar debería haber muchos objetos similares flotando por ahí en el medio interestelar. Por supuesto, ahora queda demostrar que esta teoría es cierta. Y, por el momento, todo indica que no lo es. No olvidemos que el segundo objeto interestelar descubierto, el cometa 2I/Borisov, se comporta como, bueno, como un cometa. En todo caso, de ser cierta la hipótesis de Seligman y Laughlin, ‘Oumuamua sería un iceberg del espacio interestelar y no un visitante de otro sistema planetario como pensábamos. La verdad no sé cuál de las dos opciones es más apasionante. Esperemos que la próxima vez que otro cuerpo similar pase por aquí tengamos una sonda como Comet Interceptor lista para explorarlo.

Referencias:

  • https://arxiv.org/pdf/2005.12932.pdf


61 Comentarios

  1. Si consideramos a Oumuamua como una boya interestelar, eso demuestra que somos viajeros en la nave Tierra junto con el Sol y todo el lastre que lo rodea. La Tierra es la única nave interestelar disponible, cuidemos que sus soportes de vida duren mil años mas!!

  2. Apasionante. Recuerdo una clase de no hace tantos años en la ESO a mi profesor de ciencias (daba a toda la ESO todas las materias de ciencias un profesor al que tengo en altísima estima) en la cual hablábamos de temperaturas de como para bajar la temperatura al mínimo había que detener la vibración de la partículas y que eso lo hacíamos a base de darles de hostias con láseres (imagino que no es del todo así pero no está en mis planes futuros estudiar física molecular para entender cómo bajamos a 1 kelvin las particulas) para que se estén quietos. Y que las temperaturas más bajas del universo rondaban los 3 kelvin. Y ahora aparece este sin vergüenza que con total naturalidad se mantiene por debajo de los 6 kelvin FASCINANTE, ¿lo he dicho ya? Bueno una vez más FASCINANTE.
    Y para colmo nos lo hemos encontrado nosotros por el camino, una pena que no haya quedado en órbita, una extremadamente excéntrica y de periodo largo para que pudiésemos enviar una sonda a investigarla.

    1. Si, yo me arme un lio con eso porque la velocidad de escape del Sol es de 617 km/s y Oumuamua venia con 26 km/s.
      Resulta que esa velocidad de escape del Sol es en su superficie. Esta velocidad de escape disminuye a medida que nos alejamos de el.
      Y 26 km/s es la velocidad que Oumuamua tiene ahora. Pero, su velocidad en el perihelio (el 9-9-17), cuando estuvo al minimo de 37.5 millones de km del Sol, fue de 87.7 km/s.
      Y resulta que aplicando la vieja formula de velocidad de escape (velocidad de escape es igual a la raiz cuadrada de [2 x la constante gravitacional x la masa del Sol / la distancia al sol]), la velocidad de escape del Sol a 37.5 millones de km es de 83.4 km/s. Asi que por un pelo (4 km/s) la velocidad de Oumuamua es mayor y se escapa.

      1. «Asi que por un pelo (4 km/s) la velocidad de Oumuamua es mayor y se escapa.»

        No es casualidad, un objeto que cae «desde el infinito» siempre va a tener en el periastro una velocidad igual o superior a la de escape. Si antes de la interacción el objeto no estaba en órbita solar, entonces la interacción es una órbita hiperbólica y el objeto «vuelve por donde ha venido» y a la misma velocidad. La captura orbital no es tan fácil, requiere que el visitante pierda energía, a través de interacciones con terceros cuerpos, pérdida de material por sublimación, cosas así.

        Lo mismo aplica dentro del sistema solar, si capturar objetos fuese tan fácil como que te pasen cerca, los planetas tendrían muchísimos más asteroides capturados a su alrededor.

        De hecho me encantaría que un día Daniel nos explicara bien cómo funcionan esos procesos de captura.

        Un saludo.

  3. Gracias Daniel, otra interesante información en tu blog. Lastima que no se pudo explorar y el próximo quizás no pase en muchos años.

    saludos jorge m.g.

  4. «…La explicación más sencilla, aliens aparte,…» jajajaja ahora me dieron ganas de volver a leer Cita con Rama. Excelente articulo, creo que mas apasionante es el Iceberg interestelar, asumiendo claro esta que nuestro sistema solar ya es el primer sistema planetario estudiado. Igual, que maravilla de articulo, felicitaciones Daniel.

  5. Otra de ignorante. El tema del movimiento es uno de los que se me atasca, como la teoría de la relatividad y mil cosas más. Osea, el universo tiene un movimiento de expansión, las galaxias tienen su movimiento cada una y, dentro de la nuestra, nuestro sistema solar tiene otro movimiento y, dentro de éste, los planetas con su rotaciones y traslaciones alrededor del Sol. Y ahora una piedra que está quieta, ¿Referente a qué?. Y lo peor, cómo coño hacen para enviar cualquier nave por ejemplo a Marte y que aterrice y todo con todo éste tema de los distintos movimientos?. No sé, pero claro, personas que dedican su vida a estudiar estas cosas.

    1. El movimiento del sol se calcula respecto a un grupo de estrellas vecinas, el movimiento de Oumuamua se calcula respecto al sol. Cuando se calculan las trayectorias de sondas dentro del sistema solar es con respecto a la Tierra, el Sol y el objeto de destino, es decir, todos objetos relativamente cercanos, que son influencias gravitacionales locales para la nave.

      1. De momento, unas u otras, más que ‘teorías’ parecen elucubraciones. Con cierto sentido, si, pero muy pilladas por los pelos…

        Siempre será más atractiva la idea de una nave alienígena navegando en modo ‘silencio radio’ para pasar desapercibida mientras estudia nuestro bonito sistema… ; )

    2. Todos los distintos movimientos son con respecto a un sistema de referencia arbitrario, el que nos resulte más conveniente para el caso.

      Por ejemplo, si hacemos de cuenta que la Vía Láctea «está inmóvil», el Sol se mueve alrededor del centro de la galaxia a una velocidad de 220 km/s con respecto al «inmóvil» centro de la galaxia.

      El medio interestelar en las vecindades del Sol, o sea el medio interestelar dentro de unos 100 pársecs (326 años luz) a la redonda del Sol, se mueve casi en sincronía con el Sol alrededor del «inmóvil» centro de la galaxia.

      Así es que, por conveniencia, ahora hacemos de cuenta que esa esfera de 100 pársecs de radio «está inmóvil», de ese modo resulta más fácil medir y/o expresar las velocidades relativas de las estrellas vecinas dentro de esta esfera.

      Dicho de mejor manera, a la velocidad promedio de las estrellas dentro de esta esfera la llamamos Sistema de Reposo Local (Local Standard of Rest), o sea, hacemos de cuenta que todo lo que se mueve a esa velocidad «está inmóvil».

      Y aquí se pone bueno. ‘Oumuamua vino en sentido contrario al avance del Sol (el avance del Sol en su órbita alrededor del centro de la galaxia). Así pues, tanto da decir que el Sol fue 26 km/s más rápido que ‘Oumuamua o que ‘Oumuamua fue 26 km/s más lento que el Sol.

      Y como casualmente el Sol se mueve unos 20 km/s más rápido que la velocidad promedio del medio interestelar circundante, podemos decir que ‘Oumuamua estaba (casi) inmóvil con respecto al Sistema de Reposo Local 🙂

  6. Pero, ¿Cómo se explicaría que la sublimación sea anisótropa, qué forme algo alargado?

    Nos arrepentiremos siempre de no enviar una sonda a mirarlo de cerca.

    1. Toma un objeto que no sea 100% esférico. P.e. un melón, una patata o un balón de rugby. Quítale ahora la capa exterior hasta una profundidad de 1 cm. Repite la operación n veces. Cuando más pequeño lo hagas, más alargado se convertirá.

      Si no lo ves claro, prueba a hacerlo en un papel con un objeto bidimensional.

      Ahora bien, la hipótesis del iceberg de hidrógeno es tan interesante como cogida por los pelos.

      Saludos

      1. Cuidado con la traducción y/o la interpretación de Massive Astrophysical Compact Halo Object.

        La propia definición considera «objetos» variopintos que van desde agujeros negros hasta planetas aislados. Y sí, un planeta es un cuerpo «masivo» en el sentido que tú has interpretado.

        Pero algo que ese artículo NO dice es que dentro de la categoría «agujeros negros» también están considerados los hipotéticos agujeros negros primordiales, que perfectamente podrían tener masas equivalentes a pequeños asteroides (e incluso muchísimo menos, pero estos tan diminutos ya se habrían evaporado por radiación Hawking).

        en.wikipedia.org/wiki/Primordial_black_hole

        Si un hipotético agujero negro primordial con la masa de un asteroide es considerado candidato a MACHO… entonces por simple lógica un asteroide interestelar también debería ser considerado candidato a MACHO.

        Y así es como yo lo entiendo, es decir, entiendo «masivo» como sinónimo de «que tiene masa», o sea, entiendo que un MACHO es un «objeto con masa compacto«… en oposición a un «objeto con masa disperso» como por ejemplo una nebulosa de gas.

        1. Va a haber que preguntarle qué entiende por MACHO a quien quiso pensar en la cantidad de MACHOs por descubrir en el Universo… Lo que dices es muy interesante, pero me falta el conocimiento suficiente para poder razonar si un agujero negro de tan poca masa debería ser un MACHO. ¿Hasta qué punto puede influir y hacernos pensar en «materia oscura»? Ni idea. Pero tienes toda la razón en al menos una cosa: si son MACHO, los asteroides también lo son.

          1. Los mini agujeros negros primordiales (uno de la masa de la Tierra tendría algo así como 1 centímetro de diámetro, me refiero al diámetro de su horizonte de eventos) y los micro agujeros negros primordiales (con masas en el rango de los asteroides) son candidatos viables a materia oscura… siempre que sean suficientemente numerosos y estén bien distribuidos por todo el halo galáctico, que es justamente lo que se piensa… y siempre y cuando existan, claro, de momento son hipotéticos 🙂

            Aquí tienes una entrada de Francis que va de agujerillos primordiales de masa similar a la del monte Everest, en el rango de los asteroides, vamos…
            https://francis.naukas.com/2018/03/26/posible-mecanismo-de-formacion-de-los-agujeros-negros-primordiales-como-materia-oscura/

            Pero nótese que el término MACHO brilla por su ausencia tanto en el texto de Francis como en las fuentes (papers) referenciadas. ¿Será que esos agujerillos son demasiado pequeños para ser considerados MACHOs? ¿Sí, no, por qué sí, por qué no…?

          2. Evidentemente ha de haber una cota (aunque sea más o menos arbitraria, pero cota al fin) para la masa mínima de lo que se considera un MACHO… de lo contrario hasta las partículas elementales del medio interestelar también serían MACHOs 😀

            Para poder ser candidato viable a materia oscura, un MACHO debe contribuir a la masa del halo galáctico y a la vez debe permanecer «oscuro», es decir, debe afectar gravitacionalmente a todas las estrellas en general y a ninguna en particular.

            O sea, debe no estar ligado a una estrella pues ésta es susceptible de sufrir perturbaciones que podríamos ver delatando la presencia del MACHO y automáticamente dejaría de ser un MACHO por definición.

            La definición de MACHO es inequívoca en cuanto a esas dos condiciones: el objeto debe ser «oscuro» y debe ser interestelar. Por contraste llama poderosamente la atención que la definición sea «difusa» a más no poder en cuanto al rango de masas y demás características del objeto.

            La definición parece estar diseñada deliberadamente para dar cabida a cualquier objeto compacto con masa… que sea detectable SOLAMENTE mediante la técnica de microlensing.

            Y aquí es cuando uno se ve obligado a leer entre líneas de la letra pequeña 🙂 Pasa que la técnica de microlensing progresa, permitiendo detectar MACHOs cada vez menos masivos.

            Eso podría «explicar» por qué no he podido encontrar dos cotas inferiores de masa que no se contradigan frontalmente. Y podría «explicar» el patrón emergente en mi búsqueda: que las cotas inferiores grosso modo decrecen cuanto más reciente es la fecha de la fuente.

            Ahora bien, si esa es «la explicación»… si la cota inferior de masa no está «fija» arbitrariamente sino que varía acompañando la progresiva precisión de los instrumentos… ¿por qué no he podido encontrar esta sencilla y breve «explicación» en sitio alguno?

            Más fácil: ¿por qué no he podido encontrar NINGUNA «explicación» para este difuso asunto? ¿Será que es tan obvia que no necesita ser dicha? ¿Será que se omite «por pudor» pues implica adentrarse en las cenagosas brumosidades taxonómicas de la Unión Astronómica Internacional?

            Veamos, dijo un ciego… Curiosamente, el «escalón inferior» mencionado explícitamente en todas partes es el planeta interestelar. Genial. Ahora bien, ¿y qué entendemos por «planeta»? ¡Ahá!

            Cabe suponer que un «planeta» interestelar de igual o superior masa que la Tierra no plantea ningún problema a nadie.

            ¿Pero qué tal uno con la masa de Plutón (0,18 veces la masa de nuestra Luna), es un «planeta» interestelar o un «planeta enano» interestelar?

            ¿Y qué tal uno con la masa de Ceres (0,013 veces la masa de nuestra Luna), es un «planeta enano» interestelar o un «asteroide grande» interestelar?

            No son preguntas baladí, porque lo que se lee aquí…
            https://en.wikipedia.org/wiki/Massive_compact_halo_object#Detection

            …no deja dudas de que un MACHO con 0,3 veces la masa de nuestra Luna es un MACHO. Y esa masa está en el mismo orden de magnitud que la de Plutón. Y la de Ceres es sólo 1 orden de magnitud menor. Y si de casualidad llega a ser correcta mi especulación de que la cota inferior decrece a medida que aumenta la precisión del microlensing, pues…

            ¿A que tenía miga la pregunta de Ricardo? 🙂

          3. Estoy contigo, Pelau. Es un tema de pura precisión fotométrica para la detección de las microlentes gravitacionales. Tu pregunta se responderá empíricamente cuando:
            – alguien descubra un MACHO lo suficientemente pequeño
            – esté disconforme con el nombre y le bautice de una manera distinta
            – el nuevo nombre se imponga en la comunidad científica.

            En cuanto a los planetas que circulan libremente por el espacio lo más recurrente es denominarlos «free floating planets», o «planemos». También vienen dados, principalmente, por nuestras capacidades fotométricas de detección de eventos de microlensing.

          4. Gracias por el enlace, Pelau. Me inclino a pensar que el motivo por el que no se suelen mencionar como MACHOs es por no ligar ambas hipótesis, al haberse formulado independientemente. Dado que, suponiendo que existan (me da que no, pero a saber), lo harían en tal cantidad que a pesar de su bajísima masa el total sí aportaría, en exclusiva o junto con otros cuerpos, la materia oscura observada, la hipótesis de los «primordiales» encaja a la perfección con la hipótesis de los MACHOs. Sin embargo, quien hable de MACHOs y mencione a los «primordiales» estaría reduciendo las posibilidades de la hipótesis (descartando que pueda haber muchos más MACHOs de otros tipos que los esperados, como una enorme cantidad de enanas blancas, por ejemplo).

            En cuanto al límite inferior de masa, entiendo que siempre y cuando se compense por el gran número de elementos de dicha masa que pudiese haber, quedaría aceptado. No obstante, sabemos que al menos en los sistemas planetarios y en las zonas de formación estelar, se produce un crecimiento oligárquico, que hace que al final la masa de los objetos más pequeños tienda a ser despreciable sobre el total.

            Con respecto a las partículas elementales y moléculas sueltas, debido al no ser lo suficientemente masivas por falta de cohesión, si bien pueden tener una cantidad de masa enorme, son fácilmente detectables cuando contienen elementos pesados como sombras contra el fondo oscuro. O bien hipotetizamos la existencia de gran cantidad de nubes de hidrógeno sin otros elementos, pero eso no concuerda con la evolución del Universo que hemos comprobado hasta ahora, o podemos descartarlas.

            En cuanto a la definición de planeta… en fin, qué le vamos a hacer. No veo por qué un planemo no es un planeta, y lo que es más curioso: cómo un planeta pueda considerarse después un planemo que a su vez vuelva a ser planeta, si en un par (o más) de carambolas cósmicas cambia de estrella.

          5. Lo del planeta yo lo veo más sencillo. Si orbita a algo gordo, planeta; si va por ahí a su bola y no es una enana marrón, planemo. Eso independientemente de cómo se haya formado o vaya a evolucionar. O sea, su situación actual.
            Obviamente no soy la IAU así que me podéis hacer poco o ningún caso.

  7. Otro tema:
    «Demuestran que ciertas formas de vida terrestre podrían tolerar la radiación ultravioleta en un exoplaneta
    Sigue a continuación una nota publicada hoy en la página web del CONICET, destacando el hallazgo realizado por el equipo científico dirigido por una investigadora del IAFE, que demostró que ciertos microorganismos podrían sobrevivir a las condiciones extremas que se cree que existen en la superficie del exoplaneta Próxima b.»

    http://argentinaenelespacio.blogspot.com/2020/06/descubren-que-formas-de-vida-terrestre.html?m=1

  8. No hay cola, no hay gases (ni hidrógeno, ni nada) punto.
    Ni hablar que por su trayectoria pasaría tan cerca de Sol como el cometa Halley, evaporando buena parte de su masa.
    Como se dice por acá, dejen de buscarla la 5ta pata al gato.

    1. Guau. Me encanta esta teoría.
      Perdonen mi ignorancia, son conjeturas de un observador que no conoce de la materia. Si el sol se mueve a esas velocidades y se topo con este cuerpo, por su relativa quietud, es de pensar que es un objeto muy antiguo en la galaxia?
      Sea cual fuera la respuesta me encantaría que se pueda estudiar el próximo que se detecte.
      Excelente nota Daniel!

      1. Lo has entendido al reves.
        A pesar de que el Sol se mueve (y con el todo el sistema solar) no se topo con este cuerpo. El Oumaumau entró en el Sistema Solar y ya va de salida debido a su alta velocidad (mayor que la relativa del Sol).

  9. Interesante, yo vi la noticia (bueno en realidad el titular) en estos y me dije a mi mismo: Daniel va a postear esto… La verdad ahora que lo leído no tenía ni idea de cuan interesante era la noticia..
    , gracias!

  10. Si no encontramos otro objeto similar a Oumuamua en los próximos milenios condenaremos a las futuras generaciones a una duda que les corroerá las entrañas.

    No haber explorado este singular objeto es el pecado original de la astronomía de nuestra era.

    1. Facinante entrada Daniel como simpre pero me párese lamentablemente que no haya voluntad política para desarrollar y lanzar una serie de sondas construidas expecialmente para intercetar estos cuerpos interstelares ojalá que la propuesta de la comet intercetar sea aprobada pronto y con suerte descubriremos cosas facinante del universo 😕

  11. Gracias por tan buena explicación Daniel. Con tu permiso lo publico en el Twitter del laboratorio de Física Aplicada I de la UMA @LABFIS0

  12. Leí esta noticia ayer en otro medio (creo que fue en la sección de ciencia de Europa Press). Lo del “iceberg interestelar” me trajo recuerdos del Titanic 🤣. Y es que entre entre icebergs, exoplanetas errantes, objetos del cinturón de Kuiper, partículas de alta energía, polvo interestelar y demás, cada vez se está poniendo mas chungo eso de viajar por el espacio interestelar a velocidades relativistas (si alguna vez somos capaces de alcanzar porcentajes realmente significativos de la velocidad de la luz, claro) sin pegarte un hostión contra uno de esos cuerpos, sin que la nave se te desintegre por chocar a esas velocidades con partículas de todo pelaje y condición o sin que te fría la radiación… Sí, ya sabemos que el espacio es grande, pero leche, mira que está concurrido.

    A este paso, o somos capaces de desarrollar tecnologías basadas en la métrica de Alcubierre o tendremos que contentarnos en un futuro lejano con largos viajes a un 25% de la velocidad de la luz en naves recubiertas por capas protectoras de cientos de metros de hielo y roca. Como la nave interestelar de “Cánticos de la lejana Tierra” de Arthur C. Clarke, que llevaba un gigantesco “escudo” de hielo en la proa para evitar colisiones catastróficas de partículas a la mitad de la velocidad de la luz.

    En fin, que no veo a la Federación Unida de Planetas a la vuelta de la esquina, la verdad… 😂😂😂

    Fuera de tonterías, fijo que mas de un científico daría un riñón y un testículo por poder analizar una muestra de ese hidrógeno molecular interestelar.

  13. “se non è vero, è ben trovato»

    Una buena ocasión para repensar lo que puede haber en el medio interestelar.
    ¿Hay instrumentos para detectar la radiación de hidrógeno sólido más allá del sistema solar?

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