Tres décadas de ‘un punto azul pálido’

Por Daniel Marín, el 14 febrero, 2020. Categoría(s): Astronáutica • Astronomía • NASA • Sistema Solar ✎ 92

Hay fotos icónicas y luego está la foto que el 14 de febrero de 1990 tomó la sonda Voyager 1 de la Tierra a más seis mil millones de kilómetros de distancia. La foto en sí no es nada impresionante, pero precisamente ahí radica su belleza. Nuestro planeta, junto con los miles de millones de seres humanos y otros seres vivos que vivimos en él, aparece como una pequeña mota azul en medio de la negrura del espacio. Un minúsculo, humilde e insignificante punto azul pálido (pale blue dot), como fue bautizado por Carl Sagan.

La imagen del Punto Azul Pálido procesada nuevamente (NASA/JPL-Caltech/Candy Hansen/William Kosmann/Kevin McGill).

El pequeño punto aparece justo en medio de un rayo de luz, pero, lejos de ser una señal de que nuestro planeta es importante, se trata de un simple artefacto de la óptica de la cámara de la Voyager. Otra cura de humildad. En realidad, la imagen del ‘punto azul pálido’ formaba parte de un retrato de los planetas del sistema solar. Aunque, finalmente, Mercurio y Marte se quedaron fuera de la foto de familia. Mercurio por encontrarse demasiado cerca del Sol y Marte por ser muy débil.

Una de las Voyager antes del lanzamiento (NASA).

La Voyager 1 había abandonado el plano de la eclíptica tras su sobrevuelo de Saturno en noviembre de 1980. A pesar de que seguía —y sigue— recabando datos sobre el viento solar y la heliosfera, su misión principal como sonda planetaria había terminado. Su posición por encima del plano de las órbitas de los planetas le permitía obtener una foto de conjunto de los principales cuerpos del sistema solar. Esta situación peculiar la había alcanzado como resultado del paso cercano de Titán, la por entonces enigmática luna de Saturno. El sobrevuelo modificó dramáticamente la trayectoria de la Voyager 1, provocando que abandonase la eclíptica. La NASA no tenía fondos para enviar a las dos Voyager a explorar otros mundos más allá de Saturno, así que decidió «sacrificar» la exploración de Plutón —sí, Plutón era uno de los posibles objetivos de la misión— por parte de la Voyager 1 a cambio de un sobrevuelo que pasase cerca de Titán. Por su parte, y después de su paso por Saturno en 1981, la Voyager 2 continuó hacia Urano y Neptuno, planetas que sobrevoló en 1986 y 1989, respectivamente.

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Sonda Voyager (NASA).

Precisamente, ya en 1981 Carl Sagan, junto con parte del equipo que había participado en la creación de los discos de oro de las Voyager, comenzó a presionar a la NASA y a los encargados de la misión para llevar a cabo esta sesión fotográfica. Gracias a la serie Cosmos, hoy en día todo el mundo asocia a Sagan con las Voyager, pero en realidad Sagan tuvo un papel muy marginal en el proyecto (colaboró con el equipo de la cámara y, por supuesto, fue el principal impulsor de la iniciativa del disco de oro de las Voyager, a su vez continuación del mensaje grabado en la placa de las Pioneer 10 y 11; sin embargo, no era investigador principal de ningún instrumento ni ocupaba un papel relevante en la jerarquía de la NASA). Para Sagan, tomar una imagen de la Tierra desde «fuera» —o sea, desde el exterior del sistema solar— serviría para que la humanidad tomase conciencia de nuestro insignificante lugar en el cosmos y de la necesidad de superar las pueriles diferencias que nos autoimponemos como barreras para hacer de este mundo un lugar mejor. Si la legendaria imagen de la «cánica azul» (blue marble) de la Tierra que tomó el Apolo 17 puso de relieve la fragilidad y belleza de nuestro planeta, esta fotografía iría más allá: además de bello y frágil, nuestro planeta es una pequeña mota en medio de la nada.

Plataforma de instrumentos de la Voyager con la cámara de pequeño angular en primer plano (el cilindro más largo). Encima se ve la cámara de gran angular (NASA).

Muchas otras sondas podían captar la Tierra desde millones de kilómetros de distancia como un simple punto —y, de hecho, lo siguen haciendo—, pero lo importante era el contexto. Sagan sabía que lo que hacía única una imagen así era que iba a ser tomada por un emisario de la humanidad que había sido enviado fuera del sistema solar. Sin embargo, Sagan no lo tuvo fácil y su idea se topó con mucha más resistencia de la esperada. Algunos de los investigadores principales de las Voyager y la cúpula de la NASA no veían con muy buenos ojos usar una nave extremadamente cara para tomar una serie de imágenes sin ningún valor científico. Sí, aunque parezca mentira, la imagen del punto azul pálido estuvo a punto de ser cancelada por que era ‘poco interesante’ (seguramente, el peso de los egos de los encargados de la misión jugó un papel nada despreciable en esta resistencia a la idea de Sagan; recordemos que, pese a su enorme fama y renombre, Sagan no tenía ni voz ni voto en el programa Voyager). Con el fin de darle un contenido científico a la propuesta y facilitar que fuese aprobada, el científico principal de las Voyager, Ed Stone, insistió en que las imágenes se usaran para estudiar la luz zodiacal y analizar la distribución de materia interplanetaria. Lamentablemente, en 1987 la Voyager 1 tomó varias imágenes del cinturón de asteroides para estudiar la distribución de polvo interplanetario en un intento de sondear la viabilidad de la idea de Sagan. Desgraciadamente, no detectó nada. ¿Por qué repetir un experimento que no había dado resultados?

Las dos cámaras de las Voyager recibían el nombre de ISS: Imaging Science Subsystem (NASA).

La principal crítica a la idea de Sagan y su equipo es que la sensible cámara Vidicon de la Voyager 1 —en realidad eran dos, una de gran angular y otra de pequeño angular— podría estropearse si se acercaba demasiado al Sol. El temor hubiera sido razonable de no ser porque la cámara ya no se iba a usar más después del sobrevuelo de Saturno. Otro inconveniente era el gasto de combustible y el coste: movilizar el equipo de la sonda para tomar la serie de imágenes no saldría gratis, aunque, evidentemente, el precio era insignificante en comparación con el presupuesto de la misión. Poco a poco, todas las posibles pegas fueron desapareciendo, aunque no sabemos si la propuesta hubiera salido adelante sin el decidido apoyo de Sagan, quien por entonces estaba en el zenit de su fama como divulgador científico. La NASA aceptó tomar la imagen después del encuentro de la Voyager 2 con Neptuno en 1989, ya que no quería que este pequeño proyecto interfiriese con el trabajo de los investigadores. No obstante, fue necesaria la intervención directa del administrador de la NASA Richard Truly para que la propuesta fuese aprobada en firme. Y es que Sagan y su equipo tenían prisa. El generador de radioisótopos (RTG) de la Voyager 1 cada vez producía menos electricidad. Si esperaban demasiado, era posible que no quedase potencia suficiente para activar la cámara, grabar las imágenes en la cinta magnética y mandarlas a la Tierra.

Perspectiva del sistema solar desde la Voyager 1 y las imágenes tomadas. El ángulo con respecto a la eclíptica es de unos 32º (NASA/JPL).

Una vez recibida la autorización, las investigadoras Candy Hansen (del JPL) y Carolyn Porco (Universidad de Arizona) calcularon los tiempos de exposición necesarios para cada planeta según las características de la cámara de la Voyager 1. Porco, que se había unido al equipo de la cámara de la Voyager en 1983, había tenido la misma idea que Sagan de forma independiente sin saber que Carl estaba promoviendo la idea. En 1988 Porco se enteró de la propuesta de Sagan y se sumó a la misma. Posteriormente, sería la encargada de la cámara ISS de la sonda Cassini y llevaría a cabo su propio ‘punto azul pálido’ desde la órbita de Saturno.

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El retrato de familia de la Voyager 1 en 1990 (NASA/JPL).

El cálculo de exposiciones era fundamental para evitar que los planetas se viesen borrosos o que no se distinguiesen entre el negro del espacio. Curiosamente, esta tarea era bastante complicada porque existía cierta incertidumbre con respecto al albedo de cada planeta en las longitudes de onda de los filtros de la cámara de las Voyager. Se decidió no fotografiar a Mercurio por estar demasiado cerca del Sol. De acuerdo con la base científica de la propuesta, la sonda fotografiaría las zonas cercanas al Sol para estudiar la distribución de partículas interplanetarias, pero, por seguridad, usaría el menor tiempo de exposición posible (1/200) y las imágenes se tomarían con el filtro de metano (el más oscuro). En estas condiciones, Mercurio era invisible. Hansen y Porco calcularon que, desde la Voyager 1, la Tierra y Venus tendrían un tamaño aparente 1,4 y 1,3 píxeles respectivamente. Sin embargo, ambos planetas ocuparían menos espacio (0,12 píxeles en el caso de la Tierra) al verse como crecientes desde la posición de la Voyager (aunque, lógicamente, la nave no podría resolver la forma de los planetas). La icónica fotografía de la Tierra se obtuvo a partir de tres fotografías de 0,72, 0,48 y 0,72 segundos de exposición con los filtros azul, verde y violeta (que a veces se denomina ‘azul’ en alguna documentación), respectivamente. La Luna era demasiado débil para que se pudiese distinguir como un objeto separado.

Los seis planetas vistos por la Voyager 1 en 1990 (Venus, Tierra, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) (NASA/JPL).

El Sol ocupaba 3,3 píxeles en la cámara de gran angular y 40 píxeles en la de pequeño angular. Por su parte, Marte no pudo fotografiarse porque los encargados de la misión se dieron cuenta demasiado tarde de que el planeta se vería muy débil a través de los filtros de color de la cámara. Cuando fueron conscientes del fallo ya se había planificado al detalle la secuencia de instrucciones para realizar las fotografías. Modificarla hubiese supuesto un retraso inaceptable, así que el planeta rojo se quedaría fuera del retrato, aunque se fotografiaría la zona en la que se hallaba de todas formas. La cámara no tendría ningún problema en captar Júpiter y Saturno, que ocupaban un píxel aproximadamente, pero Urano y Neptuno eran tan débiles que las imágenes requerirían quince segundos de exposición, por lo que saldrían ligeramente movidos por culpa del movimiento de rotación la nave.

El retrato de familia del sistema solar de la Voyager 1, sin Mercurio y Marte (NASA).

Finalmente, la vieja nave activó su cámara el 14 de febrero de 1990. Tras calentar las dos cámaras durante tres horas, la plataforma de instrumentos se movió para apuntar hacia los planetas siguiendo la secuencia prevista: primero captó Neptuno, luego Urano, seguido de Marte, el Sol, Júpiter, la Tierra y Venus. Sesenta imágenes en total. La imagen de la Tierra se tomó a las 04:48 UTC. 34 minutos después, y una vez cumplida su misión, la cámara de la Voyager 1 se apagó para siempre. No obstante, hubo que esperar al 1 de mayo de 1990 para que la Voyager transmitiese a la Tierra las últimas imágenes del retrato.

Pese a los esfuerzos de relaciones públicas de la NASA, las fotografías tuvieron un modesto impacto entre el público. Al fin y al cabo, solo eran seis imágenes de pequeños puntos borrosos en medio de un fondo negro. Habría que esperar a 1994, cuando Sagan publicó su libro Un punto azul pálido: Una visión del futuro humano en el espacio para que se volviesen realmente famosas, en especial la foto de la Tierra. La fotografía de nuestro planeta pasó a ser parte del legado de nuestra especie y un símbolo de lo lejos, literalmente, que hemos llegado. Pese a todo, tres décadas después la humanidad no ha aprendido la principal lección de la imagen del punto azul pálido, más bien todo lo contrario. Una imagen que nos recuerda que todos los humanos habitamos el mismo planeta diminuto y frágil; y que las diferencias políticas o culturales son insignificantes y ridículas comparadas con la inmensidad del espacio.

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La Tierra vista como un punto azul pálido por la Voyager 1 en 1990 (NASA/JPL).

Echemos otro vistazo a ese puntito. Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros. Sobre él ha transcurrido y transcurre la vida de todas las personas a las que queremos, la gente que conocemos o de la que hemos oído hablar y, en definitiva, de todo aquel que ha existido. En ella conviven nuestra alegría y nuestro sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cazadores y forrajeadores, héroes y cobardes, creadores y destructores de civilización, reyes y campesinos, jóvenes parejas de enamorados, madres y padres, esperanzadores infantes, inventores y exploradores, profesores de ética, políticos corruptos, superstars, «líderes supremos», santos y pecadores de toda la historia de nuestra especie han vivido ahí… sobre una mota de polvo suspendida en un haz de luz solar.

Carl Sagan

Referencias:

  • https://www.jpl.nasa.gov/news/news.php?feature=7593
  • https://solarsystem.nasa.gov/resources/536/voyager-1s-pale-blue-dot/
  • https://blogs.scientificamerican.com/observations/how-the-celebrated-pale-blue-dot-image-came-to-be/


92 Comentarios

  1. Quizá la imagen de más impacto para animar a cuidar de nuestro planeta y de los que viajamos en él. Pero a la vista está que su impulso durante treinta años no es suficiente.

    Vivimos en un punto azul con fiebre y, como demuestra esta foto, el médico, si lo hay, está demasiado lejos. O espabilamos en aprender a curarnos por nosotros mismos, o no habrá escapatoria.

    1. La humanidad nunca ha estado mejor que ahora. Hay más democracias liberales que nunca. Mayor porcentaje de alfabetizados. Mayor esperanza de vida. La pobreza extrema está a punto de desaparecer.

      Por supuesto, no debemos bajar la guardia, pero de momento el progreso material y ético de la humanidad es innegable. Esperemos que continúe.

      1. El progreso material se está haciendo a costa de llevar las condiciones climáticas a un punto irreversible.

        Me gustaría equivocarme, pero pienso que el progreso ético no llegará a tiempo de poder revertir la tendencia.

        Cuando las circunstancias obliguen a luchar por la supervivencia, veo más probable que ganen los que tengan menos escrúpulos.

        1. Puedes dejar de preocuparte, porque estás completamente equivocado. 🙂

          El siguiente gráfico, cuyo autor no es nada sospechoso de «negacionismo», indica que el calentamiento global está transcurriendo por la zona más fría del abanico predictivo de los modelos del IPCC. O sea, que no hay motivos para preocuparse, especialmente si tenemos en cuenta que la parte inferior del abanico de las predicciones es casi plana (o sea, que implica un calentamiento minúsculo).

          http://www.climate-lab-book.ac.uk/files/2014/01/fig-nearterm_all_UPDATE_2018-panela-1.png

          1. Parece que el objetivo es que no nos preocupemos. Así no se buscan responsabilidades.

            Lo de menos, para los negacionistas, es que se solucione, quizá porque en un mundo en caos, gobernado por las armas, ellos tendrán aún más poder.

          2. Preocuparse por problemas imaginarios puede llegar a tener consecuencias desastrosas. Un ejemplo histórico lo tenemos en la caza de brujas que condujo a la tortura y ejecución de decenas de miles de europeos. Y todo por creer en un peligro ficticio cuya «responsabilidad» se atribuía a unas señoras que volaban montadas en escobas.

          3. Si, Rawandi, ya estoy soñando un mundo al revés, como en la canción de Paco Ibáñez:

            «Erase una vez
            Un lobito bueno
            Al que maltrataban
            Todos los corderos»

          4. Vaya, qué acertadísima comparación de «problemas imaginarios», Rawandi, me dejas más tranquilo.

            Lástima que esta entrada de 2020 de ese mismo blog pinta un panorama un poooco diferente a la lectura que TÚ haces de ese gráfico.

          5. Es que ya en los comentarios de esta entrada de Francis quedó claro quién está «imaginando» cosas: Francis y todos los que intentamos hacerte ver que tu lectura de los datos es parcial y sesgada.

            Hagámoslo más fácil aún. Pasémonos por el arco olímpico no sólo algunos sino a todos los datos, y reduzcamos así todo el «problema imaginario» a una apuesta en la que nos jugamos la habitabilidad del planeta, una minucia.

            Si los «alarmistas» están equivocados… no pasa nada… un poco de circo mediático estelarizado por adolescentes autistas, algunos impuestos presuntamente artificiales, lo usual.

            Si los «negacionistas» están equivocados… lo admitirán cuando sea insultantemente obvio, dolorosamente palpable… no antes… y entonces será demasiado tarde para tomar medidas.

            Pero nada, mejor pensar en positivo como siempre hacen los más excelsos estrategas. Todo va a salir bien por la simple razón de que la otra parte está indudablemente equivocada. El problema no existe, es imaginario. Listo. Mi perezoso culo ya puede respirar tranquilo.

        2. La lucha por la supervivencia dificulta los excesos a la gente sin escrúpulos, a todos los niveles. Respecto a la contaminación, por ejemplo, antes no pasaba nada. Había barra libre. Después, empezó a haber multas simbólicas. Hoy, ya son más serias. Pronto los que contaminan empezarán a ir a la cárcel. Según crece la conciencia del daño que provocan los que menos escrúpulos tienen, más cuesta arriba se les hace el camino. Y la supervivencia es una fuerza poderosísima, capaz de vencer cualquier resistencia social o personal.

          1. No parece que la situación evolucione en ese sentido viendo negacionistas como Trump y Bolsonaro en lo más alto del poder.

          2. Pues son un claro síntoma de cambio, aunque no lo deseen. El capitalismo, en la fase imperialista, tiende al fascismo. Es la respuesta de emergencia, lo cual no se veía (a tan vasta escala) desde comienzos del siglo veinte, tras la respuesta a la oleada de revoluciones que se dieron. Gracias al mercado que trajo la segunda guerra mundial, primero; y la caída de los países socialistas, después; el capitalismo tuvo un balón de oxígeno que aprovechó para volver, aunque con un menor grado de libertad, a las formas parlamentarias, y ese ciclo se está acabando, a pesar de que el grado de contestación actual es menor que entonces. La ciencia y la economía no han dejado de avanzar, agudizando las tensiones entre los nuevos métodos organizativos y los viejos esquemas de organización social y de propiedad. El reloj de la Historia sigue avanzando, y tras la noche llegará el día…

          3. Estoy de acuerdo en que avanzamos en ciclos. En los periodos de luz se logran más avances sociales que lo que se pierde en los periodos de oscuridad. Pero el calentamiento global puede ser la noche más larga. Si no despertamos ya, antes de que el calentamiento sea irreversible, una buena parte de la humanidad y de las especies de la Tierra se perderán para siempre.

            Saludos cordiales.

    2. Podemos intentar alargar nuestro tiempo en el universo, pero las actuales expectativas es de una muerte segura para los seres vivos. Más allá del calentamiento global o las amenazas nucleares, hay meteoritos gigantes, supernovas, cambios en el sol. La física tiene sus límites y si tuviéramos que huir a un lugar alternativo habitable, nos llevaría miles de años. Por lo que ya estamos atrapados.

      Evidentemente, no nos conformaremos e intentaremos luchar contra ello. De la misma manera que algunos creerán que se puede viajar en el tiempo, o superar la velocidad de la luz o quizás simplemente acercarse.

      Vivimos en una trampa mortal, en un space-scape-room gigantesco. En la soledad de las inmensas distancias del universo, y de la lenta luz para llevarnos a algún lado o comunicarnos.

      Te imaginas un ser humano en Andrómeda, que es la más cercana y tener que esperar 2.5 millones de años para enviarle un email? Qué clase de colonización sería posible? Sólo una en la que sabemos que nuestros hermanos están lejos y que jamás podremos llegar a conocerlos.

      Al final, todo esto me hace pensar, que se parece a una simulación de ordenador, con un ordenador muy lento y cuya ‘frecuencia de reloj’ es de 300.000 km/s.

      Ojalá la velocidad de la luz fuera 1.000.000 de veces más rápida. Podríamos hacer muchas más cosas. Aunque no quiero imaginar los inconvenientes.

      1. La muerte es segura para los individuos, pero la vida, gracias a la reproducción, a la máxima escala de tiempo que conocemos, yo la considero inmortal.

        En este momento excepcional de la humanidad tenemos los conocimientos suficientes para reproducir la vida terrestre en entornos acondicionados artificialmente. Hay materia de sobra en nuestro sistema para realizarlo.

        «Solo» nos falta sobrevivir a la extinción, quizá 100 años más, para expandirnos por el sistema solar. Si no la cagamos antes con el cambio climático, la mayor amenaza para el planeta desde la última gran extinción.

        1. Nada es inmortal. Ni lo que sustenta lo que vemos : los átomos de todo el universo.
          https://www.youtube.com/watch?v=uD4izuDMUQA&t=9s
          Vivimos en una caja sin escapatoria. Todo desaparecerá, por mucho que intentemos ir lejos. Nuestro conocimiento, nuestra tecnología, nosotros, … todo.
          Sí : será dentro de millones y millones de años, pero llegará.
          Ojalá pudiéramos escapar a nuestro destino …

          1. Habría que preguntarle a los misteriosamente desaparecidos constructores originales de «la red de metro agujerodegusánica» de Contacto… o a Multivac 🙂

          2. Si se puede los Multiversos puesto por Pelau, son muy posibles…además de ese maravilloso cuento de Asimov…»la Ultima Pregunta…»

            ¿Tiene final un rueda?

  2. Esta foto es una cura de humildad, sin duda…

    Pero ese modesto «punto azul» contiene, que sepamos, el mayor prodigio de la naturaleza, esto es, la vida… No hemos encontrado, hasta ahora, ni una sola bacteria en ninguno de los mundos que estudiamos afanosamente. Y dentro de ese prodigio que es la vida, hay un ser con capacidad intelectiva, nosotros los humanos.

    Es fundamental el estudio, el análisis, el conocimiento de todos los mundos que podamos. Pero creo que nos va a costar mucho hallar un planeta, un punto azul en el que se den tantas condiciones, casi casuales, que combinadas nos permiten existir… Por favor, amémoslo como se ama a una madre!

    Es nuestro deber cuidar este planeta y ceder este «punto azul pálido» en las mejores condiciones a las generaciones futuras…

    1. Bueno, hay polémica sobre esas cuestiones… es probable que ya hayamos encontrado bacterias fosilizadas en meteoritos de Marte, y tenemos también indicios de vida pasada y/o presente en Marte. Por no hablar de Titán… Y en cuanto a la capacidad intelectiva, sin duda los humanos destacamos notablemente entre los demás, pero muchos otros animales, en menor medida, también la tienen. La vida tiene mucha más capacidad de la que por lo general se le atribuye.

      1. Si, YAG, probablemente haya habido vida en Marte. Soy de los que desean se encuentre «algo» en el planeta rojo, o en la atmósfera de Venus o, si, en Titán, o en el océano debajo de la capa de hielo de la luna Europa, pero de momento… de momento, no hay nada demostrado. Indicios no son pruebas y creo que en Ciencia esto es especialmente cierto. Por tanto, mientras no se demuestre lo contrario, nuestro «píxel pálido» es el «campeón» indiscutible de la vida… Encontrar «algo» en otro sitio que no sea el planeta Tierra sería uno de los mayores hallazgos de la humanidad, sin duda…

        En cuanto a «vida intelectiva» no me refiero a que seamos la única especie con capacidad organizativa y sistemas complejos, pero quizá convengamos en que somos los únicos con capacidad, permíteme, de «trascender» y de hacernos ciertas preguntas sobre la existencia de nosotros mismos y de aquello que nos rodea…

        Un saludo.

        1. Son solamente indicios, cierto… pero indicios que aconsejan prudencia. Mientras no se demuestre algo, no se puede afirmar. Tal vez la Tierra, que desde luego es un lugar prolífico para la vida, no sea el campeón indiscutible. Tal vez Marte lo fue en medida parecida a lo que hoy lo es la Tierra. Tal vez, otros planetas (exo, está claro) tengan una biosfera con mayor producción primaria y diversidad que la nuestra hoy día. Llevamos ya demasiado tiempo tendiendo a pensar en la Tierra como un lugar especial, y a medida que avanzamos en nuestro conocimiento vamos descubriendo que es un lugar magnífico (y al que nos hemos adaptado, no hay que olvidarlo), pero no necesariamente sea el lugar. Quizás, ni siquiera en el plano biológico, la Tierra sea el centro del Universo.

          Permíteme añadir una restricción a tu propuesta. Convengamos en que somos los únicos conocidos con capacidad de trascender y de hacernos ciertas preguntas sobre la existencia de nosotros mismos y de aquello que nos rodea.

          Un afectuoso saludo, SB.

          1. Muy interesante!

            Tomo buena nota (aunque mi planeta favorito seguirá siendo éste cuya biosfera compartimos…).

            Ojalá en lo que nos queda de vida haya alguna constatación de esos «indicios»….Me haría inmensamente feliz. Y la «bola extra», como diría Daniel Marín, sería recibir, vía SETI por ejemplo, alguna señal de vida inteligente…

            Veremos…

            Un abrazo, YAG!

    1. https://en.wikipedia.org/wiki/Pale_Blue_Dot

      «In the photograph, Earth’s apparent size is less than a pixel; the planet appears as a tiny dot against the vastness of space, among bands of sunlight reflected by the camera

      En la fotografía, el tamaño aparente de la Tierra es inferior a un píxel; el planeta aparece como un pequeño punto contra la inmensidad del espacio, entre bandas de luz solar reflejadas por la cámara.

    1. Bueno, una cosa es que en la teoría ocupe un píxel, por puro tamaño aparente, pero luego por temas de difracción y defectos en la óptica, etc, ocupe más de un pixel.

      También habría que tener vista de lince ¿tú distingues pixeles individuales en tus fotos?

    2. Sí se vería cuadrada, en una foto individual. Pero como dice Pochimax, por difracción, defectos… no siempre encaja en un pixel, sino que va un poco a uno y otro a otro. Y sí, nuestra vista no da para tanto, pero nuestros cálculos sí. La informática es lo que tiene. Las observaciones en el tiempo permiten aumentar la información sobre el sistema. Un planeta, a medida que rote, brilla más o menos si su superficie varía, porque no es lo mismo la tierra que los océanos, por ejemplo. Una vez averiguamos su ritmo de rotación, podemos reconstruir un pequeño mapa del planeta. Recomiendo leer el artículo entero que Daniel ha escrito sobre ELF, pero si no, puedes empezar a leer desde aquí.

  3. Hola! Muy buen artículo, como siempre.
    Hace un tiempo encontré un vídeo en el que aparecía Carl Sagan explicando cómo se las habían ingeniado para hacer saber a quien se encontrase alguno de los discos de oro donde está la Tierra, pero ahora soy incapaz de encontrarlo. Concretamente se lo explicaba a un grupo de niños, osea que era una explicación asequible, alguien sabe del vídeo en cuestión o podría pasarme algún link donde pueda informarme sobre el tema? Me parece fascinante. Gracias de adelantado.

  4. No sé si coincidiréis conmigo, pero las Voyager están entre los artefactos más elegantes y bonitos que hemos enviado nunca al espacio. A pesar de estar concebidas simplemente para realizar su función, huyendo de todo artificio estético, resultan delicadas y estilosas. Tal vez sea precisamente por esa simplicidad y devoción por la funcionalidad, por lo que resultan tan maravillosas. Al menos a mí me lo parecen.

  5. Fuera de tema.

    Este año se cumplen 100 años del nacimiento de Bradbury y Asimov.
    Se reeditan Crónicas Marcianas y otros cuentos por parte de la editorial Minotauro.
    Hay varios artículos publicados esta semana que comentan y anticipan este evento.
    Les dejo unos enlaces.
    El primero es el prólogo de Borges de la primera edición de Minotauro de Crónicas Marcianas.
    Finalmente un video y un artículo en que Clarke, Bradbury, Sagan y otros asistieron a una conferencia en Caltech en el ’71 en relación a la misión de la Mariner 9.

    https://www.pagina12.com.ar/247594-el-prologo-de-borges-a-la-primera-edicion-de-cronicas-marcia

    https://culto.latercera.com/2020/02/15/regreso-editorial-minotauro/amp/

    https://youtu.be/fmNMt0ADuBc

    https://www.brainpickings.org/2012/08/20/mars-and-the-mind-of-man-sagan-bradbury-clarke-caltech-1971/

    1. Cuando un general romano lograba una gran victoria militar, el César podía concederle un Triunfo: eso significaba una entrada en la ciudad en loor de multitudes.
      El general en cuestión, iba desfilando entre los vítores de los ciudadanos romanos montado en una cuádriga.
      También iba en el carro un sirviente que sujetaba una corona de laurel unos centímetros por encima de la cabeza del general, mientras le susurraba al oído la frase…

      «Mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre».

      …con el objetivo de evitar que sus logros le llevasen a creerse una divinidad.

      http://caesarimperator.blogspot.com/2010/12/caesar-imperator.html?m=1

      Uh, lo que quiero decir es que habría que empezar a pensar en un desfile parecido para Elon, ¿no?
      Dados sus logros, pronto necesitará que alguien le recuerde regularmente que es un simple mortal.

      Podría ir montado a horcajadas en uno de sus cohetes, agitando un sombrero tejano, como en la película «Dr. Strangelove», con Jeff Bezos sentado detrás suyo sujetando la corona de laurel y susurrando al oído de Elon:
      «Recuerda que sólo eres un hombre» y «Soy más rico que tú».

        1. Pero al menos, es gloria, pasajera o no.

          La miseria también es pasajera. ¿Cuál prefieres?

          Hablando de miseria, en los últimos 6 meses, Jeff ha vendido más de 6000 millones en acciones de Amazon. Creo que, después de impuestos, le quedarán unos 5000 M$ limpios.

          Impresionante. ¿Cuánto de este dinero irá a Blue Origin y para construir qué? ¡Dinos algo, Jeff!

  6. Ventajas de la arquitectura FFSC metalox:

    En lo referente al metano como fuel:
    – Es el combustible líquido para cohetes más económico. Más que el keroseno y mucho más que el hidrógeno o los hipergólicos.
    Los propelentes sólidos ni siquiera se consideran.

    – Su manejo es menos problemático que el hidrógeno, que implica complicaciones en el cohete y en la rampa de lanzamiento y elevados gastos de operación.

    – Es apto para motores reutilizables debido a que produce muy poca carbonilla.

    – Una vez e el espacio, no necesita refrigeración activa (es decir, gasto de energía) para mantener la temperatura y reducir la evaporación al mínimo. Basta con sistemas pasivos.

    – Puede producirse en Marte mediante un proceso sencillo, siempre y cuando se disponga de las materias primas necesarias (agua, CO2…).

    *****

    Interludio:
    ¿Cuán potente es un motor cohético?

    – La TurboBomba del Raptor tiene una potencia de 74,6 MW (100.000 HP). Bueno, en realidad son 2 turbobombas.

    – La TB del Merlin produce 10.000 HP.

    – La TB del RD-171 produce 192 MW (257.000 HP); equivalente a tres rompehielos nucleares.

    Y eso es la potencia de la turbobomba que alimenta el motor, no la potencia del motor.

    – SSME/RS-25: Las turbobombas (lleva 2) de fuel y oxidante desarrollan 69.000 HP y 25.000 HP, respectivamente (total: 94.000 HP).
    Empuje en vacío de 512.300 libras, equivalente a más de 12.000.000 HP.

    «Even though the SSME weighs 1/7 as much as a locomotive engine, its fuel pump (whose main shaft rotates at 37,000 rpm) delivers as much horsepower as 28 locomotives, while its oxidizer pump delivers the equivalent for 11 more.

    The discharge pressure of an SSME high-pressure fuel turbopump could send a column of liquid hydrogen 36 miles in the air.

    Coolant travels through the MCC in 2 ms, increasing its temperature by 400° F.»

    – RS-68A: Produces more than 17 million horsepower.
    One RS-68 fuel pump is equal to the power of 16 locomotives.

    *****

    – FFSC produce una temperatura más baja en las bombas de combustible y oxidante y una menor presión. Esa es una gran ventaja de cara a la reutilización, un entorno operativo menos dañino para la turbomaquinaria y el plumbing (tuberías) comparado con un ciclo ORSC estándar.

    – Además, FFSC elimina la necesidad de un sello de turbina interpropelente porque lleva dos turbobombas: una propulsa el fuel y la otra el oxidante.
    En los motores con una sola TB, ésta debe propulsar las bombas de fuel y oxidante mediante el mismo eje. Se necesita un sellado para evitar que se mezclen el fuel y el oxidante (lo que tendría resultados funestos).

    – La gasificación completa del oxígeno y del metano (Full Flow Gas-Gas Staged Combustion) elimina la necesidad de inyectores complejos (reduce tiempo de desarrollo y coste de fabricación).

    1. – 2009. En los primeros conceptos, Raptor era un motor HidroLox de ciclo FRSC (Fuel Rich, como el SSME del Shuttle), sólo para etapas superiores, con un empuje de 67 t y un ISP de 470 s en vacío.

      El motor previsto para la primera etapa era el Merlin-2 KeroLox, un derivado del Merlin-1D de tamaño Saturno V, con ~770 t de empuje y un ISP de 285 – 321 s.

      Esta combinación de motores iba a propulsar al cohete Falcon XX (10 m de diámetro y 140 t a LEO). O, al menos, esos eran los planes de SpX en 2010:
      spaceflight101.com/spacex-launch-vehicle-concepts-designs/

      Es decir, un cohete con:
      – dos combustibles diferentes (keroseno, hidrógeno),
      – dos motores radicalmente diferentes,
      – con motores gigantes en vez de múltiples motores medianos.

      Este cohete no cumple las directrices de costes del Evangelio según Elon:
      – un único fuel,
      – un único motor (en versiones SL y Vacío) para boosters y etapas superiores
      – múltiples motores de tamaño optimizado para T/W (empuje/peso). Eso reduce el coste de desarrollo, permite fabricar muchas unidades, reduciendo mucho el coste por unidad y permite capacidad de Engine-Out (tolerancia a la pérdida de uno o varios motores durante la misión)

      http://spaceflight101.com/spx/spacex-raptor/

      – 2012. El diseño cambia radicalmente hacia un motor MethaLox FFSC (Full Flow) capaz de propulsar tanto boosters como etapas superiores.

      – 2014. Primeros tests de Inyectores en el centro Stennis de la NASA.

      – 2015. Tests de Preburners (pre-quemadores).

      – 2016. Primer motor integrado en McGregor. (A escala: 100 t de empuje)

      Septiembre 2016: Primer encendido del Raptor subescala (unos días antes del fundacional IAC’2016, donde se reveló el ITS/BFR/Starship)

      – 2017. El motor de pruebas alcanza los 200 bares de presión en la cámara de combustión.

      – 2019. Enero/febrero: Primer encendido del Raptor tamaño completo a 250 bares. Uno de los motores alcanza 268 bares.

      Julio/Agosto: Saltos del StarHopper. La pluma del Raptor surca los cielos por primera vez.

      Diciembre: Raptor SN17 en McGregor.

      – 2020:

  7. Cuando vuelva como v’ger que Kirk nos asista. Algunos opinan que es la semilla de los borg. Bromas a parte… excelente articulo como siempre. Siempre me llamó la atención que la nasa fuera tan reticente a tomar la, las imágenes. Como bien indicas, no hemos aprendido nada. Pero el texto que empieza «Echemos otro vistazo a ese puntito» debería remover consciencias.

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