Los renovados planes lunares de SpaceX con la nueva BFS

En febrero de 2017 SpaceX dio uno de sus habituales golpes de efecto anunciando mandaría a dos turistas alrededor de la Luna usando la nave Dragon 2 y el cohete Falcon Heavy. Los plazos, incluso teniendo en cuenta de que hablamos de «tiempo de Musk», eran igual de sorprendentes. No en vano, la misión hubiera debido tener lugar a lo largo del presente año. La fecha elegida para el anuncio no fue casual. La nueva administración Trump acababa de llegar a la Casa Blanca y puso en marcha un proceso de revisión de los planes de la NASA, especialmente los relativos al proyecto SLS/Orión. Como resultado, la administración Trump flirteó con la idea de lanzar la primera misión del SLS con astronautas a bordo para 2019. En este contexto, el anuncio de SpaceX era toda una declaración de intenciones. Finalmente la realidad se impuso y SpaceX renunció silenciosamente a su misión lunar ante la perspectiva de certificar el Falcon Heavy para vuelos tripulados. Un año después del anuncio de sus planes lunares Elon Musk declaró que centrarían sus esfuerzos en el futuro cohete gigante BFR.

El nuevo BFS alrededor de la Luna con los siete motores Raptor encendidos (SpaceX).

Desde entonces no se supo nada más de los planes lunares, pero el 13 de septiembre SpaceX volvió a anunciar —cómo no, por sorpresa— que retomaba el asunto de los vuelos turísticos a nuestro satélite con un críptico twit acompañado de una bella imagen de la nave BFS alrededor de la Luna. La noticia en sí no ha sorprendido demasiado porque, como hemos dicho, el propio Musk ya había dicho que el BFR se usaría para misiones lunares, aunque esta es la primera confirmación oficial. No. Lo que ha sorprendido a todos es el nuevo diseño del BFS, el tercero desde que Musk hizo públicos sus planes de conquista de Marte en 2016.

Recreación del ITS de 2016 (John Ross).

Recordemos que SpaceX está desarrollando el cohete gigante BFR (Big Falcon Rocket), un monstruo reutilizable de dos etapas a base de metano y oxígeno líquido capaz de colocar 150 toneladas en órbita baja, unas cifras que lo convertirán en el lanzador más potente jamás construido. La primera etapa del BFR aterrizará en la rampa de lanzamiento tras cada misión, mientras que la segunda etapa es al mismo tiempo la carga útil, es decir, la nave BFS (Big Falcon Ship). En la primera iteración del proyecto de septiembre de 2016 el sistema fue presentado como ITS (Interplanetary Transport System). Era un lanzador mucho más grandioso, con capacidad para colocar 300 toneladas en órbita baja o 550 toneladas (!) en la versión no reutilizable. El plan fue criticado por ser demasiado ambicioso, incluso para los estándares de Musk, así que no es de extrañar que un año más tarde se presentase un proyecto mucho más conservador y, por tanto, realista. La capacidad de carga reutilizable se redujo a la mitad y el diámetro del BFR pasó de doce a nueve metros y su masa disminuyó de 10.500 toneladas al despegue a 4.400 toneladas.

Comparación entre el BFR de 2017, el ITS de 2016 y el Saturno V (reddit.com).

Y, lo más importante, el BFR se usará para todo tipo de misiones, desde lanzamientos a la órbita baja o Marte, pasando por el transporte de personas de un punto a otro del planeta y el lanzamiento de satélites comerciales. De hecho, el BFR sustituiría al Falcon 9 y al Falcon Heavy a principios de la próxima década para pasar a ser el único sistema de lanzamiento de SpaceX. Por contra, el único objetivo declarado del ITS había sido única y exclusivamente el planeta rojo. Como vemos, también se decidió cambiar el nombre de ITS a BFR, una denominación que hasta entonces solo se había usado informalmente de forma humorística como acrónimo de Big Fucking Rocket. El BFR, con sus 106 metros de largo y sus nueve metros de diámetro, es una máquina formidable que vendrá en tres variantes: la versión tripulada —o sea, el BFS propiamente dicho—, la versión carguero para llevar combustible al BFS —un viaje tripulado a Marte requerirá cinco lanzamientos del BFR (cuatro cargueros y un BFS)— y la versión para lanzamiento de satélites.

El BFS de 2016 (SpaceX).
Parte trasera del BFS de 2016 con los motores Raptor (SpaceX).

El gigantesco cohete se ensamblará en San Pedro, al sur de Los Ángeles (California), no muy lejos de la sede principal de la empresa en Hawthorne. En marzo de este año SpaceX volvió a incendiar las redes mostrando por primera vez parte de la enorme herramienta necesaria para fabricar la estructura del BFS en fibra de carbono. Poco después la empresa anunció que los primeros «saltos» suborbitales de prueba del sistema tendrían lugar en 2019 desde las instalaciones de la empresa cerca de la costa de Texas. El primer vuelo de carga del BFS a Marte tendrá lugar en 2022. No cabe duda de que las fechas son, de nuevo, en «tiempo de Musk», pero aún así son muy agresivas.

Maquinaria para construir el BFS (SpaceX).

El BFS de 2017 se diferenciaba del ITS del año anterior, además de por su menor tamaño, por incorporar una pequeña ala delta inferior para facilitar las maniobras atmosféricas a velocidades hipersónicas en la Tierra y en Marte. Iría equipado con seis motores Raptor, cuatro adaptados para su uso en el vacío y dos optimizados para el nivel del mar (una característica necesaria para facilitar el aterrizaje de la nave). Poco después de la presentación, SpaceX decidió añadir un séptimo motor Raptor. El volumen interno presurizado del BFS será de unos 825 metros cúbicos —es decir, solo 100 metros cúbicos por debajo del volumen de la ISS— y podrá llevar hasta cien pasajeros.

La nave BFS de SpaceX en la colonia Moon Base Alpha (SpaceX).
El BFS de SpaceX de 2017 tras alunizar en la colonia Moon Base Alpha (SpaceX).

Y así llegamos al tercer, y por ahora último, diseño del BFS. Como siempre, la imagen no viene acompañada por detalles técnicos, así que miles de aficionados y fanboys de SpaceX se han lanzado a todo tipo de especulaciones. Algo que, por otro lado, es un pasatiempo de lo más divertido. La diferencia más obvia del nuevo diseño es que desaparece el ala delta y en su lugar tenemos tres aletas estabilizadoras de gran tamaño que dan al conjunto un aspecto que recuerda poderosamente a los diseños de la ciencia ficción pulp o al cohete de Tintín. El tren de aterrizaje está formado por tres patas telescópicas situadas en los extremos de las aletas, dos de las cuales parece que se podrán plegar parcialmente para funcionar como un ala delta durante la entrada atmosférica, aunque este punto es objeto de encendidos debates.

¿El diseño final del BFS?

Se confirma la presencia de siete motores Raptor, pero ya no hay motores optimizados para el nivel del mar. Los motores se hallan en una posición más elevada con respecto al suelo y están rodeados por un faldón segmentado en varios pétalos (¿plegables?). Otra novedad es la incorporación de dos planos canard frontales —y, aparentemente plegables— para facilitar la maniobrabilidad del vehículo. Por otro lado, en la nueva BFS se ven seis filas de ventanas más lo que parece ser una gran ventana frontal, una configuración que recuerda más al primer ITS que al BFS de 2017. Cuando vimos por primera vez el BFS/ITS todo el mundo daba por sentado que su diseño cambiaría radicalmente (¡esos ventanales frontales!), puesto que todavía quedaban muchos años para su entrada en servicio. Sin embargo, ya queda poco para que el diseño del BFS se congele, así que la versión definitiva probablemente no diferirá mucho de esta. La gran incógnita del proyecto BFR es cómo va a pagar SpaceX el desarrollo del mayor cohete del mundo sin ayuda del gobierno. La constelación de satélites Starlink se vislumbra como un gran balón de oxígeno económico, pero todavía debe demostrar que será tan rentable como SpaceX cree.

El nuevo BFS en detalle (SpaceX).
Reconstrucción del nuevo diseño del BFS (https://www.reddit.com/r/spacex/comments/9frb7v/diagram_for_new_bfs_concept/).

En cuanto a la misión lunar, viajar alrededor de la Luna es sin duda un paso intermedio de prueba necesario antes de aterrizar en su superficie o viajar a Marte, así que la razón de ser del vuelo es más que lógica. En este primer vuelo lunar viajará como mínimo un turista, a pesar de que SpaceX difícilmente podrá sufragar la misión con la venta de un billete (salvo que el afortunado viajero esté dispuesto a pagar muchos cientos de millones de dólares). Su identidad es por ahora una incógnita, aunque SpaceX ha prometido revelarla los próximos días. Normalmente no me gusta hablar de rumores en este blog, pero los mentideros insinúan que podría ser el millonario japonés Yusaku Maezawa (Musk ha sugerido que el turista es nipón). Y, como lo divertido a la hora de hablar de SpaceX es especular, tenemos unos días para especular libremente.

175 comentarios

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Rafa 2 Rafa 2

Al final, entonces, Elon Musk ha indicado de que no existe seguridad 100% de que se pueda realizar el vuelo (no sé si se refiere a la fecha o nunca).

Suzudo Suzudo

NO se si saldrá (al final las otras fotos de renders las ha colgado otros bue) pero más detalles
https://www.youtube.com/watch?v=uSfo2RBxFEs

Yo pensaba que tenía buenos ingenieros y el diseño anterior estaba bien calculado. Y supongo que para moverse por Marte que tiene poca atmósfera y hacer el aterrizaje y despegue. Más reentrada en la Tierra y aterrizaje (aparte del despegue)

¿las nuevas aletas más exageradas y demás tiene relación a intentar que sirva de transporte por la Tierra y necesite vuelo horizontal o que necesite vuelo horizontal, frenada etc para orientarse y posarse en Tierra?

Creo además que la idea de usar el BFR para sustituir totalmente al falcon 9 y falcon heavy es mala idea. La misma mala idea del transbordador espacial donde se usaban toneladas de combustible y oxidante más mucha potencia de motor para sacar una gran cantidad de peso muerto a la órbita que no tenía más utilidad que reutilizar equipos (y personas, claro)
para misiones específicas, grandes lanzamientos de cosas gordas etc tiene sentido (estaciones, partes de grandes naves espaciales, la misma nave espacial, suministros) pero como lanzamiento de cualquier cosa tanto cohete por más que sea reutilizable…
Me parece derroche excesivo

Tiberius Tiberius

El nuevo BFR de la presentación lunar da una patada a la tendencia que los agoreros antimusk pronosticaban. No hay una nueva reducción de la escala, si no todo lo contrario.

El total en despegue alcanza ahora los 118 m de largo, volviendo a superar al Saturno V.
12 metros más que en la anterior presentación del BFR.

El BFS también crece de nuevo, alcanzando 55 metros de largo, 48 tenia el anterior modelo y si no he entendido mal más de 1000 m cúbicos de espacio habitable presurizado. (Toma castaña estación espacial!)

Las aletas tan polémicas resuelven más problemas que generar inconveniente, en una reentrada terrestre en la presentación se muestra su utilidad y que estorbar en un viaje a marte más bien poco, porque también actúan de soporte para las patas aumentando la estabilidad del amartizaje respecto al modelo anterior.

Yo creo que el golpe de efecto de este viaje turístico va a cambiarlo todo.

Cuantos millonarios querrán apuntarse al turismo espacial del BFS después de ver a este japonés hacer un crucero circunlunar en algo tan espacioso como la ISS entera? Creo que sería más fácil contar a los que no quieran. El negocio es evidente, la luna esta muy cerca, escapadas de una semana de duración a nuestro satélite van a mover mucho dinero.

Lanzamiento de satélites.
Viajes tierra-tierra.
Turismo orbital.
Turismo lunar.
Contratas militares.

El BFS es tan versátil que tiene con que generar beneficio para pagar un proyecto marciano de iniciativa privada. Si la NASA y el resto de agencias quieren seguir haciéndose las suecas es su problema pero Elon Musk con este vehículo les gana la carrera espacial allá en cualquier lugar del sistema solar al que el ser humano decida poner el pié.

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