Artemisa II pasa por la Luna: los primeros seres humanos en ver la cara oculta con sus ojos en el siglo XXI

Por Daniel Marín, el 7 abril, 2026. Categoría(s): Artemisa • Astronáutica • Luna • NASA ✎ 76

La noche del 6 al 7 de abril la misión Artemisa II de la NASA vivió su momento álgido cuando la nave Orión Integrity sobrevoló la Luna. La Luna se fue haciendo más grande en las ventanas de la nave a medida que la tripulación fue capaz de ver una proporción más grande del 21% de la cara oculta que estaba iluminada, para pasar a ver el terminador (la línea entre el día y la noche). Luego la Tierra pasó a poder verse desde las ventanas de la Orión junto a la Luna y comenzó a ocultarse tras nuestro satélite. A las 22:41 UTC del 6 de abril la tripulación captó una bella imagen de la Tierra poniéndose detrás de la Luna, una imagen en la que aparecen todos los seres humanos menos los cuatro que viajan a bordo de Integrity:

Imagen de la ‘puesta’ de la Tierra tras la Luna tomada el 22:41 UTC del 6 de abril de 2026. Se aprecia Australia (NASA).

La imagen ha sido comparada con el «amanecer de la Tierra» del Apolo 8 y de otras misiones Apolo, pero presenta varias diferencias. Como decíamos, es una puesta de la Tierra detrás de la Luna —o sea, es un earthset, no un earthrise—. Las del Apolo eran amaneceres, no puestas, aunque es verdad que ya se habían tomado imágenes de puestas de la Tierra con anterioridad, pero con sondas no tripuladas (Lunar Orbiter o Kaguya, por ejemplo). Destaca el creciente de la Tierra, poco iluminado en comparación con la earthrise original del Apolo 8 (o el del Apolo 11), pero esto tampoco es nuevo, pues la imagen recuerda a las tomadas por el Apolo 12, 14 o 15. Sí destaca la curvatura de la Luna en la imagen, pues las imágenes del Apolo se tomaron desde una órbita lunar baja a poco más de 100 kilómetros, mientras que Artemisa II ha pasado a más de 6500 km de la superficie.

La imagen anterior con mayor campo tomada un poco después (NASA).
Otra perspectiva (NASA).
Con todo el disco de la Luna visible (NASA).
La puesta de la Tierra vista desde uno de los paneles solares del Módulo de Servicio Europeo (ESM) (NASA).

Aunque se ha dicho que es la primera foto de la Tierra tomada desde una nave tripulada sobre la cara oculta, esto no es verdad. Es verdad que las imágenes de los amaneceres del Apolo se tomaron casi en el borde de la cara oculta, al estar la nave en una órbita lunar baja, y que gracias a las libraciones lunares podemos ver unos 7º de la cara oculta —que, lógicamente, no se considera «oculta»—. Sin embargo, en esas imágenes se ven cráteres a 10º o más del borde de la cara visible, por lo que, en todo caso, son zonas de la cara oculta. Sea como sea, unos minutos más tarde, a las 22:45 UTC, las comunicaciones con Artemisa II se interrumpieron al pasar la Tierra por detrás de la Luna (en ese momento la nave estaba en contacto con la estación de Canberra, en Australia, de la Red de Espacio Profundo de la NASA).

Imagen de la Luna de antes del sobrevuelo tomada el 6 de abril. Se ve el Mare Orientale abajo a la izquierda (NASA).
El comandante Reid Wiseman observa la Luna desde la Orión el 6 de abril antes del sobrevuelo (NASA).
El Mare Orientale ya es claramente visible, así como el terminador (NASA).
La Luna vista desde la Estación Espacial Internacional el 6 de abril (NASA).

A diferencia de China, que mantiene dos satélites retransmisores (Queqiao 1 y 2) para comunicarse con las sondas en la cara oculta (la Chang’e 4 y su rover Yutu 2 siguen activos), EE. UU. no tiene por el momento ningún satélite similar ni in6tención de colaborar con China en el espacio, así que el periodo de incomunicación se extendió durante unos 40 minutos, hasta las 23:25 UTC, cuando se reanudó el contacto al salir la Tierra detrás del hemisferio nocturno de la Luna. Durante este periodo, la nave Orión alcanzó el punto de máximo acercamiento a la Luna a las 23:02 UTC, situándose a 6545 kilómetros de la superficie lunar. A las 23:07 UTC (5 días, 25 minutos y 34 segundos de misión) la nave llegó a su máxima distancia a la Tierra, 406 770 kilómetros, superando el récord de 400 171 kilómetros alcanzado por el Apolo 13 en 1970 (Artemisa II superó el récord de distancia del Apolo 13 a las 17:56 UTC).

Foto del cráter Vavilov tomada durante el sobrevuelo (NASA).
Vista de la cuenca de impacto Polo Sur-Aitken en la cara oculta (donde alunizó la Chang’e 6) (NASA).
Vista del terminador en la cara oculta (NASA).

Al igual que el Apolo 13, Artemisa II se mueve en una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna (son las únicas naves tripuladas que han seguido esta trayectoria), de ahí que no sea una casualidad que también se hayan alejado significativamente de la Tierra. Eso sí, recordemos que la órbita de la Luna no es circular y su distancia oscila entre los 360 000 y los 405 000 kilómetros, por lo que si Artemisa II hubiese despegado otro día —como por ejemplo el 11 de febrero o el 11 de marzo—, habría llegado a la Luna cuando esta estuviese a unos 390 000 kilómetros y no se habría superado el récord del Apolo 13. Es decir, se trata de un récord sobrevenido por la mecánica celeste y, por este motivo, la NASA no pudo confirmar que se alcanzaría hasta que tuvo lugar el encendido translunar (TLI) el 2 de abril. Entre las 00:35 y 01:32 UTC, la tripulación observó un eclipse solar al tapar la Luna el disco solar. Los astronautas se equiparon con gafas especiales para eclipses con el fin de proteger sus ojos.

La Tierra ‘amanece’ tras el hemisferio oscuro de la Luna (NASA).
El Sol eclipsado por la Luna visto desde Artemisa II. Parte de la Luna está iluminada por la luz cenicienta proveniente de la Tierra. A la derecha se ven Mercurio, Marte y Saturno (NASA).
La imagen anterior vista desde una de las cámaras en los paneles solares del Módulo de Servicio Europeo (NASA).
El Sol comienza a salir por detrás del disco lunar (NASA).
La tripulación con su equipo de protección ocular para ver el eclipse (NASA).

El ajetreado día del encuentro con la Luna había comenzado a las 04:38 UTC del 6 de abril, cuando Integrity se adentró en la esfera de influencia gravitatoria de la Luna. Durante el periodo de observación de la Luna la tripulación usó las ventanillas centrales, las número 2 y 3 (en las otras dos de los extremos se colocaron cámaras). La tripulación se dividió en dos grupos, Reid Wiseman y Jeremy Hansen por un lado y Christina Koch y Victor Glover por otro. Mientras un grupo de dos observa por las ventanas, los otros dos les apoyaban y ejecutaban otras tareas de la misión. Cada pareja rotaba al pasar una hora. Para ello, la cabina se dejó a oscuras y los astronautas colocaron camisetas en las ventanas para no deslumbrarse con el brillo de la Luna. A su vez, la pareja que observaba la Luna en un momento dado dividía sus tareas. Uno se dedicaba a hacer fotos con cámaras y el otro observaba visualmente las diferencias de color y textura de la superficie lunar, ayudados por un software preparado específicamente por el equipo de ciencia de la misión.

Turnos de observación de la tripulación y visibilidad de la Luna (NASA).
Software usado para las observaciones lunares (NASA).
Listado de magnitudes a medir visualmente (izquierda) (NASA).
Zonas de la Luna vistas por los astronautas del Apolo. La regióm del Mare Orientale nunca fue vista directamente por los astronautas del Apolo (el cono de la derecha son las observaciones del Apolo 13) (NASA).

Aunque no era la primera vez que ojos humanos veían la cara oculta directamente (los astronautas del Apolo ya lo hicieron entre 1968 y 1972), sí era la primera vez que veían a simple vista la zona del Mare Orientale, una gran cuenca de impacto que apenas es visible desde nuestro planeta. Las cámaras usadas en las observaciones fueron dos Nikon D5 y una Nikon Z9. La D5 se usó con un zoom de 80-400 mm para la superficie lunar y con un gran angular de 14-24 mm para el eclipse solar. La Z9 se empleó en las imágenes del amanecer y la puesta de la Tierra. Durante el sobrevuelo del hemisferio nocturno de la Luna los astronautas buscaron el brillo de los impactos de pequeños asteroides y meteoros, detectando varios de ellos.

Victor Glover fotografía la Luna (NASA).
Reid Wiseman observa la Luna desde el interior de la Orión (NASA).
A mitad de las observaciones lunares la tripulación se hace un selfie con uno de sus iPhone 17 Pro Max (NASA).

En una sesión de comunicación previa a las observaciones, Jeremy Hansen comunicó la propuesta de la tripulación de nombrar dos cráteres de la cara oculta como Integrity y Carroll. Integrity por la nave Orión de Artemisa II y Carroll por la esposa del comandante Reid Wiseman y madre de sus dos hijas, Carroll Taylor Wiseman, fallecida en 2020. Cuando Hansen nombró a la fallecida esposa de Wiseman, rompió a llorar y los cuatro astronautas se unieron en un abrazo colectivo delante de la cámara. La propuesta deberá ser ahora valorada por la Unión Astronómica Internacional (UAI), que es la encargada de nombrar las características de los cuerpos planetarios. Durante el periodo de observación la orientación de la nave Orión estuvo a cargo del centro de control en Houston.

Integrity y Carroll, los nuevos nombres de cráteres propuestos por la tripulación (NASA).
Wiseman con su esposa Carroll (NASA).

Aunque la calidad del vídeo del sobrevuelo que se emitió en directo no era espectacular, millones de personas lo siguieron conscientes de la importancia del evento. A lo largo del día de hoy, la NASA ha dado prioridad al envío de las imágenes del sobrevuelo para aprovechar el tirón de popularidad y, en este sentido, hay que aplaudir a la agencia espacial una vez más por su excelente política de comunicación y apertura al público. La misión Artemisa II es ya un gran éxito mediático y tecnológico para la NASA, un éxito que la agencia necesitaba después de años de lento desarrollo de la nave Orión —una nave con ya veinte años a sus espaldas— y el polémico cohete SLS.

Glover, Hansen y Wiseman preparan las observaciones lunares mientras Koch les hace una foto (NASA).
Glover y Koch observando la Luna (NASA).
Vista de la cara oculta alrededor del Mare Orientale. ¿Puedes ver los cráteres Integrity y Carroll? (NASA).


76 Comentarios

  1. He oído en algún vídeo que el sistema de control de la temperatura de la Orión se realiza por el ESM y que fue diseñado por la parte asignada a España. (Bravo por eso ESA).

    Pero tampoco se me escapa que inicialmente hubo ligeros problemas con el ajuste.

    ¿Algún comentario o aporte ?

    ¿Hemos fallado parcialmente o hemos tenido éxito completamente al superar las dificultades?

    1. En las primeras imágenes de los astronautas se les veía con sudadera y me llamó la atención porque eso significaba que estaban a temperatura más fría que la habitual en la ISS (aunque no en la CSS, que me parece recordar van siempre de manga larga). Luego en uno de los vídeos resumen lo comentaron, que estaban ajustando la temperatura. Después de ese primer día o par de días, se les ha visto muy cómodos.
      Supongo que prefirieron ajustar desde abajo (de fresquito a templado) que a la inversa.

      1. Gracias Pochi.
        Acabo de encontrar casualmente este artículo (también del mismo autor , Pedro Molina, del que indicó abajo respecto al récord de alejamiento publicado en National Geographic)

        https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/madrid-a-luna-asi-funciona-cerebro-termico-fabricado-tres-cantos-para-proteger-a-tripulacion-artemis-ii_27912

        Esperemos que finalmente triunfe o que no precisase entrar la segunda unidad.
        (La Orión lo lleva duplicado según he leído)

  2. Hay que revisar y confirmar la distancia récord de alejamiento.

    Yo vi 406777 km en la retransmisión de NSF y ahora veo que en National Geographic publican 406778 km.

    la nave alcanzó su máximo alejamiento: unas 252.756 millas equivalen aproximadamente a 406.778 kilómetros, es decir, más de 6.400 kilómetros por encima del récord anterior.

    https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/confirman-record-mas-asombroso-artemis-ii-406778-kilometros-y-regreso-humano-a-luna-que-rompe-56-anos-historia_27965

  3. No se Rick… aquí hay chopeo por un tubo (o más bien Adobe Lightroom, que es el oficial de la misión). Parece haber dos clases de imágenes, las de tono marrón que se emitieron por video justo hasta antes de perder la señal por el eclipse, y las grises que parecen versiones desaturadas con brillo aumentado. Lo cierto es que es una bola marrón ceniza que no se explica cómo se ve blanco brillante desde aquí abajo y de esa manera desde más cerca. La Tierra en cambio no se ve azul brillante desde lejos… es un poco raro. Supongo que la explicación son los distintos filtros y grados de exposición de las cámaras.

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