Europa ya tiene en servicio su lanzador más potente. A las 16:45 UTC del 12 de febrero de 2026 despegaba desde la rampa ELA4 (Ensemble de Lancement Ariane 4) del CSG (Centre Spatial Guyanais) en la Guayana Francesa el primer Ariane 6 en la configuración A64, es decir, con cuatro aceleradores de combustible sólido. La misión era la VA267 (Vol Ariane 267) de Arianespace, denominada Leo LE-01 (Leo Europe 01) por el cliente de este lanzamiento, Amazon. La misión puso en órbita 32 satélites de la megaconstelación Amazon Leo (antes llamada Kuiper). Este ha sido el sexto vuelo de un Ariane 6, que en las cinco misiones anteriores despegó en la configuración A62, con dos aceleradores.

También es la primera vez que se usa la cofia larga (L) del Ariane 6, de 20 metros de longitud en vez de la corta (S), de 14 metros. Gracias al empleo de cuatro aceleradores P120C, cada uno capaz de generar 3500 kilonewton de empuje, el Ariane A64, con una masa al lanzamiento de 817 toneladas, es capaz de colocar 21,6 toneladas en órbita baja (LEO) y unas 11 toneladas en órbita de transferencia geoestacionaria (GTO), frente a las 10,3 toneladas en LEO de la variante A62. Es decir, prácticamente el doble de carga útil. Desde el lanzamiento del último Ariane 5 en julio de 2023, Europa no disponía de un lanzador tan potente (el Ariane 5 ES tenía más o menos la misma capacidad en LEO que el Ariane A64).



Con el Ariane A64 Europa vuelve a disponer de un lanzador pesado comparable al Angará A5 ruso —24,5 toneladas en LEO—, al CZ-5B chino —cerca de 25 toneladas en LEO— o el Falcon 9 estadounidense —22,8 toneladas en LEO— (eso sí, la segunda etapa criogénica ULPM del Ariane 6 le da ventaja en lanzamientos fuera de la órbita baja frente a otros lanzadores con etapas superiores de kerolox). En el futuro, ArianeGroup —el contratista principal del Ariane 6— quiere introducir el Ariane 6 Block 2, con aceleradores P160C, cada uno con 14 toneladas adicionales de combustible sólido, lo que permitirá aumentar la carga útil del lanzador. Del mismo modo que el P120C se usa en la primera etapa del lanzador Vega-C de la italiana Avio, el P160C también se empleará como una nueva primera etapa de este cohete.



El despliegue de los 32 satélites Amazon Leo tuvo lugar después de dos encendidos de la segunda etapa (esta etapa efectuaría un tercer y último encendido para ser desorbitada). El proceso duró 25 minutos y primero se separaron en grupos de tres, luego en grupos de 2 y, finalmente, se separó un último satélite. Este ha sido también el primer lanzamiento de un Ariane 6 para un cliente comercial, no gubernamental. Con este lanzamiento ya son 212 los satélites en órbita de Amazon Leo, antes de noviembre de 2025 conocida como Kuiper, una megaconstelación que deberá contar en una primera fase con más de 3000 unidades situadas entre 590 y 630 kilometros de altura. Más adelante, Amazon planea expandir la constelación hasta más de 7000 unidades. Amazon ha contratado 18 lanzamientos del Ariane 6 con Arianespace para la constelación Amazon Leo.










Fuera del tema:
https://chandra.si.edu/press/26_releases/press_012826.html
«Los telescopios de la NASA detectan un cúmulo sorprendentemente maduro en el universo temprano
…
un cúmulo de galaxias, una de las estructuras más grandes del universo, comenzó a formarse tan solo unos mil millones de años después del Big Bang, mil o dos mil millones de años antes de lo que se creía posible»
Cada vez tengo más dudas de que el universo «naciera» hace solo 13800 millones de años con un Big-Bang.
«Cada vez tengo más dudas de que el universo «naciera» hace solo 13800 millones de años […]«.
Sinceramente, yo también. O sea, hay ahí un tema de cálculo y tal que lleva a esa cifra, pero lo que me hace dudar es que esa cifra basada en las observaciones (miles de ellas) esté representando a TODO el Universo y no solo a una región en particular de éste, que es la que podemos observar.
Una región que, obviamente, tiene que ser mucho mayor que la que observamos, porque ya sería puñetera casualidad que estuviésemos justo en el centro de dicha región observando JUSTO el tamaño total de ésta, y no cerca de uno u otro «borde».
Así pues, el Universo Observable (desde la Tierra) debería ser una pequeña región de un Universo mayor, que a su vez puede que solo sea un fenómeno local de algo todavía muchísimo mayor, quizá infinito.
Así se podría explicar que, conforme los instrumentos son cada vez más y más y más sensibles, conforme escudriñan más y más lejos en el tiempo y el espacio, encuentren estructuras aparentemente demasiado evolucionadas para su juventud… lo cual significaría que estamos viendo estructuras más lejanas, de partes muy en el borde de nuestro horizonte de observación… y que si están tan evolucionadas DEBERÍA ser porque el tiempo transcurrido es MAYOR que el que podemos percibir desde la Tierra.
Obviamente, es solo una hipótesis propia sin más ni más… solo una opinión.
Parece que la naturaleza se resiste a los límites de tiempo y espacio que queremos ponerle. Hace mucho se imaginaba el mundo nacido pocos miles de años antes, situado en el centro de un universo pequeño, rodeado de una cúpula rígida de estrellas, luego creíamos que el universo era nuestra galaxia, más tarde vimos cientos de miles de millones de galaxias alejándose e imaginamos un origen en el tiempo, pensando que en el principio todo estaba unido.
Vivimos un momento emocionante en el que quizá estamos a punto de comprobar como se deshace otro límite imaginario para la longevidad y tamaño del universo.
Podría el Ariane con esta configuración lanzar el James Webb como hizo el 5?
En principio, sí, aunque viendo las imágenes de la aceleración del A64, me da que habría que revisar los límites de resistencia del telescopio.
Sí! Sale disparado a toda velocidad!!! Me sorprendió verlo subir así!