El cohete SLS de Artemisa II ya está en la rampa

Por Daniel Marín, el 18 enero, 2026. Categoría(s): Artemisa • Astronáutica • Luna • NASA ✎ 102

Hemos tenido que esperar más de medio siglo para ver de nuevo un cohete en la rampa capaz de llevar humanos hacia la Luna. En concreto, desde diciembre de 1972, cuando despegó la misión Apolo 17. Ahora, 53 años más tarde, le toca el turno a la misión Artemisa II, que llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna en la nave Orión bautizada como Integrity. Gran parte de la humanidad, entre la que me incluyo, nació después de esta misión, así que me van a permitir que me halle más entusiasmado de lo habitual ante semejante evento. El segundo cohete SLS (Space Launch System) de la NASA para la misión Artemisa II, la segunda del programa, fue trasladado el 17 de enero de 2026 desde el edificio de ensamblaje vertical (VAB) hasta la rampa 39B del Centro Espacial Kennedy (KSC). Como en el Apolo, las misiones a la Luna del programa Artemisa comienzan con un viaje a una velocidad máxima de 1,3 kilómetros por hora, que es la que desarrolla el transportador oruga al trasladar al SLS y la nave Orión sobre su plataforma de lanzamiento. El viaje comenzó a las 12:04 UTC y terminó a las 23:42 UTC.

El cohete SLS con la nave Orión Integrity de Artemisa II en la rampa 39A (NASA).

Y es que este transporte oruga protagonista del traslado se trata de otra reliquia de la era Apolo, el CT-2 (Crawler Transporter 2), que se colocó bajo la plataforma móvil ML1 (Mobile Platform 1) sobre la que se había ensamblado el SLS y, una vez apoyada la plataforma en cuatro puntos, comenzó su transporte desde la High Bay 3 del VAB hasta la rampa 39B, un camino de 6,8 kilómetros que completó en unas doce horas. El traslado se detuvo poco después de abandonar el VAB para retraer el brazo de acceso de la tripulación y redujo la velocidad al encontrarse con el cruce para ir a la rampa 39B. Una vez en la rampa, la plataforma fue depositada sobre sus apoyos y el transporte se retiró.

Traslado del VAB a la 39B (Google Earth).
Abandonando la High Bay 3 (NASA).
La tripulación de Artemisa II viendo el traslado (NASA).
El SLS de Artemisa II deja el VAB (NASA).

La construcción de los transportadores oruga comenzó en marzo de 1963 para el programa Apolo y, tras servir en el programa shuttle entre 1981 y 2011, en 2016 comenzó las pruebas después de recibir las modificaciones oportunas para ser usado con el sistema SLS/Orión. El CT-2 tiene 40 metros de longitud y 35 metros de ancho, con una masa de 3000 toneladas. Aunque el ML-1 fue usado como plataforma móvil durante la era del transbordador espacial, para el programa Artemisa se le añadió la torre de lanzamiento, como en la era Apolo. La torre tiene una altura de 105 metros —el cohete SLS/Orión tiene 98 metros—, alcanzando una altura de 116 metros sobre el suelo. La masa total de la plataforma ML1 y el conjunto SLS/Orión sin propelentes es de unas 6800 toneladas (el cohete SLS sin propergoles líquidos tiene una masa de 1588 toneladas).

CT-2 durante la era shuttle (NASA).
Partes del CT-2 (NASA).
Vista de la rampa 39B con la ML1 (NASA).
Conduciendo el transporte oruga (NASA).

El traslado se produce poco más de un año después de que comenzase la integración del cohete SLS de la misión Artemisa II en el VAB, un proceso que empezó en julio de 2024 con la llegada de la etapa central del lanzador al edificio de montaje vertical. El 20 de noviembre comenzó la integración vertical de los segmentos de combustible sólido de los dos SRB laterales, un proceso que finalizó el 19 de febrero de 2025. La etapa central fue integrada con los SRB el 23 de marzo y el 12 de abril se añadió el cono adaptador para la segunda etapa ICPS. La etapa ICPS fue colocada el 1 de mayo de 2025 y a finales de septiembre se colocó el anillo adaptador de la nave Orión, donde viajarán cuatro cubesats. Finalmente, el 17 de octubre la nave Orión Integrity de Artemisa II, junto con el sistema de escape LAS, fue trasladada al VAB. Dos días más tarde fue colocada sobre el cohete, finalizando el ensamblaje del conjunto SLS/Orión para Artemisa II.

Fases de la integración del SLS (NASA).
El traslado visto desde el control de lanzamiento del KSC (NASA).
Camino de la rampa (NASA).

Puesto que la tripulación ya participó en una simulación del lanzamiento en diciembre, el siguiente paso, y muy importante, es llevar a cabo la prueba de carga de propelentes del SLS o WDR (Wet Dress Rehearsal), en la que se simulan todos los pasos del día del lanzamiento hasta los 20 segundos antes del despegue (sin que participe la tripulación). Aunque la NASA cree que ha solucionado los problemas de Artemisa I, recordemos que en esa misión se produjeron repetidas fugas de hidrógeno que retrasaron el lanzamiento en varias ocasiones. Esta prueba tendrá lugar, como muy tarde, el 2 de febrero si la NASA quiere intentar un lanzamiento el primer día de la ventana de lanzamiento de Artemisa II, que es el 6 de febrero. Si WDR no se puede realizar antes del 2 de febrero o si surgen problemas que requieran nuevas pruebas, evidentemente el lanzamiento deberá ser aplazado. En febrero Artemisa II podrá despegar los días 6, 7, 8, 10 y 11. De no ser posible, habrá que esperar a los días 6, 7, 8, 9 y 11 de marzo. Si tampoco es posible, se intentará los días 1, 3, 4, 5, 6 y 30 de abril. Si para entonces el lanzador no ha despegado, habrá que devolverlo al VAB. Cada día, la ventana de lanzamiento tendrá una duración de dos horas.

Días con ventanas de lanzamiento de Artemisa II (NASA).
El SLS de Artemisa II visto por el satélite francés Pleïades NEO 3 (Airbus).
La cuesta final de la 39B (NASA).

Artemisa II será la décima misión tripulada que parta hacia la Luna y la primera en este siglo. No obstante, será la segunda misión tripulada a la Luna que despega desde la rampa 39B tras el Apolo 10, pues el resto de misiones Apolo que viajaron a nuestro satélite lo hicieron desde la vecina rampa 39A, hoy a cargo de SpaceX. La 39B también se usó para lanzar las tres misiones tripuladas a la estación Skylab mediante cohetes Saturno IB y 53 misiones del transbordador espacial. En 2009 se empleó para el lanzamiento de prueba del cohete Ares I-X del cancelado programa Constelación y, por supuesto, en 2022 desde allí despegó la misión Artemisa I, la primera del cohete SLS. En cualquier caso, esperemos que todo vaya bien y que Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen despeguen en febrero hacia la Luna y puedan disfrutar de su misión de diez días sin contratiempos. Hemos tardado más de medio siglo, pero al fin volvemos a la Luna.

Tripulación de Artemisa II (NASA).
Llegando a la rampa (NASA).
La tripulación junto con el administrador Jared Isaacman viendo el traslado (NASA).


102 Comentarios

    1. Con los años que han pasado desde la ultima llegada a la luna y el avance tecnológico en todo lo relacionado con la industria técnica espacial. No entiendo porque hay tantas dificultades en volver a la lunas con seres humanos.

      1. -Porque los requisitos de seguridad son mucho mas altos que en la epoca Apolo.
        -Porque los altos costos de la seccion Old Space de los fabricantes ralentizan el proyecto.
        -Porque se ha ido bajando el presupuesto de la NASA respecto a la era de la guerra fria.
        -Los Old Space que integran el proyecto estan demasiado ocupados en mas gananciosos contratos de tecnologia militar y a Artemis les dedican tiempo marginal.
        -Se perdio conocimiento de la vieja tecnologia y como se usan motores diseñados y construidos hace medio siglo los ingenieros de hoy deben sumergirse en estudios arqueoastronauticos (ingenieria reversa) para ponerlos en marcha de modo que puedan controlarlos apropiadamente.

        1. Además, la nostalgia por la «edad de oro» nos hace olvidar que en esa época había muy pocas sondas activas, y muy elementales. Hoy a la par del programa tripulado tenemos varios telescopios espaciales y máquinas avanzadas por todo el sistema solar. Y la ISS, por supuesto

        2. JulioSpx: cuáles serían los «motores construidos y diseñados hace medio siglo» que se usarán en la misión Artemis II ?
          Desde ya pido disculpas por mi falta de conocimiento.

  1. Toda una vida de espaciotrastornado esperando esta misión y parece mentira que ya esté tan cerca. Toca disfrutar el momento de la mano de Daniel y este fantástico blog.

    1. Como lleguen a la Luna, con el presidente actual dirán que la Luna es suya, como el barco q llegó de Dinamarca a Groenlandia. Con gente así acabamos en la Edad Media, y podría volver a pasar. Mientras se reduce el gasto en la NASA se aumenta el de la guerra, y en 2027 la cantidad se disparara a los 1,5 billones mucho más de los casi 900.000 millones de este año

      1. Ricardo!
        A los logros de la ciencia no se debe adobar con comentarios políticos!
        Es respetable tu comentario pero respetuosamente no los comparto!!

    2. En verdad, lo lamento: no me entusiasma mucho esta misión. Y no es sólo que, como para muchos, sea una «repetición» del Apolo 8; es que si en los 60s –por distintas razones (la propaganda, no la de menos)– pudo sentirse que el alunizaje era «for all Mankind», aunque bien observa Pochimax, más abajo, que se colocó la bandera de barras y estrellas (o sea, de UNA nación), en esta ocasión, se está desmantelando a toda prisa un proyecto de colaboración internacional (los últimos días de la ISS son un reflejo de ello) que originalmente iba a involucrar a los mismos países de la ISS, y con el tiempo, sumar a otros.

      Rusia quedó fuera temprano (antes de Ucrania, si mal no recuerdo). Europa está en el ESM de la Orion, pero podría quedar reducida a esa participación, si se cancela la Gateway (como ha circulado insistentemente). Pero con tal cancelación se le cierra la puerta a otros (como Emiratos) y a los que, a futuro, pudieran sumarse (la India). La conclusión, que el tinglado tiene un único dueño. Que tenga cuidado el canadiense, no vaya a hablar de nuevo su PM y le bajen de Artemisa, reemplazándole por algún vaquero con Stetson que acierte a pasar por el KSC. Y lo mismo si llega a salir la Starship más o menos a tiempo, que la cancelación de la Orion (y así, del ESM) se barajó varias veces y cumple con lo de «Maga» al pie de la letra.

      La ciencia y las grandes empresas requieren colaboración. Bah, a eso se había llegado después de un siglo de beligerancia, como el pasado. Me pregunto si a alguien se le ocurriría repetir la frase de Neil Armstrong, ahora, al bajar. O quizás es tan claro que hay quien «lidera» Artemisa y los demás son convidados, que le daría la risa y ni haría falta indicarle desde el control que se calle.

      En todo caso, y más por este clima, les deseo la mejor suerte a los tripulantes. Y por supuesto, será un gusto seguir las entradas de Daniel sobre el tema.

  2. POR FIN, se nos viene el momento de la verdad, el de las misiones Lunares, que llevamos esperando siempre…

    Que gran emoción ver esto, esperemos que esta misión marque el inicio de algo grande Lunar…

    Veremos *** Artemis!!!

  3. Se viene otro momento histórico de la era espacial… desde niño me gustaba mucho saber de las diferentes misiones y sondas enviadas a otros planetas… ahora podré ver un despegue con seres humanos hacia la luna. Gracias Daniel porque siempre nos das muy buena información y excelentes imágenes. saludos desde Perú.

  4. Ojalá lo veamos ahora en febrero sin retrasos!
    Todo parece dispuesto.

    (Graciosa conductora del CT-2 y muy interesante toda la información al respecto)

    Suerte !

  5. Parece increíble que voy a ver por vez primera una misión tripulada a la Luna. Presiento que podría pasar como cuando la STS-1, la primera del Transbordador Espacial. Dicha misión ese año se atraso y atraso hasta que finalmente despego un 12 de Abril, curiosamente coincidiendo con el lanzamiento del primer ser humano en el Espacio: Yuri Gagarin.

    Espero que si todo salga bien, esto sea un preludio a una retorno a la superficie de la Luna antes de 2030.

  6. Estoy emocionado, sí… pero tengo un sabor agridulce en la boca. Cuando empezaron los lanzamientos de Saturno 5 todo el mundo sabía que ese lanzador sería la espalda en la que descansaría el programa Apollo… pero ahora es distinto. Tendremos 2 o 3 SLS y después… no está nada claro. Por supuesto, ahí están Elon y Jeff con sus criaturas, pero a día de hoy no sabemos como ni en que fechas va a seguir el programa Artemisa.

    1. Si el SLS no sufre ningún tipo de fallo relevante, lo veremos volar hasta Artemisa V. En principio se aprobaron los fondos hasta esa misión y ya hay más hardware fabricado para las misiones 4 y 5 de lo que algunos piensan. El SLS tarda tanto tiempo en fabricarse que si quieres lanzar uno en 2030 ya tienes que empezar con ello. XD.

      Todo depende de si funciona bien. Si sufre algún fallo de importancia corre el peligro de que se plantee antes su retirada.

      Sin embargo, año y medio para integrar un cohete lunar es un poco locura. Hace falta una alternativa para la Orión.

  7. Por que razon no se puede lanzar en ciertos dias en la mitad de la venana? Por ejemplo, en «6, 7, 8, 10 y 11» por que no se puede el 9?

    1. Es por la fecha/hora local. En realidad si que se abre la ventana de lanzamiento en días consecutivos, pero por la hora a la que se abre la ventana, que se va retrasando un tiempo respecto al día anterior (algo que ver con el ciclo de la órbita lunar, tal vez?), por ejemplo, pasa del 08/02 a las 23:40 al 10/02 a las 00:06. Es 46 minutos después, pero se pasa de día. Si ves la tabla con las horas de apertura de ventana, con el calendario, se entiende mejor https://danielmarin.naukas.com/files/2026/01/G-S3cbfX0AAE917-2.jpeg

      1. La luna da una vuelta en 28 días, por tanto en un día terrestre ha avanzado en su órbita 1/28 por lo que la tierra ha de seguir rotando 24/28 hrs= 0,86 hasta llegar a la misma posición relativa que «el día anterior» (fíjate en al posición de la luna varios días seguidos); si añadimos el resto de restricciones que ya no controlo (por ejemplo inclinación de la órbita lunar y del lugar de lanzamiento -en los Apolo también la iluminación del lugar-) eso es lo que te da las posibles ventanas.

    2. Con una ventana de lanzamiento de algo más de 24 horas se pasa del 8 de Febrero casi a las 12 de la noche al 10 de Febrero hacia la una de la madrugada, es decir saltarse un día pero por menos de una hora.

  8. Cuando nací (1966), hacía sólo unos meses del éxito de la Gémini 8 y poco más de un año antes se habían producido el primer paseo espacial del soviético Alekséi Leónov (marzo 1965) y el del estadounidense Edward White (junio de 1965).

    Por supuesto, no recuerdo apenas nada de los vuelos Apolo, sólo tenía seis años en diciembre de 1972, cuando el Apolo XVII cerró el programa lunar tripulado. Como todos, durante muchos años soñé con volver a ver astronautas en la Luna y esas bases lunares tan chulas que se suponía que estarían funcionando en torno al año 2000. Claro, cuando vas cumpliendo años y aprendiendo te das cuenta de que las cosas no son tan sencillas y que una cosa es la fantasía y los sueños y otra la realidad económica y tecnológica. Hoy, a la luz de la experiencia vital y profesional, considero que los vuelos tripulados a la Luna son una completa y absoluta estupidez que sólo sirve para quemar recursos que de otra forma irían destinados a misiones robóticas de ciencia espacial que son las que en realidad hacen avanzar nuestro conocimiento del Sistema Solar.

    Por si alguien no lo ha entendido, lo repito: considero que las misiones tripuladas más allá de LEO son un completo desatino y que no sirven para otra cosa que para que las superpotencias se «luzcan» con un espectáculo que cuesta decenas de miles de millones pero cuyo retorno científico es escaso. Y en esto me da igual que sean chinos o estadounidenses, no creo que el programa lunar tripulado chino vaya más allá de una repetición actualizada de las misiones Apolo.

    La realidad, la triste realidad, es que en las misiones tripuladas más del 90% de los recursos y del tiempo se centran en mantener vivos a los astronautas. La ciencia es lo de menos, lo que importa es el espectáculo patriotero, en «mostrar al mundo» lo «poderosos que somos», en desfiles y en banderitas. La realidad es que con lo que cuesta una misión tripulada (ya con el SLS, ya con cualquier otro lanzador) se pueden enviar docenas de grandes misiones robóticas que aportan muchísima más ciencia de verdad.

    Así que esta misión Artemis II la voy a «disfrutar» con una mueca de escepticismo. Si se va a realizar es porque ya no cabía sitio para su cancelación, porque ya estaba todo montado y porque su cancelación sería una humillante bofetada al ego estadounidense. Pero estoy absolutamente convencido de que poco más veremos del programa Artemis, desde luego nada de lo que han prometido.

    Ah, espero que entre el equipaje de mano de los astronautas se hayan incluido unos buenos prismáticos, porque si quieren ver algo interesante en la superficie lunar desde 10.000 km de distancia los van a necesitar.

    1. La realidad es que la curva de retorno científico de las misiones robóticas es muy empinada al principio para luego aplanarse: las primeras misiones a nuevos objetivos siempre devuelven una cantidad tremenda de ciencia y cuando se van rellenando los huecos de desconocimiento hace falta más y más complejidad en las máquinas enviadas o más especialización (y menos diversidad de observaciones) para tener resultados útiles. Y ahí es donde entra la flexibilidad de los humanos, capaces de realizar observaciones que se le escaparían a una máquina, de variar de objetivo sobre la marcha y de fijarse en detalles que en las observaciones en remoto se pierden. Se avanzó más en el conocimiento de la Luna con las misiones Apolo que con todas las misiones automáticas conjuntas anteriores y, casi me atrevería a decir, posteriores. Y eso sin hablar del impacto cultural y político. Se suele decir también que unas semanas de investigación de campo de unos cuantos científicos en la superficie de Marte habrían hecho el trabajo de décadas de exploración con rovers. Por supuesto, también hablamos de órdenes de magnitud distintas de inversión, pero la cruda realidad es que la investigación robótica es penosamente lenta y a veces confusa y yo no tengo nada claro que el coste por retorno científico sea favorable siempre a las máquinas en los entornos en que máquinas y astronautas puedan competir. Datos robóticos que dan lugar a años de posibles diferentes interpretaciones podrían resolverse en meses, semanas, ¿horas?, con un humano echando un ojo directamente.
      Dicho esto, está claro que siempre hay y habrá un nicho para las misiones robóticas donde los humanos no alcancen, pero sí, yo creo que los humanos pueden y deben salir, por la ciencia y por cuestiones más profundas y trascendentes y menos prácticas. Que la crítica se centre en que los vuelos tripulados se mueven en clave política y de orgullo nacional es irrelevante: alguien tiene que hacerlo, ha de comenzarse de algún modo, la exploración de los polos terrestres no se hizo por motivos prácticos. Cooperar sería lo suyo, pero si ya antes era sólo un sueño ahora es una remota utopía con el malismo convirtiéndose en la norma a la hora de gobernar, y aún así hay que mantener la esperanza y el optimismo en que algún día los humanos puedan vivir de manera permanente y autosostenida en otros lugares del Sistema Solar.

      1. Sin que sirva de precedente, Klaus, opino lo que tú.
        Las misiones científicas aportan mucho en un principio pero luego de vuelven repetitivas y solo aportan » catálogos » y datos casi recurrentes .
        Por ejemplo los exoplanetas , tras detectar su presencia y observar tránsitos y algún espectro para determinar componentes principales de sus atmósferas los sucesivos observatorios aumentarán el número de exoplanetas de cientos a decenas de miles pero no representarán un salto grande respecto de su conocimiento .
        Los vuelos tripulados aportan tecnología ( como la Fórmula 1 y los Rally a los coches) y supongo que cuando, en un lejano futuro lleguen a Marte,permitirán afinar las observaciones y recoger muestras con criterio para su análisis.

        1. Tabernier, pero porque necesitamos un salto cualitativo en la precisión fotométrica cuando observamos tránsitos.
          Si fuéramos capaces de hacerlo con observatorios espaciales y espectroscopia de altísima resolución y con un ruido instrumental de una ppm por canal espectral, lo mismo la cosa cambiaba.

        2. Las observaciones de tránsitos te permiten determinar aprox . el tamaño ( que puedes confirmar por astrometria de la estrella determinando su movimiento respecto del c.d.m.) y los componentes más abundantes de su atmósfera por su espectro .
          Se encontrarán planetas grandes, pequeños, rocosos, gaseosos , con agua , etc…que formarán parte de catálogos exoplanetarios; pero eso es todo.
          Se podrá especular sobre posible vida ( como en Marte o las lunas de Júpiter) o habitabilidad en ellos, pero el paso siguiente está cuantitativamente muy lejos.

          1. El salto tiene que ser cualitativo. En el futuro lejano puede que se consiga esa precisión requerida (aunque luego habría que lidiar con el ruido de la propia estrella).

            Ya te digo, los espectros de transmisión y de emisión que se consiguen actualmente son muy burdos, hay mucho margen de mejora.

            Y lo mismo si lo aplicas al de momento (casi) inexistente método de imagen directa

      2. Me ha encantado tu respuesta. La exploración humana nunca debe faltar. Los robots: para donde el humano no pueda estar. El humano tiene la capacidad de entender de un vistazo la forma y el procedimiento mas adecuado para tal o cual cosa que we l3 cruce en el camino.

        Esa capacidad de asombro no la tendrá nunca el robot. Es lo que nos hace humanos. Una maravilla el robot. Pero genera datos que tardamos meses en procesar y analizar, con un grado de confianza y margen de error!!..
        Jopé! Que con un vistazo sabemos si la roca es blanca o es dura. Etc. Etc

      3. Sí, los humanos al espacio la última frontera, o la penúltima si la última es la escala de Planck, y los robots como herramientas de esos humanos en el espacio. No se explora por solo ciencia, se lo hace porque hay espacio de sobra y los artrópodos y vertebrados nos solemos mover, el gastadero es en la Tierra dando vueltas en automóviles que nos mantienen en el círculo, y no un gastadero de energía y en el espacio hay más energía y hay infinitamente más energía siendo todo lo necesario para mover siempre la materia.

      4. «Se avanzó más en el conocimiento de la Luna con las misiones Apolo que con todas las misiones automáticas conjuntas anteriores y, casi me atrevería a decir, posteriores» Aunque suene plausible, no me parece evidente que sea cierto. Y en cuanto a humano vs máquina en Marte, tengo mis dudas también, lo que hay que investigar no está al alcance de nuestros sentidos. Por otro lado, en la Antártida hay bases por el interés geopolítico que tiene y todos quieren estar ahí cuando se habilite el reparto, no porque sea necesario para algo

        1. Marcos Buchin estás en un grave error.
          Las sondas se posan en un lugar predeterminado pero no preciso, analizan o extraen las muestras de ese lugar.
          Los análisis in situ se suelen hacer con espectrometros de fluorescencia y determinan la composición elemental del mineral de la cual se deduce el tipo de mineral/ roca y no es lo mismo que traerlo y analizarlo aquí, ni remotamente.
          Otros instrumentos evalúan la humedad / agua y poco más.
          Apolo trajo más de 350 kg de rocas, regolito, muestras del subsuelo,etc…que se analizaron o sellaron para análisis futuros.
          https://www.space.com/astronomy/moon/scientists-open-untouched-apollo-17-lunar-samples-from-1972-they-may-hold-clues-about-the-moons-violent-origins

          Las muestras se recolectaron por astronautas entrenados ( hasta un geólogo! ) , lejos de la zona de aterrizaje ( 6 lugares distintos) y no en la zona circundante ( unos metros) del lugar de alunizaje.
          Es decir, NO HAY COLOR, entre un tipo u otro de exploración.

          1. En cambio, Perseverance puede recoger muestras mucho más lejos del lugar de aterrizaje que una misión tripulada. Otra cosa es que la NASA no tenga presupuesto para traerlas a la Tierra.

          2. «Las sondas se posan en un lugar predeterminado pero no preciso» Igual que una nave tripulada, no es determinante
            «analizan o extraen las muestras de ese lugar.» Pues con los rovers ya no es así
            «Apolo trajo más de 350 kg de rocas, regolito, muestras del subsuelo,etc…que se analizaron o sellaron para análisis futuros» Pues a pesar de esos 350 kg, los geólogos y todo se sigue estudiando la luna
            Ni muy muy ni tan tan

          3. Llevas razón…..para un equipo en tierra con un robot habría sido algo difícil descubrir el famoso «suelo naranja» del Apolo 17 (si no recuerdo mal) y casi al momento sospechar de su importancia.

          4. Hombre, Pochi… si esa misión tripulada lleva un rover cochambrosillo y sencillo, que alcance 20 km/h máximo, y con batería para, pongamos, 6 horas… te hace como 60 km desde el lugar de aterrizaje (60 ir y 60 volver, son máximos, obviamente, serían algunos menos)… EN UN DÍA.

            Eso multiplícalo por, al menos, la mitad de días que estén en la superficie… Y no te digo ná si el rover en vez de ser cochambrosillo, tiene algo de cara y ojos y cabina presurizada con zona de descanso y tal…

            ¿Cuántos kilómetros lleva Percy y en cuanto tiempo (sin desmerecer en absoluto la PROEZA que Percy y Cury suponen, ojo)?

            Pos eso.

    2. Pienso básicamente igual: estas misiones son muy prescindibles. No negaré que siento un cierto gusanillo por ver cómo “se vuelve” a la luna, pero es porque me han llenado la cabeza con películas y tebeos.

      Todo ese dinero, todos esos recursos, todo ese tiempo… ¡hay tantas cosas importantes de verdad por hacer!

    3. Las vista de la Luna están ya muy vistas. Lo que se ve poco por allí son humanos sobrevolando o posándose. Quizás por eso esta nueva “carrera” con meta algo diferente (si es que llegan a desarrollarla …base para estudiar ISRU etc y/o estación cis-lunar.

      Es un avance muy costoso, eso si.

      Quizás no sea sostenible…quien sabe. (La ISS sigue ahí y no pensaría que fuera sostenible de forma mantenida tantos años)

      Confiemos en la tenacidad humana (y en los deseos de superarse…competir?)

  9. Dices que las misiones tripuladas más allá de LEO son un completo desatino….en ese caso ¿para qué las misiones LEO?
    Lo que se hace tripulado en LEO lo pueden hacer satélites cientificos y observatorios diversos ; los efectos de la ingravidez en humanos no tienen interés si luego no vas a viajar a ningún sitio, además se pueden estudiar los efectos en animales, cuya fisiología es similar a la nuestra.
    En resumen …viajes tripulados NO.

    1. Deberíamos extenderlo también a la Antártida…dejamos unas estaciones meteorológicas bien instrumentadas y unas cámaras y no ahorramos gente allí ¿ no?
      Lo que hacen las personas es mucho más que lo que hacen unas sondas.
      ¿ Que es mejor una Chang’e o el geólogo Harrison Schmidt ?pues eso…

      1. Yo estoy contigo. HG se levantó con mal pie últimamente y se ha vuelto negacionista de los vuelos tripulados. A ver, no le falta parte de razón. Pero mientras los programas tripulados sean asequibles (nada de tirar la casa por la ventana como en el Apolo), no muera nadie y nos acordemos de que cuando ahorras en vuelos tripulados la pasta no revierte a las misiones científicas… ¿por qué no hacerlas?

        1. No se trata de negacionismo, ni de la tontería esa de comparar una misión a la Luna con que los humanos saliesen del valle del Rift. Se trata de OPTIMIZAR recursos. De comparar el coste de una o unas pocas misiones tripuladas con muchas misiones robóticas. Si una misión lunar tripulada tiene un problema (recordad lo que pasó con la Apolo XIII o peor todavía, con dos dos transbordadores que reventaron con su tripulación dentro), TODO el programa puede ser cancelado; pero si pierdes un robot o una sonda, pues… Mandas otra.

          Me hace gracia que Klaus diga que las misiones robóticas «son lentas». En ciencia la «rapidez» no es importante, ni siquiera en Medicina. Lo importante es el avance científico en sí, no que ese avance se haga en seis meses o en seis años. Y que diga que las misiones Apolo hicieron «más ciencia» que las misiones lunares precedentes o las sucesivas es un argumento simplón, y lamento decirlo, porque la tecnología de los años 60 que se usó en las misiones Surveyor, Ranger o Luna no tenía parangón con la actual, ni de lejos. Hoy cualquier pequeña sonda mandada por la ISRO o por otra agencia cualquiera, si no se estrella, aporta una cantidad enorme de información científica (véase las misiones robóticas chinas en la Cara Oculta). Y eso por no señalar la obviedad que tras las misiones Apolo apenas hubo misiones robóticas a la Luna fuera de las Lunojod soviéticas y algunas sondas orbitales. No sería hasta el nuevo programa chino que la cosa se pondría realmente interesante. Quizás si la NASA no se hubiera obsesionado con Marte ahora tendríamos un montón de robots correteando por la Luna.

          Tampoco vale ya lo de que «el explorador humano es más flexible» o que recopila «más información», pues ello supone obviar los problemas de todo tipo a los que se enfrenta un astronauta en la Luna y a cobertura de sus necesidades básicas, y supone también obviar los enormes avances que en robótica, telepresencia e inteligencia artificial se están dando un día sí y otro también.

          No, por más vueltas que le deis, un programa tripulado lunar basado en un puñado de personas haciendo cositas en la Luna no tiene mucho sentido científico (sirve, sí, como «prueba tecnológica» y poco más), y del mismo modo que cada vez se hacen más expediciones robóticas a las zonas abisales marinas y menos tripuladas, en este ámbito va a pasar lo mismo: conforme avance la robótica y la IA, la presencia humana en el espacio, sobre todo más allá de LEO (que es la autentica «Antártida espacial») tendrá menos sentido.

          Nuestros embajadores en el espacio serán nuestras máquinas, no nuestros cuerpos. Va siendo hora de que aceptéis lo evidente para cualquiera que vea los avances de las últimas décadas con algo de perspectiva, neutralidad y sin romanticismos propios de la ciencia-ficción que, por cierto, a mí me encanta. Meteros en la cabeza que «For All Mankind» es una serie de ficción (bastante mala), no una visión del futuro a medio plazo.

          En relación con esto, os invito a leer sin demasiados prejuicios un libro sobre el (escaso) futuro de la «exploración» tripulada del espacio: dentro de este contexto, y como en el fondo (muy pero que muy en el fondo) soy un buen tipo, os voy a hacer un regalito: el libro «The End of Astronauts: Why Robots Are the Future of Exploration» de Donald Goldsmith y Martin Rees, publicado en 2022 por Harvard University Press. Lo tenéis en formato PDF en:

          https://drive.google.com/file/d/1dXLBRe81BwBgRiCPVRhv_UOxpcctMNrw/view?usp=sharing

          Ah, Pochi, una cosilla. No es que la pasta ahorrada en misiones tripuladas no revierta en misiones robóticas, sino que las misiones tripuladas DETRAEN fondos para las misiones robóticas, que no es lo mismo, y basta ver la situación actual de la NASA para darse cuenta. Para mantener ambos campos al mismo nivel habría que mantener una inversión constante de al menos 40.000 millones de dólares (que en realidad es lo que viene gastando China según algunos cálculos, sumando todos los capítulos). Pero el coste de la infraestructura de un programa lunar tripulado modesto no sale por menos de 60.000-80.000 millones de dólares a lo largo de varios años y su mantenimiento operativo anual no baja de los 5.000-7.000 millones. Así que repito: o doblas el presupuesto de la NASA (por hablar de la agencia más famosa) o te quedas sin poder ejecutar misiones robóticas interesante en el Sistema Solar. Así de simple. Es lo que hay.

          1. Ah, por cierto… Decía Fidencio que “… ¿Para qué las misiones [tripuladas] a LEO? Deberíamos extenderlo también a la Antártida…dejamos unas estaciones meteorológicas bien instrumentadas y unas cámaras y no ahorramos gente allí ¿ no?
            Lo que hacen las personas es mucho más que lo que hacen unas sondas.
            ¿ Que es mejor una Chang’e o el geólogo Harrison Schmidt ?pues eso…”

            Pues veamos…

            1) Desde un punto de vista rigurosamente científico, ¿para qué sirven las misiones tripuladas a LEO? Pues básicamente para demostrar que podemos estar en LEO a un coste descomunal. Es muy poca la ciencia real básica que se ha hecho en la ISS comparándola con su coste (150.000 millones de dólares), el número de horas y de personas que han pasado por esa estación. La inmensa mayoría del tiempo los astronautas lo dedican al mantenimiento de la propia estación, pero en lo que se refiere a observación astronómica, medicina, nuevos materiales, o incluso nuevas tecnologías de soporte vital los avances han sido mínimos siendo optimistas. Sí, podemos reciclar el 98% del agua o ver crecer una lechuga en una centrifugadora, pero para eso no hace falta gastar 150.000 millones, basta con un módulo tipo Salyut o una plataforma orbital automática. Eso sí, nos hemos hecho expertos en arreglar retretes espaciales averiados y pestilentes. Algo es algo.

            2) comparar la Antártida con la Luna o Marte no tiene mucho sentido por cuestiones obvias, pero la verdad es que buena parte de lo que sabemos sobre la Antártida o sobre cómo está evolucionando es gracias… a los satélites de observación de la tierra, porque la presencia humana en la Antártida se limita a las zonas costeras.

            3) Lo siento pero una una Chang’e tiene un retorno científico mucho mayor que el geólogo Harrison Schmidt porque no necesita ni comer, ni respirar, ni dormir, ni cagar, ni pasar por lentos procesos de compresión/descompresión, ni estar atento a que le se joda el traje o le pique un testículo. Sí, los Apolo trajeron un montón de piedras, pero también es verdad que la tecnología robótica de 1970 no tenía nada que ver con la actual y que con la décima parte de lo que costó el Programa Apolo hoy podrías tomar muestras en la Luna en localizaciones distantes no dos kilómetros sino dos mil.

            Reconoced que lo que “os pone” de las misiones tripuladas a la Luna o a Marte no es la ciencia en sí misma, sino la visión romántica e infantil de la aventura definitiva, porque, como bien dice Domingo, hemos crecido con esas historias de heroicos astronautas en la tele y en las novelas.

          2. Si y no Hilario. Que la ciencia que hacen las maquinas puede ser mas barata y con menos riesgo te lo compro, pero permite la siguiente comparación. Uno puede ver por su PC, TV, Pantalla de UHD o móvil superguaiquefliplas paisajes maravillosos (p ej El gran Cañón del Colorado, la Sagrada Familia, el bosque de hayas de Navarra, el Amazonas, etc, etc) ¿Pero que emociona mas, verlo en pantalla o con tus ojos? ¿Que emociona mas, ver un robot recorriendo una inmensa planicie o a un ser humano (con todo lo que ha de llevar consigo) haciendo eso mismo?
            ¿Que es mejor, ver una peli porno, o tener sexo de verdad?

            La exploración humana tiene la fascinación que jamás dará una maquina. Mas cara, mas peligrosa, pero infinitamente mas ilusionante.
            Y que conste que no estoy en contra de la exploración robótica.

            Y todos sabemos que esta nueva «carrera lunar» es para ver quien la tiene mas larga, si USA o China. Con la diferencia de que ahora China si o si llegara, y USA depende, pero me da que si

          3. HG, 7.000 millones es lo que dedica la NASA al programa lunar y es perfectamente factible llevarlo a cabo con esa pasta. A medida que vas amortizando desarrollos te queda dinero para hacer otros nuevos y así el programa sigue adelante. Más aún, si tiene éxito servirá para tirar del carro y que se sumen otros países, lo que supone más pasta

          4. Este programa lunar les cuesta a los USA 20 dólares por habitante y año. Es un coste ridículo y asumible perfectamente.

          5. Un geólogo ve, selecciona rocas , sabe lo que hay y en donde está.
            La Chang’e aterriza en un punto preseleccionado, perfora u toma muestras en ese lugar ( ( H. Schmidt recorrió kilómetros) y con suerte evita la contaminación por el aterrizaje.
            Los instrumentos se despliegan allí mismo, los analizadores por fluorescencia de rayos X para las rocas dan una composición elemental que se asocia con minerales conocidos , no se ve textura, cristalización o gases retenidos , etc..( hay un enlace sobre muestras del Apolo 17 y su estudio isotópico del azufre con tecnología de hoy).
            De la Antártida se estudian sus condiciones superficiales, se perfora el hielo para estudios climáticos, se estudia la vida terrestre y submarinas, salinidad y otros parámetros que no se pueden determinar por satélite.
            No hay color entre la exploración de una sonda y la presencia humana.
            Los instrumentos miniaturizados de las sondas están muy bien pero los análisis en un laboratorio están a años luz de ventaja: separación y análisis de componentes (HPLC, RMN, M.S. , IR en muestras orgánicas) , estudios de cristalografía esenciales para determinar la formación de minerales, estudios isotópicos para discernir el origen último de los átomos , etc…necesitan unos instrumentos casi imposibles de embarcar en una sonda y una elección de muestras adecuadas….no ¡aquí caigo y tomo muestras!….
            Con los rover marcianos al menos se pueden medio seleccionar muestras e intentar traerlas, pero si hubiesen científicos el resultado sería infinitamente mejor.

          6. Un ejemplo
            Solo un buen sistema HPLC / espectrometro de masas de laboratorio puede pesar más de 100kg ; con ese sistema se podría estudiar una muestra ya preparada ( si se recogiese del suelo por una máquina tendría que preparada y sería otra complicación y más peso).
            Con ese equipo se podría determinar una composición muy precisa y un análisis isotópico C-12/C-13 podría determinar posible origen biológico comparado con el el del CO2 de su atmósfera ( en Marte, por ejemplo).

          7. Sin misiones tripuladas, probablemente no tendrías presupuesto para misiones robóticas ni se hubiera desarrollado gran parte de la infraestructura necesaria. El ser humano es emocional, no se puede eliminar el factor, influye aunque te parezca ilógico o innecesario.

        2. pues en todo de acuerdo con HG sobre la valoración de los viajes tripulados a LEO. (pequeña corrección, hay una base antártica permanente de USA (cuando no) en el mismísimo polo sur)

          1. CARLOS T, no te discuto el argumento de la EMOCIÓN. Sí, eso es cierto, es “emocionante” ver a un astronauta haciendo cosas de astronauta en la Luna (como por ejemplo jugar al golf o canturrear una canción mientras viene y va). Yo eso no lo niego, también me parece emocionante y acojonante ver a un buzo trajinando en una plataforma petrolífera a 100 metros de profundidad o a un escalador subiendo a pelo una montaña. Que sí, que es emocionante, pero… ¿Es realmente útil? ¿Compensa de verdad desde el punto de vista del conocimiento científico, ese que se publica en revistas científicas supervisado por pares, gastar miles o decenas de miles de millones en mandar cuatro o seis valerosos astronautas en misiones de muy corta duración a zonas en las que apenas se separan unos kilómetros del módulo como mucho? ¿No es más razonable enviar un montón de sondas y rovers de forma continua durante años a distintos objetivos por mucho menos dinero y que pueden ser “itineradas” (por usar un palabro de moda) con mucha más rapidez que unas misiones tripuladas que tardan AÑOS en ser planificadas y puestas en el espacio? Recordad que estamos hablando de CIENCIA, no de EMOCIONES.

            POCHI, esos 7.000 millones a los que me refiero son para mantener las misiones tripuladas anualmente una vez montada la infraestructura lunar, NO es es coste total. No puedes dejar de contar el coste del SLS, de la Orion, de esa cosa llamada Gateway, de los miles de millones metidos en los pepinos de Elon y de Bezos. Sin embargo, estoy de acuerdo en que es un coste que, comparado con los 898.000 millones de dólares que se lleva el Pentágono este año es calderilla. PERO ES LA CALDERILLA QUE HAY. EEUU invierte a día de hoy mucho menos que China en astronáutica en términos reales y con 25.000 millones de dólares o eliges misiones tripuladas a la Luna o eliges misiones robóticas ambiciosas. O lo uno o lo otro. No hay más.

            FIDENCIO, ¿Cuántos geólogos han ido a la Luna? UNO, nuestro amigo Harrison. Todos los demás miembros de las misiones Apolo eran militares. ¿Cuántos geólogos han estado en la Cara Oculta? CERO. Mientras, las misiones chinas a la Cara Oculta han trabajado sin problemas el tiempo previsto y la nueva misión Chang’e 7 (orbitador aterrizador, Rover y saltador) que aterrizará en el cráter Shakleton este verano estará trabajando nada menos que ocho años. ¿Cuántas Chang’e se pueden mandar a la Luna con la décima parte del coste de Artemis? Ah, para hacer análisis geológicos no hace falta traer cientos de kilos de piedras lunares, basta con unos pocos kilos de lugares seleccionados.

            MARCOS, tienes toda la razón. La base Amunsed-Scott está casi en pleno Polo Sur. Tiene que ser un sitio aburrido de cojones. 😂😂😂

          2. HG , unas puntualizaciones.
            Primero , los astronautas ( militares) eran entrenados para discernir rocas y minerales, como creo que no eran muy torpes ,supongo que elegirían mejor que una sonda que se posa y extiende un brazo toma- muestras.
            Por otra parte sigues sin entender la diferencia entre los análisis de una sonda y los de un laboratorio; un ejemplo, el rover Perseverance ha encontrado azufre y un mineral fosfato de hierro; ambos pueden ser de origen químico o biológico, pues bien , de esas muestras aquí se podrían hacer extracciones químicas, con disolventes apropiados y determinar la presencia mínima
            de lípidos, hopanoides o algún componente orgánico que pueda asociarse a membranas de microorganismos, lo que sería un paso enorme para determinar su origen; lo mismo pasa con compuestos como aminoácidos o azúcares, determinar su quiralidad y relación isotópica de Carbono sería fundamental para establecer su origen.
            Si lees las publicaciones, por ejemplo las de Chang’e 6 ya que lo mencionas, verás que las que aportan datos importantes , como esta

            https://www.science.org/doi/10.1126/science.adt1093

            son estudios en laboratorios terrestres, con datos de microscopía electrónica de barrido, composicion ,cristalografía, isótopos y datación ,etc…de las muestras traídas , que como eran las primeras de la cara oculta tenían interés.
            Resumiendo , la exploración con sondas aporta lo básico y es necesario un análisis mucho más completo.
            Si no quieres estar trayendo muestras continuamente vas allí y exploras con robots y laboratorios.

          3. HG, hay una novela de Kim Stanley Robinson, el mismo de la trilogía Marte rojo, verde y azul, que se llama Antártida y donde pasan cosas interesantes en esa base, pero claro, es una novela

          4. HG, cuando tienes un programa anualizado la suma total es irrelevante y lo importante es si puedes mantener o no el coste anualizado.
            Nadie se preocupa por el montante total de la ISS, sólo que por 3.000 millones al año puedes mantener el programa indefinidamente. Con la Luna sucederá lo mismo.

          5. FIDENCIO, no entiendo por dónde quieres ir. Ya sé que un análisis detallado de muestras solo puede hacerse en la Tierra. En ningún momento he dicho que un análisis geológico tenga que hacerse exclusivamente “in situ”. Lo que digo es que siempre será más barato, y por ende, más fácil de repetir, enviar una sonda automatizada, que recoja las muestras que pueda y las mande a la Tierra si no tiene la capacidad de analizarlas en la superficie (cosa que tampoco pudieron hacer los astronautas del Apolo). Y esto es, simplemente, indiscutible. Con el coste estimado de un misión marciana tripulada (500.000 millones de dólares) puedes enviar 100 misiones Perseverance al Planeta Rojo. Tú me dirás quién puede conseguir más muestras para analizarlas en el módulo o en la Tierra.

            Insistió: el futuro es robótico. No aceptar lo evidente es engañarse a uno mismo.

  10. Me pregunto que carnet se necesita para conducir semejante bicho.
    Me imagino que lo utilizan porque ya lo tenían construido y adaptado, pero actualmente es muchísimo mas económico y practico utilizar los potentes SPMTs que lo moverían sin despeinarse.

      1. los spmt no son exclusivos de spx, mas bien toda la industria pasada, la construcion de barcos y demas los usan, son sistemas modulares. puedes poner juntos todos los que te de la gana y los controla un solo operador

        ademas cada rueda es direccionable y regulable en altura independientemetne con lo que puede dar giros muy cerrados o pasar por terreno llenos de baches sin que la carga se mueva. suelen tener una carga de unas 30 toneladas por eje.

        lo que si ha echo spx es comprar un monton y personalizar los suyos para no tener que alquilarlos.

  11. Creo que la última foto es la que más me ha gustado del día «Transportar el SLS» y una muy buena foto de la misión Artemisa II. Es de esas fotos que marca la nueva generación NASA y el futuro de las misiones Artemisa.

    Volvemos a la luna y como bien dices, para muchos es la primera vez que lo veremos y viviremos en directo. Más aún esta vez con todas las tecnologías del s. XXI. estoy seguro que tendremos unas imágenes y perspectiva de la misión totalmente increïble. Ganas que despegue ya la misión.

    Buena y larga marcha Artemisa II y buen viaje Orión Integrity.

  12. Esta es la parte «fácil», esperemos que no haya ningún problema.
    De todas formas es un lanzamiento muy propagandístico y con nulo interés científico.
    El SLS ya tiene fecha de caducidad. Ahora a esperar a ver como evoluciona la batalla Musk-Bezos y el programa de China.

  13. Excelente artículo.
    Que podemos esperar como aficionados del espacio? Algún nuevo descubrimiento? Aparte de probar el apartado técnico de la misión Artemis, claro.
    Lo que si esta claro, espero, es que veamos casi en 4k ese recorrido alrededor de la Luna, esta vez hecho por humanos y no por las sondas. Los videos que ya tenemos de la misión Apollo serán piezas de museo comparado a lo que está por venir

  14. Recuerdo el lanzamiento del Apolo X el día de mi primera comunión y el del Apolo XI y la noche del alunizaje. Después llegó la rutina excepto con el Apolo XIII. Espero que Artemisa II tenga el mismo éxito que el Apolo VIII. No me perderé el lanzamiento.

  15. Muchas gracias por detallarnos tan bien esta «procesión del santo cohete a su cadalso» 🙂

    Tenía 11 años cuando el ser humano pisó la Luna por primera vez. La ilusión me duró mucho y entonces sentía que era un logro de toda la humanidad.
    Pero repetirlo ahora me parece un gasto innecesario. Ya no es una hazaña que nos represente a todos, sino a los que más pueden, a los que pueden pagarlo. Además no ayuda al propósito de que la humanidad pueda reproducirse fuera de la Tierra, ya que se ha demostrado durante muchas décadas que esta manera de salir del planeta, sin un hábitat alternativo a la Tierra, no puede progresar.
    Y si es para animar a las siguientes generaciones, creo que está a la vista el desinterés por estos fuegos artificiales.

    Deseo que tenga éxito la misión, que parece inevitable, pero solo por qué no les pase nada a los astronautas.

  16. Pues la bandera que plantaron fue las barras y estrellas y en medio de una carrera entre dos proyectos político y económicos rivales. Decir que esocrepresenta a la Humanidad… no sé.

  17. La verdad es que el tema de que el transportador del cohete tenga que llevarse también a cuestas su propia torre de lanzamiento no da la impresión de ser el método más eficiente no?
    En fin…

Deja un comentario