Hemos tenido que esperar más de medio siglo para ver de nuevo un cohete en la rampa capaz de llevar humanos hacia la Luna. En concreto, desde diciembre de 1972, cuando despegó la misión Apolo 17. Ahora, 53 años más tarde, le toca el turno a la misión Artemisa II, que llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna en la nave Orión bautizada como Integrity. Gran parte de la humanidad, entre la que me incluyo, nació después de esta misión, así que me van a permitir que me halle más entusiasmado de lo habitual ante semejante evento. El segundo cohete SLS (Space Launch System) de la NASA para la misión Artemisa II, la segunda del programa, fue trasladado el 17 de enero de 2026 desde el edificio de ensamblaje vertical (VAB) hasta la rampa 39B del Centro Espacial Kennedy (KSC). Como en el Apolo, las misiones a la Luna del programa Artemisa comienzan con un viaje a una velocidad máxima de 1,3 kilómetros por hora, que es la que desarrolla el transportador oruga al trasladar al SLS y la nave Orión sobre su plataforma de lanzamiento. El viaje comenzó a las 12:04 UTC y terminó a las 23:42 UTC.

Y es que este transporte oruga protagonista del traslado se trata de otra reliquia de la era Apolo, el CT-2 (Crawler Transporter 2), que se colocó bajo la plataforma móvil ML1 (Mobile Platform 1) sobre la que se había ensamblado el SLS y, una vez apoyada la plataforma en cuatro puntos, comenzó su transporte desde la High Bay 3 del VAB hasta la rampa 39B, un camino de 6,8 kilómetros que completó en unas doce horas. El traslado se detuvo poco después de abandonar el VAB para retraer el brazo de acceso de la tripulación y redujo la velocidad al encontrarse con el cruce para ir a la rampa 39B. Una vez en la rampa, la plataforma fue depositada sobre sus apoyos y el transporte se retiró.




La construcción de los transportadores oruga comenzó en marzo de 1963 para el programa Apolo y, tras servir en el programa shuttle entre 1981 y 2011, en 2016 comenzó las pruebas después de recibir las modificaciones oportunas para ser usado con el sistema SLS/Orión. El CT-2 tiene 40 metros de longitud y 35 metros de ancho, con una masa de 3000 toneladas. Aunque el ML-1 fue usado como plataforma móvil durante la era del transbordador espacial, para el programa Artemisa se le añadió la torre de lanzamiento, como en la era Apolo. La torre tiene una altura de 105 metros —el cohete SLS/Orión tiene 98 metros—, alcanzando una altura de 116 metros sobre el suelo. La masa total de la plataforma ML1 y el conjunto SLS/Orión sin propelentes es de unas 6800 toneladas (el cohete SLS sin propergoles líquidos tiene una masa de 1588 toneladas).




El traslado se produce poco más de un año después de que comenzase la integración del cohete SLS de la misión Artemisa II en el VAB, un proceso que empezó en julio de 2024 con la llegada de la etapa central del lanzador al edificio de montaje vertical. El 20 de noviembre comenzó la integración vertical de los segmentos de combustible sólido de los dos SRB laterales, un proceso que finalizó el 19 de febrero de 2025. La etapa central fue integrada con los SRB el 23 de marzo y el 12 de abril se añadió el cono adaptador para la segunda etapa ICPS. La etapa ICPS fue colocada el 1 de mayo de 2025 y a finales de septiembre se colocó el anillo adaptador de la nave Orión, donde viajarán cuatro cubesats. Finalmente, el 17 de octubre la nave Orión Integrity de Artemisa II, junto con el sistema de escape LAS, fue trasladada al VAB. Dos días más tarde fue colocada sobre el cohete, finalizando el ensamblaje del conjunto SLS/Orión para Artemisa II.



Puesto que la tripulación ya participó en una simulación del lanzamiento en diciembre, el siguiente paso, y muy importante, es llevar a cabo la prueba de carga de propelentes del SLS o WDR (Wet Dress Rehearsal), en la que se simulan todos los pasos del día del lanzamiento hasta los 20 segundos antes del despegue (sin que participe la tripulación). Aunque la NASA cree que ha solucionado los problemas de Artemisa I, recordemos que en esa misión se produjeron repetidas fugas de hidrógeno que retrasaron el lanzamiento en varias ocasiones. Esta prueba tendrá lugar, como muy tarde, el 2 de febrero si la NASA quiere intentar un lanzamiento el primer día de la ventana de lanzamiento de Artemisa II, que es el 6 de febrero. Si WDR no se puede realizar antes del 2 de febrero o si surgen problemas que requieran nuevas pruebas, evidentemente el lanzamiento deberá ser aplazado. En febrero Artemisa II podrá despegar los días 6, 7, 8, 10 y 11. De no ser posible, habrá que esperar a los días 6, 7, 8, 9 y 11 de marzo. Si tampoco es posible, se intentará los días 1, 3, 4, 5, 6 y 30 de abril. Si para entonces el lanzador no ha despegado, habrá que devolverlo al VAB. Cada día, la ventana de lanzamiento tendrá una duración de dos horas.



Artemisa II será la décima misión tripulada que parta hacia la Luna y la primera en este siglo. No obstante, será la segunda misión tripulada a la Luna que despega desde la rampa 39B tras el Apolo 10, pues el resto de misiones Apolo que viajaron a nuestro satélite lo hicieron desde la vecina rampa 39A, hoy a cargo de SpaceX. La 39B también se usó para lanzar las tres misiones tripuladas a la estación Skylab mediante cohetes Saturno IB y 53 misiones del transbordador espacial. En 2009 se empleó para el lanzamiento de prueba del cohete Ares I-X del cancelado programa Constelación y, por supuesto, en 2022 desde allí despegó la misión Artemisa I, la primera del cohete SLS. En cualquier caso, esperemos que todo vaya bien y que Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen despeguen en febrero hacia la Luna y puedan disfrutar de su misión de diez días sin contratiempos. Hemos tardado más de medio siglo, pero al fin volvemos a la Luna.





pues yo con artemis II tengo sentimiento encontrados.
utilizar un refrito del transbordador, otro refrito del programa constelacion, montar una lata de sardinas estilo apolo, todo eso supuestamente utilizando tecnolgoia ya probada para ser mas baraato y resulta que es una ruina y fuentes de problmas
la verdad es que repetir los pasos del apolo no me llama la atencion, llevar a cuatro personas e intencionadamente una de color y una mujer para ser politicamente correcto me parece una tomadura de pelo.
pero realmente no van a volver a la luna solo dar un paseo, para mi cualquier mision a la luna que no sea para minimo una noche lunar (14 dias) que tengas que utilizar sistemas para calentarlse y mantener la vida me parece una tomadura de pelo
para poner la bandera ya fuimos y no se ha vuelto porque ni economicamente ni cientificamente merece la pena ir para unas horas.
Pues eso. Toda este programa, Artemis, ese básicamente, marketing político. Cada administración de EEUU tiene que usar la NASA para “marcar paquete” hasta que llega la siguiente administración y vuelta a empezar.
No me extrañaría que otra administración volviera con la tontería aquella de la captura del asteroide que Obama se sacó de la chistera.
Los chinos patrioteros y los indios patrioteros irán y luego se termina el asunto chauvinista pues irá la ONU si un asteroide no lo impide, así que los robots adelante y los homo detrás aunque no haya petróleo y no haya dinero y no haya unión de los estados en United States.
Siempre he sentido una ligera curiosidad por el espacio. Siempre ha sido una curiosidad más por la ciencia en general. No he vivido la llegada del hombre a la luna. Y conozco desde hace poco este mundillo. Pero ha habido cosas que no me han gustado. La primera es algo que conocemos mucho los españoles, que es la relación entre el Estado y sus empresas amigas. Con una colaboración, de tú me das el contrato y yo te cobro más de lo que realmente cuesta. Luego supe de las denuncias de estas prácticas en Boeing. Me di cuenta de que se dejaron de hacer muchas cosas en el espacio, porque los presupuestos de Boeing estaban estrangulando el desarrollo del acceso al espacio. Y entonces le tomé manía a la empresa, hasta tal punto, que a día de hoy, en vez de alegrarme por el próximo lanzamiento del SLS hacia la luna, siento indiferencia, incluso desprecio. Desprecio de que si cogiéramos el precio de lanzar un Saturno V (Unos 185M$ sin aplicar inflación ni coste de desarrollo) y le aplicáramos la inflación, que serían unos 1000-1500M$, costaría menos de lo que cuesta lanzar el SLS (Algunos cifran en 4000M$ el lanzamiento del SLS, pero creo que le suman el coste de desarrollo y realmente serían 2000M$). Pero es que es una empresa que tiene experiencia previa en cohetería. En los años 60 no sabían nada. Partían de practicamente 0. En fin. Que esta estafa al contribuyente americano, y a las ilusiones de personas alrededor del mundo, han sido destruidas por empresas como Boeing que han intentado robar al contribuyente lo máximo.
Disculpen los errores en el texto. No reviso suficiente antes de darle a enviar.
No veo correcto el crear hype con esta segunda misión, porque hablan de volver a la luna. Sobrevolarla, no es volver exactamente. Se volverá a la luna, cuando la vayan a pisar.
No me da muy buena espina, me parece que el conjunto del vehículo no está suficientemente probado.
Concuerdo con Hilario por razones opuestas. Quiero ver más misiones tripuladas, naves y transbordadores, estaciones con gravedad artificial, deportes en ingravidez, mineríade asteroides, la conquista de Marte, la Luna y asteroides…
Esta parte del programa Artemisa me parece un freno. Como ingeniero lo encuentro una manera muy poco eficiente, no avanzamos, si no hubiera otros haciendo la cosa de manera más eficiente pareciera que todo es un disparate y sinsentido carísimo. Es un programa Apolo mal hecho, el cohete es peor, más caro, la nave es mejor pero más pesada y menos capaz de viajar, la órbita lunar es peligrosa. Para hacerlo así mejor abstenerse.
Al menos esta vez hay otras opciones. Tanto SpaceX, Blue como China avanzan con planes sólidos y razonados, cada uno tiene sus más y sus menos y se puede argumentar en su conta, pero son planes hechos bajo el razonamiento de una estrategia concreta coherente, con sus principios -> puedes estar en contra de la Starship por muchas razones, pero hay una lógica y estrategia detrás.
En cualquier caso Artemisa ha abierto la puerta a nuevos landers y el CLPS es muy interesante, avanzamos. China tiene un programa bien estructurado.
En cualquier caso será emocionante y se aprenderán unas cuantas lecciones. Mucha suerte navegantes.
Curioso blog astronautico donde la mayoria pide reducir la exploracion en persona. Pronto propondran irnos a vivir a ciudades subterraneas y olvidarnos del Universo, no sea que nos muramos.
La ciudad y las estrellas…
Ciudad de las estrellas donde la ciudad se estrella.
Cuidad de las estepas, honda frialdad espera.
Reducid la explotación
Reducir la exploración
Deducir la implicación
Detenga el proceso o
Defienda el progreso.
De tienda “el por ciento”.
No me compensa.
No se
Nasa
Na
a
A
r
m
S
t
r
o
n
h
Agggggggg
El hombre llega donde su huella deja.
La poesía deja su huella donde otros discursos ya envejecen. 🙂
Preferiría que fuese de manos de Space-X en vez de Boeing. Aunque hubiera que esperar más. Habría un cambio radical en el acceso al espacio.
¡Cuanto rechazo a los viajes tripulados que se lee por acá! Gente, por favor, tener en cuenta 2 cosas MUY importantes:
1) El objetivo final de ambas potencias espaciales (EEUU y China) es contruir BASES LUNARES, esto no es un remake del Apolo, vamos por más.
2) El objetivo MAS importante de tener gente viviendo fuera de la tierra, es justamente APRENDER a vivir fuera de la tierra. Falta mucho tiempo para que nuestro planeta se vuelva inhabitable, pero sabemos que va a suceder. Y el desafío es muy difícil. Mientras antes empecemos, mejor.
el punto dos….
Está muy bien eso de aprender a vivir fuera. Pero primero hay que aprender a vivir dentro.
Fuera necesitar reciclar el 100% del oxigeno y el agua utilizada. Muy bien, aprendamos a hacerlo aquí y ahora, de manera continua y global. Fuera necesitas reciclar el CO2 que expulsan los astronautas fijándolo de alguna manera o transformándolo en otros compuestos útiles y no tóxicos. Pues empecemos a hacerlo ya aquí y que se extienda de manera global.
Nuestro planeta no tiene porque volverse inhabitable hasta que el Sol empiece a crecer tanto como para abrasarnos. Si lo hace, será porque no sabemos vivir dentro. Ese es el verdadero reto, el verdadero desafío. Y es muy difícil así que cuanto antes empecemos, mejor.
Aun no somo capaces de que la ciudades no se conviertan en islas de calor en verano, de reciclar todo el agua, todo el vidrio, todos los metales que utilizamos. No sabemos generar electricidad sin un gran impacto ecológico. No sabemos gestionar los residuos nucleares, ni los residuos plásticos a un nivel que dejen de ser problemáticos. Tenemos tremendas dificultades para reducir los gases contaminantes.
¿Y nos creemos que vamos a ir a un planeta o luna estéril y crear colonias humanas como si nada?
Aprender a vivir fuera pasa por aprender a vivir primero dentro. La única diferencia es la gestión de la microgravedad, pero el resto de cuestiones se pueden y se deben aprender en la tierra.
Es muy fácil…
Renunciamos a toda clase transportes (eliminamos la producción de CO2 ), electricidad en casa ( eliminamos CO2, nucleares y embalses , además de aerogeneradores ) ,vivir en ciudades ( casita en el pueblo es suficiente) y consumir alimentos elaborados y envasados (eliminamos plásticos, aditivos químicos, etc..).
Pablo, puedes empezar tú y convencer a familiares y amigos, luego te seguiremos los demás.
cuando empieces nos avisas ¿vale ?
Joer, has dicho muchas cosas y la mayoría mal.
Hay un montón transportes sin emisión de CO2 e incluso dejando algunos porque tienen su funcionalidad, lo que habría que hacer es buscar una manera de reconvertir ese CO2 y no dejarlo libre en la atmosfera.
Electricidad, hay que seguir empujando y desarrollando la energía nuclear hasta poder disponer de energía procedente de reactores de fusión y sobre todo hay que buscar formulas para ser mucho más eficientes en el uso de energía, hay que reducir el consumo aumentando su productividad.
Vivir en ciudades. Pues sí. a gran escala, las ciudades son muchiiiisimo mas eficientes energéticamente, a nivel de costos de construcción y de vida que una distribución poblacional en pequeños núcleos de casas unifamiliares, son objetivamente muchísimo más ecológicas que los pueblos en cuanto te vas a varios miles de habitantes.
Y te aviso ya que hace tiempo que empecé. Me desplazo a diario a en bicicleta en mi ciudad en lugar de en coche, al trabajo, a llevar al crio al cole, al cine. He mejorado el aislamiento de mi piso hasta el punto de reducir en un 80% el consumo de calefacción, refrigeración y emisiones de mi casa. Voy con bolsas de tela al mercado y compro las verduras y frutas sin bolsas de plástico. Así que he empezado con algunas cosas. Tu también puedes, anímate!
Cabe señalar, Pablo, que gran parte de los problemas que mencionas no lo son POR FALTA DE CONOCIMIENTO, sino por INDIFERENCIA POLÍTICA e INTERESES CREADOS A LOS QUE LA GENTE Y EL MEDIOAMBIENTE SE LA REBUFA…
No perdamos de vista también eso… que no se hace lo que se PODRÍA, sino lo que algunos, y a desgana, DEJAN HACER.
Por supuesto Noel, eso por descontado.
Es algo que pasa en todos los ámbitos. Es también lo que pasa con el viaje a Marte. Tenemos conocimientos y medios para hacerlo, pero los recursos se decide no emplearlos en ello.
Si esperas a que seamos una utopía no haremos nada.
Al reves, salir fuera, sobrevivir con menos, tener que organizarse mejor, pensar de otras maneras nos va a ayudar a mejorar en la Tierra.
No lo creo. Si vives en un piso y no limpias se llena de mierda. Entonces decides ir a otro piso y si sigues comportándote igual, lo volverás a llenar de mierda. Ni utopías ni leches.
Está claro, que vivir limpiamente cuesta, cuesta dinero, cuesta comodidades, cuesta esfuerzo, eso, nadie lo discute y no solo eso si no que es perfectamente válido el debate de como y hasta que punto estamos dispuestos a hacer.
Pero es que eso pasará también fuera.
Qué está muy guay pensar que todo eso lo haremos por necesidad el día que tengamos que estar encerrados en una base bajo el suelo marciano o lunar. Pero eso es residual, eso es como vivir en un submarino, eso no es ni colonizar ni mierdas. Es lo que es.
Y es más, en un submarino hay que racionalizar todo mucho más. llevamos décadas haciéndolo y no se transmite a la vida en superficie.
Pero hablamos de colonias, hablamos de llevar miles o millones de personas al espacio…¿creéis que van a ir a vivir en peores condiciones a nivel de los esfuerzos que supondrá el mantenerse con vida y conservar un ambiente e impedir que en décadas tengan peor medio ambiente que en la tierra?
Que os hace pensar que quien no esta dispuesto a prescindir de enormes motores de combustión o del uso de plásticos de un solo uso, o de contaminar el agua con su fabrica de lo que sea en la tierra, lo va a hacer en las «ciudades» de Marte o Luna? eso sí es utópico
Hay mucho trabajo por hacer, pero las tendencias son positivas. La calidad del aire en Pekín es mejor hoy que hace 10 años. Generamos la energía de forma más limpia y mejoramos mejor los desechos. Por contra, consumimos mucho plástico y utilizamos muchas cosas de un solo uso.
En general creo que salir al espacio nos hace un poco mejores. Socialmente nos une, nos hace sentir pequeños y nos recuerda que vivimos en un diminuto planeta donde las fronteras solo existen en nuestros mapas. Nos enseña a aprovechar mejor los recursos y en generalse intenta evitar la contaminación hasta cierto punto.
No va a solucionar todos los problemas aunque creo que ayudará en cosas. Quedarnos encerrados y no salir no creo que sea mejor.
Pablo, yo creo que has equivocado los conceptos. Para vivir fuera de la Tierra, cuando nuestro planeta se extinga, lo que necesitas es una terraformación.
En cambio, para poder convivir aquí en la Tierra lo que necesitamos es no contaminarla por encima de las posibilidades de recuperación del propio planeta.
Para mí, una cosa no tiene nada que ver con la otra. Por definición, no puedes terraformar nuestro planeta.
Pero Pochi.
Qué sentido tiene convertir un planeta para que tenga las condiciones de la tierra y en cuanto seamos numerosos joderlo de nuevo? Debemos adoptar tecnologías para no echar a perder este y un potencial planeta terraformado.
Además esas tecnologías necesarias para terraformar un planeta como marte o venus son infinitamente más caras y más complejas que las tecnologías para no destruir la tierra actual.
Solo quiero decir que las Apollo viajaron mientras EEUU quemaba Vietnam y en el país había un desmadre racial y político. Nixon al habla. Ojo con las comparativas románticas.