55 años del alunizaje del Lunojod 1 y los lunojods que nunca fueron

Por Daniel Marín, el 18 noviembre, 2025. Categoría(s): Astronáutica • Historias de la Cosmonáutica • Luna • Rusia • Sistema Solar ✎ 79

El 17 de noviembre de 2025 se cumplen 55 años del alunizaje del Lunojod 1, el primer vehículo con ruedas que se desplazó sobre la Luna. El Lunojod 1 (Луноход-1, en ruso algo así como «vehículo lunar») recibió la denominación oficial 8YeL nº 203 (8ЕЛ №203), pues se trataba de una sonda del programa Ye-8 (Е-8 en cirílico), concebido precisamente para desarrollar un vehículo con ruedas que explorase la superficie lunar antes de la llegada de cosmonautas en el marco del programa tripulado N1-L3. Precisamente, el Lunojod también fue diseñado con la capacidad de transportar cosmonautas por la superficie lunar, tanto en misiones de exploración como en situaciones de emergencia (para llevar un cosmonauta desde su módulo lunar LK hasta otro LK de reserva en caso de que el primero sufriese algún desperfecto).

El Lunojod 1 sobre su etapa de descenso cubierto con el material aislante EVTI de color blanco (IKI).

El programa Lunojod nació en 1960 como uno de los proyectos de la oficina de diseño OKB-1 de Serguéi Koroliov para explorar la Luna. En concreto, se denominó programa L2 (Л2), pues debía suceder al programa de sobrevuelo lunar tripulado L1, allanando el camino para el programa de alunizaje tripulado L3. Con el objetivo de alcanzar la Luna, el programa L2 usaría el mismo esquema que el programa L1. Es decir, a falta de un cohete potente —el N1 estaba en la etapa inicial de diseño por entonces—, usaría una etapa propulsiva 9K que se recargaría de propelentes con cuatro cargueros 11K —quién diría que 65 años después el trasvase de propelentes en órbita seguiría estando de moda—. Luego se acoplaría el complejo 13K, formado por el Lunojod propiamente dicho y por una etapa de descenso, 13KN, que también debía ser la encargada de situar el vehículo en órbita alrededor de nuestro satélite. Una vez unidos, el conjunto 13K-9K pondría rumbo a la Luna. El complejo 13K tendría una masa de unas 5 toneladas y, unido a la etapa 9K, el conjunto alcanzaría las 23 toneladas.

Diseño original del programa Lunojod L2. En el centro, el complejo 13K-9K (Roscosmos).

En 1963 se concretó el diseño del programa L2 y el Lunojod recibió la denominación Ye8. Tendría una masa de 800 kg y se movería por la superficie lunar mediante cuatro ruedas a una velocidad de hasta 4 km/h. El vehículo, con forma de cilindro de 1,8 metros de diámetro, estaría presurizado, pues la electrónica soviética de la época no era lo suficientemente avanzada para garantizar un funcionamiento óptimo en el vacío —por entonces algunas sondas estadounidenses también incluían compartimentos presurizados, pero pronto se intentó desarrollar aviónica que pudiese sobrevivir en el vacío—. Eso sí, la ventaja del interior presurizado es que sería más fácil mantener la temperatura interna controlada mediante el empleo de radiadores para disipar el calor residual durante el día y, durante la noche lunar, usando un calefactor a base de polonio-210. Este calefactor también serviría como generador de radioisótopos (RTG) para producir electricidad durante la noche lunar. El Lunojod debía recorrer hasta 250 kilómetros cada día lunar y su duración se estimaba en unos tres meses.

El rover lunar L2, el antecesor del Lunojod (Roscosmos).

En 1965 el programa L2 fue reformado para reducir el número de lanzamientos, aunque todavía incluía un acoplamiento en órbita terrestre. Se emplearían dos lanzamientos del cohete Luna (8K72, una versión del R-7 Semiorka). El primero pondría en órbita baja una etapa Blok-M, una variante simplificada del futuro Blok-D, y el segundo lanzamiento pondría en órbita el complejo Ye-8, con el Lunojod y la etapa de descenso. Después del acoplamiento, la etapa Blok-M se activaría y mandaría el conjunto de 13 toneladas hacia la Luna. No obstante, ese mismo año la oficina OKB-1 de Koroliov, sobrecargada de trabajo, traspasó toda su sección de sondas automáticas a la oficina de diseño OKB Lávochkin, a cargo de Georgui Babakin. El equipo de Babakin confirmó que se podía simplificar el programa usando un único lanzamiento del nuevo lanzador UR-500K (8K82K Protón) de la oficina de Vladímir Cheloméi, rival de Koroliov en la carrera lunar. La masa de la sonda sería ahora de 5,3 a 5,8 toneladas.

Configuración de lanzamiento de una sonda Ye-8 con un Lunojod unida a la etapa superior Blok-D (Roscosmos).

El programa dejó de llamarse L2 para denominarse simplemente Ye8 (o Ye-8). La sonda consistiría en una etapa de descenso KT y del Lunojod en sí o 8YeL. La sonda sería propulsada hacia la Luna usando la etapa Blok-D de kerolox de la oficina OKB-1, diseñada originalmente para ser lanzada en el cohete gigante N1 como etapa de descenso (crasher stage) del módulo lunar tripulado LK. La etapa KT (siglas de ‘corrección y frenado’ en ruso) tenía planta cuadrada, con cuatro tanques esféricos de propelentes de 88 centímetros de diámetro en cada vértice y un tren de aterrizaje de cuatro patas. La etapa, de 4,85 toneladas en total, llevaba acoplados otros cuatro tanques cilíndricos de 88 centímetros de diámetro, más grandes, que se desechaban antes del encendido de frenado para el alunizaje (estos tanques extra no suelen aparecer en la mayor parte de imágenes del programa Ye-8). En total, cargaría 3,44 toneladas de propelentes hipergólicos.

Un Lunojod y su etapa de descenso sin material EVTI en el museo de NPO Lávochkin (Dmitriy Berdasov).
Antes del lanzamiento sin el material EVTI. Se aprecian los tanques desechables (Roscosmos).

La etapa KT situaría el conjunto en una órbita lunar de unos 120 kilómetros de altitud y, luego, reduciría el apoastro hasta los 20 kilómetros —luego se decidió que serían 15 kilómetros— sobre el punto de alunizaje. Al pasar por el periastro (pericintio en el caso de la Luna), la etapa KT encendería el motor KTDU-417 de empuje variable (7,4-18,8 kN), diseñado por la oficina de Isayev, en una ignición de 270 segundos de duración que reduciría a cero la velocidad horizontal a unos 2,5 kilómetros sobre la superficie. Desde esa altitud la sonda caería libremente hasta los 600-700 metros, donde el radioaltímetro activaría una vez más el motor principal para frenar el descenso vertical. A 1 o 2 metros de altitud se apagaría el motor principal y se activarían los motores vernier para garantizar un alunizaje suave a una velocidad de tan solo 1 o 2 m/s.

Otra vista del Lunojod 1 y su etapa de descenso cubiertos con el EVTI.

Este esquema de alunizaje, entrando en órbita lunar antes de descender, sigue siendo estándar hoy en día, pero en la época suponía un salto cualitativo muy grande con respecto al alunizaje directo de las sondas de la familia Ye-6 (como la Luna 9, el primer artefacto humano que se posó suavemente en la Luna) o las misiones del programa Surveyor de la NASA. El uso de una órbita intermedia antes de descender añadía flexibilidad a la misión y daba tiempo a resolver problemas que pudiesen surgir, de ahí que se usase en el programa Apolo. El empleo de la etapa KT permitía llevar el Lunojod a la superficie lunar, pero también otras cargas útiles de hasta 900 kg de masa, una barbaridad para la época. De este modo, se propusieron varias versiones de la sonda con otras cargas útiles, como el Lunojod de rescate Ye-8-2, el telescopio Ye-8-3 o las sondas de retorno de muestras Ye-8-5, donde el Lunojod se sustituía por una etapa superior con una cápsula para devolver muestras del regolito lunar a la Tierra.

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En caso necesario, el cosmonauta usaría el Lunojod para viajar hasta el LK de reserva. Esta versión del Lunojod se llamaría Ye-8-2 (Novosti Kosmonavtiki).
Prototipo del Lunojod para probar las ruedas (Roscosmos).

Después de estudiar todo tipo de configuraciones de movilidad, incluyendo orugas, el Lunojod final tendría ocho ruedas —una configuración diseñada por el instituto VNII TransMash a cargo del armenio Alexánder Kemurdzhián—, cada una con un motor eléctrico. El vehículo tenía una curiosa forma de bañera metálica —hecha con una aleación de magnesio—, con un ancho de 2,15 metros y 1,92 metros de altura. Con una masa de 756 kg, sería el rover interplanetario más masivo hasta el lanzamiento de Curiosity a Marte en el siglo XXI. Cada rueda tenía un ancho de 20 centímetros y un diámetro de 51 centímetros. El RTG de polonio-210 podía generar 750 vatios tras el despegue y un mínimo de 360 vatios al final de la misión, prevista en un máximo de tres o cuatro meses. La parte superior del Lunojod incluía una «tapa» que se abría para mostrar los paneles solares de 3,5 metros cuadrados de superficie en su interior, que podían generar hasta 180 vatios durante el día lunar. Durante la noche la «tapa» se cerraba para mantener el calor interno. En la parte frontal estaban las dos cámaras de televisión que captarían imágenes de la superficie lunar y permitirían la conducción del vehículo desde la Tierra (en los laterales se hallaban las cámaras panorámicas, que enviaban imágenes de forma más lenta a través de la antena de alta ganancia).

Modelo del Lunojod 1 sin la cubierta térmica (Eureka).
El calefactor de polonio en la parte trasera del fuselaje (Roscosmos).
El Lunojod 1 con el aislamiento EVTI blanco antes del lanzamiento.

El Lunojod 1 no sería la primera sonda del programa Ye-8 en despegar. En realidad, la primera fue la Ye-8 nº 201, que llevaba el Lunojod con el número de serie 8YeL nº 201 (8ЕЛ № 201). Este primer Lunojod despegó el 19 de febrero de 1969, pero se desintegró a los 51 segundos del despegue, justo tras pasar por la región de máxima presión dinámica (Max-Q), debido a un fallo de la nueva cofia del Protón-K, diseñada para albergar las sondas de tipo Ye-8. Los restos del lanzador y del primer Lunojod terminaron diseminados en la estepa kazaja en vez de sobre la Luna, a unos 25 kilómetros de la rampa de lanzamiento (la leyenda cuenta que los militares de Baikonur que patrullaban la zona encontraron en RTG de polonio y lo usaron para calentarse en las gélidas noches). Todavía hoy es difícil encontrar imágenes o vídeos que sean claramente de este primer Lunojod, pues muchas de ellas se confunden con las del Lunojod 1 lanzado en 1970.

Modelo del Lunojod en el Museo de la Cosmonáutica (Eureka).
Sistema de ventilación del Lunojod para refrigeración y calefacción (Roscosmos).
Esquema de funcionamiento del sistema de calefacción moviendo la atmósfera interna a base de nitrógeno y, en el extremo, el RTG de polonio-210 (Roscosmos).
El Lunojod 1 antes del lanzamiento (RGANTD).

El primer Lunojod tenía que haber reducido el impacto mediático de las misiones Apolo, pero por entonces ya era evidente que el Apolo 11 lograría poner dos seres humanos sobre la Luna. Puesto que el siguiente Lunojod no estaba listo, la URSS se concentró en lanzar una variante de las sondas Ye-8, la Ye-8-5, para traer muestras de nuestro satélite antes que el Apolo 11. La primera Ye-8-5 (Ye-8-5 nº 402) fue lanzada el 14 de junio y se perdió por un fallo del cohete Protón. La siguiente (Ye-8-5 nº 401), que se denominaría Luna 15, coincidió con el Apolo 11 en el tiempo y terminó en un estrepitoso fracaso al estrellarse sobre la Luna. Entre septiembre de 1969 y febrero de 1970 la URSS lo intentó hasta tres veces más (eso es ser perseverante), pero no hubo manera. Por fin, el 12 de septiembre de 1970 despegó la Ye-8-5 nº 406, la Luna 16, que finalmente traería 101 gramos de regolito lunar a la Tierra. Un pequeño premio de consolación para la URSS después de perder la carrera lunar, pero un premio al fin y al cabo.

Valeri Chubukin en el panel del conductor (RGANTD).
Zona de visión de las cámaras de televisión y los telefotómetros del Lunojod 1 (Roscosmos).
La tripulación controlando el Lunojod 1 en Crimea (Roscosmos).

El Lunojod 1 (Ye-8 nº 203) fue lanzado el 10 de noviembre de 1970 a las 14:44 UTC mediante un cohete Protón-K/Blok-D que despegó desde el polígono de Tyuratam (hoy Baikonur). La etapa Blok-D puso el conjunto de 5,7 toneladas en rumbo hacia la Luna y la misión fue bautizada oficialmente como Luna 17. Cinco días más tarde se colocó en órbita lunar y, tras varias maniobras para reducir la altura de su periastro, alunizó el 17 de noviembre a las 03:46:50 UTC en el Mare Imbrium (38,25º sur, 325,00º este). 6 horas y 28 minutos después se desplegaron las dos rampas —el Lunojod podía moverse hacia delante o atrás— y en su primer desplazamiento por la Luna se alejó 20 metros de la etapa KT. El Lunojod 1 funcionó durante once días lunares (301 días terrestres), hasta el 15 de septiembre de 1971, casi el triple de lo esperado. Recorrió un total de 10,54 kilómetros (el récord de desplazamiento fue el quinto día lunar, cuando se movió 2 kilómetros) y envió 200 panoramas y 25 000 fotografías —gracias a dos cámaras laterales—. También dibujó con sus ruedas en el regolito dos figuras en forma de ‘8’ para celebrar el día de la mujer (8 de marzo). La misión supuso todo un éxito para la URSS, aunque obviamente después de las misiones Apolo 11 y 12 apenas pudo mitigar el éxito de la NASA.

El Lunojod 1 fotografía la etapa de descenso KT (RGANTD).
Imagen del Lunojod 1 del 4 de septiembre de 1971 (RGANTD).
La figura en ocho dibujada por las ruedas del Lunojod 1 para celebrar el día de la mujer (NPO Lavochkin).
Una de las tripulaciones junto a los paneles de mando (RGANTD).

El Lunojod 1 estaba teledirigido por una «tripulación» de cinco personas: comandante, conductor, el operador de la antena de alta ganancia, navegador e ingeniero de vuelo. Los elegidos eran oficiales pertenecientes a las estaciones de seguimiento NIP-16 de Yevpatoria y NIP-10 de Shkolnoie, ambas en Crimea (en la estación NIP-10 se construyó en 1968 el complejo Saturn-ML con una antena TNA-400 de 32 metros para controlar la misión). Tras un intenso proceso de selección y un periodo de formación que casi rivalizaba con el de los cosmonautas, se formaron dos tripulaciones. Como comandantes, Nikolái Yeremenko e Ígor Fédorov, como conductores, Guennadi Latypov y Vyacheslav Dovgan, los operadores de antena Valeri Sapranov y Nikolái Kozlitin, los navegadores Vikenti Samal y Konstantín Davidovski, y los ingenieros de vuelo Leonid Masenzov y Albert Kozhevnikov. Las dos tripulaciones estaban tan unidas que no se contemplaba separarlas y, por eso, no existían sustitutos, con la excepción del operador de reserva de la antena de alta ganancia Vasili Chubukin (la antena debía modificar su posición para garantizar que apuntaba siempre hacia la Tierra).

Algunos de los miembros de las tripulaciones del Lunojod junto al modelo de prácticas del mismo en una imagen del año 2000. De izqda. a dcha.: Kozlitin, Chubukin, Fédorov, Samal, Dovgan, Davidovski, Manilyuk, Sapranov (RGANTD).
Modelo del Lunojod usado por las tripulaciones para las prácticas en Crimea (RGANTD).
Antena TNA-400 de la estación NIP-10 de Crimea (RGANTD).
El «lunódromo» del NIP-10 de Crimea para ensayar con el Lunojod (Roscosmos).

En la estación NIP-10 se construyó el famoso «lunódromo» con una reconstrucción de paisaje lunar de 70 x 120 metros, donde se entrenaron las tripulaciones desde diciembre de 1968 con un modelo simplificado del Lunojod y un modelo del suelo lunar construido con baldosas y ladrillos. Durante el día lunar de dos semanas las tripulaciones trabajaban continuamente, relevándose en turnos de 8 horas. Durante la noche lunar, las tripulaciones descansaban. Vyacheslav Dovgan tuvo el honor de ser el primer conductor del Lunojod 1 en la superficie lunar. Por primera vez, un ser humano manejaba a distancia un vehículo situado en la superficie de otro mundo. Por supuesto, las tripulaciones tuvieron que lidiar con el pequeño, pero perceptible, retraso en las comunicaciones de apenas unos segundos y con la desorientación del paisaje lunar, carente de árboles u objetos de referencia para calcular las distancias. El Lunojod 2 (Ye-8 nº 204), lanzado el 8 de enero de 1973, también fue un éxito. Sin embargo, el programa Apolo ya había efectuado su última misión en diciembre de 1972. Sin Apolo, el impulso político tras las misiones Lunojod desapareció. El tercer Lunojod (Ye-8 nº 205) debía despegar en 1978, pero fue cancelado. Políticamente poco tenía que aportar tras los dos primeros éxitos del programa.

El que debía ser el Lunojod 3, el Ye8-205 (Roscosmos).
El Lunojod 3 descansa hoy en día en el Museo de Lávochkin en Moscú (Mark McCaughrean / https://www.flickr.com/photos/markmccaughrean/11513250174).

Sin embargo, este no sería el fin de los Lunojod soviéticos. Poca gente conoce que entre 1976 y 1977 la oficina de Lávochkin concibió una nueva serie de sondas lunares Ye-8 mejoradas denominadas MYe-8 (ME-8). La nueva familia mantenía una etapa de descenso KT modificada. Esta familia MYe-8 debía haber estado formada por varios tipos de sondas de nueva generación, entre las que destacaban las MYe8-2, que llevarían Lunojods con una masa de 1465 kg —casi 600 kg más que los Lunojod de primera generación— que debían haber explorado la Luna durante nada más y nada menos que tres años. Sus dimensiones eran de 2,04 metros de longitud y 1,90 metros de ancho y estaban dotados de seis ruedas de 73 centímetros de diámetro. Hubieran llevado instrumentos mejorados y un brazo robot para manipular las rocas lunares, además de un taladro capaz de perforar la superficie lunar hasta tres metros. Las muestras podrían ser enviadas a la Tierra mediante otras sondas de tipo MYe8-5V. La combinación de Lunojods MYe8-2 y sondas de retorno de muestras MYe8-5V recibió el nombre de Complejo Lunar número 2, o LK-2.

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Sonda MYe8-2 con un Lunojod de nueva generación (NPO Lávochkin).
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Lunojod de nueva generación de las sondas MYe8-2 (NPO Lávochkin).

Por su parte, el Complejo Lunar 1, o LK-1, habría estado formado también por Lunojods de nueva generación MYe8-2 y sondas MYe8-3, similares a las sondas de recogida de muestras, pero que carecían de una etapa superior con cápsula. En su lugar habrían tenido varios instrumentos científicos para analizar en profundidad las muestras recogidas por los Lunojods, además de sismómetros y un taladro capaz de alcanzar tres metros de profundidad. Las MYe8-3 incorporarían además instrumentos astronómicos como radiotelescopios, que serían desplegados usando el brazo robot del Lunojod. Estas sondas alunizarían cerca de los Lunojods gracias a la ayuda de un radiofaro que transportarían los vehículos. Estos Lunojods habrían sido desplegados en los años 80, pero nunca se harían realidad debido al cambio de prioridades de NPO Lávochkin, que se centraría en Marte, Venus y otros objetos del Sistema Solar.

Otra vista del Lunojod durante las pruebas de regulación de temperatura (Roscosmos).


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