Otro veterano de las misiones Apolo nos deja. El pasado 7 de agosto falleció Jim Lovell, antiguo astronauta de la NASA, a la avanzada edad de 97 años. De entre todos los astronautas del Apolo, Lovell, veterano de cuatro misiones espaciales, era sin duda uno de los más populares. Paradójicamente, su fama se debía principalmente a haber participado en una misión fallida, el Apolo 13. La odisea de esta misión hizo que la tripulación del Apolo 13 fuese mundialmente conocida en 1970, pero sería la magnífica película sobre esta hazaña espacial que dirigió Ron Howard en 1995 la que catapultaría a Lovell al olimpo de la fama. Sin embargo, Lovell pasará a la historia no solo por haber sido el comandante del Apolo 13, sino por ser uno de los tres primeros seres humanos, junto con Frank Borman y Bill Anders —todos ya fallecidos—, en abandonar el pozo gravitatorio de la Tierra para orbitar la Luna en la misión Apolo 8 de 1968.

Cuando James Arthur Lovell Jr. nació el 25 de marzo de 1928, viajar a la Luna era una simple fantasía que nadie con un mínimo de cordura se planteaba en serio. Pero el bueno de Jim tuvo la suerte de vivir durante una de las épocas de progreso tecnológico más acelerado de la historia de la humanidad, lo que permitió que, tan solo cuarenta años después, pudiese protagonizar lo que hasta ese momento había sido un simple sueño del ser humano. Eso, y el ser un militar estadounidense varón de raza blanca, claro, pues no olvidemos que este era el perfil de todos los astronautas del Apolo. Después de completar una exitosa carrera como piloto de la armada (US Navy) en la que voló aviones tanto desde portaviones como desde bases en tierra, Lovell pasó a ser un piloto de pruebas experimentado, un hecho que lo situó en el punto de mira de la selección para los primeros astronautas de la NASA. Fue uno de los 101 militares seleccionados como posibles candidatos para el Programa Mercury, pero no superó una de las pruebas médicas por tener demasiada bilirrubina en sangre.


Finalmente, logró ser seleccionado astronauta de la NASA en 1962 como parte del segundo grupo de la agencia, el primero después de los famosos siete astronautas del Mercury. El teniente comandante Jim Lovell, junto con los tenientes Charles Conrad y John Young, formaba el grupo de pilotos de la US Navy de entre los nueve astronautas de esta nueva hornada. Todos los miembros de la segunda selección volarían en misiones del programa Gémini, salvo Elliot See, que se mataría en un accidente de avión junto con su compañero Charles Bassett poco antes de despegar en la Gémini 9. Y todos ellos, salvo See, serían luego asignados a misiones Apolo, aunque Ed White no lograría alcanzar el espacio en el Apolo al fallecer en el tristemente famoso incendio que le costó la vida a la tripulación del Apolo 1 en la rampa de lanzamiento. Los nueve astronautas de esta segunda selección estaban por detrás de los ‘7 del Mercury’ en cuanto a ‘rango’ informal dentro de la agencia se refería, pero por delante de los catorce astronautas elegidos por la NASA en 1963 como miembros de la tercera selección.

Deke Slayton, astronauta del Mercury reconvertido a seleccionador de tripulaciones para la NASA, dio a Lovell en 1964 su primera tarea seria dentro de la NASA como miembro de la tripulación de reserva de la Gémini 4, junto con Frank Borman. No obstante, Ed White despegó en esta misión para convertirse en el primer estadounidense en efectuar un paseo espacial, así que no hizo falta que Lovell lo sustituyese. El no haber sido seleccionado para formar parte de una de las primeras cuatro tripulaciones del programa Gémini tuvo que ser una pequeña decepción para Lovell, sobre todo al ver que sus compañeros de la Navy, Conrad y Young, sí conseguían un asiento en estos primeros vuelos de la nave espacial con menos volumen interno de la historia de la exploración espacial. Pero Lovell sabía que, si era paciente y hacía bien su trabajo, el sistema de rotaciones de Slayton lo terminaría por colocar en una misión. Y así fue. En 1965 Slayton asignó a Borman y a Lovell a la misión Gémini 7, o Gémini-Titán 7 (GT-7) en el argot de la NASA. Los dos hombres despegaron el 4 de diciembre de 1965 en la que sería la misión espacial más larga hasta el momento, 14 días, con el objetivo de demostrar que un ser humano era capaz de aguantar sin problemas un viaje de ida y vuelta a la Luna.


Convivir con otra persona durante dos semanas dentro del reducido espacio de la Gémini fue un auténtico desafío, a pesar de que los dos astronautas llevaban la nueva escafandra G5C, dotada de un casco flexible de tela con cremallera en vez del habitual casco rígido del traje G4C (los astronautas llevaban un casco rígido de piloto bajo el traje durante el lanzamiento). El calor dentro de la diminuta cápsula fue un problema durante toda la misión, sobre todo cuando tenían que llevar la escafandra puesta (por seguridad, durante la mitad del tiempo uno de los tripulantes tenía que ponerse el traje, sin cerrar la parte superior, por si surgía alguna emergencia). Además de batir el récord de permanencia en el espacio, Borman y Lovell se encontraron con la Gémini 6A en órbita, tripulada por Wally Shcirra y Tom Stafford, en el que fue el primer encuentro cercano de dos naves espaciales tripuladas de la historia (la Gémini 6A despegó después de la Gémini 7). El magnífico desempeño de Lovell durante la misión, su buen carácter, capacidad de concentración y paciencia infinita no pasaron desapercibidos para Slayton.

La última misión del programa Gémini debía ser la Gémini 12, tripulada por Tom Stafford y Gene Cernan. Al mismo tiempo, Slayton puso de reservas de la segunda misión Apolo a Frank Borman, Charles Bassett y Bill Anders. ¿Y qué tenía que ver todo esto con Lovell? Pues que la muerte de Elliot See y Charles Bassett antes de su misión Gémini 9 trastocaría todos estos planes y afectaría de lleno a Lovell. Tras el accidente, Slayton asignó a Stafford y a Cernan a la misión Gémini 9 (eran los reservas de See y Bassett), por lo que hubo que seleccionar una nueva tripulación de reserva para la Gémini 9, que sería la principal para la Gémini 12. Ese papel recayó en los que habían sido los reservas de la Gémini 12, Jim Lovell y Buzz Aldrin. Si Charles Bassett no hubiese muerto, es muy probable que Aldrin no hubiera pisado la Luna en el Apolo 11 y Lovell no hubiera volado en el Apolo 8. En cualquier caso, la décima misión tripulada del programa Gémini fue un éxito. Tras despegar el 11 de noviembre de 1966, los dos hombres estuvieron casi cuatro días en órbita y Aldrin efectuó tres paseos espaciales. El trabajo de Lovell, una vez más, fue inmejorable.


Para entonces, la tripulación de reserva de la segunda misión tripulada del Apolo había vuelto a cambiar y ahora estaba formada por Frank Borman, Tom Stafford y Mike Collins. Poco después, Slayton quitó a Stafford y puso a Bill Anders. Este hecho sería de gran importancia tras el accidente del Apolo 1 que mató a Gus Grissom, Ed White y Roger Chafee, porque hizo que Borman pasase a comandar la tercera misión tripulada del programa Apolo, el Apolo 9. Lovell fue asignado a la tripulación de reserva de esta misión junto con Neil Armstrong y Buzz Aldrin. Efectivamente, de haber quedado así las cosas, Lovell habría pasado a la historia como uno de los tres tripulantes de la primera misión de alunizaje en el papel de piloto del módulo de mando. No obstante, nadie sabía por aquel entonces que el Apolo 11 terminaría siendo la primera misión del programa en poner seres humanos sobre la superficie lunar.

Y es que, siguiendo el esquema de rotaciones, la tripulación suplente de la tercera misión tripulada del Apolo volaría, con suerte, en la sexta misión, o sea, el Apolo 12. Sin embargo, Mike Collins tuvo que someterse a una operación de cervicales, por lo que Slayton lo pasó a la tripulación de Armstrong. Sería sustituido por Jim Lovell. La elección de Lovell para reemplazarlo en la tripulación de Borman era obvia no solo porque era su reserva, sino porque Jim ya había volado con Frank en la Gémini 7 (mientras Collins estuvo de baja, la tripulación de Armstrong se completó con Fred Haise). La misión Apolo 8 debía poner a prueba el módulo lunar (LM) y el módulo de mando (CSM) en órbita baja, pero los retrasos con el LM obligaron a tomar una decisión drástica: el Apolo 8 viajaría directamente a la Luna sin LM, sellando de paso el destino del programa soviético 7K-L1, que pretendía enviar una nave Soyuz modificada alrededor de la Luna. Sin embargo, Slayton optó por intercambiar las tripulaciones del Apolo 8 y el Apolo 9, de tal forma que Borman, Lovell y Anders volarían en el Apolo 8. Ahora la tripulación del Apolo 9 estaría formada por Jim McDivitt, Dave Scott y Rusty Schweickart, que se habían entrenado duramente para poner a prueba el LM.

Como resultado, Lovell despegaría el 27 de diciembre de 1968 rumbo a la Luna en el Apolo 8, el primer lanzamiento tripulado del imponente cohete Saturno V. Borman, Lovell y Anders pasaron casi un día en órbita lunar durante la navidad de 1968. Serían los primeros seres humanos en abandonar la órbita baja, los primeros en viajar a la Luna, los primeros en orbitarla y los primeros en regresar a la Tierra a casi la velocidad de escape (11 km/s). También fueron los primeros en contemplar el ‘amanecer de la Tierra’ desde la Luna. La NASA sabía que la misión era arriesgada, pero nunca sospecharon hasta qué punto el peligro era mucho mayor de lo que sospechaban. Y es que, de haber sufrido el mismo accidente del Apolo 13, la tripulación del Apolo 8 habría muerto sin remedio.

Después del Apolo 8, Lovell aspiraba a pisar la Luna en una misión comandada por él. Haber ocupado el puesto de piloto del módulo de mando en el Apolo 8 lo convertía en uno de los principales candidatos para ser comandante de una misión a partir del Apolo 12. Y lo logró. Paradójicamente, Lovell terminó como comandante del Apolo 13 por culpa de una más que cuestionable e injusta decisión de Slayton, que se empeñó en poner de comandante del Apolo 13 a su amigo y compañero del Mercury Alan Shepard. Shepard había sido el primer estadounidense en el espacio y era un héroe nacional, pero poco después de su misión fue retirado del servicio activo por motivos médicos y no tenía ninguna experiencia adicional de vuelos espaciales ni en el programa Gémini ni en el Apolo. Para colocar a Shepard de comandante, Slayton terminó apartando a Jim McDivitt y a Gordo Cooper, dos astronautas veteranos que aspiraban a tener esta misión bajo su mando. Tras quedar estos astronautas fuera de juego, Lovell pasaba a ser el favorito para ser el comandante de la siguiente misión Apolo tras el Apolo 13. Jim hubiera comandado el Apolo 14 de no ser porque, en una decisión sin precedentes, George Mueller, el jefe de los vuelos tripulados de la agencia, decidió que, obviamente, la elección de Shepard no era la más adecuada y obligó a Slayton a que lo asignase a una misión posterior con el fin de que tuviera más tiempo para entrenarse. Finalmente, Slayton optó por nombrar a Lovell comandante del Apolo 13, con Ken Mattingly como piloto del módulo de mando y Fred Haise como piloto del módulo lunar.


La misión Apolo 13 despegó el 11 de abril de 1970 con Lovell, Haise y Jack Swigert, que había sustituido tan solo dos días antes a Mattingly por la posibilidad de que pudiese desarrollar síntomas de rubeola en órbita lunar (spoiler: no enfermó). Desafortunadamente, el tanque de oxígeno líquido número dos del CSM reventó el 14 de abril de 1970 a 330 000 kilómetros de la Tierra, dejando a la tripulación sin electricidad, agua y oxígeno (el tanque se usaba para alimentar las células de combustible, que generaban agua y electricidad). Lovell anunció la explosión con la famosa frase «Houston, hemos tenido un problema. Hemos tenido una bajada de voltaje del bus principal B», que sería simplificada en la cultura popular como «Houston, tenemos un problema», aunque nunca pronunció estas palabras. Lovell, Haise y Swigert pudieron sobrevivir gracias a los suministros y el sistema de propulsión del módulo lunar Aquarius y al ingenio del personal de la NASA. La creatividad de los ingenieros permitió que los astronautas no se asfixiasen y pudieran usar los filtros de dióxido de carbono del CSM en el LM, a pesar de que los filtros de ambas naves no eran compatibles.


En realidad, esta mítica hazaña de solución de problemas de ingeniería escondía un fallo de diseño fundamental, pues lo lógico es que ambos filtros hubiesen sido compatibles por cuestiones de seguridad básicas. Igualmente, el accidente del tanque de oxígeno puso de relieve otro defecto de diseño del CSM mucho más grave, pues demostró que un problema con un único componente de la nave podía dejar a la tripulación sin oxígeno, agua y electricidad, todo al mismo tiempo. En cualquier caso, la tripulación del Apolo 13 volvió sana y salva, aunque la Casa Blanca decidió que ya era hora de ir cerrando el programa antes de que alguien se matase y en noviembre de 1970 canceló las misiones Apolo 18 y 19. Y no se cancelaron más porque había que demostrar que era posible regresar a la Luna tras el accidente y por la presión de la NASA para lanzar las misiones de tipo J, mucho más capaces e interesantes desde el punto de vista científico (Apolos 15, 16 y 17). Tras el regreso, nadie le ofreció a Lovell una oportunidad firme de repetir la misión (estaba claro que Slayton no iba a permitir que Shepard se quedase fuera del Apolo 14, a pesar de que esta misión terminó por llevar a cabo los objetivos previstos para el Apolo 13). Además, sabía que no tenía ninguna posibilidad de comandar otra misión Apolo posterior (quizá podría haber volado como piloto del módulo lunar de haber insistido, pero para un astronauta veterano ocupar el escalafón más bajo de una tripulación Apolo era impensable). Jim Lovell se retiró de la NASA en 1973 para trabajar en la empresa privada.


Jim Lovell, John Young y Gene Cernan son hasta la fecha los únicos humanos que han viajado dos veces a la Luna, aunque Young y Cernan sí lograron pisarla en su segunda misión, así que Jim es por el momento la única persona que ha ido dos veces a la Luna y no la ha pisado. En 1994 Lovell asesoró al escritor Jeffrey Kluger para su libro Apolo 13, que sería un éxito de ventas. El libro serviría como base del guion de la película homónima de Ron Howard, que saldría al año siguiente. Protagonizada por Tom Hanks, la película fue un éxito e hizo de Lovell un personaje famoso otra vez, 25 años después de la misión. Los medios volvieron a descubrir el buen humor de Jim y su talento para contar anécdotas, convirtiéndolo en una estrella de nuevo.

(ya ha pasado más tiempo entre el estreno de la película y el presente que entre la misión Apolo 13 y el estreno). Con la muerte de Lovell ya no hay ningún miembro vivo de la tripulación del Apolo 8. Solo quedan cinco seres humanos que recuerdan de primera mano lo que es viajar a la Luna: Dave Scott, Buzz Aldrin, Fred Haise, Charlie Duke y Harrison Schmitt (aparte de Rusty Schweickart, del Apolo 9). Desgraciadamente, Jim Lovell ha fallecido tan solo ocho meses antes de la fecha prevista de despegue de la misión Artemisa II. Curiosamente, Artemisa II seguirá una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna muy parecida a la que efectuó el Apolo 13. Esperemos al menos que los seis astronautas supervivientes del Apolo puedan ser testigos de esta misión.




Gracias Dani por tan completa reseña de éste gran astronauta .
Descanse en paz Jim
Fe errata! Apolo 8 despego el 21 de Diciembre. El 27 de Diciembre estaban acuatizando en el Pacífico.
Con la muerte de Lovell, ya no queda ningún astronautas de «Los Nuevos 9» vivos.
Leyendo la biografía oficial de Armstrong(First Man), poco antes que Apolo 8 entrará en orbita lunar, Slayton le planteo a Armstrong comandar el primer intento de alunizaje. Armstrong le paso en la mente Lovell como piloto del Modulo Lunar, pero Armstrong dijo «Lovell ya tiene mucha experiencia, merece su propio comando», y ahí Armstrong paso la bola a Aldrin.
Esperemos que alguien del Apolo quede vivo y cuerdo para ver el regreso de los humanos a la Luna.
A la órbita lunar muy mal se tendría que dar para que no esté ninguno vivo. Ahora bien, a pisar la Luna, ya no diría tanto. Y lo de cuerdo, quizá ya sea mucho pedir. Bueno, nos queda Harrison Schmitt, que parece estar bien de la mollera. Buzz nunca estuvo cuerdo XD
Buzz espera el “regreso” pero a Marte.
Reflexiones en homenaje a Jim Lovell.
Tras el periodo glorioso VOSTOK , la URSS tuvo problemas en el desarrollo de la Soyuz y acostumbrada a las » premiers» , algunas con éxito relativo como las planetarias , vio qué podría hacer un par de ellas en astronáutica tripulada antes de perder la hegemonía.
A finales de 1964 se le ocurrió lanzar tres cosmonautas en un Vostok modificado, sin traje espacial, apretujados y sin medidas de salvamento para tener la premier de un lanzamiento con más de un astronauta ( ya lo había previsto USA con el primer Gemini- 3- tripulado a principios de 1965) era el VOSKHOD1.
A principios de 1965 volvieron a realizar, los soviéticos, otra premiere adaptando otro Vostok para realizar un EVA , el primero de la historia; el VOSKHOD2, solo un par de meses antes del previsto por USA.
Pero en 1965- 1966 la realidad se impuso; los GÉMINI , nave más ligera que un Vostok pero maniobrable y muy versátil apabullarron a la URSS: citas espaciales entre vehículos tripulados, récords de permanencia en órbita, acoplamiento a naves sin tripular, subida hasta el cinturón de Van Allen y un montón de EVAs frente al inicial de Leonov.
Lovell participó en este » sorpasso » alucinante.
Llegamos a 1968, la URSS había conseguido sobrevolar la Luna en una trayectoria de retorno asegurado con el Zond5 ( algún fracaso anterior pero ..
Lo había logrado) y estaba en condiciones aparentes de intentar un vuelo circumlunar tripulado ( sin orbitar la Luna , estaba fuera de su alcance) ; en USA se encendieron las alarmas y planificaron el APOLO 8….- gracias Jim Lovell- ; fue un vuelo arriesgado pero ni con mucho como un posible ZOND tripulado soviético , el cohete Protón fallaba mucho y había destruido numerosas cargas útiles e incluso el Zond 5 había reentrado de mala manera descendiendo en el O. Índico aunque no se había destruido como anteriores. También el ZOND era una Soyuz modificada sin módulo orbital y la Soyuz en cualquier versión era problemática.
Jim Lovell es uno de los tres astronautas que más se ha alejado de la Tierra y sigue vivo en nuestra memoria y en el contínuo espacio- tiempo que entre 1928 y 2025 ha envuelto la Tierra y sus cercanias.
Con tu permiso, Konus, amplío las reflexiones en torno a Jim Lovell.
Tras el accidente de la Voskhod en 1964 que mencionas, a la gente de North American Aviation no se les ocurrió otra idea más brillante que construir el primer CSM del Apolo para funcionar con una atmósfera a alta presión de oxígeno puro y 30 kilos de materiales inflamables en el interior de la nave (nylon y velcro principalmente) pese a las quejas de la tripulación principal. De eso dio testimonio James Lovell, (que habló directamente con Schirra) dejando claro que la tripulación no estaba contenta con el módulo y que debían procurar salir por patas si pasaba algo malo.
En 1967 los tres tripulantes del Apollo 1 se quemaron, en tierra, dentro del CSM, sin poder salir de la cápsula, que se había diseñado, bajo indicaciones de la NASA, con una escotilla que sólo podía abrirse hacia dentro.
Esa es la realidad que se impuso.
Un año antes de este desastre, las Gémini, más ligeras y maniobrables que las Vostok, tuvieron el honor de realizar los primeros acoplamientos manuales de la historia, aunque las Progress soviéticas hicieron los primeros automáticos, pero también tuvieron el dudoso honor de casi cargarse (primer intento) a Neil Armstrong y su colega David Scott al girar sin control a una rev. por segundo después de desacoplarse del Agena.
Esa es la realidad que se impuso
Jim Lovell, como ha indicado Daniel Marin, protagonizó la primera cita espacial entre dos naves de la historia, pero es que los soviéticos protagonizaron el, hasta la fecha, único viaje entre dos estaciones espaciales (Salyut 7 y MIR) que se ha hecho. Sobra decir que tener dos estaciones espaciales en órbita ya es apabullante (EEUU tenía cero en ese momento), pero es que marcarse la vacilada de montar un viaje entre las dos con la misma nave con la que se ha despegado desde tierra es de sorpasso olímpico.
Por cierto, el cohete Protón es responsable de que exista la ISS y la Soyuz es cualquier cosa menos problemática, es la nave más segura de la historia.
Merkel te contestó al final, allí se fue la respuesta.
Si quieres más lecciones del tío KONUS ahora tengo tiempo de contestarte.
Gracias por confiar en mi como profesor, muchos han confiado y ya están bien colocados una vez que abandonaron la Universidad.
Fue un gran astronauta. Sale en la película Apolo XIII saludando a Hanks al final.
Siempre en nuestra memoria, Jim Lovell.
Fe de erratas, primero se dice que Es White nunca salió al espacio y luego que hizo un paseo espacial
Gracias. Me refería a que White no alcanzó el espacio en el Apolo, claro. Corregido.
Mil millones de gracias por tan excelente trabajo, Daniel.
Discúlpame por ser un poco pesado con el tema, pero sería una lástima que tanto trabajo por tu parte se perdiera (aka. desapareciese de un espacio público y de acceso universal). Cuando seas mayor y te jubiles, piensa en “autoeditarte” y pasar al papel todo este esfuerzo.
😁
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Como se decia en una pelicula del oeste muy conocida . «Pues que poquitos hombres quedan hoy en dia tan templados como este «. Mi astronauta favorito con diferencia . Ad astra .
Buen artículo. Me trae al recuerdo apellidos almacenados en la memoria: Conrad, Lowell, Shepard, Borman, Aldrin. Por cierto que ser astronauta varón de raza blanca no te libra de tener demasiada bilirrubina.
El avión en el que fallecieron Elliot See y Charles Bassett se estrelló contra el edificio que almacenaba la nave Gemini 9 y los simuladores de vuelo de la cápsula. En el alunizaje de la misión Apolo 14 en febrero de 1971, Alan Shepard jugó al golf en la superficie lunar. Vestido con su traje espacial, con movilidad limitada y usando solo una mano, hizo dos swings. El segundo golpe fue mejor y bromeó diciendo que la pelota había volado “millas y millas” en la baja gravedad lunar.
La IA no tiene constancia de astronautas tibetanos y uigures. La etnia Han es la más numerosa del mundo, en China continental constituye el 91 % de la población total, alrededor de 1200 millones de personas.
Tenéis un problema gordísimo con consultar cualquier chorrada a los modelos de lenguaje a los que denominais «IA» gracias al marketing de las compañias que las crean, aunque de IA no tienen nada. Las «IA» pueden y dan respuestas perfectamente falsas, incompletas o distorsionadas en gran parte de los casos porque su finalidad no es dar una respuesta real, su finalidad es dar una respuesta y punto, la que sea en base a su entrenamiento (vía robo de millones de obras con propiedad intelectual sin pagar un céntimo, por cierto) y al mezcladillo que impongan sus algoritmos internos con la finalidad de interactuar con humanos y crear la ilusión de que estás consultando con alguien competente. Pero lo peor, lo muchísimo peor, es la vagancia que supone preguntar un modelo de lenguaje en lugar de acudir a documentación e información libremente disponible y al alcance de cualquiera en cuestión de segundos vía cualquiera de las decenas de buscadores existentes, con el enriquecimiento que supone además la búsqueda en sí y la relación de lo que se busca con otras informaciones que aparecen por el camino. Acudir a un modelo de lenguaje empobrece intelectualmente, a nivel de individuo y de sociedad. Del destrozo ecológico que supone alimentar y refrigerar los centros de datos que albergan los modelos de lenguaje hablamos otro día.
El problema gordísimo es buscar fuentes tipo IA , Dr. Google o de otro tipo teniendo unos conocimientos escasos.
Debatiendo con el amigo Merkel sobre astronáutica me dice que el Lunokhod fue pilotado 30 años ( quizás ha leído que se ha usado su reflector LASER al cabo de ese tiempo ),que el Shuttle es una copia del Spiral sovietico,que todo el Sistema Solar ha sido explorado por las » Marsnik» y también con el telescopio RATAN 600 .
Frente a los fallos y catástrofes que ocurrían durante los 10 a 12 primeros años de las Soyuz me suma , a las catástrofes del Challenger y Columbia, un accidente del X15 y el APOLO1 , no conoce los fallecimientos de candidatos a cosmonauta muertos en entrenamientos y aviones de prueba.
El desarrollo de los sistemas de acercamiento de la Progress y vuelo automático del Buran son la prueba , pare él, de la superioridad de la electrónica URSS sobre USA.
Lo dicho , cuando no se tiene base no hay nada que hacer.
Orosio, el problema no son las fuentes tipo IA, Dr. Google ni mandangas, el problema es que lees los comentarios en diagonal, y probablemente sin las gafas de leer.
Debatiendo conmigo te he explicado que el Lunokhod fue el único rover teledirigido en otro cuerpo del sistema solar durante casi 30 años. Lee la frase completa, con todas sus palabras, y no te inventes cosas.
El Shuttle, como ya te he dicho, se inspira en el Spiral, pero es que (como ya te he dicho antes) el Spiral se inspira en el DynaSoar y este en el Silbervogel. Lee los comentarios enteros y te confundirás menos.
Si no recuerdo mal, Venus y Marte están en el sistema solar, ergo, las Marsnik y las Venera, o las Luna, han explorado, efectivamente, el sistema solar (una parte de él)
Me temo que tu tampoco conoces los fallecimientos de astronautas y candidatos en vuelos convencionales de entrenamiento en EEUU, si no, no habrías metido la zanca tan a fondo.
Los sistemas de acoplamiento automático y de vuelo automático soviéticos no los tenía EEUU, si eso para ti es resultado de una apabullante superioridad tecnológica yanki, diría que vas algo perdido.
Cuando no se emplea la lógica básica, pues lo tienes un poco mal Orosio.
Magníficamente explicado, con tu permiso me lo copio. Me vendrá bien para darle en los morros a algún IA-fanatico que conozco.
Me sumo.
Yo prefiero llamarlos «chatbots». Modelo de lenguaje suena como algo todavía confiable.
***
En defensa del chatbot, a veces te dan una respuesta que luego uno puede ya comprobar o tirar del hilo, con más calma. Pero que a un primer vistazo, te puede valer.
Klaus , tío no exageres.
» alimentar y refrigerar los centros de datos que….» causan un destrozo ecológico!!
No crees que es irrisorio frente a los millones de hoteles y centros comerciales gigantescos de todo el mundo con sus aires acondicionados.
Yo creo que los woke o no calculamos bien o se os va la pinza; recuerdo a un tipo que puso un vídeo en el que se veía una bolsa de la basura de un fogonazo sobre la lava de un volcán y afirmar que eso podría originar una erupción; otro afirmaba los peligros que podían originar las rentradas de fases de cohetes ( se refería a Falcon 9) al vaporizarse las toberas con niobio y así algunos ejemplos.
Necesitáis un buen psicólogo y Gunter os puede ayudar.
Ya llegan los prófugos del ácido fólico intentando vender tristes falsos dilemas que solo compra gente con la cabeza muy hecha puré con los argumentos de la extrema derecha más tonta e intelectualmente indigente de toda la Historia. Sí, los centros de datos de los modelos de lenguaje ridículos vendidos como IA para inflar la valoración de empresas que son basicamente humo y atraer especulad… digo, inversores, son un agujeros negro de energía y recursos naturales, da igual cuánto aire acondicionado pongas en los hoteles o el desperdicio que supone el oxígeno que respiras.
Klaus , te confirmas como un tipo que solo suelta chorradas e ideología rancia.
Primero ¿ sabes qué es el ácido fólico y para qué sirve? NO.
Decir que una bolsa de plástico no puede generar una erupción es» extrema derecha » o que niobio quemado en una cantidad minúscula, que acabaría como un óxido sólido cayendo finalmente,
también.
Hay que ver tu nivel intelectual » la refrigeración debida a la
IA está calentando el planeta».
La IA para la gente común es una herramienta que busca datos y te los presenta , principalmente busca en abstracts de artículos, reviews y libros.
Si no tienes base científica sobre lo que preguntas es como si lees un libro o artículo que no entiendes , como sería en tu caso, rebosante de ácido fólico, que no sabes lo que es, y sobrado de ideología de lo más tonta y rancia.
Klaus, Klaus, …¿que vamos a hacer contigo?
Como supongo que no tienes ni idea de Bioquímica, tu mismo habrás buscado » ácido fólico » en el Google o la IA y con lo que has leído y tu poca base , sueltas lo de defecto en ese compuesto como insulto.
Pobre Klaus, defectos en conocimientos, educación y exceso de ideología rancia te han llevado al ridículo una vez si y otra también.
Gran artículo Maestro, y muy grande que Jim Lovell.
A la pregunta de cuando veremos un astronauta en volar dos veces a la Luna, sin pisarla, pues creo que gracias a la Gateway (más a futuro la estación espacial Lunar China) es una posibilidad muy real para astronautas de Europa, Japón, Canadá o Corea del Sur, y que misiones a la órbita Lunar serán las más comunes a futuro…
Veremos…
Y hablando de riesgos, las misiones Artemis II y posiblemente III, además de la primera China, irán sin lander acoplado, ni un módulo extra, como posible bote salvavidas…
Así, que serán misiones bastantes peligrosas para los estándares futuros de misiones Lunares…
Esperemos que todo marche bien, en este nueva ERA LUNAR…
El libro de Lovell, aunque lleva en el título «Apolo 13», es en realidad un libro autobiográfico como el que escribiron tantos otros compañeros suyos del programa Apolo. Es decir, trata también los inicios de su carrera desde su paso por la marina y el programa Gemini.
Aunque el Apolo 13 es su misión más sonada, casi tiene más mérito las 2 semanas que se chupó junto con Borman en la diminuta carlinga de la Gémini 7. Según Borman los últimos 3 días fueron «malos».
Como curiosidad, en el Apolo 8 (el primer viaje tripulado a la Luna) el día de nochebuena se retransmitió en directo desde la 9ª órbita lunar una lectura del Génesis que leyeron los tres astronautas (incluyendo Lovell). Se dice que uno de cada cuatro personas en la Tierra lo oyó. Una activista atea denunció al gobierno estadounidense, de forma que en posteriores misiones los mensajes tuvieron que ser más neutrales. Por ejemplo en el alunizaje del Apolo 11, allí estaba el bueno de Aldrin que dedicó sus primeros momentos en la superficie a comulgar en secreto, aunque luego tuvo que morderse la lengua por radio para no decir nada religioso.
Pues son precisamente por estos pequeños gestos los que con seguridad permitieron que tanto el Apolo 8 como el 11 tuvieran éxito. Cuando te metes en una lata y te lanzas al espacio se comprende mejor la fragilidad del ser humano y su dependencia de Dios.
DEP y que su alma haga un vuelo final al sitio bueno.
Anda… y yo que creía que meterse en una lata y lanzarse al espacio dependía DEL BUEN HACER Y CONOCIMIENTO DE LOS INGENIEROS que diseñaron y construyeron la lata en cuestión…
… porque no es que hubiese ningún dios apretando tuercas o diseñando sistemas de depuración de aire…
Si tal fuese la necesidad de depender de tales seres mitológicos… ¿por qué TODOS nacemos ateos y nuestras creencias son ÚNICAMENTE una cuestión geográfica/cultural?
¿ Volvemos a los debates ateo- creyentes con argumentos a veces tontos?.
Un argumento que leí hace unos posts era que con miles de millones de años podría ocurrir cualquier cosa y uno le daba a su hijo piezas de lego y hacía una construcción de cualquier cosa.
Es un argumento infantil porque son las leyes de la Fisica y a nivel macroeconómico las de la Quimica las que gobiernan todo, especialmente la Quimica Orgánica y en menos medida la Inorgánica: los compuestos orgánicos son reactivos, forman cada ve moléculas más complejas y evolucionan hasta la vida , a veces.
Los puramente inorgánicos no y aunque han pasado miles de millones de años, señores, hay cosas de las que no encontraréis fósiles: habiendo hierro, cobre , silicio y otros elementos ¿ hay alguna radio o televisor fósil? ¿ simplemente una navaja con su hoja, sus cachas , su muelle y escrito algo sencillo » made in Albacete»?.
El razonamiento de que en miles de millones de años se pueden producir todas las posibilidades es falso….la culpa es de los orbitales moleculares, la entropía, la entalpía, los equilibrios químicos, potenciales redox y otros detalles.
Saludos .
A nivel macroscópico, no macroeconómico, este corrector también conoce poco la Química.
Los ingenieros llegan a donde llegan. De tal forma que al espacio se va con lo puesto y el culo bien apretado. En el programa Apolo los astronautas (pilotos de pruebas) literalmente se la jugaron. Programa que recordemos empezó con la tragedia del Apolo I. Todos ellos eran gente muy preparada y la ingeniería era más seria y con mejor financiación que en programas posteriores. Y aún así no hubo misión sin problemas graves.
Salir al espacio en máquinas cerradas es al fin y al cabo desafiar a la naturaleza, como lo hacen los montañeros, los que se van a la Antártida, al desierto, o a hacer apnea, sólo que no hay escape rápido del medio hostil. Siempre ha habido gente que desafía a la naturaleza y muchos mueren. El que comete errores y sale vivo de esas situaciones en general comprende que no lo trajo de vuelta ni la tecnología humana, ni la suerte, ni sus propias fuerzas. En cambio desde el sofá se puede ser ateo cómodamente, como la señora que denunció lo del Apolo 8.
Se me vienen a la cabeza muchas otras misiones con final milagroso, desde el incendio de la Mir, el choque de la Progress con la misma, varios transbordadores que bajaron con baldosas caídas, otros tantos que subieron tras problemas graves, etc. Dios tiene una lista larga de tripulantes salvados.
Tu dios no ha salvado… ni a dios.
TODOS esos «milagros» que mencionas lo fueron por ingeniería, tecnología, conocimiento, inteligencia, preparación, capacidad de adaptación y de solución de problemas y, a veces, algo de suerte (que también entra en el juego, en forma de probabilidad). No había dioses de ningún tipo adaptando los filtros del CM y del LEM en el Apolo 13. Del mismo modo que no había ningún dios salvando a los tres astronautas que murieron abrasados lentamente y de forma horrible en el Apolo 1.
¿O es que tu dios tiene preferencias, y los del 1 le caían mal y los del 13 le resultaron simpáticos?
No me seáis simples, hostia.
Yo opino que al conocimiento de la divinidad no se llega por la palabrería y los sofismos sino por la experiencia directa, así que no tiene sentido seguir discutiendo. Sólo añadiré que no es cuestión de simpleza o complejidad, sino de que cuando uno se da cuenta de lo que hay ya no puede volver atrás, porque no puede uno engañarse a sí mismo.
Claro que puedes engañarte a tí mismo!! Empiezas en el momento en que crees que un ser mitológico de una tribu nómada de la Edad de Bronce, posteriormente edulcorado por el Imperio Romano por su propio interés… ¡se preocupa por tí, por todos y gobierna la «creación»!
Además: ¿cómo, en el nombre de tu dios, se puede «conocer por experiencia directa» a un ser que vosotros mismos calificáis de inmaterial, adimensional, atemporal, intangible y completamente imposible de poner a prueba de ningún modo?
Hostia con la autosugestión, la disociación cognitiva y los sesgos de confirmación!!
Gibbs, te considero mucho más inteligente que esa soplapollez que acabas de soltar, en serio.
¿Cómo narices va a haber un televisor o una navaja fósil siendo objetos ARTIFICIALES? ¿Es que las reacciones químicas ORGÁNICAS dan como lugar objetos artificiales? ¿Es que acaso hay alguna ruta evolutiva que lleve del óxido de hierro a una navaja albaceteña? ¿Se reproduce el hierro, tiene información heredable, se adapta a su entorno? ¡¡Coño, puestos a argumentos infantiles, éste es de recién nacido!!
Tío, sé serio, que eres mucho más instruido, estudiado e inteligente que esa solemne tontería (al menos, yo te tengo por tal).
En cuestiones de Química, sí, por supuesto: TODAS las posibilidades pueden obtenerse con suficiente tiempo, espacio y variedad de ambientes químicos. Todas las que entren dentro de las posibilidades de la Química y no necesiten de hornos de alta temperatura, adición de carbón y un paisano dándole martillazos a un cacho metal al rojo, claro.
Química orgánica, me refiero… que, por cierto, TODA ella está formada por elementos químicos inorgánicos, así, a modo de detalle.
Noel, el carbono es un elemento químico como los demás.
Los elementos no son orgánicos o inorgánicos.
Se denomina Quimica Orgánica al estudio de los compuestos complejos que contienen carbono y otros elementos ( H, N, S, etc…), por ejemplo hidrocarburos, alcoholes, útiles, aminas y una infinidad.
Los compuestos más elementales, que inician las series también se estudian en ella, por ejemplo metano, formaldehido o cianuro de hidrógeno.
El concepto ORGÁNICO proviene de «seres vivos » que son los que producían principalmente estos compuestos , aunque los más sencillos sabemos que pueden ser abióticos.
Sigo afirmando que la complejidad se debe a las propiedades ÚNICAS de los enlaces del carbono y por tanto, cualquier ejemplo que se ponga que contenga otros elementos ( incluido el silicio, parecido pero infinitamente lejano) conducirá a que no se puede formar nada complejo.
Con ello quiero llegar a negar a la idea de que en » miles de millones de años pueden realizarse infinitas combinaciones y obtenerse cualquiera cosa que imaginemos «.
En Universos como éste sin interacciones fuertes no se podría formar ningún elemento en billones de años o si la gravitación fuese inversamente proporcional al cubo de la distancia estaría comprometida la formación de muchos tipos de planetas por ejemplo.
Sí, todo eso lo sé. Y, evidentemente, yo no me he referido nunca a compuestos que no tengan base de carbono (si he dado tal impresión, lo siento, lo daba ya por asumido).
Pero, por ejemplo, los compuestos de carbono son DECENAS DE MILLONES, y los que seguramente queden aún por descubrir o sintetizar.
Y esos compuestos se han formado partiendo de los más simples que son abundantes y ubicuos en todo el Universo, incluso en el propio espacio interestelar.
Y esos sencillos tenían a su disposición millones de formas de combinación posibles, incluso con otros compuestos inorgánicos (óxidos, compuestos de nitrógeno, agua…), tanto libremente («sopa primordial») como en formas restringidas (regiones «controladas», como vesículas, poros en la roca, fumarolas, etc…).
Y sí: hubo millones de años, millones de kilómetros cúbicos y miles de condiciones estables o dinámicas para «probar» todas esas combinaciones… o al menos, todas las necesarias para iniciar procesos más complejos.
Negar eso, que es más que obvio habida cuenta de todo lo que se sabe y se puede inferir de la historia geológica de la Tierra primitiva… pues no me parece racional, la verdad.
Y lo mejor de todo es que, en esas condiciones, en esa «batidora» de posibilidades, guiada no por el azar sino por restricciones simples de leyes químicas y físicas, basta con una, UNA, estructura primitiva y apenas funcional fue se autorreplique de la forma más simple y cochambrosa, para que empiece una reacción en cadena.
Creo que es la voz de Jim Lovell la que se escucha al comienzo del tema «In the Beginning» del album de Mike Olfield «The Songs of Distant Earth» (Si, como la novela de Clarke). Como ateo opino que su lectura fue muy apropiada y emocionante (acabo de tomar 1500 cc de cerveza 5.5º), ya que une la vieja cultura con la nueva.
Por cierto que la lectura del libro sagrado debe haber tranquilizado a los supersticiosos marineros de la Apolo 8, pero su seguridad dependio sobre todo del buen hacer de los ingenieros y cientificos.
Pues aquí uno más que leyó ese libro!!
Es una buena historia, bastante precisa en cuanto a los problemas técnicos, físicos y psicológicos de ese viaje (motores cuánticos a parte, claro).
Me gustó mucho, la verdad.
Una de las veces que lo leí fue con, obviamente, el álbum correspondiente de Mike Oldfield. Recomiendo la experiencia, jajajaja (ajustando los temas que suenan al contenido de cada capitulo, lo cual requiere un pelín de trabajo previo).
Rediez… Este comentario iba bajo el de Carlos.
Julio: ¡qué bueno que hayas leído ese libro de Clarke! No es de los más conocidos. Me encantó cuando lo leí hace más de 20 años. Pero ninguno de mis allegados, incluso entre aquellos que les gusta la ciencia ficción, lo había leído.
En mi opinion Clarke se aguo un poco cuando comenzo a escribir con Gentry Lee y me parece que es la razon de porque varios de sus libros son ahora desconocidos por los lectores de esa epoca.
Me pasó algo parecido. Rama II me pareció muy inferior a Cita con Rama y a El Jardín de Rama no terminé de leerlo
Creo que este link lleva a un buen articulo que complementa el excelente de Daniel Marin.
https://www.bbc.com/mundo/articles/cz60gjve1ygo
Interesante tu reportaje denota tu pasión por el tema.
La parte «…(ya ha pasado más tiempo entre el estreno de la película y el presente que entre la misión Apolo 13 y el estreno)…» me ubicó en automático en la carrera actual por instalar en la luna una fuente nuclear de energía. No lo se, como que nuevamente se da esa «aceleración en avances». Aunque los fines sean la obtención de recursos minerales en un principio. En fin, queda por ver cuánto se logra en los próximos 20 años (antes de irme). 😀 Saludos!
fe de herratas?…Rusty no fue a la luna…
aconsejo repasar la lista de «aun vivos» de todo el projecto Apollo (+skylab+astp)
Lo he puesto como astronauta del Apolo (no incluyo aquí los astronautas del Skylab ni ASTP).
Gracias Daniel por ese gran artículo. DEP
Kevin Costner hubiera tenido un mejor parecido físico a Lovell que Tom Hanks
Aunque hay que reconocer que Tom Hanks lo borda… y, bueno, era el actor de moda en la época, tras «Forrest Gump»…
Eso estaba diciendo, recien veo tu comentario. Busque Kostner en los comentarios antes de abrir la boca pero se escribe «C»ostner.
Sí, pero tengo entendido que la pasta para la película la ponía en gran parte el bueno de Tom
Gran entrada, gracias Daniel.
Porque Lovell me resulta tan familiar?
Porque se parece a Kevin Costner (Waterworld, El guardaespaldas). Podria ser su padre jaja
Por lejos la mision Apolo 8 siempre me parecio mas impactante. La primera vez que se dejo el nido. Las tremendas fotos de alta resolucion de la revista Life de los paisajes lunares.
El Apolo 11 fue el cumplimiento de la cronica de un alunizaje anunciado.
Merkel, me alegra que contestes para que el tuyo KONUS siga dándote lecciones.
En primer lugar el acoplamiento GT8- Agena fue nominal pero un RCS del Gemini se disparó y provocó el problema.
Los errores en el diseño de CSM Apolo costaron la vida durante entrenamientos a la primera tripulación designada del proyecto, supongo que sabrás que lo de Komarov fue mucho más criminal;con test bajo el nombre Cosmos, la Soyuz original había efectuado dos ensayos insatisfactorios, en uno de ellos se estrelló, como la de Komarov, porque el paracaídas no se pudo eyectar, era mayor que su contenedor y lo entraron a martillazos.
Como siempre celebraban algo en Abril no tuvieron reparos en liquidar a Komarov ( es un decir).
Respecto de los acoplamientos de las Progress , automáticamente , estás hablando de 1978 joder, cuando ya te conté que durante el periodo 1968 a 1976 acumularon un montón de fracasos en acercamientos y acoplamiento de Soyuz que eran prácticamente automáticos.
Otra tontería que sueles comentar es el paso una estación orbital (Salyut ) a otra ( MIR!) como un gran logro: con la misma inclinación a distancias mus cercanas una SOYUZ , cuya capacidad de maniobra era bastante escasa ( sabrás que algún vuelo fracasado Soyuz/ Salyut se debió a problemas con el Igloo abandonandose el acoplamiento final tras algún intento adicional de acercamiento por falta de combustible) solo podría hacerlo en condiciones favorables; comparado con la reparación del HUBBLE eso es una broma.
El primer módulo de la ISS lo lanzó un Protón pero la NASA tenía preparado una reserva interina por si fallaba.
Finalmente de las 450 toneladas de la ISS ¿ cuanto subió el SHUTTLE y cuánto los rusos?
Segun Gemini AI, el shuttle subio 2/3.
Hombreeeee Konus, pero si el despegue del último Columbia (STS-107) también fue «nominal», el retorno fue el problema.
En el Gémini el centrifugado de la muerte a los pilotos no era nominal, no.
Comparativamente la muerte de Komarov fue mucho menos criminal que la de los 3 del Apollo 1, entre otras cosas porque Komarov ensayó solo en una cápsula para 3, y la tripulación del Apollo murió sin ni siquiera haber despegado, habiéndose quejado específicamente del exceso de material inflamable y el diseño de la puerta, 2 de las causas principales de su accidente.
Espero que sepas ver la diferencia.
Otra tontería en la que metes el cazo es obviar que, al igual que con las Progress, los primeros acoplamientos de Gémini requirieron varios ensayos y fracasos, como el ya sonado giro descontrolado con Armstrong de piloto.
No sé qué opinará el autor de este blog de que tu consideres una tontería viajar por primera y única vez en la historia entre dos estaciones espaciales, cuando él mismo menciona el hecho en una de sus entradas.
Basta recordarte que para hacer lo que hicieron los de la Soyuz T-15 primero has de tener y coordinar dos estaciones espaciales a la vez, dos sistemas de atraque distinto, moverte entre distintas alturas, que aunque compartan inclinación, son dos objetos distantes miles de km entre sí, con lo cual has de administrar el combustible con sumo cuidado, entre otros detalles.
La reparación del Hubble es una broma comparada con la reparación de la Salyut 7, repasa el artículo que hay sobre el tema y lo entenderás.
Las 450 toneladas de la ISS aguantan ahí arriba gracias a los motores de los módulos del ROS, y si la NASA hubiera tenido algo similar en la reserva no se lo habrían pedido a los rusos, ten por seguro.
Por cierto, el sistema de atraque se llama Igla, no Igloo, tal que así: Игла
De esos 2/3, hay que contar que, salvo el Truss y algún módulo, la mayoría de la ISS son módulos de fabricación europea o japonesa. Sin el sector ROS la ISS difícilmente habría existido nunca, y la inmensa mayoría de las toneladas de combustible, agua, alimentos, oxígeno, etc que ha consumido la ISS no las ha subido el shuttle, garantizado