El pasado 28 de junio Japón cerraba un capítulo de su historia con el último lanzamiento de un cohete H-II (H-2). Ese día, a las 16:33 UTC, despegaba desde la rampa LP-1 del Centro de Lanzamiento de Yoshinobu en Tanegashima el último H-IIA (en configuración H2A 202, es decir, con dos aceleradores de combustible sólido) en la misión F50 (50号機), cerrando así una etapa de 31 años de servicio. La carga era el satélite Ibuki-GW (GOSAT-GW) para medir los gases de efecto invernadero. La misión fue además el segundo lanzamiento orbital de Japón en 2025 después de una misión del cohete H3 el pasado febrero, precisamente el cohete que ha sustituido al H-II.

El cohete H-II fue aprobado en 1986 en plena euforia por el desarrollo económico de Japón. Aunque puede resultar algo extraño para una potencia espacial consolidada como Japón, lo cierto es que el país asiático no desarrolló un lanzador propio de combustible líquido hasta bastante tarde. Japón sí había construido varios lanzadores orbitales de combustible sólido —familias Lambda y Mu—, pero los cohetes más potentes de combustible líquido eran en realidad variantes de los cohetes Thor-Delta estadounidenses fabricados bajo licencia. Estos «Delta japoneses» fueron las familias N-I (N-1, 9 lanzamientos entre 1975 y 1982), N-II (N-2: 8 lanzamientos entre 1981 y 1987) y H-I (H-1: 9 lanzamientos entre 1986 y 1992), que progresivamente fueron incorporando más y más elementos de tecnología japonesa.


A pesar del nombre, el H-II sería un lanzador muy diferente del H-I, pero se decidió mantener la nomenclatura porque la H venía de ‘hidrógeno’. Efectivamente, aunque el H-I usaba una primera etapa Thor-Delta de queroseno, la segunda etapa era de fabricación japonesa y disponía de un motor LE-5 a base de hidrógeno. Para el H-II la agencia espacial japonesa NASDA decidió dar un salto adelante y construir un cohete totalmente a base de hidrógeno, el combustible químico popular más eficiente, con aceleradores de combustible sólido para evitar la necesidad de desarrollar motores muy potentes. El diseño seguía el paradigma de los tiempos, impuesto por el transbordador espacial estadounidense. En el futuro los protagonistas serían los cohetes de hidrógeno, eficientes y complejos, que dejarían atrás a los obsoletos cohetes de queroseno, como la familia R-7 soviética, menos eficientes y con sistemas más simples. En EE UU surgieron proyectos de lanzadores similares aparte del shuttle, como el Delta IV, mientras que Europa también terminaría por adoptar este diseño con el Ariane 5. Sin duda, un viajero del tiempo de los años 80 y 90 se sorprendería al ver cómo el paradigma de los lanzadores espaciales ha dado un auténtico giro de 180º.


El H-II emplearía una segunda etapa derivada del H-I con un motor de hidrógeno mejorado LE-5A, mientras que la primera etapa usaría un nuevo motor criogénico, el LE-7, básicamente un LE-5 más potente. El desarrollo de este motor estuvo trufado de todo tipo de problemas y fue una de las causas por las que el proyecto se retrasó en numerosas ocasiones. El LE-7 sufrió todo tipo de fugas y explosiones en los encendidos de prueba, fallos que en 1991 se llegaron a cobrar la vida de un trabajador. El diseño de las etapas recordaba al del shuttle no solo por el empleo de hidrógeno y oxígeno líquidos, sino porque los tanques también se fabricaban en aluminio y estaban recubiertos por una espuma aislante. De hecho, los tanques serían construidos por Mitsubishi Heavy Industries con asistencia de la empresa estadounidense Sciaky Corporation. Con una altura de 53 metros y una masa de 289 y 443 tonladas, el H-II podía poner en órbita baja (LEO) unas 10 toneladas de carga, una cantidad que hoy puede parecer modesta, pero que supuso un gran salto con respecto a las 3,2 toneladas de carga en LEO del H-I. La NASDA imaginó todo tipo de versiones del H-II, las más potentes capaces de lanzar el avión espacial HOPE a la estación Freedom y, una vez cancelada esta, a la ISS.


El H-II debutó en febrero de 1994 y efectuó otras seis misiones hasta 1999, pero con resultado diverso. En la segunda misión la carga quedó en una órbita más baja y los dos últimos lanzamientos fueron un fracaso. Los fallos coincidieron con el fin del milagro económico japonés y el estancamiento de la economía nipona. Como resultado, a mediados de los 90 se decidió introducir la versión H-IIA, una variante más potente y simplificada con el objetivo de reducir a la mitad el coste de cada misión. Usaría un motor LE-7A en la primera etapa y un LE-5B en la segunda, ambos con menos piezas y un diseño más sencillo. Los motores de combustible sólido de fabricación japonesa serían sustituidos por cohetes de un solo segmento construidos en EE UU por Thiokol (actualmente Northrop Grumman), el fabricante de los SRB del shuttle. A cambio se podrían añadir dos o cuatro de estos aceleradores según la potencia deseada (versiones H-2A 202 y 204, respectivamente).




El primer H-IIA (un H-2A 202) despegó con éxito el 29 de agosto de 2001. La sexta misión en noviembre de 2003 terminó en fracaso, aunque, afortunadamente, sería el único fallo de este cohete. En 2009 se lanzó la versión H-IIB, una variante pesada con una primera etapa más ancha dotada de dos motores LE-7A y con una capacidad de colocar 16,5 toneladas en LEO, que se convertiría en el cohete japonés más potente. El H-IIB solo se empleó para lanzar nueve naves de carga HTV Kounotori a la ISS, mientras que el H-IIA ha servido para colocar en órbita satélites militares y civiles japoneses, con alguna excepción como la sonda emiratí Al Amal (Hope) a Marte. Otras versiones pesadas, como el curioso H-2A 212, con dos primeras etapas en una configuración asimétrica, nunca vieron la luz. El H-II ha pasado el testigo al H3, un cohete también de hidrógeno que, como el Ariane 6 con respecto al Ariane 5, es una máquina magnífica, pero que se ha quedado anticuada según el paradigma actual de lanzadores impuesto por SpaceX.








Lo del Hope fue una lástima. Era un tipo de transbordador con un tamaño más racional que el shuttle. El H-II fue al Hope lo que el Ariane V iba a ser para el Hermes, pero JAXA prefirió gastar el dinero en satélites para espiar a los norcoreanos. A ver si los de Sierra Nevada tienen más suerte con el Dream Chaser
Gran artículo como siempre Maestro.
Como yo digo la era de los cohetes «EELV» (los noventeros) ha llegado a su fin…
Primero el Ariane-V, luego el Delta-IV, ahora el H-II, y pronto el Atlas-V pero que ya se ha terminado su fabricación…
Aún así no me gustaría dar por muerta al Hidrógeno en los cohetes del futuro, tanto el New Glenn, como el CZ-9 parece que lo usará, además del novedoso sistema del cohete Nova de Stoke que puede los vuelva a poner de moda…
Veremos…
Bueno el H3 es de hidrógeno también.
El H-II tenía una estética muy chula. Era de mis favoritos. El H3 la mantiene pero resulta más tosca.
Quizá habría que dejar el hidrógeno solo para las segundas o terceras etapas.
La verdad es que esa configuración asimétrica si es bien curiosa, y en general, las versiones «asimétricas» de los cohetes que todos conocemos siempre me resultan llamativas, pero realmente tienen alguna ventaja? O solo es resultado de jugar con los cálculos.
El parecido entre los vectores de la ESA y la agencia espacial japonesa es muy llamativo.
«Ponga ud. un aislante de espuma naranja en su vida», jajaja EEUU como no, repartiendo desarrollos del transbordador entre los «socios».
No estoy de acuerdo con lo de que todo el mundo se ha quedado desfasado respecto a SpaceX. El F9 es una máquina diseñada para que haya un ahorro de costes y un retorno de la inversión únicamente si se prevee que se van a necesitar muchos lanzamientos. Y ahora mismo sólo hay dos países con esa necesidad: EEUU y China, que quieren lanzar megaconstelaciones LEO. El resto puede perfectamente seguir lanzando algo muy de vez en cuando con cohetes no reutilizables, que están ya desarrollados. Tecnológicamente seguro que hay aspectos en los que el oldspace está más avanzado o tiene sistemas mejor terminados y más fiables que SpaceX.
También hay que tener en cuenta que dentro del bloque occidental probablemente no se le va a dejar a cada país desarrollar su propio todo… sino que los EEUU desarrollan esos cohetes tan innovadores con la expectativa de vender una parte de esos lanzamientos a sus colonias y a otros países que estén en deuda con ellos. En la industria espacial pasa como con la aviación, se han quedado solas Boeing y Airbus, el resto de las industrias nacionales ha desaparecido, excepto en China y Rusia. No hay sitio en el «mercado» para todos porque en esto del espacio sigue siendo algo que no atiende a las necesidades de un verdadero mercado libre sino a cuestiones geopolíticas. Y es un sector altamente subvencionado. No todos los países están dispuestos a meter tal cantidad de dinero público en unas partidas presupuestarias que no son prioritarias en absoluto.
Podemos hablar también si los sistemas espaciales valen lo que cuestan, o hay por detrás un interés de inflar los precios para cofinanciar desarrollos con otras industrias menos palatables éticamente.
A mí también me parece que esto del espacio (en cuanto a la proliferación de lanzadores) responde a razones políticas y que está altamente subvencionado.
Y con el poder en manos de caprichosos autoritarios que se enfadan entre ellos, es un negocio inseguro.
Pero no es que me preocupe, precisamente. Hay demasiados lanzamientos de basura.
https://www.google.com/amp/s/as.com/actualidad/politica/donald-trump-insinua-la-posibilidad-de-deportar-a-elon-musk-lo-mirare-n/%3foutputType=amp
«Trump desliza una amenaza de deportación contra Elon Musk mientras insiste en lo «mucho» que puede «perder»»
Perdón por el enlace.
Quizá está más claro en esta noticia:
https://www.lavanguardia.com/internacional/20250702/10848888/trump-sobre-deportara-musk-se-tendremos-revisarlo.amp.html
«Trump, sobre si deportará a Musk: “No lo sé. Tendremos que revisarlo”
Tensión entre exsocios
Las críticas del multimillonario a la rebaja fiscal de Trump enervan al presidente, que le advierte: “DOGE es el monstruo que podría tener que volver y comerse a Elon”
…
el presidente estadounidense indicó: “Sin más lanzamientos de cohetes, satélites ni producción de coches eléctricos, nuestro país se ahorraría una FORTUNA”. Se refería a Tesla y Space X, las empresas del grupo de Musk que reciben fondos públicos para su desarrollo
«
Bueno… si tuvieran que depender de ULA no sé yo cuánto ahorro tendrían en USA en sus lanzamientos. Más bien al contrario. Y lo mismo con las naves Dragon.
Coincido, sobre todo, con tu última observación, Timoteo. Los desarrollos de la industria espacial son, en general, (y han sido) de doble uso. Por desgracia, un proyecto ilusionante puede enmascarar algo que no entusiasmaría demasiado…
Un artículo muy informativo, Daniel. Gran epitafio para el cohete.
Todo juego llega a su final.
Jaque mate en H2 😄
https://m.youtube.com/watch?v=gK88u-bFoqc
Otro gran articulo Daniel, muchas gracias por tu magnifica aportación.
No se si te puedo formular aquí una pregunta, hay alguna noticia o información sobre la futura ampliación de la estación espacial china?O ha quedado en nada?
Lo único que se sabe es que se acoplará el telescopio Xuntian en el 2026 pero practicamente nada de la ampliación a partir de 2027.Gracias.
Sobre la ampliación no se han dado más detalles respecto al anuncio de 2023, cuando se dijo que se acoplará un módulo nodo de nuevo diseño con seis puertos de atraque. https://danielmarin.naukas.com/2023/02/27/el-futuro-del-programa-espacial-tripulado-chino-pisar-la-luna-en-2030-y-ampliar-la-estacion-espacial-con-el-cohete-cz-10/
Imagen del módulo: https://danielmarin.naukas.com/files/2023/02/Captura-de-pantalla-69.png
Con respecto a los posibles módulos que se acoplarían al nodo, no hay más detalles.
Adiós H2A ojalá que el H3 sea un digno susesor y que la jaxa se atreva a desarrollar un H3 heavy para alcanzar el sistema solar exterior!
Depende de si son capaces de lanzar un cohete reutilizable, tipo Falcon 9. A partir de ahí tendría más sentido hacer una versión heavy, de tres núcleos, mejor que ponerse a hacer ahora un H3 heavy.
Según leo, el H3 se planteó como la respuesta japonesa al Falcon 9, con un coste previsto por lanzamiento de 37 M$. Con esos precios, serían competitivos… Pero probablemente los costes reales sean mayores.
En todo caso, Japón tiene un cohete más barato que su antecesor (el H2), lo cual tampoco es mala cosa.
La situación recuerda a la europea, con un Ariane 6 más barato que su antecesor, pensado para competir con el Falcon 9 pero que a la hora de la verdad se está viendo incapaz de hacerlo.
Timoteo, es cierto que los dos grandes son Boeing y Airbus, pero esto no quiere decir que el resto de las industrias nacionales ha desaparecido. Aparte de China y Rusia, hay fabricantes occidentales que invierten en líneas regionales y de pasillo único como ATR y Embraer. La primera es una compañía italofrancesa y la segunda es brasileña. También está la canadiense Bombardier que vendió su línea comercial a Airbus pero sigue volando con otros modelos. El mercado del avión es competitivo y los fabricantes que no están en el grupo de los dos grandes ofrecen otras ventajas a sus clientes que les permiten consolidar su crecimiento.
El mítico Fokker sigue operativo aunque en fase de extinción. Quedan varias unidades volando en Australia, Kenia, Sudamérica y Caribe. Y tienen servicio técnico.
Embraer es una de las pocas que han quedado. No obstante estuvo a punto de ser comprada por Boeing, que finalmente se echó atrás el 2020. ATR es una joint venture entre Aérospatiale (hoy Airbus) y Aeritalia (hoy Leonardo).
El problema es que en los 70 había una Embraer en cada país.
Y ahora la cuestión es si va ha haber hueco en el «mercado» occidental para los dos grandes, sabiendo que los gobiernos planean recortar vuelos hasta 2050.
También están los Jets de Northrop Grumman, y los de Textron, también…
https://connosotroselcielo.europair.com/blog/los-10-fabricantes-mas-importantes-de-aviones-privados-en-la-actualidad
Pero si es un mercado super competitivo y exclusivo, solo hay que ver que Mitsubishi Heavy Industries, metió 10 mil millones en su programa de Jets privados, para al final tirar la toalla…
s2
¿Los gobiernos planean recortar vuelos?
Off Topic de última hora.
Soy consciente de que no tiene relación directa con esta entrada, pero supongo que todos entenderemos la importancia astronómica del asunto.
Después de Oumuamua y Borisov, se acaba de confirmar el avistamiento de un tercer objeto interestelar denominado preliminarmente A11pI3Z.
Tema a seguir…
Cachis! Te me adelantaste, jajajajaja. Justo ahora iba a comentarlo.
Coméntalo, por favor.
Siempre es bueno ampliar opiniones.
Nada, iba a poner lo mismo que tú, que había sido detectado un tercer objeto interestelar.
Creo que estiman que mide 10-20 Km y pasa de largo el sistema solar, más cerca de Marte que de nosotros, aunque lo tendremos (tele) visible durante muchos meses más:
https://phys.org/news/2025-07-astronomers-track-solar.html
Pero no miré si rota. Supongo que no frena ni acelera mucho, ni deja rastro de basura. Y meno si habrá (micro) aliens, o luces de posición de navegación interestelar, ji, ji. (😉 es broma!)
Yo he leído sobre 40 km… y que, al parecer, están investigando si es un cometa o no, porque hay algunos indicios al respecto, pero como aún está a más de 600 millones de km del Sol, no presenta actividad…
Gracias, eso del posible tamaño diferente o coma, pues quizás evolucione, o se vea mejor, al ir acercándose unos meses.
😉 Ui, ui… ¿Serán partes de una nave tipo «Estrella de la Muerte» rota, que pierde piezas, basura? Y que tira lastre, para frenar, ahora que nos ha visto!? (es broma, ji, ji)