Ad Astra: crítica para espaciotrastornados

Por Daniel Marín, el 25 septiembre, 2019. Categoría(s): Astronáutica • Cine ✎ 269

No hay muchas películas de ciencia ficción modernas que tengan a la exploración del espacio como eje central de su trama. La última producción de este tipo es Ad Astra (James Gray, 2019), una película de gran presupuesto protagonizada por Brad Pitt y Tommy Lee Jones. Ad Astra está ambientada en una especie de futuro alternativo donde el impulso de la exploración que supuso la carrera lunar de los años 60 no desapareció y la humanidad se ha expandido por el sistema solar, aunque en ningún momento se deja claro el punto de ruptura con nuestra realidad. Pero vayamos al grano: Ad Astra tiene elementos narrativos interesantes y el diseño de vehículos y equipos está muy conseguido. Sin embargo, la historia hace aguas por todos lados y, además, el número de errores científicos es apabullante. Sí, ya sé que es solo una película. Y sí, ya sé que en todas las películas de ciencia ficción hay muuuchas licencias científicas. Pero en Ad Astra estas licencias son, para mi gusto, demasiado numerosas y muchas de ellas constituyen errores básicos sobre los vuelos espaciales que pueden confundir a más de un espectador despistado. ¿No me crees? Pues hagamos un resumen de la película. ¡Cuidado, que a partir de aquí hic sunt spoilers!

La película nos cuenta la epopeya freudiana del astronauta Roy McBride (Brad Pitt) para viajar a Neptuno pasando por varios mundos del sistema solar con el objetivo de encontrar, física y espiritualmente, a su padre, Clifford McBride (Tommy Lee Jones), un héroe del Mando Espacial (Space Command, una especie de mezcla entre la NASA y el Space Command actual) que viajó hasta Neptuno hace treinta años a bordo de la nave del «Proyecto Lima» y que, aparentemente, desapareció sin dejar rastro. Varias décadas después de perder el contacto con papá McBride, el sistema solar interior se ve sacudido por una serie de oleadas energéticas de «rayos cósmicos» que provienen de Neptuno. Se ve que el Proyecto Lima usaba antimateria y, de algún modo que no queda claro, la nave de papá McBride es la causante de las anomalías. Evidentemente, esto es un disparate desde el punto científico. Si las anomalías se originasen por la aniquilación de antimateria, la nave y la tripulación del Proyecto Lima habrían quedado fritas por la radiación hace tiempo y, para más inri, los efectos a 4500 millones de kilómetros serían despreciables. Pero aceptemos esta premisa por loca que sea. Al fin y al cabo, es una simple excusa para que la trama se desarrolle.

El caso es que el Mando Espacial decide que ya está bien de tanto corte de electricidad y opta por mandar una nave tripulada hasta Neptuno para destruir lo que quede del Proyecto Lima con un bombazo nuclear. Pero antes quieren intentar una solución menos drástica y hablan con McBride hijo para que intente convencer a su padre de que abandone lo que sea que esté haciendo con la antimateria. Papá McBride se fue a Neptuno cuando su hijo era muy pequeño y este ha crecido sin él. Pero Roy McBride, traumatizado por la figura de su padre, ha dedicado su vida al mismo sueño que su progenitor: explorar el sistema solar. Algo que resulta un poco extraño, porque es obvio que el personaje de Brad Pitt no está bien de la cabeza. Y eso a pesar de que en este futuro alternativo los astronautas son sometidos a frecuentes evaluaciones psicológicas tan aleatorias como inútiles, porque, como luego veremos, el cuerpo de astronautas del Mando Espacial está como una regadera (o abusa de sustancias que en esa realidad puede que no sean ilegales, pero en la nuestra sí).

Astronautas hacen una EVA sin soporte vital pero con paracaídas en una antena gigante para detectar aliens (Fox).

Encontramos a McBride hijo trabajando en una antena para detectar vida extraterrestre (en este futuro todo el mundo está obsesionado con el SETI). En el tráiler de la película parecía que estábamos ante un ascensor espacial, pero no, desgraciadamente se trata de algo muy distinto y con mucho menos sentido: McBride está en una antena internacional de ¿cien? kilómetros de altura en la que hay módulos tripulados (WTF?). A ver, estamos en un futuro alternativo en el que la humanidad tiene bases en la Luna y en Marte y controla la tecnología de antimateria. Pero en vez de montar un radiotelescopio gigante en órbita o en la cara oculta de la Luna deciden construir una antena de telefonía móvil sobredimensionada en la Tierra para escuchar a los alienígenas. Y, claro, mandan a gente a vivir a gran altura para que el asunto sea todavía más absurdo.

Sea como sea, Roy McBride está en la antena haciendo sus cosas cuando una de las descargas de energía mágica del Proyecto Lima se carga la antena y a su superflua tripulación. Por suerte, McBride estaba en esos momentos en el exterior haciendo una OGEVA (One g EVA… sí, me acabo de inventar el término) con una especie de escafandra ACES y sobrevive a la caída haciendo un Felix Baumgartner en una escena que, la verdad, mola mucho. Después de recuperarse, los militares le comentan que papá McBride probablemente siga vivo, pero que está haciendo cosas rarunas con la antimateria en Neptuno. Le ordenan que grabe un mensaje para pedirle que pare, pero, ojo cuidado, hay que enviarlo mediante enlace láser desde Marte porque, bueno, porque sí (parece ser que es el único lugar que no se ve afectado por las descargas de energía, pero luego vemos bases en la Luna que funcionan sin problemas). Total, que Roy McBride tiene que ir físicamente a Marte para grabar el mensaje porque se ve que en ese futuro no pueden enviar un archivo de audio en mp3. Y además tiene que grabar el mensaje en un estudio de grabación en el planeta rojo porque en el caso de que la calidad del audio no sea muy buena papá McBride podría cabrearse todavía más (mejor no preguntamos para qué demonios es necesario un estudio de grabación en Marte).

Los cascos de Ad Astra son una mezcla de diseños de trajes del Gémini y el transbordador (Fox).

Pero para ir a Marte antes hay que pasar por la Luna. Esta parte es más o menos creíble porque el pozo gravitatorio lunar es más débil que el terrestre y es más fácil viajar a Marte desde la Luna desde el punto de vista de la Delta-V. Eso sí, la base de lanzamiento es secreta —aunque en realidad cualquier satelitucho podría verla desde la órbita— y está en la cara oculta de nuestro satélite. Para llegar allí McBride primero coge un vuelo «comercial» hasta una base/ciudad en la cara visible y luego se desplaza en rover hasta la cara oculta. Y digo yo, ¿por qué no viaja directamente hasta la base de la cara oculta? Porque el Mando Espacial quiere que sea una misión secreta. ¿Por qué? Ni idea, pero si el Mando Espacial tiene una nave para ir a Marte también debería tener otra para viajar a la Luna, ¿no? También hubiera sido una buena opción viajar en un transporte suborbital de una base a la otra y no en un rover, porque resulta que en la Luna hay… piratas. Sí, piratas, que también se desplazan en rover por la superficie lunar y que sorprenden a los viajeros como si fueran comanches asaltando diligencias en una vieja película del oeste. La idea de los piratas es original, pero en la vida real un pequeño satélite serviría para descubrir la posición de cualquier enemigo en cientos de kilómetros a la redonda. No es que haya muchos sitios para esconderse en la superficie de la Luna precisamente.

La escena de los rovers en la Luna está muy bien (Fox).

La parte de los rovers lunares está muy lograda y se nota que se han basado en imágenes del Apolo. La ausencia de sonidos en el vacío —un acierto que se mantiene en la mayor parte de la película— y la baja gravedad lunar están bien recreados, aunque hay un error garrafal: en un determinado momento McBride eleva la mano para tocar el polvo en suspensión levantado por los rovers al desplazarse por la superficie. Pero, obviamente, ¡no puede haber regolito en suspensión porque en la Luna no hay aire! (Otro error menor es que se ve a los rovers rodar hacia la Tierra, cuando deberían ir en dirección contraria porque se supone que van a la cara oculta). Tras sortear a los piratas en una escena que realmente no aporta nada a la trama central de la película, McBride se monta en una nave interplanetaria rumbo a Marte junto con el resto de una tripulación que presenta síntomas claros de discapacidad mental. Por lo menos el diseño de la nave es correcto y muy atractivo, especialmente en lo que respecta al interior, con elementos tomados de la ISS y el transbordador espacial (curiosamente, los gorros de comunicaciones de los astronautas parecen inspirados en los que llevaban los cosmonautas soviéticos de los años 70). El viaje solo dura 19 días, pero vamos a suponer que usan un sistema de propulsión exótico a base de antimateria o algo así. De camino a Marte reciben una señal de socorro de una nave noruega y deciden acudir al rescate. Teniendo en cuenta que están en una trayectoria hacia Marte a alta velocidad, eso significa que deberían haber realizado una maniobra propulsiva con una altísima Delta-V para igualar velocidades con la nave noruega, pero bueno, en este punto todo da un poco igual.

Se encuentran con la nave noruega y McBride y otro astronauta prescindible acceden al interior de la misma, que no se sabe si está presurizado o no (esta confusión se da continuamente en muchas escenas de la película y con diferentes trajes espaciales, por lo que he llegado a la conclusión de que los autores del film no tienen muy claro lo que significa que una nave esté presurizada). Los dos hombres se separan, algo muy lógico… siempre y cuando uno quiera morir rápido, claro. Efectivamente, y como era previsible, el otro astronauta muere atacado por… un mono. Porque, ¿quién no ha hecho experimentos genéticos con babuinos a bordo de una nave noruega en el espacio profundo? McBride sortea al simio como puede, lo aisla y despresuriza el módulo en el que se encuentra. El mono revienta violenta e incorrectamente —los cuerpos sometidos al vacío no explotan— como en el clásico Atmósfera Cero de 1981 (gran película, por cierto, a pesar de sus errores técnicos). McBride regresa a la nave marciana después de participar en una odisea que, de nuevo, no aporta absolutamente nada a la trama y no tiene ninguna consecuencia en los acontecimientos posteriores.

El estudio de grabación marciano (Fox).

La nave aterriza verticalmente en Marte como si fuera la Starship de SpaceX, aunque el comandante no puede pilotar el vehículo manualmente por culpa de sus graves taras mentales y McBride se ve obligado a tomar el control. Una vez en el planeta rojo, McBride envía el mensaje a su padre desde el estudio más caro jamás construido y el espectador tiene la impresión de que papá podría responder en cualquier momento justo después de enviar el mensaje, lo que hubiese supuesto que estamos ante una comunicación más rápida que la luz (alabado sea Sagan, no lo hace). Pasan cosas y, de repente, alguien se da cuenta de que McBride está como una chota y que no es apto para el vuelo espacial, así que le mandan a una habitación con imágenes de flores y pajaritos para que se relaje. McBride está muy, pero que muy cabreado —una de las pocas emociones que muestra el personaje en toda la película— y se fuga de la escape room relajante. Recibe la ayuda de la jefa de la base marciana porque… bueno, la verdad es que da igual por qué, pero lo importante es que esta le lleva cerca de la nave para que se cuele antes del lanzamiento.

Marte se ve bonito (Fox).

Se trata de la misma nave con la misma tripulación de tarados con la que ha viajado hasta Marte, que ahora va a ir a Neptuno a cargarse a McBride padre. Vemos un par de escenas de la superficie marciana muy bonitas, aunque con demasiado polvo y viento, y un rover marciano bastante resultón. McBride tiene que pasar por un lago subterráneo marciano (!?) para llegar a la rampa de lanzamiento, obviando en el proceso que los trajes EVAs no sirven como escafandras submarinas. Trepa por la rampa y se cuela en la nave cuando el cohete está despegando. En ese momento la tripulación de disminuidos psíquicos decide levantarse de sus asientos para matar a McBride mientras el cohete está acelerando durante el despegue… pero no caen porque los guionistas no entienden el concepto de aceleración y en cambio vemos una absurda escena de lucha en gravedad cero. McBride golpea lo que parece ser un depósito de cianuro —muy útil en una nave espacial interplanetaria— y toda la tripulación muere ipso facto menos él, que llevaba el traje EVA.

¡Un Saturno V! (Fox).

Ahora McBride, libre de la tripulación de inútiles, se va a Neptuno en búsqueda de su padre. El viaje dura ochenta días, en plan Phileas Fogg. Espera un momento. ¿El viaje de la Tierra a Marte dura diecinueve días y el de Marte a Neptuno solo ochenta días? Mmmm, me huele a que alguien no ha jugado al Kerbal todo lo que debería. Además, se supone que el Proyecto Lima lleva treinta años perdido en Neptuno y ha sido imposible averiguar qué es lo que había pasado porque estaba muy lejos, pero resulta que solo hacen falta ochenta días para llegar allí a bordo de una nave más o menos normal. ¿En todo ese tiempo a nadie se le ocurrió viajar a Neptuno (hubiera bastado una nave no tripulada)? En fin. La nave pasa por Júpiter y Saturno para, suponemos, llevar a cabo sendas maniobras de asistencia gravitatoria y aumentar su velocidad (dejemos a un lado la improbable alineación planetaria que esa trayectoria lleva implícita).

Las escafandras lunares recuerdan al A7L del Apolo. En la imagen, dos personajes prescindibles (Fox).

Al final llega a Neptuno, que está muy débilmente iluminado, aunque eso no impide que la nave use lo que parecen ser paneles solares (¿o son aletas de refrigeración de un reactor?). Más que alrededor del Sol parece como si estuviera a medio camino de Alfa Centauri (sí, la luz solar en las cercanías de Neptuno es débil, pero no tanto). La nave de Proyecto Lima está sobre/bajo el plano de los anillos de Neptuno. Esta configuración orbital no es estable y la nave debería atravesar los anillos dos veces durante cada órbita a no ser que se emplee algún sistema de propulsión, aunque la velocidad relativa con las partículas de los anillos no debería ser demasiado alta (el valor exacto dependerá de la diferencia de inclinación de los planos orbitales). McBride hijo se monta en una especie de Crew Dragon para viajar a la nave de Proyecto Lima y, una vez allí, se encuentra al fin con su padre durante un lento anticlímax. Papá McBride resulta no ser un héroe, sino una persona despreciable que nunca ha querido a su familia, además de ser un asesino psicópata en sus ratos libres.

A pesar de todo, Roy quiere traer a papá-psycho de vuelta a la Tierra, pero durante la EVA de regreso el padre decide que, tras treinta años sobreviviendo en el espacio a duras penas, ese es un buen momento para suicidarse. Y adiós. McBride hijo usa una antena móvil de radar sacada de un barco —que no sé qué pinta en una nave espacial— como trampolín para saltar hasta su nave pese a que dispone de propulsores en su mochila. Después de ignorar la conservación del momento angular y del momento lineal a partes iguales, McBride cruza el anillo de Neptuno a una velocidad inusitadamente elevada y llega a su nave. Pone rumbo a la Tierra y emplea la explosión termonuclear del arma que ha dejado a bordo del Proyecto Lima con el objetivo de acelerar el regreso —en este punto ya no hago preguntas— y poco después reentra en la atmósfera terrestre dentro de otra Crew Dragon modificada. Aterriza de una pieza y decide que, a partir de entonces, se permitirá mostrar alguna emoción que otra en su vida. En ese momento vemos un plano de Liv Tyler y se acabó.

Brad Pitt perdido en el espacio (Fox).

A pesar de el despropósito general, Ad Astra tiene elementos muy positivos, como por ejemplo la estética y el diseño de las naves. Si alguien —especialmente alguien joven— se ha sentido inspirado o atraído hacia el espacio o la ciencia después de verla, bienvenida sea. Desgraciadamente, y en mi humilde opinión, se trata de otra oportunidad desperdiciada de representar la exploración del espacio desde un punto de vista épico y optimista. Una pena.



269 Comentarios

  1. He leído hasta el tema del spoiler. Quiero verla antes.
    De hecho tengo un par de podcasts pendientes de escuchar porque iban sobre Interstellar, y quería re-ver la peli antes de escucharlos.
    Daniel, a pesar de que aún no he leído toda la entrada : gracias por escribir la entrada. No obstante, ya no podré ver ninguna opinión tuya sobre una peli de ciencia ficción de este estilo, sin recordar los comentarios jocosos de ‘nuestros’ / tus compañeros de skylab sobre First Man y que se me dibuje una sonrisa en algún flashback. Soy de risa fácil en estas cuestiones, así que me río con esos comentarios.
    Avisa a tu proveedor de servicios de internet que el día 28 va a haber cierta sobrecarga en la página web.

  2. DIVERSAS CUESTIONES SOBRE LA CRÏTICA Y LA PELÍCULA:

    Sobre el futuro de Ad Astra. – Quizás sea una etapa post-Artemis y con la rivalidad entre China, EE.UU. y Rusia por la luna tras sus proyectados alunizajes en torno a 2030.

    Space Command. – Aquí el realizador crítica y resalta la característica hipocresía en el doble uso de la tecnología y la militarización del espacio, incrementada a día de hoy por las principales potencias espaciales y llevada a la opinión pública por Trump.

    La motivación de la “oleada”. – En Stalker (1979), de Andréi Tarkovski, caía un meteorito misterioso que creaba la Zona de Exclusión de los stalkers (argumento copiado por Aniquilación (2018) de Alex Garland, por lo cual agradezco que James Gray innove en este punto dentro del “Terkovskismo”). El estilo de ciencia ficción de Terkovsky nunca fue muy explicativo, era más bien de generar sensaciones instintivas o espirituales en el espectador mientras seguía los acontecimientos.

    La psicología de los personajes. – Aquí Gray explora el mundo de la cordura como en Blade Runner (1982) de Ridley Scott, en Solaris (1972) de Terkovsky y en Naves misteriosas (1972) de Trumbull (en cuyo protagonista se inspira McBride padre). Si estuvieran todos cuerdos, los personajes serían inútiles para la trama; no sería una película, sino un docudrama como Odisea en el Espacio: Viaje hacia los planetas (2004).

    Antena estratosférica. – Podría ser de telecomunicaciones (como el MDSCC), para contactar con los puestos avanzados en Marte y la Luna, no lo especifican; lo único que dicen es que es una antena internacional. La contaminación de las señales digitales podría haber llevado a esta situación de excesiva contaminación.

    Altura de la torre. – Sospecho que es un fallo del guion en Hollywood o del doblaje al trasponer sistemas de medidas. Se nota que es estratosférica la torre, de ahí que Brad Pitt se marque un Felix Baumgartner.

    Telescopio en la luna. – En la película se especifica durante el vuelo comercial a la Luna que ya hay un telescopio internacional allí, es más, sale por la ventanilla de la nave en la aproximación a la Luna.

    Grabación del mensaje. – Puede ser que la radiación ionizada que haya provocado el incidente tuviera su foco hacia la Tierra, lo cual tendría sentido cuando McBride padre comenta que los últimos que asesinó habían intentado amotinarse de nuevo (pudiendo haber intentado pedir auxilio a la tierra usando el radiotelescopio que utilizaba el “Lima”, que hacía uso de la antimateria; al haber roto o tener bajo su control el loco capitán las comunicaciones regulares tras el primer motín), en cuya resolución de este segundo motín se había sobrecargado el dispositivo y empezado a emitir sus radiaciones focalizadas hacia donde direccionarán la antena, provocando una zona ionizada proyectada sobre el sistema Tierra-Luna que haría imposible transmitir desde allí ante el ruido generado. Quedando Marte como única colonia humana (la más avanzada) fuera de este punto ciego y con infraestructura de telecomunicaciones apta. Supongo.

    Presencia de McBride en Marte. – Aquí también me chirrió la cosa. Pero podría ser el caso anterior y que las comunicaciones de larga distancia se descartarán por imposibles, de ahí que opten por un esquema de misión tan escalonado; buscando garantizar el resultado e ir viendo la viabilidad del propio plan sobre la marcha.

    Estudio de grabación en Marte. – Me sugirió lo mismo. Querrían hacer un homenaje a Contact (1997) de Zemeckis, o similares, y tocar todos los palos de la ciencia ficción del siglo XX.

    Base secreta de lanzamiento lunar. – Se ve en la película que es subterránea, sólo encienden los focos cuando se aproxima el rover de McBride y porque, como comenta el conductor antes, era Luna llena y estaba todo a oscuras ante la falta de luz solar; así que una sonda no podría fotografiar mucho el lanzamiento y el encendido de focos para que el grupo de MacBride se aproxime. No sabemos su aspecto camuflada y desde arriba.

    Vuelo a la luna. – Un lanzamiento programado a última hora podría ser sospechoso para otras potencias, ahí se podría justificar que iba a salir una nave de carga para Marte y para alcanzarla necesitaban un vuelo comercial de Virgin.

    Transporte en la Luna. – Quizás temían que las interferencias estrellarán el trasporte y su preciada tripulación al quedar expuesto al exterior del sistema solar y las emisiones ionizantes del Lima en la cara oculta.

    Carrera de Rovers. – El western siempre influenciará el cine estadounidense, desde Star Wars (1977) hasta La Jungla de Cristal (1988). Los piratas son un toque atrevido, pero a medida que avanza la escena ves un tratamiento más cercano a Apocalypse Now (1979) de Francis Ford Coppola, en el momento en que la diferenciación entre héroes y villanos: los “bárbaros” para los “romanos” y los “indios” para los “vaqueros” (en este caso: patriotas astronautas estadounidenses y malos piratas de dudoso origen) se tornan más en los protagonistas de la obra de Francisco de Goya: Duelo a Garrotazos. También, me imagino que los piratas tienen tecnología para camuflarse antes de atacar. Todo bien enmarcado por las reflexiones en off del protagonista.

    Polvo en suspensión. – También lo pensé. Pero, podría deberse únicamente a su proyección por las ruedas de los rovers a toda velocidad, que ante la falta de la gravedad terrestre, tarda en descender e impregna trajes y rovers.

    Puesta de la Tierra. – Podría depender, si la colonia está en el polo lunar y la base en un cráter de la cara oculta cercano al ecuador, donde rendiría más un puerto espacial lunar. Pudiendo darse ese efecto, si descienden a los mares lunares (hacia donde la Tierra se yergue) desde las “islas de luz” de los polos, antes de tomar una ruta por los más planos y transitables mares lunares, con destino al cráter en el ecuador de la cara oculta.

    Tiempo de ruta a Marte y Neptuno. – También podríamos incluir variables como la posición de un cuerpo respecto a otro, los avances en el cálculo de trayectorias que hacen actualmente que una sonda pueda llegar a Titán en 2034 (saliendo en 2025), o una Soyuz o Progress arribe a la ISS en 2 horas (antes era uno o dos días) con cada vez menor coste de tiempo.; y las posibles futuras mejoras en la propulsión química y nuclear.

    Aproximación a la nave noruega y las EVAs. – Habría que ver las trayectorias de cada nave, ya que una órbita noruega en el punto Lagrange L2 del sistema Tierra-Sol y una ubicación de Marte adecuada respecto a la Luna podrían permitir una aproximación, aunque sea breve; teniendo en cuenta el plano orbital y lo elíptica que sea la órbita noruega, lo que aumentaría el acoplamiento de sus trayectorias por más tiempo. Reduciendo su velocidad durante el acercamiento a la estación noruega, que se ve que no tienen problemas al gastar combustible, para poder igualar su velocidad y trayectoria. Un error que no has anotado es que las naves nunca apagan sus motores durante los vuelos, lo cual dados los cortes entre escenas del montaje, se podría subsanar con asumir que (igual que con los momentos en las esclusas en las EVAs) esos momentos no aparecen por comodidad (ante los quebraderos de cabeza y críticas que supuso en el caso de Gravity (2013)), lo que rompen el ritmo de la trama y porque no son relevantes para lo que se cuenta (al puro estilo de Terkovsky).

    Aventura en la estación. – Vale es un tópico. Pero, si no, no hay aventura a lo Perdidos en el Espacio (1965-1968) o Star Trek (1966-1969) y el espectador se suicida entre que la película nos muestra cómo llegan a Marte.

    Los monos. – Cierto lo de la despresurización, será por dramatismo. Pero la escena nos muestra esa escena de Odisea en el Espacio (1969) de los hombres-mono, pero con un toque violento; dándonos a entender que, según el prisma freudiano y terkovskiano de la película, poco nos diferencia en el espacio de un primate llevado a la fuerza de su hábitat, el cual huye hacia adelante, pese lo que pese, por sus miedos e instintos. ¿Qué diferencia podemos ver entre lo que se vive ahí, y lo que se verá en el Lima? ¿Qué nos diferencia de los otros depredadores de la Tierra?

    Lago Marciano. – Esa escena es puro Terkovsky en Stalker. Además: https://danielmarin.naukas.com/2018/07/26/el-gran-lago-subterraneo-de-marte/.

    Abordaje de la nave. – Nada que decir, estoy de acuerdo. Aunque no queda muy claro si la apertura de la exclusa, la alarma, las transmisiones con la base y McBride, y la confrontación se mueven en un espacio de tiempo corto o más largo, dado el desconocimiento del interior de la nave y el momento en el ascenso desde marte. Pero esta escena es necesaria por el paralelismo con la figura de su padre en el que teme convertirse y parece hasta el final destinado ser como él.

    Viaje a Neptuno. – Es necesario para la trama que pase una experiencia parecida a la de su padre y completar su transformación en él, tras “asesinar a su tripulación”…..la historia lo juzgará, tal como dice el protagonista. Pero el público no tiene que sufrir más horas de agobio innecesariamente, y tiene que llegar al 100% el protagonista, así que 80 días queda redondo. Además, como he dicho anteriormente, puede que los cálculos de trayectorias, la disposición de los planetas a lo Voyager (sí, es mucha casualidad, pero factible a fin de cuentas) y la propulsión de este futuro lo permitan.

    El perdido proyecto Lima. – En la entrevista con el general se dice que enviaron múltiples drones, pero que no lo han localizado, o porque les rehúye, o porque es muy extenso el subsistema de Neptuno para hallarle. Por eso necesitan que McBride haga romper el silencio de radio a su padre para poder ubicarle con exactitud.

    La vuelta a casa con su padre. – Demuestra así el protagonista que el camino de anti-héroe que ha supuestamente seguido, era en realidad el camino del héroe de la historia; huyendo de la sombra de su padre. En Stalker, sería el Stalker, el que, habiendo seguido el camino del héroe; cayera como un anti-héroe.

    Suicidio de McBride padre. – George Clooney lo hizo y no pasó nada. ¿Cómo iba a acabar si no? Además, omites que su hijo le muestra que, contrariamente a lo que siempre pensó, no había fracasado ni podía vivir sin sus seres queridos y demás personas; haciéndole ver la envergadura de su tragedia. Y, cual inspector Javert (en Los Miserables de Víctor Hugo) acaba con su vida.

    La antena de barco. – Momento Wall-E de Gravity de esta película, si funciona para darle epicidad al final, no lo toques.

    Propulsores de la mochila. – Asumamos que volver desde donde papi se suicidó, le ha consumido una parte esencial que le evita ir más despacio por el anillo o buscar un hueco (otro fallo, se va por los huecos en los campos de asteriodes y anillos) y evitar a tiempo su propia explosión nuclear.

    En definitiva, esta película es una obra cercana a la estética de Terkovsky. Aunque, también bebe de Kubrick, Trumbull y Zemeckis. Además de hacer un guiño a Coppola. No busca ser fidedigna, sino tocar diversos temas (muy emocionales y racionales, casi espirituales) que sólo la ciencia ficción, por su aparente “ficción” y “lejanía de la realidad” puede atajar sin la ira de los ofendiditos y los represores. Si no que se lo digan a Andréi Tarkovski (1932-1986), quien acabó sus días en el exilio.

    1. O sea… me estás diciendo que en una imaginaria licuadora industrial de las grandotas… metemos…

      …Stalker (1979) + Blade Runner (1982) + Solaris (1971) + Silent Running (1972) + Red Bull Stratos (2012) + Contact (1997) + Star Wars (1977) + Die Hard (1988) + Pirates of the Caribbean (2003) + Apocalypse Now (1979) + Gravity (2013) + Lost in Space (1965-1968) + Star Trek (1966-1969) + 2001 (1968) + Planet of the Apes (1968) por las dudas + Les Misérables (1862) + WALL·E (2008) + Event Horizon (1997) porque si todo lo otro son «guiños» lo de la nave en órbita de Neptuno difícilmente es «casualidad» + vaya uno a saber cuántas referencias más…

      …le damos al botón y dejamos que la licuadora trabaje lindo…

      …y lo que sale es este pedazode bodrio ® sin pies ni cabeza © (2019) ? ? ?

      Esta noche cuando te acuestes no olvides mirar debajo de tu cama…
      porque si Tarkovski se levanta va a por ti 🙂

      1. Sospecho que no has entendido las referencias, por desconocer algunas o una parte de dichas obras cinematográficas, y has respondido en consecuencia. Lástima.

        Por cierto, el plagio o inspiración es la base del desarrollo cultural humano, así que no sé de qué te sorprendes.

        1. Conozco todas esas referencias y alguna que otra más, descuida. De hecho agregué a la lista un par de referencias que me parecieron pertinentes. Y el plagio o inspiración no me sorprende en absoluto.

          Lo que sí me sorprende es tu comentario, lo releí varias veces y todavía estoy intentando entender de qué va. ¿En serio estás comparando obras maestras como Stalker o Solaris o Apocalypse Now con este pedazo de bodrio?

          Cada cual tiene sus gustos y su formación, cada cual hace su lectura encontrándole conexiones con esto y aquello, cada cual llega a una interpretación. De acuerdo.

          Pero yo tengo meridianamente claro que un bodrio es un bodrio sin importar cuántas ideas tome prestadas de otras obras que son buenas por méritos propios.

          Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Lo que tiene sentido en una obra, no necesariamente sigue teniendo sentido cuando es trasplantado a otra obra.

          De hecho la cantidad de referencias cruzadas que contiene una obra suele ser un buen bodriómetro, cuantas más tenga casi siempre es indicativo de los manotazos de ahogado del guionista intentando aferrarse a cuanto puede por lograr construir una historia.

          Hay excepciones, claro está. Por ejemplo, Ready Player One es una orgía de referencias y es una buena historia por méritos propios porque NO es una simple mezcla de referencias sin ton ni son.

          Eso es lo que intenté expresar en mi anterior comentario. No se puede simplemente mezclar todas esas obras de la lista y pretender que salga algo con sentido, inevitablemente va a salir un pedazo de bodrio sin pies ni cabeza.

          No tengo nada en contra de la «inspiración»… siempre y cuando el guionista ponga arte de su parte (me salió un versito)… aunque más no sea equilibrio y proporción… como mínimo indispensable sensatez, lógica, coherencia… y una saludable dosis de lo que hasta un mono noruego entiende por buen gusto nunca está de más.

          1. Me alegra ver que nos entendemos.

            Comparto prácticamente todos tus argumentos y reservas sobre el filme.

            Aunque, no tu impulso de catalogar esta obra cinemetográfica de bodrio-bodrio-bodrio (cuando The Martian o Gravity fueron aplaudidas, y eran también de traca), tampoco pretendo siquiera igualarla a alguna de las películas y obras de autores que he citado (lo cual sería una tonteria supina).

            Sólo destaco que, alguien ajeno se empapado de cultura espacial para hacer este «bodrio no-comercial» (que tendrá una box office nada reseñable para el estudio, pudiendo haber hecho Disney Deadpool 3 con esos $100.000.000 de presupuesto en vez de esto, contribuyendo mucho menos al desarrollo de la conciencia sobre el espacio entre el gran público), y en lugar de ponerle un «Progresa Adecuadamente», va al fango del elitismo.

            Y la mandan allí, justo aquellos que se quejan de que el cine ya no hace o intenta hacer películas del espacio o futuristas con sentido y conciencia (teniendo lo que merecen, en consecuencia). Fuera de producciones cinematográficas patrióticas de India, EE.UU. o Rusia.

          2. Es que yo no le encuentro sentido, ni mensaje, y ni siquiera me entretiene. Por eso para mí Ad Astra es un bodrio, ¿qué le vamos a hacer?

            No niego que tiene rastros de «influencias nobles» (y de las otras). No niego que tiene «intención de algo». Pero ese «algo» no termina de cuajar, se queda en la «intención», no me aporta nada… nada significativo y/o nada nuevo, síntoma de que no mejoró lo que copió. Para mí es un ejercicio vacuo, fallido, una oportunidad desperdiciada, tiempo perdido.

    2. Tiene mucho más mérito las rocambolesca vueltas que le has dado para encontrar similitudes donde no las hay, que la película.

      Has trabajado más que los guionistas.

      Bravo.

    1. Todo preparado para el Sermón de la Montaña (de escombros) del día 28.

      Oh, Dios, ¡tanto tiempo esperándolo…!

      Elon, como un moderno Prometeo, entregará el Fuego a la Humanidad: le dará la capacidad de viajar a otros mundos.

      De la Wikipedia:
      «En la mitología griega, Prometeo es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses (…), darlo a los hombres para su uso y posteriormente ser castigado por Zeus por este motivo.
      (…)
      No tenía miedo a ninguno de los dioses, y ridiculizó a Zeus y a su poca perspicacia.
      «

      Zeus es la NASA o las agencias estatales. O quizás toda la competencia.
      Y, según la mitología, castigarán a Elon por su atrevimiento.

      «Canta, oh musa, la cólera del Senador Shelby, cólera funesta que causó infinitos males a SpaceX…»

      1. Me pregunto si puede ocurrir que tenga tanto éxito y sea tan barato que acaben arruinándose. Y si tras absorber todo el mercado de lanzamiento con microlanzadores, y lanzadores, se quedan en una situación de que crear carga para enviar sea tan caro en comparación del lanzamiento, que exista un cuello de botella, económico, que haga que estén el 50% parados. En teoría tiene que abrir nuevos mercados, pero ¿Y si los nuevos mercados no se abren? mmm … Hacer un satélite seguirá siendo hiper-caro. Lanzarlo, hiper-barato. Pero la filosofía del old-space, sigue vigente en el resto de ámbitos.
        Cuantas empresas son capaces de transformar su filosofía de repartir tareas a otras empresas, en parte integral de su empresa para evitar presupuestos super-hinchados? Cuantas empresas son capaces de tomar decisiones rápidas para solventar los problemas de desarrollo?

    1. Estoy seguro que los VERDADEROS ASTRONAUTAS SI LA HAN APRECIADO Y NO LA ESTÁN DESPELLEJANDO.

      EL CINE ES ARTE

      REPITO SI TAN MALA ES

      HACED ESA GRAN Y ÚNICA SUPERPELICULA SUPERCIENTIFICA Y SUPERPERFECTA VOSOTROS.

      1. Enrique,
        ¿Eres pariente del Monolito de 2001?

        Lo digo por:

        «TODOS ESOS MUNDOS
        SON VUESTROS
        EXCEPTO EUROPA
        NO INTENTÉIS…» etc etc

        Se observa un patrón, ¿no?
        ¿Quizá fuistéis a la misma escuela?

      2. El cine es arte, sí. Es la fusión de otras artes como literatura, teatro, música, pintura, fotografía…

        El arte es una manera de comunicación, un medio para transmitir ideas y sentimientos de la mente del artista a la mente del receptor.

        Y el arte no tiene por qué ser lógico o tener estructura, puede ser emoción pura, irracional, caótica. El artista tiene y debe tener la absoluta libertad de expresar lo que desea y/o necesita expresar.

        Hasta aquí todo muy lindo. En teoría.

        Ahora bien, en la práctica, si tú vas a una librería y te encuentras un libro con todas las páginas en blanco o llenas letras desordenadas caóticamente… ¿lo comprarías?

        Oh sí, por definición ese libro «es arte», pero dejémonos de bobadas, hay arte y arte basura. Como «broma» está genial, pero lo lamento por el «artista», esa «broma» también la puedo hacer yo en menos de 5 minutos. Mira por dónde, si es así todos somos «artistas». ¡Hurra!

        Con el cine puede pasar exactamente lo mismo. El cieneasta es libre de concebir una «obra» consistente en una pantalla en blanco o una sucesión caótica de imágenes. Y como «broma» o «viaje alucinógeno» está genial. ¡Candidatura al Oscar asegurada!

        En cuanto a obras cinematográficas más convencionales… una película es un vehículo para contar una historia mediante recursos audiovisuales.

        Y dado que una obra de arte propiamente dicha debe ser un todo autoconsistente… si uno de sus componentes flaquea, toda la obra flaquea.

        La cinematografía puede ser descollante… la banda sonora puede ser sublime… pero si la historia es una basura, la película no vale ni el film en el que está impresa.

        Uno va al cine por algo más que bonitas imágenes y buena música. Porque si es por eso, me quedo en mi casa escuchando una playlist de Epic Music de las que abundan en YouTube y de mientras exploro una web como DeviantArt en la que hay toneladas de espectaculares imágenes de Fantasía y Ciencia Ficción que hacen las delicias de los paladares más finos.

        No. Uno va al cine a ver buenas historias. Y cuando una campaña publicitaria promete que la película cuenta una historia, pero luego resulta que la historia brilla por su ausencia… ¡haberlo sabido antes!… Me quedo en mi casa y no sólo me ahorro un dinerillo, ¡es que salgo ganando!

  3. Apollo 13 (1995)

    +basado en hechos reales (no ficción)
    +efectos de ingravidez reales (no cgi)
    +excelente uso de la trama y personajes

    -sonido de motores en el vacío (LM)
    -llama de motores en vacío (LM)

    APOLLO 11 (documental 2019)
    » tour de force visual» remasterizado.

    solo esas considero buenas.

    para mi, ni siquiera 2001 OE se salva.

    1. Sí, y dicen las malas lenguas que The Right Stuff (1983) es una dramatización. ¡Horror!

      Y cuidado con el F-104 Starfighter. ¡El borde de las alas es cortante! 😉

  4. Una inmensa decepción. Como espacio adicto y cienciaficcionero desde hace más de 50 años (en todos los géneros) no hay cosa que más aborrezca que las pelis con pretensiones de trascendencia. En cuanto al supuesto realismo -salvo el silencio en el espacio, que realmente agradezco que se refleje en las películas- hay errores cada dos por tres. Escenas que no vienen a cuento: la persecución por la Luna (¿qué buscaban los piratas?), la astronave noruega (¡Noruega! ese gran país con tradición espacial… aún gracias que la nave no se llamaba Ragnar, u Odín, etc), atravesar los anillos de Neptuno a pelo sin ser frenado por las rocas, etc. La verdad es que Matt Damon le da veinte vueltas en su «Marte» (adaptación de «el Marciano», novela imprescindible de Andy Weir). Interstellar también me pareció un truño, aunque puestos a truños todas las versiones de Solaris: la novela de Lem, la primera versión de Andrei Tarkovski y la de Clooney. En cuanto a 2001, otra película ultrasobrevalorada… en fin, que me pierdo.

  5. Muchisimas gracias por la critica de las mejores que he visto ultimamente y sí, unas risas.

    Hasta yo sin tener conocimientos y con unas 200h de Kerbal me he preguntado muchas cosas durante la pelicula.

    Un saludo y sigue haciendo esto, eres muy grande!

  6. PENSAMIENTO SIMBÓLICO.

    HAY QUE VERLA con UNA MIRADA INTERIOR Y PENSANDO EN EL ESPACIO INTERIOR.

    EL ESCENARIO EXTERIOR ES UN DECORADO SOLO DE UN DRAMA INTERIOR QUE TODOS TENEMOS QUE AFRONTAR.

    NO ES TAN DIFÍCIL DE ENTENDER.

  7. OLVIDEMOS UN POQUITO LA REALIDAD EXTERNA Y SUS LEYES Y MIREMOS UN POCO HACIA LA REALIDAD INTERNA Y SUS PROPIAS LEYES.

    ES 100 % PSICOLOGIA

    Ese es el problema de nuestra cultura.

    Que está obsesionada con el afuera y la realidad exterior y desprecia el adentro y la realidad interior.

    Olvidemos aunque sea por dos horas el pensamiento lógico y racional y el Ego y sumerjamonos en el pensamiento simbólico y metafórico y alegórico.

    Y soy tan espacio trastornado como el que más.

    1. Sí, todo muy lindo. Ahora bien, ¿es una buena peli Ad Adstra sí o no? Eso es lo importante. Porque mira que HAY buenas pelis que han sabido explorar magistralmente la «realidad interior».

      ¿Te has puesto a pensar en el festín que se hace un psicólogo al ver las pelis del Universo Marvel? ¿La orgía de simbolismo metafórico-alegórico-loqueseaórico de esa troupe de superhéroes y supervillanos dando expresión física al conflicto de todos los arquetipos junguianos-freudianos-juanpueblianos de nuestra psique?

      Y digo bien: el festín. Porque mientras nuestro psicólogo disfruta de su sesudo análisis simbólico… al mismo tiempo se divierte con la condenada peli… cortesía de artistas del entretenimiento que saben hacer bien su trabajo y que son honestos al vendértelo, nadie va a ver esas pelis esperando encontrar en ellas la revelación metafísica definitiva de Buda.

      ¿Demasiado pop lo de Marvel? Subamos un poco el nivel. ¿Qué tal The Adventures of Baron Munchausen (1988), Cube (1997), Dark City (1998), The Matrix (1999), The Sixth Sense (1999), Fight Club (1999), The Cell (2000), Memento (2000), Donnie Darko (2001), The Others (2001), The Butterfly Effect (2004), Coherence (2013), Inception (2010)…?

      ¿Hay que escalar un poco más la Torre de Marfil? Avante. ¿Qué tal Solaris (1971), A Clockwork Orange (1971), Silent Running (1972), Stalker (1979), Apocalypse Now (1979), Brazil (1985), 12 Monkeys (1995), Pi (1998), The Machinist (2004), Primer (2004), Mr. Nobody (2009), The Zero Theorem (2013)…?

      Y la de buenos ejemplos que me estoy dejando en el tintero por escribir de memoria y/o por considerarlos demasiado alejados de la ciencia ficción para incluirlos aquí, que ya incluí unos cuantos.

      Como sea, mi punto es que todas esas pelis han explorado la psique a su manera. A veces de manera explícita, surrealista, demencial, onírica, terrorífica. Otras veces de manera más sutil, simbólica, alegórica, metafórica. Son pelis muy distintas entre sí, van dirigidas a diferentes públicos, por lo tanto podrán gustar o no, pero cada una en su categoría lo ha hecho bien.

      ¿Lo ha hecho bien Ad Astra? ¿Tiene algún sentido? ¿Algún mensaje? ¿Aporta alguna revelación trascendental? ¿No? ¿Es siquiera entretenida? ¿Tampoco? ¡Hummm!

      Y lo fundamental :

      Vas al cine a ver una peli «del espacio»… porque eso es lo que te ha vendido la campaña publicitaria. Te acomodas en la butaca, se apagan las luces, comienza la proyección… y en vez de la peli que estás esperando, recibes esta otra «cosa».

      Y no sé… a lo mejor con todo el derecho del mundo te sientes estafado… y a lo mejor te sientes agradablemente sorprendido pero esto ya va en gustos… gustos que han sido filtrados por una campaña publicitaria engañosa.

      O sea que, para sorprender agradablemente al público con algo que el público NO pidió, esta otra «cosa» tiene que ser BUENA con todas las letras… de lo contrario, ¿quién NO se siente doblemente estafado? Es 100% psicología. De la más básica.

  8. La última escena que vemos es a Brad Pitt vestido con el traje naranja ( el de currante en la antena terrestre de la cual cae) evaluandose mentalmente y enviando el resultado. ¿Donde está? ¿Donde envía el mensaje? ¿Porqué esa escena? …¿Porque todo ha sido una alucinación? Por la caída y el consiguiente golpe? Así todas las locuras y sin sentidos de la película solo ocurren en su imaginación…y ya sabemos lo que les gusta a los guionistas eso de arreglar el final con el » todo ha sido un sueño». ¿Acaso los sueños no son así, sin sentido?. O lo que pasa es que todavía está yendo hacia Neptuno y continúa con sus locuras y alucinaciones (incomprensibles por solo 80 días de viaje)? ¿O ya está volviendo de Neptuno y igualmente en el trayecto vuelve a alucinar pepinillos con su heroica llegada a la tierra? Prefiero el sueño.

  9. «Pero para ir a Marte antes hay que pasar por la Luna. Esta parte es más o menos creíble porque el pozo gravitatorio lunar es más débil que el terrestre y es más fácil viajar a Marte desde la Luna desde el punto de vista de la Delta-V.»

    ¿Pero qué gilipollez es ésa? ¡Pero si sólo para ir de LEO a la Luna ya hace falta más delta-V que para ir de LEO a Marte!

    1. Pero la nave para ir a la Luna es mucho mas pequeña.
      ¡Además prácticamente no necesita protección anti radiación para la Luna!.
      Con el consiguiente ahorro de peso.

  10. Lo que si me parece una falta de respeto es todas las alusiones a la enfermedad mental con etiquetas como TARADOS… DISCAPACITADOS… ESTÁN COMO UNA CHOTA ETC ETC.. ESTÁN COMO UNA REGADERA…..

    Creo que en el tema de la enfermedad mental debería respetarse el lenguaje y no expresarse tan irrespetuosa mente.

    1. Siendo una queja acerca de falta de respeto a la enfermedad mental, el chiste final es digno de un genio:

      «Irrespetuosa mente«

      Pero supongo que ha sido involuntario (o ha sido el corrector).

  11. Me encantaría que cualquiera de los que la despellejais…. OS PUSIERAIS MANOS A LA OBRA E HICIERAIS VOSOTROS ESA GRAN Y PERFECTA Y ESTUPENDISIMA Y SUPERFIEL Y RIGUROSISIMA PELÍCULA QUE PASE A LOS ANALES DE LA HISTORIA DEL CINE O DE LA HISTORIA A SECAS.

      1. Ah Daniel,
        A ti, en ese caso te daria dos peliculas; »Aquella» que mencionas arriba, que seria el siguiente paso, a tus magnificos temas, tu obra maestra, donde todos los espacio trastornados de aqui, la iriamos a ver unas cuantas 500 veces… Y despues te daria una Star Trek… Que nos devolviera esa Ciencia fictiva, pero razonable, logica… Y no los disparates que han hecho en las ultimas versiones…
        Un Saludo ! 😉

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