Las megaconstelaciones de satélites: adiós al cielo nocturno de nuestros antepasados

¿Te imaginas salir una noche a ver las estrellas y no ser capaces de distinguirlas de entre decenas de puntos luminosos artificiales? El reciente lanzamiento de los primeros sesenta satélites de la constelación Starlink de SpaceX ha desatado la polémica, aunque realmente hace años que el debate está sobre la mesa. Hasta el momento la principal amenaza para la astronomía, tanto aficionada como profesional, era la contaminación lumínica. Lejos de solucionarse, este problema se ha agravado brutalmente en los últimos años con la difusión de la iluminación LED, que emite en una amplia región del espectro visible. Pero ahora, los satélites comienzan a perfilarse como otro enemigo más sutil.

Satélites Starlink (SpaceX).

Por supuesto, antes de continuar, debemos evitar el alarmismo. El hecho de que se lancen miles de satélites no significa que todos sean visibles desde un punto de la superficie terrestre, ni que lo sean durante toda la noche. Tampoco se van a comportar como focos que nos deslumbren. Nada más lejos de la realidad. Dependiendo de nuestra posición geográfica, la hora y la época del año solo se verá un número determinado de satélites que será muy inferior al número de estrellas visibles. La cuestión es saber cuántos podremos ver y qué brillo tendrán. Y la respuesta, aunque no está nada clara por el momento, es ciertamente preocupante.

El stack de 60 satélites Starlink en la cofia del Falcon 9 (SpaceX).

Pero, un momento. ¿No hay ya varios miles de satélites en órbita baja? ¿Son distintas estas nuevas megaconstelaciones? Sí, por varios motivos. Primero, por una simple cuestión de números. Estamos hablando de situar decenas de miles de satélites nuevos en el plazo de unos pocos años. Para que nos hagamos una idea, ahora mismo solo hay unos cinco mil satélites en órbita, de los cuales están en activo menos de dos mil. Segundo, y más importante, porque estas constelaciones han sido diseñadas para garantizar la cobertura de la mayor parte de la superficie del planeta. Esto significa que siempre debe haber un mínimo de varios satélites de cada constelación visibles en el cielo en todo momento para garantizar un enlace de comunicaciones fluido.

Cobertura de la constelación Starlink (Mark Handley).

Y lo que es peor, la órbita de los satélites de estas constelaciones ha sido optimizada para que haya el máximo de unidades sobre las zonas de latitud media del planeta, las más pobladas. Para agravar el problema, a diferencia de muchos satélites, situados en órbitas bajas de trescientos a quinientos kilómetros de altura, las nuevas megaconstelaciones tendrán unidades situadas a más de mil kilómetros, lo que significa que serán visibles desde un área mayor y que además permanecerán iluminados por el Sol más tiempo después del anochecer y antes del amanecer.

Emblema de la constelación Starlink (SpaceX).

Como decíamos, para analizar bien el problema debemos saber cuántos satélites serán visibles en un momento dado y qué brillo tendrán, ambas cuestiones complicadas de responder. Con respecto al brillo, depende de muchos factores, como el tamaño del satélite, su forma, altura orbital, geometría con respecto al observador o el material usado para cubrir su exterior. Los primeros sesenta satélites Starlink están situados en una órbita inicial de 440 kilómetros, aunque aumentarán su altura hasta quedar en una órbita de 550 kilómetros. Los observadores de todo el mundo han informado que la magnitud de estos satélites se sitúa normalmente entre 4 y 5. Suficiente para ser vistos a simple vista en una zona sin mucha contaminación lumínica, pero tan débiles que pueden pasar perfectamente desapercibidos desde la mayor parte de ciudades a menos que usemos prismáticos.

Sin embargo, algunas unidades han alcanzado magnitud 2, un brillo mucho más elevado del esperado. Y lo peor es que se ha comprobado que —al igual que otros satélites, como los Iridium de primera generación— los satélites Starlink tienen picos de brillo (flares) que alcanzan magnitud 0 e incluso -2, lo que los hace perfectamente visibles a simple vista desde cualquier lugar, aunque brevemente. Hay que tener en cuenta que en las latitudes cercanas a los 53º —la inclinación orbital de los satélites Starlink— los satélites estarán iluminados durante toda la noche a lo largo de casi cuatro meses alrededor del verano.

Cuatro flares de satélites Starlink el 27 de mayo (George Varros).
Dos flares de un Starlink el 26 de mayo(Bill Keel).

La clave es, por tanto, saber cuántos satélites serán visibles en el cielo un momento dado. El astrónomo holandés Cees Bassa ha calculado que, para la constelación inicial Starlink de casi 1600 satélites, se podrán ver cerca de 15 satélites al mismo tiempo durante tres o cuatro horas tras la puesta de Sol y antes del amanecer. Del mismo modo, cuando Starlink tenga 7500 satélites, habrá como mínimo unos 40 satélites iluminados durante el crepúsculo para latitudes por encima de 30º (suponiendo órbitas a 340 kilómetros de altura). Con 12000 satélites se podrán ver entre 70 y 100 satélites en el cielo durante los meses de verano. Y, aunque la mayoría tenga magnitud 5, esto ya son palabras mayores.

La parte inferior de los Starlink, plana, refleja intensamente la luz, junto con los paneles solares (SpaceX).

Pero, ¿qué más da que haya puntos de luz moviéndose por el cielo? ¿Cuál es el problema? Dejando a un lado las cuestiones de patrimonio cultural y de respeto al medioambiente, que son demasiado complejas para tratar en esta entrada, la primera víctima de estos satélites va a ser la toma de fotografías astronómicas nocturnas. El asunto será bastante serio para muchos observatorios profesionales, especialmente aquellos situados a mayores latitudes (paradójicamente, con la excepción de las regiones polares, aunque no parece que sea muy atractivo viajar a los polos para disfrutar de un cielo nocturno sin satélites). Hoy en día la probabilidad de que un satélite cruce el campo de visión de un telescopio es moderada, pero con decenas de miles de satélites el problema empeorará sustancialmente y se ensañará con muchos telescopios de nueva generación con un gran campo de visión, como el LSST.

Aunque los astrónomos hacen uso de las tablas de efemérides de satélites para saber cuándo pasarán por delante de sus instrumentos, hay que tener en cuenta que los satélites Starlink maniobrarán continuamente para ajustar sus órbitas, así que, o se introducen efemérides fiables en tiempo real o la astronomía profesional lo va a pasar muy mal. El trazo de un satélite no solo arruina una imagen «bonita». Puede corromper los datos espectrales, impide las tomas de larga exposición (cielo profundo), introduce ruido en las imágenes y dificulta la toma de imágenes flat fields de calibración de los sensores CCD, entre otros inconvenientes. Si además el satélite brilla intensamente con una flare, la imagen o el espectro pueden quedar directamente inservibles. Y mejor no hablamos de la contaminación de radio provocada por estos satélites y su impacto —negativo— en la radioastronomía.

Elon Musk, tras despachar inicialmente el asunto declarando que los satélites «no se verían durante la noche», ha recapacitado y ha anunciado que el equipo de Starlink ya está estudiando técnicas para reducir el brillo de los satélites. El tiempo dirá hasta qué punto estas medidas son exitosas, aunque como la NRO sabe de primera mano, es muy difícil —y caro— fabricar un satélite stealth. Pero el asunto no es responsabilidad exclusiva de la compañía de Musk. A los satélites Starlink habrá que sumar los 3236 satélites de la futura constelación Kuiper de Amazon, los 900 de OneWeb (inicialmente serán 650), los 4600 de la constelación de Samsung, los casi 3000 de Boeing, los 600 de la empresa india Astrome Technologies y los 800 de la empresa china Commsat Technology Development. Y eso sin contar otros proyectos de megaconstelaciones en vías de desarrollo y otras constelaciones «pequeñas» de apenas cien satélites cada una.

Las futuras megaconstelaciones de satélites (Space News).

Personalmente, lo que me más me sorprende de todo este asunto es la falta de estudios serios acerca del impacto visual de las megaconstelaciones de satélites. Parece que nadie sabía que estos proyectos estaban en marcha hasta que SpaceX lanzó sus primeros satélites. ¿Cómo es posible que este asunto haya pillado a todo el mundo con el paso cambiado? ¿Cómo hemos podido ser tan poco previsores? Luego nos quejamos de la falta de consenso con respecto a las medidas para combatir el calentamiento global, pero lo cierto es que ni siquiera somos capaces de predecir detalladamente las consecuencias de poner en órbita miles de satélites, a pesar de que se trata de proyectos con años de desarrollo a sus espaldas. Llegados a este punto la cuestión no es si el cielo nocturno va a cambiar para siempre, porque va a pasar nos guste o no. Seremos la última generación que contemple la misma noche que vieron nuestros antepasados. ¿Nos resignaremos a vivir en una noche repleta de decenas de satélites en todo momento? ¿Terminaremos por acostumbrarnos? ¿Acaso importa? Y mientras buscas las respuestas a estas preguntas, lo mejor que puedes hacer es ir a un sitio oscuro y disfrutar de las estrellas. Puede que dentro de diez años ya no puedas hacerlo.

Cista de los satélites desde el Reino Unido (Mark Handley).


120 Comentarios

  1. Damos por hecho que las empresas privadas, por sus intereses privados, nos privarán con sus 30.000 cacharros a miles de millones de seres humanos de nuestro derecho al cielo nocturno… Y eso esta por ver. Los alemanes se las prometían felices con sus motores diesel y ahora ya no los dejan entrar en muchas ciudades y desaparecerán tarde o temprano. El futuro, incluido el futuro tecnológico, no pasa necesariamente por la pérdida de calidad de vida, de privacidad y de libertad individual. Los cielo-nocturno-trastornados daremos batalla.

  2. El cielo nocturno hace mucho tiempo que desapareció bajo el resplandor de nuestras farolas, hace mucho tiempo que por la noche salimos a contar satélites en vez de estrellas, a ver si os quejais tanto en vuestros ayuntamientos por el alumbrado, aunque dudo que os hagan caso cuando la mayoría de la gente va a protestar por lo contrario, a pedir alumbrado público carreteras y todos los servicios (que no conocieron nuestros antepasados) donde todavía no los hay o son escasos.

    Yo personalmente me alegro de vivir en esta época y coincido con otros miembros del foro que las soluciones pasan por una red de telescopios espaciales que se puedan usar a través de la red cómodamente desde nuestros hogares, imagínat una era de astronomía de aficionado orbital… el éxito de las redes de satélites podrían hacer posible el dar ese paso

    1. No hace tanto tiempo, Tiberius. Mis padres crecieron aún bajo cielos oscuros. La contaminación lumínica es otro de los males del silgo XX que, como la emisión de CO2, deberemos corregir en el siglo XXI. Y ya se está empezando a hacer algo en esta dirección. Asociaciones de defensa del cielo nocturno y de aficionados a la astronomía estamos llevando a cabo actividades de concienciación sobre los efectos nocivos de la contaminación lumínica, la necesidad de conservar la oscuridad del cielo nocturno y proponiendo un uso más racional de la luz artificial. El cielo nocturno es nuestra ventana al universo, para gozar contemplando, pero también, para estudiar observando los planetas, las estrellas, las nebulosas, las galaxias… ¿Vamos a permitir que nos la cierren? ¿Vamos a dejar que nos encierren bajo esa muralla de artefactos y conformarnos con sus brillitos? No lo creo…

  3. Somos una especie que deja su huella en todo lo que alcanza. Como dice Daniel, aprovecharé para hacer fotos nocturnas y enseñárselo a mis hijos
    con más frecuencia antes de que ya no se sepa si esos puntos son mayoritariamente naturales o artificiales. Sí los aficionados no teníamos suficiente con la contaminación lumínica, ahora serán miles de satélites los que transformarán el cielo nocturno.

  4. “Reconociendo que la calidad del cielo nocturno y, por tanto, el acceso a la luz de las estrellas, y de cuantos objetos llenan el universo, se está deteriorando en muchas zonas, que su contemplación se hace cada vez más difícil, y que este proceso nos enfrenta a la pérdida generalizada de un recurso cultural, científico y natural con consecuencias imprevisibles.”
    (Conferencia Internacional en Defensa de la Calidad del Cielo Nocturno y el Derecho a Observar las Estrellas. La Palma, 2007).

  5. “El cielo ha sido y es una inspiración para toda la humanidad. Sin embargo, su contemplación se hace cada vez más difícil e, incluso, para las jóvenes generaciones empieza a resultar desconocido.
    Un elemento esencial de nuestra civilización y cultura se está perdiendo rápidamente, y esta pérdida afectará a todos los países de la tierra.“
    (Extraído de la Declaración de la IAU/ICSU/UNESCO sobre la Reducción de los Impactos Medioambientales Adversos para la Astronomía. París, 2 de Julio de 1992).

  6. Mi propuesta, si realmente vamos a un escenario donde la observación profesional del firmamento se vea afectada es utilizar los más grandes radiotelescopios en mensajes SETI que «accidentalmente» coincidan exactamente con la posición de satélites de este tipo.
    Me pregunto si un mensaje intergaláctico potente y bien concentradito en banda Ka puede chafar las antenas receptoras de estos satélites y dejarlos inservibles.
    Una buena campaña coordinada de antenas podría chafar totalmente starlink, si la cosa se pusiera seria.

  7. El progreso cientifico y técnico siampre ha implicado renunciar a algo para obtener un beneficio que compensa la «perdida». ¿Cuando es la última vez que paseamos mirando al cielo estrellado?. La contaminación lumínica de las grandes ciudades nos ha traido seguridad ciudadana desconocida en cualquier otro periodo de la historia, yo no quiero vivir en una ciudad con la iluminación del sigo XVIII.
    La constalación Starlink supone dar acceso a Internet de alta velocidad a un precio razonable a TODO el continente Africano, Siberia, el oceano índico y cualquier zona remota y/o subdesarrollada que se os ocurra. Esto supondrá dar un impulso económico a estas zonas inimaginable. Por otro lado seguro que se habilitrarán las medidas que mitiguen los efectos indeseables de estas costelaciones.

  8. El que haya satélites en el cielo es inevitable ( y deseable) si queremos seguir viviendo en esta sociedad tecnológica. Pero estos enjambres que se nos vienen encima tienen consecuencias impredecibles. De verdad es necesario estas constelaciones para tener internet global? no hay otra manera de hacerlo?. No se han hecho estudios de impacto, y los tenemos ya aquí. Es ciertamente preocupante. Como han dicho por aquí, es el principio del fin del cielo nocturno. Pero no solo eso, la astronomía y radioastronomía se va a ver seriamente afectada ( o no…, porque NO sabemos, NO hay estudios!!)
    Qué vamos a poner, telescopios espaciales, cuando veamos que nos hemos cargado la observación terrestre?
    A lo mejor será demasiado tarde, porque que sepamos, ingenios que recojan la basura espacial todavía no hay. Y todo para qué? En pos del progreso?
    Al final vamos a acabar como en el mundo de Wall-e. Tendremos que cambiar el nombre al firmamento, porque ya no será inmutable, no al menos desde nuestra observación desde aquí.
    Malos tiempos para la astronomía.

  9. La repuesta a este problema, son multas multimillonarias por impacto ambiental. Se presentan las pruebas de la interferencia y el dinero será destinado al observatorio profesional afectado por el problema.

    1. Para eso, tienes que ir a lo que diga la legislación. Es improbable que esta constelación se vaya a realizar saltándose la legislación. Es más probable que la legislación no considere esto expresamente como contaminación y por tanto no puedan ponerse multas de ningún tipo, y mucho menos con efectos retroactivos.
      Habría que ver en qué condiciones se le ha concedido la licencia de Starlink a SpaceX, por parte del regulador.
      https://docs.fcc.gov/public/attachments/DA-19-342A1.pdf
      Con respecto a la radioastronomía, parece que sí se tuvo en cuenta, no sé hasta qué punto. Dice:

      «In the 10.7-11.7 GHz band, operations must be coordinated with the radio astronomy
      observatories listed in 47 CFR § 2.106, n.US131, to achieve a mutually acceptable agreement regarding
      the protection of the radio telescope facilities operating in the 10.6-10.7 GHz band For the purposes of
      coordination with these listed facilities or the National Radio Quiet Zone, correspondence should be
      directed to the National Science Foundation Spectrum Management Unit «

  10. Bueno, para matizar, un poco de paranoia y de terror… BuuUUUUuuu…
    ¿Con todo este ruido allí arriba, ¿podrán los astronomos detectar, y a tiempo, algún cascote medio gordo al que se le de la curiosidad de ver de más cerca estas bonitas constelaciones?
    Me viene a la cabeza la imagen pibes con sus lasers de bolsillo iluminando la pantalla de radar de un controlador de vuelo.

    1. Martínez puso antes una estimación y le salía un total de 30.000 satélites.
      El cielo tiene unos 40.000 grados cuadrados, sale casi a espontáneo chupacámara por grado cuadrado.
      Por ejemplo, el otro día se decía que el LSST vería unos 3 starlink en su campo de visión (unos diez grados cuadrados); pero si tenemos en cuenta toda la flota de piojillos espaciales tendrían (de media) 10 rastros en cada observación que tomen.
      Sería mucha casualidad que chafara justo el asteroide o cometa killer de camino a visitarnos. Pero es un engorro.

      1. Y ojo, no olvidemos que de haber un problema, sería sólo un par de horas al anochecer y un par de horas al amanecer. El resto del tiempo los satélites en órbita baja o están a oscuras o es de de día…

  11. La única solución posible, y aviso que no es una solución perfecta al 100%, es una estrecha colaboración entre entidades reguladoras, fabricantes y los afectados, para reducir en lo posible las consecuencias prácticas.
    Especialmente ahora que estamos en los albores de la nueva era satelital. Los errores que se cometan ahora se sufrirán durante décadas.

    El software jugará un papel clave a la hora de limpiar imágenes, pero a una persona que contemple el cielo con un telescopio no creo que le sirva de mucho.

  12. «Seremos la última generación que contemple la misma noche que vieron nuestros antepasados.»

    La verdad es que es bastante aterrador… pero yo no encuentro prácticamente ningún lugar donde ver el cielo donde no vea constantemente aviones pasar con sus parpadeos rojos y blancos (que ya se que no es blanco pero desde tierra así se ve).

    No creo que haya habido falta de previsión, lo que creo que hay es una dejadez inmensa por las consecuencias de cualquier acto a gran escala de nuestra civilización.

  13. ¡Starlink salva el planeta!

    El asteroide Shelby, desviado de su trayectoria justo antes de impactar con la Tierra.

    El fin del mundo parecía inevitable… hasta que al llegar el asteroide a unos mil kilómetros de altura los satélites de Starlink empezaron a impactar contra él.
    Al final, rodeado de zumbantes satélites, el asteroide se desvió lo suficiente para evitar la catástrofe.

    Cuando le comentaron a Musk quién correría con los gastos, dijo sonriendo:
    – Yo invito.

    El Papa ha anunciado públicamente su conversión a la Nueva (él ha dicho Verdadera) Fe.

    (En el próximo episodio, los satélites Starlink se utilizan para mover la Tierra de su órbita y propulsarla por el espacio)

    1. Y los laser que llevan!!! lo cocinan entre varios al pasar.
      Y ojito alienígenas con mala entraña que tambien hay para ustedes!
      Si no nos salva un poco el humor…

  14. ¿Y con tantos satélites ahí no tendrán problemas los cohetes? Porque cuando se desplieguen tantas constelaciones se cruzarán unas órbitas con otras y puede haber algún susto.

  15. Este tipo de reacciones histéricas no van a impedir (ni siquiera posponer) el despliegue de las flotas de mini-satélites LEO para cobertura mundial de internet: el beneficio que van a producir en un porcentaje significativo de la población mundial es demasiado grande. Lo que hay que debatir es el tipo de medidas técnicas que palien en lo posible el supuesto problema: altura máxima permitida de las órbitas para no evitar que chatarra orbite durante décadas o incluso siglos, tipos de diseños que reducizcan significativamente la magnitud de los «flares», medidas activas para hacer decaer las orbitas de los satélites por sus propios medios una vez terminada la vida útil, etc…

  16. https://danielmarin.naukas.com/2017/11/02/starlink-la-constelacion-de-spacex-con-cuatro-mil-satelites/

    No os perdáis la diatriba de Antonio AKA y sus conclusiones sobre Starlink:

    «SpaceX , es un BIG FUCKING “ENGAÑABOBOS”»

    «Pero es de gilipollas seguir ciegamente a todo este conglomerado de vendedores de humo encabezados por Elon Musk»

    «Sé que una vez me equivoqué en algo y lo reconocí. [¡Ojo al dato!]
    Pero por lo general suelo acertar ya que cuando uno conoce el estado de la tecnología y el de la ciencia, uno puede adelantarse a lo que vendrá.»

    Pues esta es la segunda vez que te equivocas. ¡Histórico!

    Más comentarios de otros internautas:
    «Los números de Musk son una quimera. Seguimos esperando por la primera prueba del Falcon Heavy y ya nos vende la moto del BFR… Está perdiendo credibilidad como empresario y ganándola como vendedor de humo, espero equivocarme.»

    También hay comentarios proféticos:
    «

    1. También hay comentarios proféticos…:

      «¿No sería más sensato colocarlos a 500 km y así asegurarnos que reentrarán en un plazo razonable?»

      …y no tan proféticos:

      «Lo que es indudable es que OneWeb está casi volando mientras que el resto de megaconstelaciones está en estado PowerPoint y lidiando con los permisos para obtener las frecuencias.»

      «Vale, esto supera el límite de Chandrasekar: acuño oficialmentente el término “elonmuskada”.»

      Se habla de modelo de negocio, fibra óptica, del tercer mundo e incluso de basura espacial, pero no se habla mucho de la posible contaminación lumínica.

      Parece que el tema se pasó por alto mientras se discutía la imposibilidad práctica de que Musk hiciera lo que dijo que iba a hacer (y que al final está haciendo, como siempre. Lo mismo vale para el Starship y Marte).

      Se trata de un artículo de Daniel sobre Starlink de 2017.

      1. Ah, si a alguien le preocupa que Marte se mantenga impoluto, más vale que no repita el error cometido con Starlink y empiece YA a pensar en ello.

        Que no esperen a que los primeros Starships hayan partido hacia Marte para decir «Oh, Dios mío, lo van a contaminar».

        Más vale que la gente se tome en serio los planes de Musk. Se ahorrarán este tipo de situaciones.

      2. Ya, pero es que cuando los malos augurios tecnoeconomicos fallan… siempre se puede tirar del ecologismo para seguir cargando contra algo o alguien… Esta gente esta poniendo a Elon al nivel del señor Burns en aquel episodio donde robó el sol XD!

        Y me gustaría que tan solo uno de los que lo critican hubiera aportado tanto bien y progreso como el que ha aportado elon, o que cada uno hubiera aportado un 1% de lo que el a aportado, pero es más fácil despotricar que mejorar el mundo, eso está claro

        1. El primer ecologista es Elon Musk, pero es mejor no aportar nada que perjudicar. Quizás es pronto para juzgar los resultados, y a sabiendas de que los problemas derivados de la constelación tienen fácil solución, ya que disponen de capacidad de autodestrucción y el plan es tenerlos menos de 10 años arriba, la primera generación.
          Doy prioridad a ofrecer Internet a ver sin distorsiones el cielo. Pero si alguien me dice lo contrario, le entenderé. Intento no despotricar y ser razonable.

          1. Es que no hacer nada es perjudicar, no hay nada peor que un hombre bueno con capacidad para cambiar el mundo pero que no hace nada…

            Yo me quejo de personas absurdas que hablan aquí de bolas de fuego cayendo sobre nuestras cabezas

            -Starlink se desorbita con seguridad, pero prefieren despotricar a base de intentar producir el miedo

            O de personas que hablan de esto como si fuera el fin de la astronomía terrestre mañana de golpe y porrazo

            -Starlink no acaba con la astronomía, y algún día lejano cuando nuestra órbita sea tan transitada por satélites naves y estaciones espaciales como para hacerla impracticable, nuestros observatorios estarán ahí fuera, como ahora están en las cumbres de las montañas y no en el centro de las ciudades

            Me quejo de esta gente que habla de esto como si fuera un muro infranqueable…

            -Starlink no va a robarnos el cielo, el cielo seguirá ahí con todo su esplendor aumentado por el espectáculo artificial de miles de rapidas errantes nuevas

            Algún día seremos una civilización multiplanetaria y exoplanetaria, la órbita estará «urbanizada» habrá vuelos orbitales regulares… Pero toda esta gente me dice que no, porque las vistas del cielo hay que conservarlas tal como estaban en el paleolítico? Anda!! Vamos Rafa, tú escuchales decir chorradas si quieres, con ánimo comprensivo, a mi me indignan más sus pretensiones mas reales que su conservacionismo de pega, usar esto contra SpaceX contra Musk… Contra el medio de financiación de Starship, contra el futuro en general, porque en cada avance de la ciencia siempre han salido unos cuantos a despotricar a cargar contra el cambio y a aprovecharse de los temerosos con que es el fin por culpa de ese cambio… La historia lleva repitiendose muchas veces como para dejarme llevar por ese tipo de gente.

            Yo tenía muy claro desde niño cuando veía un satélite en el cielo, que cuando fuera mayor, el cielo seria como una inmensa autopista, me he sentido muy defraudado al llegar a mi edad sin ver a nuestra civilización expandirse así… Ya era hora que alguien empezase, olé por Elon.

    2. Es que no lo sabías Martinez, ¿? Antonio AKA «un físico» es el líder de los «observer» su nivel de evolución está más allá de nuestra comprensión, como simples hormigas…

      Si es es cierto tiene un nivel de predicción del 99,999%…

      https://youtu.be/kQAlCXYzh-0

      Lastima ese 0,00001% que se le pasa de vez en cuando…jeje…como la anomalía Musk…jeje…

      Me encanto este comentario tuyo Martinez, sobre AJR…que razón llevas, lastima que la patente del X3 sea suya…

      «Me alegro por los piratas de Aerojet Rocketdyne, antaño creadores de motores míticos, ahora una secta vampírica que succiona dinero de los contribuyentes para sus siniestros rituales trimestrales de reparto de dividendos.»

      Yo sigo pensando que es un gran negocio a largo plazo, y creo que habrá camino para 2 grandes constelaciones…por el bien de Oneweb, que pongan las pilas antes de que llegue Kuiper…ojalá que está ultima también fabrique sus satélites…algunos estamos ávidos por ver la factoría de Starlink, y sus motores de Krypton…la revolución satélital está aquí…

  17. Un verano, en los años 70, debía tener unos cinco o seis años, volviendo de noche de casa de unos amigos, andando, con mis padres, recuerdo como vi por primera vez la vía láctea. Mi padre me explicó lo que era, Fue algo increíble y bello en mi recuerdo.

    Nunca más he vuelto a verla con esa nitidez, poco a poco las calles de mi pueblo se fueron iluminando, de una pequeña bombilla de apenas veinte watts en cada esquina pasamos a calles perfectamente iluminadas. Hoy en día se ven perfectamente las ‘boinas de luz’ de los pueblos vecinos. Yo ya no soy capaz de distinguir la vía láctea.

    Supongo que es la edad, me siento derrotado por la nueva generación de emprendedores tecnológicos dispuestos a hacer un mundo mejor.

    Gracias Daniel por tu blog

  18. Antes contemplábamos el cielo desde la tierra, ahora además contemplamos la tierra desde el cielo.
    Unas cosas se ganan y otras se pierden, habrá que cambiar el paradigma y observar el cielo desde el espacio. (Abstenerse nostálgicos).

  19. tal vez aqui ya se dijo, pero ¿Y No seria mas prudente la posibilidad de construir una estacion espacial no tripulada o un par de estas situadas en orbita estacionaria que cumplan con el propósito de esos molestosos satelites?

    1. No son una alternativa competitiva por culpa del retraso impuesto por la velocidad de la luz y la distancia (se requieren mayores antenas y mayor potencia de emisión). Ya existen satélites geoestacionarios para conectarse a Internet, pero la conexión es muy lenta comparada con los operadores locales o satélites en órbita baja.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 29 mayo, 2019
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Astronomía • Comercial • SpaceX