Las megaconstelaciones de satélites: adiós al cielo nocturno de nuestros antepasados

Por Daniel Marín, el 29 mayo, 2019. Categoría(s): Astronáutica • Astronomía • Comercial • SpaceX ✎ 120

¿Te imaginas salir una noche a ver las estrellas y no ser capaces de distinguirlas de entre decenas de puntos luminosos artificiales? El reciente lanzamiento de los primeros sesenta satélites de la constelación Starlink de SpaceX ha desatado la polémica, aunque realmente hace años que el debate está sobre la mesa. Hasta el momento la principal amenaza para la astronomía, tanto aficionada como profesional, era la contaminación lumínica. Lejos de solucionarse, este problema se ha agravado brutalmente en los últimos años con la difusión de la iluminación LED, que emite en una amplia región del espectro visible. Pero ahora, los satélites comienzan a perfilarse como otro enemigo más sutil.

Satélites Starlink (SpaceX).

Por supuesto, antes de continuar, debemos evitar el alarmismo. El hecho de que se lancen miles de satélites no significa que todos sean visibles desde un punto de la superficie terrestre, ni que lo sean durante toda la noche. Tampoco se van a comportar como focos que nos deslumbren. Nada más lejos de la realidad. Dependiendo de nuestra posición geográfica, la hora y la época del año solo se verá un número determinado de satélites que será muy inferior al número de estrellas visibles. La cuestión es saber cuántos podremos ver y qué brillo tendrán. Y la respuesta, aunque no está nada clara por el momento, es ciertamente preocupante.

El stack de 60 satélites Starlink en la cofia del Falcon 9 (SpaceX).

Pero, un momento. ¿No hay ya varios miles de satélites en órbita baja? ¿Son distintas estas nuevas megaconstelaciones? Sí, por varios motivos. Primero, por una simple cuestión de números. Estamos hablando de situar decenas de miles de satélites nuevos en el plazo de unos pocos años. Para que nos hagamos una idea, ahora mismo solo hay unos cinco mil satélites en órbita, de los cuales están en activo menos de dos mil. Segundo, y más importante, porque estas constelaciones han sido diseñadas para garantizar la cobertura de la mayor parte de la superficie del planeta. Esto significa que siempre debe haber un mínimo de varios satélites de cada constelación visibles en el cielo en todo momento para garantizar un enlace de comunicaciones fluido.

Cobertura de la constelación Starlink (Mark Handley).

Y lo que es peor, la órbita de los satélites de estas constelaciones ha sido optimizada para que haya el máximo de unidades sobre las zonas de latitud media del planeta, las más pobladas. Para agravar el problema, a diferencia de muchos satélites, situados en órbitas bajas de trescientos a quinientos kilómetros de altura, las nuevas megaconstelaciones tendrán unidades situadas a más de mil kilómetros, lo que significa que serán visibles desde un área mayor y que además permanecerán iluminados por el Sol más tiempo después del anochecer y antes del amanecer.

Emblema de la constelación Starlink (SpaceX).

Como decíamos, para analizar bien el problema debemos saber cuántos satélites serán visibles en un momento dado y qué brillo tendrán, ambas cuestiones complicadas de responder. Con respecto al brillo, depende de muchos factores, como el tamaño del satélite, su forma, altura orbital, geometría con respecto al observador o el material usado para cubrir su exterior. Los primeros sesenta satélites Starlink están situados en una órbita inicial de 440 kilómetros, aunque aumentarán su altura hasta quedar en una órbita de 550 kilómetros. Los observadores de todo el mundo han informado que la magnitud de estos satélites se sitúa normalmente entre 4 y 5. Suficiente para ser vistos a simple vista en una zona sin mucha contaminación lumínica, pero tan débiles que pueden pasar perfectamente desapercibidos desde la mayor parte de ciudades a menos que usemos prismáticos.

Sin embargo, algunas unidades han alcanzado magnitud 2, un brillo mucho más elevado del esperado. Y lo peor es que se ha comprobado que —al igual que otros satélites, como los Iridium de primera generación— los satélites Starlink tienen picos de brillo (flares) que alcanzan magnitud 0 e incluso -2, lo que los hace perfectamente visibles a simple vista desde cualquier lugar, aunque brevemente. Hay que tener en cuenta que en las latitudes cercanas a los 53º —la inclinación orbital de los satélites Starlink— los satélites estarán iluminados durante toda la noche a lo largo de casi cuatro meses alrededor del verano.

Cuatro flares de satélites Starlink el 27 de mayo (George Varros).
Dos flares de un Starlink el 26 de mayo(Bill Keel).

La clave es, por tanto, saber cuántos satélites serán visibles en el cielo un momento dado. El astrónomo holandés Cees Bassa ha calculado que, para la constelación inicial Starlink de casi 1600 satélites, se podrán ver cerca de 15 satélites al mismo tiempo durante tres o cuatro horas tras la puesta de Sol y antes del amanecer. Del mismo modo, cuando Starlink tenga 7500 satélites, habrá como mínimo unos 40 satélites iluminados durante el crepúsculo para latitudes por encima de 30º (suponiendo órbitas a 340 kilómetros de altura). Con 12000 satélites se podrán ver entre 70 y 100 satélites en el cielo durante los meses de verano. Y, aunque la mayoría tenga magnitud 5, esto ya son palabras mayores.

La parte inferior de los Starlink, plana, refleja intensamente la luz, junto con los paneles solares (SpaceX).

Pero, ¿qué más da que haya puntos de luz moviéndose por el cielo? ¿Cuál es el problema? Dejando a un lado las cuestiones de patrimonio cultural y de respeto al medioambiente, que son demasiado complejas para tratar en esta entrada, la primera víctima de estos satélites va a ser la toma de fotografías astronómicas nocturnas. El asunto será bastante serio para muchos observatorios profesionales, especialmente aquellos situados a mayores latitudes (paradójicamente, con la excepción de las regiones polares, aunque no parece que sea muy atractivo viajar a los polos para disfrutar de un cielo nocturno sin satélites). Hoy en día la probabilidad de que un satélite cruce el campo de visión de un telescopio es moderada, pero con decenas de miles de satélites el problema empeorará sustancialmente y se ensañará con muchos telescopios de nueva generación con un gran campo de visión, como el LSST.

Aunque los astrónomos hacen uso de las tablas de efemérides de satélites para saber cuándo pasarán por delante de sus instrumentos, hay que tener en cuenta que los satélites Starlink maniobrarán continuamente para ajustar sus órbitas, así que, o se introducen efemérides fiables en tiempo real o la astronomía profesional lo va a pasar muy mal. El trazo de un satélite no solo arruina una imagen «bonita». Puede corromper los datos espectrales, impide las tomas de larga exposición (cielo profundo), introduce ruido en las imágenes y dificulta la toma de imágenes flat fields de calibración de los sensores CCD, entre otros inconvenientes. Si además el satélite brilla intensamente con una flare, la imagen o el espectro pueden quedar directamente inservibles. Y mejor no hablamos de la contaminación de radio provocada por estos satélites y su impacto —negativo— en la radioastronomía.

Elon Musk, tras despachar inicialmente el asunto declarando que los satélites «no se verían durante la noche», ha recapacitado y ha anunciado que el equipo de Starlink ya está estudiando técnicas para reducir el brillo de los satélites. El tiempo dirá hasta qué punto estas medidas son exitosas, aunque como la NRO sabe de primera mano, es muy difícil —y caro— fabricar un satélite stealth. Pero el asunto no es responsabilidad exclusiva de la compañía de Musk. A los satélites Starlink habrá que sumar los 3236 satélites de la futura constelación Kuiper de Amazon, los 900 de OneWeb (inicialmente serán 650), los 4600 de la constelación de Samsung, los casi 3000 de Boeing, los 600 de la empresa india Astrome Technologies y los 800 de la empresa china Commsat Technology Development. Y eso sin contar otros proyectos de megaconstelaciones en vías de desarrollo y otras constelaciones «pequeñas» de apenas cien satélites cada una.

Las futuras megaconstelaciones de satélites (Space News).

Personalmente, lo que me más me sorprende de todo este asunto es la falta de estudios serios acerca del impacto visual de las megaconstelaciones de satélites. Parece que nadie sabía que estos proyectos estaban en marcha hasta que SpaceX lanzó sus primeros satélites. ¿Cómo es posible que este asunto haya pillado a todo el mundo con el paso cambiado? ¿Cómo hemos podido ser tan poco previsores? Luego nos quejamos de la falta de consenso con respecto a las medidas para combatir el calentamiento global, pero lo cierto es que ni siquiera somos capaces de predecir detalladamente las consecuencias de poner en órbita miles de satélites, a pesar de que se trata de proyectos con años de desarrollo a sus espaldas. Llegados a este punto la cuestión no es si el cielo nocturno va a cambiar para siempre, porque va a pasar nos guste o no. Seremos la última generación que contemple la misma noche que vieron nuestros antepasados. ¿Nos resignaremos a vivir en una noche repleta de decenas de satélites en todo momento? ¿Terminaremos por acostumbrarnos? ¿Acaso importa? Y mientras buscas las respuestas a estas preguntas, lo mejor que puedes hacer es ir a un sitio oscuro y disfrutar de las estrellas. Puede que dentro de diez años ya no puedas hacerlo.

Cista de los satélites desde el Reino Unido (Mark Handley).


120 Comentarios

  1. El problema es que los perjuicios de las constelaciones de satélites están claros y los beneficios están por ver.

    A pesar de los comentarios de que llevará internet rápido y barato a todo el mundo… eso está por ver. Y también está por ver que sea un negocio rentable. Por ejemplo, ya he comentado que los terminales tendrán que alcanzar una antena a 500 km, no será como los 4G que tienen la estación base a cuatro o dos kilómetros o menos, tendrán que tener mucha más potencia y consumo. La telefonía satélite, que ya existe, es útil ¡dónde no hay negocio para las redes terrestres! y por eso es cara. ¿La abaratarán? Si se hace masiva, ¿tienen resuelto el tema del ancho de banda en radio, las interferencia de “células” de miles de kilómetros cuadrados con miles de usuarios intentando acceder a la vez?
    Bueno, supongo que sí lo tendrán estudiado… así que me siento con mi escepticismo a ver qué ocurre.

    Lo que está claro es que hay que repensar quién y cómo puede disponer masivamente de unos recursos que son de todos. Ése es el gran debate.

  2. Al margen de la contaminación lumínica; hay incertidumbres sobre la posible influencia en el clima y en la biosfera de una nueva red de emisores en los satélites.
    https://www.5gspaceappeal.org/the-appeal
    Algunas cuestiones son especulativas, otras, como el efecto negativo en la salud consecuencia del aumento de contaminación electromagnética por el uso de cada vez más sistemas de radiofrecuencia, son un hecho; aunque muchos prefieran pasarlo por alto.
    https://bioinitiative.org/

    1. Para empezar te diría que en La Palma se pasan esa declaración concretamente por donde no brilla el sol en las cercanías de sus agujeros negros. En La Palma el respeto a cielo solo se aplica al alumbrado público, en todas las viviendas de la isla se pasa completamente de la ley del cielo, cuanto más potente los focos de la terraza mejor que mejor, vamos a ver quien es el guapo de vosotros que les dice que están contaminando, y muchas instalaciones públicas otro tanto, no hay más que ver los campos de fútbol

      El cielo nocturno es lo que es… Un campo en nuestra línea visual, si hay naves, satélites y estaciones espaciales en esa linea de visión tenéis derecho a limitar o prohibir su estancia ahí? Es como si yo dijera que no pueden estar frente a mi casa todos esos edificios que me impiden disfrutar del natural horizonte!

      No dudo que la gente para disfrutar del cielo podrá seguir yendo al campo a contemplarlo y se maravillaran no solo de la bellaza natural de este sino también por la presencia de nuestra civilización en el, la astronomía profesional terrestre se adaptara a las nuevas circunstancias mientras se pueda y si algún día se vuelve realmente impracticable será porque nuestra implantación en el espacio esta tan desarrollada y es tan cotidiana que los nuevos enclaves ideales para desarrollar observatorios astronómicos podrán estar ahí arriba y no aquí, la nueva frontera de la civilización ya no estará en cumbres montañosas aisladas en La Tierra. Sinceramente a mi me pone mucho más construir telescopios gigantes en el espacio que seguir limitados por la atmósfera y la gravedad de nuestro planeta…

      Hay un dicho muy viejo que dice que no se pueden poner puertas al campo… ¿Como vais a ponérselas vosotros al espacio?

      1. Tiberius, la Declaración de La Palma se llama así por el lugar donde se realizó, nada más. En abril de 2007 la Conferencia Internacional “STARLIGHT A COMMON HERITAGE”, impulsada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) celebrada en la Isla canaria de La Palma, promulgó la “Declaración de La Palma en Defensa del Cielo Nocturno y el derecho a observar las Estrellas”, con el fin de considerar el cielo una herencia universal a valorar como un recurso cultural, CIENTÍFICO y paisajístico, y establecer los criterios para ello. Una declaración impulsada por un centro de investigación astrofísica debería ser un referente para para cualquier interesado en la astronomía y en la ciencia en general. En la actualidad los telescopios espaciales son una fantasía que cuestan miles de millones hacer realidad. En la actualidad ofrecen más y mejores resultados múltiples telescopios terrestres con óptica adaptativa coordinados entre sí. Pero es que además, el proyecto Starlink no tiene nada que ver con con la exploración espacial, ni con la astronomía, ni con la ciencia, Elon Musk lo vende como una “mejora para internet”, solo eso (lo que, por otra parte, está por ver que sea así). A mí personalmente me interesa sobre todo lo que pueda resultar una mejora para la observación astronómica y radioastronómica, que de momento y por muchos años seguirá basada en nuestro planeta.

        1. Pues sí, lo que te quiero decir es que no se la toman en serio ni en el lugar donde se firmó…

          Podemos hacer una declaración de lo que queramos, hasta de nuestro derecho a tener internet en cualquier lugar o de nuestro derecho a la democratización del espacio, no dudo de que científicos la firmarían igualmente…

          Pero es la actitud de la gente respecto al tema en cuestión, la que da valor real a cualquier declaración

          Si preservar un cielo sin luces artificiales implica limitar los lanzamientos y los objetos en órbita, yo no puedo estar de acuerdo, porque eso si es imponer un muro al avance de la humanidad

          Que me digas que internet no tiene nada que ver con la ciencia me parece de traca, yo el 80 o 90 % del acceso a la ciencia que tengo es gracias a internet, yo veo por internet mas imágenes captadas por el hubble que mirar por mi telescopio (modesto celestron reflector de 114 mm que uso 4 o 5 veces al año porque tengo que ir muy lejos para poder usarlo, salvo para mirar la luna), es más me atrevería a decir que veo más cielo por internet que mirando al cielo una noche, yo leo más de ciencia por internet al día de lo que la leo por cualquier medio físico en un año, sea libro, periódico o revista, en un par de clips puedo aclararme cualquier duda o mal interpretación que tenga sobre cualquier tema científico. La ciencia sin divulgación está coja, es patrimonio de solo unos pocos o peor, es casi una inutilidad. Starlink viene a dar acceso a esa enorme biblioteca a todos aquellos que aún no lo tienen, tú dices que no esta claro que Starlink sirva para eso, yo creo que el tiempo te mostrará que sí, como ha demostrado otras cosas que SpaceX emprendio y que casi todos decían que no estaba claro que sirvieran para lo que SpaceX decía.

          Lo que tiene que ver Starlink con los telescopios espaciales o la exploracion del espacio aparte de la divulgación que te he comentado, es la imitación del concepto, imitar la idea pero con telescopios, imitar la idea pero con sondas espaciales… Tiempo al tiempo y de la mano de Musk y SpaceX saldrá. La humanidad avanza gracias a personas que se dan cuenta que no estamos limitados a un hubble, a un James Web o a un SLS y sus precios desorbitados, hay otra forma de hacer las cosas.

          Claro que la astronomía terrestre seguirá por bastante tiempo, es lo que le he dicho a todos los que habéis puesto el grito en el cielo por Starlink, esto no es el muro infranqueable que decís, ni siquiera para los astrónomos aficionados que realizan astrofotografía, los cuales en su mayoría ya editan las imágenes que obtienen, apilando imágenes variando el color… solo que ahora tendrán una cosa más a editar

        2. Y quiero añadir una cosa más, me parece cuando menos paradójico que pretendíais usar como argumento contra Starlink que el cielo es un bien cultural y paisajístico a conservar, porque ese argumento es el que emplean organizaciones ecologistas y culturales que cargan contra muchos observatorios astronómicos, ejemplo Hawai (aunque canarias no esta libre de ello también)

          Pego aquí fragmento de el diario.es👇

          “Mientras tanto se sigue demorando la ordenación de las infraestructuras astrofísicas en el Roque de los Muchachos. No es de extrañar que cada vez sean más las personas que se sienten indignadas con la creciente urbanización de uno de los paisajes más emblemáticos de La Palma, de mayor riqueza arqueológica y fragilidad ecológica”, concluyen.

  3. Yo creo que SpaceX sabía perfectamente lo que suponía esta constelación para la astronomía , no seamos ingenuos, pensemos en términos económicos, SpaceX es una multinacional que vende “cosas” y hará lo que sea para ganar dinero. Lo de que no tenían ni idea son escusas.

  4. Esto no será así toda la vida, supongo que igual sí que es así los próximos 100 o 150 años pero luego esos satélites se volverán muy pequeños y se volverá a lo que era.

  5. Ah las estrellas….

    (Una reflexión personal)
    Cuando era pequeño, en mi niñes, le tenia un pavor enorme a la obscuridad y mirar las estrellas era una tarea prohibitiva para mi ya que el temor era enorme; la luz de las estrellas me parecían miles de ojos que te observan por la noche y no me gustaba “mirarlos” porque para mi era como estar en un escenario. Por lo que mirar hacia arriba, hacia el cielo, y contemplar las estrellas de otrora esos días, pues fue un pasatiempo que no disfrute, no hasta que tuve la suficiente consciencia. De que eran viejos soles lejanos, que al menos siempre han estado con nosotros y que además, en algún tiempo de nuestra historia nos han causado a la vez temor y fascinación a mas de uno ( aparte de mi).

    Luego llego mi etapa de COSMOS a personal voyage. Debido a que en mi primaria nuestro director se compro la serie en vhs completa junto con algunos vídeos del national biografic. Y reportajes del ya pasado eclipse de sol de 1991 en México. A un consideró que ese era un paquete de vídeos “educacionales” que ofrecían los privados a las escuelas publicas. Ah que días. En donde Sagan explicaba lo que eran las estrellas como solo el podía hacerlo. Y desde entonces no dejo ver el cielo nocturno ni un solo día.

    A lo largo de mis años.El pequeño pueblo donde vivo,fue pasando de un paraje boscoso en donde solía verse la cruz del sur y la osa (o la cuchara) a una ciudad donde su brillo apenas deja distinguir la constelación de Orión. Por lo que últimamente conseguí un trabajo temporal que realizo al menos dos veces al año. Donde visito localidades a un mas lejanas incrustadas en la Sierra y en donde me hice de una fama por salir tarde de dichos sitios ya que siempre me esperaba a la noche para contemplar una vez mas el cielo claro. Y volver a ver la cruz del sur. Pero incluso hasta allí han llegado la mancha del progreso.

    Ahora entiendo que algunos de ustedes se sentirán como yo y otros sencillamente pasaran de mis arcaicas palabras y “añoralgias”. Sl, personalmente me arrepiento de no haber disfrutado mas del cielo de mi niñez. De no haber tenido un telescopio propio o una cámara para fotografía nocturna. Para poder compartir lo que he visto en el cielo a mis pequeños sobrinos.
    Contarles de como se veía el hale-bop o los eclipses de luna. O hasta la hoy incrédula historia de cuando vi a un metero desintegrarse en la atmósfera con un hermoso brillo azul.(del que la mayoría de mis familiares dicen que estoy loco pues no tengo las pruebas) suceso del que guardo bonitos recuerdos.

    En fin. Me siento feliz por los avances que se están logrando en materia espacial por el sector privado y que han renovado la llama del sueño espacial en algunos de nosotros y encendido otra en el resto de los demas porque si todo va bien estaremos mas conectados. Si tendrán internet (espero) en burquina faso. En donde en las escuelas, alimentadas con energía solar, los niños podrán tener acceso a educación que mucha falta les hace (algo así tuvimos con el sistema telesecundarias aquí en México. Que bien aplicado funciona de maravilla). Los drones que llevan medicina y vienes en África podrán tener una mejor cobertura; o poder atender vía remota padecimientos con ayuda de expertos con telepresencia. Incluso usar robots teleoperados para realizar cirugías. En fin que zonas remotas puedan ponerse al corriente en nuestra modernidad o mejor aun generar una nueva modernidad que amalgame lo mejor de ambos mundos el viejo y el nuevo. Rompiendo en parte con esta desigualdad palpable.

    Pero como siempre hay que pagar un precio pues este es no solo el no poder ver nuestras constelaciones en una noche clara si no que mucha de nuestra investigación del cosmos se da al campo abierto.
    El paso continuo de satélites podria hacer que tengamos que descartar valiosos datos de información que a la larga nos dificulte o incluso no impida descubrir un exoplaneta, un objeto masivo con posible choque con la tierra, o algo mas reciente y celebrado como la publicación de la “fotografia” del horizonte de agujero negro. Que tal vez en un futuro se tengan problemas por las bandas de radio que miles objetos estarán emitiendo a lo largo de la franja ecuatorial. Entonces tenemos que tomar un concenso primero, luego un estudio de impacto y finalmente una estricta regulación. O “es que acaso no piensan en los niños” del mañana.
    Un síndrome de kessler y adiós.
    Haciendo alusión a la anterior frase celebre. Todo este suceso hizo que me llegase un vago recuerdo del episodio quien mato al señor burns. Ahí el señor burns se había ganado el desprecio de todos por que consiguió arrebatar el uso del sol al común del pueblo.

    Acaso estos privados intentarán hacer lo mismo?…..

    Bien el debate esta servido y esta reflexión la doy por concluida. Agradezco al lector de este insufrible comentario el llegar hasta aquí y desearle como no Cielos Despejados.

    Un saludo chicos de la comunidad espaciotranstornada. Animo que aun nos queda unos años para aprovechar nuestros cielos. Hay que buscar soluciones comobalgunos proponen. Como la construcción barata de telescopios espaciales por parte universidades (al cabo sera barato comprar un bus espacial spacex, no?) o etl desarrollo de software y de una guía Navstar de los objetos en tiempo real. En fin nos queda mucho trabajo ya que el cambio es irremediable ( para bien o para mal) pero de nosotros esta el que no nos arrebaten nuestro cielo.

    Sale un abrazo.

  6. Pues como con el tráfico aéreo, nos tocará vivir con ello y ya está. Los aviones son visibles tanto de día como de noche a causa de su baja altitud y porque emiten luz propia, se ven durante más tiempo en el cielo porque se mueven más lentamente (Sin mencionar la contaminación acústica que producen que da para otro debate). Ahora mismo hay una media de 20000 aviones volando a la vez, eso sin contar los aviones militares, helicópteros, drones, globos (metereológicos, aerostáticos, y globos de servicio de internet como “Project Loon”) etc,etc.. que multiplica el dato más aún… y no veo a ningún astrofotógrafo quejarse por esto. No entiendo tanto alarmismo con el tema de Starlink y compañia. teniendo en cuenta que el tráfico aéreo causa y ha causado un mayor impacto durante muchos años. Acabaremos acostumbrandonos y santas pascuas, el progreso no se detendrá por mucho que lloremos.

  7. Considerar que el cielo nocturno es sacrificable en aras del progreso, y que la solución es sacar las fotos desde telescopios en órbita para mirar las imagenes en la pantalla del móvil, me parece comparable a decir que la selva amazónica se puede convertir en un gran campo de cultivo, y si quieres ver naturaleza te paseas por el parque de tu pueblo o allanar los Himalayas, que total tanto risco molesta al progreso, y te pones un poster en tu habitación…( y lo triste es que vamos de camino…)
    Si el LED blanco me estaba deprimiendo, esto de los satélites me está hundiendo en la miseria…

    1. Pero es que todos absolutamente todos los campos de cultivo son arrebatados a la naturaleza para que tú yo y todos nosotros comamos, en aras del progreso y del no pasar hambre se talaron se talán y se talarán bosques, no es que existan los campos de cultivo naturalmente precisamente, es nuestra presencia la que los hace necesarios, como es nuestra presencia la que hace necesarios los satélites, no se si algún día lejano dejaran de existir bosques o no, como no sé si un día lejano dejará de existir el cielo nocturno o no, no se si seremos nosotros los que dejaremos de existir o no, pero lo que si sé es que por estas constelaciones de satélites no desaparecerá el cielo como no han desaparecido hoy todos los bosques porque tengamos cultivos, y desde luego, si dentro de 200, 300 o 400 años hay tantas estaciones espaciales en órbita que el cielo parece una enorme discoteca también será porque la astronomía se realizará desde ahí arriba, y no se perderá para el avance de la ciencia el que se vea a través de una pantalla, no se perderá nada, porque ya hace muchos años que los astrónomos en los observatorios astronómicos no miran por los telescopios, todo es a través de una pantalla, y es más, la mayoría ni hace acto de presencia en el observatorio donde los operadores se encargan de todo ¿que diferencia hay de trabajar así a distancia con telecopio terrestre o espacial? Ninguna

      Para el aficionado? Hace dos noches observe Júpiter con un modesto 114mm x1000 de focal, pude ver un disco circular (no un punto estrellado) pude ver cuatro minúsculos puntos estrellados, dos aun lado muy cerca del disco y otros dos al otro lado algo mas alejados, ¿pude ver las bandas? Nop, ¿pude ver algún color? Nop, solo un disco algo blanquecino, si quiero ver algo más, tengo que usar una buena cámara CCD, apilar fotos y editar la imagen para que quede con un color similar al que sé (gracias a las fotos profesionales) que tiene Júpiter y así quizás ver unas 2 o 4 bandas, por ende para ver mas detalle tendré que verlo a través de una pantalla! La imagen que obtendría estaría formada por muchas imágenes distintas, si aparece en algunas un satélite, pues esas no se aplilan y ya. Conclusión, si como aficionado voy a tener que mirar por una pantalla para ver detalles tampoco hay gran diferencia a mirar en una pantalla la imagen con un supuesto telescopio espacial para aficionados de una supuesta Starlink-Observer

      Amusk a todos

  8. Y si recubrieran los satelites con un material que polarice la luz al reflejarla, y luego aplicar en los observatorios un filtro para esa luz polarizada para que no afecte a las observaciones astrónomos. No se si será una idea absurda.
    Excelente articulo, como siempre Daniel.
    Saludos a todos los espaciotrastornados.

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Por Daniel Marín, publicado el 29 mayo, 2019
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