El nuevo BFR de SpaceX: la versión 3.0 del mayor cohete del mundo y el turista lunar japonés

Una vez más, el oráculo de Hawthorne habló y el mundo escuchó con atención. El mesías marciano Elon Musk se transformó temporalmente en profeta selenita para presentar oficialmente la última versión de su cohete gigante BFR y sus planes lunares. Como se esperaba, el coleccionista de arte japonés Yusaku Maezawa, de 42 años, es el multimillonario que había reservado una plaza en el primer vuelo de la nave BFS en una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna. En realidad Maezawa ha comprado billetes para otros seis u ocho artistas que volarán con él en el marco de la iniciativa #dearMoon. La introducción del singular —¿estrambótico?— proyecto de Maezawa fue el momento WTF de la presentación de anoche, pero, ey, es su dinero y lo gasta como quiere. Eso sí, si se llega a hacer realidad nos podría dejar escenas tan mágicas como la siguiente:

No es una escena de «El quinto elemento», sino una performance durante la misión lunar con artistas (SpaceX).

La misión lunar tendrá lugar en 2023 y también contará con la presencia de otras cinco personas aproximadamente, probablemente personal de SpaceX. No se sabe cuánto ha pagado Maezawa por viajar a la Luna con los artistas, pero en cualquier caso el punto más interesante del evento fue la presentación en sociedad del tercer diseño del BFR desde su primera introducción oficial en en 2016. La primera versión, el ITS (Interplanetary Transport System), era un cohete de dos etapas a base de metano y oxígeno líquidos, con un diámetro de doce metros, 10.500 toneladas al lanzamiento y con capacidad para colocar 300 toneladas en órbita baja. En 2017 el proyecto fue rebautizado como BFR (Big Falcon Rocket) con unas prestaciones más modestas. El nuevo cohete tenía 106 metros de largo, 9 metros de diámetro, 4.400 toneladas al despegue y con capacidad para situar 150 toneladas en órbita baja. Y así llegamos a la tercera versión, no muy diferente de la anterior.

El nuevo BFR 3.0 (SpaceX).
El nuevo BFS (SpaceX).
Vista trasera del BFS (SpaceX).

El nuevo BFR tiene una longitud de 118 metros, o sea 12 metros superior a la anterior y su diámetro es el mismo. La capacidad de carga se reduce de 150 toneladas a 100 toneladas en la versión reutilizable, aunque se espera recuperar la capacidad original en versiones más avanzadas para recuperar el puesto de mayor cohete jamás construido. Pero los cambios principales tienen que ver con la nave BFS (Big Falcon Ship). Como ya habíamos visto, el nuevo BFS reintroduce la simetría triaxial del ITS original. Dispone ahora de tres aletas prominentes en los extremos de las cuales estará el tren de aterrizaje y su longitud es de 55 metros. Dos de las aletas serán plegables de cara a las maniobras atmosféricas y para ayudar en el transporte del vehículo una vez en tierra, mientras que la tercera aleta vertical funcionará principalmente como soporte. Además dos planos canard frontales ayudarán a controlar el vehículo durante la reentrada (ayudarán a poner la nave en vertical antes del aterrizaje) y compensar así la ausencia del ala delta que vimos en la versión 2.0. El BFS usará siete motores Raptor, todos ellos con toberas de las mismas dimensiones que serán similares a los de la primera etapa —o sea, adaptados al nivel del mar— para simplificar el diseño. El BFS sigue teniendo una capacidad para cien pasajeros que disfrutarán de una cabina más grande: cerca de 1.100 metros cúbicos.

Lanzamiento del BFR (SpaceX).
El BFR despegando (SpaceX).
Imponente (SpaceX).

El aterrizaje vertical del BFS se efectuará con un solo motor de acuerdo con la simulación que hemos podido ver. Esto supone una gran diferencia con respecto a los anuncios anteriores de que se emplearían dos motores para disponer de un margen de seguridad en caso de perder uno. Sin duda, una decisión que dará mucho que hablar. El descenso del BFS también es un asunto peliagudo. A diferencia de la primera etapa, la nave descenderá en horizontal para aumentar su rozamiento y minimizar la velocidad vertical. En el último momento la BFS se pondrá en posición vertical y encenderá un único Raptor para frenar la caída. El aterrizaje será digno de contemplar, aunque para los pasajeros puede ser quizás demasiado excitante.

¡Arriba! (SpaceX).
Separación de la primera etapa (SpaceX).
Otra vista de la separación (SpaceX).
Construyendo el BFS (SpaceX).
El bicho es grande (SpaceX).

En cuanto al dinero que va a costar todo este tinglado, que es el meollo de la cuestión, Musk ha declarado que el desarrollo del BFR saldrá entre dos y diez mil millones de dólares, con cinco mil millones como la cifra más probable (como comparación, el SLS lleva gastados once mil millones, más seis mil millones invertidos en la nave Orión). Vamos, un margen de error más que considerable, aunque, como siempre, Musk espera que los contratos de lanzamiento privados, los contratos con la NASA y los beneficios de la futura constelación de satélites Starlink sufrague todos los gastos. También ha comentado que las fechas del proyecto son orientativas y que no sabe cuánto tardará en estar listo (creo que eso ya lo sabíamos). En todo caso sí confirmó que las primeras pruebas del BFR tendrán lugar el año que viene y que los primeros vuelos orbitales se realizarían en 2020 o 2021. También aclaró que antes de mandar una persona fuera de la Tierra se llevará a cabo una misión no tripulada, aunque no dejó claro si esta misión sería alrededor de la Luna (suponemos que sí).

El BFS camino de la Luna (SpaceX).
Las vistas serán hipnóticas (SpaceX).
2023, Odisea de SpaceX (SpaceX).
Trayectoria de la misión tripulada a la Luna del BFR (SpaceX).

Maezawa era uno de los dos turistas espaciales originales que iban a volar alrededor de la Luna en 2018 a bordo de una Dragon 2 mediante un Falcon Heavy, pero Musk no ha revelado quién era el otro millonario que ahora parece haber dado marcha atrás. Yo, de entrada, me ofrezco voluntario para acompañar a Maezawa alrededor de la Luna. Y, si hace falta, pintaré un cuadro o recitaré poesía.

Maezawa el afortunado (SpaceX).
“The dream is alive” (SpaceX).

450 comentarios

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GM GM

Es como si Elon Musk hubiera estudiado detenidamente y directamente la obra de Korolev y von Braun para desarrollar el BFR y BFS: de Korolev saca el uso de motores cohete de menor potencia agrupados en un sistema automático de control y de encendido en varias fases, con motores de varios usos, el uso de Belotserkovskys y la proyección de un cohete transplanetario (TMK) de varios lanzamientos con un primer uso lunar. Y de von Braun el concepto de wet workshop. Aderezado todo con la tecnología de recuperación derivada del Falcon 9.

Así que pereciera que el “profeta Elon Musk” hubiera seguido las escrituras según Korolev y von Braun…..Como si Musk se hubiera leido un libro del tipo “Cómo construir un cohete lunar capaz de levantar al menos 100 tonelas con poco más de 5.000 millones de dólares” escrito por un difunto Korolev (https://danielmarin.naukas.com/2013/...en-la-luna/) y le hubiera sumado otro de “Cómo contruir un Skylab de más de 77 toneladas con tecnología Wet Workshop” del equipo de von Braun (https://danielmarin.naukas.com/2013/...en-la-luna/).

Por tanto, podríamos decir que el BFR tiene más en común con el N-1 soviético que con cualquier otro lanzador. Y su nave BFS con los conceptos del Skylab y TMK.

De tal forma que si un competidor privado quisiera emular al BFR en un futuro inmediato habría que empezar la compra y producción de los NK-33 de varios usos por parte de Aerojet o JSC Kuznetsov (o comprar motores RD-193 con componentes reutilizables (en desarrollo con su motor hermano RD-181 del Antares) a NPO Energomash), producir los Block A, Block B y Block V por parte de RKK Energia u otra empresa norteamericana (Lockheed Martin Space System), europea (Airbus Defence and Space) o japonesa (Mitsubishi Heavy Industries) en el nuevo polígono industrial que Kazajistán quiere abrir en Baikonur (donde aguardan las olvidadas infraestructuras de lanzamiento del N-1 y auxiliares, en mayor desuso según se va llendo Roscosmos al nuevo cosmódromo de Vostochny; y preferible, dados los problemas de transporte de las etapas al centro espacial) dentro de la “ruta de la seda” entre Europa y China (aunque se podrían producir las etapas completas en Alemania o Francia (Ariane), por ejemplo, y ser transportadas por renovados aviones Myasishchev VM-T Atlant o el An-225 a Baikonur); sumando a estas etapas tecnología proveniente de los desarrollos hechos para el cohete reutilizable Rossiyanka (https://danielmarin.naukas.com/2018/...-nunca-fue/) de la GRTs Makeyev (dadas las características parecidas de centro de gravedad de los Block A, Block B y Block V con la primera etapa del Rossiyanka, lo que facilitaría alcanzar a Space X en tecnología de reutilización en un plazo adecuado), pudiendo utilizar la pista de Yubileyniy, habilitada para carga y descarga del VM-T y An-225 y el uso del Buran, para recuperar las etapas y la nave.

Finalmente, la nave en sí (si no se utilizara nave, simplemente se modificaría la etapa Block V para actuar con un rol similar a la etapa superior Volga), la compondrían el Block V modificado como módulo de servicio a una lanzadera tipo Buran sin propulsores orbitales principales o de maniobra (manteniendo los turbopropulsores de vuelo atmosférico, sellados durante el vuelo al modo del Mig-105). Este aligerado de la Buran no sólo simplificaría este complejo orbitador, haciéndo su diseño más competitivo; sino que daría la oportunidad de añadir un sistema de escape en los removidos propulsores de maniobra frontales (http://davidmetreveli.freeservers.com/photo.html) (http://davidmetreveli.freeservers.com/photo3.html), el cual se sumaría a la montaña rusa de evacuación conectada con un bunker existente en Baikonur y los asientos ejectables del Buran original; permitiendo un grado de seguridad para la tripulación y el pasaje que dificilmente el BFS conseguirá. A su vez, aprovechando el diseño polivalente de este venerable transbordador para alternar tareas de carga de mercancia y pasaje en función de la demanda. Además, la interacción con ciertas compañías y la existencia de al menos (se pueden añadir más en módulos de su bodega) un puerto de atraque (del que por ahora carece el BFS) permitiría acoplamientos con estaciones y otras naves de diferentes países y empresas.

* El Block V, tanto como etapa superior, como módulo de servicio; no sería reutilizable, perdiéndose en cada vuelo la etapa, sus componentes electrónicos y cuatro motores RD-193/Nk-33 y de maniobra (derivados del Buran) no reutilizables. A no ser, que se considere añadir superficies ablativas a esta etapa posteriormente para que, tras reentrar en la atmósfera, funcione como las Block A y B.

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“Todos estamos pasando el rato en esta cabaña en el Hard Rock Cafe, y Elon está leyendo un oscuro manual soviético de cohetes que estaba todo mohoso y parecía que lo habían comprado en EBay”, dijo Kevin Hartz, uno de los primeros inversores de PayPal. “

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Otra similitud, el N1 y el BFR tienen depósitos circulares para facilitar la fabricación y aligerar el peso.

Y en cuanto a un posible competidor del BFR/BFS, existe la peculiaridad de que el Block V agrupa a sus cuatro motores en los extremos de la etapa; ya que en el centro están los depósitos de propelente y oxidante y sus conexiones, lo que permitiría colocar un módulo de acoplamiento Kurs (protegido con una tapa de forma similar al propulsor KTDU-80 de la Soyuz-MS, para evitar intrusiones y daños en este durante el funcionamiento de los NK-33/RD-193 periféricos) para las Progress-M1 especiales (las Progress-MS se coplarían al puerto de la bodega del Buran para tranferir suministros, agua y oxígeno, y retirar los residuos; así como volver a la tierra con capsulas VBK-Raduga con efectos personales u otras cargas) que transferirían el combustible al complejo orbital para que este alcanzara la Luna u otro destino.
Utilizando un cohete Feniks junto con una etapa superior Block-D para lanzar esta misma nave para repostar el complejo a lo largo de su travesía a Venus o Marte, asumiendo un gasto del proyecto más extendido en el tiempo y por tanto más asequible para el oferente del servicio (si cobras un pasaje hoy y los gastos se aprueban hoy, pero, descontando el lanzamiento del N-1/Buran, su pago se difiere en varias misiones a lo largo de años; dada la inflación, habrás pagado menos que si hubieras contratado cada lanzamiento por separado y en tiempo menor; así como dispondrás del dinero pagado previamente por el cliente para invesiones secundarias (un tanto por ciento a bonos de pago asegurado (Bonos del Tesoro), y el resto a inversiones con mayor retorno y riesgo; si sale bien, tienes al final del periodo el beneficio esperado más los dividendos de la inversión, y si no, tan sólo el beneficio esperado sin más) durante el periodo hasta tener que pagar a Progress por las naves de repostaje y el lanzador en cada ocasión (flujos de caja positivos), cuestión imposible para el BFS de repostaje de Space X antes de que BFS salga para su destino marciano o venusiano; ya que todo el repostaje se hace en una sola ocasión y a cargo de la propia empresa, sin subcontratar a alguien especializado en ello como Progress y asumiendo el coste de la inflación), garantizando así una rentabilidad mayor del proyecto y menor inversión total y hundida durante el mismo.
Pudiendo, a su vez, bajar los precios respecto a Space X por una travesía a Marte, Venus o Ceres (en la luna estarían equilibrados, teniendo Space X mayor velocidad de respuesta, dada la disparidad de lanzamientos necesarios para repostar del Block V del N-1/Buran con Progress-M1 especiales respecto al BFS (unos 48 lanzamientos de Soyuz-2 (si se quiere llenar del todo el Block V), frente a los 2 del BFS de repostaje en iguales condiciones; claramente hablamos del cohete con más lanzamientos anuales y mayor fiabilidad del mundo; así que sus protocolos e infraestructuras actuales de fabricación y procesado, así como los cuatro centros de lanzamiento disponibles, podrían asumir esta demanda sin afectar a los proyectos actuales de la empresa; aparte de la ventaja en poder de retención y negociación de precios y condiciones para el oferente del N-1/Buran que plantea tener un sólo contratista para naves y lanzadores en el repostaje, tanto en óbita baja, como en espacio profundo; siendo este el mayor y más rentable cliente por décadas para Progress).

* Nota: Comento sólo Progress como proveedor porque sigue siendo la única empresa capaz de transferir combustible en el espacio a otra nave, y por lo que parece así seguirá siendo hasta la aparición del BFS de repostaje de Space X. Además que es una ventaja que produzca y oferte los lanzadores Feniks y Soyuz-2, a la vez que las distintas versiones de los cargueros Progress; lo cual facilita la reducción de costes de transferencia entre empresas a la hora de negociar y contratar.

Martínez el Facha Martínez el Facha

¿Se puede demandar a alguien por las lesiones mentales permanentes que produzca el leer un post suyo?

Por cierto, los tanques del BFS NO son circulares. ¿De dónde sacas eso?

Si consigo despegar los pedazos de mi cerebro de la pared, quizá podría intentar evaluar el resto de tus comentarios, pero no me atrevo sin un seguro médico.

Lo más alucinante es que se trata de un plan para batir a SpX en costes… con un proyecto 100 veces más complejo.

Eso sí, me encanta esta frase:
…lo que facilitaría alcanzar a Space X en tecnología de reutilización en un plazo adecuado
Sí. Seguro que es fácil.

Martínez el Facha Martínez el Facha

Esta es buena:

…si sale bien, tienes al final del periodo el beneficio esperado más los dividendos de la inversión, y si no, tan sólo el beneficio esperado sin más

¡Si es que no puede salir mal, está claro!

Podrías añadir, con sorna: “Funding Secured”, para poner en evidencia a Musk y sus locos planes sin pies ni cabeza.

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