Trump y la Luna, ¿momento Kennedy o brindis al sol?

El pasado 11 de diciembre el presidente Donald Trump firmó un mandato en el que ordenaba a la NASA volver a enviar seres humanos a la Luna. Como era de esperar, la ceremonia ha causado un gran revuelo mediático y son muchos los que se preguntan qué impacto puede tener en el futuro de la exploración tripulada del espacio. ¿Estamos ante un momento decisivo de la era espacial? En realidad, a corto plazo nada ha cambiado y, a largo plazo, pues depende. ¿Confuso? Intentemos aclarar el asunto. La decisión de Trump, denominada oficialmente «Directiva de Política Espacial número 1» (Space Policy Directive 1) se limita a cambiar la política de Obama (Space Policy Directive 4) de 2010 en la que se definía de forma muy vaga que los objetivos de exploración de la NASA debían ser ‘lejanos’. Ahora se especifica que la prioridad de la agencia debe ser la Luna y, más adelante, Marte y otros lugares del sistema solar.

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Trump quiere volver a la Luna. ¿Hará algo más que jugar con un muñequito? (yahoo.com).

La decisión de Trump no ha venido acompañada de ningún plan concreto ni del imprescindible aumento en los presupuestos de la NASA, así que por ahora hablamos de una simple declaración de intenciones. Actualmente la NASA carece de un plan definido para su programa tripulado. Por un lado la ISS debe funcionar hasta 2024 mantenida por las naves privadas Dragon 2 y Starliner. Por otro lado la NASA busca darle un uso a su cohete gigante SLS y la nave Orión. Al margen de la reciente decisión de Trump, las dos primeras misiones del programa SLS ya tenían a la Luna como su objetivo. La misión EM-1 (Exploration Mission 1) despegará a finales de 2019 con una nave Orión sin tripulación hacia nuestro satélite, mientras que en 2023 la EM-2 usará un SLS Block 1B para enviar otra Orión hasta la Luna con cuatro astronautas. La incógnita es qué hacer después.

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Misión EM-1 no tripulada que tendrá lugar en 2019 (NASA).
Misión EM-2 de 2023 (NASA).
Misión EM-2 de 2023, la primera del sistema SLS/Orión. Podría llevar el primer módulo de la estación Gateway (NASA).
Cohete SLS (NASA).
Cohete SLS Block 1 de la misión EM-1 (NASA).

Para entender la situación actual conviene refrescar la memoria, lo que implica retrotraernos hasta 2003. Ese año el transbordador Columbia se desintegró durante la reentrada, matando a sus siete tripulantes. La administración Bush Jr. decidió retirar el transbordador para sustituirlo por el programa Constelación. Este programa tenía como objetivo volver a la Luna para 2020 y se basaba en la nave Orión y dos cohetes, uno pequeño, el Ares I, y otro gigante, el Ares V. La administración Bush nunca otorgó los fondos necesarios para que el programa saliese adelante y en 2010 sería cancelado de forma fulminante por la administración Obama, que, sin embargo continuó con la retirada del shuttle y dejó a Estados Unidos sin una  nave tripulada propia a partir de 2011. El Congreso de mayoría republicana se rebeló contra esta decisión y obligó a la Casa Blanca a resucitar la nave Orión y una versión reducida del cohete Ares V que sería conocida como SLS (Space Launch System). Sin dinero para construir un módulo lunar, la NASA propuso usar este lanzador y la nave Orión para construir una estación orbital alrededor de la Luna apodada Gateway. Pero durante su mandato Obama se opuso ferozmente a cualquier uso que se le pudiese dar al sistema SLS/Orión y, en concreto, se negó en redondo a apoyar la estación Gateway y el empleo del SLS en misiones tripuladas a la Luna.

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Propuesta de estación lunar Deep Space Gateway de Boeing de 2017, con un módulo PPB de propulsión y electricidad, un módulo hábitat, un módulo logístico y una esclusa (Boeing).
Nave Orión (NASA).
Nave Orión con el sistema de emergencia LAS. El módulo de servicio es contribución de la ESA (NASA).

Sin ningún programa oficial sobre la mesa, la NASA solo pudo sacar adelante las misiones lunares EM-1 y EM-2, además de la misión ARM de retorno de muestras de un asteroide capturado. Para garantizar que el SLS y la nave Orión no realizarían misiones a la Luna de forma sistemática, Obama llegó a permitir a la NASA que pusiese como objetivo prioritario de su programa tripulado el viaje a Marte. Eso sí, sin asignar ni un solo dólar al proyecto, motivo que explica el que la NASA lleve más de un lustro hablando de misiones a Marte más allá de 2030. Al fin y al cabo, sale gratis: para entonces ya será otra administración la que decidirá qué hacer con este problema, si es que se decide algo. Y así estaba la situación cuando Trump entró en la Casa Blanca. Una de las primeras decisiones de la nueva administración fue cancelar la misión ARM, dejando el camino libre a otras misiones lunares del SLS/Orión. Desaparecido Obama, la NASA ha visto una oportunidad de oro para resucitar el proyecto Gateway con la colaboración de Europa, Japón, Canadá y, contra todo pronóstico, Rusia. Este año el proyecto fue bautizado oficialmente como Deep Space Gateway y la NASA presentó un plan en el que intentaba relacionar esta estación alrededor de la Luna con los viajes a Marte a partir de 2030 gracias a la introducción del concepto Deep Space Transport.

Posible esquema de la misión EM-1 (ESA).
Misión EM-1 de 2019 (Airbus Defence and Space).
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El plan de la NASA para la construcción de la estación lunar Deep Space Gateway hasta 2026 (NASA).

Por lo tanto, el cambio de política espacial de Trump puede conducir a tres escenarios:

1- Las cosas siguen igual: no hay dinero adicional para la NASA. La decisión de volver a la Luna se queda en un brindis al sol y la agencia deberá ingeniárselas para hacer algo con el SLS y la Orión durante la próxima década más allá de las misiones EM-1 y EM-2, si es que el programa no se cancela antes.

2- La administración Trump aprueba la estación Gateway: sería lo más parecido a volver a la Luna sin dedicarle mucho dinero al asunto. El montaje de Gateway ‘solo’ requeriría cuatro lanzamientos del SLS entre 2023 y 2026 y varios de sus módulos serían aportaciones de otros países. Se potenciaría la colaboración internacional y tendríamos un objetivo para el sistema SLS/Orión. La desventaja es que no se pisaría la superficie lunar.

3- Trump aprueba un plan para volver a la superficie de la Luna: una opción podría pasar por la estación Gateway usando un módulo lunar. Para hacer realidad este plan Trump debería aprobar un incremento importante del presupuesto de la NASA, algo poco probable. La pega es que esta opción no pondría un astronauta sobre la Luna hasta finales de la próxima década. Una variante de esta opción, más fantasiosa, pasa por una inversión a gran escala que potencie radicalmente el SLS o, incluso, la iniciativa privada. Es de todos conocidos la intención de SpaceX para poner bases en la Luna usando su futuro cohete BFR o el plan de Blue Origin para explorar la Luna con su lanzador New Glenn. También se podrían buscar sinergias con el proyecto Moon Village de la ESA o invitar a otros países.

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El módulo lunar de Boeing para cuatro astronautas. La tripulación viviría en el hábitat, situado en el módulo de descenso (Boeing).
La nave BFS de SpaceX en la colonia Moon Base Alpha (SpaceX).
La nave BFS de SpaceX en la colonia Moon Base Alpha (SpaceX).
El módulo lunar reutilizable y criogénico Blue Moon de Blue Origin (Blue Origin).
El módulo lunar reutilizable y criogénico Blue Moon de Blue Origin (Blue Origin).

Una aceleración drástica del programa SLS es compleja porque sería necesario rediseñar la torre de lanzamiento. Efectivamente, este año la NASA ha estudiado la posibilidad de que la primera misión del sistema SLS/Orión fuese tripulada, pero la rechazó porque eso requeriría usar la etapa superior EUS (Exploration Upper Stage) y, por lo tanto, cambiar toda la torre de lanzamiento que ya ha sido construida de cara a la primera misión EM-1 que partirá desde la rampa 39B con la etapa superior iCPS. Las propuestas de la iniciativa privada tampoco son la panacea. El BFR de SpaceX —equivalente al Saturno V, pero reutilizable— es una máquina muy ambiciosa que, con suerte, todavía tardará bastantes años en entrar en servicio.

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Diferencias entre la torre de servicio de la EM-1 (izquierda) para el SLS Block 1 y el SLS Block 1B (NASA).

Si tuviésemos que echar a suertes cuál de las opciones se hará realidad en base a lo ocurrido en las últimas décadas, me temo que el primer escenario es el que se llevaría todas las apuestas. A la espera de que ocurra algo nuevo, la iniciativa de Trump es muchísimo menos contundente y espectacular que el programa Constelación de Bush Jr. Y ya sabemos cómo terminó esa aventura. Si nos remontamos más atrás en el tiempo es inevitable mencionar la Iniciativa de Exploración Espacial (SEI), propuesta por Bush padre a finales de los años 80 y que también preveía misiones tripuladas a la Luna y a Marte. La SEI tampoco llegó a ningún lado después de que las buenas intenciones no se materializaran en forma de dinero.

En definitiva, la decisión de Trump no parece que vaya más allá de una simple declaración de intenciones. Como mucho podríamos decir que la estación Gateway está un paso más cerca de hacerse realidad. Antes de cambiar de opinión, show me the money.



151 Comentarios

  1. ¿Vas a subir post sobre el Electron, SpaceX y el importante lanzamiento del Ariane 5 (con satélites Galileo)?

    No los digo para mañana, ya que sé que esto conlleva mucho curro, pero me refiero entre esta semana y la que viene.

    Muchas gracias por tu trabajo. Se te agradece y se tiene en cuenta.

      1. Jijijijiji
        Muy bueno Paco.
        Por favor no agobiemos a Daniel, que demasiado hace empleando su tiempo libre ayudando a la difusión de la ciencia de forma desinteresada a través de este estupendo blog y el no menos podcast Radio Skylab.

    1. No son críticos porque no juega Messi ni Cristiano.

      La Astronáutica sólo importa a unos pocos.

      Si le cuentas a algún conocido que sigues los lanzamientos de cohetes por internet, te mira como si estuvieras loco.

      Y respecto al tema:

      Ir a la Luna exige un amplio consenso entre diferentes opciones políticas. Mucha gente debe ponerse de acuerdo.

      El problema es que Mr. Trump ha hecho cabrear a mucha gente, y es difícil que luego le sigan la corriente cuando a él le convenga.

      ¡Si ha hecho cabrear hasta a los de su partido!

      1. Comparto tu argumento. Cuando a algún compañero le cuento que me interesan estos temas me miran con cara rara. Una vez mi jefe me recordó que facturamos, de momento, en este planeta, no en los océanos o mares de Titán…

      2. Yo he visto a veces lanzamientos desde la pantalla de la cinta de andar del gimnasio y creo que soy el único tan friki de todo el club XD. Incluso a veces voy a entrenar con mi camiseta del zx spectrum…
        Orgullo friki!

        1. Friki? Eso yo lo considero de gente normal. Los frikis son los que se saben todas las alineaciones de los equipos de liga… eso si que es preocupante. (sin ánimo de ofender a los frikis XD)

      3. ¿Has probado a ver con alguien una lanzamiento de SpaceX?
        Yo sí, y a todo el mundo le encantó y le pareció emocionante.

        Es importante, eso sí, enseñar una foto a escala para que sean conscientes del tamaño.

    2. Hoy en día no hay prensa, sino meros panfletos. Los periodistas ya no investigan la noticia, sino que simplemente hacen de correveidiles en las ruedas de prensa. ¿Cuántas noticias de «elaboración propia» se ven? ¿Y cuántas veces aportan resúmenes, datos o información desde las fuentes primarias y no los que dan portavoces interesados, etcétera? Eso sí: como empresa son «productivas», puesto que producir páginas es tan fácil como copiar y pegar.

  2. Finales de 2019 para lanzamiento no tripulado y 2023 para una vueltita. No puede ser menos emocionante y sostenible. La ARM almenos aterrizaba en algún lado y traía cosas interesantes. La Gateway no va a ningún lado. No soy pro privada, simplemente la opción pública en este caso es incapaz de mostrar signos de eficiencia en el uso de unos recursos limitados. La NASA debería ser capaz de regatear a los políticos para definir su história algo mejor, esto es una mediocridad sin sentido en la que poco a poco van cabando su tumba.

  3. Mirad, ya se que SpaceX aun tiene mucho que demostrar y que aun puede ser un gran bluff.. pero es que es ver su nave y sus planes, y lo que plantea el resto, y es para echarse a reír y a llorar al mismo tiempo. Ahí se ve quien aspira a cambiar todos los paradigmas, y quien aspira solo a la próxima nomina.

  4. “Hara algo mas que jugar con un muñequito?” Con Obama, el prematuro premio nobel de la paz, ni siquiera hubiese cabido hacer esta pregunta.
    Por otro lado, me supongo que no hacer nada despues de pronunciadas grandilocuentes palabras “canta” mucho, pone en entredicho al que las pronuncia y eso Trump lo sabe. Esa es mi esperanza.

        1. ¿Cada vez que te han dicho el qué?

          Le han pillado en mil mentiras evidentes, incluso escritas en su propio twitter o en sus anteriores discursos.

          Y siempre dice qué eso es mentira y a otra cosa.

          Suerte intentado defender lo indefendible. Cada uno se entretiene como puede.

  5. Tiene toda la pinta de que Space X y Blue Origin dejarán en papel mojado todo esto del SLS y la Gateway. Lo único positivo es que Trump se desmarca de la nefasta (al menos en el plano aeroespacial) Era Obama, pero poco más. La NASA ya ha demostrado que el riesgo y la innovación no son lo suyo, todo lo arregla matando moscas a cañonazos (o sea pidiendo mucho, mucho más dinero) es momento de que se haga a un lado y deje que nuevos actores del sector privado demuestren si tienen la madurez suficiente para sacarnos de este interminable estancamiento en baja órbita terrestre.

    1. Obama tuvo una mala política de objetivos finales, pero fue quien promovió los programas de desarrollo privado. Sin Obama SpaceX no estaría donde está ahora.

        1. Los particulares no son empresas.

          Pensar que las empresas son ONGs es infantil.

          SpaceX no va a sustituir a la NASA. SpaceX pretende ser el contratista principal (y único si es posible) de la NASA.
          Quién paga las fiestas en Marte es la NASA, no una empresa privada. Porque las empresas privadas no gastas un dinero que no tienen en cosas que no dan dinero.

          Suerte por el mundo de la piruleta.

      1. Obviamente el cliente es el estado Useño pero cambiando de proveedor obtendrá (previsiblemente) un producto mucho mejor por un precio muy inferior. Una empresa pública ineficiente (NASA) con subcontratas en empresas privadas ineficientes (Boeing, Aerojet Rocketdyne…) frente a nuevas empresas privadas (Space X, Blue Origin…) mucho más eficientes con productos mejores y menos onerosos para el bolsillo del contribuyente.

        P.D. Los costes de desarrollo de Blue Origin para el contribuyente useño hasta el momento han sido virtualmente cero.

  6. – “Vamos a volver a poner un astronauta en la Luna … ¡y lo van a pagar los Mexicanos!”.
    El chiste no es mío; pero es muy bueno. Los anuncios de Trump no se pueden comentar en serio. Es una administración voluble, sin criterio.

    1. Pues yo creo que es una de las administraciones con más criterio desde las eras Kennedy o Reagan.

      Claro que si lees la prensa anti-Trump con tanta devoción, al final acabas creyéndolo.

      1. Yo leo ambas, y continua siendo un gobierno sin criterio y sin lógica alguna… en políticas enegéticas, comerciales, internacionales, etc etc. En Beijing ya no dan abasto descorchando champán con cada decisión salida de la Casa Blanca.

      2. Fermi, hay varias decisiones de Trump que son un sinsentido: leas la prensa que leas.
        Muchos presidentes anteriores han incrementado el muro entre USA y Mejico, pero ninguno había dicho que eso lo pagarían los mejicanos.
        Trump veta a musulmanes de sólo los países, ¿que a él le caen mal?, ¿qué sentido tiene ese veto?.
        Obama metió a los USA en el timo del cambio climático, y Trump los va a sacar; pero nadie es capaz de crear una discusión científica seria y constructiva tipo Red/Blue team exercise.
        Trump quiere quitar el Obamacare sin ofrecer nada a cambio.
        Y en esto que hablamos aquí, de la política de la Nasa, habla sin dotación presupuestaria, como cualquier maruja en la peluquería (“pues primero iremos a la luna, luego a marte, y luego más allá”).

  7. Que suelte talonario a boeing, locked, spacex y blueorigin, los primeros hagan los modulos y los segundos los cohetes.

    Falcon heavys y new glen soltando modulos con 15tn en la luna y despues de una docena o 2 monten la estacion.

    Xq viendo las imagenes de los modulos…. Si quieren colonizar la luna con modulos del tamaño de una furgoneta que se guarden los 30000 o 40000 millones de$ y lancen 15 sondas a las lunas de jupiter saturno y un par de telescopios que aportara masciencia que esa escursion repetida.

    1. Exacto, por ahí va realmente la solución. Transformar los empleos del SLS en empleos de fabricación de módulos y naves y usar más bien el Falcon Heavy, …., siempre que vuele con éxito y seguridad, claro.

      1. Pues no lo hace SpaceX.
        Y esos empleos hay que mantenerlos transformándolos. O bien se va SpaceX a contratar esa gente de esos estados o bien los empleos dedicados al SLS se transforman en la Gateway.

    2. No creo que Musk esté interesado para nada en la Luna. Si la NASA se lo paga, mandará gente allí, pero para él sólo es una forma de conseguir dinero para su plan marciano, creo yo.

  8. Coincido con U-95: de cuanto dinero hablamos para volver a la Luna? Tiene sentido? Ya pronto se cumplirán 50 años y creo que lo mejor que podrían hacer es enviar una misión robótica al sitio del primer alunizaje para que muchos nostálgicos (yo entre otros) podamos ver en HD un poco de arqueología espacial y dejar una placa de homenaje. Quizás Buzz o Mike todavía estén vivos para ver el show. Creo que por unos “pocos” cientos de millones se podría hacer.

          1. Para empezar, 300 kilos de rocas lunares en perfecto estado de conservación, aparte de la creación de gran parte de la tecnología que la NASA ha utilizado para misiones posteriores: primer vuelo tripulado orbital (como parte del proyecto Gemini, pero formaba parte de la misma decisión de Kennedy que el programa Apolo), primer cohete pesado, primer motor de hidrógeno/oxígeno, primeras maniobras extravehiculares, etc. Antes de la decisión de Kennedy de poner un hombre en la Luna, la astronáutica estadounidense estaba prácticamente en pañales y al ponerlo ya tenía casi todo lo que tiene ahora.

          2. En cambio, ahora la Gateway, o incluso un descenso a la Luna, sería más de lo mismo, no generaría gran cantidad de tecnología nueva ni de conocimientos nuevos. Desde luego, no al nivel de una exploración tripulada de Marte o de la minería de asteroides.

  9. El anuncio de volver a la Luna es como el posado de Ana Obregón , un ritual repetitivo que practican todos los presidentes USA ( exceptuando Obama como bien ha explicado Daniel) al tomar cargo desde tiempos de Reagan… Pero ahora es un poco diferente… Para asombro, al menos personal, el programa Constellation ha sobrevivido a tres administraciones, ( guaaauuu…) y a Trump le acaba de estallar en la cara. Esto ya no se queda en una declaración de buenas intenciones y postureo vario cuando hay un montón de “hardware” casi terminado, y el Tío Donald/Sam se va a tener que mojar con agua o sin ella. Un saludo .
    P.D. Si el habitante de La Casa Blanca aguanta dos mandatos, lo mismo agrega su firma a la de Richard Nixon en La Luna. Nuestro satélite no es muy afortunado con los presidentes…. 😀

  10. Lo que deberían de hacer es poner una base lunar permanente, que debería ya estar hecha desde hace años y por los motivos que sean, no la han querido construir.
    El tema de que aún no tenemos la tecnología suficiente para crearla, perdonar, pero no me lo creo.

      1. Coincido con usted, pero también me remito a lo que dije antes, la Gateway debería estar construida desde hace algunos años, creo que hemos perdido bastantes años, a saber por qué…

        1. Tengo que estar de acuerdo con todo lo que pone el articulo, esta gente se encuentra al vaivén de los intereses particulares de los contratistas aeroespaciales y las relaciones privadas de sus lobbies con los congresistas.

        2. Empezar la casa por el tejado no es buena idea.

          Antes de tener bases en Marte, hay que tenerlas en la Luna. Está infinitamente más cerca.
          Te recuerdo que el número de bases espaciales que tiene la humanidad es literalmente cero.

          Y por eso mismo, es inteligente tener una estación en la Luna que pueda ser tripulada. Como vía de escape. Hará más rutinario el acceso a la base lunar. En esa estación estarán los vehículos para descender y ascender. De la tierra sólo viaja la cápsula para acoplarse a la estación.

          Dividir el problema para solucionarlo es básico en ingeniería.

      2. (Sin acentos) La gateway es una estacion a ninguna parte, se van a tirar hasta el final de la decada sin aterrizar en un objetivo. El ARM era una pieza mas interesante.

      1. Así a bote pronto y sin ánimo de ser exhaustivo se me ocurre:
        – Radioastronomía sin interferencias.
        – Astronomía sin atmósfera.
        – Análisis de recursos lunares.
        – Tests relativamente cercanos de bases fuera de la tierra
        – Experimentos en baja gravedad.
        – Análisis de la historia de la formación de la luna
        – Instalaciones y edificación en un pozo gravitatorio 6 veces menor que el –
        – terrestre y sin atmósfera
        – Test de maquinaria y herramienta para usarse en la exploración de recursos. –
        – Análisis médico de equipos humanos en baja gravedad (no nula) y permanencia tiempos largos.
        … y todo ello a 3 días de la tierra. A parte los casinos y furcias, claro.

        1. Con lo de la astronomía estoy de acuerdo, pero no parece ser ése el plan. Vamos, no he visto nunca planes de la NASA, Boeing ni nadie importante para contruir un gran telescopio lunar. Lo único que veo son diseños con una pequeña base con algunos astronautas dentro, algunos paneles solares al lado y astronautas por ahí recogiendo muestras o dando vueltas en coche. Desde luego en el plan de Trump o el de la Gateway no hay nada parecido, ni siquiera insinuado. Sería interesante de hacer, aunque pienso que no como primer objetivo humano fuera de LEO.

          ¿Qué recursos lunares? ¿El helio-3? No será útil como muy pronto hasta dentro de un siglo y realmente está por ver que sea económicamente competitivo con el deuterio-tritio terrestre, que por su parte tampoco será usado comercialmente hasta el 2050 por lo menos.

          Prueba de bases… No puedes justificar la utilidad de una base con la de otras bases para las no has dado justificación (y no me refiero a bases marcianas ni en asteroides, que poco tienen que ver con la Luna). Y de todas formas no es cercana, requiere una delta-V mayor que Marte (y muchísimos más suministros).

          Para experimentos en baja gravedad ya está la ISS.

          Historia de la Luna… Sí que es una justificación, pero no como destino para la primera base humana fuera de LEO. Hay sitios muchísimo más interesantes y menos estudiados.

          Pozo gravitatorio… El de la ISS es aún menor, ¿y?

          Prueba de maquinaria para recursos… Si no hay recursos interesantes ¿para qué vas a probar la maquinaria?

          Análisis médicos en baja gravedad… Llevan medio siglo haciéndose ya. Los efectos de la microgravedad en humanos los tenemos más que conocidos y no tienen ninguna utilidad, ya que es fácil dotar de gravedad artifical a las naves.

          Permanencia tiempos largos… ¿Aún no basta con el casi medio siglo de Mir, ISS, Skylab…?

          Un saludo.

          1. Comentar que en la ISS no hay baja gravedad, hay microgravedad. No confundas baja gravedad con microgravedad (o ingravidez). Y en la ISS no hay recursos (hay que llevarlos) mientras que en la luna hay que aprender a extraerlos.
            Tampoco hay en la ISS cuevas, tubos de lava, fenómenos lunares transitorios que investigar in situ, etc
            y por supuesto:
            ¿Por qué no hacer una base en otro cuerpo del sistema solar? Es la gracia principal de la exploración espacial, no?

          2. Aulig: Con humanos no. Con naves no tripuladas sí que hay experimentos: https://en.wikipedia.org/wiki/Space_tether_missions De todas formas, la cosa no tiene gran dificultad.

            Enrique Montero: No estoy en contra de las bases, sólo digo que hay sitios mucho más fáciles e interesantes que la Luna para ponerlas. Sí que considero interesante poner un telescopio allí, pero ya digo, no como el objetivo prioritario fuera de LEO.

  11. Excelente entrada Daniel. Es lo que siempre he dicho respecto a este anuncio de Trump: ver para creer. En el pasado, Bush padre prometió en 1989 que para el 2019 EEUU volvería a la Luna y enviaría humanos a Marte, y no llego a nada; luego su hijo hizo una promesa similar y tampoco llego a nada concreto. Por eso veo este anuncio de Trump con mucho escepticismo.

    ¿Que tendría que suceder para que haya un impulso a volver a la Luna? ¿Acaso una carrera entre superpotencias? ¿Que se descubra l existencia de vida extraterrestre?

    Y yo me pregunto tambien: ¿ llegara estar vivo un astronauta de Apolo para el momento que un humano, sin importar su nacionalidad, regrese a la Luna?

  12. Lo que me sigue sin quedar claro, y me sorprende muchísimo que no haya podido encontrar una teoría al respecto, es qué intenciones reales hay detrás de este anuncio. Porque es evidente que a este hombre con lo mamarracho que es no hay muchas posibilidades de que realmente tenga interés en la exploración espacial. Ideas Daniel?

    1. Propaganda mentirosa. Se cumplían 45 años desde la última vez que pisaron la Luna, así que tocaba decir que se iría a la Luna. Mucho se está criticando a Obama por «cancelar» proyectos, pero crearlos sin presupuesto es mucho más ruin, y no fue Obama quien decidió cancelar el programa espacial tripulado (el Shuttle). Yo siempre he valorado la sinceridad, y en ese aspecto Obama ha sido igual de nefasto para la exploración tripulada, pero más respetuoso con la gente.

      No obstante, hay esperanza para EE.UU. Yo creo que van a recuperar la pujanza espacial de antaño y hasta superarla, «gracias» a China. Lo único que les importa es parecer triunfantes.

        1. Cierto, pero es que Obama habría cancelado el SLS y la Orión, por lo que no podría haber ARM. No habría nada. Como no se lo permitieron los republicanos, forzó a la NASA a elegir alguna propuesta ridícula al dedicarles presupuestos escasos; digamos que fue una pataleta. Si no puede tomar el caramelo (manejar las riendas de la NASA), lo rompe. No está bien, pero al menos es más coherente.

      1. Si, no se puede acusar a Obama de no ser honesto, dijo que la exploración espacial era una perdida de tiempo con tantos problemas por reslover en la Tierra y ha cumplido… Con el sólo se ha salvado , y en muy buena forma, el programa espacial militar de la USAF. Obama no ordenó el cese de los vuelos STS pero fué su ejecutor y casi convierte a la agencia en una oficina del NOAA. Si recuerdas aquella noticia en la que Trump cortaba el presupuesto de la Nasa para estudiar el cambio climático, y entre miles de indignados, algunas voces dijeron “¿ y que demonios hacía la Nasa vigilando el clima cuando ya existe otra agencia dedicada a eso?”

  13. Un día estaría bien un entrada analizando lo que se lleva gastado en estudios, desarrollo, pruebas de cohetes, motores, cápsulas, etc desde que se decidió retirar el transbordador y que se fueron o están yendo por el desagüe. Ya se que hay una parte que será siempre conocimiento y quedará ahí pero…

  14. La NASA representa aproximadamente el 1% del presupuesto federal de EEUU. Además del ña administración federal el sector público estadounidense incluye estados y entidades locales. Tal vez el EEUU invierta el 0’5% de sus presupuestos públicos en el sector espacial. Es como si un españolito espaciotranstornado con un salario neto de 1500€ al mes invirtiera 7’5€ al mes en su afición.
    Es esta meditación la que me ha llevado a imaginal un club de espaciotranstornados que funcione como una pequeña agencia estacial. Cada socioaportaría en cuotas pues eso, el 0’5% del salario neto promedio de su zona. Habría que buscar gente de renombre para presidir el club. Por ejemplo en un club de especiotranstornados hispanoparlantes pues Franklin Chang-Diaz o Pedro Duque. Los socios votarían en que invertir el presupuesto, por ejemplo comprar asientos en las Soyuz y sortearlos entre los socios o apoyar tal misión de la ESA o meterlo todo en una cuenta en Suiza y ofrecer una recompensa a quien ponga una persona en Marte.

    1. Frankling Chang nos vendería su VASIMR como la repanocha del viaje espacial y Pedro Duque tiene una mente tan sumamente analítica que creo que no da el perfil de alguien con objetivos tan románticos. Mejor buscar otros gerentes…

      1. En tal caso podríamos proponerle la presidencia del club-agencia espacial a Daniel Marín. Sea como sea la verdad es que a día de hoy EEUU invierte mucho más porcentaje de su presupuesto nacional en exploración espacial que la inmensa mayoría de espaciotrantornados, que estamos inviertiendo el 0.00% de nuestros ingresos personales.

  15. Si hay que ir se va, pero ir pa na es tontería.
    Si es sólo para hacer una nueva versión de la película, creo que tendría poca taquilla.

    Se necesita vender al público un nuevo incentivo para volver a la Luna. Por ejemplo, conseguir que sea la Luna la que devuelva el dinero del viaje, suministrando recursos para la exploración del sistema solar.

    La NASA ha iniciado una búsqueda de propuestas para proyectos de utilización de recursos in situ, ofreciendo una tímida cantidad como premio:
    https://www.space.com/39062-nasa-deep-space-resources-technology-proposals.html

    Pienso que se debería invertir mucho más en ese sentido, si es necesario ahorrando de proyectos de grandes cohetes. Si no tenemos tecnología ISRU, no sirve para nada ir en seguida a la Luna o a Marte y dar un paseo. Eso ya lo conocemos y no nos aportó más que un poco de autoestima al principio, seguida de mucha ansiedad, durante 45 años, por no poder seguir adelante.

  16. Hay una posibilidad aún peor, que suspendan el resto de proyectos para centrarse en la Luna y encima no lleguen a nada. Se podría perder 10 años de exploración espacial. Yo siempre negativo, nunca positivo.

      1. Es imposible que la persona que ponga el pie en la luna sea un particular, pero no que a esa persona la lleve una empresa privada.
        Las empresas espaciales de nueva generación (SpaceX y Blue Origin) van a disponer de tecnología para lograrlo a un precio 100 veces menor que los programas de la NASA antes de 10 años.
        Cuando tengan esos cohetes listos, se los ofrecerán al gobierno. ¿Que presidente se va a negar a volver a la Luna por “solo” 3.000 millones? (por decir un precio)
        Pondran dentro un astronauta de la NASA (para que esté contenta), el presidente de turno se pondrá una medalla (y así estará contento) y la empresa privada ganará una pasta (y así estará contenta). Win Win

      2. Jeff Bezos, el hombre más rico del planeta está invirtiendo en un aterrizador lunar y un cohete de un tamaño razonable. Le queda todavía lejos, pero los recursos están ahí. El tercer proyecto new Armstrong probablmente sea un sistema lunar. Las cosas están cambiando, la NASA tiene que espabilar y sería un desastre si no consigue levantar cabeza.

        1. Lo único que está cambiando es que la NASA ya ve madura la industria de los lanzadores no pesados y se permite el contratar los lanzamientos con una empresa privada en vez de diseñar los cohetes ellos y que contratistas privados lo construyan.

          El resto de cosas no han cambiado en nada. Ninguna empresa privada va a contruir, pagar y enviar a nadie a la Luna por sí misma.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 13 diciembre, 2017
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Luna • NASA