Adiós a la sonda MAVEN, la misión que nos enseñó cómo desapareció la atmósfera de Marte

Por Daniel Marín, el 17 junio, 2026. Categoría(s): Astronáutica • Marte • NASA ✎ 15

El pasado 3 de junio de 2026 la NASA dio por finalizada la misión MAVEN. Se confirmaba así la muerte de la nave, que tuvo lugar el pasado 6 de diciembre de 2025, cuando inesperadamente dejó de comunicarse con la Tierra. Poco después de ese día, el 16 y el 20 de diciembre, la NASA usó la cámara Mastcam de Curiosity para intentar ver la sonda en el cielo marciano y verificar si, al menos, seguía de una pieza y en la misma órbita, pero no logró detectarla. El 26 de enero la NASA volvió a intentar contactar con la nave, una vez más de forma infructuosa, y el 4 de marzo se creó un comité de expertos para revisar el estado de la misión, lo que en lenguaje llano significaba que la NASA ya la daba prácticamente por perdida. Finalmente, como decíamos, el 3 de junio se anunció oficialmente el fin de la misión.

Sonda marciana MAVEN (NASA).

El comité concluyó que la pérdida de señal fue debida a que la nave comenzó a girar sin control, lo que provocó que entrase en modo seguro. Por culpa de esta rápida rotación, los paneles solares no pudieron recargar las baterías y la nave se quedó sin energía, por lo que resultaba imposible su recuperación. Además del giro, la telemetría y el hecho de que no pudiera ser detectada visualmente por parte de Curiosity indican que es posible que su órbita también se hubiera perturbado. Esta última posibilidad solo puede explicarse mediante un suceso propulsivo o de fragmentación del vehículo que expulse gases o propelentes. Por el momento, la NASA no ha dado más detalles sobre la posible causa de la anomalía, aunque podría estar relacionada con los repetidos problemas que ha sufrido la sonda con sus unidades de medida inercial (IMU), encargadas de medir la orientación de la nave.

MAVEN antes del lanzamiento (AP).
Instrumentos de MAVEN (NASA).

MAVEN, «experto/a» en inglés y acrónimo de Mars Atmosphere and Volatile EvolutioN, fue lanzada el 18 de noviembre de 2013 mediante un Atlas V 401 en la misión AV-038. La sonda se situó en órbita marciana el 22 de septiembre de 2014, una órbita muy elíptica de 150 x 6200 kilómetros. El objetivo principal de la misión era estudiar la interacción entre el viento solar —un flujo de partículas continuo que emana de nuestro Sol, consistente principalmente en protones, electrones y núcleos de helio— y Marte, para comprender cómo la atmósfera marciana, que carece de un campo magnético que la proteja, se pierde en el espacio. MAVEN cumplió su misión primaria con éxito y se amplió su vida útil hasta septiembre de 2018.

Órbita inicial de MAVEN vista desde la Tierra (NASA).
Órbita inicial de MAVEN y la modificada tras 2019 mediante aerofrenado (NASA).

Como objetivo secundario, MAVEN se encargó de retransmitir datos desde las sondas situadas en la superficie marciana, como InSight y Curiosity, hacia la Tierra. Precisamente, en abril de 2019 fue situada en una nueva órbita más baja, de 130 x 4500 kilómetros, para facilitar la comunicación con estas sondas, a las que en 2021 se sumó el rover Perseverance. MAVEN llegó a gestionar aproximadamente un tercio de todos los datos retransmitidos desde la superficie de Marte, con una capacidad de transmisión de unos 900 Mb al día, complementando así a las veteranas sondas de la NASA MRO y Mars Odyssey y a las europeas Mars Express y ExoMars TGO. Sin embargo, a finales de 2021 la sonda comenzó a experimentar problemas con la segunda unidad de medida inercial (IMU), encargada de dar información sobre la orientación del vehículo. La primera IMU había fallado en 2017 y en febrero de 2022 se confirmó que las dos no funcionaban correctamente. Dos meses más tarde la sonda pasó a orientarse solamente mediante sus sensores estelares, pero ya no era capaz de realizar mediciones científicas o retransmitir datos desde la superficie marciana.

MAVEN antes del lanzamiento. Además de la antena de alta ganancia (HGA) se ven en la parte derecha los volantes de inercia, encargados de controlar la orientación de la nave y que a veces se confunden con las IMU, que miden la orientación, pero no la cambian (NASA).
Vida útil de MAVEN estimada por la NASA en base a sus reservas de hidrazina. Podría haber durado hasta finales de la próxima década (NASA).

MAVEN ha sido la misión que mejor ha medido la pérdida de atmósfera marciana y nos ha permitido comprender en detalle los mecanismos de la misma. Al no tener campo magnético que la proteja, la atmósfera marciana sufre el impacto de las partículas del viento solar, además de la radiación ultravioleta de nuestra estrella. La luz ultravioleta rompe las moléculas de dióxido de carbono y otros compuestos presentes en la atmósfera marciana, como agua, creando la ionosfera marciana. Las observaciones de MAVEN han mostrado dos canales principales de escape principales para los iones. Uno tiene lugar sobre el casquete polar norte, que involucra material ionosférico de mayor energía, y, el otro, sobre la zona ecuatorial, se trata de una componente estacional de baja energía, con una fuga de iones de oxígeno de hasta 0,1 kg/s.

La complicada interacción entre el viento solar y Marte (NASA).

El campo magnético asociado al viento solar provoca que estos iones escapen, principalmente las especies O+ y O2+. Algunos de estos iones chocan directamente contra otros átomos neutros de la atmósfera, ocasionando que escapen —fenómeno que se conoce como sputtering—, siendo el oxígeno molecular y el oxígeno atómico neutro las especies más afectadas (MAVEN ha demostrado que el oxígeno atómico es la especie dominante en la atmósfera marciana por encima de los 200 kilómetros). Los átomos de oxígeno atómico neutros también son expulsados por reacciones fotoquímicas (al chocar electrones del viento solar contra los iones O2+ se crean dos átomos neutros de oxígeno muy energéticos que a veces tienen la suficiente energía cinética como para abandonar la gravedad del planeta). Por último, los átomos de hidrógeno neutro —generados por la fotodisociación de las moléculas de agua— salen de la atmósfera mediante el tradicional escape térmico (algunos átomos alcanzan la velocidad de escape simplemente debido a su movimiento térmico natural, un mecanismo que también encontramos en la Tierra o Venus).

Auroras marcianas vistas en el ultravioleta por MAVEN (NASA).

Si esto parece complicado, es porque lo es, de ahí que el estudio de la pérdida de la atmósfera marciana no haya sido un camino de rosas. Sabemos que el Marte primigenio tuvo una atmósfera mucho más densa que la actual —hoy apenas alcanza los 6 milibares—, lo que permitió la presencia de ríos, lagos, mares y, quizá, un gran océano boreal. Esta atmósfera se perdió debido al pequeño tamaño de Marte, que, además de facilitar la fuga atmosférica por la menor gravedad, también provocó que la actividad interna se apagase lentamente, apagando la dinamo interna que producía un campo magnético global, así como reduciendo la actividad volcánica y, con ella, gases que pudieran reponer la pérdida atmosférica. MAVEN también ha analizado cómo las tormentas de polvo potencian la pérdida atmosférica y ha estudiado los tres tipos de auroras marcianas en el ultravioleta.

Efectos de las tormentas de polvo en la pérdida atmosférica de Marte (NASA).

Antes de MAVEN no estaba del todo claro si la mayor parte de la atmósfera de Marte se había perdido al espacio o todavía estaba en el planeta en forma de depósitos de hielo de CO2, carbonatos y otros minerales ricos en volátiles. MAVEN no es la primera misión que estudia la pérdida atmosférica de Marte o los mecanismos asociados, pues otras sondas como Mars Express o ExoMars TGO, ambas de la ESA, también han aportado muchos datos, pero sí es la que nos ha ofrecido una mejor imagen de conjunto. La atmósfera de Marte pierde masa a una velocidad de 2 a 3 kg al día, pero hace eones, cuando la atmósfera era más densa, esta tasa era mucho mayor. Las medidas proporcionadas por MAVEN sobre la pérdida de átomos de oxígeno neutro y las proporciones actuales de los isótopos carbono-13 y carbono-12 permiten estimar que Marte ha perdido el equivalente entre una y dos atmósferas de dióxido de carbono a lo largo de su historia, como mínimo.

Los tres tipos de auroras de Marte vistas en el ultravioleta por el instrumento IUVS de la sonda MAVEN de la NASA y el EMUS de la sonda Al Amal de EAU (NASA).

Por otro lado, la cantidad de CO2 actualmente atrapado en carbonatos superficiales es relativamente pequeña, apenas equivalente a unos 20 milibares, aunque existe debate sobre la cantidad de carbonatos en depósitos profundos, que podrían alcanzar el equivalente a una atmósfera de presión. Aunque Marte ha perdido la mayor parte de su atmósfera, el agua que una vez recorrió la superficie del planeta ha corrido mejor suerte, pues los depósitos actuales de hielo de agua de los polos son suficientes para crear un océano global de 20 a 30 metros de profundidad. No obstante, se calcula que este océano tuvo que tener un espesor de entre 50 y 500 metros (se entiende que Marte jamás tuvo un océano global, sino que es una forma de medir la cantidad de agua de un cuerpo planetario suponiendo una superficie uniforme sin elevaciones ni depresiones; como comparación, el agua de la Tierra equivale a un océano global de 2 kilómetros de profundidad). Es posible que gran parte del resto del agua faltante esté dentro de minerales hidratados, aunque evidentemente una fracción importante sí se ha escapado al espacio.

Vista de las tres especies químicas principales de la atmósfera superior de Marte por el instrumento IUVS de MAVEN (NASA).

También sabemos que la pérdida comenzó a producirse a una edad muy temprana del planeta, pues la dinamo que generaba el campo magnético se apagó hace 4100 millones de años, apenas 500 millones de años después de la formación del Sistema Solar. No obstante, los rovers Curiosity y Perseverance han demostrado que Marte seguía teniendo lagos cientos de millones de años más tarde, por lo que la pérdida atmosférica no fue súbita. Como vemos, hoy en día entendemos el pasado de Marte mucho mejor que hace apenas unas décadas, algo que debemos en gran parte al legado de MAVEN. Aunque MAVEN apenas podía ser útil por sus problemas con las IMU, tenía reservas de propelentes para funcionar hasta mediados de la próxima década. Esta pérdida antes de tiempo deja a la NASA sin su principal vehículo para retransmitir datos desde la superficie del planeta, por lo que la agencia deberá acelerar sus planes para lanzar una sonda dedicada a esta tarea, algo que urge dada la edad de sus otros orbitadores marcianos en servicio.

Propuesta de sonda MTO (Mars Telecommunications Orbiter) de Rocket Lab (Rocket Lab).


15 Comentarios

  1. Hummm, estamos tan acostumbrados a que las sondas duren y duren, que esta parece que sabe a poco por su «temprana» finalización.
    La hizo Lockheed.

      1. MAVEN ha sido determinante para cuantificar la tasa de escape atmosférico inducida por el viento solar, confirmando que la pérdida irreversible de volátiles es el factor dominante en la aridificación de Marte.

        No obstante, al analizar esta erosión, es necesario acotar que la historia climática marciana no es un proceso lineal de desecación.

        Aunque la pérdida atmosférica es un hecho medible, el planeta atraviesa fluctuaciones en su oblicuidad que modulan temporalmente su capacidad de retener agua líquida.

        En periodos de alta oblicuidad, la insolación polar provoca la sublimación de reservorios de hielo que incrementan transitoriamente la presión atmosférica, permitiendo condiciones de estabilidad para el agua líquida en la superficie.

        Es fundamental subrayar que, a diferencia de los modelos de pérdida atmosférica que MAVEN ha refinado, estos episodios de ‘rehumectación’ no son eventos programables ni cíclicos en un sentido determinista.

        La deriva intrínseca del sistema orbital marciano, caracterizada por un comportamiento caótico debido a la ausencia de un satélite masivo estabilizador, impide datar con precisión estos eventos pasados o predecir los futuros.

        Por tanto, mientras la erosión atmosférica dictamina el destino a largo plazo del planeta, la oblicuidad solo genera anomalías climáticas de corto plazo dentro de ese declive

  2. En la ciencia ficción «dura» aparecen naves generacionales que permiten los viajes interestelares. La realidad sí que es «dura». Una máquina simplemente tiene fecha de caducidad. Incluso la EEI que recibe recambios desde la Tierra tiene fugas peligrosas. Lo peor es que los ingenieros en vez de mejorar las máquinas investigan como empeorarlas. Hay muchos ejemplos. Güindous no es un sistema operativo si no una excusa para que botes a la basura tú ordenador que funciona y compres otro. De la misma forma a los aifon viejos les envían actualizaciones para ralentizarlos y que tengas que comprar el nuevo aifon de 2000 euros.

    1. Las fugas de la ISS se están dando en las partes antiguas no imtercambiables.
      Lo de la obsolescencia programada se tiene que analizar bien y caso por caso.
      Si te gastas un dineral en una lavadora industrial, te va a durar. Si te compras una lavadora de 300e que centrifuga ikg de ropa a 1400rpm sacando la ropa casi seca, pues no es del todo comparable con una Miele de principios de los 80 que valía una pasta, lavaba 3kg y centrifugaba de apoco.
      No tengo iphone pero escribo desde un ipad pro M1 de hará ya un lustro que rinde perfecto, en un momento dado habrá cambios de arquitectura, codecs y la industria se va a mover en otra dirección y Apple no querrá mantener actualizaciones de seguridad, pero justamente es una marca que en general ofrece productos que duran.
      No te digo que no exista, pero también hay mucho consumidor que compra barato.
      El ejemplo de la lámpara incandescente de los bomberos que sigue en marcha, al final es una luz roja con una gran resistencia, durar dura mucho, pero lo que se buscaba era poner un hilo incandescente a alta temperatura con la mínima resistencia, por eso las bombillas se se fundían con facilidad.
      Me he gastado un extra para tener una impresora Canon “tanker” con la que no te acabas la tinta y es barata de reponer, evitando las artimañas de HP con sus cartuchos que se encogían con el paso del tiempo.
      Había una reflexión del que ahora es el CEO de Apple sobre hacer la batería reparable VS intercambiable. Conseguir hacer el teléfono resistente al agua es mejor que hacerlo más reparable en muchos sentidos (es mas probable que te lo cargues por agua que que algo se rompa). Aunque luego las mierda de pantallas vienen sin protección y no se pueden cambiar fácil… Creo que es una entrevista con Marques Brownie

    2. Hola Dios Apolo. Usá Linux. Tiene muchísimas ventajas sobre windows. Sin ir más lejos, no tenés que andar preocupándote por virus

  3. Un vistazo a los orbitadores marcianos en servicio deja un panorama un tanto viejuno:
    —Mars Odyssey (2001) EEUU
    —Mars Express (2003) ESA
    —Mars Reconnaissance Orbiter (2005) EEUU
    —ExoMars Trace Gas Orbiter (2016) ESA/Rusia
    —Hope (2020) EAU (creo que no lleva relé de comunicaciones)
    —Tianwen 1 (2020) China

    Si a eso se le suman las cuestiones políticas (difícil que EEUU confíe en la Tianwen 1 para hacer de relé) el panorama, sin ser crítico, es preocupante.

  4. No comprendo que cuando se habla de la atmósfera de Marte se hable siempre del CO2 y jamás se mencione el nitrógeno como si este elemento nunca hubiera estado presente en la atmósfera marciana. En fin …

    1. Supongo que es debido a que el CO2 ha sido y es mayoritario en la atmósfera marciana a lo largo de toda su historia. En la Tierra lo fue un tiempo, luego predominó el nitrógeno y aquí sigue, con un casi 72% de masa atmosférica.

      1. En la atmósfera de Venus el porcentaje de nitrógeno es del 2% teniendo en cuenta que su atmósfera es unas 100 veces más densa que la terrestre nos da que posee casi el doble de nitrógeno que la terrestre.
        Es probable que debido al pequeño tamaño y menor gravedad de Marte este haya atrapado una menor cantidad de amoniaco durante su formación que Venus y la tierra (aunque se formaran de la misma nube molecular) pero aún así Marte debió contar con grandes cantidades de este compuesto en sus orígenes y por lo tanto tuvo que contar con una alta proporción de nitrógeno en su atmosfera.
        Un extracto de la Wikipedia:
        La creciente solidificación de la corteza terrestre al final del Hadeano cerró la mayor parte de la transferencia de calor advectiva a la superficie, causando que la atmósfera se enfriara, lo que condensó la mayor parte del vapor de agua del aire y precipitó en un superocéano. La posterior desgasificación del vulcanismo, complementada por gases introducidos por enormes asteroides durante el Bombardeo Pesado Tardío, creó la atmósfera arcaica posterior, que consistía en gran parte en nitrógeno más dióxido de carbono, metano y gases inertes. [114] Una parte importante de las emisiones de dióxido de carbono se disolvió en el agua y reaccionó con metales como el calcio y el magnesio durante la meteorización de rocas cortesicas para formar carbonatos que se depositaron como sedimentos.
        Hace unos 3.400 millones de años, el nitrógeno formaba el componente principal de la entonces estable «segunda atmósfera».
        Ósea que el nitrógeno ha sido casi desde el principio un componente muy importante y mayoritario de la atmósfera terrestre (exceptuando los primeros millones de años tras la formación de la tierra) vamos el tiempo que tardo en descomponerse el amoniaco atmosférico en nitrógeno y hidrógeno.
        ¿Por qué motivo Marte no pudo haber tenido una atmósfera donde el componente principal fuera el nitrógeno?. Un saludo Noel

  5. Un relato «experto» de una sonda volátil, aérea y maravillosa. ¡Cuánto nos habéis enseñado a los legos que os seguimos!

    La evaporación de los tipos de Oxigeno y del agua me ha gustado especialmente.

    Gracias

    P.D.: Igual es ya el primer pecio de la órbita/atmósfera de Marte. Un tesoro para coleccionistas y futuros antropólogos espaciales.

  6. Tendrán que apurarse a enviar por lo menos dos o tres repetidores en un mismo satélite, a efectos de no perder comunicación con los rovers.
    De lo contrario, quedará el límite de las memorias que guardan la info, y si tienen capacidad aún lenta, de enviar datos directamente a la Tierra.

Deja un comentario