El 19 de abril de 1971 despegaba la primera estación espacial de la historia mediante un cohete Protón-K. Conocida dentro de la URSS como DOS-1 o DOS 17K nº 121, para el resto del mundo sería la Salyut 1. Con la Salyut 1 la Unión Soviética se marcaba un nuevo tanto en la exploración del espacio después de haber perdido de forma aplastante ante Estados Unidos en la carrera lunar (y es que, aunque para el gran público en Occidente la NASA no tuvo competición en la carrera tripulada por la Luna, el gobierno de EE.UU. estaba al tanto de que la Unión Soviética intentó mandar cosmonautas a nuestro satélite no con uno, sino con dos programas diferentes, pero sin éxito). Lo que entonces nadie podía saber es que la primera estación espacial de la historia era fruto de una conspiración dentro del programa espacial soviético.

Efectivamente, el programa de estaciones espaciales DOS (Dolgovremennaia Orbitalnaia Stantsia, «estación orbital de larga duración») nació en 1969 dentro de la oficina de diseño TsKBEM, antes conocida como OKB-1 del Ingeniero Jefe Serguéi Koroliov. Sin embargo, Vasili Mishin, el heredero de Koroliov en el TsKBEM, no solo no aceptó la propuesta, sino que la rechazó de plano, considerándola una distracción de recursos con respecto a la prioridad del momento, que eran los programas lunares tripulados N1-L3 y 7K-L1. Y no le faltaba razón, más que nada porque el TsKBEM ya había estudiado la gran estación espacial MKBS para ser lanzada por N1 y, por otro lado, otra oficina de diseño estaba construyendo estaciones espaciales bajo el proyecto Almaz (‘diamante’ en ruso). Estas estaciones, llamadas OPS (Orbitalnaia Pilotiruemaia Stantsia, «estación orbital tripulada»), estaban a cargo de la oficina de diseño TsKBM (antigua OKB-52) de Vladímir Cheloméi. Las OPS eran estaciones espaciales militares que habían nacido como respuesta al programa MOL de la USAF, pero acumulaban un importante retraso en su desarrollo.


En gran medida la demora en la puesta en servicio de las OPS se debía a problemas en el desarrollo de los sistemas de propulsión y soporte vital. Justamente los sistemas en los que la TsKBEM de Mishin tenía una gran experiencia gracias al desarrollo de la nave Soyuz (7K-OK). A finales de 1969, con la carrera lunar ya perdida, varios altos cargos de la TsKBEM —Borís Raushenbaj, Konstantin Bushuyev, Borís Chertok y el cosmonauta e ingeniero Konstantin Feoktístov—, se reunieron con cuadros de la oficina rival TsKBM a espaldas de sus jefes para evitar que la URSS también perdiese la carrera por poner en órbita la primera estación espacial. No en vano, por entonces la NASA planeaba poner en órbita el Skylab en 1972 o 1973. La solución al atolladero era sencilla. ¿Y si las OPS en construcción se complementaban con los sistemas de la nave Soyuz? De esta forma se podría tener lista una estación espacial en tiempo récord. Los ‘conspiradores’ del TsKBEM aprovecharon que Mishin estaba ausente para reunirse directamente con Dmitri Ustínov, alto cargo militar con una gran influencia en el programa espacial soviético (a partir de 1976 sería ministro de defensa). Ustínov no se fiaba mucho de Mishin, pero por encima de todo lo guiaba una profunda animadversión hacia Cheloméi. El plan de los conspiradores parecía perfecto. La URSS podría adelantarse a Estados Unidos… y, de paso, Ustínov podría humillar a Cheloméi arrebatándole la gloria de lanzar la primera estación espacial de la historia.


En enero de 1970 la cúpula soviética dio luz verde al proyecto DOS-7K, que fusionaba los sistemas de las estaciones OPS de Cheloméi con los sistemas de las Soyuz de Mishin. Paradójicamente, ninguno de los dos ingenieros jefes quería este proyecto, pero no les quedó más opción que pasar por el aro (de Ustínov). El nuevo proyecto recibió la designación 17K (11F715) y usaría el fuselaje presurizado de las OPS con un compartimento de propulsión derivado de las Soyuz 7K-OK en la parte trasera. En la parte delantera se añadiría un sistema de acoplamiento para naves Soyuz (en las OPS la disposición era al revés, con el sistema de acoplamiento en la parte ‘trasera’ de la estación, junto al sistema de propulsión). Para llevar las tripulaciones se concibió una nueva nave Soyuz, la 7K-T (11F615A8), una versión de la 7K-OK (11F615) con túnel de acoplamiento y algunos sistemas simplificados. El conjunto DOS-Soyuz 7K-T recibió la denominación interna de 27K. El 9 de febrero de 1970 se publicó la resolución del Comité Central del PCUS y del Consejo de Ministros de la URSS nº 10541 sobre el desarrollo del complejo DOS-7K, sancionando oficialmente el desarrollo del proyecto. Como Ustínov quería, la nueva estación estaría bajo el control del TsBEM de Mishin, con Yuri Semenov como encargado del programa. Eso sí, para alcanzar el espacio se usaría el cohete 8K82K Proton-K de Cheloméi, el más potente en servicio en la URSS en esos momentos.



La DOS-7K tenía una longitud de 14,45 metros, un diámetro de 4,15 metros y una envergadura de 11 metros con los dos pares de paneles solares —derivados de los usados en la Soyuz— desplegados, que eran capaces de generar 2 kilovatios de potencia. La forma de la estación, con tres cilindros presurizados unidos de diámetro cada vez más estrecho, obedecía a la necesidad de que cupiese en la cofia del Protón. El volumen interno alcanzaba los 82 metros cúbicos. La masa era de 25,61 toneladas al lanzamiento —incluida la cofia— y, una vez en órbita, 18,91 toneladas, de las cuales 1500 kg eran equipos científicos. Entre los instrumentos científicos destacaba el telescopio Orión, un telescopio con un espejo primario de 28 cm de diámetro y 140 cm de focal de tipo Mersenne (curiosamente muy parecido a los telescopios de aficionado Schmidt-Cassegrain comunes en la actualidad). La apertura del telescopio Orión estaba en el compartimento frontal PkhO, de 2,1 metros de diámetro (la tripulación cambiaría la película del telescopio a través de una esclusa). En este mismo segmento había una escotilla de 80 centímetros para paseos espaciales, aunque no se podía usar, más que nada porque la DOS-1 no llevaba escafandras EVA. El volumen trasero o Segmento de Trabajo (RO), el más grande de la estación, estaba ocupado en gran parte por el cono del compartimento de instrumentos científicos ONA, que incluía el telescopio de rayos gamma Anna III, el telescopio solar OST-1, el telescopio de rayos X RT-2 y el espectrómetro infrarrojo ITS-K (el cono del ONA ocuparía la parte central de las DOS hasta la Salyut 7; el módulo base de la Mir sería la primera DOS sin este cono). El segmento de propulsión trasero AO incorporaba el sistema de propulsión KTDU-66, una variante del KTDU-35 de la Soyuz 7K-OK, formado por un motor principal de 417 kgf de empuje y dos motores de reserva de 411 kgf de empuje. En la parte exterior la Salyut 1 llevaba 32 motores de maniobra (DO) de 10 kgf de empuje.


La tripulación dormía sin camarotes en el segmento de mayor diámetro, el RO, donde también había un rudimentario retrete (ASU), una nevera para los alimentos y los aparatos para hacer ejercicio. En la parte exterior del RO se encontraban el sistema de radio Zaryá, el sistema Rubin de radiocontrol de la órbita, el sistema de telemetría RTS-9 y el enlace de comandos DRS, todos ellos sistemas tomados de la Soyuz. Por su parte, la masa de la Soyuz de transporte 7K-T era de 6,5 toneladas. Se construyeron un total de 15 modelos de la estación para pruebas eléctricas, neumáticas, de acoplamientos, para despliegue de los paneles solares, de comunicaciones, etc. La estación llevaba víveres para estancias de 270 días por tripulante, es decir, hasta 90 días para tres personas o 135 días para dos. Al disponer de un solo puerto de atraque, no se podía efectuar el relevo de tripulaciones.



El primer ejemplar de estación DOS, denominado DOS 17K nº 121, estuvo listo rápidamente gracias a la suma de esfuerzos de las dos oficinas de diseño TsKBEM y TsKBM. La oficina de Cheloméi transfirió a la de Mishin cuatro estaciones OPS en diversos grados de construcción. El 23 de septiembre de ese año la Comisión Militar-Industrial decidió que el lanzamiento tendría lugar el 5 de febrero de 1971 y diez días después debía despegar la Soyuz 7K-T nº 31. El 21 de diciembre de 1970 el lanzamiento se retrasó al 15 de marzo, pero la estación no terminó de pasar todas las pruebas en el hangar de Jrúnichev (ZIJ) hasta el 2 de marzo, por lo que no fue enviada a Baikonur por ferrocarril, junto con dos Soyuz 7K-T, hasta el 3 de marzo. Una vez en el cosmódromo, las autoridades esperaban lanzarla entre el 15 y el 20 de abril. Solo entonces se discutió el nombre que recibiría la estación una vez estuviese en órbita y el resto del mundo supiese de su existencia (llamarla DOS-1 o DOS 17K nº 121 no se consideró una buena opción, afortunadamente). A día de hoy no está muy claro cuál fue el proceso de toma de decisiones para bautizar la estación, pero finalmente se optó por llamarla Zaryá («amanecer» o «aurora» en ruso). Dicho y hecho, este fue el nombre que se pintó en grandes letras cirílicas blancas sobre el fuselaje oscuro del segmento trasero RO de la estación.


Finalmente, el 19 de abril de 1971 a las 04:40 hora de Moscú, el cohete Protón-K (8К82К nº 25401) lanzaba la DOS-1 Zaryá hacia la órbita. Esta vez el problemático vector de Cheloméi se comportó como es debido y la estación quedó situada en una órbita de 200 x 222 kilómetros y 51,6º de inclinación. La era de las estaciones espaciales había comenzado. No obstante, una vez en órbita las autoridades soviéticas decidieron de improviso cambiarle el nombre de Zaryá a Salyut 1 (Салют 1, «salva» o «saludo»; en realidad, solo Salyut, pues las primeras misiones de las naves espaciales soviéticas no incluían numeral, que se añadió de forma retrospectiva). Parece ser que la idea de cambio del nombre partió antes del lanzamiento por parte del general Kerim Alíyevich Kerímov, quien argumentó que China estaba construyendo un cohete con ese nombre (en realidad, ningún lanzador chino llevó el nombre de ‘amanecer’) y porque Zaryá era el código para las comunicaciones entre el centro de control con las naves tripuladas soviéticas, lo que podía causar confusión (algo poco probable). Fuera como fuere, Kerímov se salió con la suya, aunque no logró convencer a Chertok y al personal del TsKBEM para que borrase el nombre original. Como hemos visto, la DOS-1 llevaba el nombre Zaryá pintado en un costado, pero, total, nadie iba a verlo desde tierra, debieron pensar las autoridades. El nombre de Salyut sería usado posteriormente para el resto de estaciones DOS y las estaciones militares OPS (Salyut 2, 3 y 5). Quién sabe, en una realidad alternativa quizá estaríamos hablando de las estaciones espaciales Zaryá y no de las Salyut.



Tres días después del lanzamiento de la Salyut 1 despegó la Soyuz 10 (7K-T nº 31) con Vladímir Shatalov, Alekséi Yeliseyev y Nikolái Rukavishnikov. Su alegría no duró mucho, pues tuvieron que volver el 24 de abril al no poder acoplarse con la estación. Los primeros ocupantes de la Salyut 1 serían los últimos. La tripulación de la Soyuz 11 (7K-T nº 32), Georgui Dobrovolsky, Vladislav Vólkov y Víktor Patsáyev, pasó 23 días y 18 horas en el espacio, estableciendo un nuevo récord de permanencia. La vida a bordo de la Salyut no era fácil, pues la estación tenía tendencia a presentar problemas de ruido, temperatura inadecuada y otros inconvenientes, pero, en cualquier caso, era un hotel si se comparaba con las condiciones a bordo de las Soyuz. Eso sí, no pudieron usar los telescopios espaciales del cono ONA porque la cubierta no se desprendió tras el lanzamiento. Lamentablemente, y como es sabido, los tres cosmonautas fallecerían en el espacio durante el regreso al despresurizarse la cápsula. La muerte de la tripulación de la Soyuz 11 suele considerarse el punto más bajo del programa espacial soviético: tras haber perdido la carrera lunar, una nueva tragedia volvía a sacudir el país después de la muerte de Vladímir Komarov en la Soyuz 1.



El programa DOS-7K también tuvo un largo paseo por el desierto antes de florecer. La gemela de la Salyut 1, la DOS-7K nº 122, fue lanzada el 29 de julio de 1972, pero un fallo del cohete Protón impidió que alcanzase la órbita. La DOS-7K nº 123 sí alcanzó la órbita el 11 de mayo de 1973, pero sufrió un fallo en el sistema de propulsión y agotó sus propelentes, quedando inservible, por lo que sería bautizada con el nombre genérico de Kosmos 557. Por fin, la DOS-4 (DOS-7K nº 124) fue un éxito y recibió la visita de dos tripulaciones. Esta estación tenía el mismo diseño que el Kosmos 557, con un nuevo sistema de propulsión y tres paneles solares situados en la parte intermedia.


La oficina de Mishin sabía que el siguiente paso pasaba necesariamente por construir una estación con dos puertos de atraque que permitiese el relevo de tripulaciones y el transporte de víveres y propelentes a la estación, lo que garantizaría largas estancias en órbita. Para ello las estaciones DOS debían incorporar un nuevo sistema de propulsión trasero con un túnel de acoplamiento, como en las OPS. A principios de los 70 se estudiaron varias configuraciones de este túnel, aunque finalmente en la DOS-5 (Salyut 6) se optó por un módulo de propulsión con un diámetro similar al del volumen más ancho de la estación, lo que obligó a rediseñar todo el segmento. Asimismo, se comenzó a diseñar la Soyuz 7K-S, una versión avanzada de la Soyuz capaz de volver a llevar a tres cosmonautas con escafandras Sokol (tras la Soyuz 11 las nuevas 7K-T simplificadas solo podían llevar dos personas con los nuevos trajes de presión incorporados para evitar una tragedia similar).


Para llevar víveres se propuso la nave 7K-G de carga. Esta nave debía usar el módulo de propulsión PAO de la Soyuz y dos segmentos cilíndricos, uno presurizado y otro no presurizado con los propelentes. Este diseño finalmente sería abandonado en favor de las naves de carga Progress, versiones automáticas de la Soyuz para llevar carga en las que la cápsula (SA) sería sustituida por un compartimento no presurizado. Además se propusieron estaciones DOS dotadas de varios telescopios solares, celestes y de observación de la Tierra, así como otras versiones militares con un gran telescopio para observaciones terrestres, en un claro intento de hacerse con el nicho de las estaciones OPS de Cheloméi. Estas estaciones usarían el nuevo sistema de acoplamiento automático Lira en vez del Iglá.


55 años después, el espíritu de la Salyut 1 sigue vivo por partida doble, pues el módulo Zvezdá de la ISS es en realidad la estación DOS-8, originalmente construida para la Mir 2 en los años 90. Y, por otro lado, el otro módulo principal del segmento ruso de la ISS, aunque no es de diseño DOS, sino que se remonta al programa Almaz, tiene el nombre de Zaryá, el mismo originalmente elegido para la Salyut 1.


«…Quién sabe, en una realidad alternativa estaríamos hablando de las estaciones espaciales Zaryá y no de las Salyut…»
en ese universo alternativo, Zvezda de la ISS (tambien llamado Salyut DOS-8) seria llamado Zarya…y el Zarya de la ISS ser llamado Salyut
el universo es muy confuso realmente
Muy cierto su punto. La ambición de quién dominaba el espacio en aquel entonces les costó vidas humanas a la NASA y al programa espacial Soviético.
Un artículo para enmarcar, que pedazo de maravilla este post, como lo he disfrutado.
Qué gran era de las Salyut, esperemos que la ROS sea una digna sucesora…
Veremos…
Que interesantísima historia. No soy muy conocedor de la metie y el mundillo fino de las trastiendas del mundo coheteril. Algunos compañeros del Blog en cambio, son fervientes y ptofundos conocedores. Y suelen aportar muchos datos muy interesantes.
Será que son de esa época, yo en cambio soy de la generación Z 😋.
Perdón, quise poner «profundos», estas teclas del celular, por las dudas aclarar🤣.
Te recomiendo empezar por la serie la carrera espacial de la BBC de principios de los 2000, serie explica muy bien la parte soviética.
En el blog tienes infinidad de entradas super interesantes. Aquí algunas que recuerdo:
https://danielmarin.naukas.com/2010/12/14/la-nave-espacial-sovietica-que-copiaron-los-estados-unidos/
https://danielmarin.naukas.com/2012/12/24/el-traje-z-1-de-la-nasa-buzz-lightyear-y-la-historia-de-los-trajes-espaciales/
https://danielmarin.naukas.com/2011/11/28/la-energia-nuclear-en-misiones-espaciales/
https://danielmarin.naukas.com/2009/10/30/naves-nucleares-rusas/
https://danielmarin.naukas.com/2013/05/18/la-historia-del-telescopio-kepler-el-cazador-incansable-de-planetas/
Gracias Jimmy. Un genio!
La verdad que a mi me atraen más las tecnologías y desarrollos futuristas. Conozco desarrollos del pasado también, claro, pero pormenores e historias tras bambalinas, no tanto. Secretos y entretejes, historias de vida detrás como estas no tantas.
Y la verdad, que algunas son muy interesantes.
Gracias por los enlaces, los voy a leer con mucho interés.
Te mando un abrazo!
Yo idem, por eso me tira la Starship, VAST, la base lunar, la DreamChaser y tantos otros proyectos. Pero al mismo tiempo la história de la astronáutica es genial. Desde las V2 y el proyecto paperclip hasta el desarrollo del Semyorka, el Sputnik y los rifirrafes y traiciones enter Koriolev y Glushkó.
Por no hablar de lo refrescnte que es ver la velocidad a la que se avanzaba en los 50 y los 60. Saturnos V a puñados, estaciones espaciales una detrás de otra, todo tipo de vuelos espaciales. Es como si en Octubre de 2014 se lanzara el Sputnik y en Marzo se hubiera lanzado el Apolo 9. Pero es que entre Marzo y Noviembre se llega al Apolo 12.
Pero en todo este tiempo Rusa hubiera llevado la delantera con el primer perro, astronauta, paseo espacial…
Mirar el pasado te hace darte cuenta de lo rápido que se puede ir en el futuro y de lo incapaces que nos hemos vuelto. Incluso la salvadora Dragon lanza relativamente poco con los niveles que se manejaban en la época.
Recuerdo un documental sobre la Exploración Eapacial. En este decían que mientras en EEUU se reducian los vuelos tripulados al Espacio en La Unión Soviética se incrementaban. Me pregunto si en Rusia habia gente diciendo que deberían despedir a los cosmonautas y que el programa se dedicará a enviar sondas a explorar el Sistema Solar, como paso en Estados Unidos. Por mi ambos programas, tripulado o no son importantes. Los rusos han aprendido sobre la microgravedad y sus efectos en el cuerpo humano, y ni hablar sobre el efecto psicológico de estar meses en un complejo orbital.
Es importante que cuando termino la Carrera Espacial por la Luna, los Estados Unidos y la Unión Soviética siguieron senderos distintos: Rusia se dedico a Estaciones Espaciales en orbita terrestre mientras que EEUU se dedico en desarrollar un vehículo reutilizable alado el cual supuestamente iba a revolucionar el transporte espacial. A la final ambos programas se encontrarían al final de la Guerra Fría.
Este tipo de artículos son de los que más me gustan. La Danipedia tiene una cantidad gigantesca de material, no podría sintetizarse en un libro. Pero de ahí sí podrían hacerse libros específicos. Por ejemplo uno sobre el programa espacial soviético anterior a la Mir. Hasta donde conozco, ese libro no tendría competencia. Y otro sobre el proyecto Apolo. Si bien sobre este último sí hay muchos libros escritos, creo que el Daniel marcaría diferencia.
Si, para mi también.
Tal vez porque la distancia evita cruces no demasiado elegantes y discusiones que, al menos para los legos como yo, parecen más de hinchadas de futbol enfrentadas que debates racionales.
«..La masa era de 25,61 toneladas al lanzamiento…» Me asombra que ya en esa época el cohete Protón pudiera levantar semejante carga. En ese aspecto, en medio siglo casi no ha evolucionado.
Daniel Marín, todo un saber enciclopédico.
Gran artículo.
Otro más entre los innúmeros artículos de estupenda calidad a los que nos tienes malacostumbrados, Daniel.
Solo se puede decir: ¡¡BRAVO!!.
Magnifico reportaje. Muchas gracias Daniel por mantenernos tan bien informados
Excelente artículo, como siempre, la figura de Dimitri Ustinov es apasionante, está metido en todas las pomadas aerospaciales desde 1945 hasta su muerte ya como ministro de defensa de la URSS en 1984, sobrevivió a todas las purgas y se mantuvo ligado al poder con todos los grandes zares rojos siempre influyendo más o menos directamente en la carrera espacial
Fantástico artículo y una delicia de lectura, con su habitual toque de humor personal. Me ha encantado.
Gran aporte para la Danipedia y su elenco de artículos históricos.
+1
Un genio Daniel. No sólo por lo entretenido de la historia, sino también por el buen hacer y la inteligencia que demuestras para cortar de raiz todos los comentarios inútiles a ciertas noticias de BO y/o de SpaceX que hacen enloquecer a los respectivos fans. Un nuevo artículo certero, impecable y todos los espaciotrastornados al redil. Doblemente agradecido.
Increíble demostración de conocimiento del la historia espacio trastornada ojalá que Rusia vulva a ser un referente en exploración espacial hay señales como lo de la estación espacial Ross o la misión boomerang de retorno de muestras de fobos espero que no se quede como otro desastre al estilo fobos grund
Taras Bulba !
Necesitamos un libro sobre astronautica escrita por Daniel, dedicado pars los espacio trastornados, o al menos una recopilación en pdf. Aunque no se si sería un éxito en ventas. Pero al menos tendríamos un libro de referencia.
Grande Don Daniel, nadie mejor para aventurarnos en la exploración soviética del espacio. Un lujo leerte
Gran artículo.
La primera vez que entré en el blog de Daniel Marin (tenía una URL diferente en aquella época) fue precisamente por un artículo sobre las Salyut, creo que la 7, luego ya no he sido capaz de volverlo a encontrar con el buscador de la web.
Ayer vi un post en Instagram donde enseñaban el módulo de navegación con la esfera terrestre, que sale en la foto del módulo de control de la Salyut
https://www.instagram.com/p/DXTVx-fCGFu/?igsh=MTJyaHl2NXJ1MnlmNw==