La agencia espacial de India (ISRO) vuelve a sufrir un revés. El 12 de enero de 2026 a las 04:48 UTC despegaba la misión PSLV-C62 desde la rampa FLP (First Launch Pad) del Centro Espacial Satish Dhawan (SDSC-SHAR), situado en la isla de Shriharikota. El lanzamiento —en la configuración PSLV-DL, con dos aceleradores PSOM-XL— terminó en fracaso a los 6 minutos y 20 segundos cuando la tercera etapa de combustible sólido comenzó a dar tumbos sin control. Como resultado, se perdió la carga útil, integrada por 16 satélites. La tercera y cuarta etapa del lanzador, junto con los satélites, reentró poco después sobre la parte sur del océano Índico.

Se trata del segundo fallo consecutivo de un cohete PSLV tras el fracaso de la misión PSLV-C61 del 18 de mayo de 2025. Pero lo que es más preocupante es que en aquella ocasión el lanzamiento también fracasó por un problema con la tercera etapa PS3 de combustible sólido. En la misión C61 la tercera etapa sufrió una pérdida de empuje a los 203 segundos tras el lanzamiento que se tradujo en la imposibilidad de alcanzar la velocidad orbital. Aparentemente, ya que el informe final presentado al ministro Modi no se ha hecho público, bien la carcasa de material compuesto de la etapa o la tobera sufrieron algún tipo de perforación que provocaron la pérdida de empuje. Tras el incidente, la ISRO dejó en tierra los cohetes PSLV mientras puso en marcha controles de calidad y reforzó el diseño de la tercera etapa. Medidas que, a la vista está, no han sido suficientes.


La tercera etapa de combustible sólido PS3 usa los propulsores secundarios de la cuarta etapa hipergólica PS4 para controlar el giro del conjunto, por lo que es posible que el problema de giro incontrolado de esta misión C62 radicase en la PS4, aunque lo más probable es que la PS3 sufriese alguna perforación, quizás en la tobera, y los gases generasen un giro que el sistema de control de la PS4 no pudo eliminar. La perforación de la tobera en las etapas de combustible sólido es un incidente que ha tenido lugar varias veces en distintos vehículos de este tipo, sin ir más lejos en el cohete europeo Vega-C, que en la misión VV22 de diciembre de 2022 sufrió una perforación en el cuello de la tobera de la segunda etapa Zefiro-40. La etapa PS3 (HPS3 o S-7) tiene un empuje de 242 kN y cuenta con 7,65 toneladas de propelente sólido HTPB (Hydroxyl-Terminated PolyButadiene). Posee unas dimensiones de 3,6 metros de largo y 2,0 metros de diámetro. Su chasis es de fibra epoxi con Kevlar y la tobera puede moverse ±2° para el control en guiñada y cabeceo (sin el uso de actuadores hidráulicos, simplemente flexionando la tobera). En esta misión la PS3 debía hacer ignición a los 264,56 segundos y 214,5 kilómetros de altitud, para apagarse a los 494,72 segundos y 428 kilómetros.



Los dos fallos consecutivos son un jarro de agua fría para la ISRO, sobre todo porque el PSLV era hasta ahora un cohete muy fiable, con solo una misión totalmente fallida, precisamente la primera (D1), del 20 de septiembre de 1993. La cuarta misión del 29 de septiembre de 1997 fue un fracaso parcial, pero luego hubo que esperar a la 41ª misión, del 31 de agosto de 2017, para ver otro fallo parcial, cuando el satélite de posicionamiento IRNSS-1H quedó en una órbita más baja de lo previsto. Estos dos fallos consecutivos se suman al problema sufrido por el satélite de posicionamiento NVS-02 (IRNSS-1K). El satélite fue colocado correctamente en una órbita de transferencia geoestacionaria (GTO) por la misión GSLV-F15 del 29 de enero de 2025, pero una válvula defectuosa provocó que el satélite no pudiera usar su sistema de propulsión para circularizar su órbita y ponerse en una órbita geoestacionaria (GEO).


En la misión C61 se perdió el satélite de la ISRO de observación de la Tierra mediante radar EOS-09 (Earth Observation Satellite 09), también denominado RISAT-1B (Radar Imaging Satellite 1B), de 1,7 toneladas, dotado de una gran antena de radar de apertura sintética (SAR) en banda C. Y en esta misión C62 se ha perdido otro satélite de observación de la Tierra de la ISRO, el EOS-N1, apodado Anvesha, un satélite de 400 kg dotado de la cámara HySIC para uso tanto civil como militar. Entre los otros 15 pequeños satélites que también se perdieron, podemos destacar el satélite de observación de la Tierra THEOS-2A, construido entre Reino Unido y Tailandia. Sin embargo, la cápsula experimental KID sí se separó y envió telemetría. La participación de KID en la misión se debe a una iniciativa conjunta de la empresa española Orbital Paradigm y la francesa RIDE!. Orbital Paradigm es una compañía española fundada en 2023 por Víctor Gómez y Francesco Cacciatore que está desarrollando la cápsula Kestrel de 350 kg y capaz de realizar misiones de tres meses de duración con hasta 120 kg de carga.



La cápsula KID (Kestrel Initial Demonstrator) era un demostrador de 25 kg para poner a prueba las tecnologías asociadas a la cápsula Kestrel. La reentrada de KID habría sido balística —bueno, de hecho lo fue, aunque no en las condiciones esperadas— y no estaba prevista su recuperación. Más adelante, la empresa quiere lanzar la cápsula Learn to Fly, con 20 kg de carga y capaz de realizar una reentrada controlada, antes de lanzar la cápsula Kestrel. Esperemos que tengan más suerte en la próxima ocasión. En cuanto al PSLV, estos dos fallos también ponen en cuarentena los planes de la ISRO de comercializar el lanzador para hacerlo competitivo en el mercado internacional. El PSLV es un lanzador muy barato y, hasta ahora, bastante fiable. ¿Volverá a serlo?




Llama la atención que un cohete que había estado funcionando bastante bien tenga, de repente, varios fallos.
Me pregunto si la «transferencia» desde la ISRO a la organización privada NSIL del PSLV y otros cohetes habrá tenido algo que ver…
https://www.isro.gov.in/NSIL.html
Podría ser.
Es muy tentador cuando cambia una organización de manos el empezar a cambiar responsables con conocimientos por otros amigos o intentar recortar gastos «innecesarios».
Pero parece que esa compañía es totalmente dependiente de ISRO y estatal, como una especie de subdivisión comercial ¿no?
Una pena estos fallos, y más con cargas internacionales tan interesantes…
La ISRO está entrando a jugar en la liga de los mayores, y desde luego con la nave tripulada Gaganyaan y su futura estación tripulada BAS, tiene un enorme reto a superar en las próximas dos décadas…
Veremos si lo logran y además siguen liderando misiones espaciales de sondas, importantes y de bajo costo…
como curiosidad este lanzamiento no estaba en la agenda del artículo de Daniel sobre lo que nos deparará el 2026
Esto era un lanzamiento «rutinario», sin mucho que resaltar. Es normal que no lo indicara.
+1 Pochimax. Opino lo mismo.
Un fuera de tema pero a propósito del retorno de la Crew 11 de la ISS, aquí desarrollan detalles interesantes.
https://youtu.be/FNqqyZEXNHM?si=-mcbYxLGf5e1Gw6B
Hola! Supongo que no es relevante, pero aquí dicen que lo suyo funcionó (lo pongo sobre todo por orgullo gallego, jejjj) https://www.instagram.com/uarxspace/p/DTczWyMjNY6/
https://www.farodevigo.es/gran-vigo/2026/01/13/gallega-uarx-space-unico-superviviente-cohete-india-125644644.html