La guerra de las fotos orbitales: satélites chinos y estadounidenses fotografiándose mutuamente en órbita

Por Daniel Marín, el 15 septiembre, 2025. Categoría(s): Astronáutica • China ✎ 26

Si hace poco comentábamos el seguimiento y espionaje mutuo entre satélites chinos y estadounidenses en órbita geoestacionaria, en los últimos meses hemos asistido a una curiosa variante de esta dinámica. El pasado julio la empresa estadounidense Maxar publicó la imagen del satélite chino Shijian 26 tomada desde uno de sus nuevos satélites WorldView-Legion. De las dos imágenes publicadas, la más detallada, tomada a 29.2 kilómetros de distancia, tenía una resolución de 1,9 centímetros por píxel. No es ni mucho menos la primera vez que vemos imágenes de satélites en órbita baja (LEO) tomados por otros satélites. La propia Maxar nos ha enseñado imágenes de la Estación Espacial Internacional (ISS) varias veces, la última de ellas el pasado 1 de julio.

El cazador cazado: el WorldView-Legion 2 visto por un Jilin 1 el 8 de septiembre de 2025 a 40 km de distancia. Imagen hecha pública el 13 de septiembre (Chang Guang).

Pero, y esto es importante, hasta ahora, Maxar y otras empresas habían mostrado imágenes de satélites en órbita, incluso chinos, que eran civiles. En esta ocasión la diferencia es que el Shijian 26 es un satélite gubernamental clasificado. Lanzado el 29 de mayo de 2025 desde Jiuquan mediante un CZ-4B, el Shijian 26 (实践二十六号) fue presentado como un satélite de ‘observación de la Tierra’, con énfasis en tareas agrícolas, sin muchos más datos. La escasa información sobre el satélite, y el hecho de que no tuviésemos imágenes del mismo previas al lanzamiento, era un síntoma de que el Shijian 26 se trataba de un satélite espía o, como mínimo, de un satélite de doble uso civil y militar (la denominación Shijian es una de las usadas por China para satélites militares o de doble uso civil-militar). Las imágenes de Maxar confirman que el Shijian 26 es un satélite de reconocimiento óptico, uno más de los muuuuuchos que ha lanzado China en los últimos años. Y ni de lejos es uno de los más importantes, o de los más potentes o, ya que estamos, de los más secretos. Eso sí, una diferencia notable es que el Shijian 26 está a cargo del Instituto de Tecnología de Harbin, y no de CAST u otra de las empresas estatales que habitualmente construyen los satélites espías chinos (que, de todas formas, puede que hayan colaborado en este proyecto).

El Shijian 26 visto el 3 de junio de 2025 por un WorldView-Legion de Maxar a 29,2 km (Maxar).
Otra imagen del Shijian 26 a 74,6 km de distancia (Maxar).

A pesar de que el Shijian 26 solo sea ‘medio secreto’, lo llamativo del caso es que las potencias espaciales siempre han mostrado un enorme respeto mutuo en esto de enseñar satélites militares del adversario, más que nada porque saben que si publican imágenes de satélites clasificados de otros países, ‘los otros’ pueden hacer lo mismo con ellos. Tanto China, como Rusia y EE. UU. disponen de observatorios terrestres destinados al seguimiento óptico de satélites del rival, instalaciones que incluyen telescopios capaces de obtener imágenes de satélites con una resolución relativamente decente, aunque la distorsión atmosférica siempre es un handicap en este tipo de seguimientos. En los últimos años los satélites rusos ‘inspectores’ Nivelir han subido la apuesta un poco más y se han acercado a varios satélites militares estadounidenses, incluyendo los telescopios de tipo KH-11, pero, a pesar de las tensiones entre los dos países, no se ha filtrado ninguna imagen de los ‘Hubble militares’ o de otros satélites clasificados.

La Estación Espacial China vista por un WorldView-Legion de Maxar en una imagen publicada en julio (Maxar).
La ISS vista por un satélite de Maxar (Maxar).

En la actualidad, la tecnología permite que algunos satélites obtengan imágenes de otros satélites sin necesidad de situarse en el mismo plano orbital o realizar maniobras de seguimiento que se pueden interpretar como hostiles. De hecho, hay un mercado potencial muy jugoso en este tipo de imágenes, denominadas eufemísticamente como NEI (Non-Earth Imaging). Maxar quiere liderar el mercado de imágenes NEI y no cabe duda de que publica estas imágenes para hacer publicidad de sus capacidades a potenciales clientes. Ni que decir tiene, muchos de estos clientes son ministerios de defensa de países aliados de EE. UU. Y no contamos aquí al Pentágono porque es de todos sabido que Maxar, como otras empresas del sector, ya colabora estrechamente con los militares estadounidenses a múltiples niveles. De todas formas, hay otras empresas que planean hacerse un hueco en el mercado NEI, como por ejemplo HEO.

La Estación Espacial China con la Shenzhou 19 a 83 km de distancia (HEO/BlackSky).
El Kosmos 2558 visto desde la órbita. Se trata de uno de los satélites inspectores rusos de la serie Nivelir que han estado siguiendo a satélites de EE. UU. (HEO).
Uno de los 6 satélites de comunicaciones Yinhe 2 de la empresa china Galaxy Space (HEO).
Una segunda etapa de un CZ-2C chino (HEO).
El satélite civil chino de observación Ziyuan 3 (HEO).

Y así estaban las cosas hasta que el 13 de septiembre la empresa china Chang Guang publicó una imagen del satélite WorldView-Legion 2 de Maxar tomada desde uno de los satélites de la constelación Jilin 1 (吉林一号). El satélite fotografiado es uno de los seis WorldView-Legion que tiene Maxar actualmente en órbita y que fue lanzado el 2 de mayo de 2024 junto con el WorldView-Legion 1 mediante un Falcon 9. Estos satélites de Maxar cuentan con una exquisita óptica a cargo de Raytheon y, a pesar de no ser clasificados, se desconocen muchos detalles de los mismos, empezando por su masa. Y, efectivamente, son los mismos satélites que ‘desvelaron’ la naturaleza del Shijian 26. Por tanto, ¿estamos ante una ‘venganza’ del gobierno chino? Antes de responder, debemos tener en cuenta que los WorldView-Legion no son satélites secretos y que la imagen proviene de un satélite Jilin 1 civil de la empresa Chang Guang Satellite Technology (长光卫星技术股份有限公司). Fundada en 2014, es la primera compañía privada china dedicada obtener imágenes de la Tierra desde el espacio (cuenta con financiación del gobierno de la provincia de Jilin, de ahí el nombre de su constelación de satélites).

Otra imagen del WorldView-Legion 2 en órbita desde un Jilin 1 (Chang Guang).
Algunos de los satélites de Chang Guang (Chang Guang).
Configuración de lanzamiento de los WorldView-Legion en un Falcon 9 (Maxar).

Chang Guang también quiere, cómo no, meterse en el negocio de las imágenes NEI y, lógicamente, qué mejor publicidad para vender sus productos que publicar una imagen del cazador de satélites por excelencia, el WorldView-Legion. El cazador cazado. Así que es perfectamente posible que no haya revancha ninguna de por medio. No en vano, es una empresa privada publicando imágenes de satélites de otra empresa privada, que, casualmente, toma imágenes de satélites militares chinos. Pero, al mismo tiempo, y esto es pura especulación, no se me ocurre mejor advertencia por parte del gobierno chino que dar publicidad a estas imágenes como una posible ‘invitación’ a parar esta carrera de sacar imágenes de satélites del país asiático (como mínimo, Chang Guang ha tenido que pedir ‘permiso’ de alguna forma al gobierno china antes de publicar esta imagen, del mismo modo que Maxar habrá consultado con la Casa Blanca antes de publicar imágenes del Shijian 26). Ahora bien, si es una advertencia, es muy probable que no caiga en saco roto. Porque si alguien tiene que perder en esta competición de ‘sacar del armario’ satélites militares es EE. UU., que mantiene clasificado desde los años 70 el diseño de sus principales satélites espías, como los KH-11 ópticos o los Topaz de reconocimiento por radar, entre otros, todos ellos satélites tremendamente complejos y caros. En todo caso, lo que está claro es que la tecnología NEI ha hecho imposible que los satélites clasificados situados en LEO sean secretos para los gobiernos rivales. Si seguirán siendo secretos para el público general es otra cuestión.

La ISS vista el 7 de junio de 2024 por el satélite WorldView 3. Se aprecia la Starliner acoplada (Maxar).
Aquí vemos una imagen de una base militar china en la que, de paso, aparece un satélite Starlnk v2 de SpaceX que decidió salir en la foto (Maxar).
No todo son satélites chinos o estaciones espaciales: aquí vemos un Starlink v2 Mini visto a 120 km de distancia por un satélite BlackSky Gen-2 (HEO/BlackSky).
El Pentágono visto por un satélite Jilin 1 el 4 de noviembre de 2024 (Chang Guang).

Referencias:

  • https://www.maxar.com/
  • https://www.heospace.com/
  • https://www.jl1.cn/EWeb/


26 Comentarios

  1. Uau! Es impresionante la resolución, encanta ver los límites de telefotos sin atmosfera. Y mola que los inventos para espías sirvan para cosas comunes, y cotillear, ji, ji.
     ¿Quizás con un láser o radar sintético se podría obtener más profundidad, unas resoluciones 3D? Y con gran resolución, de pocos milímetros, a cientos de quilómetros? Tal como se mide la altura del mar, nieve, hielo… No lo sé, no tengo idea. Seguramente debo de mezclar manzanas con peras, ji, ji.
    Igual, me preguntaba si unas combinaciones de metalentes sirviesen para telescopios. Debido a su ligereza, ocupar menos espacio y, en el futuro, podrían tener menos aberraciones, una resolución superior, una velocidad de procesamiento superior y la posibilidad de seleccionar múltiples espectros de luz. Bueno, si no, quizás sirvan para lentes de smartphones y teleobjetivos con mucho menos volumen y peso.
    Muchas gracias Daniel, por tantas entradas curiosas 😃

        1. Interesante pregunta. No lo recuerdo ahora o no lo sé.
          Quizás sí que lo sería, una lente Fresnel, de una capa de agujeritos o puntitos rarotes, desviando la luz cerca de sus límites microscopicos de cada onda, y con efectos extra.
          Gracias, me es una buena nueva duda, que inspira para buscar o aprender 🙂

        2. De extras, por ejemplo, creo que al menos había un concepto, de usarlas aplicándoles electricidad, o quizás magnetismo o temperatura. Para modificar algunos puntos elegidos, en un instante. Y sin casi gasto de energía, ir variando el tipo de luz que los atraviesa, el color, el espectro.
          Incluso modrificar el enfoque, la distancia focal. Pero esto último quizás lo recuerdo peor, y me confundo con lentes plásticas que (también?) podrían modificar su curva así. Pero no lo seguí, lo leería hace unos años.

    1. Los satélites LEGION de Maxar, ya hacen imágenes en 3D para mapas de ciudades, etc…

      Y en cuanto a SAR, hay varias compañías como Iceye, Capella, o Umbra…además de Planet Labs, que está ahora desplegando su constelación Pelican con esta tecnología…

  2. Y esto que nos maravilla es tan solo lo que conocemos de manera superficial.
    Realmente cuesta imaginar las capacidades técnicas de todo el entramado de satélites que nos rodea.
    Excelente artículo que invita a la reflexión.

    1. Sí, imagina lo que podrán hacer los militares con secretismo y presupuesto casi ilimitado.
      Me pregunto si los satélites espía más «gordos» como los KH y los Persona son capaces de tomar imágenes de otros satélites.

  3. Atención al troleo sutil de los chinos, porque el formato de la imagen del satélite americano es igual a la que publica Maxar, con la escala de tamaños y todo.

  4. ¿Quiénes estarían interesados en estas fotos? Dicho de otra manera, ¿qué utilidad tiene la imagen de un satélite? O, desde otra perspectiva, ¿por qué hacerlas públicas -en la nota se dice que se sabe que se las potencias tienen esa posibilidad abierta- puede ser un problema para el gestor del satélite?
    Pregunto en mi absoluta ignorancia.

    1. Maxar es una empresa. Así que, aparte de venderle la moto a sus clientes, también les interesa vender la moto a los inversores o futuros accionistas (actualmente parece que no están en bolsa, la compraron unos inversores privados, imagino que querrán venderla con ganancias).
      Si no las hicieran públicas, tendrían al cliente pero habría menos hype.

  5. Como curiosidad está bien, pero para mí no tiene mucho sentido el secretismo de este tipo de fotos, entiendo que lo importante, la tecnología, las antenas, las lentes, etc.. están dentro y con una foto no puedes saber más que la forma, quizás la forma les pueda dar alguna pista a los expertos, pero estoy seguro que las potencias ya tiene fotos de todos y cada uno de los cacharros de uso militar que sobrevuelan nuestras cabezas, sobre todo de los que no son suyos 😅 si no las quieren hacer públicas será por algún pacto de caballeros, pero no porque descubran ningún secreto.

    1. Entiendo que sí que sirven para algo, si no, no estaría maxar vendiendo la moto, imagino que para conseguir contratos. Si no sirvieran para nada, ¿para qué iba el Pentágono o quien fuese a pagar por estas imágenes?

      1. no digo que no quieran las fotos sobre todo si no las tienen, lo que no entiendo es el secretismo, el 99% de lo interesante sería lo que está dentro, es como sacar una foto de un caza nuevo chino y ocultarla

    2. A mí también se me hace difícil imaginar que saquen mucha información jugosa de fotos como estas… pero seguro que algo sacan. Diría que más que cómo funciona por dentro y copiar las soluciones tecnológicas, puede dar ideas de cómo actuar contra ellos para anularlos, quizá es posible saber qué bandas de comunicaciones usan a partir de la forma de las antenas, por ejemplo, para diseñar contramedidas efectivas; o cosas así.

      En el caso de los cazas que mencionas sí que la importancia es más evidente, puesto que soluciones aerodinámicas o forma y ángulo de los bordes de ataque (que influyen en las capacidades stealth) son características relevantes que puedes ver en una foto y que requieren de mucho esfuerzo de desarrollo. Si tu rival las publica esa información pasa a tenerla cualquiera, incluidos competidores o rivales locales, que pueden usarla para copiar esas soluciones “gratis”, o para por ejemplo afinar mejor sus radares.

      En cualquier caso creo que también hay una buena parte de la “polémica” que es básicamente “por principios”: qué es eso de andar publicando mis cosas secretas así a lo loco, independientemente de si en este caso proporciona más o menos información. No deja de ser una cierta provocación.

  6. La sensación de estar rodeados por tierra, mar y aire. El recorrido empresarial de Maxar es una metáfora de la geopolítica actual.

    Esta firma se fundó en 1969 por John S. MacDonald y Werner Dettwiler en el sótano de una casa de Vancouver en Canadá. El nombre original de la empresa era MDA (MacDonald, Dettwiler and Associates) y así fue hasta 2017 cuando MDA cambió el nombre a Maxar. La sede mudó de Canadá a Estados Unidos donde Maxar desarrolló cuatro divisiones: MDA, SSl, DigitalGlobe y Radiant Solutions. En 2020 MDA se alejó del holding y regresó a Canadá para operar como empresa independiente. En 2023 el fondo estadounidense Advent International compró Maxar por 6400 millones de dólares.

    Con la entrada de Advent el giro de Maxar hacia el sector de la inteligencia militar es evidente. Invierten en inteligencia predictiva con una refinada maquinaria algorítmica y análisis masivo de datos para anticipar eventos. En el contexto militar permite prever los movimientos del enemigo, detectar las amenazas emergentes y optimizar la logística para tomar las decisiones estratégicas con antelación. Maxar es una de las empresas capaces de monitorear actividades sensibles en el espacio, la tierra y el mar en tiempo real. Para ello se sirve de los sistemas NEI y Sentry™. Este último monitorea puertos, aeropuertos, ciudades y zonas marítimas previendo amenazas antes de que ocurran.

    Lo curioso del caso es que uno de los fundadores de MDA, John S. MacDonald, se convirtió en defensor del uso civil y ambiental de la tecnología espacial y participó en debates públicos sobre el papel de Canadá en el espacio, oponiéndose al uso militar de satélites. MacDonald falleció el 26 de diciembre de 2019. Unos dirán que fue una voz que clamó en el desierto y otros que su legado humanista y contrario al militarismo merece elogio.

    1. ¿Quieres decir que Mr.MacDonald fue una especie de «Oppenheimer arrepentido», horrorizado del monstruo que había creado?

      Es de notar que cambiar su sede de Canadá a territorio useño suele ser condición necesaria para que la firma pudiera pillar los jugosos contratos del Pentágono. Probablemente, con las ganancias de su empresa (hasta que se desvinculó, claro, imagino que por completo, sin conservar acciones ni otras participaciones), habrá podido luego solventar una amplia gira de conferenciante humanista.

      Por otro lado, eso de monitorear aquí y allá –el negocio de estas gentes– «previendo amenazas antes de que ocurran», me hace acordar de ‘Minority Report’. Tal vez Ph.K.Dick sí veía con antelación las amenazas.

      1. Estoy contigo con lo de «prever» las amenazas
        ¿no habían quedado en que no se iba a dejar la estrategia MAD en manos de algoritmos incomprensibles? Ya lo predijo la peli de Juegos de Guerra, hace más de 40 años ya, creo.

  7. Por favor, que se dejen de caballerosidades y publiquen de una vez las fotos de todos los pajarracos que hay ahí arriba. Sobre todo de las aves más grandes.
    ¿de qué va a vivir si no el espaciotrastornado? Bueno, Daniel es quien nos envía el maná para que no decaiga el apetito… XD

  8. Al final todas estas empresas de imágenes son también de uso dual.
    Será una forma de recuperar la inversión explotando ópticas ya obsoletas para aplicaciones militares, pero que todavía permiten revender imágenes a socios de segunda categoría.

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