Sigue adelante la misión Dragonfly, la primera aeronave que explorará Titán

Por Daniel Marín, el 27 abril, 2025. Categoría(s): Astronáutica • NASA • Saturno • Sistema Solar ✎ 88

Dragonfly es una de las misiones más fascinantes actualmente en desarrollo. Se trata de un dron que explorará Titán, la mayor luna de Saturno, desplazándose gracias a la acción de ocho rotores alimentados por un generador de radioisótopos (MMRTG) a base de plutonio 238. Después de varias dificultades técnicas y presupuestarias, la NASA anunció el pasado 24 de abril de 2025 que Dragonfly había pasado el informe crítico de diseño o CDR (Critical Design Review), una fase fundamental de cualquier misión en la que se congela el diseño general del vehículo y se comprueba que no se aleja demasiado del presupuesto previsto. Ahora la misión puede pasar a la Fase C en la que se empezarán a construir los distintos elementos.

Dragonfly volando por los cielos titánicos (APL/NASA).

La misión, presentada en 2017 y aprobada dos años más tarde como la cuarta sonda del programa de sondas de medio coste New Frontiers, debía despegar en 2025, una fecha que fue retrasada a 2026 cuando se aprobó. Luego, en 2020, se retrasó a junio de 2027. En noviembre de 2023 la NASA se vio obligada a retrasar su lanzamiento una vez más hasta julio de 2028 por motivos presupuestarios, unos sobrecostes que en su momento se achacaron a la pandemia de covid. En estos años la misión ha visto como su presupuesto total estimado superaba los 3500 millones de dólares, frente a los 2200 millones originales, convirtiéndose casi en una misión de tipo Flagship. En 2024 los rumores sobre una cancelación o un «retraso indefinido» sonaron muy fuertes, especialmente a raíz del fiasco de la misión MSR de retorno de muestras de Marte. Finalmente, en abril de ese año la NASA decidió aprobar la misión con el presupuesto final de 3500 millones y una fecha de lanzamiento de julio de 2028.

Diseño actual de Dragonfly. Se aprecia la antena de alta ganancia (HGA) desplegada (APL/NASA).
Diseño de Dragonfly de 2019 (APL/NASA).
Etapa de crucero y cápsula de Dragonfly (APL/NASA).
Sensores DrEAM en el escudo térmico, a cargo del centro Ames y la agencia espacial alemana DLR (APL/NASA).
Principales elementos de Dragonfly (APL/NASA).

Ahora el equipo de la misión debía demostrar que la sonda puede mantenerse dentro de estos parámetros y completar el CDR con éxito este año era uno de esos hitos. Dragonfly debe analizar la química prebiótica de Titán —que sabemos rica en sustancias orgánicas complejas, pero que no se ha analizado en detalle—, comprender el potencial de habitabilidad de la luna mediante el estudio del ciclo del metano y la interacción con el agua líquida en la superficie que se forma a partir de impactos de asteroides o criovulcanismo, además de buscar posibles biomarcadores. En realidad, aunque Dragonfly se suele comparar al pequeño helicóptero Ingenuity que voló por los cielos de Marte, es una misión mucho más parecida al rover marciano Perseverance. De hecho, dada la densidad atmosférica de Titán (cuatro veces la terrestre), su baja gravedad (14% de la Tierra) y las dificultades de comunicaciones (entre 70 y 90 minutos de retraso por la distancia a Saturno), moverse por el aire es mucho más sencillo y efectivo que desplazarse por tierra.

Zona de aterrizaje de Dragonfly (APL/NASA).
Elipse de aterrizaje de Dragonfly (APL/NASA).
Diseño actual de la sonda (APL/NASA).

Para cumplir con estos objetivos la sonda llevará cinco instrumentos principales: la cámara DragonCam (suministrada por Malin), la estación meteorológica y sísmica DraGMet (con colaboración de la JAXA japonesa), el espectrómetro de rayos gamma DraGNS (a cargo del centro Lawrence Livermore) para estudiar la composición general del suelo, además del taladro DrACO y el espectrómetro DraMS. DrACO (Drill for Acquisition of Complex Organics), a cargo de Honeybee es un elemento crucial de la misión de cara a recoger muestras de la superficie, pero su desarrollo ha sido una pesadilla teniendo en cuenta de que hablamos de un vehículo aéreo que debe funcionar en un ambiente a –180 ºC, por lo que cualquier acceso al exterior significa una fuga de calor que puede resultar catastrófica, por no hablar de la complejidad de idear lubricantes que no se congelen a esas temperaturas. Igualmente difícil ha sido el desarrollo del espectrómetro de masas DraMS, que debe proporcionar información detallada sobre la composición de las muestras e identificar sustancias orgánicas complejas. Desarrollado por el centro Goddard en colaboración con la agencia espacial francesa CNES, DraMS debía analizar también la atmósfera de Titán, pero el equipo no logró diseñar una apertura en el fuselaje para esta tarea que no comprometiese la seguridad de la nave, por lo que solo podrá analizar el suelo.

Disposición de los instrumentos: DraMS (amarillo), DragonCam (azul), DraGMet (amarillo claro), DraGNS (violeta), DrACO (rojo) (APL/NASA).
Instrumento DraMS (APL/NASA).
Detalles del taladro DrACO (APL/NASA).
Interfaces principales de los instrumentos con el exterior (APL/NASA).
Sensores de Dragonfly (APL/NASA).

En estos años el diseño ha introducido algunos cambios adicionales, como es el empleo de rotores de tres palas en vez de dos con el fin de reducir las vibraciones y la recolocación de varios instrumentos. La masa de la sonda se estima ahora en 2309 kg. Dragonfly debe despegar entre el 5 y el 25 de julio de 2028 a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX, un contrato de lanzamiento que le ha salido a la NASA por casi 257 millones de dólares (se supone que los gastos asociados al uso de un RTG han impactado en el precio final). Tardará seis años y medio en llegar a Saturno tras una maniobra de propulsión de espacio profundo y un sobrevuelo de la Tierra como asistencia gravitatoria. Dado el extenso perfil vertical de la atmósfera de Titán, la entrada atmosférica tendrá lugar a 1270 kilómetros de altitud. El escudo térmico, de 4,5 metros diámetro, usa el diseño de la cápsula Genesis de retorno de muestras del viento solar y la tecnología de los escudos térmicos de Curiosity y Perseverance (del mismo tamaño). En vez de los «siete minutos de terror» en Marte, Dragonfly se enfrentará a las «dos horas de terror», pues tardará 137 minutos en separarse del backshell con el paracaídas, una maniobra que se producirá a 2,9 m/s de velocidad de descenso y a 1 kilómetro de altitud. El descenso se realizará mediante un paracaídas piloto de 8,25 metros de diámetro que llevará la nave hasta 4,6 kilómetros de altitud en 108 minutos. Este paracaídas se desplegará a 143 kilómetros de altitud y una velocidad de Mach 1,5. Luego se desplegará el paracaídas principal, de 16 metros de diámetro, que ralentizará todavía más el descenso.

Trayectoria de Dragonfly (APL/NASA).
Fase EDL, entrada, descenso y aterrizaje, aunque aquí será más bien fase ADF, pues la última fase será de vuelo (APL/NASA).
Paracaídas principal y cápsula (APL/NASA).
Prueba de los paracaídas a escala de Dragonfly (APL/NASA).
Configuración de la cápsula (APL/NASA).
Configuración de la nave durante el crucero y EDL (APL/NASA).

Desgraciadamente, la pega principal de Dragonfly es que no estudiará los lagos y mares de metano del polo norte de Titán. Esa zona estará en sombra cuando llegue en 2035, al ser el invierno boreal en Titán. Dragonfly volará sobre los mayores campos de dunas del Sistema Solar —compuestos por sustancias orgánicas y pedazos de hielo de agua, no de arena— y la región ecuatorial alrededor del cráter Selk, donde intentará comprobar evidencias de la interacción entre el agua líquida generada por la formación del cráter —recordemos que la corteza de Titán está hecha de hielo de agua— y las sustancias orgánicas de la superficie. Dragonfly está a cargo del laboratorio APL de la universidad Johns Hopkins y el contratista principal es Lockheed Martin, con Elizabeth Turtle como investigadora principal (PI). Si todo sale bien, dentro de diez años estaremos volando por los cielos de Titán y Dragonfly se convertirá en el segundo artefacto humano en posarse en la superficie de esta apasionante luna tras la sonda europea Huygens.

Estrategia de exploración de Dragonfly con 8 tipos de vuelos (APL/NASA).
Modelo a escala 1:2 de Dragonfly volando en la Tierra (APL).
Dragonfly en Titán (NASA).


88 Comentarios

    1. Bueno… no cantemos victoria. La NASA está viviendo de acuerdo al presupuesto para el año fiscal 2025, que a su vez es como una prórroga del de 2024, más o menos.
      El mes que viene vendrá el terremoto, con la propuesta de presupuesto Trump para el FY 2026.

      1. Espero que el Zanahorio no tenga los santos «webs» de cortar el grifo a esta misión. Sería ya para abrirlo en canal cual gorrino en matadero y rellenarlo con pelo de cabra garrapatosa…

          1. Si ha tenido tantos sobrecostes, no soy nada optimista. Da la impresión de que serían capaces de fusilarla sin muchos miramientos.

  1. Uno de los artículos mejor ilustrados que se han visto en este blog.
    Y una gran apuesta tecnológica para la futura exploración espacial.
    Formidable.

  2. «la entrada atmosférica tendrá lugar a 1270 kilómetros de altitud», este dato esta bien? que pedazo de atmosfera tiene esa luna, aunque claro que para conseguir 1,5 bares de presion en una luna de solo un 14% de la gravedad terrestre, tiene logica que sea una atmosfera muy gruesa, no vamos a ver los mares de metano?, terrible noticia, bueno aun asi, creo que va a ser mi misión mas esperada, 10 añitos…, la espera va a ser larga. Buen artículo.

    1. A esa altura comienza su ionosfera, lo cual no quiere decir que sea densa; pero si podrían comenzar los estudios atmosféricos de la sonda.

    2. Diez años que merecerán la pena (la espera y seguimiento de la misión)

      Me alegro y espero que todos lo veamos llegar y volar allí.

      Ya estamos más cerca (desde 2017 se ha andado mucho camino)

      Gracias Daniel.

  3. Además de su elevada densidad en superficie hay que tener en cuenta que la baja gravedad hace que el gradiente de densidad sea pequeño. Eso hace que, a elevadas alturas, la densidad sea mucho más elevada que en la Tierra.

  4. Cuanto tiempo sin comentar por aquí… XD. Qué gusto da volver a pasarse por el mejor blog de astronomía que existe. Gracias Daniel!

    La verdad es que proponer una misión con una tecnología que no se ha usado nunca, a un entorno que no se ha explorado nunca, como de presupuesto medio… es más bien ser optimista. Esta tiene toda la pinta de acabar siendo una misión Flagship, más que New Frontiers.

    Llevo tanto sin entrar, que no he pillado el contexto de «un contrato de lanzamiento que le ha salido a la NASA por casi 257 millones de dólares (se supone que los gastos asociados al uso de un RTG han impactado en el precio final)» he ido a hacer el cálculo y ya no me acordaba de lo que cuesta un F9, ¿tanto se va de madre respecto de un FH?

    1. Se trata de una misión de una gran importancia científica, que requiere un manejo especial -empezando por lo del RTG- seguido por el peso y volumen, y que se necesita el máximo impulso posible para llegar cuanto antes a su destino, Titan, por eso no se lanza en un F9 sino en un FH; por eso el costo. Si a alguien le parece caro que cotize con otros cohetes, tal vez con el SLS a ver por cuanto saldria el lanzamiento.

    2. (..) ..además si se llega a perder la muy costosisima carga, por cualquier motivo,
      a Spacex y a las aseguradoras les costaría un ojo de la cara pagar el desastre.

      1. No creo que la NASA asegure esta misión. No recuerdo que se aseguren las cargas institucionales, mucho menos las misiones científicas.

        1. Txema: un lanzamiento Falcon-H de serie cuesta unos 150 M$. Yo mismo estaba pensando en contratar uno.
          Bromas aparte, Si SpaceX cobra tanto en este caso es por el RTG. El lanzador es el responsable de posibles daños provocados por un accidente en el lanzamiento. Si el accidente conlleva riesgo de esparcir plutonio, el seguro a terceros sube un pico. Tiene muy mala prensa el plutonio; si fuese americio seguro que les salía más barato…

          1. Quiero decir: ¿qué granjero tejano no se sentiría orgulloso de ver sus tierras contaminadas con un isótopo que lleva el nombre de su patria adorada?😉

    3. Pues sí. Esto es casi más una especie de semi-Flagship que una New Frontiers. Ha sido como colar con calzador algo que a todas luces era evidente que no iba a encajar.
      Creo que Brindestine cometió algunos fallos de novato o de dejarse engañar o venirse arriba. Bajo su administración fue que se aprobó esta sonda, pero también VIPER y encima para alunizar en un inexistente aterrizador de una empresa que jamás había hecho nada. En su momento Jim me pareció un tipo que le estaba dando vidilla a la NASA, pero ahora, echando la vista atrás, creo que le hizo bastante daño en algunas cosas.
      Si se hubiera escogido una misión New Frontiers realista, ajustada a plazos y presupuesto, para estas fechas el programa de sondas planetarias ya se habría desprendido tanto de Clipper como de la NF y ahora estarían a tope con la misión a Urano. Y ahora que vienen curvas, veremos qué pasa con Urano.

      1. Dicho esto, me da miedo que Nelson terminó optando por una política de ajustarse al presupuesto en lugar de asegurar la máxima fiabilidad de la misión. Me acojona un poco que eso termina mostrándose con algún fracaso rotundo de alguna sonda, en unos años. Esta misión es una de las candidatas a litofrenado pero la Clipper con aquello de los componentes no resistentes a la radiación puede ser un mal síntoma genérico.

        1. La complejidad y la falta de experiencia previa, suena a posible litofrenado ¿No? Llámame pesimista Pochi, pero barato me parece 3500M$.

          1. Neologismo autóctono (de este blog) que hace referencia al aterrizaje estrepitoso , en vez de exitoso, contra el suelo o “piedra” del objetivo a alcanzar.

            El frenado pasa de x a “0” como la caída de la red eléctrica.

            Un Electrofrenado total , en ese caso.

    1. Si es el Venera, tendrás en tu jardín uno de los ejemplos de ingeniería extrema más curiosos que hay. El único diseño de sonda capaz de aterrizar viva en Venus. Espero que el trozo que llegue al suelo sea más pequeño que el que dejó el Skylab en Australia, o te va a dejar el césped para el arrastre.

  5. Esta misión es de las que despiertan interés y entusiasmo. Por las dudas, hasta verla despegar en 2028, no descorchar champán, que mucho puede pasar.

    A pesar de los costes, es en esta clase de sondas planteadas para explorar mundos hace tiempo señalados por sus particularidades, donde parece que el dinero finalmente se aplica al buen fin del conocimiento. Hay otras cuantas lunas que reclamarían alguna atención –Encelado creo que está en la lista de muchos, pero, enviada Dragonfly al vecindario (y con los recortes conocidos), ¿cuánto pasará para que se vuelva a pensar en ella?

    1. A mí me gusta Dragonfly. Pero no me gusta que te saltes a la torera la clasificación de los programas, te hagas trampas en el solitario y cosas así.
      Dragonfly debería haber sido una Flagship y haber competido tras Europa Clipper por la misión a Urano.
      Dentro del New Frontiers se podría haber hecho la misión al cometa o, mejor aún, el esnifador e Encélado.
      ¿para qué quieres una estructura programática de tipologías de sondas si luego tú mismo te lo saltas? No tiene sentido.

      1. Ya cuando fue aprobada nadie se creía las estimaciones de coste de esta misión. Dragonfly fue una apuesta personal de Zurbuchen, que se saltó (bueno, más bien forzó) las recomendaciones del Decadal Survey para aprobar esta misión. Por prioridad científica y madurez de tecnología, debía haber sido seleccionada CAESAR.

        1. Claro, el detalle de cómo se la seleccionó lo ignoraba, y puede que haya sido forzando las cosas para saltarse la clasificación. No lo discuto. Creo que en la agencia, desde la selección del HLS a la fecha, hemos visto cierta clase de selecciones «raras», o metidas con calzador, difíciles de tragar.

          Pero, por lo menos, esta vez el dinero se aplicará a una sonda exploratoria muy atractiva y que, potencialmente, puede tener bastante retorno científico. No es una disputa del presupuesto entre empresas y, menos, una «inversión» en la ciencia de la destrucción. Por eso lo aplaudía (si sale, finalmente).

          1. Claro, si a todo el mundo le mola esta sonda. Pero ¿y si pagar Dragonfly implica que no se podrá hacer la misión a Urano o que no se podrá hacer en el momento en que se desea?
            Al final, todo es bastante complejo.

          2. Es que la conclusión –a contramano de los vientos que soplan– es que debería asignársele más presupuesto a la NASA.

            Podemos exprimir los recursos todo lo que se pueda y dilatar los proyectos para que cuajen, tomar mejores decisiones o armar un dispositivo para filtrarlas y que salgan las mejores, dársele las vueltas que se quiera, pero al fin, terminas en que hacen falta más recursos, volcados a la ciencia.

            Espero que esta misión salga adelante, y desearía que también las otras, pero… se verá.

          3. Para Urano sueño con que hagan una misión basada en la arquitectura de la Starship con depots. Starship pelada recarga en órbita y se empuja hacia escape con una tercera etapa de un solo raptor3 de vacío y finalmente una sonda cargada con decenas de toneladas de hipergólicos para el frenado.
            Que vayan diseñando la sonda compatible con lo existente pero esperen un par de años a definir exactamente a lomos de que cohete sube.

          4. Jimmy, si el desarrollo de la Starship no fuera una aspiradora capaz de dejar morir de inanición a la sonda de Urano y otras… ¿por qué no? Cada uno con su sueño, y la verdad que de Urano (y Neptuno) hemos hablado por acá a menudo.

            Pero estamos viendo la avidez (y la amenaza de recortes) por captar a manos llenas los fondos para sacar adelante la «nave marciana», incluso si eso supone paralizar o suprimir laboratorios y sondas como Dragonfly –que, ojo, no es algo seguro. A mi ver, la inversión en ciencia es la que pide ampliarse: lo sabemos cada vez que decimos «qué sonda molona… lástima que no hay fondos» –la asignación debería crecer, no bajar.

            Ok. Ahí viene el que dice que lo de este sector «no le interesa a nadie». Y además, desde hace algún tiempo, dentro del sector hay disputas por parte de las empresas que querrían ellas «planificar el programa»; PERO sólo para avanzar SUS naves y transportes… NO se les cae UNA propuesta para este tipo de sondas científicas. Adelante las naves de las empresas –pero con la financiación propia, que ellas saben bien obtener.

          5. Mi input es puramente ingenieril. Ir al sistema solar exterior es jodido. Dentro de los desarrollos en marcha, este es el que veo más adecuado para la tarea.

        2. Zurbuchen también fue responsable en su momento del CLPS y no sé si del VIPER. Así que bastante la ha liao… el tiempo dirá si el CLPS será lo que se espera, pero de momento….
          Eso sí, me supongo que Jim tendría algo que objetar a todo eso. Por eso en última instancia le hago responsable, como cabeza más visible. Pero lo cierto es que no tengo ni pajolera idea de los procesos de toma de decisiones en la NASA, así que… XD

  6. Por cierto, ¿ ha habido alguna propuesta tipo Dragonfly para Venus?

    (Aqui lo de Dragón haciendo referencia al inmenso calor atmosférico y de superficie.)

    Con refrigerador de plutonio claro,
    .

    1. Yo creo que lo más racional en Venus es una aeronave de flotación, algún tipo de dirigible, que pueda lanzar minisondas a la superficie en varios puntos (ya sean no recuperables o atadas con un largo, fino y resistente cable para recuperarlas).

      Una sonda así podría explorar un amplio margen de su densa atmósfera sin preocuparse demasiado por presión y calor, pues siempre podría ascender para mantener la seguridad, y con sus sondas podría monitorear toda la atmósfera y muchos puntos de la superficie. Incluso, con las de cable, podría analizar toda la atmósfera o mapear en detalle la superficie desde unas decenas de km de altitud, más abajo que el dirigible, pero no tanto como para que la temperatura y la presión supongan un problema.

      Para mí, es la opción perfecta en ese infierno.

      1. Para Venus la mejor opcion dentro de un presupuesto razonable es un globo usando unas «drop-probes» que te den medidas en puntos de interes. El problema es que los vientos son bastante impredecibles, y puedes acabar con la sonda en la sombra facilmente, lo cual es un dolor de cabeza para generacion potencia (asumiendo no RTGs).

        Los dirigibles, aeronaves o cualquier cosa con control activo se iria de presupuesto muchisimo

        1. Hombre, cubriendo el globo con paneles solares flexibles y con un par de motores eléctricos multidireccionales, teniendo en cuenta que estás en una atmósfera y no en el espacio… no veo por qué debería subir tanto el coste de la sonda.

          Paneles solares ya ha de llevar, RTG’s no parece que le vayan a hacer falta en Venus con esa insolación y con temperaturas atmosféricas… y, si cae «a la sombra», puede conseguir energía eólica también, si se diseña para ello (y es bien sencillo).

          Realmente, en la zona «suave» de la atmósfera venusina, la operación de una sonda de flotación es muchísimo menos exigente que en el espacio o, incluso, en la superficie marciana o lunar.

          1. No estoy de acuerdo. Los vientos en las regiones de interes son de mas de 100 m/s. Rota 60 veces mas rapido que el planeta. Sin una capacidad enorme de luchar contra ese viento seria imposible no ir a la sombra. Luego esta el tema de la navegación. En que direccion aplicas la fuerza? No sabes donde estas, salvo que tenga una red previa de satelites que te den servicio de navegación en tiempo real.

            No vale una pequeña turbina. Por otro lado, la generacion de energia con viento, es bastante incierta, necesitas que la orientacion sea la adecuada, lo cual no tienes forma de garantizar. Por tanto, no puedes depender de ellos como fuente de energia para la noche, como mucho para ayudar o hacer ciencia oportunistica.

            La atmosfera de venus es altamente corrosiva (complicado para la electronica), y filtra significativamente la luz solar para los paneles.

            Una misión con un globo a Venus ya es altamente complicada. Una que implique desplazamiento activo + ciencia significativa ya es una Flagship.

            Llevo leyendo este foro mucho tiempo, y me encanta leer los comentarios, pero creo que «se subestima» bastante la complejidad y el coste de cosas, que igual vemos normales en la Tierra, pero alli serían tremendamente complicadas.

            Y soy el primero que me encantaría hacer mas misiones, mas baratas, y de tomar mas riesgos.

          2. Vale, acepto parte de tus objeciones.

            Pero los vientos rotantes de Venus dan la vuelta al planeta en unos 4 o 5 días terrestres. Sí, caerás a la sombra… pero en breve volverás al sol.

            La producción energética a esa altitud y a pleno sol es de entre 3 y 5 Kw solo con paneles (100 m2 de paneles ligeros y flexibles, aprox), lo cual te da más que de sobra para cargar unas buenas baterías y aguantar una noche de un par de días de duración… noche que NO es gélida como en la Luna o Marte, sino a temperaturas muy manejables.

            Hablando con ChatGPT renuncié al sistema de propulsión (desconocía la velocidad de los vientos) y solo lo mantengo para pequeñas correcciones o cambios de altitud (buscando quizá otros vientos).

            La navegación para posicionamiento se puede basar en el radar de exploración de superficie, usando los mapas de Venus que ya existen desde los tiempos de la Magallanes y los posteriores. Será poco precisa, pero lo suficiente para saber dónde estás en relación al planeta.

            En cuanto a la corrosividad de la atmósfera, el Teflón, el Kapton y el Mylar soportan sin problema el ácido sulfúrico circundante (que tampoco es un charco en el que estás sumergido, sino una neblina a esa altitud). Y toda la electrónica estaría DENTRO del globo, protegido por la cubierta. Solo estarían expuestas las partes imprescindibles de los instrumentos y las sondas desechables o recuperables que se quisiese utilizar.

            Incluso puedes enfriar parte de la parte inferior del globo y condensar ácido sulfúrico para usarlo como electrolito en baterías convencionales (no las carísimas de litio ion) o para extraer hidrógeno gaseoso de él (usando unos cientos de gramos de polvo de aluminio o zinc, sacas varias decenas de metros cúbicos de hidrógeno a baja presión) con el que ir rellenando el globo y extendiendo su capacidad de flotación. Por poner ejemplos.

            Además, en la cara nocturna, si no quieres depender de las baterías (recuerda que estás a temperatura muy aceptable, con lo que no has de luchar contra el principal problema de la Luna o Marte: la gelidez nocturna) puedes cubrir la parte inferior del globo con paneles sensibles al NIR (Near Infra Red), y disponer de uno o dos cientos de vatios, que ya quisieran para sí Perseverance o Curiosity.

            Realmente, veo que la misión se puede simplificar muchísimo, que la protección es relativamente sencilla (al menos, para unos meses de operación) y que se pueden usar las características del entorno a favor de la sonda, y no como algo contra lo que luchar… al contrario que en Marte o la Luna… o incluso en Titán, con esos -180ºC y la bajísima insolación.

            Obviamente, no soy ingeniero ni nada parecido, pero sí que veo que a veces nos complicamos muchísimo más de lo necesario… y en ocasiones las soluciones son mucho más sencillas de lo que pensamos.

          3. Gracias por tu comentario, pero sigo sin estar de acuerdo.

            Cuando hemos estudiado estas misiones a la atmosfera de venus (tengo la fortuna/desgracia de dedicarme a esto), todo eso que mencionas como posible de simplificar, son tecnologías que no existen y que habria que calificar (alto coste). Chat GPT no es una fuente correcta de informacion, ya que se inventa las estimaciones y las informaciones (comprobado en el trabajo, cuando no sabe algo, se lo inventa y cuando le corriges, te da la razon)

            – La produccion energetica a esa altitud no esta clara, y depende de muchos factores: no hay celulas solares flexibles testadas y calificadas para esas condiciones de corrosion y temperatura. Estas asumiendo incidencia directa del sol, pero esto no sera asi en todo el globo a la vez, y a cada celula le dara con un angulo. Por no decir la dificultad de encapsular un globo en un volumen enano para antes del desplegado, cubierto de celulas solares y que eso se despliegue sin problemas. De hecho, el propio globo, materiales, forma de inflado, plegado, etc no se ha hecho nunca y hay que desarrollarlo

            – Unas baterias deberian como minimo durar 4×24 h, para tener margen con la incertidumbre del viento. En una mision como esta, no quieres apagar los instrumentos en la zona de la noche, para entender las variaciones de composicion. Asumiendo para todos los sistemas, PL y demas unos 50 W minimo, necesitamos unos 5000 Wh mas margen, ya que no se debe descargar una bateria del todo. Estamos hablando de mas de 30-40 kg solo en baterias.

            – No existe la posibilidad de control de actitud, como mucho algo de estabilización pasiva, con un buen diseño de la plataforma, pero de nuevo, algo no probado y que se desconoce bastante

            – El aislamiento completo del exterior es posible en la teoria, pero implica un sellado perfecto del compartimento de electronica, lo que es caro y complejo y nada habitual

            – Encima de todo esto, cualquier mision a la superficie o atmosfera de otro planeta tiene unos requisitos demenciales de limpieza biologica. No te haces a la idea de lo dificil (imposible) y caro que es cumplir esto. Es una de las razones por la que los rovers son taaan caros.

            – Lo que hablas para rellenar la bateria, como idea podria funcionar, me gusta. Pero la realidad es que no existe y no esta probado (realmente la idea de la mision es entender la atmosfera de venus, no puedes depender de como sea esa atmosfera para generarte potencia no estando seguro de como es y si ese proceso funcionaria. pordia ser una PL).

            – lo de la navegacion que comentas no lo entiendo muy bien. Primero, no se cuan de potente necesitarias que fuese el radar, pero solo te daria la altitud, no la posicion ni velocidad. para navegar necesitas de una fuente externa al planeta en este caso, como un par o 3 de orbitadores

            – los paneles que mencionas para la noche en NIR no existen, por desgracia. No se puede generar potencia con paneles por la noche

            Por no decir que para llegar a la atmosfera de venus necesitamos una capsula de entrada (muy cara, compleja).

            Lo unico que se puede hacer barato duraria unos pocos minutos o horas. Si quieres hacer ciencia relevante, a dia de hoy estamos hablando de una mision tipo L de la ESA.

            Como te digo, soy el primero que le da rabia lo caro y lento que es todo en el espacio, pero de verdad, es la realidad. Somos los primeros que nos gustaria hacer mas misiones y mas rapido, pero el espacio es un entorno hostil, en el que todo puede fallar, no hay posibilidad de reparar, corregir, etc. Como este tipo de misiones no tienen un retorno economico directo (e.g los starlink the space X) los paises no permiten el desarrollo tipo prueba y error, y todo ha de salir bien a la primera, lo que hace que se encarezca aun mas.

            Saludos, y gracias por el tiempo pensando en ideas para la mision 🙂

          4. Solo como precisión:

            – Sí, ya sé que ChatGPT no es fiable, pero aún así tiene más conocimientos que yo, jajajaja. Obviamente son aproximaciones, no un estudio real de algo que, por supuesto, más allá de la afición, desconozco.

            – Creo que proteger todos los sistemas de la atmósfera corrosiva de Venus es relativamente sencillo si van DENTRO del globo. Imaginemos una forma de lágrima invertida (el vértice hacia abajo), pero muy aplanada por encima. La carga de aviónica, baterias, ciencia y demás estaría en ese vértice, dentro del globo, que ya se supone resistente a las condiciones externas, y solo asomarían (permanentemente o en las ocasiones necesarias) los instrumentos o mecanismos realmente imprescindibles.

            – El inflado del globo podría ser similar al del proyecto HAVOC, y dado que no vas a la superficie, supongo que un perfil de entrada muy plano, tipo aerofrenado, ayudaría a reducir la velocidad e ir cayendo hasta la altitud de vuelo.

            – En el Proyecto HAVOC se aseguraba que, dado el intenso albedo de las nubes venusinas, las células fotovoltaicas también funcionarían en el lado «de abajo» del globo (de día, se entiende). Así que la potencia disponible es muy alta, de Kw (mínimo, 1, máximo 5). No hay que conformarse con potencias de vatio o milivatio como en todas las otras sondas típicas.

            – Tengo entendido que sí existen proyectos de células fotovoltaicas cosidas o impresas directamente en tela o similar. Y, para protegerlas, no haría falta que ellas fuesen resistentes a la corrosión, sino que hubiese una capa transparente, flexible y resistente a la corrosión encima de ellas. No sé qué materiales cumplen estas condiciones, la verdad. Pero si existen ya, no complican demasiado el tema. Aunque sean células no muy eficientes, dada la gran superficie potencialmente disponible, la producción global de energía debe ser muy interesante.

            – También tengo entendido que los vientos rotantes de Venus son constantes, como los alisios en la Tierra… solo que en Venus no cambian de dirección. Por ello (y opino como navegante que era), cuando el viento es constante, sea cual sea su velocidad, si un objeto volador está inmerso en él y moviéndose solidariamente a él, sin obstáculos, la navegación es totalmente suave. No se notaría ninguna turbulencia, ni habría problemas de actitud de vuelo, porque TODO el aire a tu alrededor viaja en la misma dirección y a la misma velocidad. Según sea el diseño del globo (por eso, intuitivamente, me parecía mejor el diseño lenticular, o parecido, más que el esférico), sería arrastrado pasivamente por el aire circundante sin la menor dificultad ni la menor tensión estructural. Apenas algún tipo de aleta frontal, a modo de veleta, sería suficiente para mantener la orientación, tal como actúa el timón de un barco (solo que a la inversa, claro).

            – Y gracias a ti, por tus conocimientos, educación y forma de exponer tus comentarios. Es un auténtico placer compartir contigo impresiones.

          5. ¡Ah, y se me olvidaba, lo siento!

            Teniendo mapas previos de Venus y disponiendo de un radar de apertura lateral (que tengo entendido permite levantar planos del terreno y, ADEMÁS, conocer la velocidad y dirección del movimiento respecto del suelo… si estoy equivocado me corriges), debería ser relativamente sencillo (con un buen software, ya sea a bordo o en la Tierra), averiguar de forma general dónde estás (con pocas decenas de km de incertidumbre), hacia dónde vas y a qué velocidad (aunque eso es relativamente sencillo, porque la velocidad será la del viento).

            Así que, aunque por supuesto sería mucho mejor una triangulación orbital como la que comentas, para un posicionamiento aproximado debería bastar con eso.

            Luego ya se encargarían los ordenadores de la Tierra de averiguar de dónde es cada estructura, imagen o dato captado por la sonda, tal y como se hace con otras superficies planetarias desde la órbita, sin triangulación con ningún otro objeto orbital…

            Y, por cierto, la orientación de una turbina eólica de cualquier tipo al viento es tan sencillo como… ponerle una veleta. Se lleva haciendo siglos con molinos de viento, bombas eólicas de extracción de agua (esos molinetes de las películas de western) e incluso aerogeneradores. No reviste la menor complicación. Un ligero chasis canalizador, la turbina dentro y una veleta en la parte frontal… y ya estás orientado al viento sin el menor problema.

          6. La mayor parte de mi opinión al respecto la saqué de los datos expuestos aquí, al respecto de la misión HAVOC:

            https://agrupacionio.com/proyecto-havoc-nos-vamos-a-venus/

            DESPUÉS pregunté a ChatGPT, jajaja.

            Ya sé que no es un paper científico ni nada, pero no soy científico, así que me tengo que enterar de las cosas de artículos como éste… o de la impagable labor de Daniel.

          7. Gracias por vuestros comentarios.
            Como decia Daniel … presentando en 2014 el proyecto HAVOC … «El plan puede parecer una locura. Y de hecho, lo es, para qué engañarnos. Pero tecnológicamente es factible. Eso sí, hay que solucionar un par de ‘problemillas’»,

            https://danielmarin.naukas.com/2014/10/14/un-viaje-tripulado-venus-en-dirigible/

            Entiendo que sin tripulacion seria mas facil y mucho menos arriesgado.

            Y podria llevar pequeños «dragonflies venusianos»

        2. Google montó un proyecto para dar cobertura de teléfono con globos y aprendieron a navegar muy bien. Utilizaban las corrientes y subían o bajaban para coger la corriente adecuada. Obviamente se necesita un satélite meteorológico para tener precisión, pero para mantenerse en el lado diurno igual con prueba y error te apañas. Eso si una flotilla de satélites que te de un gps para navegar abarataría mucho la cosa.

        3. Pregunta para esta sonda-dirigible a Venus: Los paneles solares ¿sólo generan electricidad a partir de las longitudes más cortas de la luz? El infrarrojo, sobre todo el cercano, ¿no genera electricidad de manera aprovechable (aunque generase menos)?

          Porque estimo que con los 470° de la superficie, ésta irradia en I.R. Hay algunas fotos tomadas del lado nocturno, en esa banda de luz, donde la atmósfera se transparenta bastante y «dejaba ver» accidentes relevados con radar (creo recordar que están en el blog o cuando habla de HAVOC, o en alguna entrada sobre los mapas efectuados, a través de las nubes).

          Si las fotocélulas también produjesen cierta cantidad útil a partir de I.R., no habría problema en que el dirigible, o globo, fuese arrastrado a la cara nocturna. Con que tuviera paneles en la «panza», podría seguir cargando las baterías y operar los instrumentos y los motores, hasta retomar el control y volver a la ruta planeada. También podría hacer estudios en la noche de Venus.

          De todos modos, un RTG quizá merece la pena para una sonda semejante, aunque cueste, si no hay caso con los paneles y los I.R.

          1. Le pregunté a ChatGPT al respecto, y me ha dado datos muy interesantes, Merk:

            «Hola de nuevo! Tengo una pregunta específica: los paneles solares, ¿sólo sirven para generar electricidad con la luz visible? ¿O también existen fotocélulas capaces de utilizar otras longitudes de onda, como el infrarrojo cercano?»

            RESPUESTA:

            «¡Hola! Muy buena pregunta.

            La respuesta breve es: los paneles solares tradicionales están optimizados principalmente para aprovechar la luz visible, pero sí existen tecnologías que pueden aprovechar otras longitudes de onda, como el infrarrojo cercano (NIR).

            Aquí te explico un poco más:

            Paneles solares de silicio (los comunes): estos funcionan mejor en el rango del espectro que va aproximadamente de 400 nm a 1100 nm, es decir, desde el violeta visible hasta un poco más allá del infrarrojo cercano. Sin embargo, la eficiencia en el infrarrojo es mucho más baja que en la parte visible.

            Bandgap: el silicio tiene una energía de banda prohibida de ~1,1 eV, lo que significa que no puede aprovechar fotones de energía menor (longitudes de onda más largas, como el infrarrojo más lejano o el microondas). Fotones con menos energía simplemente no excitan los electrones.

            Celdas de materiales especiales: hay tecnologías avanzadas que usan otros materiales, como:

            Celdas multibanda (multijunction cells): combinan varios materiales con diferentes «bandgaps» para capturar distintas partes del espectro, incluyendo algo del infrarrojo.

            Materiales experimentales como perovskitas, semiconductores de germanio, o células de indio-galio-arseniuro (InGaAs), que están diseñadas específicamente para captar el infrarrojo cercano (NIR) e incluso un poco más allá.

            Celdas termo-fotovoltaicas: un campo aún más especializado son las células termo-fotovoltaicas (TPV), que convierten radiación térmica infrarroja emitida por fuentes calientes directamente en electricidad. Estas operan en longitudes de onda aún más largas que el NIR.

            En resumen:

            Sí, algunas fotocélulas captan parte del infrarrojo cercano.

            No, los paneles solares comunes no aprovechan bien longitudes de onda mucho más largas que 1100 nm (infrarrojo medio o lejano).

            Sí, existe investigación y desarrollo en nuevos tipos de células que aprovechan mucho mejor el infrarrojo.»

            PREGUNTA:

            «Ajá, muchas gracias. Un amigo había preguntado al respecto, por un tema que hablábamos de una hipotética sonda flotante (tipo globo o dirigible) diseñada para Venus, para mantenerse en la zona «suave» de la atmósfera.»

            RESPUESTA:

            «¡Ah, ahora tiene aún más sentido la pregunta!
            Una sonda flotante en Venus, en la llamada «zona habitable de la atmósfera» (alrededor de 50–60 km de altitud), es un concepto muy serio que ha sido discutido incluso por la NASA.

            Y aquí el espectro solar es un tema crucial, porque:

            La luz solar en Venus está muy atenuada en la superficie (casi no llega), pero en esas altitudes intermedias sí llega bastante radiación.

            Sin embargo, la atmósfera de Venus filtra mucho del espectro visible mediante sus densas nubes de ácido sulfúrico y aerosoles, y deja pasar más infrarrojo (especialmente infrarrojo cercano y medio).

            Así que usar paneles diseñados para captar infrarrojo podría ser más eficiente que solo paneles optimizados para el visible.

            Por eso, para una sonda flotante en Venus, se podría considerar:

            Paneles de silicio de alta sensibilidad NIR.

            Celdas multibanda para captar visible + infrarrojo cercano.

            O incluso, en una idea más futurista, paneles termo-fotovoltaicos que aprovecharan la radiación térmica ambiental (aunque eso es mucho más complicado de implementar).

            De hecho, en proyectos conceptuales como el «HAVOC» (High Altitude Venus Operational Concept) de la NASA, se ha planteado el uso de energía solar adaptada a las condiciones espectrales de Venus.»

            PREGUNTA:

            «La pregunta de mi amigo venía por el asunto de que, si la sonda era arrastrada por el viento al hemisferio nocturno, si podría usar la IR emitida desde la superficie tórrida del planeta para sobrevivir en la noche venusina, hasta que el viento la devolviese al hemisferio diurno…»

            RESPUESTA:

            «¡Ahora entiendo perfectamente la inquietud!
            Y tu amigo hizo una pregunta muy inteligente: aprovechar el infrarrojo emitido por la propia superficie de Venus durante la noche para alimentar la sonda.

            Te contesto con rigor:
            1. ¿Hay suficiente radiación infrarroja en la noche venusina?

            La superficie de Venus está a unos ~460 °C (¡incluso en la noche, porque su atmósfera súper densa retiene el calor!).

            Un cuerpo a 460 °C (733 K) emite radiación térmica principalmente en el infrarrojo medio, centrado alrededor de 4–5 micrómetros de longitud de onda, según la ley de desplazamiento de Wien.

            2. ¿Puede una célula solar/fotovoltaica típica aprovechar esa radiación?

            No, las células solares estándar no pueden captar eficientemente esta radiación. Están optimizadas para luz de alta energía (visible y un poco NIR, digamos hasta 1100 nm o 1,1 μm).

            La radiación de 4–5 micrómetros requiere dispositivos especiales, como celdas termo-fotovoltaicas (TPV) hechas de materiales como InSb (antimoniuro de indio) o HgCdTe (telururo de cadmio y mercurio).

            3. ¿Cuánta energía habría disponible?

            Podemos hacer un cálculo rápido:

            La irradiancia térmica (potencia por unidad de área) de un cuerpo negro a 733 K se puede estimar usando la ley de Stefan-Boltzmann:

            P=σT4
            P=σT4

            donde:

            σσ es la constante de Stefan-Boltzmann (5.67×10−8 W m−2 K−45.67×10−8Wm−2K−4),

            TT es la temperatura en Kelvin.

            Calculando:
            P=5.67×10−8×(733)4≈16,700 W/m2
            P=5.67×10−8×(733)4≈16,700W/m2

            ¡Una barbaridad de radiación total!

            Peeero: eso es la potencia emitida en todas direcciones, y además la atmósfera muy densa y opaca de Venus absorbe y dispersa gran parte del infrarrojo antes de que llegue a los 50–60 km donde estaría flotando la sonda.

            Se estima que solo una fracción pequeña de esta energía realmente llegaría hasta esa altitud. Quizá del orden de decenas a pocos cientos de W/m², dependiendo de la ventana atmosférica.

            4. ¿Conclusión práctica?

            Sí, teóricamente es posible aprovechar algo de la radiación infrarroja ambiental para obtener energía durante la noche.

            Pero necesitarías células termo-fotovoltaicas especializadas.

            La potencia recuperada probablemente sería modesta, suficiente quizás para modo de hibernación de la sonda, no para operaciones plenas.

            Una estrategia realista sería:

            Usar energía solar para cargar baterías mientras está en el lado diurno.

            Durante la noche, la sonda podría hibernar, usando baterías y quizá suplementar mínimamente con captación termo-fotovoltaica.»

            Así, a modo de ideas generales, espero que te sirva de orientación, colega. Yo también me había preguntado muchas veces por paneles capaces de convertir IR en electricidad… pero no había hecho nunca la pregunta.

          2. Además, le planteé éste escenario muy hipotético:

            Supongamos:

            Un globo dirigible (por la forma) lleno de gas sin problemas de almacenamiento criogénico, quizá oxígeno o nitrógeno, incluso aire terrestre normal, mucho más fáciles de usar que el hidrógeno o el helio, que tienden a fugarse. A esa altitud tengo entendido que un globo lleno de aire terrestre flotaría en Venus (si no me equivoco).

            Dicho globo debería estar cubierto de paneles solares en toda su superficie, incluso por debajo. Paneles flexibles como los ROSA de la ISS o similares. O células cosidas o impresas en el propio tejido del globo.

            Supongamos un tamaño, lleno, de alrededor de 7 metros de longitud por 4 de diámetro (no es muy grande, ya me dirás si se necesita más tamaño), con toda la aviónica y comunicaciones necesarias para transmitir directamente a la Tierra (mejor a través de un orbitador… pero seamos redundantes).

            Y, como carga científica, la necesaria para una prospección y análisis completo de atmósfera, radiación solar y escaneo de superficie a través de radar o similar. Y, además, varias minisondas en su panza, tanto de un solo uso para que sobrevivan minutos en la superficie, como recuperables a través de un fino y resistente cable para monitorización continua y detallada de diversas profundidades atmosféricas.

            Más baterías y demás, claro.

            Además, sería interesante añadirle alguna turbina eólica (hay viento en esas altitudes), quizá capaz incluso de soltarse de la sonda y sumergirse a mayor profundidad para aprovechar vientos más intensos, y un par de motores de hélice sencillos, multidireccionales, para orientación…

            ¿Qué te parece? No hay que discutir el equipamiento, sino suponer cuánto debería pesar, por tanto cuánto volumen de globo se necesitaría y cuánta energía aparente necesitaría.

            Y su respuesta:

            ¡Esta es una propuesta muy bien pensada!
            Me gusta mucho cómo planteas el escenario, de forma realista y razonable para el entorno de Venus. Vamos a entrar a números:
            1. Condiciones en la «zona suave» de Venus (~55 km de altitud)

            Temperatura: ~20–30 °C (similar a la Tierra).

            Presión atmosférica: ~0,5 atm (~50 kPa).

            Composición del aire: mayormente CO₂ (~96%), algo de N₂ (~3.5%), muy poco oxígeno.

            La densidad atmosférica a 55 km es de aproximadamente 0,1–0,5 kg/m³, unas 10 a 50 veces más que la atmósfera terrestre a esa altitud.

            👉 Un globo lleno de aire terrestre (N₂ + O₂) sería más ligero que el aire de Venus (CO₂ pesado) y podría flotar.
            No necesitas helio ni hidrógeno. Perfecto para simplificar diseño.
            2. Volumen de globo necesario
            Volumen aproximado:

            Para un globo 7 m de largo y 4 m de diámetro (digamos una forma elipsoidal):
            Volumen≈43π×(d2)2×(l2)
            Volumen≈34​π×(2d​)2×(2l​)
            =43π×(2)2×(3.5)
            =34​π×(2)2×(3.5)
            =43π×14≈58.7 m3
            =34​π×14≈58.7m3

            Aproximadamente 60 m³ de volumen interno.
            ¿Qué masa puede sostener?

            Principio de Arquímedes: el empuje es igual al peso del volumen de gas desplazado menos el peso del gas contenido.

            La densidad atmosférica del CO₂ a esas condiciones es de aproximadamente 0,5 kg/m³.
            La densidad del aire terrestre es de unos 0,2 kg/m³ bajo esas mismas condiciones (dado que el aire es más liviano que el CO₂).

            El empuje neto por metro cúbico sería:
            Empuje neto=(0.5−0.2)×g=0.3×9.8≈2.94 N/m3
            Empuje neto=(0.5−0.2)×g=0.3×9.8≈2.94N/m3

            (2.94 newtons por metro cúbico ≈ 0,3 kg sostenido por metro cúbico).

            Así, un volumen de 60 m³ podría sostener:
            0.3×60=18 kg
            0.3×60=18kg

            👉 18 kg de carga útil total (globo + estructura + paneles + aviónica + instrumentos + motores + baterías + minisondas… todo).
            3. Peso estimado de la carga

            Rápidamente, una distribución razonable podría ser:

            Estructura y tejido del globo: 5–6 kg (usando telas ultraligeras tipo Vectran, Mylar reforzado, o composites).

            Paneles solares flexibles: ~2–3 kg (células impresas tipo ROSA/membranas ultrafinas).

            Aviónica y comunicaciones: ~2 kg (radios, antenas, computadoras).

            Baterías: ~2–3 kg (dependiendo de autonomía deseada).

            Motores, hélices, eólica básica: ~1–2 kg.

            Instrumentación científica: ~2–3 kg (sensores, minisondas, radar compacto).

            Total estimado cerca de 16–18 kg, muy justo pero factible.
            (Y podrías afinar peso en función de prioridades del diseño.)
            4. Disponibilidad de energía solar

            A 55 km sobre Venus:

            Se estima que el nivel de insolación es de unos 500–1000 W/m² (bastante bueno, aunque más disperso que en la Tierra).

            Con paneles solares flexibles de eficiencia 15%–20% (tecnología actual de celdas delgadas):

            Si toda la superficie del globo (área aproximada de 70–80 m²) está cubierta:

            Área efectiva (por curvatura, orientación, eficiencia realista): digamos ~40 m² útiles.

            Potencia captada en máximo:
            40 m2×700 W/m2×0.2=5,600 W
            40m2×700W/m2×0.2=5,600W

            ¡Hasta 5–6 kW en pleno día!

            Claro, en operación realista sería menos (factor de orientación, absorción atmosférica, dispersión, etc.), así que puedes contar con algo como 2–3 kW de potencia disponible promedio en fase diurna.

            Más que suficiente para:

            Sistemas de navegación.

            Comunicaciones.

            Instrumentos científicos.

            Recargar baterías para la noche.

            5. Energía disponible durante la noche

            Durante la noche venusina:

            Captar energía de radiación térmica (infrarrojo de superficie) sería mínimo: quizá unos tens o pocos cientos de W.

            Las baterías tendrían que suplir la energía principal.

            Duración de la noche en Venus:
            Un «día solar» en Venus dura 117 días terrestres…
            PERO en la atmósfera, los vientos superrotadores (300–400 km/h) mueven la atmósfera rápidamente, de modo que la sonda flotante en 4–5 días puede dar la vuelta al planeta.
            Así que la «noche» efectiva para la sonda sería de unas pocas decenas de horas, no meses.
            (¡Importante!)

            Por tanto:

            Necesitarías almacenar suficiente energía para, digamos, 20–40 horas de autonomía nocturna.

            6. Resumen preliminar
            Parámetro Valor aproximado
            Volumen de globo ~60 m³
            Masa total permitida ~18 kg
            Potencia solar disponible 2–3 kW (de día)
            Energía necesaria de noche 20–40 horas (baterías)
            Masa estimada de equipamiento ~16–18 kg

            ✅ Factible, aunque muy ajustado.
            ✅ Carga optimizada (selección de instrumentos ultraligeros).
            ✅ Energía abundante de día, pero se debe ser conservador para el modo nocturno.

            Supongo que, al quedarse justo con solo 18 kg de carga, se podría intentar un globo mayor, o gas un poco más ligero…

            No sé cuántos metros de tela de globo podrían apretujarse en un origami típico de un escudo térmico habitual para estos tipos de sonda…

          3. ¡Excelente investigación, colega! Mañana la vuelvo a leer bien en detalle, pero a primera vista, es factible.

            Sólo que la haría de mayor tamaño, para que el volumen pueda sustentar mayor masa, y no correr tan sobre el límite. No creo que debas preocuparte por los origami, ¡si el HAVOC llevaba plegado un globo capaz de sustentar a un par de astronautas! Habrá que usar algo más grande que un Electron, eso sí. 🙂

          4. Sí, claro que la haría mayor, Merk.

            Con una forma lenticular de 10 metros de diámetro (para maximizar la insolación de la parte alta del globo) y según el grosor, andamos sobre unos 200m3 de gas (nitrógeno, más ligero que el oxígeno, y así no hay fugas como con el helio y el hidrógeno). En esas condiciones, estamos cerca de los 40 kg. Supongo que aún se podría hacer mayor (HAVOC era mucho mayor) y aumentar la carga (peso de la sonda + carga científica).

            Solo eran comentarios al chatbot, no una investigación seria, jajajaja. No soy ingeniero ni de lejos. Pero sí se me ocurren cosas que luego pregunto si son factibles.

            Supongo que lo ideal sería una sonda de una masa global de entre 120 y 150 kg una vez desplegado el globo, eyectadas las cubiertas aerodinámicas, el escudo térmico, los paracaídas, el tanque de relleno de gas y todos sus sistemas accesorios.

            Y dadas las condiciones térmicas de la atmósfera venusina, las exigencias de energía y presión son mucho menores, así que puedes usar materiales ligeros (resistentes al ambiente ácido, por supuesto) para el globo.

            Incluso charlé con el chatbot a propósito de usar la cara interna inferior del globo metalizada (o una malla metálica fina extendida en la posición adecuada, dentro del globo) como antena de comunicaciones. Una antena de varios metros de diámetro, protegida DENTRO del globo y con varios Kw disponibles para transmisiones… babeo solo de pensarlo, jajaja.

  7. Quizás lo que deberíamos preguntarnos es, suponiendo que la misión llegue realmente a lanzarse, si al cabo de estos diez años seguirá existiendo la infraestructura y el personal adecuado para comunicarse con ella y comandarla y, si es así, si quedará alguna institución científica que pueda hacer algo útil con los datos recibidos.

      1. Realismo. Todos los que estáis un poco informados sabéis lo que está pasando en el seno de la NASA y cómo la están troceando y basicamente tirando por el retrete miles de puestos especializados para en el futuro cercano privatizar lo máximo posible, y eso en menos de medio año de mandato. Va a ser un desastre como ya ha ocurrido en otras instituciones. En realidad, si sale adelante, no descarto que, en un escenario quizás un poco surrealista pero para nada improbable visto el espíritu turbocapitalista de quien manda ahora, la misión (como puede ocurrir con otras) se privatice y se vendan los datos a terceros países.

    1. Por supuesto, Meta Inc, que se la da a META AI y Microsoft indaga y devuelve con sus clusters todo lo que preguntemos por los siglos de los siglos, realismo…

  8. Esta misión no contempla un orbitador que haga de relé de comunicación. ¿ Cómo va a hacer Dragonfly para comunicarse desde tan lejos. ? Por ej los Rovers Spirit , Opportunity, Curiosity y Perseverance se comunican a través de los orbitadores, y eso que Marte está mucho más cerca que Titán. 🤔

      1. Exacto, luego un flotador todo en uno, luego un viaje tripulado pero siglo XXII y allí habrá base permanente pero habrá que esperar y nadie podrá ver de los que esperan al siglo XXIV, no hay azotosomas, no hay vida microbiana, la habrá y serán homo los macrobios

      2. Hablamos de colimar la señal de una paellera a lo largo de >1200 Mkm. Nos va a llegar medio byte/hora. Había sido mejor un orbitador con una antena como dios manda.

  9. Gracias por este artículo tan completo de una misión tan esperada como arriesgada.

    Las condiciones en que tendrá que funcionar Dragonfly son durísimas. Una atmósfera tan densa a tan baja temperatura enfría muy rápido, quizá demasiado como para usar elementos móviles, como las hélices o el taladro. Espero poder verlo funcionando.

    ¿En esas condiciones no sería más seguro moverse flotando, como un dirigible? Claro que para impulsarse habría que ingeniárselas para no dejar partes móviles expuestas al frío. ¿Quizá dando forma de pez al dirigible, haciendo que ondule su aleta caudal? 🙂

    1. Salvo hidrógeno o helio, dudo que haya un gas que pueda flotar en la atmósfera de Titán a esas temperaturas criogénicas. Oxígeno y nitrógeno pesan más que el aire circundante, por lo que no pueden flotar, y con esas temperaturas, una buena parte se hará líquido o cuasilíquido. Y por debajo sólo quedan el hidrógeno y el helio, con la facilidad que tienen para fugarse de sus envoltorios.

      No… no es buena idea. En Venus sí. En Titán, con su bajísima gravedad y alta densidad atmosférica, es mucho más útil un helicóptero. Es muy fácil volar allí, pero no tan fácil flotar.

      1. Quizá se podría usar el aire de Titán calentado por el radiador del RTG. Sería parecido a los globos de aire caliente, pero cerrado.

        1. Ufff… no sé si, con ese frío gélido ahí afuera y con esa densidad atmosférica, que se tiene que llevar el calor como ladrón los diamantes de la caja fuerte, va a haber calor suficiente en el RTG como para calentar bastante el aire y flotar, antes de que ese calor lo robe el aire circundante…

          Me da que no…

  10. Terrible lo que está pasando con la NASA todo por las ocurrencias de una maga de imbéciles de la ultra derecha yankee espero que en 2026 Trump pierda las elecciones de medio termino y el congreso le ponga frenos a sus disparates

    1. Gracias Poli y Dani por el artículo.
      Pregunta ¿Se puede mantener indefinidamente en el aire o tiene que aterrizar para que los RTG recarguen unas baterías con alta capacidad de descarga?

      1. Tengo entendido que serían vuelos cortos y luego recarga con el RTG. Vuelos «cortos» que serían mucho más largos que los de Ingenuity, claro…

      2. Según Wikipedia: https://en.wikipedia.org/wiki/Dragonfly_(Titan_space_probe)

        «Dragonfly debería poder volar varios kilómetros alimentado por una batería de iones de litio, que se recargará mediante un Generador Termoeléctrico de Radioisótopos Multimisión (MMRTG) durante la noche…
        El helicóptero debería poder viajar diez millas (16 km) con cada carga de batería y mantenerse en el aire durante media hora cada vez…
        La nave permanecerá en tierra durante las noches de Titán, que duran unos ocho días terrestres o 192 horas…»

        1. Poca coña: 16 km en media hora es MUY BUEN PROMEDIO. ¡¡Ya quisieran los rovers marcianos cubrir esa distancia en un año!!

          Si la nave dura el suficiente tiempo, a lo mejor hasta se podrían arriesgar a hacerla viajar hacia los mares de metano en una misión extendida, tal como hicieron con Opportunity en Marte. Con esa capacidad de vuelo, quizá fuese factible.

          Pero, a ver si he entendido bien: ¿entonces, solo hace un vuelo cada 16 días? Si dice que recarga la batería con el MMRTG por la noche, que dura 8 días, entonces durante el día (otros 8 días) ¿sólo hace un vuelo y ya? ¿No aprovecha para recargar la batería tras CADA vuelo? ¿O me estoy perdiendo algo?

        2. Era de suponer, los RTG dan muy poco.
          16km para un dron multicóptero tan pesado es una burrada, lo de la baja gravedad y atmosfera densa es casi como nadar. Con unas alas de mentira se podría volar aleteando hehe.

  11. Ot el satélite biomass está en órbita y el cohete de firefly no logro alcanzala esperemos más éxito en un tercer lanzamiento

  12. He visto en este post y otros que la determinación de la posición con cierta precisión de un objeto , como un globo en Venus, comentarios que indican que se necesita de un GPS allí.
    Si no se necesita una precisión extrema los sistemas de seguimiento terrestre son suficientes; como ejemplo el balon que flotó en Venus del programa VEGA (1985).
    Resultados y tecnología aquí

    Home
    Science
    Vol. 231, No. 4744
    Determination of Venus Winds by Ground-Based Radio Tracking of the VEGA Balloons

    Special Issue Report

    Abstract
    A global array of 20 radio observatories was used to measure the three-dimensional position and velocity of the two meteorological balloons that were injected into the equatorial region of the Venus atmosphere near Venus midnight by the VEGA spacecraft on 11 and 15 June 1985. Initial analysis of only radial velocities indicates that each balloon was blown westward about 11,500 kilometers (8,000 kilometers on the night side) by zonal winds with a mean speed of about 70 meters per second. Excursions of the data from a model of constant zonal velocity were generally less than 3 meters per second; however, a much larger variation was evident near the end of the flight of the second balloon. Consistent systematic trends in the residuals for both balloons indicate the possibility of a solar-fixed atmospheric feature. Rapid variations in balloon velocity were often detected within a single transmission (330 seconds); however, they may represent not only atmospheric motions but also self-induced aerodynamic motions of the balloon.

    Saludos.

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