Como todos sabemos, el número de lanzadores chinos que planean reutilizar su primera etapa como el Falcon 9 de SpaceX no para de aumentar. Entre la pléyade de cohetes comerciales chinos, los más importantes que incluirán la recuperación de la primera etapa tenemos al Zhuque 3 de LandSpace, el Tianlong 3 de Space Pioneer, el Nebula 1 y 2 de Deep Blue Aerospace, el Hyperbola 3 de iSpace, el Lijian 2 (Kinetica 2) de CAS Space, el Pallas 1 de Galactic Energy o el Yinli 2 (Gravity 2) de OrienSpace. Y esto sin ser exhaustivos. El Falcon 9 ha impuesto su diseño y, antes de que nadie hable de «copias», un gran número de futuros lanzadores de todo el mundo tendrán una primera etapa reutilizable similar al lanzador de SpaceX, como son el Soorya indio, el Terran R de Relativity Space o varios lanzadores europeos, como Maia o Vega Next, sin olvidarnos, por supuesto, de los españoles Miura 5 y Miura Next.

Pero, ¿y qué hay de la Starship? El sistema de lanzamiento de SpaceX es el más potente jamás construido, pero su principal particularidad no es esa, sino que es el primero totalmente reutilizable, incluyendo la segunda etapa. Starship promete cambiar de forma más radical aún el paradigma de los lanzadores espaciales y en China ya han tomado buena nota. Por el momento, en el resto del mundo solo Blue Origin, con una versión de su cohete New Glenn, y Stoke Space, con su cohete Nova, tienen planes firmes para crear lanzadores totalmente reutilizables. Pero en China el número de ‘Starships’ se ha disparado.

La primera «Starship china» no es otra que una versión del cohete gigante gubernamental CZ-9. En 2o20 China cambió el diseño del CZ-9 cuando ya estaba finalizado y a punto de comenzar la fase de prototipado. De un lanzador parecido al SLS se pasó a un cohete similar a la Starship en concepto, aunque con una segunda y tercera etapas desechables. En 2023 CASC, el contratista principal del programa espacial chino, presentó una versión totalmente reutilizable del CZ-9 con una segunda etapa similar a la Starship, una versión que en 2024 se ha confirmado que se llama CZ-9BR. Las especificaciones del CZ-9 de tres etapas no han cambiado desde el año pasado: será un lanzador de 114 metros de altura, 10,6 metros de diámetro y una masa al lanzamiento de 4400 toneladas. Podrá colocar 150 toneladas en LEO —con dos etapas— o 50 toneladas en trayectoria a la Luna —tres etapas—. En la primera etapa tendrá 30 motores YF-215 de metano de 200 toneladas de empuje. La segunda etapa desechable llevará dos YF-215 y la tercera, criogénica, un motor YF-91 de hidrógeno de 120 toneladas de empuje (aunque el año pasado se sugirió que esta tercera etapa podría llevar cuatro YF-79).



Esta versión del CZ-9 volará por primera vez en 2030, entre tres y cinco años antes de lo previsto hasta hace poco, algo que indica la importancia que le da CASC a este proyecto. Con el CZ-9 China quiere, entre otros objetivos, establecer una base lunar tripulada. Y es que por algún motivo que no se termina de entender, mucha gente cree que China solo llevará un par de misiones tripuladas a la Luna en plan Apolo, cuando su objetivo declarado es establecer una presencia regular y permanente (otra cosa es que lo consigan, claro está). La versión totalmente reutilizable CZ-9BR no sustituirá al CZ-9 de tres etapas, sino que convivirá con él hasta que se demuestre su viabilidad comercial (y es de suponer, se implemente el trasvase de propelentes). La fecha prevista para la introducción del CZ-9BR es entre 2033 y 2035, que era la anteriormente anunciada para el CZ-9.


En la exposición aeroespacial de Zhuhai de este año se presentó un modelo del CZ-9BR, confirmando su diseño. La primera etapa presenta ahora rejillas aerodinámicas agrupadas en pares como el Super Heavy de la Starship. Un punto interesante de la exposición de Zhuhai es que se confirmó el sistema de recuperación de la primera etapa del CZ-9, que será una barcaza con vigas móviles. También se pudo ver por primera vez el aterrizaje de la segunda etapa, que será sobre una plataforma, aunque vistos los avances de SpaceX con la recogida de etapas en la torre de lanzamiento esta decisión podrá cambiar en el futuro. El sistema de captura es una variante del sistema de captura mediante cables móviles que ya se había presentado para la primera etapa del CZ-10A, la versión LEO del cohete lunar CZ-10 que lanzará la nave tripulada Mengzhou.



Pero, además del CZ-9, el sector privado chino también quiere seguir los pasos del Stanto Grial de la Starship. La primera «Starship china» privada fue el cohete Lijian 3 de la empresa CAS Space (中科宇航/Zhongke Space). El Lijian 3 (力箭三号) o Kinetica 3 será un lanzador de kerolox de 91 metros de altura y 6 metros de diámetro con una masa al lanzamiento de 1800 toneladas que podrá colocar unas 40 toneladas en LEO, aunque se desconoce la capacidad en la versión desechable. La segunda etapa del Lijian 3 incluye una bahía de carga similar a la del transbordador, con radiadores incluidos y se caracteriza por disponer de unas superficies aerodinámicas traseras más largas que la Starship de SpaceX. Por ahora CAS Space no ha especificado cómo aterrizaría esta segunda etapa.


La siguiente Starship china es la propuesta por la empresa CosmoLeap (大航跃迁, Dahang Yueqian). CosmoLeap, fundada este mismo año, es una recién llegada al new space chino, pero ha logrado la atención de todo el mundo gracias a su propuesta de sistema para recuperar la primera etapa de su lanzador, una réplica en pequeño del sistema Mechazilla de SpaceX. Su lanzador, el Yueqian 1 (跃迁号 ‘Salto’), debe debutar en 2026 y se tratará de un cohete de 75 metros de longitud capaz de colocar 10,46 toneladas en LEO en la versión desechable o 6,28 toneladas en la reutilizable. Pero la compañía tiene planes más ambiciosos y para 2030 espera poder introducir una auténtica versión de la Starship denominada Dahang (大航号) —los dos nombres de los lanzadores vienen del nombre de la empresa en mandarín— capaz de colocar 100 toneladas en la versión desechable o 36 toneladas en la reutilizable. La empresa volvió a acaparar titulares el pasado noviembre al mostrar un prototipo a escala del sistema Mechazilla para el cohete Yueqian, coincidiendo con el anuncio de que habían recabado 13 millones de euros en una ronda inicial de inversión.



CosmoLeap no es la única empresa china que ha propuesto un Mechazilla. De hecho, la primera fue Space Epoch (箭元科技/Yuanxingzhe). Su lanzador Yuanxingzhe 1 (XZY-1) es un cohete de 66 metros de longitud y 4,2 metros de diámetro, con una masa al despegue de 509 toneladas, que será capaz de colocar 7 toneladas en una órbita de 1100 kilómetros de altitud (optimizada para satélites de megaconstelaciones). Usará motores de metano Longyun de la empresa JZYJ y debe realizar hasta 26 misiones al año. No obstante, aunque al presentar su lanzador en 2022 Space Epoch mostró una versión de Mechazilla, en las últimas iteraciones no se ha vuelto a mencionar este sistema de captura de la primera etapa y parece que la compañía optará por recuperar las etapas directamente desde el mar tras un amerizaje propulsado, al menos en una primera fase.



Quien si ha aunciado que tiene intención de introducir un sistema de Mechazilla es otra empresa new space recién llegada, Nayuta Space (千亿航天, Qianyi Aerospace). Nayuta quiere desarrollar el lanzador Xuanniao 1 (玄鸟一号, ‘Mirlo 1’), de 70 metros de longitud y 3,8 metros de diámetro (5,2 metros para la cofia), con una masa al despegue de 480 toneladas. El Xuanniao 1 será un lanzador hecho en acero inoxidable y usará nueve motores de metano Canglong 1 (CL-1/沧龙1号, ‘Mosasauro 1’) de 70 toneladas de empuje cada uno, mientras que en la segunda etapa usará un único motor. Sus prestaciones no están claras, pero seguramente superará las 10 toneladas en LEO. La primera etapa del Xuanniao 1 usa un diseño original porque empleará superficies aerodinámicas para planear hacia una torre de captura, donde será atrapada por el sistema Mechazilla. Con esta arquitectura que requiere dos torres, es de esperar que el lugar de lanzamiento sea el centro espacial de Jiuquan.



CosmoLeap, Space Epoch y Nayuta son empresas nuevas que intentan hacerse un hueco en el ya saturado mercado new space chino, justo lo contrario de LandSpace (蓝箭航天, ‘flecha azul’ o ‘cohete azul’ en mandarín), fundada en 2015 y que tiene todas las fichas para convertirse en la empresa privada líder en China gracias a su lanzador reutilizable Zhuque 3 a base de metano y construido en acero inoxidable. Este año el CEO de LandSpace, Zhang Changwu (张武), confirmó que su empresa aspira a seguir los pasos de SpaceX con un vector capaz de colocar 100 toneladas en LEO. Recientemente, durante una rueda de prensa Zhang anunció que este súper lanzador volará en 2030 y llevará motores de metano BF-20 (蓝焱-20, ‘llama azul’) de ciclo cerrado y 200 toneladas de empuje cada uno. En la presentación Zhang dejó ver una imagen esquemática del lanzador que, para sorpresa de nadie, tendrá aspecto de Starship con superficies aerodinámicas más pequeñas, aunque se desconocen el resto de prestaciones. No está claro si primero se introducirá una versión totalmente reutilizable del Zhuque 3 o si procederán directamente hacia este nuevo cohete de gran tamaño.

Como vemos, mientras en la mayoría del planeta las diferentes agencias y empresas espaciales luchan por introducir versiones del Falcon 9, en China ya han aceptado que la Starship es modelo a seguir. Ahora toca ver cuántos de estos proyectos llegan a buen puerto.


Un descarado homenaje a SpaceX
Exelente entrada Daniel. Gracias