La odisea del lago Tenguiz: cuando dos cosmonautas casi se asfixian dentro de una cápsula Soyuz

Por Daniel Marín, el 14 junio, 2024. Categoría(s): Astronáutica • Historias de la Cosmonáutica • Soyuz ✎ 70

El 12 de junio de 2024 falleció a los 83 años el antiguo cosmonauta Vyacheslav Dmitrievich Zúdov (Вячеслав Дмитриевич Зудов). Zúdov, que fue elegido candidato a cosmonauta en 1965 como parte del tercer grupo de la fuerza aérea soviética, viajó al espacio solo una vez, en la misión Soyuz 23, una de las aventuras más sorprendentes y extrañas del programa espacial soviético y que estuvo a punto de saldarse con la muerte de Zúdov y de su compañero Valeri Rozhdestvenski. La misión Soyuz 23 despegó el 14 de octubre de 1976 rumbo a la tercera estación espacial militar OPS del programa Almaz, conocida como Salyut 5. La primera misión a la estación, la Soyuz 21, a cargo de Borís Volynov y Vitali Zholobov, había regresado antes de lo previsto en agosto de ese año por culpa de una pequeña fuga de ácido nítrico del sistema de propulsión que había vuelto el aire irrespirable.

La cápsula Soyuz 23 en el lago Tenguiz remolcada por un helicóptero Mil Mi-8 con el paracaídas de reserva detrás (RGANTD).

Zúdov y Rozhdestvenski habían servido como suplentes de la Soyuz 21 y ahora les tocaba el turno de viajar a la órbita. Los dos eran novatos y miembros de la selección de 1965. Como particularidad, Rozhdestvenski era el único cosmonauta en servicio procedente de la armada soviética. Los dos hombres tenían como tarea principal arreglar la estación y regresar tras unas dos semanas en órbita. Debían entrar en la OPS-3 con máscaras, localizar la fuga, arreglarla y, luego, verter la atmósfera al vacío, para luego reponerla desde los tanques de la estación. El hecho de que Rozhdestvenski fuese buzo profesional se suponía que ayudaría a este objetivo de la misión. El despegue de la Soyuz 23 (11F615A9 nº 65) fue perfecto. No obstante, Zúdov y Rozhdestvenski no pudieron acoplarse con la Salyut 5 por culpa de un fallo del sistema de aproximación automático Iglá. Debido al error, los motores de maniobra de la Soyuz se encendieron en repetidas ocasiones para ajustar una desviación de la trayectoria que no existía. La tripulación no notó nada raro, pero el control de tierra, el TsUP, observó con pavor cómo a 300 metros de la estación las reservas de propelentes de la nave casi habían desaparecido por el fallo del Iglá. La Soyuz ya solo tenía propergoles para el encendido de regreso a la Tierra.

Vyacheslav Zúdov (izqda.) y Valeri Rozhdestvenski (Roscosmos).

Para evitar desgracias mayores, el TsUP pensó que lo mejor sería regresar lo más rápido posible, tras solo dos órbitas adicionales. La razón es que, al no haber podido acoplarse a la estación, los cartuchos para generar oxígeno mediante combustión estaban casi agotados. El 16 de octubre la Soyuz 23 regresó a la Tierra después de efectuar el encendido de frenado. La zona elegida era la ya habitual estepa kazaja, a unos 140 kilómetros de la ciudad de Arkalik. Sin embargo, las condiciones en la zona de aterrizaje eran complicadas. Por un lado, al haber priorizado el retorno rápido de los cosmonautas, el descenso y aterrizaje tendría lugar a medianoche. Por otro, el invierno en la estepa kazaja había llegado antes de lo previsto y la región estaba cubierta por la nieve y con temperaturas de —20 ºC. Por si fuera poco, la cápsula descendió en medio de una tormenta de nieve muy intensa.

Zúdov  y Rozhdestvenski ras el aterrizaje (Roscosmos).

Pero lo peor estaba por llegar. La cápsula —el Aparato de Descenso (SA)— de la Soyuz se desvió de la zona prevista de aterrizaje unos 120 kilómetros. En principio esto no importaba mucho —la estepa kazaja es igual de plana en todas direcciones—, pero la mala suerte quiso que la Soyuz aterrizase justo sobre el lago Tenguiz (озеро Тенгиз), un lago muy salado poco profundo (la profundidad media es de solo 2,5 metros). La cápsula descendió a unos dos kilómetros de la costa. Si el suceso hubiera tenido lugar con temperaturas más altas, la cosa no habría pasado a mayores. Al fin y al cabo, la Soyuz está diseñada para amerizar en caso de emergencia y flotar sin problemas. Aunque esta era la primera vez que una Soyuz tripulada descendía sobre el agua, durante el programa 7K-L1 algunas cápsulas sin tripulación —bueno, con tortugas y otros animales— ya habían amerizado en el océano Índico al regresar desde la Luna, demostrando esta capacidad. En febrero de 1967 la Soyuz no tripulada 7K-OK nº 3 (Kosmos 140) también había amerizado en el mar de Aral en Kazajistán, pero se hundió al entrar agua en el vehículo.

La Soyuz 23 en el lago Tenguiz iluminada por las luces de un helicóptero (I.Davidov).

La superficie del lago estaba parcialmente congelada y la Soyuz rompió el hielo al chocar. Los cosmonautas se dieron cuenta de que algo había salido mal y estaban flotando en el agua. A pesar del mal tiempo y ser noche profunda, los helicópteros del equipo de rescate se desplazaron al lago. Por culpa de la tormenta de nieve, al principio los helicópteros no pudieron localizar la cápsula, pero sí establecieron contacto por radio y hablaron con los cosmonautas, indicándoles que estaban en el lago Tenguiz. Como el rescate tardaría en llegar, Zúdov y Rozhdestvenski se quitaron las escafandras Sokol y, siguiendo el protocolo, se pusieron los trajes Forel (‘trucha’), diseñados para prevenir la hipotermia y mantener secos y a flote a los cosmonautas. A pesar de las incomodidades y el constante balanceo de la cápsula en el agua, la situación no era grave. Era cuestión de tiempo que las condiciones meteorológicas mejorasen y, probablemente durante el día, el equipo de rescate los ayudaría a salir de la cápsula. Mareados y con frío, pero vivos. Solo había que esperar. Uno de los helicópteros finalmente localizó el faro estroboscópico de la cápsula y el equipo pudo verla en medio de la noche gracias a la luz de búsqueda de la aeronave. A bordo viajaba el instructor de rescate Iosif Davidov, del centro de entrenamiento de cosmonautas TsPK Yuri Gagarin de Moscú. A pesar de que estaba dispuesto a lanzarse al agua para ayudar a rescatar a la tripulación, no lo hizo porque su helicóptero carecía de lanchas y otros medios de ayuda. Otros helicópteros llegaron al lago Tenguiz, pero todos decidieron aterrizar en la orilla y esperar a que mejorasen las condiciones de visibilidad para proceder al rescate durante el día.

Entrenamiento actual de evacuación de una Soyuz en el agua con los trajes Forel (Roscosmos).

Y lo que nadie esperaba, sucedió. El agua salada del lago afectó a los sensores de presión de la cápsula, cerrando los contactos del relé encargado de activar el paracaídas de emergencia. La cubierta del paracaídas saltó al detonar los pernos explosivos y el mortero lanzó el paracaídas, pero, al estar en el agua, este actuó como un ancla, arrastrando la cápsula hacia al fondo y cambiando su orientación (momentáneamente, los dos hombres se vieron boca abajo en la Soyuz). Además, la apertura del compartimento del paracaídas de emergencia redujo drásticamente la flotabilidad de la cápsula. Ahora más de la mitad de la escotilla de la misma estaba bajo el agua. Los cosmonautas no podrían abrirla sin correr el riesgo de ahogarse antes de poder abandonarla. Pese a todo, la situación seguía sin ser fatal, aunque pronto empeoró. Al hundirse más la cápsula, las válvulas de ventilación quedaron bajo el agua y el aire exterior ya no pudo entrar en el vehículo. Con el sistema generador de oxígeno casi agotado, los cosmonautas corrían ahora el riesgo de asfixiarse dentro de su cápsula.

La Soyuz 23 siendo izada por un Mil Mi-8 (I. Davidov).

Dos horas después del despliegue acuático del paracaídas de emergencia, los cosmonautas comenzaron a mostrar señales de falta de oxígeno. A través de las comunicaciones por radio era evidente que los dos hombres jadeaban y respiraban con dificultad. Aparentemente, Rozhdestvenski llegó a informar de la pérdida de conocimiento del comandante Zúdov en algunos momentos. Por fortuna, llegó la mañana y el tiempo mejoró. Primero se acercó un helicóptero Mil Mi-6 con un equipo bajo el mando del capitán Nikolái Chernavski. Los buceadores se tiraron rápidamente al gua, pero, lamentablemente, fueron incapaces de cambiar la orientación de la cápsula o ayudar a la tripulación. La situación se agravaba por momentos.

El Mil Mi-8 de Kondratyev logra elevar la Soyuz-23 (RGANTD).

Al lago se pudo acercar un helicóptero Mil Mi-8 con un equipo de rescate bajo el mando de Nikolái Kondratiev, el encargado de las operaciones de rescate de la Soyuz en la base de Karagandá (Kazajistán). Kondratyev se dio cuenta de la gravedad de la situación y decidió que había que sacar a los cosmonautas como fuese. Con ayuda de lanchas inflables, los buceadores intentaron una vez más cambiar la orientación de la cápsula para evacuar a los cosmonautas, pero no hubo manera. Era imposible sacarlos de la cápsula sin correr el riesgo de que se ahogasen, así que el instructor Iosif Davidov, que estaba a bordo, le comunicó a Kondratyev que la única opción era remolcar la cápsula hasta llevarla a la orilla. El problema es que la operación estaba explícitamente prohibida por los procedimientos de rescate. Davidov insistió, pero el comandante Kondratyev no lo veía claro porque no quería violar las normas. Kondratyev terminó por ceder al agotarse las opciones. «O remolcamos la cápsula o se mueren», sentenció Davidov. Finalmente, el helicóptero remolcó la cápsula tras unir una driza de nailon del helicóptero a las líneas del paracaídas principal. La operación no fue sencilla porque había que contrarrestar el arrastre del paracaídas de emergencia en el agua y porque el Mil Mi-8 no tenía potencia suficiente para elevar la cápsula en el aire a gran altura. El equipo de Kondratyev no sabía que el paracaídas de reserva estaba desplegado bajo el agua y, al izar la cápsula en el aire, este se infló parcialmente de golpe, arrastrando al helicóptero. Solo la pericia de Kondratyev evitó que se estrellaran. Al elevar la cápsula la tripulación pudo respirar aire fresco de nuevo.

El Mil Mi-8 lleva la Soyuz 23 a la orilla helada (I. Davidov).
Los equipos de rescate se acercan a la cápsula (RGANTD).

Una vez en tierra firme, les esperaban numerosos técnicos, médicos y rescatistas de los diferentes helicópteros que se habían desplazado hasta el lago Tenguiz. Rápidamente, el personal abrió la escotilla de la Soyuz y lo primero que pudieron ver fue el rostro sonriente de un pálido Zúdov. Los dos hombres, con síntomas de hipoxia, también sufrían hipotermia y estaban temblando. Los médicos los colocan en camillas, les quitan los trajes de goma Forel y les ponen ropa invernal cómoda. Pero el reportero de TASS, Albert Pushkariov, considera que esa no es una estampa digna de unos cosmonautas soviéticos que acaban de regresar del espacio e indica a Iosif Davidov que los ponga en pie. Al equipo no le hace ninguna gracia, pero no quiere problemas con el Kremlin y accede, usando como excusa que los cosmonautas deben acompañarles a la cápsula para recoger cierta documentación y las armas reglamentarias. Por este motivo, no hay fotos de los cosmonautas en camilla, aunque el aspecto de Zúdov y Rozhdestvenski era ciertamente lamentable.

Sacando a Zúdov de la cápsula (Roscosmos).
Los cosmonautas junto a su cápsula, en pie, con Iosif Davidov detrás (I. Davidov).
Los dos cosmonautas con aspecto demacrado en el helicóptero (RGANTD).

Vyacheslav Zúdov y Valeri Rozhdestvenski pasaron cerca de 12 horas dentro de la Soyuz en el lago Tenguiz (tras haber estado dos días y seis minutos en el espacio en una misión en la que no pudieron salir de la Soyuz). Apenas dos semanas después los cosmonautas recibieron el título de héroes de la Unión Soviética. Zúdov pasaría a ser comandante del grupo de cosmonautas y se retiró en 1987. Valeri Rozhdestvenski —que, recordemos, era buzo de la armada— sería apodado con sorna por sus compañeros como el «Almirante Tenguiz». Los dos hombres no volverían a volar al espacio: el no haberse dado cuenta del mal funcionamiento del sistema Iglá, dejando a la Soyuz casi sin combustible, les pasó factura. Zúdov y Rozhdestvenski fueron los primeros y, hasta la fecha, únicos cosmonautas en ‘amerizar’ con una Soyuz.

Sello de la Soyuz 23 (@rafasith).
Vyacheslav Dmitrievich Zúdov (TsPK).


70 Comentarios

  1. Había leído que habían tenido un aterrizaje accidentado, pero no imaginaba que hubiera sido tan grave. Gracias por la información, Daniel.

  2. Increíble historia
    Gracias Daniel por darte el tiempo de aparte de informarnos de tantas noticias… todavía nos das excelentes artículos de historia espacial como este.

    Muchas Gracias!!!

  3. Las aventuras de los cosmonautas soviéticos son tan increíbles como desconocidas para la ciudadanía.
    Aquí sólo se sabe del Apolo XIII por el cine de palomitas y la colonización cultural estadounidense.

    1. Hombre, como si el incidente del Apollo XIII hubiera sido el único. Pues anda que no nos ha traído Daniel artículos con incidentes (varios muy graves) de la NASA…
      Yo veo que la principal diferencia es que en materia civil, lo realizado en USA era transparente al público (y por tanto fácilmente aprovechable por la cultura popular) y lo realizado en la URSS pasaba el filtro estatal y al público le llegaba lo que el Kremlin quería que le llegara,en general, sólo los éxitos. Son dos formas de enfocar el mundo, uno basado en la libertad individual (el contribuyente tiene derecho a saber, almenos en lo civil) y otro basado en el estado por encima del individuo. Hoy en día seguimos viéndolo en diferente grado alrededor del mundo.

      1. No hablo de este foro, que es un reducto de aficionados a la astronautica y cosmología.
        Pregúntale a cualquiera en la calle, a ver si conoce no ya a Zúdov. Pregunta si saben quién era Titov, o incluso Gagarin…

        1. Yo, antes de descubrir este blog, de la astronáutica rusa sólo sabía Sputnik, Gagarin, Laika y Mir. Y eso que había visto algunos documentales en los que, aunque se hablaba de la carrera espacial, apenas se decía nada de los logros rusos, o posiblemente mi percepción también estaba condicionada por el cine y todo eso y no me daba cuenta de lo que se contaba en esos documentales.

          1. Para muchos que dicen que el hombre no fue realmente a la Luna, sólo parece existir el Apolo XI. No los posteriores ni por supuesto los anteriores que se limitaron a orbitar la Luna y volver.

    2. Es que, como ya han dicho por aquí, en aquella época te decían » de acuerdo con el programa previsto» y se acabó!.
      No daban detalles de sus abundantes fracasos.

      1. URSS/ Rusia ha tenido, en varios casos conocido » a posteriori» unos cuantos aterrizajes chungos

        Voskhod 2, Soyuz 1 , Soyuz 5 , Soyuz 11, Soyuz 18a , Soyuz 23, Soyuz 33 , Soyuz T10a, Soyuz MS 10 y algún otro que se me escapa……

  4. Muy buen recuento de esta curiosa y casi trágica historia, Daniel.

    ¿A los rusos no les da por marcarse una peli en plan «Gravedad», pero basada en algo como esto –tiene todos los ingredientes-?

    Por cierto, uno más al que hay que desear buen vuelo.

    1. La película sobre la caminata espacial de Leonov está muy bien, creo que en ruso es algo así como «El tiempo de los primeros», que fue traducida como «The Spacewalker», creo que Daniel tiene un post sobre la misma.

      1. Supongo que sí. No debe ser plato de gustó aterrizar en mitad de un bosque siberiano, abrir la escotilla y darte de bruces con el oso Yogui.

        El problema es que según el artículo, el arma está en el exterior de la cápsula, y no se yo si te daría tiempo a ir a por el pistolón, cargarlo, apuntar al oso y disparar antes de que el bicho te convierta en carne picada.

  5. Cada día aprendo más del programa Ruso/Soviético. Supongo que a raíz de esto se le hicieron mejoras a las Soyuz para que este tipo de incidentes no volvieran a pasar. Verdad?

  6. Tras el accidente de la Soyuz 11 las Soyuz pasaron a volar solo con dos tripulantes ya que desde entonces tenían que llevar traje espacial.
    La siguiente mejora solo llegó con la SoyuzT con capacidad de nuevo de tres cosmonautas y panel de control nuevo y algunas mejoras más en la propia nave.

  7. Nota off-topic. A medida que leo los últimos hallazgos sobre el quark veo que permanecen intactas las contradicciones de la teoría. El quark se presenta por los teóricos como una partícula exótica llena de color y sabor y con propiedades misteriosas. Se dice, por ejemplo, que el quark extraño no es material sino virtual. O que hay quarks en el interior del protón que tienen más masa que el protón. Si el quark tiene más masa que el protón, entonces se puede poner un elefante dentro de una caja de zapatos sin problema alguno. Para explicar este misterio de la masa se invoca un principio de Heisenberg por el cual una partícula puede extraer energía del vacío.

    Después de décadas de experimentos en los colisionadores de partículas no se ha demostrado que los quarks posean más de un tercio de la masa del protón. Y este resultado es problemático porque se obtiene por inferencias indirectas en regímenes de energía muy altos que hace que las partículas sean muy volátiles.

    ¿Si los quarks tienen un tercio de la masa del protón de qué manera mantienen unido al protón? Aquí la teoría se olvida del quark y apela al gluón, que es una fuerza-pegamento que permite la estabilidad estructural de los protones. Si el gluón mantiene la estabilidad estructural de los protones ¿qué necesidad hay de invocar a los quarks?

    El único quark que se puede considerar una partícula libre (no confinada en el interior del protón) es el quark top. La masa de este quark se obtiene sin dificultad en el colisionador y su valor supera en 180 veces la masa del protón. Así tenemos que hay un quark virtual sin masa y en el otro extremo aparece el quark top como la partícula más pesada del modelo estándar. La fenomenología del quark hace que la teoría de la física de partículas pivote en torno a una partícula que se adorna con atributos exóticos. ¿No es mejor construir la física de los hadrones en torno al protón y dejar el quark como otra partícula más del zoo de partículas? Sin este paso previo parece complicado determinar las características del elusivo quark virtual. Y, si se descubriese, quizás no es un quark sino otra cosa.

    1. Trenchtown sigues más liado que la pata de un romano.
      Las partículas elementales son fermiones de spin semientero y los quark son elementales.
      Los bosones tienen spin entero y portan las fuerzas ( interacciones)de los campos.
      Todos los quarks tienen masa y cuando están unidos entre la energía de enlace es tanta que las partículas que forman tienen menos masa que ellos mismos .
      Conceptos como extrañeza , color y sabor solo son números cuánticos necesarios para explicar que se cumplan algunos principios físicos ( como el de exclusión de Pauli) y se expliquen desintegraciones e interacciones entre partículas.
      Con el modelo estándar se explican prácticamente las partículas encontradas, sus desintegraciones y sus interacciones.
      Por ejemplo
      https://en.m.wikipedia.org/wiki/Kaon

      las partículas llamadas kaones están formadas y se desintegran como te indica el enlace.
      En el enlace que te he puesto las partículas que llevan el campo se representan onduladas y son las que definen las interacciones ( fuerte , débil…) y por tanto la descomposición final de la materia; verás que los quarks » extraños » acaban convertidos muy rápidamente en quarks mas comunes ( u / d) .
      Los bariones diversos también tienen esos quarks y su correspondiente y rápida desintegración hace que acaben como protones/ neutrones ( estos últimos inestables cuando están libres)
      La palabra hadron incluye mesones y bariones.

      https://en.wikipedia.org/wiki/Hadron#

      Te aconsejo que visites estos sitios y visites también sus enlaces, apunta todo en unos folios y lo lees, lees y lees , te haces un esquema y verás que es coherente, dándote una idea global .

  8. Una historia y unas imágenes impresionantes.
    Zudov DEP.

    Su compañero de fatigas Rozhdestvenski (si aún vive?) habrá revivido en su funeral todo aquel increíble y accidentado viaje.

  9. DEP Zudov, ya quedan pocos de cuando esto de la cosmo/astronáutica era jugarse el pellejo en cada vuelo. Qué aluzine de misión, gracias Daniel por estas historias!.

  10. De momento, y no veo que pueda cambiar, la exploración tripulada se hace en cápsulas pequeñas como la del artículo, para llegar a hábitats minúsculos como la ISS dependientes de la Tierra y sin la gravedad necesaria. No merece la pena el inmenso gasto de llevar humanos al espacio para malvivir solos y con angustia unos pocos días, para no hacer nada que no puedan hacer hoy día las máquinas.

    Pienso que, hasta que las máquinas no puedan construirnos fuera de la Tierra un hábitat sostenible por si mismo, con un ecosistema similar al de la Tierra, donde pueda vivir una sociedad lo bastante grande como para no volverse loco, viajar personalmente al espacio es un esfuerzo inútil.

    De momento, cuidemos el único lugar en el que podemos vivir, sin esquilmar sus recursos materiales y humanos, que son todo lo que tenemos.
    https://antonioaretxabala.blogspot.com/2024/06/bases-geologicas-de-la-esclavitud-y-la.html
    «BASES GEOLÓGICAS DE LA ESCLAVITUD Y LA GUERRA DIGITAL»

    1. claro, podria suceder que la IA evolucione al nivel 3, y que dentro de las maquinas decidan que el ser humano no sirve para nada, ni para evolucionar en el espacio, y que al final en el espacio exterior lo unico que haya sean maquinas.

      1. Pochi la alegría exacerbada de Suni y Butch es porque estan vivos de milagro al viajar en la petarliner digo Starliner, que no se sabe si bajan en ella ó que ante el hallazgo de la quinta (límite) fuga de helio.
        Boeing aseguraba que podían volar hasta con 5 fugas, pues tienen la 5.
        Por lo pronto el cacharro no vuela hasta fin de mes y no es una fecha fija.

      1. Dos conjuntos de módulos masivos (uno habitable y el otro de servicios y fungibles) unidos por un clúster de cables de 600 metros girando a una revolución y media por minuto, y tienes 0.8g la mar de cómodos para vivir en la órbita.

        En el centro de giro otro módulo con los carretes de cable y la esclusa de acceso para las naves de abastecimiento y/o tripuladas, y un ascensor que conecte ese módulo con los dos extremos circulando por dentro del hueco del clúster de cables.

        Si quieres 1g, las revoluciones son 1.73/min… pero creo que con 0.8 es más que cómodo y mejor para moverse si tienes que salir al exterior con el traje para reparar/instalar/cambiar algo. Quizá, incluso 0.5g sería aceptable (en ese caso, con 300 metros de radio, serían 1.22rpm).

    2. Pues, fisivi, si la ISS te parece claustrofóbica, y las cápsulas poco más que latas de sardinas (y coincido contigo)… ¿a qué viene entonces ese encono y rabia hacia algo tan voluminoso, espacioso y cómodo como la StarShip y lo que puede construirse, aún mucho mayor, con ella?

      Te contradices, chaval.

      1. No me contradigo, Noel.
        Estoy en contra de que se lancen grandes masas desde la Tierra mientras tenga que hacerse con cohetes químicos.
        El material para construir fuera de la Tierra debería obtenerse de un asteroide, de un cometa o de la Luna, mediante máquinas pequeñas.
        Se trata de imitar la naturaleza, que se reproduce moviendo pequeñas máquinas, las semillas, capaces de usar recursos sin vida.

        1. Valeee… pero cómo mandas toda la infraestructura de fabricación Y HABITABLE para poner en marcha todo eso? A base de cohetes pequeños y claustrofóbicos que solo pueden mandar a la órbita hábitats y cápsulas y módulos claustrofóbicos?

          ¿Y para mandar esas máquinas autorreproductoras (que NO existen ni están cerca de existir) para capturar asteroides o cometas y poderlos procesar… también CIENTOS de lanzamientos de pequeños cohetes (porque un asteroide no lo procesas con cuatro o cinco maquinitas autorreplicantes, ya que SIEMPRE hay fallos o escasez de algún recurso específico)?

          Fisivi, la economía de ESCALA sólo se consigue con transporte DE ESCALA.

          Si quieres un hábitat cómodo (y suficientemente seguro y redundante) para una tripulación de supervisión, construcción, mantenimiento y control de la fabricación de infraestructuras… o lanzas con algo GRANDE o te conformas con lastas de sardinas.

          Y, lo siento, pero ahora mismo, hasta que no se descubran repulsores antigravedad o similares, o sales a impulso químico, o no sales. Punto.

    3. Pues dicelo a los egipcios que navegaron hasta las Américas en sus botes de juncos, que ni a barcos llegaban (que 3 milenios después unos intrépidos navegantes duplicaron la azaña y por poco no lo cuentan)
      O a los vikingos que navegaron el Atlántico Norte como si fuese un lago en sus chalupas a remos y poca vela.
      Ni hablar del amigote Colón que en 3 naos paró un huevo y se dió una vuelta por el Caribe.

      La intrepidez (mezcla entre ambición y estupidez) del ser humano, nunca ha estado ligado con el confort ni las seguridades empíricas, pero con dos cojones que se ha logrado rebazar los límites convencionales de la sociedad contemporánea.

  11. Excelente relato Daniel.
    Muchas veces la burocracia y el sentido común no van de la mano. Si bien izar la capsula estaba prohibido, romper la regla salvó la vida de los cosmonautas.

  12. ¿cuantos trajes o equipamiento llevan en esas capsulas? Me ha sorprendido lo de «los trajes Forel (‘trucha’), diseñados para prevenir la hipotermia y mantener secos y a flote a los cosmonautas»

    ¿Hay para otras situaciones?
    ¿cual es el correcto fondo de armario de un buen astro/cosmonauta?

    1. @LuiGal. Mi comentario de abajo iba aquí, en respuesta a tu mención jocosa; pero Naukas me lo tiró abajo.

      Y, aparte, cayeron un par de publicistas habituales de SpX, para tratar de tapar mi comentario basado en la evidencia de una nave tripulada acoplada a la ISS con problemas, sí, pero no un prototipo en pruebas destructivas.

      Uno, repitiendo como por cuarta vez un enlace que ya le han tirado varias veces al canasto. Otro, que se da ínfulas de jefe… será el encargado de la hype (aunque algún forista ha apuntado que lo es de un McDonald’s), venido en auxilio del primero.

      Pero ambos –pese a la hinchazón de uno y la parquedad del otro- haciéndose cargo y CONFIRMANDO lo que señalaba en mi último párrafo: que con «el marketing, la hype y el pegar etiquetas descalificadoras cumplen el objetivo de ofuscar lo real, y vender la piel del oso».

  13. Pues parece que el hacerse desear no alcanza. Es increíble cómo se ningunea una cápsula con muchos problemas, sí, pero que llegó a la órbita y acopló a la ISS, con astronautas (una, Sunita, bastante «récord»), y que viene lidiando con las pruebas (y fallos) para ser certificada.

    En cambio, hay una catarata de posts sobre el ensayo destructivo de un prototipo aún lejos de ser operativo (pruebas que, efectivamente, solían reservarse al interior de la empresa y/o agencia; no convertirse en un show tele-«participativo»).

    Se ve que el marketing, la hype y el pegar etiquetas descalificadoras cumplen el objetivo de ofuscar lo real, y vender la piel del oso.

      1. Gracias por el link, lo estoy leyendo luego de publicar mi comentario.

        Hay cosas que son para agarrarse la cabeza, como la falta de integración entre los diferentes equipos de software (eso es de manual).
        O los engorros y burrocracia al utilizar tecnología y piezas de terceros (en eso SpaceX lleva media vida de ventaja comparados con el Old Space).
        O la regitimidad ante el Congreso useño de los contratos de costo fijo, solo cuando Boeing demostró interés en participar (un lobby cabalgante en jirafas) y etcs.
        Una joya el artículo.

        En alguna parte de mi vida estudiantil, aprendí que una pequeña empresa, puede ser más ágil y responder con mayor rapidez a la demandas del mercado, simplemente porque puede focalizar su producción de una forma más rápida y eficiente.

        Hoy si me toca dar un ejemplo educacional al respecto solo tengo que citar la Starliner de Boeing versus la Crew Dragon de SpaceX.

    1. Pero tío, tú en que realidad alternativa vives?
      Porque en esta realidad, la Petarliner aka Starliner, tiene una vara y competidor donde medirse y comparar éxitos y fracasos. Y esa vara se llama Crew Dragon de SpaceX.

      Ambos ganadores del programa CCDev, mientras que SpaceX ganó un contrato por 2.6 billones (useños), Boeing obtuvo el mismo contrato pero por 4.2billones (useños) ó sea en castellano se la adjudicó más dinero por cada lanzamiento con todo lo que ello implica en solvencia para desarrollar un proyecto.
      La idea era tener una cápsula lista para 2017, pero no pudo ser, dado que la NASA pidió rediseñar el aterrizaje de la Dragon a por paracaídas una medida más tradicional que usar cohetes de hidrazina como SpaceX pretendía.
      Al final con rediseño y un importante retraso por la explosión de una Dragon en una prueba por fuera de los parámetros de vuelo, hizo que por fin en el 2020 volara la Dragon y especialmente retornara a salvo (aún con pequeñas incidencias). Y todo eso bajo un brillante manejo empresarial del que han logrado hasta ganar dinero de un contrato a costo fijo.

      Mientras tanto la Petarliner de Boeing, no solo de atraso tiene 7 años de la fecha prevista, sino que acumula 4 años contra su competidor, teniendo casi el doble de presupuesto.
      Aún peor un sin número de fallos, desde la cañería, mal aislamiento eléctrico, fallo de software, fallo de válvulas y ahora filtraciones de helio por todos lados (el límite son 5 y están en esas 5)
      Y todo eso sumado a pérdidas económicas de 1.5 billones (useños) en el proyecto. Que sumado a otro billón de dólares en otras cosas, hace que toda la división aeroespacial de Boeing esté a la venta desde hace un año y sin comprador a la vista.
      Y todavía está por verse si determinan que la cápsula no es segura dejando a Suni y Butch varados y a la espera de bajarse en una Dragon ó aún peor en una Soyuz.
      Como para no ningunear a tanto inepto chapuzas devenidos a ingenieros y contratados por la misma empresa…. bueno en realidad es muy congruente con lo que estamos viendo del otro sector de Boeing, el de la aviación.

      Mientras tanto el «espectáculo televisivo» funcionó al 4to intento, va costando y costará una fracción de los proyectos faraónicos que el Old Space ha esquilmado al gobierno useño por décadas ( y ni me pongo a enumerar todos esos tíos bacalaos esquilmando a la Comunidad en forma de industria aerospacial europea) y será todo un «game changer» un vehículo disruptivo de como conocemos volar al espacio.
      Y como extra, «televisado en vivo» como nunca antes se había visto, una transparencia que ni la NASA se animó a soñar.

      Deja de fumar eso que te venden que te hace mal ó cambia de camello.

      1. Corrijo que no puedo editar.

        Que los ingenieros, que debieron salvar el petardo en tiempo y forma, se jubilaban durante la Pandemia y los aún más ineptos son la gerencia y managers, que han dictado las normas de todo el desastroso proyector.

        Una verguenza, pero no es para espantarse, todo Boeing está al garete y sin rumbo fijo, diga que tiene el respaldo del gobierno y es demasiado grande para dar quiebra sin que los recaten.

    2. ¿No te dedicarás por casualidad a la política?, porque la comparación habría que hacerla con el programa Crew Dragon para que sea equiparable.

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