Europa en Marte: ExoMars 2028 y LightShip

Por Daniel Marín, el 15 mayo, 2024. Categoría(s): Astronáutica • ESA • Marte • Sistema Solar ✎ 80

En estos momentos hay dos sondas europeas en órbita de Marte, la veterana Mars Express, lanzada en 2003, y ExoMars TGO, lanzada en 2016 en colaboración con Rusia. El programa de exploración marciana de la Agencia Espacial Europea (ESA) sufrió en 2022 un duro descalabro a raíz de la guerra en Ucrania. La misión ExoMars 2022 fue cancelada a pocos meses del despegue tras la ruptura de relaciones entre la ESA y Rusia por la invasión de Ucrania. Rusia era la encargada del lanzamiento y de la construcción de la etapa de descenso que debía colocar el rover Rosalind Franklin en la superficie marciana. Desde entonces, el programa marciano de la ESA se ha centrado en la misión MSR de la NASA para traer a la Tierra las muestras del rover Perseverance.

Rosalind Franklin en Marte (ESA).

En el marco de MSR, la ESA tenía que encargarse de la construcción de un rover y un brazo robot (STA) para la sonda SRL (Sample Retrieval Lander), así como del orbitador ERO (European Return Orbiter) para traer las muestras desde la órbita de Marte a la Tierra. Sin embargo, la NASA ha paralizado el desarrollo de la misión MSR y actualmente busca alternativas para evitar los sobrecostes del proyecto. Y algunas de las propuestas que ya se han presentado pasan por un papel mucho menor para la ESA. En definitiva, en el plazo de un par de años, el programa marciano de la ESA se ha quedado, o se podría quedar, sin sus principales misiones. ¿Está todo perdido? No, la ESA resiste y sigue adelante.

Rosalind Franklin deberá usar una etapa de descenso fabricada en Europa (ESA).
El espectrómetro infrarrojo Enfys de ExoMars sustituirá al espectrómetro ruso original ISEM (UCL).

Por un lado, y después de un periodo de indecisión, los países socios de la ESA han redoblado su esfuerzo para lanzar al fin el rover Rosalind Franklin, ahora con una etapa de descenso de fabricación europea. El pasado 9 de abril la ESA anunció la asignación de un contrato de 522 millones de euros a Thales Alenia Space para este fin. Si la agencia logra asegurar todos los fondos previstos, algo que no está nada claro, el rover despegaría a finales de 2028, aunque no sería una misión totalmente europea, pues ahora contaría con ayuda de la NASA. La que podría ser ExoMars 2028 usaría un Falcon Heavy de SpaceX y pondría a Rosalind Franklin en la superficie de Marte en octubre de 2030 (la demora se debe a la necesidad de evitar la temporada de tormentas de polvo marcianas). La NASA también contribuirá a la misión con motores hipergólicos para la etapa de descenso y calefactores (RHU) de plutonio-238 para el rover, que facilitarán que pueda sobrevivir a las gélidas noches marcianas (originalmente, Rusia debía haber suministrado los RHU). Rosalind Franklin será así el cuarto rover marciano alimentado con energía solar dotado de calefactores de plutonio. Los anteriores fueron los rovers de la NASA Sojourner, Spirit y Opportunity; el rover chino Zhurong fue el primero, y hasta el momento el único, con energía solar que no llevó RHUs (y no salió del todo bien, desgraciadamente).

Programa Terrae Novae de la ESA para la Luna y Marte (ESA).

En este sentido, Rosalind Franklin ha dado un auténtico giro de 360º en su desarrollo, pues no olvidemos que la misión comenzó como un proyecto en colaboración con la NASA. Sin embargo, Estados Unidos abandonó a sus socios europeos al considerar que no merecía la pena participar en una misión en la que la NASA no llevaba la voz cantante (además de por problemas de presupuesto). La ESA recurrió a Rusia para sacar el proyecto adelante y pudo lanzar ExoMars 2016 (ExoMars TGO). Lamentablemente, el lanzamiento de Rosalind Franklin se retrasó de 2018 (ExoMars 2018) a 2020 (ExoMars 2020) y luego a 2022 (ExoMars 2022), para, como vimos, ser cancelado en el último momento. Ahora la ESA vuelve a buscar la colaboración con NASA, aunque de forma más modesta, para resucitar el proyecto.

LightShip es el nuevo proyecto de ESA para Marte (ESA).

Además, la ESA va a lanzar próximamente otra propuesta para la exploración de Marte: la sonda marciana LightShip, un orbitador destinado a servir como retransmisor de comunicaciones para otras sondas de superficie, como los rovers Curiosity, Perseverance o Rosalind Franklin (no obstante, ExoMars TGO será la nave que se encargará de retransmitir los datos del rover europeo de forma prioritaria). En este sentido, su papel es muy importante tanto para la ESA como para la NASA, pues las naves encargadas tradicionalmente de esta tarea son cada vez más viejas y pueden fallar en cualquier momento. Por otra parte, LightShip —es posible que su nombre final sea otro— debe proveer de servicios de navegación a las misiones de superficie y demostrar la tecnología asociada a sistemas de propulsión eléctrica (motores de plasma o iónicos) que llevarán otras sondas como, por ejemplo, ERO. Gracias a este sistema de propulsión, LightShip también se presenta como un remolcador marciano que llevará otra sonda a una órbita marciana de 500 kilómetros de altitud. Esta sonda pasajera, que podría ser de la NASA u otra agencia, se dedicaría a fotografiar la superficie en alta resolución, tomando el relevo de la MRO.

La ESA quiere poner cargas de hasta 20 toneladas en la superficie marciana a partir de 2040 (ESA).

LightShip será el primer elemento de una red de comunicaciones y navegación similar al proyecto Moonlight, pero en Marte en vez de alrededor de la Luna. LightShip se halla en las fases iniciales de desarrollo, así que habrá que esperar a los próximos meses para ver cómo se concreta su diseño y objetivos. Como propósito a largo plazo, a partir de 2040, la ESA quiere ser capaz que hacer aterrizar con precisión cargas pesadas de hasta 20 toneladas en la superficie de Marte, sin duda con vistas a poder apoyar posibles misiones tripuladas. Como siempre ocurre, esperemos que la financiación esté a la altura de los objetivos. No en vano, el rover Rosalind Franklin se merece rodar por la superficie del planeta rojo lo antes posible.

El pasado que nunca fue: la etapa de descenso rusa Kazachok ya no llevará al rover Rosalind Franklin a Marte (ESA).


80 Comentarios

  1. Para los biólogos (planetarios) la búsqueda de vida tendría que incluir tres fases.
    1.La más sencilla, detección de materia orgánica metabolizable, como azúcares, alcoholes , metano, .. que en si mismos no son biomarcadores estrictos porque se pueden originar abióticamente.
    2. Detección de biomarcadores muy específicos, como hopanoides( isoprenos de membranas primitivas que se han medido aquí en rocas sedimentarias de mil millones de años) , isoleucina (D y L) y algún otro que indicarían vida pasada y/ o presente.
    3.Experimentos de metabolismo con moléculas marcadas para determinar vida microbiana presente.
    4. Detectar ( fotográficamente ) fósiles sería casualidad.

  2. Gracias por la info, desconocía que la isoleucina fuese clave como marcador biológico. Aunque al parecer no hay rastro de esta sustancia en cometas y asteroides.

    Por cierto, del encuentro reciente en Pekín de Vladimir Putin y Xi Jinping tenemos un resultado que afecta al Indo-Pacífico. Chinos y rusos serán hostiles a la alianza política y militar de los países aliados encabezados por Estados Unidos. Entre estos se hallan Taiwán, Filipinas, Japón, Corea del Sur y Australia. La Unión Europea debe tomar nota y optar por un escenario pacífico que elimine tensiones y establezca un marco comercial que se guíe por la racionalidad y la protección la industria europea.

    1. «Gracias por la info, desconocía que la isoleucina fuese clave como marcador biológico. Aunque al parecer no hay rastro de esta sustancia en cometas y asteroides.»
      Claro, es bueno que no haya rastros de esta sustancia en cometas y asteroides. Si se produjera abioticamente no seria un biomarcador.

  3. Y hablando de aterrizaje que pasa con la sonda china chaem 6 no debería ya haber alunizado lo pregunto por qué dada la opacidad del programa espacial chino es difícil de seguir estas misiones!

    1. Chang’e 6 es una mision lunar de 53 dias,
      fue lanzada el 3 de mayo de 2024,
      se inserto en orbita lunar el 8 de mayo,
      la fecha de alunizaje es el 2 de junio,
      tiene ~ 24 horas para recoger las muestras,
      que despegaran de la Luna el 4 de junio,
      y de ahi en adelante de vuelta a la Tierra.

  4. Desde mi desconocimiento no veo que ventajas tiene mandar una misión a Marte después de más de 12 años de retraso y con sobrecostes descomunales…

  5. Enhorabuena a los ingenieros de la ESA que llevan trabajando en el proyecto y cobrando religiosamente desde el 2008 que comenzó el desarrollo de la Rovera Rosalind Franklin. Si se acaba lanzando en el 2028 solo habrán colaborado 20 años en el proyecto. Desde luego es un chollazo trabajar allí.

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