Falleció Frank Borman, comandante del Apolo 8

Por Daniel Marín, el 12 noviembre, 2023. Categoría(s): Apolo • Astronáutica • Luna • NASA ✎ 193

¿Cuáles fueron las primeras palabras que un ser humano dijo desde la órbita de la Luna? Pues fue una expresión tan prosaica como «shutdown. Okay, go ahead» (apagado, de acuerdo, adelante) y las pronunció Frank Frederick Borman II, comandante de la misión Apolo 8, el 24 de diciembre de 1968 justo después de apagar el motor SPS de la nave CSM. En ese momento nadie en la Tierra pudo escucharlas porque los tres tripulantes del Apolo 8 se encontraban sobrevolando la cara oculta de la Luna. De hecho, en Houston no supieron si estaban vivos o muertos hasta que aparecieron otra vez por detrás del disco lunar. La misión Apolo 8 fue uno de los grandes hitos del programa Apolo. Por primera vez en la historia, la humanidad se alejó de la Tierra, alcanzó la Luna, la orbitó y vio con sus propios ojos la cara oculta. Y todo tan solo siete años después de que el primer ser humano alcanzase el espacio. Lamentablemente, Frank Borman, el comandante de esta misión histórica dejó este mundo, esta vez para siempre, el pasado 7 de noviembre de 2023 a los 95 años.

Frank Borman en su escafandra A7L antes de despegar en el Apolo 8, con Jim Lovell detrás (NASA).

A lo largo de su carrera, Borman solo estuvo 19 días y 21 horas en el espacio. ¡Pero vaya 19 días! Además del Apolo 8, Borman comandó la misión Gemini 7 en diciembre de 1965, en la que también voló junto a Jim Lovell, quien luego le acompañaría como piloto del módulo de mando en el Apolo 8 (originalmente debía haber sido Mike Collins quien iba a ocupar el puesto de Lovell, pero fue sustituido por este en julio de 1969 para dar tiempo a que Collins se operase de una hernia de cervicales; y antes de Lovell y Collins, el puesto de piloto del módulo de mando del Apolo 8 iba a ser probablemente para Charles Bassett, quien murió junto con Elliot See en un accidente de avión poco antes de despegar en la Gemini 9). Para los estándares actuales estar casi veinte días en órbita no parce mucho, pero la mayor parte de ese tiempo Borman lo pasó en la misión Gemini 7, que superó el récord de permanencia en el espacio. Por aquel entonces había serias dudas de que el cuerpo humano pudiese aguantar tanto tiempo en ingravidez, pero si las misiones Apolo querían alcanzar la superficie de la Luna, alguien tenía que demostrar que estar dos semanas sin gravedad no era un escollo serio. Y no fue fácil, porque Borman y Lovell tuvieron que pasar esas dos semanas en órbita dentro de un espacio increíblemente reducido sin apenas poder moverse (las naves Gemini tienen el récord de ser las naves tripuladas con menor volumen útil por astronauta de la historia).

Lovell y Borman con las escafandras flexibles G5C antes de la mision Gemini 7 (NASA).
Borman y Lovell despegan en la Gemini-Titan 7 (NASA).
Borman durante la misión Gemini 7 (NASA).

Frank Borman fue seleccionado como miembro del segundo grupo de astronautas de la NASA en mayo de 1962. Los nueve astronautas se sumaban a los legendarios siete del Mercury, por entonces auténticos héroes estadounidenses a pesar de que la mitad no había alcanzado el espacio todavía. Además de Borman, entre los nueve nuevos astronautas estaban Neil Armstrong, Pete Conrad, Jim Lovell, James McDivitt, Elliot See, Tom Stafford y Ed White. A la sombra de la fama de los siete del Mercury, por entonces era difícil imaginar que los comandantes de las primeras misiones Apolo que viajaron a la Luna serían todos miembros de los Nuevos Nueve. Como sus compañeros, Borman no era solo un astronauta. Debía representar los valores del estadounidense arquetipo y, al mismo tiempo, seducir al público. Aunque sus compañeros también eran militares —a excepción de Armstrong y See, que formalmente eran civiles, pero habían sido militares—, Borman, piloto de pruebas de la USAF bajo las órdenes del legendario Chuck Yeager y graduado de West Point, era quizás demasiado militar. Probablemente era el más serio de los nueve y, en comparación, hasta el impasible Armstrong parecía extrovertido. Borman era serio y testarudo, sí, pero también increíblemente trabajador. Nunca rechazaba una tarea y, poco a poco, se fue ganando el favor de Deke Slayton, el ex astronauta del Mercury ahora encargado de elegir las tripulaciones del programa Gemini y Apolo.

Los miembros de la segunda selección de astronautas de la NASA. Solo siguen vivos Stafford y Lovell (NASA).
Borman y Lovell dentro de la Gemini durante los entrenamientos con las escafandras G5C (NASA).
Borman y Lovell en el USS Wasp tras completar la misión Gemini 7 (NASA).

Gracias a su esfuerzo, pero también debido a las muertes de See y Bassett, la tripulación principal de la Gemini 9, y de Grissom, White y Chaffee del Apolo 1, Borman terminó siendo uno de los candidatos a comandante de las primeras misiones Apolo elegidos por Slayton. Su duro e impecable trabajo durante la investigación del accidente del Apolo 1 le ganó muchas simpatías entre los jefes de la NASA en Washington. Borman debía liderar la tercera misión tripulada para probar el módulo de mando y el módulo lunar en una órbita excéntrica alrededor de la Tierra. Como es sabido, el retraso en el módulo lunar de la segunda misión, comandada por McDivitt, obligó a Slayton a intercambiar las tripulaciones. Sin módulo lunar disponible y ante la posibilidad de que la Unión Soviética se adelantase en la carrera lunar realizando una misión circumlunar con su programa 7K-L1, la NASA decidió en el verano de 1968 mandar el Apolo 8 alrededor de la Luna con Borman, Lovell y Anders. Y de ahí a la eternidad.

Borman en el Apolo 8 (NASA).
Despegue del Apolo 8 (NASA).

Antes de despegar en el Apolo 8, Borman ya había decidido que se retiraría de la NASA y que esa iba a ser su última misión, como así fue. Aparentemente, Slayton le llegó a ofrecer el puesto de comandante de la primera misión de alunizaje. Y es que después de morir Grissom, Borman era el favorito de Slayton y de la NASA para esta misión junto a McDivitt, pero este último justo había volado al espacio en el Apolo 9 y la primera oportunidad para un alunizaje, que sería el Apolo 11, estaba demasiado cerca en el tiempo. Por otro lado, por entonces no estaba claro que el Apolo 11 fuese realmente la primera oportunidad de alunizaje del programa. Todavía podían salir mal muchas cosas. Sea como sea, Borman declinó la oferta y, como había planeado, dejó la NASA en 1970. Tras su muerte, ya solo siguen vivos dos astronautas de la segunda selección de astronautas de la NASA: Stafford y Lovell. Y, por otro lado, Borman nos deja pocos días después del fallecimiento de otro astronauta del Apolo, Ken Mattingly. Cada vez quedan menos testigos directos de una de las mayores gestas de la humanidad.



193 Comentarios

  1. Impresionante, aunque seré critico:

    1) Etapa pre-0:
    Esta gente se ve que confían muchísimo en si mismos y van con todo como miuras. Da igual que a la Starship se le cayeran losetas durante varios días antes, que tuviesen fallos en servomotores de las rejillas aerodinámicas o que lleven con el conjunto SS y Booster a la intemperie 2 meses chupando salitre como alga nori. Seamos sinceros, este conjunto tenía bastante mala pinta.
    Ahora, tiran para adelante, y eso me parece algo de lo que estar muy orgullosos y encima, reitero, da la sensación de confianza en lo que hacen. Visto hoy lo que nos han brindado, no me cabe duda que harán que todo funcione como un reloj.
    No puedo olvidarme de que, otra vez, la carga de propelentes y cuenta atrás impecable, que no es baladí.

    2)Etapa 0:
    A la vista de las imágenes post lanzamiento que pude comparar y ver en «RGV Aerial» en youtube con buena calidad, se aprecia que la OLM está muy tostada. Ahora, la zona de la placa de acero y los aledaños a la misma están impolutos. No se aprecian roturas de hormigon o desprendimiento de tapas de la OLM o la torre de los chopsticks. Faltaría ver como funciona tras un lanzamiento como este el sistema de diluvio. Sin duda y viendo de donde veniamos, la noche y el día. Exitazo. Reitero, que falta por ver si el sistema es funcional sin demasiados arreglos tras la fritanga.
    He podido escuchar, sobretodo en emisiones americanas que la pluma del booster ha podido afectar al brazo desconexión rápida que va a la starship. Si bien, esto es especulación por lo que no es un fallo en sí mismo.

    3) Salida de la plataforma y maxQ
    Para mi el mayor avance junto al hot staging. Todos los motores funcionaron sin problemas durante el tiempo que necesitan hacerlo. Salida de la OLM rápida y precisa. Perfil de vuelo niquelado. Hay que recordar que pasar maxq con ese trasto debe ser de locos. Perfecto.

    4) Separación
    Apagado y separación en caliente nóminal a la vista de los datos y las imagenes si bien, estas carecen de resolución como para acreditar que ni booster ni starship salieron indemnes de esto.
    Maniobra de boostback parecía tal y como estaba planeado, buen giro del booster.
    Aquí hay algo que no comprendo del todo… los 3 motores centrales continuan encendidos en el hotstaging pero posteriormente también siguen y el booster inicia la maniobra sin apagarlos, a mi juicio esto no es nóminal ya que deberían haberse apagado y realizar el giro y colocación con los RCS.
    Creo que el booster, de forma automática intenta corregir sus errores pero algunos motores no se encienden, veremos cual es la causa. Posteriormente FTS como la seda. Chupate esa FAA.
    Starship encendido sin problemas de sus motores y perfil de inserción «orbital» nominal.

    5)Inserción «orbital»
    Starship parecía nominal. No hay datos para elaborar una conclusión, si bien parece que previo al apagado algo ocurre que el FTS entra en acción. Ante la falta de información especular sería de idiotas.

    Conclusión:
    Si bien para mi la prueba ha sido un éxito, no se puede hablar de un éxito rotundo ya que lo hubiese sido si el booster llega a tierra y SS al menos ofrece video en vivo cuasi en orbita. Lo de caer en Hawaii a mi me sonaba a filfla.
    También digo, todo lo que no falló, funcionó perfecto, sin fisuras y ya nadie puede decir que esto no funcionará.

    1. a mi me parece un gran exito y mas desde donde veiamos. la fiabilidad de los motores ya esta fuera de toda duda y eso que los motores con antiguo.

      tambien tanto el diseño de ss como de sh son diseños antiguos los nuevo tienen mucha evoluciones que ya habian previsto

      sobre los motores del sh han de estar encendidos para que con la aceleracion los combutibles se mantengan pegados a la base para que los motores puedan reencenderse. si paras todos los motores los fluidos entra en microgravedad y no habria forma de reiniciar los motores.

        1. los rcs no proporcionan impuso sino cabeceo alabeo y guiñada, para que se asiente el propelente necesitas aceleracion por eso se dejan los tres centrales que ademas son direcionables.

    2. es un nuevo cohete, un prototipo por ahora, pero un inmenso y poderoso cohete como ninguno,
      propulsado con metano, controlar eso no es fácil,
      nunca espere que todo saliera bien, pues siempre hay problemas, mucho riesgo, y bueno..
      pero el resultado supera el umbral que coloque de éxito,
      con respecto al primer lanzamiento se avanzo muchísimo
      con lo obtenido seguro se mejorara en el cohete final,
      y es mas fácil ahora que la FAA otorgue licencia para un nuevo lanzamiento del SH-SS.

  2. danieeeeellll que tenemos mono queremos un post con todo lujo de detalles e informacion de primera mano, que hay muchas cosas que se nos escapan por lo que vimos por intenet

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Por Daniel Marín, publicado el 12 noviembre, 2023
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