Lanzamiento de la segunda misión Starlink de SpaceX

Por Daniel Marín, el 12 noviembre, 2019. Categoría(s): Astronáutica • Comercial • Lanzamientos • SpaceX ✎ 249

El 11 de noviembre de 2019 a las 14:56 UTC SpaceX lanzó un cohete Falcon 9 v1.2 Block 5 en la misión número 76 de este lanzador —denominada F9-75 porque ha sido la 75ª en ser lanzada— desde la rampa SLC-40 de la Base Aérea de Cabo Cañaveral (Florida). No fue una misión rutinaria más, sino que se trató del segundo vuelo dedicado a la megaconstelación de satélites de comunicaciones Starlink. En concreto, se lanzaron los primeros sesenta ejemplares de serie de la constelación, de ahí que la misión se haya denominado Starlink 1 y no Starlink 2 pese a ser la segunda que despega con estos satélites a bordo. Tras dos encendidos de la segunda etapa, los sesenta satélites se separaron en bloque y fueron situados en una órbita inicial de 280 kilómetros de altura y 53º de inclinación. Poco a poco los satélites se han ido separando entre sí para formar el ya característico «tren Starlink» que tanto llamó la atención de los observadores durante la primera misión. Con el tiempo los satélites usarán su sistema de propulsión eléctrico para alcanzar distintos planos orbitales y una altura media de 550 kilómetros. Este ha sido el 11º lanzamiento de SpaceX de 2019 y el 9º de un Falcon 9 este año. La carga total puesta en órbita en esta misión era de 15,6 toneladas —aunque hay cierta polémica sobre esta cifra—, la más pesada lanzada por SpaceX hasta la fecha.

Lanzamiento de la misión Starlink 1 (SpaceX).

Como viene siendo habitual, la primera etapa B1048 aterrizó exitosamente en la barcaza robótica ASDS Of Course I Still Love You, situada en el océano Atlántico a 630 kilómetros de la costa, ocho minutos y medio después del lanzamiento y tras realizar los encendidos de rigor. Es la primera vez que una primera etapa de un Falcon 9 vuela por cuarta vez, superando la barrera de los tres usos que, por ahora, constituía el récord de SpaceX (por cierto, que este aterrizaje ha sido el 45º con éxito llevado a cabo por SpaceX). También ha sido la primera vez que se reutiliza la cofia, en este caso la cofia que había sido usada en el lanzamiento del Falcon Heavy del 11 de abril de este año en el que se puso en órbita el Arabsat 6A. Para esta misión SpaceX quería recuperar las dos mitades de la cofia usando dos barcos —bautizados como Ms Tree y Ms Chief—, pero los buques tuvieron que quedarse en el puerto por culpa del mal estado de la mar. Recordemos que el precio de cada cofia ronda los seis millones de dólares, más o menos el 10% de la factura total de cada misión del Falcon 9. Pero, además, parece que la fabricación de cofias es uno de los cuellos de botella de la línea de montaje del Falcon 9, de ahí el interés de SpaceX en su reutilización. Lo interesante de esta misión es que la cofia del Arabsat 6A fue recuperada en su momento del mar —la primera recuperación de una cofia con el barco Ms Tree (antes Mr Steven) dotado de una red de captura tuvo lugar en agosto de este año—, lo que significa que la reutilización de cofias es más simple de lo esperado (al menos de cara a una única reutilización).

Primera vez que una primera etapa aterriza por cuarta vez (SpaceX).
Otra vista del lanzamiento (SpaceX).

Los sesenta satélites han sido construidos por la división de SpaceX en Redmond (estado de Washington) y tienen una masa de cerca de 260 kg cada uno (la masa exacta es secreta). Cada satélite Starlink dispone de un único panel solar rectangular y de un sistema de propulsión para alcanzar su órbita final a base de motores de plasma (de efecto Hall) con kriptón como propelente (en este tipo de motores normalmente se usa xenón, otro gas noble). Estas unidades son las primeras de la versión v1.0, frente a los sesenta satélites anteriores de primera generación —lanzados el pasado 24 de mayo y con una masa de 227 kg cada uno— y clasificados como versión v0.9. Los nuevos satélites v1.0 tienen cuatro veces mayor ancho de banda que los de la versión v0.9 y se cree que alcanzan los 17 Gbps por unidad. Los satélites v0.9 solo llevaban antenas para la banda Ku, mientras que los nuevos disponen de antenas para las bandas Ka y Ku. De los primeros sesenta satélites Starlink, tres ya han fallado, pero, en general, estos prototipos han servido para probar la idoneidad del sistema a pesar de que están muy lejos de proveer un servicio operativo. Pese a todo, recientemente Elon Musk fue capaz de mandar un tuit usando esta limitada constelación inicial.

Satélites Starlink (SpaceX).
Panel solar de un Starlink (SpaceX).

SpaceX quiere lanzar miles de satélites Starlink para ofrecer servicios de conexión a internet en todo el mundo. Esta megaconstelación es la gran esperanza de SpaceX para asegurarse una fuente de financiación independiente del gobierno de los EEUU que le permita sacar adelante el sistema Starship y sus planes para la conquista de Marte. Con el fin de garantizar un retraso despreciable en las comunicaciones, los satélites deben estar situados en una órbita baja —la velocidad de la luz no es tan rápida como los ingenieros quisieran—, pero eso significa que se necesitan miles de unidades para garantizar una cobertura global. Una de las principales características de esta constelación es que los satélites pueden comunicarse entre sí para seguir la ruta más corta entre el cliente y la estación de tierra más cercana, aunque esta característica está ausente en los satélites v1.0 y solo se introducirá a mediados o finales del año que viene.

Emblema de la misión (SpaceX).
Misiones de las diferentes etapas de los Falcon de SpaceX (https://twitter.com/LH2NHI).

SpaceX ha declarado que «solo» necesita 1440 unidades para ofrecer servicios comerciales a la mayor parte de las zonas habitadas del planeta, un número que se alcanzará después de 24 lanzamientos. No obstante, con 360 unidades —seis lanzamientos— ya se podrán ofrecer servicios en el norte de EEUU, Canadá y parte de Europa. Pero la empresa de Elon Musk quiere ir más allá y tiene intención de lanzar nada más y nada menos que 12000 satélites Starlink, una cifra que pretende lograr usando el sistema de lanzamiento Starship-Superheavy. Y si esta cifra te parece bestial, hace poco pudimos saber que SpaceX quiere aumentar el número de satélites en 30.000 unidades más. Es decir, dentro de varios años vamos a tener 42.000 satélites dando vueltas por el cielo. Y eso sin contar a otras megaconstelaciones de satélites como OneWeb, Telesat o Kuiper (de Amazon).

https://twitter.com/DanforthMiddle/status/1193959087974895617?s=20

Esta cifra supera a todos los satélites activos actualmente en órbita baja y genera serios problemas de gestión de tráfico para evitar colisiones y de caída de residuos a la Tierra, por no hablar de las gravísimas consecuencias desde el punto de vista de contaminación del espectro electromagnético y la contaminación lumínica —con un fuerte impacto en la astronomía profesional y amateur, pero también en la herencia cultural de nuestra civilización—. Lo peor de este asunto ha sido la total falta de previsión de organismos internacionales y gobiernos de todo el mundo, que se han visto superados por los acontecimientos y ahora básicamente dependen de la buena voluntad de un puñado de empresas privadas.

Los 60 Starlink v1.0 antes del lanzamiento (SpaceX).

Por su parte, SpaceX ha asegurado que los satélites Starlink se destruirán en la atmósfera al final de su vida útil y recuerda que estos están situados en una órbita lo suficientemente baja para asegurar su reentrada en el plazo de unos pocos años si se pierde el control sobre los mismos (aunque para que esto sea cierto todos los satélites deberán estar situados en una órbita no superior a los 550 kilómetros de altura, mientras que originalmente estaba previsto lanzar unidades en órbitas de hasta 1200 kilómetros). Además, la empresa ha declarado que se ha modificado el diseño de los v1.0 para garantizar que los satélites se fragmenten casi en su totalidad durante la reentrada, minimizando el ya de por sí bajo riesgo de caída en una zona poblada. Con respecto a su impacto visual, los nuevos satélites v1.0 son igual de brillantes que los v0.9, que pueden alcanzar magnitudes negativas y, por tanto, son mucho más brillantes de lo inicialmente planeado. Musk ha dicho que se introducirán medidas en el futuro para que los nuevos satélites de la constelación reflejen menos la luz solar, aunque no ha dado detalles concretos. Sea como sea, Starlink sigue adelante.

Fases de la misión (SpaceX).
Antes del despegue (SpaceX).

https://twitter.com/SpaceX/status/1193921194707128320?s=20

https://twitter.com/machawarabi/status/1194198293523226625?s=20



249 Comentarios

  1. Daniel, tengo una pregunta. Acabo de leer que en este lanzamiento se ha puesto en órbita la carga más pesada en la historia del lanzador – unas 18 Tn – ¿Como es esto posible si según las especificaciones «oficiales» el F9 puede poner 22 Tn a LEO en modo desechable? ¿Ha aumentado la potencia del cohete o es que han mejorado mucho la eficiencia de los procedimientos de aterrizaje? Porque 4 Tn de carga me parecen muy poca penalización para un modo reutilizable ¿no?

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Por Daniel Marín, publicado el 12 noviembre, 2019
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