Bennu, el pequeño asteroide cercano que «escupe» rocas

¿Te imaginas un mundo en el que puedas ponerte en órbita simplemente por deslizarte por una pendiente? Pues deja de imaginar, porque ese mundo existe y se llama Bennu. Este pequeño asteroide carbonáceo está siendo estudiado en detalle por la sonda de la NASA OSIRIS-REx desde el 3 de diciembre de 2018 y ya tenemos los primeros resultados científicos de la misión. Bennu es un asteroide cercano que está formado por la aglomeración de miles de rocas y piedras de todos los tamaños. Esta «pila de escombros» se parece mucho a otro asteroide cercano, Ryugu, que en estos momentos es objeto de estudio de la sonda japonesa Hayabusa 2 y que también es otra pila de escombros con forma de peonza. El pequeño tamaño de Bennu provoca que la gravedad superficial de este cuerpo oscile entre un máximo de 8 millonésimas de g en los polos a unas 3 millonésimas de g en el ecuador por culpa de su rápido periodo de rotación (4,276 horas). Esto significa que en el ecuador de Bennu una piedra puede ponerse en órbita con una velocidad de entre solo 2 y 4 centímetros por segundo, una velocidad que puede alcanzar simplemente al rodar por las pendientes locales. Y no hablamos de una posibilidad teórica. OSIRIS-REx ha podido ver piedras y guijarros escapando del ecuador de Bennu:

Partículas de Bennu escapando de la superficie de Bennu vistas el 19 de enero de 2019 mediante la cámara NavCam 1 de OSIRIS-REx (NASA/Goddard/University of Arizona/Lockheed Martin).

Increíble. OSIRIS-REx ha observado esta expulsión de partículas, con un tamaño comprendido entre un milímetro y varios centímetros, un total de diez veces desde que llegó a las proximidades del asteroide. Bennu parece tener ocho órbitas síncronas a su alrededor en las que estas partículas pueden acumularse temporalmente a pocas decenas de metros sobre el ecuador del asteroide. Algunas de estas partículas vuelven a caer sobre el asteroide y otras escapan para siempre. Este comportamiento «cometario» de Bennu —si hay partículas también podría haber gases— ha pillado por sorpresa a los científicos de la misión, que no se esperaban nada parecido. Ahora tendrán que planificar con sumo cuidado las maniobras de aproximación para recoger muestras. OSIRIS-REx ha descubierto que, además, el asteroide está acelerando su rotación. Si ahora su día es de 4,3 horas, dentro de un millón de años será de apenas 2,1 horas. Este fenómeno ya se había observado desde Tierra, pero la misión de la NASA ha confirmado que se debe al efecto YORP, culpable de que los asteroides de pequeño tamaño aceleren su velocidad de giro, a veces con resultados catastróficos.

Bennu visto por OSIRIS-REx en diciembre de 2018 con la cámara PolyCam (NASA/Goddard/University of Arizona/Lockheed Martin).
Mapa de Bennu (NASA/Goddard/University of Arizona/Lockheed Martin).
Detalle de las rocas más grandes de Bennu (NASA/Goddard).

La masa de Bennu es de 7,329 x 1010 kg, un dato que, combinado con el diámetro de 490 metros, nos da una densidad de 1190 kg por metro cúbico, prácticamente similar a la del asteroide Ryugu. Esta baja densidad apunta a que el interior de Bennu tiene que ser poroso (al 50%), algo que, por otra parte, es de esperar en una pila de escombros. La superficie del asteroide es muy oscura, con un albedo medio de solamente 4,4%, aunque tiene regiones menos brillantes con un albedo de 3%. Bennu está cubierto por más de doscientas rocas de un tamaño superior a los diez metros. Inicialmente el equipo de la misión contempló con horror esta superficie llena de rocas sin zonas adecuadas para la maniobra de recogida de muestras, pero afortunadamente ya han identificado algunas regiones idóneas con material más fino. Lo malo es que estas zonas apenas tienen de cinco a diez metros de diámetro, más pequeñas de lo calculado por los investigadores antes de la llegada de la sonda (25 metros). La abundancia de rocas superficiales de gran tamaño ha sido otra sorpresa para los investigadores, que habían supuesto una superficie más lisa en base a las observaciones en el infrarrojo. La falta de zonas libres de rocas y el reciente descubrimiento de que Bennu es un asteroide activo que escupe rocas son dos de los escollos más importantes que deberá superar OSIRIS-REx para completar su misión.

Pendientes locales en Bennu (NASA/D. J. Scheeres et al.).
Mapa del relieve de Bennu (D.S. Lauretta et al.).
Órbitas estables alrededor de Bennu (D.J. Scheeres et al.).
Detalle de la rocosa superficie de Bennu vista por la cámara PolyCam el 7 de marzo a 5 kilómetros de distancia (NASA/Goddard/University of Arizona).
El círculo muestra el tamaño de la zona de recogida de muestras original, pero ahora el equipo de la sonda deberá reducir el área (NASA/Goddard).

Bennu parece ser una pila de escombros relativamente joven y con una composición homogénea que se ha formado a partir de un impacto contra un cuerpo primigenio de mayor tamaño rico en sustancias orgánicas y agua. El equipo de la misión ha calculado que Bennu tiene una edad de entre cien millones y mil millones de años, bastante más de lo que habían estimado. Esta elevada edad implica que el asteroide puede haber sobrevivido a varios episodios catastróficos de fragmentación debido a la acción de los efectos Yarkovsky y YORP. Pero no cabe duda de que el principal hito de la misión hasta el momento ha sido el descubrimiento de abundantes cantidades de minerales hidratados en la superficie de Bennu. En concreto, OSIRIS-REx ha detectado la presencia de magnetita en las zonas más oscuras del asteroide, que son las más ricas en sustancias orgánicas. La magnetita es un mineral que se forma en presencia de agua líquida, así que el asteroide del que se formó Bennu tuvo que tener en su remoto pasado un océano interno de agua líquida, más o menos como Ceres.

Detalle de una de las zonas con material más oscuro (NASA/Goddard).
Presencia de magnetita en Bennu (NASA/Goddard).
Modelo del interior de Bennu (Nature/@jtuttlekeane).
Bennu, Ryugu e Itokawa a escala (Diario de Córdoba).

Es tentador pensar que asteroides similares a Bennu pudieron ser los que trajeron el agua de los océanos de la Tierra durante su formación (actualmente la teoría más popular es la que propone que la mayor parte del agua de nuestro planeta vino del choque de asteroides cercanos), pero hay que ser cautos. Precisamente, el equipo de la sonda Hayabusa 2 acaba de publicar los resultados de las observaciones del espectrómetro infrarrojo que demuestran que Ryugu es un asteroide muy seco. Lo bueno es que dentro de pocos años podremos analizar muestras de ambos asteroides en los laboratorios de la Tierra.

Referencias:

  • https://www.nasa.gov/press-release/nasa-mission-reveals-asteroid-has-big-surprises
  • https://www.nature.com/collections/jibgaighje


55 Comentarios

      1. No saquemos los pies del tiesto. La creación de la Agencia Espacial de Portugal es básicamente una cuestión de gestión administrativa o burocratica vinculada a la decisión de la ESA y del gobierno luso de construir una base de lanzamiento de cohetes para pequeñas cargas, proyecto al que se han sumado distintas empresas de la UE. De hecho, esta agencia estará localizada en esa misma base.

        Ni que decir tiene que ello no significa que Portugal vaya a ponerse a fabricar cohetes y sondas espaciales, pues nuestros vecinos carecen por completo de una industria aeroespacial civil o militar (por ello no participa en programas aeroespaciales europeos), ni siquiera de mantenimiento de aeronaves, y tampoco dispone de una industria electrónica o de instituciones científicas de algún modo vinculadas a la investigación espacial.

        Por otra parte, no sé qué tendrán que ver las izquierdas o las derechas en el desarrollo de cohetes en España. El frustrado proyecto Capricornio fue iniciado bajo mandato del PSOE en 1991 y cancelado por un gobierno del PP (2000). Y actualmente, la empresa privada PLD SPACE está desarrollando los Miura, proyecto iniciado hace unos pocos años con un gobierno del PP, que ha recibido ayudas financieras privadas y públicas (autonómicas y estatales) y que en abril va a iniciar pruebas en colaboración con las Fuerzas Armadas (FAMET) con un gobierno del PSOE.

        1. Jojojouuu! básicamente es la gente de izquierdas la que protesta ante iniciativas de ese tipo (mismamente en este blog los he leído) no he hablado de ningún gobierno

          Y si, precisamente me refería a lo de la construcción de una base de lanzamientos. Portugal nos gana terreno sin tener experiencia en lanzar cohetes, y nosotros que tenemos cierta capacidad… ni agencia espacial ni base de lanzamientos ni visos de verla, y ya que hemos tenido un ministro astronauta, lo mínimo que podía haber hecho ese ministro progresista es haber avanzado en ese sentido en vista que hasta un país como el Luso con cero en astronáutica nos adelanta en algo que deberíamos tener ya hace años

          1. Pero vamos a ver, Tiberius, España está integrada en la ESA y representada a través del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), que hace las veces de “agencia espacial nacional” y que coordina la política pública en este campo. Ciertamente, algunos especialistas defienden la necesidad de una agencia espacial española propiamente dicha que asuma esa representación, coordine esfuerzos (universidades, centros de investigación, etc) y de coherencia a programas ya existentes o previstos, pero la cuestión es: ¿tiene de verdad sentido seguir creando “agencias espaciales” europeas que a la hora de la verdad ni pinchan ni cortan porque las decisiones reales se toman en los consejos de ministros de la ESA? ¿Debemos presupuestar fondos nacionales para agencias nacionales o es mejor aumentar el presupuesto de la ESA y convertirla en una auténtica agencia espacial federal de la UE? ¿Acaso por el hecho de tener una modesta agencia espacial Portugal va a tener de golpe y porrazo o a medio plazo una industria aeroespacial que la de sentido? ¿Sus universidades politécnicas van a ponerse a construir sondas marcianas o se limitarán a nanosatélites? Pues va a ser que no.

            Una agencia espacial que sea algo más que un ente gestor administrativo de una infraestructura concreta, como es el caso de la agencia lusa, precisa de un soporte industrial y científico y de una voluntad política para abrir el talonario y poner dinero. En Europa hay montones de agencias espaciales pero solo las de Francia (CNES) y la de Alemania (DLR) son realmente importantes. Del resto, ni siquiera la ASI italiana tiene un papel significativo, y la recientemente creada UKSA del Reino Unido sirve para poco más que gestionar su representación en la ESA. Y estamos hablando de países con potentes sectores aeroespaciales.

            En el caso de España, y por fortuna, nuestro sector aeroespacial está creciendo cada vez más y ganando mas peso en Europa, tanto a nivel civil como científico y militar (ahora España es el quinto país en el ranking espacial europeo, a mucha distancia del sexto, liderando ciertas especialidades de la industria espacial a nivel mundial y es un sector de los más activos en I+D+i). ¿Debe tener España más peso o porcentaje en la ESA? ¡Por supuesto! Nuestra modesta intervención viene de los años 70, cuando esa capacidad técnico-científica no existía. ¿Mejoraría nuestra posición en la ESA por tener una “agencia espacial española” propiamente dicha? Pues lo dudo, a no ser que estuviera bien respaldada con medios y dinero. Porque si de lo que se trata es de crear otro organismo solo para gestionar la participación en la ESA, para eso ya tenemos el CDTI. O, simplemente, bastará con renombrar al CDTI como AEE (Agencia Espacial Española) y arreglado.

            Creo que lo que realmente importa es que esa industria aeroespacial siga creciendo y tomando unas participaciones más significativas en distintos programas europeos e internacionales (Ariane 6 y sucesores, Typhoon y FCAS, telescopio espacial WSO-UV, estaciones meteorológicas de los rovers de Marte, etc.) y que el programa Miura de PLD Space salga bien. Disponer de un microlanzador espacial (que por cierto, sería lanzado desde ese nuevo centro de las Azores) que permita poner en el espacio cargas de hasta 300 kilos en órbitas de 500 km o enviar pequeñas sondas de unas pocas decenas de kilos a la Luna sería estupendo, pero no tanto para justificar la creación de una “agencia espacial española” sino para dar servicio a empresas y universidades (microsatélites) nacionales y extranjeras y otros organismos, como el Ministerio de Defensa (observación e inteligencia de señales) o el de Agricultura, el de Fomento o la AEMET, todos con necesidades de acceso al espacio para observación terrestre. Para otro tipo de aparatos (satélites geoestacionarios de comunicaciones civiles y militares y grandes aparatos de observación terrestre militares), una agencia espacial española no serviría de gran cosa.

            Para finalizar este ladrillo, comento que ha sido una empresa española del sector aeroespacial y de ingeniería, Elecnor Deimos, la que ha realizado, a petición de la ESA, el estudio técnico y comercial sobre la idoneidad de la nueva base de lanzamiento de las Azores, trabajo que fue presentado por la filial portuguesa, Deimos Engenharia.

            Elecnor Deimos fue también la empresa que el año pasado logró fotografiar -a través de sus 3 telescopios ópticos del Centro de Vigilancia Espacial (DeSS) que la empresa tiene en las proximidades de Puertollano (Ciudad Real)- el Tesla Roadster que SpaceX puso en el espacio con el Falcon Heavy. El DeSS colabora con el CDTI en la obtención de datos precisos de las trayectorias de objetos cercanos a la Tierra y de basura espacial.

            Como ves, ni una “agencia espacial nacional” te convierte en una potencia espacial, ni su existencia asegura nada.

            Saludos

          2. No se si sera una magnífica respuesta Rafa, a mi eso de que esta estupendamente representada a través del CDTI no me parece muy acorde con las quejas que hay en el sector, empresas que llevan años reclamando la creación de una agencia espacial española, pero ya más pena que nuestra situación me la da que personas como Hilario se hayan resignado a no tener agencia espacial ni base de lanzamientos por no hacer frente a personas que protestan contra esto por antisistematicas no por razones y que se aprovechen del desconocimiento de la gente para hacerse con apoyo popular, en este país a habido tiempo de hacer divulgación científica para derribar los mitos económicos y ecológicos que esgrimen los que se oponen a que avancemos en esta área, y que aparte de eso, encima Hilario argumenta que esta todo bien como esta, y que lo único a lo que podemos aspirar es a aumentar nuestra representación en la ESA, (de la cual yo me siento moderadamente orgullo, tirando a poco orgulloso a cada vez menos orgulloso) pues no, mirad Rafa e Hilario, si Francia, Alemania e Italia pueden tener agencias espaciales propias a parte de su participación en la ESA, España también puede aspirar a lo mismo ¿No podemos aspirar a jugar en la misma liga que ellos? nuestra propia industria espacial nos lo pide, los ciudadanos sin duda también deberíamos (como mínimo los aficionados a esto) y que esa agencia se use algún dia en objetivos propios acordes a nuestros intereses que no siempre tendrán cabida en la ESA porque como en Europa, mandan Francia y Alemania si o si, y porque desde luego deberíamos marcarnos intereses propios aparte de los que tenemos en común, y no tiene porque ir en perjuicio de nuestra participación en las empresas comunes con la ESA, como no suponen un perjuicio para la ESA las agencias de esos países. Por otro lado, la lista de países que están creando sus propias agencias espaciales no deja de crecer, y esto es un reflejo del futuro próximo que se avecina, el futuro de lo mini, tanto de lanzadores como de satélites y sondas, y un futuro a medio plazo de súper lanzadores de bajo coste, porque lo tengo muy claro, si SpaceX lo consigue cualquier país podrá imitarlo o contratarlo en esta nueva era del acero espacial, el espacio ya no será el coto privado de las superpotencias mundiales, agencias supranacionales como la ESA ya no serán necesarias (si llegamos a este punto si que debería desaparecer esta agencia ya sin norte)

            Como bien dice Hilario, tener una agencia espacial no implica tener un programa espacial, yo en ningún momento digo que Portugal vaya a tener un programa espacial salido de la nada, pero en este país nuestro hay una carencia sobre legislación aeroespacial muy acusada que se traduce en que en la práctica las empresas españolas que se quieren dedicar a este sector las pasan putas para conseguirlo, y sino que se lo pregunten a los responsables de PLD Space, que no ha sido todo un camino de rosas y subvenciones, y yo como ciudadano me quejo de la inacción de nuestro ministro astronauta, el cual no quiere una agencia espacial porque por ahora no ve actividad suficiente para ello en el sector ni vistas de más inversión pública, me encantaría recordar al Duque ministro con el mismo cariño que recordaba al Duque astronauta pero cuando en 2014 todo señalaba que el gobierno de España crearía una agencia espacial para al menos mejorar en el ámbito administrativo que es en lo que se está adelantando Portugal, hoy sinembargo estamos más lejos con el astronauta que entonces, y a mi que Hilario me ponga como ejemplo de lo bien que nos va el que la ESA haya requerido esa base de lanzamientos en Portugal y que empresas españolas la utilicen no me dice nada en el sentido de lo bien que nos va, sino al contrario, una ESA en la que participamos más activamente que Portugal se lleva un espacio puerto a las islas del país vecino cuando tenemos islas análogas (en situación población, turismo y parajes naturales) en el nuestro, los más de 1300 millones que nos dejamos en la ESA deberían valer al menos para hacernos valer, y sino más nos valía gastarnos los 1300 millones en una agencia propia con programa espacial propio o al menos hacerles saber a los demás socios que tenemos esa posibilidad, que España lleva más de 30 años siendo la chica “buena” de Europa, la que nunca dice no, la que nunca se hace valer… y la verdad, ya basta con eso

  1. ¿La magnetita que se ha detectado en Bennu podría estar magnetizada, por ejemplo por efecto del viento solar ionizado?

    Para los objetos más pequeños con poca gravedad ¿podría ser el magnetismo la primera causa de su formación?
    Quizá el hierro interplanetario disperso se pueda unir por magnetismo, aunque no lo pueda unir la gravedad. A partir de aquí, un objeto que alcance suficiente masa atraería materia no ferromagnética mediante gravedad.

  2. La foto de las rocas saliendo de Bennu es espectacular y pasará a los libros de historia de la astronáutica, por lo menos al mío.

    Otro articulazo de Daniel para la colección.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 20 marzo, 2019
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Astronomía • NASA • Sistema Solar