New Glenn, el nuevo cohete gigante de Blue Origin

La empresa Blue Origin del magnate Jeff Bezos ha decidido enfrentarse cara a cara con SpaceX, la compañía espacial de moda propiedad del no menos magnate Elon Musk. Y lo ha hecho a lo grande, nunca mejor dicho, anunciando la nueva serie de cohetes pesados New Glenn.

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Los cohetes New Glenn de Blue Origin (Blue Origin).

Hasta el momento Blue Origin había acaparado numerosos titulares con el cohete suborbital para turistas New Shepard. A pesar de que el New Shepard le arrebató por los pelos al Falcon 9 de SpaceX el mérito de ser el primer cohete capaz de aterrizar verticalmente después de alcanzar la frontera del espacio (además de convertirse en el primer cohete de aterrizaje vertical en ser reutilizado), hasta ahora el verdadero rival de Blue Origin había sido Virgin Galactic y otras empresas de turismo suborbital, no SpaceX.

El New Shepard aterrizando suavemente en vertical por tercera vez después de superar la frontera del espacio (Blue Origin).
El cohete New Shepard suborbital de Blue Origin aterriza en vertical por tercera vez después de superar la frontera del espacio (Blue Origin).

Pero la empresa de Bezos siempre ha mantenido un ojo puesto en el mercado orbital, a pesar de que el secretismo que rodea a sus planes hace parecer a SpaceX el summum de la transparencia. Ya hace cinco años Blue Origin anunció su intención de desarrollar un lanzador orbital denominado RBS (Reusable Booster System) para lanzar su nave tripulada SV (Space Vehicle). Las características del RBS no se hicieron públicas, pero todo indica que sus prestaciones eran comparables a las de un Atlas V ligero, aunque el RBS sería ligeramente más grande (el combustible extra se utilizaría para reutilizar la primera etapa, como en el caso del Falcon 9). La nave tripulada SV fue finalmente cancelada al no ser elegida por la NASA para su Commercial Crew Program, y el RBS pareció correr la misma suerte.

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Proyecto de lanzador espacial reutilizable RBS de Blue Origin de 2011 (Blue Origin).

En 2014 Blue Origin optó por un camino más tangencial y sutil para alcanzar la órbita. En vez de desarrollar un lanzador orbital desde cero, la empresa de Bezos decidió presentar el nuevo motor BE-4 de metano y oxígeno líquido con el fin de que fuera usado en cohetes de otras empresas. Originalmente fue seleccionado para el nuevo cohete Vulcan de la empresa ULA, pero actualmente no está claro si volará en este vector porque compite con el AR-1 de Aerojet Rocketdyne. En cualquier caso, Bezos continuó con su intención de desarrollar un lanzador orbital propio capaz de usar motores BE-4 en la primera etapa y BE-3 —el motor de hidrógeno y oxígeno líquidos del New Shepard— en la segunda.

Los planes para este lanzador fueron hechos públicos el año pasado. Blue Origin anunció que el nuevo cohete orbital despegaría a finales de esta década desde el complejo 36 de la base aérea de Cabo Cañaveral (formado por dos rampas de lanzamiento), donde también se instalaría un banco de pruebas para los motores BE-4. A pesar de que Bezos se negó a anunciar la capacidad de carga de este nuevo cohete —se estimó que era inferior a la del Falcon 9, pero nadie lo sabía a ciencia cierta—, sí dejó muy claro que su primera etapa usará la tecnología del New Shepard y sería reutilizable. El mensaje estaba claro: Bezos se había metido oficialmente en un territorio que hasta ese momento era exclusivo de Musk.

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Lanzador orbital de Blue Origin presentado el año pasado (Blue Origin).

No obstante, y pese a su capacidad de reutilización, el lanzador orbital de Blue Origin quedaba muy lejos de los ambiciosos y grandiosos planes de SpaceX, que incluyen al Falcon Heavy, a la nave tripulada Dragon V2 y al futuro cohete gigante BFR, así como la misteriosa nave tripulada marciana MCT. Pero Bezos, sin duda consciente del gran abismo que separa a las dos empresas, ha decidido ‘hacer un Musk’ y dar un salto de gigante con el anuncio de la nueva serie New Glenn (por cierto, el nombre hace referencia a John Glenn, el primer astronauta norteamericano en órbita, un complemento lógico al New Shepard, llamado así en honor de Alan Shepard, el primer astronauta de la NASA en el espacio).

El nuevo cohete New Glenn es mucho más grande que cualquier cosa que haya hecho Blue Origin anteriormente. La primera etapa del New Glenn tiene nada más y nada menos que siete metros de diámetro, lejos de los diez metros del Saturno V, pero muy superior a los 3,7 metros del Falcon 9. Esta primera etapa empleará siete motores BE-4 y, sorprendentemente, también será reutilizable gracias a un tren de aterrizaje de seis patas.

Cohetes New Glenn (Blue Origin).
Cohetes New Glenn (Blue Origin).

El New Glenn vendrá en dos versiones, una de dos etapas de 82 metros de altura y otra de tres etapas de 95 metros de altura. La segunda etapa dispondrá de un único motor BE-4 y la tercera de un BE-3 criogénico. Con estas dimensiones, el New Glenn será un lanzador gigante comparable al Saturno V. Bezos no ha anunciado la capacidad en órbita de su nuevo juguete, pero la potencia de los siete motores BE-4 de la primera etapa generan un empuje ligeramente inferior al los 27 Merlin-1D del Falcon Heavy de SpaceX (que puede poner 50 toneladas en órbita baja), así que es de suponer que su capacidad real no debe ser muy diferente a la del vector de SpaceX. Entonces, ¿a qué se debe este tamaño tan gigantesco? Pues es debido a que el New Glenn emplea un diseño simple con pocas etapas, mientras que el Falcon Heavy presenta por un diseño compuesto con varios bloques aceleradores para la primera etapa. Otro factor es que el metano ocupa más volumen que el queroseno (aunque menos que el hidrógeno).

La presentación del New Glenn ha sorprendido a propios y extraños. Los analistas esperaban que el New Glenn fuese un cohete relativamente pequeño y, de acuerdo con las estimaciones del lanzador anunciado el año pasado, con una capacidad inferior a la del Falcon 9. Pero el New Glenn es mucho más grande de lo esperado. El principal obstáculo al que se enfrenta este cohete es sin duda su plan de negocios. El Falcon 9 es un cohete que se adapta como un guante a las necesidades de sus clientes, o sea, las empresas que quieren situar satélites en órbita geoestacionaria y la NASA (naves Dragon y Dragon V2). El plan de Musk pasa por financiar proyectos más ambiciosos —Falcon Heavy, BFR y MCT— con el dinero que gana gracias al Falcon 9. Pero el New Glenn es simplemente demasiado grande para competir en el mismo segmento que el Falcon 9, aunque ciertamente puede buscar un nicho en el mercado de comsats pesados u optar por lanzamientos múltiples. Es decir, el New Glenn podría ser la competencia directa del Falcon Heavy.

Ni que decir tiene, el New Glenn sería un magnífico punto de partida para un lanzador pesado que use varios bloques como primera etapa, del mismo modo que el Falcon Heavy emplea tres primeras etapas del Falcon 9. Este futuro lanzador —¿New Armstrong?— podría hacerle la competencia al SLS de la NASA (70 toneladas en órbita baja en la versión inicial) o al misterioso BFR de SpaceX. Otro factor a tener en cuenta es que Blue Origin carece de la financiación proveniente la NASA de la que goza SpaceX a través de los contratos para suministrar las naves Dragon y Dragon V2. Ahora mismo la NASA es la principal fuente de ingresos de SpaceX, mientras que Blue Origin, por mucho dinero que tenga Bezos, no cuenta con nada comparable (dudo que el negocio de turismo suborbital con el New Shepard sea comparable).

Pese a todo, cometeríamos un enorme error si decidimos subestimar los planes de Blue Origin. El lema de la compañía es gradatim ferociter —es decir, ‘paso a paso ferozmente’— y por ahora Bezos ha hecho honor al mismo. Blue Origin ha empezado las obras de una nueva fábrica de motores y lanzadores en Florida —que complementará a sus instalaciones de Seattle— y sigue adelante con su idea de habilitar la rampa 36 para sus planes orbitales. ¿Asistiremos los próximos años a una guerra comercial entre Musk y Bezos? New Glenn contra Falcon Heavy. Hagan sus apuestas.

 

Bola extra: Blue Origin también publicó recientemente el siguiente vídeo del sistema de escape de la cápsula del lanzador New Shepard. ¿Veremos un sistema parecido en una versión orbital de una nave tripulada?

 



59 Comentarios

  1. Genial!
    Una gran sorpresa, no sé cómo hará Blue Origin, pero creo que si llega a tener este cohete es señal de que estamos en una nueva edad dorada de la exploración espacial!

  2. Una vez más completisima y rápida entrada por parte de Daniel.
    Esto se pone muy interesante. Sobre todo en lo referente a la financiación de los proyextoa, porque si bezzos es capaz de hacer esto sin un dolar de la nasa, seguro que ésta empezará a verlo con otros ojos.
    Por otra parte, si gracias a la lucha de egos vemos esta nueva carrera, qué pasará el día que de verdad encuentren rentable el espacio….

  3. Puede que sea powerpointismo puro y duro, pero no hay que desdeñar la posibilidad de que Blue Original alcance la órbita terrestre, ya sea con el New Glenn o con algo más modesto.

    Si se trata de un pique entre magnates, bienvenido sea. Tiempo atrás la técnica ha conocido grandes avances por la competición de egos; recordemos por ejemplo a Edison con el sonido y el cine, y la aviación con tipos excéntricos como Howard Hughes.

      1. Pues no creo que sea fácil que quiera gastar su tiempo y su dinero en el espacio. jajaja.

        Aunque podía publicar sus “ropajes” via cobetes.

        Y si pone algo en la luna … en plan los lunáticos visten de Zara.

        Igual le salía bien el negocio. PERO NO HACE PUBLICIDAD POR QUE NO LA NECESITA.

        1. De momento, a Amancio Ortega le interesa más poner dinero para investigación médica y tratamientos oncológicos.

          En mayo de este año, su fundación firmó un acuerdo con la Junta de Andalucía para financiar la adquisición de 25 aceleradores lineales para radioterapia. Y en 2015 “regaló” al hospital Meixoeiro de Lugo un acelerador radiológico Varian modelo TrueBeam, uno de los más avanzados del mundo, como parte del acuerdo firmado con el gobierno regional para la renovación tecnológica de todos los centros de diagnóstico y tratamiento oncológico del sistema público de salud de Galicia.

          No todo pasa por el espacio.

          1. Me parecen fantásticas las donaciones.
            Y lo mismo me pasa con la beneficencia.
            .
            Pero en mi opinión estos regalos no pueden sustituir al pago de los impuestos.
            Porque si lo que están donando es una pequeña parte de lo que se ahorran en impuestos por otra, mal negocio.

          2. Yo lo de que paguen los impuestos que les correspondan me parece estupendo y lógico.

            Pero tampoco está mal que suelten un poco de pasta adicional en forma de fundaciones, becas o pura filantropía.

            Al fin y al cabo, muchas de las grandes instituciones científicas y culturales del mundo (sobre todo en los países anglosajones, donde está muy bien visto hacerlo) existen gracias a esas aportaciones.

    1. Eso mismo iba a comentar.
      Bezos es muchísimo más rico que Musk, y además tiene nada menos que Amazon detrás, que le proporciona una enorme cantidad de ingresos asegurados… mientras que Musk no tiene nada parecido.
      .
      Yo tomaría muy en serio a este tipo. Porque este sí que tiene pasta de verdad. Y una fuente de ingresos de la solvencia de Amazon… y ya no digo nada con los impuestos que se ahorra el Europa. :-/ Sólo con eso podría financiar el proyecto al completo.

      1. La nueva política de envíos de Amazon para clientes Premium prescindirá de los drones y pasará directamente a los cohetes reutilizables. En su casa en diez minutos.

  4. Interesante propuesta.

    Aunque no de muchos datos si va cumpliendo lo que dice cada cierto tiempo se pondrá más interesante el mercado privado de los vectores pesados.

    El Musk habla mucho para decir poco.

  5. Una pregunta: pese al reciente accidente en la plataforma de Falcon 9, se presentará oficialmente a la prensa el BFR de SpaceX? Este anuncio de Bezzos acelera las cosas?

        1. Sí, ahora Musk está entre la espada y la pared. Si desvela el BFR y el MCT como estaba previsto, pero sin que todavía estén claras las causas del accidente del F9, puede espantar a sus clientes al quedar como un megalomaniaco despegado de la realidad. Si no lo hace sería un enorme revés personal y de cara a sus fans. Una situación de debilidad que Bezos ha aprovechado con crueldad para anunciar su New Glenn.

          1. Yo creo que una cosa no quita la otra. Son proyectos paralelos de la misma empresa. Y no olvidemos que el origen de la explosión fue en el sistema de carga de combustible, no en el lanzador.
            Que Musk presente la arquitectura marciana i no lo haga les trae al pairo a sus clientes actuales…

          2. 1- No está claro cuál es la causa del accidente (todavía). 2- Los que aportan dinero a SpaceX son la NASA y los clientes de comsats (y en el futuro el DoD), lo demás es, hoy por hoy, humo. 3- A los clientes les da igual si el fallo fue en el lanzador o en el sistema de combustible. Ellos compran el servicio completo, es decir, quieren situar su carga en órbita. Si pagas, te da igual qué parte del sistema de lanzamiento es la que ha reventado pulverizando tu satélite. Si a partir de ahora el 50% de los Falcon 9 van a explotar por un fallo en la rampa (por decir una cifra), los clientes huirán despavoridos aunque “el fallo no sea en el lanzador”.

          3. Pues parece que Musk no se va a achantar: en un tweet da a entender que lo va a anunciar en el Congreso Internacional de Astronáutica diciendo que el nombre definitivo no será ‘Mars Colonial Transport’ sino ‘Interplanetary Transport System’, vamos que Marte se le queda corto y apunta a colonizar mundos aún más lejos de la Tierra.

  6. ¡Esto se va a poner muy interesante!

    De momento es puro power point, pero tengo entendido que Bezos tiene 5 veces la cuenta corriente de Musk y me creo algo más los power point cuando hay tanto fajo de billetes detrás.
    A día de hoy dominan el hidrógeno líquido y saben aterrizar cohetes, ya tiene 2 ítems de la larga lista de tecnologías que necesitan desarrollar, esperemos que sigan así y que progresen rápido porqué tengo muchas ganas de que comience esta carrera espacial privada!(Aunque yo siempre seré del equipo Go Musk).

    PD: Me pregunto dónde aterrizarán y como maniobrarán una primera etapa de 7m, tanto en la pista de aterrizaje como en el traslado al hangar como dentro del hangar; porqué la principal limitación del Falcon es su escaso diámetro, que es el máximo para ser transportable por carretera con un camión convencional. ¿Barcaza? ¿Helicóptero gigante? ¿Dirigible? ¡¡¡Por favor, que sea esto último!!!

    1. Y su motor está bastante avanzado.
      Lo fabricarán en Florida, así que barcaza por la Costa. En nasaspaceflight hay info de aterrizaje muy lejos. La segunda etapa es relativamente pequeña.

  7. Parece que ha comenzado la Carrera Espacial 2.0
    Si en los años 70 del s. XX fueron las naciones las que compitieron ahora son los magnates…Pero si todo es por el desarrollo astronáutico, ¡bienvenida sea esta carrera!
    Ahora a esperar acontecimientos.

    1. Si SX y BO demuestran que es posible reusar cohetes y hacerlo de forma económica, y lo hacen, las demás naciones se verán comprometidas a seguir esos pasos.

      Y habrá mucho movimiento de ingenieros con conocimientos para hacer cohetes reusables formando otras empresas o siendo contratadas en otras.

    2. En Europa la iniciativa privada parece mas centrada en los pequeños satelites, como por ejemplo nuestros amigos de PLDSpace, que van a dar pronto noticias importantes!
      Saludos

  8. Pues esto pinta más rápido de lo que parece.
    El motor BE 4 de la 1ª etapa, previsto para vuelos en 2017.
    Asociado con las autoridades de Florida para la construcción de la fábrica en su territorio.
    Según Bezos el New Glenn será lanzado desde la plataforma 36 antes de que se acabe esta década.

  9. Me alegra ver que la competencia calienta motores. Mi gran duda es si semejante mastodonte tiene sentido. Aunque no sabemos la capacidad real, por lo que comenta Daniel debe tener una similar a la del Falcon Heavy, un cohete que aún no ha demostrado ser rentable. Blue Origin se la juega mucho yendo a lo grande.

    Y respecto a Elon Musk… Imagino que debe estar tan sorprendido como los demás, no sólo su Falcon 9 tiene problemas sino que ahora le aparece competencia a su Falcon Heavy. De todas formas, en el fondo NO es una mala noticia para SpaceX. Me explico: el Falcon Heavy es un cohete único en su categoría (en torno a las 50-60t en órbita baja). Resulta arriesgado pagar por un lanzamiento mediante el Falcon Heavy ya que corres el riesgo de que, si hay problemas con el cohete, tu satélite se quede en tierra. Ahora, al aparecer un cohete similar, los propietarios de satélites se aventurarán más fácilmente a fabricar satélites de semejante tamaño.

    Saludos

  10. Aunque es una carrera de egos, no es una carrera para llegar al mismo sitio. Musk tiene como objetivo Marte, Bezzos el medio cislunar.
    Bezzos tiene una idea de desarrollo espacial muy oneilliana, cualquiera que haya leído ‘Ciudades del espacio’ de GKO, vera mucho de su espíritu en el discurso de Bezzos.

  11. Saludos

    Viendo la primera imagen que abre la entrada, noto que no aparecen los cohetes Protón y Angará en la comparativa de actuales y futuros cohetes… Ya Blue Origin los “pensionó”, 😛

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 12 septiembre, 2016
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Cohetes • Comercial