Por qué la Unión Soviética no tuvo éxito en la exploración de Marte

En las discusiones sobre la historia de la cosmonáutica uno de los temas recurrentes es el ‘fracaso’ de la exploración de Marte por parte de la Unión Soviética. Por supuesto, hablamos de un fracaso relativo: la URSS logró poner en la superficie de Marte hasta tres sondas espaciales -incluyendo la primera misión que aterrizó en el planeta rojo, la Mars 3– y cinco naves lograron transmitir datos de interés desde las cercanías del planeta. Sin embargo ninguna de estas misiones se puede considerar un éxito rotundo y su retorno científico fue claramente inferior al de misiones norteamericanas como las Viking 1 y 2 o la Mariner 9. Por otro lado, la Unión Soviética sí logró explorar la Luna o Venus alcanzando importantes logros científicos. ¿Por qué Marte se resistió a la URSS?

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El 2 de diciembre de 1971 la Mars 3 se convirtió en el primer artefacto creado por el hombre que aterrizó en Marte (Novosti Kosmonavtiki).

Antes que nada, y para poder juzgar el asunto con perspectiva, primero sería conveniente repasar las misiones soviéticas a Marte:

  • Misiones que fueron un éxito parcial (5 misiones): Mars 2 (1971), Mars 3 (1971), Mars 5 (1973), Mars 6 (1973) y Fobos 2 (1988).
  • Misiones que fracasaron tras el lanzamiento (6 misiones): Mars 1 (1962), Zond 2 (1964), Zond 3 (1965), Mars 4 (1973), Mars 7 (1973) y Fobos 1 (1988).
  • Misiones que fracasaron durante el lanzamiento (9 misiones): 1M nº 1 (1960), 1M nº 2 (1960), 2MV-4 nº 3 (1962), 2MV-3 nº 1 (1962), 3MV-1A nº 2 (1963), M-69 nº 1 (1969), M-69 nº 2 (1969), M-71-S (1971) y Mars 96 (1996).

(En la lista de misiones he incluido la Mars 96 a pesar de haber sido lanzada por Rusia porque fue diseñada y construida bajo el periodo soviético. Por el contrario, no he incluido a la Fobos-Grunt por ser una sonda de diseño ruso.)

Sin duda, lo primero que llama la atención es el alto número de sondas que se perdieron durante el lanzamiento. Por este motivo es habitual echar la culpa del fracaso soviético en Marte a los fallos de los cohetes lanzadores. Sin embargo, conviene señalar que la mayoría de estos accidentes se produjeron durante la fase inicial de exploración marciana y, por lo tanto, se trataba de sondas muy rudimentarias. Y si nueve fallos durante el despegue te parecen muchos, recuerda que la URSS perdió diez sondas para el estudio de Venus por las mismas causas, lo que no impidió que la exploración soviética del planeta gemelo de la Tierra progresase sin mayores incidentes. Y es que en el mismo periodo la URSS llevó a cabo nada más y nada menos que quince misiones parcial o totalmente exitosas en Venus.

También se suele señalar que aterrizar en Marte es más difícil que aterrizar en Venus. Efectivamente, y debido a la tenue atmósfera de Marte, para alcanzar la superficie debemos usar una combinación de paracaídas y retrocohetes, e incluso a veces se deben añadir otros sistemas como por ejemplo airbags. Pero aterrizar en Venus tampoco es moco de pavo y entran en juego otra serie de dificultades técnicas que están ausentes en una misión a Marte. Además, esto no explica los fracasos de las sondas destinadas a estudiar Marte desde la órbita.

No, la causa de que la Unión Soviética no lograse dominar la exploración de Marte no fueron los lanzadores ni las condiciones atmosféricas del planeta rojo. Las razones del fracaso soviético en Marte hay que buscarlas en otro lado. ¿Y cuáles son? A riesgo de simplificar un debate harto complejo, creo que las más importantes fueron:

1- La URSS se rindió en Marte

Puede parecer paradójico, pero lo cierto es que tras ser los pioneros en la exploración de Marte la Unión Soviética no lanzó ninguna sonda a este planeta entre 1973 y 1988. Después del sonoro fracaso de la ‘flotilla marciana’ de 1973, cuando se lanzaron cuatro sondas al planeta rojo de la serie M-73, la URSS simplemente abandonó cualquier intento de explorar Marte. Al mismo tiempo las misiones a Venus se sucedían con relativa frecuencia y sus éxitos copaban los titulares de la prensa soviética. Visto en perspectiva, renunciar a Marte fue un error mayúsculo.

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Sonda Mars 3 (M-71P). El diseño M-71 sería usado con distintas modificaciones desde as Mars 2 a la Mars 7 (NPO Lávochkin).

Las primeras sondas marcianas de la serie M-71 habían logrado éxitos parciales a pesar de emplear una tecnología totalmente novedosa y que aún estaba en pañales. La serie M-73 falló por culpa del empleo de transistores defectuosos. De haber seguido intentándolo, más tarde o temprano alguna misión basada en los sistemas de la serie M-71 habría logrado su objetivo. Esa fue precisamente la estrategia que siguió la URSS en Venus y en la Luna y que tan buenos resultados le dio.

Pero, ¿a qué se debió esta rendición incondicional? Pues principalmente a motivos políticos. Tras la debacle de 1973 el Kremlin presionó para evitar más fracasos en Marte que empañasen la imagen de la URSS. Los dirigentes del programa espacial no tripulado soviético -principalmente el ministerio de Maquinaria General (MOM) y la oficina de diseño NPO Lávochkin- decidieron concentrarse entonces en Venus mientras diseñaban sondas marcianas más avanzadas. Para cuando quisieron regresar a Marte ya era demasiado tarde y la URSS desapareció pocos años después.

2- Cuando la política se confunde con la electrónica

Es habitual culpabilizar la primitiva tecnología electrónica soviética de los años 70 del fracaso soviético en Marte. Sin embargo, este análisis pasa por alto que la diferencia tecnológica en los años 70 en materia electrónica entre la URSS y los EEUU no era tan abismal como uno pudiera pensar. Por poner un ejemplo, todavía hay gente que piensa que las sondas M-71/M-73 usaban cámaras facsímil que se dedicaban a escanear los negativos, una técnica empleada en algunas misiones lunares. En realidad, usaban cámaras de televisión y transmitían sus datos digitalmente (no obstante, la malograda serie M-69 si tenía previsto usar un sistema de escaneado tipo facsímil).

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Sonda soviética marciana de la serie M-69. Los dos vehículos lanzados en 1969 no alcanzaron la órbita terrestre por culpa de fallos del lanzador. Esta familia de sondas marcianas sólo sería conocida en occidente tras la caída de la URSS (NPO Lávochkin).

Dicho de otra forma, los sistemas de la serie M-73 eran casi igual de rudimentarios -desde nuestra óptica actual, se entiende- que los empleados en las sondas Viking, aunque ciertamente hay que ser honestos y reconocer que eran inferiores en prestaciones y calidad a sus homólogos estadounidenses. En cualquier caso, esta electrónica ‘rudimentaria’ no impidió que la URSS lanzase misiones exitosas a Venus y a la Luna. Y, sin embargo, lo cierto es que sí que hay algo de verdad en la hipótesis de la electrónica como una de las causas de los fallos marcianos. La flotilla de cuatro sondas de 1973 fracasó en buena medida por emplear un lote de transistores defectuosos 2T-312. Lo triste es que los ingenieros de NPO Lávochkin sabían que estos transistores presentaban problemas pero no hicieron nada. De haber decidido sustituirlos, estas misiones habrían perdido la ventana de lanzamiento y no hubieran despegado hasta dos años más tarde. Un fiasco político que nadie estaba dispuesto a aceptar. Mejor lanzarlas y cruzar los dedos. Evidentemente, esta estrategia no fue suficiente.

Para colmo, algo muy similar ocurrió con las misiones Fobos 1 y Fobos 2 en 1988. Estas complejas y enormes naves de la nueva familia de sondas UMVL fueron equipadas con una electrónica poco probada y con un software repleto de errores. La Fobos 1 se perdió camino a Marte por culpa de una orden errónea recibida desde Tierra. Aunque en su momento todos los dedos acusadores señalaron al técnico encargado de enviar la señal, lo cierto es que la falta de controles adecuados en las operaciones de la misión y un software defectuoso fueron los verdaderos culpables. La Fobos 2 dejó de transmitir una vez en órbita marciana y justo antes de sobrevolar Fobos para depositar varias sondas en su superficie. Nunca sabremos qué pasó con esta sonda, pero todo apunta, una vez más, al empleo de software corrupto unido a un fallo del procesador del control de posición del vehículo. Poco después se supo que ambas sondas habían sido equipadas con procesadores con defectos. Y, una vez más, los ingenieros de Lávochkin ya lo sabían antes del lanzamiento y no hicieron nada para evitarlo.

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Sonda Fobos de la familia UMVL (NPO Lávochkin).

3- Unos planes demasiado ambiciosos

Al mismo tiempo que la Unión Soviética intentaba alcanzar Marte con las misiones M-69, M-71 y M-73, NPO Lávochkin trazaba las líneas maestras de la estrategia de exploración marciana de cara al futuro. Los planes de Lávochkin preveían nada más y nada menos que lanzar una misión de recogida de muestras marcianas denominada 5NM y otra bautizada 4NM para situar un Marsojod -similar al Lunojod lunar- en la superficie de Marte. Ambas sondas eran tremendamente complejas y debían haber sido lanzadas mediante el cohete gigante lunar N1. Cuando este lanzador fue cancelado, las sondas se transformaron en las misiones 5M y 4M respectivamente, aún más complejas si cabe debido al empleo de múltiples lanzamientos.

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Sonda 5NM para recogida de muestras de Marte (NPO Lávochkin).

Es decir, ¡la Unión Soviética aún no había logrado llevar a cabo ni una sola misión a Marte totalmente exitosa y Lávochkin ya quería traer muestras del planeta vecino! Incluso con la tecnología actual una misión así se considera enormemente cara y ambiciosa, así que mejor no imaginar las probabilidades de lograr semejante objetivo en los años 70. Y no estamos hablando de proyectos de papel. Durante los años 70 y 80 NPO Lávochkin destinó una cantidad enorme de recursos y personal en la planificación de las misiones 5NM/5M y 4NM/4M, recursos que podrían haber sido invertidos en misiones más simples y realistas.

Como contraste, el programa soviético de exploración de Venus se basó en buena medida en la mejora continua de un diseño que debutó con la Venera 9. Por contra, en Marte la URSS empleó hasta tres diseños distintos para las misiones más avanzadas (M-69, M-71 y UMVL), por no hablar de las extravagantes 5M/4M. La dispersión de recursos es más que evidente.

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Sonda marciana 5M (NPO Lávochkin).

4-La falta de un JPL soviético

El programa de exploración no tripulado de la NASA es uno de los grandes logros de la conquista del espacio. En buena medida su éxito se debe a la existencia del JPL (Jet Propulsion Laboratory), una de las instituciones norteamericanas que se encargan de coordinar el desarrollo de las misiones espaciales automáticas. Simplificando, podemos decir que el papel del JPL es buscar un consenso entre la comunidad científica a la hora de decidir qué misiones son las prioritarias para luego aunar esfuerzos con la industria y saber así si dichas misiones pueden llevarse a cabo dentro de unos márgenes temporales y presupuestarios adecuados.

La Unión Soviética carecía de una institución remotamente similar. Obviamente, la Academia de Ciencias de la URSS participaba activamente en el programa espacial soviético, pero su labor principal consistía en analizar los datos de misiones ya en curso y diseñar instrumentos de sondas cuya construcción ya había sido decidida. Y es que los reyes absolutos del programa no tripulado de la URSS eran los dirigentes de la oficina de diseño NPO Lávochkin, encargada de construir la práctica totalidad de las sondas automáticas soviéticas desde que la OKB-1 de Seguéi Koroliov les cediese este honor. La coordinación entre Lávochkin y la comunidad científica del país era, siendo generosos, muy escasa. El resultado es que los objetivos de las misiones planetarias se decidían atendiendo principalmente a motivos políticos en vez de científicos.

NPO Lávochkin era la dueña y señora de las sondas espaciales soviéticas y sólo rendía cuentas ante el Ministerio de Maquinaria General (MOM), el organismo encargado del programa espacial civil (el nombre era una tapadera para despistar a los servicios de inteligencia occidentales). Pero como uno puede imaginar a partir del nombre de este ministerio, la ciencia no jugaba un papel muy relevante en sus decisiones. Esta situación se intentó cambiar con la creación del IKI (Instituto de Investigaciones Espaciales), que debía jugar en la URSS el papel del JPL en la EEUU. Lamentablemente, el IKI llegó demasiado tarde. Justo cuando la institución logró alcanzar una cierta influencia, la Unión Soviética desapareció en 1991. Para entonces ya estaban previstas misiones a Venus, la Luna y Marte -incluyendo Marsojods– usando la nueva plataforma UMVL e incluso sondas a Júpiter y al Sol (Proyecto Tsiolkovsky).

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Prototipo de Marsojod (NPO Lávochkin/IKI).

4-Financiación

Este es un tema espinoso porque es tremendamente complicado extrapolar los gastos y precios del sistema soviético a un contexto capitalista. No obstante, todos los expertos están de acuerdo en que la inversión soviética en esta materia era simplemente irrisoria comparada con los presupuestos de algunas misiones estadounidenses como, por ejemplo, las Viking. Resulta evidente que muchas misiones soviéticas a Marte carecieron de adecuados controles de calidad, gestión y supervisión que podrían haber sido subsanados en parte con unos mayores niveles de financiación. Sea como sea, comparar la inversión soviética en misiones no tripuladas con la estadounidense es sin duda un tema que merece ser tratado en profundidad en el futuro.

6-Mala suerte 

Un momento, ¿como que mala suerte? ¿Nos vamos a poner supersticiosos después de todo? Sí, suena un poco forzado, pero no podemos negar que las misiones marcianas de la URSS sufrieron una racha de mala suerte increíble. Por ejemplo, los fallos de transistores defectuosos no afectaron a las misiones a Venus, sólo a las marcianas. La Mars 3 descendió en medio de una fuerte tormenta de polvo que probablemente fue la causante de su destrucción. Y el que la Fobos 2 dejase de funcionar justo antes de comenzar su misión primaria, después de una correcta inserción en órbita de Marte, sólo puede clasificarse como simple y pura mala suerte. Y qué decir de la Mars 96. Otra sonda avanzada basada en la plataforma UMVL que terminó quemándose en la atmósfera de nuestro planeta porque el cohete Protón tuvo un mal día. Así terminaba la última oportunidad del programa soviético para lograr un éxito en Marte. Por último, justo cuando la URSS logró tener la tecnología, los medios y las instituciones adecuadas para explorar Marte como es debido, simplemente se desintegró. Si eso no es mala suerte, ya me dirán qué es.

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Sonda Mars 96 (NPO Lávochkin/ESA).

(Esta entrada ha sido inspirada por el debate en este hilo del foro de Sondas Espaciales).

 



33 Comentarios

  1. Sin duda la dispersión de recursos siempre fue un mal karma llevado en la URSS, lo mismo pasó con los cohetes lunares. Y menos mal que no incluíste la Phobos Grunt, que me tuvo con mala sangre todo un mes.

  2. Qué raro… Ningún comentario todavía… Cómo se nota que es domingo por la tarde.

    Un artículo de gran interés, desde luego. Y que muestra el gran daño que puede hacerse a la ciencia cuando ésta se convierte en una herramienta más de la propaganda política y del «prestigio» nacional. Los EEUU tampoco son vírgenes en esta cuestión, claro, pero «gozan» de las ventajas de un sistema democrático en el que las decisiones políticas están sometidas al escrutinio público, además de la obligación de «dar cuentas» y de disponer de una institución como el JPL (financiada con fondos federales y vinculada, que no integrada, con la NASA), volcada con la investigación científica.

    La electrónica rusa la «cagó» en momentos clave (ya a nivel de sotware o de hardware) precisamente por esa falta de escrutinio, de controles de calidad y por esa obsesión por demostrar que el sistema soviético era lo mejor del mundo mundial. Y la falta crónica de fondos no era una novedad en un régimen que vivía casi unicamente para su industria militar y su ejército. Dicho de otra forma: la URSS se metió en una carrera por la hegemonía mundial que, simplemente, no podía ganar. Trataba de mantener su prestigio a base de golpes de efecto (el Sputnik, Gagarin, sondas lunares y venusianas…), pero detrás de esos logros no había una planificación científica y política autónoma, unos planes a largo plazo serios. Siempre he sostenido que la URSS trató de ser lo que la Alemania del III Reich no tuvo tiempo de ser.

    1. Bueno, eso último que comentas no deja de ser una valoración política subjetiva.

      La exploración del espacio en el contexto de la guerra fría fue una herramienta de propaganda política tanto en EEUU como en la URSS.
      El motivo principal por el que J.F.K. embarcó a los americanos en el programa Apolo no fue otro que dar el «golpe de efecto definitivo» frente a la superioridad de los soviéticos en los primeros años de la carrera espacial. Y para ese objetivo se destinaron recursos inmensos: poner a un estadounidense en la Luna antes de que lo hicieran los soviéticos.

      Pero pensar que todas las misiones soviéticas tenían como único objetivo la propaganda política me parece injusto para los miles de ingenieros y científicos que han trabajado en todos esos proyectos.

      1. Jorge, muchos programas espaciales, y más en los tiempos de la Guerra Fría, eran principalmente actos de propaganda, en eso estamos totalmente de acuerdo. El programa lunar de EEUU fue más una cuestión de prestigio y propaganda que otra cosa. de hecho, hasta la última misión, el Apolo XVII, no subió a la Luna un auténtico científico ( el geólogo Harrison ‘Jack’ Schmitt, que tras mucha presión por parte de la comunidad científica fue incorporado a la tripulación del Apolo. Por los pelos la Luna estuvo a punto de no ser visitada por ningún científico)

        Ahora bien, en los EEUU, como en Europa y otras naciones democráticas occidentales, existe la posibilidad (más o menos, según el país) de exigir que se «rindan cuentas» de lo que se está haciendo o de lo que se ha hecho. Sirva como ejemplo el antes mencionado caso de Harrison Schmitt: pudo ir a la Luna porque la comunidad científica de un país democrático pudo presionar a sus autoridades para que se integrara en la misión. Y lo consiguieron. Esta posibilidad era IMPENSABLE en la URSS.

        Y en absoluto veo como injusto hacia científicos e ingenieros soviéticos el considerar que el primer objetivo del programa espacial «público» de su país era propagandístico (las misiones militares como las de las Salyut las dejamos a un lado), es simplemente reconocer lo evidente: esta gente vivía en una dictadura feroz, algunos comulgaban con ella, otros no, se les encomendó un trabajo y lo hicieron lo mejor que pudieron, unas veces les acompañó el éxito y otras fracasaron, como pasa en todos los sitios. Pero muchos de sus fracasos (tal y como muestra este artículo) tuvieron más que ver con las prioridades políticas y propagandísticas del régimen comunista que con problemas que ellos hubieran podido resolver si les hubieran dado tiempo y medios. Y como puedes leer en el artículo, la Academia de Ciencias ni pinchaba ni cortaba en la definición de las misiones. ¿Qué luego aprovechaban los resultados? Pues claro.

        Una cosa es el trabajo de los técnicos y otra las decisiones que llevan a esos trabajos. Yo condeno firmemente el uso criminal de la ciencia que hizo la Alemania nazi y también me parece detestable el papel jugado por Werner Von Braun en el desarrollo de las V2 (en cuya construcción hizo uso consciente del trabajo de miles de esclavos y prisioneros de guerra), pero eso no quita para que admire el trabajo técnico de su equipo durante la guerra, en la que pusieron a Alemania muchos años por delante de sus enemigos en materia de cohetes (como otros lo hicieron en materia de reactores, carros, etc.).

  3. Dos cosas:
    1.- «(En la lista de misiones he incluido la Mars 96 a pesar de haber sido lanzada por Rusia porque fue diseñada y construida bajo el periodo soviético. Por el contrario, no he incluido a la Fobos-Grunt por ser una sonda de diseño ruso.)»
    Me pueden ayudar a entender la diferencia en ciencia/tecnologia entre la Union Sovietica y la actual Rusia. Yo no la capto. Yo supondría mas que nada, después del colapso de la Union Sovietica ahora hay menos presupuesto y capital humano para realizar aventuras espaciales, pero nada más, y que los métodos y cultura involucrados en sus programas son los mismos. Estoy muy equivocado?

    2.-» Trataba de mantener su prestigio a base de golpes de efecto (el Sputnik, Gagarin, sondas lunares y venusianas…), pero detrás de esos logros no había una planificación científica y política autónoma, unos planes a largo plazo serios.»
    Mi pensamiento es que estos males de golpes de efecto y planificación del corto plazo también son de USA. Ellos fueron a la luna (pero no aprovecharon dicho logro, cual vikingos, 5 siglos antes de colon!). Construyeron un avión espacial que prometieron que revolucionaria el acceso al espacio y solo lograron estancar la evolución de la tecnología espacial. Están usando una estación espacial a un precio exorbitante sin proyectarse mas allá de la órbita baja. Sin mencionar que dejaron de tener medios para llevar tripulación a la órbita y TUVIERON QUE ARRENDAR asientos a otro país para seguir diciendo que ellos son los lideres en la exploración espacial. A mi no me parece que USA tenga planes de largo plazo en el tema espacial ( y en otros mas).

    1. Los eeuusanos tienen muchos problemas de financiación también, estamos en época de vacas flacas para el espacio quitando a China.

      Yo creo que ahora las misiones Rusas pasan por muchos más controles de calidad y tienen un porcentaje de errores mucho menor que durante la CCCP.

      La política impera más que los resultados científicos para eeuu y para la CCCP/Rusia.

    2. Y de paso, dejaron 14 vidas en el camino. Triste record. El dichoso avión espacial no llegó a ser noticia por lo que prometió, fue noticia por lo que aconteció.

    3. Rodolfo: no he incluido a la Fobos-Grunt porque la entrada versa sobre «por qué la URSS no tuvo éxito en la exploración de Marte». El tema «por qué Rusia no ha tenido éxito en Marte» daría para una entrada distinta porque las condiciones socioeconómicas de la Rusia actual no son las mismas que las de la URSS.

    4. En efecto, coincido contigo en que la separación entre las misiones de la URSS y las de Rusia no está del todo justificada a no ser que sea por motivos estrictamente cronológicos y políticos (se supone que la actual Rusia es un «país nuevo» y una democracia, aunque visto lo visto últimamente…).

      En cuanto a lo otro, cuando yo me refería a visión a medio-largo plazo no estaba pensando tanto en las misiones tripuladas (cuya gestión por la NASA me parece un desastre) sino por la política de exploración planetaria mediante sondas fijada por la comunidad científica estadounidense junto con el JPL. En el caso de Marte, está claro que en EEUU hay una visión coherente y planificada (aunque sujeta a los vaivenes presupuestarios). Es esta política la que se echa de menos en el caso ruso. Al menos así lo veo yo.

      1. ¿No está justificada la separación? Hombre, ¿y la industria que quedó en Ucrania? ya no a efectos de producción de la industria aeroespacial, que era subsanable si no de «know-how»; y ¿el cambio de personal en las instituciones o de las instituciones en sí mismas? todas las instituciones científicas rusas que las nuevas repúblicas pudieron «localizar» en sus regiones desaparecieron, no fue algo hasta allá, porque estaba todo muy centraliazado en Moscú, pero fue un golpe, más que nada por lo de antes, gente que estaba en la institución madre en moscú se fue de golpe (obligados o por voluntad propia en su mayoría); y los ingenieros que se marcharon aprovechando la coyuntura, no fueron la mayoría ni los más importantes, pero también fue un cambio importante; y el recorte salvaje que se hizo en temas espaciales, esto, igual podría haberse dado sin que hubiese caido la URSS, pero el hecho se dio.
        Yo sí que veo una linea de separación claramente definida, ¿que muchas otras cosas no cambiaron? Pues claro que sí, no te lo voy a negar, pero estructuralmente sí veo la justificación de separar las misiones. Si estudiásemos el tema solo desde el punto de vista de la «construcción» de las sondas, pues igual no estaría tan definido el tema (creo aunque no puedo asegurar que las lineas de montaje no cambiaron, salvo las de algunos cohetes), pero creo que el enfoque es más amplio y por eso se introduce en el texto esa separación.

        1. Pues teniendo en cuenta lo que dices, Txemari, te doy la razón. Aunque yo me refería más a la filosofía del diseño y de las misiones que a las cuestiones meramente «técnicas» como las que indicas. De todos modos, este es el blog de Daniel y es él quien decide cómo y de qué manera hace sus artículos y nosotros nos limitamos a pontificar o a comentar para pasar un poco el rato.

          Por cierto, esta tarde en la meseta castellana hace un «calorum carajis».

          1. jejeje faltaba más Dani manda.

            El tema del diseño siempre ha venido dado por limitaciones varias, pero como indicas, no ha cambiado mucho no, tampoco creo que tenga que hacerlo tanto, sería más mejorar los procesos que la filosofía.

            PD: «Calorum carajis» pues en levante hace la variante «calorum-cojonum»

  4. Dani,
    Muchas gracias por esta impresionante entrada, aportando análisis sobre lo qué realmente pasó, las diversas causas que influyeron decisivamente en lo que ocurrió con la Unión Soviética en su carrera por «conquistar» Marte.
    Saludos a todos y espero seguir aprendiendo algo en este blog único para personas, que como yo, no tenemos ningún tipo de formación en ciencia y tecnología. Polux.

  5. Como siempre buen articulo, Daniel.
    Solo quiero apuntar que la imagen etiquetada como «Prototipo de Marsojod (NPO Lávochkin/IKI).» no es correcta. El cacharrete de la imagen lleva una pegatina de la NASA en el cajón naranja trasero, y más parece la superficie de la luna que de marte.

    La enumeración de los puntos es errónea también, hay 2 puntos 4:

    4-La falta de un JPL soviético
    4-Financiación

    En cuanto al tema tratado, si que parece mala suerte lo ocurrido con las sondas, pero con esos controles de calidad y la política de avestruz de ignorar los problemas y los equipos deficientes, mejor calificar los éxitos en la luna y venus de mucha buena suerte y los de marte como, lo que tenia que ocurrir si usas componentes «jodidos» ya de entrada.

    Se nota que es domingo xD.

    1. Se probó el módulo lunar en órbita terrestre (en una misión no tripulada, Apollo 5, y otra tripulada, Apollo 9) y lunar (Apollo 10). Las cápsulas Apollo y los cohetes Saturno I y V se probaron en misiones no tripuladas (Apollo 2 a 6). Así que hubo un rápido pero completo programa de pruebas antes del éxito de la Apollo 11.

  6. Estaba leyendo este interesante artículo y lo acontecido con la sonda Fobos 1 y me acordé inmediatamente de la sonda americana «Mars climate observer». Esta sonda debía estudiar en órbita marciana la atmósfera y la superficie de marte, y transferir sus datos a la «Mars Polar Lander» que debía aterrizar en el planeta rojo y fue lanzada diez meses después de la primera. Por supuesto, la «Mars climate observer» también sería el sistema de apoyo a las comunicaciones de la «mars polar lander». Pero resulta que fue construida por dos empresas (Lockheed y JPL) que utilizaban sistemas de unidades diferentes, Lockheed el sistema anglosajón y JPL el sistema internacional. Así que Lockheed hizo correctamente sus cálculos y se los pasó al JPL pero (y aquí el gravísimo error) no especificó el sistema de unidades empleado en el cálculo. Por supuesto, el JPL interpretó como kilómetros lo que en realidad eran millas y……………. Para más INRI, la «mars polar lander» se perdió también.

    1. Confundes la » Mars Climate Observer», que se perdió por un fallo en la válvula de combustible, con la «Mars Climate Orbiter» que es la que se perdió por la confusión de unidades (que no fueron kilómetros por millas sino libras por segundo en vez de newtons por segundo).

  7. Por otro lado, la nasa también sabe hacer bien su trabajo, Empezó con un simple robot (mars pathfinder), continuó con dos robots increíblemente longevos (spirit y opportunity) y tiene ahora el curiosity, un grandioso laboratorio rodante. Poco a poco y mejorando progresivamente el concepto inicial se llega a realizar grandes cosas. Aunque la agencia que más éxito ha tenido en sus misiones a marte ha sido, sin ninguna duda, la ESA. Tiene un 100 por 100 de efectividad. Envió dos sondas (una en órbita y otra de sobrevuelo) y las dos han triunfado. Bueno, la Mars Express llevaba adosado el Beagle 2 británico que falló. Aún así, tiene el mejor porcentaje con el menor bagaje. Y el peor promedio, los japoneses. Enviaron una y falló. Osea, 100 por 100 de fracasos con el menor bagaje posible también.

  8. Ante todo felicitarte por este magnifico blog; lo que quería comentar es respecto a los transistores.

    He leído que la causa de que fallaban al cabo de un tiempo, que casualmente coincidía (más o menos) con el tiempo de viaje a Marte, cosa que no ocurría con el viaje a Venus.

    Esta información no la he confirmado, por lo cual puede ser errónea, si es así, disculpadme.

    Un saludo

  9. Gran entrada, Daniel, gracias 🙂
    Es un tema en el que he pensado, y lo triste que resultó que Estados Unidos aplicara la doctrina Apollo «sal por pies y no vuelvas» después de las Viking. Más triste todavía que la Unión soviética no aprovechase el vacío ( aunque como bien dices estaban enfrascados en el complejo y costosísimo programa venusiano). Cuesta imaginar donde estaríamos ahora, en lo que a misiones roboticas se refiere, si ambos países hubiesen seguido explorando el planeta rojo durante los 70 y buena parte de los 80.

  10. la causa de que la Unión Soviética no lograse dominar la exploración de Marte…?
    la misma, causa q impidio a la humanidad dominar el sistema solar
    la tecnologia disponible y la economia para financiarla
    (siendo el sistema economico y tecno logico de la URSS el peor posible) (no funciono y por eso es historia)

    ________conquistando otros planetas a PEDRADAS________

    no se puede dominar el sistema solar a pedradas o lanzamientos (es el termino tecnico) 😉
    y siendo una cuestion de punteria y de acertar a la primera
    esta «tecnologia tan avanzada» no deja de ser una animalada,
    pero es la tecnologia q tenemos en este periodo de la historia,
    como siempre se dijo… «con estos bueyes tendremos que arar »

    ESTAMOS EN EL FUTURO !! 🙂
    o No ?? 🙁
    SALUTACIONES desde el año 2014

  11. No hay tal fracaso.es un termino muy rotundo mas sensacionalista. Rusia y usa siguieron diferentes planificaciones espaciales.los primeros decidieron ir por las estaciones espaciales.eso exige inversiones colosales y gran tecnologia .y los segundos en vez de invertir el dinero en la freedom tiraron porla exploracion interplanetaria y los transbordadores.gracias a esta divergencia tenemos ahora estacion internacional y sondas por el sistema sola.una pregunta interesante seria k hubiera pasado si la urss-rusia hubieran ido por la exploracion y no por la estacion a lo mejor ahora tendriamos todos los planetas con sondas y robots lunojod y pathfinders. O si los yankis hubieran decidido construir la freedom y no las sondas y transbordadores .ahora tendriamos un puerto espacial con astilleros donde ensamblar naves interplanetarias.quien sabe .

  12. muy buen blog Daniel , no paro de recomendarlo y cada vez son mas personas que se hacen adictas a este sitio .gracias por tanta dispocision para la divulgacion cientifica.
    luego de estudiar por 20 años la politica socioeconomica de la Union Sovietica creo que la parte de los recursos no pesaba tanto, porque como bien dice Daniel :» habra que evaluarlo mas adelante y en detalle» el peso en un sistema comunista » dictatorial» como algunos dicen no es el mismo que en una economia liberal democratica capitalista donde alli existe el 4 poder mediatico que puede hacer caer un gobierno entero como el de Nixon, los Sovieticos tenian la ventaja de no tener esa presion y en tal caso enmascarar los » Fracasos » como un lanzamiento » Cosmos » mas, por ello pienso que la posibilidad de fracasar en una mision Mars estaba deliberadamente planificada , nada escapaba de los planes Sovieticos por eso para lo que para nosotros los capitalistas occidentales es un rotundo fracaso para ellos estaba sencillamente planificado y entraba en las posibilidades, sin animos de entrar en que si un sistema fue mejor que otro , como bien dijeron antes el programa Shutle y las misiones suicidas Apollo tambien tuvieron altas probabilidades de fracasar y en el sistema socio mediatico de occidente alli si que los fracasos pesaron muchisimo mas..saludos

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 27 julio, 2014
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Marte • Rusia • Sistema Solar • Sondasespaciales