La segunda rampa de lanzamiento para el cohete New Glenn de Blue Origin

Por Daniel Marín, el 17 agosto, 2026. Categoría(s): Astronáutica • Blue Origin • Cohetes • Comercial ✎ 38

El pasado 29 de mayo de 2026 la empresa Blue Origin pudo experimentar en sus carnes los problemas de disponer de una única rampa de lanzamiento para un cohete. Ese día el lanzador New Glenn 7×2 NG-4 explotó espectacularmente en la rampa LC-36 de Cabo Cañaveral (Florida) durante una prueba de carga de propelentes o WDR (Wet Dress Rehearsal). La culpa del desastre fue un fallo en la válvula principal de oxígeno de uno de los siete motores BE-4 de la primera etapa. Como resultado, la rampa LC-36 quedó fuera de juego: el gran puente de hormigón de 1800 toneladas cayó al fondo del foso de la rampa, el enorme transportador-erector TEL resultó completamente destruido y la gran torre de pararrayos situada a la derecha de la rampa colapsó.

La rampa LC-36B (izquierda), para el cohete New Glenn 9×4, junto a la reconstruida LC-36A para el New Glenn 7×2 (Blue Origin).

Días después se comprobó que, dejando a un lado los desperfectos antes mencionados, el resto de las instalaciones no había sufrido daños irreparables. Por ejemplo, se confirmó que se podía reparar la torre principal de servicio, que había resultado gravemente dañada, sin necesidad de tirarla abajo. Pese a todo, el volumen de trabajo iba a ser importante, pero Blue Origin se comprometió públicamente a reparar la rampa para que el New Glenn esté listo a finales de este año (o a comienzos del que viene). A diferencia del Falcon 9, que dispone de tres rampas operativas, o incluso la Starship, que dispondrá próximamente de hasta cinco rampas, el New Glenn se lo jugaba todo a la LC-36, un error de cálculo que le ha salido caro a Blue Origin. Y no solo a la empresa de Jeff Bezos: también a la NASA, que ha apostado por el New Glenn para lanzar un gran número de misiones de sondas a la Luna y uno de los dos módulos lunares HLS del programa Artemisa.

Estado de la rampa LC-36 tras la explosión (Blue Origin).
Así quedó el transportador TEL (Blue Origin).
La rampa LC-36 en el segundo lanzamiento del New Glenn con las sondas ESCAPADE (Blue Origin).

Apenas días después del incidente, Blue Origin anunció que usaría un sistema de integración vertical improvisado para el New Glenn, lo que evitará reconstruir el gran transportador TEL. En vez de ser transportadas en horizontal mediante el TEL, las dos etapas del New Glenn (GS-1 y GS-2) se integrarán y transportarán en horizontal y luego se colocarán en la rampa mediante grúas, como durante el comienzo del programa Starship. La carga útil se integrará luego también en vertical mediante grúas. También se decidió continuar con el New Glenn 7×2 por el momento y no pasar directamente a la versión 9×4, que, además de disponer de una mayor capacidad de carga, deberá resolver alguno de los problemas actuales de este lanzador, como su baja proporción empuje-peso.

Las etapas del New Glenn 7×2 se colocarán en vertical usando grúas en la rampa LC-36A. También se instalarán nuevos brazos de servicio en la torre (Blue Origin).
Otra vista de la colocación en vertical de las etapas en la LC-36A (Blue Origin).
Integración de la carga útil en la futura LC-36A (Blue Origin).

En julio Blue Origin levantó el puente de hormigón de la rampa, que podrá ser reutilizado, y trasladó la montura del cohete, una estructura metálica de unas 900 toneladas, para ser reparada. Aunque no fue necesario reconstruir la torre de servicio principal, sí que se tuvieron que desmontar las seis secciones superiores, no solo para repararlas, sino para añadir brazos de servicio e inspección que se adaptasen a la nueva técnica de integración vertical del lanzador sin un TEL. También se instalaron seis nuevas puertas, cada una de 27 metros de alto, en el edificio de integración horizontal del New Glenn, situado a poca distancia de la rampa. El 12 de agosto la empresa desveló al fin sus planes definitivos para el complejo LC-36. La actual rampa del New Glenn se denominará LC-36A y solo servirá, por ahora, para el New Glenn 7×2. Se construirá una nueva rampa, la LC-36B, dedicada exclusivamente al New Glenn 9×4. Asimismo, Blue Origin planea construir un gran edificio de ensamblaje vertical o VIF (Vertical Integration Facility) para el 9×4, así como una nueva infraestructura para integrar la carga útil o PPF (Payload Processing Facility), con el objetivo principal de dar servicio a cargas militares del Pentágono.

Levantando el puente de hormigón de la rampa LC-36A (Blue Origin).
Estado de las obras en julio (Blue Origin).
Aspecto de la rampa LC-36A una vez reparada (Blue Origin).
Comparativa entre el New Glenn 7×2, el Saturno V y el New Glenn 9×4 (Blue Origin).

La LC-36B contará con una torre de servicio de 213 metros de alto. Estará formada por módulos de 15 metros de forma no muy diferente a la estructura modular que usan las torres de la Starship. Del mismo modo, el pedestal del lanzador de la nueva LC-36B se parece bastante al nuevo diseño de rampa para la Starship que ya ha debutado en Boca Chica. Asimismo, la torre incorpora un par de brazos parecidos al Mechazilla de Starship, aunque se usarán para colocar las etapas en la rampa y no para recuperarlas tras una misión. Cierto es que ya sabíamos que Blue Origin planeaba construir una segunda rampa LC-36B, pero ahora conocemos sus detalles. Es de suponer que la LC-36A será reformada para permitir lanzamientos del New Glenn 9×4 una vez el 7×2 se retire, pero Blue Origin no ha dado detalles sobre el calendario de esta transición. Hasta que esto ocurra, Blue Origin corre el riesgo de que un accidente similar en una de las rampas paralice los lanzamientos de una de las dos variantes. A pesar de que la empresa está estudiando construir rampas adicionales, estos planes quedan aún más lejos en el tiempo.

Nuevo edificio de integración vertical VIF para el New Glenn 9×4. Al fondo las rampas LC-36B y LC-36A (Blue Origin).
La rampa LC-36A (Blue Origin).
Detalle de la rampa LC-36B para el New Glenn 9×4 (Blue Origin).

Referencias:

  • https://www.blueorigin.com/es-MX/news/new-glenn-return-to-flight
  • https://www.blueorigin.com/es-MX/news/returning-launch-complex-36-to-two-pads


38 Comentarios

  1. El señor cachas ha visto las cosas del señor musk y ha dicho que el quiere lo mismo pero diferente que no se note mucho que copia.

    Para mi el plan de hacer dos plataformas distintas y que no son compatibles entre si, me suena a que tienen muy muy muy retrasado el 9×4 y el problema de falta de empuje del 7×2 es muy real no ponen ni de coña lo que prometieron en orbita y se mueven demasiado despacio para evolucionar directamente al 9×4 ademas ya han tenido muchos problemas con fallos de la segunda etapa.

    al final BO sigue teniendo el mismo problema hace pruebas, la intergracion vertical y lanzamiento en el mismo sitio lo que es clamar a gritos que le vuelva a pasar lo mismo otra vez

    1. «al final BO sigue teniendo el mismo problema hace pruebas, la intergracion vertical y lanzamiento en el mismo sitio lo que es clamar a gritos que le vuelva a pasar lo mismo otra vez»

      Eso es cierto, esperemos que con la evolución del BE-4 esto no vuelva a pasar, y que a futuro tengan una semi rampa para probar primeras etapas…

  2. Hombre, el 9×4 no creo que nadie se pensara que fuese para mañana, precisamente. Algunos rumores decían que quizá para 2028 pero eso es difícil de creer, viendo los ritmos habituales de BO.

    Que la segunda rampa no pueda lanzar 7×2 resulta realmente extraño. Tampoco lo entiendo bien, viendo el cutre método que proponen para la rampa actual y teniendo en cuenta que estaría todo lo del 9×4 sobredimensionado para el 7×2.

    Sinceramente, ya veremos si todos estos intentos (un poco improvisados) de acelerar la recuperación de la rampa se llevan a cabo tal cual o tienen que recular durante estos meses.

    El no tener un punto de pruebas para las primeras etapas les ha salido muy caro. Tenían para los motores (antiguo stand NASA) y también ahora para las segundas etapas (también ex NASA) pero es cierto que siguen arriesgando sin uno para las primeras etapas. Mucho más si, como dices, todavía les queda camino por recorrer para optimizar la primera etapa (lo cual también pudo ser causa de la explosión, que seguimos sin conocer).

  3. Esta claro que hay riesgos, pero la evolución de Blue hacia el futuro es imparable…

    Por cierto además en Florida a futuro tienen la rampa LC-46, además de una futura rampa en Vandenberg que ya tienen asignada, y se esta hablando de un gran terreno en Texas, que quizás tenga que ver con la constelación TeraWave, o quizás sea otro proyecto…

    Desde luego el calendario de Blue es increíblemente cargado, veremos los próximos años, se viene mucho movimiento…

    1. el problema no es a futuro, sino el presente ahora no tienen ninguna a final de año se supone que volveran a tener una y construyendo una para 9×4 que no es compatible y a futuro construir mas.

      spacex ya va por la quinta torre y esta mirando en lousiana montar otro starbase y solo tienen una activa. spacex se mueve mucho mas rapido y mirando mas a futuro.

      nadie niega que a futuro blue tenga mejor las cosas pero es que se mueven demasiado despacio y parece que ese futuro esta muy distante.

  4. Esperemos que logren lanzar en el Q1 de 2027, y además veamos una cadencia alta (ya tienen mucha segundas etapas, y varias primeras listas) ojalá que el año que viene veamos en acción el Blue Moon Mk1, y el gran remolcador espacial Blue Ring, dos proyectos increíbles…

    Veremos…

  5. El modo de alcanzar la órbita no ha cambiado desde los primeros cohetes basados en misiles. Salvo por el refinamiento que ha dado la experiencia y el desarrollo tecnológico, sigue siendo una manera peligrosa de ganarse el cielo: cargar un tubo gigante de materias explosivas y encenderlo a ras de tierra, con mucho riesgo de arrasar la plataforma de lanzamiento, atravesar las capas más densas presionándolas a gran velocidad con una carcasa frágil y desprenderse de una enorme primera fase que ha servido en gran parte para alcanzar altura rápidamente, como hacen los misiles para sorprender al enemigo.

    Quizá va siendo hora de pensar en alternativas menos peligrosas, basadas en algo menos belicoso, por ejemplo subiendo primero con un aerostato lentamente, sin prisas, sin violencia, y soltar desde arriba el cohete, que no necesitaría ser tan grande y que se enfrentaría a una atmósfera más ténue y fácil de vencer mientras gana velocidad.
    El aerostato, al ser móvil, permitiría lanzar sobre el mar en el ecuador, para disminuir riesgos y ahorrar propelente.

    Ya hubo alguna empresa que ensayó lanzamientos desde un globo, a pequeña escala.

    1. Eso solo sería práctico para cohetes pequeños que pongan cubesat o picosat en órbita.
      Ten en cuenta que subir solo es hasta unos 35 km y se tarda como poco 1 h.
      No sale a cuenta. Y además imagina que globo tan gigantesco hace falta.

    2. El problema de alcanzar la órbita es la velocidad «lateral» que hace falta. En eso se va la inmensa mayoría de la energía. Subir un cohete a 30km ahora muy poca energía.

      En cohetes minúsculos, debido a la retroalimentación de que un pequeño ahorro en masa genera más ahorro puede que se note. Pero en algo mínimamente grande apenas se nota.

      Es lo de siempre, si se te ocurre a ti, sin duda se le ocurrió a los de la guerra fría.

    3. Es un discurso un tanto sui generis, ya que todos sabemos que no existe una alternativa real a los cohetes químicos para poner carga en órbita.

      – Soluciones como los aerostatos o SpinLaunch, etc no pueden sustituir a los boosters químicos ni en pintura.
      – Los motores atómicos sólo pueden encenderse fuera de la atmósfera. No se puede realizar un booster atómico debido al riesgo de catástrofe ecológica en caso de fallo.
      En cambio, cuando los cohetes químicos fallan, lo hacen con una bola de fuego purificador y un poco de debris.

      No existe una alternativa realista a los boosters químicos.

      1. Si lo que planteo en el comentario anterior no es sustituir los cohetes químicos, sino encenderlos lejos de cualquier cosa valiosa que puedan destruir si explotan y, de paso, esquivar las capas más densas de la atmósfera.

        1. ¿Se ha subido usted alguna vez a un Globo Aerostático?

          El globo esta a merced del viento en posición y orientación, para conseguir certeza y mas arrastrando una carga de muchas toneladas, necesitas subir aun mas el peso y añadir estructuras y motores, y combustible para esos motores. y etc, etc, con lo que la carga util se hunde, el tamaño del trasto sigue creciendo hasta niveles absurdos.

          Por eso se ha descartado.

          El lanzamiento con un avión nodriza también se ha intentando (que se lo digan a StratoLaunch del ya fallecido Paul Allen), y tampoco es viable (los costes de diseñar, construir, certificar, y mantener el avión nodriza, unido a cuestiones de seguridad de la suelta a ignición, tiran por tierra las ventajas iniciales haciéndolo impráctico).

          La única opción seria quizá construir en el Monte Chimborazo aprovechando su altura, (y subiendo la altura total desde el nivel del mar aun mucho mas con una estructura) y cercanía al ecuador, un enorme cañón de Riel electromagnético.

          Pero las cargas estarían mas que limitadas en tamaño peso y diseño por diseño del tubo, y por la cantidad de Gs a soportar, los costes de construir, operar y mantener serian demenciales, y jamás se concederían los permisos por impacto ambiental y visual.

          Asi que puestos a elucubrar, imaginar, y flipar y se encuentre una nueva física, la manera de engañar a la gravedad y tener motores a lo naves de StarWars, lo que tenemos es lo que hay, y son cohetes como los actuales con motores quimicos.

      1. Da igual, Jimmy. Ya le pusiste el otro día un link a por qué no lanzamos desde altas montañas. Y tampoco importa que ya tengamos / hayamos tenido lanzadores aerotransportados, como el Pegasus o aquel otro de Sir Richard Branson… y que todos hayan fracasado comercialmente.

        La realidad es que lo normal es que los cohetes ni exploten en la rampa ni destruyan nada relevante nunca / casi nunca. Si alguna vez sucede un accidente, pues se arregla y a otra cosa.

        Desde que SpX enseñó a todo el mundo cómo se gestiona un cohete con recuperación vertical de la primera etapa, todo eso de los lanzamientos aéreos perdió su razón de ser.

        1. Nunca la tuvo.

          El Pegasus XL siempre fue una ruina frente a los microlanzadores.

          Es una cuestión de fisica.

          Es totalmente antieconomico.

          El F1 era muchísimo mas barato que el pegasus, que era el microlanzador mas caro, por cierto.

          1. Una razón de ser sí que tiene el lanzamiento aéreo, y es la capacidad de lanzar a cualquier órbita baja con cualquier inclinación.

            Es posible que por esto los militares lo han mantenido a pesar de su coste por kg en órbita.

      2. Las armas antisatélite se lanzan desde tierra o barco por algo. Desde barco es el mejor sitio por cierto. (SM3)

        Un f15 apenas acelera hasta match2, y 40.000 pies tienes que construir un cohete de 2 etapas pero ridículamente pequeño.

  6. Implantar un modelo ecológico a la cinética de los cohetes es irreal a día de hoy. Aunque es cierto que hay mejoras técnicas que aminoran el impacto de los accidentes, los efectos dañinos de la cohetería y la contaminación de la alta atmósfera apenas han cambiado. El problema no está en los cielos sino en la tierra con un modelo productivo que prima la velocidad de los lanzamientos con el objeto de colonizar la órbita baja. La estrategia de empresarios como Bezos es posicionarse en LEO para desarrollar nichos de negocio como la farmacia en micro gravedad, satélites de comunicación y centros de datos orbitales. Esta lucha por la primacía o por el monopolio es contraintuitiva por las dificultades que se avizoran en el camino. La radiación espacial puede dañar los procesadores de alta capacidad de las GPUs de IA. Disipar el calor generado por los servidores es complejo en el vacío y reparar un componente roto es casi imposible hoy en día. Y pese a ello se invierten cantidades masivas de dinero que arrastra a China a copiar ese modelo agresivo.

    1. Los centros de datos/IA no van a funcionar y el dinero que invierten será malgastado; ellos no lo saben pero Trenchtown si .
      Lo de los efectos de la radiación en el los procesadores tampoco lo saben, como no tienen casi satélites en órbita es lógico.
      Pobres chinos, otros idiotas arrastrados por Occidente.
      Trenchtown ponte en contacto con ellos y les adviertes.

  7. El día que lancen de nuevo, que espero sea mas pronto que tarde, van a estar taquicardicos durante las pruebas previas y en día del lanzamiento, cuando vean que el cohete se aleja de la rampa van a empezar a respirar.

    De todas formas aunque el riesgo cero no existe, uno esperaba mas de un cohete diseñado y construido a la forma del Old Space, de SpX y sus explosiones uno ya las espera casi son parte del espectáculo.

    En realidad a SpX le pasa lo mismo, pueden fabricar SS-SH como churros. pero las rampas son otra cosa y te paraliza por completo en caso reventarla, pero al menos lo tienen en cuenta y van a tener 5 rampas operativas para lanzar el mismo cohete, Jeff, toma nota.

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