Éxito de la segunda misión del cohete New Glenn: lanzadas las sondas marcianas ESCAPADE de la NASA y recuperación de la primera etapa

Por Daniel Marín, el 14 noviembre, 2025. Categoría(s): Astronáutica • Cohetes • Comercial • Lanzamientos • Marte • NASA ✎ 163

Blue Origin lo ha logrado. La empresa de Jeff Bezos se ha convertido en la segunda compañía privada a nivel mundial que recupera la primera etapa de un cohete orbital después de SpaceX. Y lo ha hecho en la segunda misión del cohete New Glenn. A las 20:55 UTC del 13 de noviembre de 2025, Blue Origin lanzaba el segundo New Glenn desde la rampa LC-36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral (CCSFS) en Florida. La misión NG-2 lanzó las dos pequeñas sondas ESCAPADE de la NASA. Aunque las sondas se dirigirán en el futuro a Marte, la segunda etapa del New Glenn las situó en una novedosa trayectoria que las llevará hacia una órbita alrededor del punto de Lagrange L2 del sistema Tierra-Sol (ESL2), a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Si todo sale bien, en noviembre de 2026 las sondas pondrán rumbo a Marte, donde llegarán once meses después. El lanzamiento estaba previsto para el 9 de noviembre, pero tuvo que ser cancelado por las malas condiciones meteorológicas. Otro intento el 12 de noviembre se anuló debido a la elevada actividad solar y geomagnética (que aumenta el rozamiento con las capas altas de la atmósfera). La misión NG-2 llevaba una carga secundaria de comunicaciones de la empresa Viasat unida a la segunda etapa.

La primera etapa del segundo New Glenn se acerca a la barcaza Jacklyn (Blue Origin).

Los siete motores de metano BE-4 de la primera etapa GS1 (SN002), apodada Never Tell Me the Odds —’no me digas las probabilidades’—, funcionaron perfectamente y el cohete se elevó, aparentemente, de forma normal. Lentamente, sí, pero más rápido que en el primer vuelo, donde las carencias en la proporción empuje/peso del vehículo fueron evidentes. La etapa se separó correctamente y 41 segundos más tarde efectuó el encendido de frenado con tres de los siete motores, con una duración de 30 segundos. Un minuto y nueve segundos después se encendió el BE-4 central para el encendido de aterrizaje, que se prolongó durante unos 42 segundos. La etapa maniobró usando las cuatro superficies aerodinámicas y el motor central para situarse sobre la barcaza LPV1 Jacklyn, situada a unos 600 kilómetros de la costa. Después de flotar a un costado de la barcaza, casi a cien metros de distancia, como medida de seguridad, la etapa se acercó y aterrizó suavemente sobre la misma 9 minutos y 15 segundos tras el despegue, siguiendo un perfil parecido al del cohete suborbital New Shepard. A pesar de que el New Glenn tiene un diámetro de 7 metros, el diámetro con las patas desplegadas es parecido al de la etapa de un cohete Falcon con el tren desplegado, dando lugar a una imagen muy curiosa, acostumbrados como estamos a los aterrizajes del Falcon. El New Glenn es el primer lanzador de metano que logra hacer aterrizar una etapa reutilizable, algo que se pudo apreciar claramente al mostrar un aspecto limpio sin el característico hollín de las etapas del Falcon.

Segundo lanzamiento del New Glenn (Blue Origin).
Primer plano de la primera etapa en la barcaza Jacklyn (Blue Origin).
La primera etapa en la barcaza Jacklyn (Blue Origin).

Blue Origin es ya oficialmente la segunda empresa que logra recuperar la primera etapa de un lanzador orbital y el New Glenn es el segundo lanzador tras la familia Falcon (Falcon 9/Falcon Heavy) que lo consigue (aunque SpaceX ha recuperado el Super Heavy, la Starship no ha llegado todavía a la órbita). Y, a pesar de que la primera etapa del New Glenn es bastante más grande que la de un Falcon, lo ha logrado al segundo intento. Como comparación, SpaceX recuperó por primera vez con éxito una primera etapa de un Falcon 9 —hace diez años, por cierto— al tercer intento y en el 20º vuelo de este lanzador.

Segundo lanzamiento del New Glenn (Blue Origin).
Encendido de aterrizaje (Blue Origin).
La etapa en la barcaza (Blue Origin).

El New Glenn se suma al New Shepard en la lista de cohetes de Blue Origin con primeras etapas que han podido recuperarse (recordemos que el New Shepard es un vector orbital). También es el segundo lanzador después del Falcon que aterriza con éxito en una barcaza situada en alta mar (el New Glenn ha sido diseñado para, en principio, siempre recuperar las etapas en el océano). La segunda etapa GS2 apagó sus dos motores de hidrógeno BE-3U unos 13 minutos tras el despegue, quedando en órbita terrestre. 25 minutos después del despegue se volvieron a encender para colocar las sondas en una trayectoria intermedia hacia el punto ESL2. Este segundo encendido duró 1 minuto y 44 segundos y, unos 6 minutos más tarde, se separaron las dos sondas ESCAPADE.

Las dos sondas ESCAPADE dentro de la enorme cofia (Blue Origin).
ESCAPADE antes del lanzamiento (Blue Origin).

Las sondas ESCAPADE (Escape and Plasma Acceleration and Dynamics Explorers) son dos pequeñas naves de 535 kg cada una (209 kg en seco) construidas por la empresa Rocket Lab para la NASA con el objetivo de estudiar la atmósfera marciana y su interacción con el viento solar. Son las primeras sondas interplanetarias de Rocket Lab lanzadas al espacio, una empresa que se ha hecho famosa por su microlanzador orbital Electron. Usan la plataforma Explorer de Rocket Lab, derivada de la etapa superior Photon. Tienen unas dimensiones de 1,20 x 1,65 x 1,09 metros, con una envergadura de 4,88 metros una vez desplegados los paneles solares (los paneles pueden generar 288 vatios en la órbita de Marte). El sistema de propulsión incluye un motor principal hipergólico HyperCurie alimentado por dos tanques de combustible (MMH) y dos de oxidante (MON). Las dos sondas se denominan Blue (ESCAPADE A) y Gold (ESCAPADE B), respectivamente.

Sonda ESCAPADE (Blue Origin).
Emblema de la misión (Rocket Lab).

Cada sonda dispone de cuatro instrumentos: el magnetómetro EMAG (capaz de medir campos de hasta mil nanotesla); el detector de partículas cargadas EESA (ESCAPADE ElectroStatic Analyzer), se divide en los EESA-i, para iones (de 2 eV a 20 keV), y en EESA-e, para electrones (de 3 eV a 10 keV). ELP (ESCAPADE Langmuir Probe), una sonda Langmuir para el estudio del plasma que se divide en ELP-mLP (para medir la densidad de electrones), ELP-PIP (dos experimentos, para medir la densidad de iones) y ELP-FPP (para medir el potencial relativo de la nave); y, por último, las cámaras VISIONS, una para el visible y otra para el infrarrojo cercano.

Instrumentos de ESCAPADE (NASA).
Fenómenos que estudiará ESCAPADE (NASA).
Tipos de órbita de ESCAPADE durante su misión principal (NASA).

Las sondas ESCAPADE han quedado situadas en una trayectoria que las llevará alrededor del punto ESL2, una vez las dos naves efectúen una maniobra propulsiva que tendrá lugar en dos semanas. Luego regresarán para sobrevolar la Tierra entre el 7 y el 9 de noviembre de 2026, momento en el cual aprovecharán para encender sus motores principales y poner rumbo a Marte. Esta extraña y novedosa trayectoria que usa los puntos de Lagrange permite lanzar una sonda interplanetaria sin tener en cuenta las ventanas de lanzamiento a Marte. Se trata de una trayectoria que permite aprovechar la baja Delta-V requerida para moverse desde los puntos de Lagrange y es ideal para pequeñas sondas, no tanto para naves más grandes. Las dos sondas llegarán 11 meses después a Marte, en septiembre de 2027, donde se colocarán en una órbita elíptica que les permitirá estudiar la interacción entre el viento solar y el campo magnético del Sol con la atmósfera marciana. La órbita inicial será de unos 160 x 8500 kilómetros y 60º de inclinación. Luego la sonda Blue se colocará en una órbita con un apoastro inferior, de 7000 kilómetros, mientras que Gold lo elevará hasta los 10 000 kilómetros. Desde estas órbitas analizarán el flujo de partículas y el campo magnético en tres dimensiones alrededor del planeta rojo, lo que permitirá comprender mejor cómo se ha escapado al espacio la atmósfera marciana. Al tratarse de dos sondas, ESCAPADE podrá medir pequeñas variaciones temporales y espaciales en el flujo de partículas y en la intensidad del campo magnético. La misión complementará otras sondas con un objetivo similar como MAVEN o Al Amal.

Trayectoria a Marte, pasando por el pinto ESL2 (Rocket Lab).
Recreación de las dos sondas unidas a la segunda etapa GS2 (Blue Origin).

ESCAPADE nació como la cuarta misión del programa SIMPLEx (Small Innovative Missions for Planetary Exploration) de la NASA de sondas de muy bajo coste. Debido a su reducido tamaño, tenían que haber usado originalmente un cohete relativamente pequeño para viajar a Marte. Luego se decidió lanzarlas en 2022 a bordo de un Falcon Heavy como carga secundaria junto a la misión Psyche, pero al retrasarse el lanzamiento se perdió la oportunidad de enviarlas a Marte. En 2023 Blue Origin ofreció a la NASA la oportunidad de lanzar la misión por 20 millones de dólares en la segunda misión del New Glenn, una oferta muy generosa al estar muy por debajo del coste real del lanzamiento de un cohete pesado de este tipo. La intención de Blue Origin era disponer de una carga útil que pudiera poner a prueba la capacidad del New Glenn en las primeras misiones y que no fuera muy masiva, de tal forma que, si había algún problema relativo a la falta de empuje en el lanzamiento, el cohete tendría alguna posibilidad de compensarlo con un encendido más largo. El lanzamiento estaba previsto para finales de 2024, pero tuvo que ser retrasado hasta casi un año más tarde. La primera misión del New Glenn no despegaría hasta enero de este año.

Emblema de la misión de Blue Origin (Blue Origin).

El cohete New Glenn

El New Glenn es un lanzador de dos etapas de 98 metros de longitud y 7 metros de diámetro. Su masa al lanzamiento no se ha hecho pública, pero se estima en 1400-1500 toneladas, casi la mitad del Saturno V (como comparación, el Falcon Heavy tiene 1421 toneladas). Sus 98 metros de longitud hacen que sea uno de los cohetes más altos de la historia, a la par del Saturno V sin la torre de escape y solo por detrás del SLS Block 1 y la Starship. Combina metano (gas natural) en la primera etapa como combustible con hidrógeno en la segunda. Esta mezcla de combustibles añade complejidad al lanzador y a los sistemas de tierra, pero, a cambio, le da al New Glenn una gran eficiencia de cara a misiones a órbitas altas o fuera de la Tierra (no olvidemos que el hidrógeno es el combustible más eficiente —mayor impulso específico— que existe para un cohete de combustible líquido).

Vista del segundo cohete (Blue Origin).
Perfil del lanzador (Blue Origin).
Disposición interna del lanzador (Blue Origin).

Las cifras oficiales de carga útil son de 45 toneladas en LEO y 13 toneladas en GTO, aunque se consideran provisionales. Es el lanzador más potente en servicio junto con el SLS Block 1 (95 toneladas en LEO) de la NASA y el Falcon Heavy de SpaceX (menos de 50 toneladas en LEO en la versión totalmente reutilizable y 64 toneladas en la versión desechable). La primera etapa GS1 es reutilizable. Mide 57 metros de longitud y emplea unas 1150 toneladas de gas natural licuado (LNG) y oxígeno líquido como propelentes para alimentar a siete motores BE-4, con 2450 kilonewton de empuje cada uno. Al lanzamiento, el New Glenn genera 17126 kN de empuje. Cada BE-4 tiene una altura de 3,81 metros y un diámetro máximo de la tobera de 1,93 metros. Mientras el Falcon o el Super Heavy de SpaceX emplean rejillas aerodinámicas para controlar la actitud de la primera etapa, la GS1 del New Glenn dispone de cuatro superficies aerodinámicas situadas en la parte superior y de dos «alas» en los laterales que le permiten controlar su vuelo. Las cuatro aletas superiores miden 2 metros de longitud y tienen un ancho de 5 metros en su base.

La primera etapa de la segunda misión (Blue Origin).
Las dos etapas integradas sin la carga útil (Blue Origin).
Motores y capacidad de carga del New Glenn (Blue Origin).

Al igual que los Falcon o la Starship, la GS1 del New Glenn también usa propulsores a base de nitrógeno para control de posición. Para aterrizar en la plataforma LPV1 Jacklyn situada frente a las costas de Florida, la GS1 efectúa primero un encendido de frenado de 28 segundos de duración y, finalmente, otro de aterrizaje de 36 segundos. En estas maniobras se emplean hasta tres motores BE-4. El tren de aterrizaje de la GS1 está formado por seis patas que permanecen plegadas y protegidas por cubiertas durante el lanzamiento. Cada etapa ha sido diseñada para ser reutilizada hasta 25 veces y, en el futuro, hasta cien. Para mover las superficies aerodinámicas y desplegar las patas se emplean APUs a base de peróxido de hidrógeno. La parte superior interetapa de la GS1 y la inferior, así como las superficies aerodinámicas, usan un material protector térmico de color bronce o dorado denominado Comet. En principio las zonas cubiertas por este material iban a ir pintadas de azul, pero finalmente se decidió dejarlas así.

Tren de aterrizaje del New Glenn (Blue Origin).
El traslado del cohete (Blue Origin).

La segunda etapa GS2 mide 26,8 metros de longitud y carga unas 175 toneladas de hidrógeno y oxígeno líquidos. Dispone de dos motores criogénicos BE-3U de 770 kN de empuje cada uno (inicialmente eran 712 kN), con un empuje total de 1423 kN. Cada BE-3U tiene una altura de 4,4 metros y una tobera con un diámetro máximo de 2,5 metros. Los BE-4 también se usan en la primera etapa del Vulcan Centaur de ULA (que tiene dos unidades), mientras que el BE-3U es una versión para el vacío del motor BE-3 que se ha utilizado en unas tres decenas de misiones del cohete New Shepard. Blue Origin lleva años trabajando en un proyecto —conocido por los medios como Jarvis— con el objetivo de desarrollar una segunda etapa reutilizable, pero por el momento no está claro el estado del mismo.

Traslado del New Glenn a la rampa (Blue Origin).
Encendido estático del segundo New Glenn (Blue Origin).

Las instalaciones de lanzamiento del New Glenn en Florida reciben el nombre de OLS (Orbital Launch Site) e incluyen un enorme hangar para integración horizontal del New Glenn con la carga útil y la rampa LC-36, que se halla rodeada de dos enormes torres con pararrayos de 175 metros (una de ellas con capacidad para permitir el acceso de futuros astronautas en misiones tripuladas). La rampa cuenta con un sistema de supresión de ondas de choque mediante agua, para lo cual se usa un depósito de agua situado en una torre de 108 metros de alto. El cohete se transporta hasta la rampa en el TE (Transporter Erector), que tiene unos 91 metros de largo y 15 de ancho y un peso de más de 1800 toneladas. La plataforma marina LPV1 para recuperar las etapas del New Glenn se ha bautizado Jacklyn en honor de la madre de Jeff Bezos. Tiene 116 metros de eslora y cuenta con un robot dotado de un brazo para asegurar la etapa en alta mar.

Edificio de integración (Blue Origin).
Traslado a la rampa (Blue Origin).
El cohete en la rampa (Blue Origin).
Etapas del lanzamiento (Blue Origin).
Eventos de la misión (Blue Origin).
La barcaza Jacklyn antes del lanzamiento (Blue Origin).
Segundo lanzamiento del New Glenn (Blue Origin).
Los siete BE-4 en acción durante el segundo vuelo (Blue Origin).


163 Comentarios

  1. Cuando en el ámbito espacial se planteó el tema de la recuperación de fases propulsoras no faltaron voces diciendo que esto era mera ciencia ficción, que jamás se lograría y que solo sería una pérdida de tiempo.
    Hoy, evidentemente, las cosas han cambiado.
    Este es el proceso que suele darse siempre entre las ideas creativas y los avances disruptivos.
    Ahora, todo el mundo intenta hacer lo mismo.
    Si ello repercute en un mayor desarrollo tecnológico y en posibilidades de exploración mucho más amplias, bienvenido sea.

    1. Más que decir que la recuperación de primeras etapas jamás se lograría, lo que se decía (y aún dicen algunos) es que no era rentable.

      Lo triste es que tienen razón: los gastos asociados a la recuperación no compensan… salvo que te lances a ti mismo una enorme cantidad de carga, amortizando los gastos en largas series de lanzamientos. Que es exactamente lo que hace Space X con Starlink y lo que va a intentar BO con Kuiper.

      Los demás o se aprovechan muy mucho de los avances/reducción de gastos del empujón tecnologico, o buscan un modelo similar de multiplicación de lanzamientos (clientes de nuevas constelaciones) o lo hacen por mantenerse al día tecnológicamente… o no tiene ningún sentido ni que se pongan. Para los puramente comerciales (ULA) auguro un mal futuro; para los más políticos (ESA) pues dependerá de la política, obviamente.

      1. Bueno… eso de que aterrizase desde el espacio una primera etapa de cohete, en vertical con patas, desde gran altitud y velocidad y que se lograse de forma muy, muy fiable y sin que las etapas llegaran echas polvo tampoco parecía entonces que fuese a ser realmente posible. Quiero decir, no era una nave alada. No es de extrañar que mucha gente torciera el gesto. Además, logra que el tema fuese rentable era el más difícil todavía.
        Y sin embargo, lo lograron. A mí me sigue pareciendo increíble. Magia.

        1. Yo me centraba más en el asunto económico. Se nos olvida que, los que decían que no era rentable, tenían razón: no era rentable entonces y para ellos.

          La clave de todo fue Starlink. Aún recuerdo cuando en Space X empezaron a decir, ya con el Falcon empezando a maravillar, que allí no había negocio; que tenían que saltar del mercado de proveedores de lanzamiento al de servicios satelitales. Aún pensaban, simplemente, en construir buses de satélites y, con el tiempo, en constructores de satélites de comunicaciones a la carta.

          Y allí llegó la idea de Starlink… y la genialidad de asociarla a al reutilización del Falcon. Consolidar un modelo de negocio invirtiendo en otro (haciendo de paso un «dumping» imparable al resto de proveedores de lanzamientos, con economías de escala imbatilbles). Con el obvio riesgo de que uno no funcionara y arrastrara al otro.

          Parece que les salió bien… sobre todo con la aparición de Starshield… aunque sería todo más interesante si tuviéramos obviamente más datos.

          1. «Se nos olvida que, los que decían que no era rentable, tenían razón: no era rentable entonces y para ellos».

            Claro, es mas barato tirar el cohete y pagar otro. Por eso SpaceX tiene la mitad del trafico a la orbita con clientes externos (o sea, quitando Starlink): porque le da perdida. Y por eso tantas empresas aeroespaciales pretenden imitarlo: para sufrir perdidas. ¿A quien no le gusta perder dinero?

        2. A veces parece que se os olvida el Delta Clipper de la NASA y sus vuelos de prueba y los diferentes conceptos y estudios de etapas recuperables anteriores y posteriores. La idea de recuperar una etapa en vertical no era ni mucho menos nueva y la tecnología para hacerla aterrizar basicamente ya existía. Por supuesto que eso no quita mérito a que SpaceX lo consiguiera por primera vez, ni mucho menos, pero a veces habláis como si Musk hubiese inventando la pólvora, sin contextualizar. Es un logro impresionante, pero como diría el otro, lo consiguió porque estaba subido a hombros de gigantes.

          1. Pero el Delta Clipper era un hopper pequeñito y además tenía una pinta proporcionada… ver los primeros vuelos del Grasshopper ya fue bastante más raro… y el aterrizaje de un Falcon 9 algo totalmente contraintuitivo.

          2. «pero a veces habláis como si Musk hubiese inventando la pólvora, sin contextualizar»
            Ya se sabe que Musk no invento el aterrizaje vertical. Pero lo hizo rutinario y rentable. No se contextualiza porque sino no terminariamos mas de hablar. Si cada vez que se nombran los aterrizajes verticales de SpaceX hay que sumar la coletilla » que ya fueron experimentados por otros como el Delta Clipper y John Carmack por citar algunos» las expresiones se volverian farragosas.

            Pochimax: porque te parecen contraintuitivos los aterrizajes del F9?

          3. Hola, Julio. Me parecieron contraintuitivos antes de que sucedieran jaja, ahora los veo como normales. Pero antes de que sucedieran, incluso tras haber visto los saltos del grasshopper, aquello de ver aterrizar un tubo en vertical desde el espacio y que llegara de una pieza sin ponerse a dar tumbos ni caerse de lado al aterrizar no me parecía nada natural… uno estaba acostumbrado al shuttle y montones de propuestas similares, de naves aladas. No se había visualizado por ningún sitio a un palo vertical llegando desde el espacio. Quizá el cohete de Tintín.

    2. Blue siempre ha buscado la reutilización con aterrizaje vertical. Lo lograron antes que SpaceX. E incluso intentaron patentar el aterrizaje en una barcaza.

      1. 1 mes antes. Con un juguete.
        Menos mal que no patentaron el aterrizaje en la barcaza. Otros podrian querer patentar el aterrizaje sobre pasto.

      2. Y eso olvidando todos los antecedentes (que una vez se detallo en un articulo de este foro).

        Por eso lo importante es mas bien haber sido el primero en demostrar su practicidad y rentabilidad.

  2. Enhorabuena a Blue, recuperar ese mastodonte a la segunda intentona tiene mucho merito, el cohete es muy bonito, la quema del metano muy limpia, y la barcaza es enorme, se puede jugar un mundial ahi.

    Aseguraron el aterrizaje con aproximación lenta, lo cual es normal, SpX apura mucho al limite, pero para eso tienen mas experiencia.

    Bienvenido a Blue al grupo de los recuperables, aunque nos falta ver cuanto tardan en poner a punto esa etapa, que la recuperación solo tiene sentido si la puesta a punto es rentable en tiempo y coste, pero se la ve muy robusta y no espero sorpresas.

    Con recuperación y repostaje en orbita, se habra dado un paso de gigante en la conquista espacial.

    1. Con una primera etapa de ese tamaño la recuperación tiene sentido incluso aunque no seas tan rápido como SpX en la puesta a punto.
      Por otro lado, imagino que Blue tiene todavía que recorrer un muy largo camino de aprendizaje. Así que tampoco esperemos milagros y paciencia con ellos, que ya vemos que van a su ritmo.

      1. Bueno, para lanzamientos comerciales que no hay tantos, no es critica una rápida puesta a punto, pero me suena que el Sr Bezos quiere Kuiper, y ahi si va a necesitar acelerar algo los lanzamientos, al menos si quiere desplegar y poner operativa esa constelacion en un tiempo razonable.

        Pero estoy de acuerdo, acaban de empezar y ademas sabemos que se lo toman con calma, prefieren seguridad a rapidez, pero tampoco pueden quedarse dormidos que en este mundo va todo muy rápido, y enseguida te puedes quedar atrás u obsoleto.

  3. Lo primero felicitar a Daniel por esta veloz y completa entrada del NG-2 en su blog.
    Lo segundo felicitar a BlueOrigen y a Erick por ser su más entusiasta “supporter” y embajador en este espacio.

    Tercero: preciosa cola de emisión de gases de la primera etapa. (color, tonos, longitud y brillo espectacular). Azul Gas. Natural supongo.(siendo su origen azul)

    Por último: Fe de erratas (?) : donde pone l New Shepard es un vector orbital…” (sub) suppose

  4. Hay que insistir en esta idea básica:

    Lo que hasta ayer era mera ciencia ficción hoy ya es en muchos casos tecnología real.

    Los institutos, agencias y compañías espaciales de todo el mundo hace tiempo que se están dando cuenta de ello. Por eso consideran y valoran toda clase de propuestas creativas con el fin de aprovechar sus posibles aplicaciones.
    Y quien no lo haga desde una mirada abierta quedará, simplemente, rezagado.

  5. Ha sido espectacular. Hacía tiempo que no me emocionaba tanto. El sistema tiene una pintaza fabulosa. La competencia siempre es buena y ahora tenemos dos vectores semi-reutilizables alucinantes. El lanzador es una bestia que pone los vellos de punta. Ha merecido la pena la espera.
    Espero que la segunda etapa reutilzable llegue pronto

    1. Según dijo Bezos, había una línea muy fina entre que realmente mereciera reutilizar la segunda etapa de este cohete frente a desecharla.
      Un poco como le sucede al Falcon 9.

  6. Muchas gracias por el artículo.

    2 de 2 lanzamientos con éxito y primera recuperación al segundo intento. Se demuestra la gran ventaja de diseñar y desarrollar cuidadosamente antes de hacer pruebas peligrosas con estos monstruos, que de fallar hacen un daño importante al entorno.

    Desde el punto de vista del interés general, pienso que la mejor ventaja de la reutilización de cohetes es que no se tira tanta chatarra al mar.
    También estaría bien que el gas natural que usan no se extrayera del subsuelo, sino mediante organismos metanógenos que reciclen restos vegetales, para no aumentar el carbono de la atmósfera, sino devolverle el que los vegetales absorben.

  7. Es maravilloso que ya haya por lo menos dos cohetes cuya primera etapa sea reutilizable. El año que viene será un año muy interesante para la starship. Dentro de poco vendrán los chinos con su versión del falcon 9 en acero inoxidable y metano.

  8. Espetacular simplemente espetacular ahorita solo faltaría saber el costo por kilogramo de lanzamiento de este cohete para saber si salió caro o barato ala nasa lanzar estás sondas por cierto se puede saber si las 45 toneladas del newglem en leo son en modo recuperable o no por que creo que hay margen de evolución a futuro para seguir aumentando su capacidad!

  9. Hoy regresó Shenzhou 21 con los tripulantes de la 20.
    A la espera de una nave de rescate.
    Soyuz ( más de una vez) y Starliner saben lo que es eso.

      1. Pues se quedarán ahí arriba los otros tres sin nave de emergencia, no? O consideran que tendrían alguna posibilidad con la SZ-20? Porque la dañada sigue acoplada… ¿por qué?

  10. ¡Qué pedazo de máquina! Se nota que, debajo de la manta de llano silencio en la que venía BO, hubo mucho, mucho trabajo.

    Solo queda felicitar a todos los ingenieros y operadores que hicieron esto posible. Ahora son parte de la —actualmente muy estrecha— división de cohetes orbitales parcialmente reutilizables del planeta 😆

    PD: ¿Hay alguna razón por la que BO haga los ‘hooverings’ tan excesivamente largos? Creo que al menos con el New Glenn es combustible que podrían aprovechar en la misión.

    Uno pensaría que es por ser las primeras veces, pero con el Shepard hacen lo mismo (aunque ahí se entiende, pues si les conviene vaciarlo de combustible).

    Y de ser esta la razón ¿Es posible que busquen optimizarlo de aquí en mas?

    1. Corrección: » (aunque ahí se entiende, pues si les conviene vaciarlo de combustible)».

      Pensándolo bien, tampoco se entiende, pues simplemente se le cargaría menos combustible y ya. Solo se me ocurre que quieran ser precavidos con el aterrizaje…

      Pero como dije, con el New Glenn se podría darle un uso más útil a ese combustible sobrante, una vez que tengan mas confianza y conocimiento del desempeño en vuelo de la primera etapa.

      1. En realidad es menos propelente de lo que parece. Asumiendo que la primera etapa con el propelente residual pesa130 toneladas y un Isp de los motores de unos 330s (podria buscar el valor exacto en la wikipedia), podemos estimar el flujo másico que equilibra ese peso en unos 390 kg/segundo. Redondeando, más o menos 5 segundos de «hoovering» son unas 2 toneladas de las 1000 o así que carga al despegue. El 0.2%.

        1. Siempre tuve la impresión de que los ingenieros aeroespaciales eran sumamente celosos con la economía del delta-V, pero desde luego, es cierto que quizá no sea una cantidad significativa (al menos de momento).

  11. Menudo bicharraco.
    Cuando he visto la foto de los satélites antes del lanzamiento no me cuadraba esa pieza blanca enmedio de uno encima del otro pero al ver cómo iban montados me he dado cuenta de lo ancha que es la cofia.
    A ver cuándo va a ser realmente reutilizable esa primera etapa, porque ahora mismo solo es recuperable.

  12. No entiendo pq las peleas menospreciando a spacex o a blue origin, cuando se deberia estar encantados con q exista un nuevo vector reutilizable; mas competencia, mas invacion y mas espacio por los proximos año
    por otro lado el principal beneficiario es la NASA y los Estados Unidos, pq aqui mucho se critica a los norteamericanos cuestionando su capacidad o q esta perdiendo la carrera espacial con china, pero por ahora siguen siendo el unico pais con cohetes reutilizables y el unico con dos cohetes reutilizables.

  13. Coño ya era hora.

    la verdad el lanzamiento del new glenn me ha llamado tan poco la atención que ni me acordado cuando era.

    Me apuesto una caja de voll damm con cualquiera que este segundo lanzamiento del new glenn tenia menos visitantes online que cualquiera lanzamiento de la starship siendo este supuestamente «mucho mas importante» y me apuesto una voll damm a que cualquier lanzamiento de starlink tiene mas visitantes en en despeque que este de new glenn

    Se nota que los de blue han echo los deberes y que salen con un sistema muy solido, ahora solo necesitan volar mas de dos veces el año que viene porque 10 meses entre vuelo no veas.

      1. denota el interes de la gente y los medios de comunicacion, que por cierto no he visto en ninguna parte noticias alguna ni del lanzamiento de escapade ni del hito historico del new glenn de ser la segunda empresa en recuperar un cohete y mas de ese tamaño solo 10 años despues spacex
        .

          1. por desgracia asi es, el mundo es mucho mas grande que los cuatro frikis espaciotrasnsornados que estamos aqui

            si no sales en la foto no existes aunque tengas el mejor producto del mundo.

          2. No es un producto de consumo de masas. Es irrelevante toda esa «publicidad». El mercado al que va dirigido el producto está formado por un público muy reducido y suficientemente técnico como para entender a la perfección lo que sucedió ayer.

  14. Por cierto, no sé si ya llegó a puerto la etapa. Técnicamente, mientras no la tengan a salvo en sus instalaciones, la etapa está aterrizada pero no recuperada…

      1. ahora tocara un analisis en profundidad de si todo es correcto o tienen que desechar la etapa, no creo que en este lanzamiento consigan una recuperacion «rapida» por lo menos 3 -5 meses minimo hasta el siguiente lanzamiento.

        spacex tardan como un mes mas o menos en revisar y poner a punto el f9 y eso que se lo conocen de memoria

    1. porque es una transmision para paletos useños que solo entienden unidades absurdas, el publico interncional culto con unidades logicas no es su objetivo.

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