El gran dilema de la exploración planetaria: ¿Urano o Neptuno?

Por Daniel Marín, el 23 enero, 2020. Categoría(s): Astronáutica • Astronomía • NASA • Sistema Solar ✎ 134

Existe cierto consenso entre la comunidad científica que la siguiente misión costosa de la NASA —de tipo flagship— después de Europa Clipper debe tener como objetivo, o bien Venus, o bien Urano y Neptuno (Marte cuenta con su propio programa de exploración independiente). Explorar Venus es posible con misiones de tipo Discovery o New Frontiers, más sencillas y baratas, pero explorar en profundidad los gigantes helados es prácticamente imposible sino es con una sonda compleja y avanzada. A instancias del Congreso de los EE UU, en 2015 la NASA comenzó a estudiar la posibilidad de mandar una misión a Urano y Neptuno a partir de 2030 aproximadamente. Desgraciadamente, la naturaleza ha conspirado para que esta misión sea de todo, menos sencilla.

¿Neptuno o Urano?¿Urano o Neptuno?¿O los dos? (NASA).

El principal problema es que no solo resulta más caro, sino también mucho más complejo visitar los dos planetas gigantes con una sola sonda. La excepcional alineación planetaria de los tiempos de las Voyager ha desaparecido y es casi imposible efectuar una misión de sobrevuelo de ambos planetas con una única nave. Y, de todas formas, la comunidad científica lo que demanda es un orbitador, o sea, una sonda que se quede alrededor del planeta para estudiarlo en detalle. Y, claro está, dos sondas son mucho más caras que una sola. Una alternativa es enviar un único orbitador a uno de los dos mundos, pero, ¿cuál elegimos?

Características de los sistemas de Urano (arriba) y Neptuno (NASA/ESA).

A raíz de los sobrevuelos de la Voyager 2 de Urano y Neptuno en 1986 y 1989, respectivamente, se pensaba que Urano era mucho más «aburrido» que Neptuno, de ahí que casi todas las propuestas de misiones hasta hace pocos años preveían estudiar el planeta más alejado del sistema solar. Pero las observaciones de telescopios terrestres y del telescopio espacial Hubble han demostrado que Urano posee una atmósfera muy activa. Además, los satélites de Urano constituyen el sistema de lunas peor conocido de todo el sistema solar. Como bola extra, Urano está mucho más cerca que Neptuno, por lo que el tiempo de vuelo de una misión a este planeta suele ser inferior al tiempo que se tarda en llegar a Neptuno, una ventaja considerable a la hora de planificar una misión de este tipo.

Características de Urano (izquierda) y Neptuno (NASA).

Por este motivo, la mayoría de misiones de hace unos años señalaban la importancia de estudiar ambos gigantes de hielo. Sin embargo, el sobrevuelo de Plutón por parte la sonda New Horizons en 2015 reveló la tremenda complejidad de este planeta enano y despertó el interés por el estudio de otros cuerpos del cinturón de Kuiper. Y, precisamente, la mayor luna de Neptuno es Tritón, un cuerpo del cinturón de Kuiper capturado. Según los modelos teóricos, Plutón y Tritón podrían tener un océano de agua subterráneo (mejor dicho, un manto de agua). Esto provocó que Tritón fuese considerado un candidato a «mundo océano» según las directrices de la NASA y, por extensión, que la exploración de Neptuno pasó a ser prioritaria frente a la de Urano. Por otro lado, la ventana de lanzamiento óptima de Urano se cerrará en 2029, mientras que la de Neptuno tendrá lugar en 2031 y 2032. Si no se aprovechan estas ventanas de lanzamiento, habría que esperar hasta mediados de los años 40.

Posibles modelos del interior de Urano y Neptuno (NASA/ESA).
Posible composición de un gigante de hielo (NASA).

¿Y cuál es el panorama actual? Estos días se está celebrando en Londres el congreso Icy Giants Systems 2020 y, precisamente, una de las cuestiones que se han abordado es a qué sistema debe dársele prioridad. Para ello, es crucial tener en cuenta la perspectiva exoplanetaria. Los gigantes de hielo son, junto con las supertierras, los tipos de planetas extrasolares más abundantes, de ahí que el interés en explorarlos no se limite a conocer mejor el sistema solar, sino que son piezas claves para entender la mayoría de sistemas planetarios alrededor de otras estrellas. En ese sentido, lo más razonable sería estudiar el gigante de hielo «estándar». ¿Pero cuál es de los dos? La respuesta es: no lo sabemos. Pese a sus aparentes similitudes, los dos mundos son muy diferentes, incluso sin tener en cuenta sus lunas. Urano es el planeta gigante con el interior que genera menos calor, mientras que Neptuno es que tiene la mayor fuente de calor interna, una dicotomía que se muestra en la actividad atmosférica.

asa
Las cuatro opciones principales para el estudio de Urano y Neptuno propuestas por la NASA en su estudio preliminar de 2016. De izqda. a dcha.: orbitador de Neptuno con sonda atmosférica y etapa SEP, sonda de sobrevuelo de Urano con sonda atmosférica, orbitador de Urano con sonda atmosférica y orbitador de Urano sin sonda atmosférica (NASA).

Es posible que esta peculiaridad de Urano se deba a un choque brutal con un protoplaneta durante la formación del sistema solar, un choque que además serviría para explicar la inclinación de 98º que presenta el eje de rotación del planeta y el plano de los satélites. Si este es el caso, Neptuno sería el gigante de hielo de referencia y Urano una «rareza». Sin embargo, no estamos seguros de que este escenario sea correcto. Para ser sinceros, no sabemos casi nada de estos planetas. Por ejemplo, ni siquiera estamos seguros de que sean realmente «gigantes de hielo». Algunos modelos sugieren que la proporción de hielos sería muy baja, casi como en Plutón, y que, por tanto, serían más bien «gigantes rocosos».

Urano (arriba) y Neptuno (abajo) (NASA/ESA/STScI/ESO).

¿Conclusión? Hay que estudiar los dos planetas para salir de dudas. Y no estudiarlos de forma somera, sino que deberíamos mandar orbitadores a los dos mundos. Cada nave tendría que estar dotada de una sonda atmosférica, ya que la comunidad científica considera una prioridad el poder medir la proporción de isótopos de determinados elementos —sobre todo gases nobles—  para reconstruir la historia de estos planetas. Estas sondas crearían además un perfil vertical de presión y temperatura de la atmósfera hasta una presión de 5 a 10 bares que nos darían la oportunidad de discriminar entre distintos modelos de formación planetaria.

Urano visto por el telescopio Keck en 2004 (Keck Observatory).
Urano visto por el telescopio Keck en 2004 (Keck Observatory).

Las últimas propuestas de sondas para Urano y Neptuno vuelven a poner de moda el concepto de aerocaptura, una idea que permitiría ahorrar una cantidad ingente de combustible. Este ahorro se podría usar para aumentar la masa de instrumentos científicos, como podría ser una sonda atmosférica. Dependiendo de la masa de la sonda y del lanzador empleado, los tiempos de vuelo a Urano en las ventanas de lanzamiento que hay a partir de 2024 son de 6 a 12 años, mientras que para Neptuno son de 8 a 13 años. Estos tiempos se pueden lograr gracias al uso de maniobras de asistencia gravitatoria. Por ejemplo, algunas trayectorias incluyen sobrevuelos de Venus, la Tierra, Marte y Júpiter. Además, los tiempos se pueden reducir todavía más con el empleo de etapas a base de propulsión eléctrica (SEP) con motores iónicos o de plasma.

Ejemplo de trayectoria de aerocaptura en Neptuno (NASA).
Concepto de sonda atmosférica para estudiar Urano y Neptuno (NASA).

Una propuesta lanzada por John Elliott (JPL) en el congreso Icy Giants System consiste en dos sondas que despegarían en febrero de 2031 a bordo de un único cohete SLS de la NASA. Las dos sondas sobrevolarían Júpiter en 2032 y se separarían. La sonda a Neptuno llegaría en septiembre de 2044, mientras que la sonda a Urano emplearía una etapa SEP hasta las 6 Unidades Astronómicas para acelerar su viaje y llegar a Urano en abril de 2042. La Agencia Espacial Europea (ESA) se ha mostrado interesada en participar en una misión a Urano y Neptuno. La ESA podría encargarse de instrumentos científicos o de las subsondas atmosféricas, aunque la posibilidad de construir una de las dos naves por separado no se contempla, al menos antes de 2040.

Propuesta de misión del JPL con dos sondas lanzadas mediante un único cohete SLS (https://twitter.com/hbhammel).

La NASA todavía no ha tomado una decisión con respecto a una misión flagship a Urano y Neptuno. El número de objetivos fascinantes en el sistema solar que reclaman atención no para de crecer: Venus, Encélado, Titán, etc. Pero es imposible que tengamos una visión de conjunto del sistema solar sin saber casi nada de la mitad de planetas gigantes que giran alrededor del Sol, planetas que además son representantes de un tipo de mundo increíblemente frecuente en la Galaxia.

Urano visto por la Voyager 2 después del encuentro del 24 de enero de 1986. Una perspectiva imposible de obtener desde la Tierra (NASA/JPL).
Urano visto por la Voyager 2 el 25 de enero de 1986 tras el encuentro. Una perspectiva imposible de obtener desde la Tierra (NASA/JPL).


134 Comentarios

  1. Que buena noticia que se piense en llegar nuevamente a Urano y/o a Neptuno. Pero que triste al mismo tiempo… porque si se llegara en el 44 (suponiendo que no hay atrasos) yo voy a tener 78 años. Cuantos, Dios!

  2. Con la exploración espacial tengo la misma sensación que la que había hace unos años con los lanzadores: todo proyectos inflados, burocratizados y en manos de megacorporaciones farragosas, que cuestan 10 veces más de lo que podrían costar si se hicieran de forma un poco más eficiente. Con los lanzadores había tajada que repartir y al final han aparecido actores nuevos que les han sacado las vergüenzas a los Boeing y compañía de siempre haciendo más por una fracción del coste, pero no veo muy claro cómo podría suceder lo mismo en la exploración espacial.

    A ver si Musk huele dinero por ahí, se le cruzan un día los cables y manda a Venus/Marte una Starship por dos duros, y a partir de ahí monta una filial de transporte de sondas científicas astro-a-astro, a coste bajo, a pagar en cómodos plazos, y que encima te dé puntos Travel Club.

    1. Por regla general, este tipo de sondas Flagship se diseñan intentando responder a las necesidades de los científicos. Eso significa, por regla general, tener que gastar mucho dinero (o lo que es lo mismo: tiempo) en Investigación y Desarrollo para diseñar los instrumentos que no existen ahora y que sirvan para los objetivos marcados.

      Si quieres hacerlo al revés, ver los instrumentos que tienes y preguntarte qué puedes hacer con ellos, eso ya existe y se hace en parte en las misiones Discovery, Small, etc.
      Pero es que el reto fundamental y lo realmente valioso de una Flagship es el desarrollo de lo que todavía no existe (a nivel de instrumentación, procesadores de la nave, cualquier cosa. O sea, desarrollos nuevos en su mayoría)

  3. Estos proyectos con plazos tan largos, basados en métodos de propulsión tradicionales me deprimen. Es como dar por sentado que nada va a mejorar. Así que prefiero soñar y ver el lado bueno de la vida:

    – De aquí a 2 años los desastres del cambio climático y la presión popular convencen a los políticos de todo el mundo para que se apliquen en masa los conocimientos científicos y técnicos con el fin de revertirlo. Para ello se pone fin al uso de combustibles, se captura CO2 de la atmósfera mediante energía solar, se minimiza la explotación y transporte de recursos remotos, y se usan los recursos locales cíclicamente.

    – Gracias a esto, la inversión mundial en ciencia y tecnología, incluida la astronáutica, se dispara.

    – En 2022 se desarrolla y se pone en práctica una nueva forma de acceder al espacio, basada en enormes globos de aerogel inflados en la estratosfera. Estos alcanzan la termosfera. A partir de ahí son impulsados por la radiación solar hasta alcanzar velocidad de escape.

    – En 2024 se lanza con rumbo a Neptuno un globo de aerogel, que transporta en su centro una sonda unida a un cohete químico.

    – En 2028 el globo llega a 1 UA de neptuno, con la sonda y el cohete protegidos de las bajísimas temperaturas gracias al aislamiento térmico que da el globo. Entonces se separan del globo y el cohete inicia la maniobra de frenado.

    – En 2029 la sonda entra en órbita con Neptuno y transmite datos del planeta y sus satélites durante 1 año.

    – En 2030, con su pila de combustible casi agotada, la sonda se sumerge en la atmósfera de Neptuno transmitiendo lo que ve en sus últimos momentos de vida

    1. El otro día Policarpo dijo algo muy importante, que muchos todavía no se han grabado a fuego “una cosa es la tecnología y otra la economía”. Las dos van ligadas.
      No basta con tener una tecnología, necesitas mejorarla lo suficiente para que su desarrollo masivo la haga económica y por tanto globalmente aplicable.

      1. De acuerdo, pero en la historia ha habido aplicaciones masivas y muy rápidas de la tecnología. Por ejemplo el cambio de tracción animal a tracción por motor de explosión, o la sustitución del gas de alumbrado por electricidad.

          1. Por eso mismo, es económicamente mejor dejar de usar combustibles, empezando por el de los grandes cohetes, que sufrir inhundaciones, sequías e incendios a escala global.

      2. Y en situaciones de emergencia, como en las guerras mundiales, se aplicó la ciencia y la tecnología a una escala y una rapidez impensables hoy día para muchos.

        Pienso que la emergencia del cambio climático va a sacar de los humanos capacidades que aun la mayoría no sospecha que las tiene.

        1. Más la falta de energías tan buenas en TRE como el petroleo y el Gas…

          Sin fusión, la renovable es la única opción, pero no es una panacea para 10 Billones de personas…

          Necesitamos salir fuera YA…el espacio es la única salvación…

          1. La energía solar que llega a la Tierra es inmensamente mayor que la del petróleo y la de las centrales nucleares. De hecho, tenemos grátis un inmenso reactor nuclear, el Sol. Sólo falta producir suficientes equipos para captar esa energía.

            Y salir fuera en masa no es posible. A no ser que los ET nos regalen una tecnología que desconocemos.
            Si acaso, podríamos hacer, a muy largo plazo, una pequeña colonia.

          2. La tasa de retorno energética de la solar y de la eólica esta muy lejos, de que fue el petroleo o el Gas…

            No hay panacea energética sin fusión…

          3. Cuando es cuestión de vida o muerte, ¿qué más da si la TRE no es muy grande?

            Ya tenemos fusión, la del Sol, con filtro de radiaciones, la atmósfera.

          4. Por eso digo fisivi, que hay empezar a desarrollar más tecnología espacial…nuestra nave Tierra tiene un limite de crecimiento, que estamos alcanzando…no da para más…

          5. Pues hombre yo soy mucho más partidario de la fusión que de las renovables, a esas les falta bastante I+D además seguimos sin saber de dónde sacar la energía renovable en medio de la noche sin viento.
            Para mí lo mejor a corto plazo hasta que la fusión nuclear este lista sería reactores de fisión nuclear uno detrás de otro y los residuos tirarlos al sol o a la luna hay mucho sitio ahí fuera y no creo que a nadie le importe mucho un puñado más de radiación ahí fuera.
            Si los ecologistas chillarian, la gente normal se asustaría, pero ahora explicales que la tarifa de la luz va a bajar un poco, que no va a tener que comprar coche nuevo en el corto plazo y a los ecologistas les dicen que se pongan a pagar el I+D en baterías para acumular la energía que ahora se pierde cuando producen energía las renovables, ah y que no la pueden sacar de los sitios de donde ahora salen esos materiales porque esa gente ya lo pasa mal para tener móviles baratos nosotros como para que encima tengan que aguantar que deforestemos como chiflados para plantar granjas solares, que matemos pájaros hasta la casi extinción de algunas especies en algunas zonas y que los peces no puedan remontar los ríos y no puedan poner huevos.
            Explicarlo y entonces puede que empiece a pensar que las renovables son mejor opción en el corto plazo

          6. Martín, la clave de las renovables no es tanto el almacenamiento como el uso del mix adecuado y el transporte de carencias / excesos.
            Siempre hace sol y viento en alguna parte del planeta.

          7. Martín, dices
            “yo soy mucho más partidario de la fusión que de las renovables, a esas les falta bastante I+D”

            Pues si eres partidario de la fusión artificial, me siento obligado a informarte de que eso aún no existe más que como experimentos que consumen mucha más energía de la que producen.
            Ahí si que falta I+D.

            Lo que si existe y está probado son el cambio climático y las energías renovables.

          8. Pochimax: Es posible que si que eso sea así sin embargo y aunque supongo que habría que montar un mercado mundial de compra venta de electricidad y no sé hasta qué punto eso es posible visto el actual contexto socio-politico. Aunque es bastante viable ya que pasas a tener que disponer de una red de distribución más potente de lo que actualmente es pero es mejor que andar mejorando a marchas forzadas las baterías que en cualquier caso hace falta mejorarlas pero quizá no de forma tan urgente.

            Fisivi.: Soy plenamente consciente de que la fusión nuclear artificial es uno de los unicornios de la física actual por eso insisto en la fisión nuclear a corto-medio plazo para sustituir tanto a las no renovables como a las renovables pues estoy en contra de ellas debido a los problemas que planteo en mi comentario.

            Y veo que no habéis captado el sentido de mi comentario así que intento resumirlo al maximo: la fusión nuclear es lo ideal pero no esta disponible y no sabemos cuánto va a tardar, las no renovables van a matarnos a todos luego no son una opción y las renovables pues para mí tienen muchos problemas y planteo la posibilidad pese al miedo y al recelo que genera que la mejor opción actualmente es la fisión nuclear y enviar los residuos radioactivos fuera de la tierra a la luna o al sol.

  4. Yo voto por “iuranus”. Por qué? Pues porque está más cerca.
    Esto no sólo significa que el tiempo de viaje será menor (en principio) sino que las comunicaciones serán mejores y, por tanto, la cantidad de ciencia que podamos recibir de un planeta comparado con el otro.
    Echo de menos saber si se ha hecho esa comparativa en cuanto a transmisión de datos. Cuántos gigas nos podrían llegar desde Urano y cuánto desde Neptuno, al finalizar la misión.

      1. Posiblemente la Nasa proporcionó la capacidad de comunicación, a las necesidades de la misión. Una sonda dedicada, doy por hecho que tendría mejor capacidad de comunicación.

        1. Urano está a 19 Unidades Astronómicas y Neptuno a 30.
          Está claro que la NASA dedicará las antenas de 70 metros a seguir esta misión, o el equivalente que use en el futuro.
          Es indiferente. Para el mismo diámetro de antena llegarán más datos desde Urano que desde Neptuno.
          Me gustaría saber cómo de grande es la diferencia. Como no sé calcularlo, pues no soy rotundo y dejo la pregunta al aire.
          Pero sirva de ejemplo el tema de Plutón: meses para recibir datos de apenas un día o dos de observaciones. Plutón está a 39 UA, compara con los 30 de Neptuno.
          https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_la_inversa_del_cuadrado

        2. Indago un poco. Daniel nos ilumina.
          https://danielmarin.naukas.com/2016/10/26/las-nubes-de-pluton-completado-el-envio-de-datos-de-la-new-horizons/
          “La sonda New Horizons ya no acapara tantos titulares como antes, pero eso no quiere decir que no siga en activo. El 25 de octubre la misión ha pasado un hito significativo: la sonda ha completado el envío a la Tierra de los datos adquiridos durante el sobrevuelo de Plutón que se llevó a cabo el 14 de julio de 2015. Los últimos datos se recibieron en la estación de Canberra (Australia) de la red DSN de la NASA. Recordemos que la New Horizons fue diseñada para ser lo más barata posible y uno de los mecanismos para reducir los costes de la misión era distribuir el envío de datos a lo largo de muchos meses (de ese modo se reducen las exigencias del sistema de comunicaciones). Originalmente New Horizons debía haber tardado 16 meses en mandar los 50 GB de datos, pero finalmente le ha llevado un poco más.”

          Vale. Ya sabemos uno de los montones de motivos de por qué la sonda orbitador a los gigantes helados será más cara que la New Horizons: llevará un sistema de comunicaciones más potente, para poder transmitir más datos.
          Sin embargo, a igualdad de transmisor de datos, ¿cuánto más podemos recibir desde Urano? y lo más importante ¿es relevante científicamente hablando?
          O sea, ¿tan mejor es Neptuno con respecto a Urano que incluso recibiendo menos datos, su importancia sería superior?

        3. Porque el tema de la distancia es un problema. No sólo influye en la duración de la transmisión sino que influye directamente en la velocidad de transmisión de los datos. Vuelvo con la New Horizons.
          https://hub.jhu.edu/2015/07/17/new-horizons-data-transmission/
          Luego está el desafío de la velocidad de datos, dice Chris DeBoy del Laboratorio de Física Aplicada, el ingeniero de comunicaciones de RF (señales inalámbricas y de alta frecuencia) para la misión New Horizons a Plutón. A medida que un instrumento hace una observación, los datos se transmiten a la Tierra a través del sistema de radiocomunicaciones de la nave espacial, una antena de 2,1 metros de diámetro. La antena tiene una potencia de salida de 12 vatios. Teniendo en cuenta la distancia y la señal de baja potencia, la velocidad de “enlace descendente” es considerablemente baja, especialmente cuando se compara con las tarifas ahora comunes para Internet de alta velocidad, que puede mover información más rápido que 100 Mbps. New Horizons actualmente solo puede mover datos a una velocidad de 1 a 2 Kbps.

          “Cubrir esa gran distancia limita severamente la velocidad de datos”, dice DeBoy.

          1. En cuanto a las comunicaciones a través del sistema solar estamos en pañales. A muy largo plazo, pienso que la solución será una red de “satélites” (relés), de comunicaciones en varias órbitas alrededor del Sol formadas por entre seis satélites en las órbitas mas cercanas y 12 o más en la más lejanas y alimentados por paneles solares, RTG o Kilopower según la distancia al Sol.
            Mientras tanto, dejo este documento de la NASA sobre el estado actual y futuro cercano de las mismas.

            https://www.nasa.gov/pdf/696855main_Pres_Future_of_Space_Communications_SGC_2012.pdf

          2. Pero, FJVA, esos satélites sólo pueden hacer de relé cuando estén en conjunción con algo, si están en oposición, o bastante separados de la conjunción, no servirían para nada.
            Necesitas montones de satélites, como bien apuntas, varios por órbita y en cada órbita.
            Mucha inversión, creo yo.

          3. Efectivamente Pochimax, por eso digo que es a muy largo plazo. A más corto, se puede poner uno solo muy potente por planeta, (como lo que hace actualmente la MRO orbitando Marte, o en un punto de Lagranje pero mucho mas potente), dedicado solo a comunicaciones y que de servicio a las sondas que estudien ese planeta y sus satélites.
            Eventualmente también podría actuar de relé para otros planetas en casos de ocultación, a costa de aumentar el retraso en las comunicaciones.

    1. Son 2 años de diferencia. No me parece decisivo personalmente. Aunque a falta de un argumento racional de por qué prefiero uno u otro, pues es algo por lo que decantarse. Yo sólo podría decir que me gusta más el azul.

  5. Soy consciente que estoy opinando sobre un dinero que no es mío en el caso de otras agencias que no sean la ESA a la que sí aporto mis impuestos.
    Puestos a hacer humildes sugerencias a la NASA yo me decanto por Neptuno. Me encantaría ver una sonda orbitando ese planeta. Es como matar dos pájaros de un tiro. Estudiamos un gigante helado y al mismo tiempo un objeto grande del Cinturón de Kuiper que en definitiva es lo que es Tritón.

  6. Excelente información como siempre Daniel, muchas gracias por mantenernos informados de los últimos acontecimientos y de lo que se viene en exploración planetaria.

    Un afectuoso saludo desde Santiago-Chile.
    Alfonso González Inostroza

  7. Si hay que elegir, Neptuno sin duda. Es un 2×1.

    Lo suyo sería que participases muchos países pasa financiar las 2. O quizás es una buena oportunidad para probar una financiación tipo crowdfunding mundial…

  8. Creo que lo mejor es centrar La exploración espacial en mundos relativamente cercanos y olvidarse de los demás hasta que no seamos capaces de crear otros modos más eficientes de viajar por el espacio.La exploración espacial siempre debe ser gradual,en consonancia con los conocimientos científicos.Limitémonos por el momento a La luna,Mercurio,Marte,Venus,Los satélites más interesantes de Jupiter y Saturno y poco más.Ya nuestros descendientes se encargarán de los demás.No queramos saberlo todo.

    1. Pero que dices hombre!!
      Si Urano y Neptuno son mundos helados pero no sólidos que muestras podrías traer ? Almenos que te refieres a muertras de su amofera pero si en Marte es un dolor de cabeza no me imagino en neptuno o Urano 🤦

      1. perdón por no aclarar….sobre las muestras me refería a que el lander atravesara la atmósfera, aterrizara en el manto, y luego mande el retorno de muestras a la tierra…desde ambos planetas.

        pd: espero que hayan entendió el sarcasmo…o sino continuo.

  9. Mi voto es para un orbitador a Urano, y una sonda de sobrevuelo a Neptuno.

    Pros:
    1.- Como Urano “gira” tumbado, una sonda de sobrevuelo tardaría menos tiempo en atravesar su sistema de lunas que en el caso de Neptuno, así que la cantidad de datos que se podrían recoger sería mayor en el caso de Neptuno.
    2.- Conocer mejor el sistema de lunas de Urano, a pesar de que no tiene un objeto tan interesante como Tritón, si tiene una bonita colección de lunas (medianas-grandes) que merecen ser investigadas a fondo.
    3.- Sobrevolando Neptuno, se podría pillar impulso e lanzar la sonda a explorar otros objetos mucho más lejanos. Lo mismo se podría hacer usando una sonda de sobrevuelo a Urano, pero no creo que compensase tanto.
    4.- Se podrían lanzar 2 sondas, aunque lo ideal serían 2 orbitadores, se puede apostar sobre seguro que ni de broma se lanzarán 2 sondas tan caras a la vez.
    5.- El orbitador a Urano llegaría antes que un posible orbitador a Neptuno, y como la sonda de sobrevuelo a este planeta no tiene que frenar, también trdaría menos tiempo en llegar. Y como hablamos de muchos años de viaje, un ahorro de unos cuantos años puede significar que aún estemos todos vivos para cuando lleguen.

    Contras:
    1.- Es más interesante el sistema Neptuno-Tritón que todo el sistema de Urano.
    2.- Siempre mejor 2 orbitadores que uno solo, aunque el precio se dispare.
    3.- La llegada a Neptuno puede ser dentro de muuuuuucho tiempo.
    4.- Nos olvidamos de aprovechar el viaje y continuar explorando hasta la hipotética nube de Oort.

    Pero como no son mis impuestos ni pierdo nada, voto por 2 orbitadores, y más sondas de sobrevuelo a objetos mucho más lejanos.

  10. Con todos mis respetos para Urano y Neptuno, opino que la exploración de Venus (especialmente de su atmósfera) es muy interesante y se sigue dejando de lado.

    No digo que Urano y Neptuno y sus entornos no guarden secretos que deban ser desentrañados, pero Venus está siendo marginado de los planes exploratorios. Y, como simple aficionado, opino que nos estamos perdiendo algo…

    1. Sólo una cosa, SB. Muchas sondas que van a cualquier lugar terminan pasando de camino por Venus. En ese sobrevuelo puede observarse (o no) el planeta con instrumentos de lo más diverso.
      No digo que sea una solución, pero eso también aporta algo de info.
      Por ejemplo, esta sonda a los planetas exteriores puede que pase por Venus, para acelerarse. Si se puede aprovechar algo, científicamente, todo suma.

      1. Buen apunte como siempre, Pochimax.

        Creo, no obstante, que una visualización de pasada no sirve para que podamos saber qué está ocurriendo en esa compleja atmósfera que, te recuerdo, se ha especulado podría albergar vida en forma de bacterias y/o extremófilos, vestigios de un pasado planetario bien distinto. Hay hipótesis que sostienen que Venus pudo tener océanos en un entorno no demasiado distinto al nuestro. Hace de esto eones, claro. Ese agua ya no existe, ni la vida que pudo albergar, pero en su atmósfera podríamos encontrar respuestas a esta incógnita y quizá una gran sorpresa en forma de vida.. Dudo que un viaje de pasada con otros objetivos pueda servir para este análisis en profundidad.

        Saludos!

        1. Teniendo en cuenta el tiempo que tardaría en llegar una sonda a Urano (y ya no digo a Neptuno, o más lejos), se podría aprovechar ese tiempo de viaje en lanzar una sonda quizás más modesta a Venus, e ir recolectando información.

Deja un comentario