SpaceShipTwo: el sueño sigue vivo

Al fin. El avión cohete comercial SpaceShipTwo (SS2) de Virgin Galactic realizó el pasado 13 de diciembre de 2018 su primer vuelo suborbital. El avión, denominado VSS Unity, despegó colgado de la panza del avión nodriza WhiteKnightTwo (WK2) bautizado como VMS Eve desde la pista del espaciopuerto de Mojave (California) a las 15:11 UTC. A las 16:00 UTC VSS Unity se desprendió de VMS Eve y encendió su motor híbrido durante un minuto hasta lograr una velocidad de Mach 2,9. Los pilotos Mark ‘Forger’ Stucky y Frederick ‘C. J.’ Sturckow alcanzaron poco después un apogeo de 82,68 kilómetros y regresaron al aeropuerto planeando. El aterrizaje tuvo lugar a las 16:14 UTC. Terminaba así el 15º vuelo de la VSS Unity y el 4º propulsado.

La VSS Unity rumbo a la frontera del espacio (MarsScientific.com & Trumbull Studios / Virgin Galactic).

Ha sido un viaje muy largo y costoso para Virgin Galactic, tanto en dinero como en vidas humanas. La empresa de Richard Branson ha necesitado catorce años y cuatro empleados muertos para acercarse a las prestaciones de la SpaceShipOne de Scaled Composites, dirigida por el legendario Burt Rutan. Y ni siquiera las ha alcanzado. En 2004 la SpaceShipOne superó en tres ocasiones la subjetiva frontera del espacio, situada en los cien kilómetros de altura, pero la SpaceShipTwo no ha podido, ni podrá en el futuro cercano, llegar a esa altura.

Una vista de la SpaceShipTwo (Virgin Galactic).

El éxito de la SpaceShipOne hizo creer a todos que los vuelos suborbitales para turistas estaban a la vuelta de la esquina. Sin embargo, la SpaceShipOne era un prototipo experimental, no una aeronave de serie. Burt Rutan unió fuerzas con Richard Branson y en 2008 presentaron el diseño de la SpaceShipTwo. Una flotilla de seis vehículos realizaría vuelos suborbitales regulares a la frontera del espacio con ocho turistas a bordo de cada uno. Y todo bajo el control de la recién nacida empresa Virgin Galactic, creada en 2004. El primer vuelo comercial estaba planeado para 2010. Pero la realidad se impuso. La dura crisis económica de finales de la pasada década y las dificultades técnicas retrasaron una y otra vez los plazos del proyecto.

A pesar de todo, la primera SpaceShipTwo, la VSS Enterprise (N339SS), realizó su primer vuelo cautivo bajo las alas del WhiteKnightTwo en marzo de 2010 y en octubre de ese mismo año llevó a cabo su primer vuelo no propulsado. Precisamente, el sistema de propulsión, a cargo de la empresa Sierra Nevada, había resultado ser el elemento más complejo del vehículo. En 2007 una prueba del motor híbrido causó la muerte de tres técnicos e hirió gravemente a tres más. Este motor funcionaba a base de oxido nitroso (‘gas de la risa’) y polibutadieno (goma), pero sus prestaciones no eran las esperadas. Virgin Galactic se vio obligada a reducir el número de turistas de seis a cuatro para aumentar el espacio disponible para el motor. El proyecto siguió adelante gracias a la ayuda económica de varios inversores, incluyendo dinero procedente de Abu Dhabi, y en 2013 la VSS Enterprise realizó su primer vuelo propulsado. Por entonces se hizo público que, debido a las limitaciones del motor, la SpaceShipTwo no podría alcanzar la frontera estándar del espacio, situada en cien kilómetros, un duro varapalo para el modelo de negocio de Virgin Galactic.

La VSS Unity con el VMS Eve (Virgin Galactic).

Pero el golpe más duro llegó el 31 de octubre de 2014, cuando la VSS Enterprise resultó destruida durante su cuarto vuelo propulsado. Uno de los dos pilotos, Peter Siebold, escapó milagrosamente en paracaídas, pero el otro tripulante, Michael Alsbury, no tuvo tanta suerte y falleció. La causa directa del accidente fue un error de los pilotos al desplegar prematuramente el mecanismo que dobla las alas antes de la reentrada, pero en realidad la culpa fue una degradada cultura de seguridad que había permitido que tuviese lugar una prueba en unas condiciones en absoluto idóneas. El proyecto estuvo a punto de ser cancelado y, de hecho, muchos pensaron que había llegado el final del sueño del turismo suborbital.

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Restos de la SpaceShipTwo VSS Enterprise en el desierto de Mojave (AP).

Pero, contra todo pronóstico, Virgin Galactic siguió adelante. En 2016 finalizó la construcción de la segunda SpaceShipTwo, que sería bautizada como VSS Unity (N202VG). VSS Unity había comenzado a ensamblarse en 2012, pero sería el accidente de la VSS Enterprise lo que aceleró su montaje. A raíz de los problemas de la SpaceShipTwo, Virgin Galactic decidió diversificar su negocio y apuntarse al mercado de los microlanzadores con el cohete LauncherOne. En principio debía ser un pequeño lanzador que despegaría desde el WhiteKnightTwo, pero pronto aumentó de tamaño hasta ser un cohete que requería el uso de un Boeing 747. Finalmente el proyecto de LauncherOner quedó a cargo de una empresa hermana de Virgin Galactic denominada Virgin Orbit.

El LauncherOne de Virgin One bajo las alas de Cosmic Girl (Virgin Orbit).

El vuelo suborbital del 13 de diciembre es un éxito necesario para Virgin Galactic después de tantos años de retrasos y contratiempos. Y un éxito que muchos pensaban que nunca llegaría, sobre todo porque Blue Origin con su cohete suborbital New Shepard había progresado muy rápidamente en los últimos tiempos. Ahora la polémica, previsible, es que la SpaceShipTwo no ha llegado a los cien kilómetros de altura. Y no lo hará en un futuro próximo, a diferencia del New Shepard. Por supuesto, Virgin Galactic subraya que el vuelo superó las cincuenta millas, la tradicional e igual de subjetiva frontera del espacio para la USAF y, según el día, también para la NASA. La FAA estadounidense ya ha asegurado que otorgará a los pilotos Mark Stucky y CJ Sturckow las alas de astronauta comercial (es de suponer que a Sturckow, astronauta veterano de cuatro misiones del transbordador espacial, le dará un poco igual todo esto de las ala).

Frederick CJ Sturckow (Virgin Galactic).
Mark Forger Stucky (Virgin Galactic).

Personalmente me parece una polémica un poco absurda, porque ambos límites son igual de arbitrarios y se basan simplemente en que los dos son un número redondo en el sistema de numeración decimal. No obstante, puestos a elegir, mejor ceñirse a un sistema de unidades coherente y aceptado por la inmensa mayoría de países del globo, en vez de optar por un sistema caótico que solo se usa en Liberia, Myanmar y Estados Unidos. Pero vamos, que si todo el mundo está de acuerdo en que el límite del espacio está en los ochenta kilómetros en vez de cien, pues me parece maravilloso, mientras sea algo aceptado internacionalmente. Ahora bien, en ese caso va a ser difícil llevarle la contraria a alguien que quiera reducir el límite a los 60 kilómetros dentro de unos años.

La Tierra vista desde la cabina de la SS2 durante el vuelo del 13 de diciembre (Virgin Galactic).

De hecho, en los últimos meses hemos sido testigos de varias iniciativas que pretenden rebajar la frontera del espacio desde los cien a los ochenta kilómetros. El objetivo es, sin duda, poner las cosas más fáciles a las diferentes iniciativas de turismo suborbital, pero tiene cierta base científica. En teoría, la frontera de cien kilómetros se eligió en su momento porque coincide más o menos con el llamado límite von Kármán, que es la altura a la cual un avión debería volar a la velocidad orbital para lograr la sustentación que le permita mantenerse en «el aire». El problema es que el límite von Kármán depende de muchos factores que no son constantes, así que, en todo caso, la frontera del espacio debería ser variable según el lugar y la hora del día. Pero, sea como sea, cálculos más precisos realizados recientemente sitúan el límite von Kármán más cerca de los ochenta kilómetros que de los cien.

La VSS Unity tras el vuelo planeando de regreso a casa (Jack Beyer).

En mi opinión el límite von Kármán es igual de arbitrario que elegir un número bonito, pues al fin y al cabo un avión a ochenta o cien kilómetros no va a usar la sustentación de sus alas para volar, sino cohetes (o cualquier otro sistema de propulsión a reacción). Y además los vuelos suborbitales siempre se van a mover en un rango de velocidades muy inferior. Pero, como digo, si reducir la altura de la frontera del espacio sirve para que todos nos pongamos de acuerdo, pues bienvenido sea el cambio. En cuanto a Virgin Galactic, ahora comienza la carrera de verdad con Blue Origin para ver cuál de las dos empresas lanza los primeros turistas suborbitales (previo pago, en el caso de Virgin, de 250.000 dólares). Eso sí, la empresa de Bezos cuenta con la importante ventaja de que nadie le rebatirá a los turistas el que hayan superado la frontera del espacio.

La vista desde la cabina de la SS2 (Virgin Galactic).


51 Comentarios

  1. Si que es un poquito arbitrario la verdad. Logicamente la barrera que se imponga debe ser como mínimo en medidas del SI, y los 100 kms es un numero muy redondo.

    De todas formas, enhorabuena a Virgin. Esperemos más pruebas en breve, porque con ese historial cualquiera se monta.

  2. Estoy de acuerdo en que el numero es arbitrario, pero en contra que «se baje a 80Km». Si históricamente fue 100 Km debería dejarse así, por mas ajuste al límite von Kármán o excusa conformista que se quiera inventar, redondear para abajo y hacerlo más sencillo nunca es la solución.
    Pueden ser «solo» 20 Km de diferencia, pero esa misma diferencia de altura existía entre los humanos de a pie y los que volaban en el Concord.

    Salu2

  3. Daniel ahora es cuando debes aprovechar, y sacar una parte para recibir donaciones…¡Eurekianos!, es hora de mandar a nuestro ilustre Daniel, hacia las estrellas 🙂 …eso si, quizás para cuando reunamos la cantidad…Daniel, romperá dos récord, primer turista espacial financiado por mecenazgo y «astronauta» más viejo en viajar al «espacio» 😉 jeje…

    Bon voyage Unity…

    1. Queridos Erick y Daniel:
      El asunto del turismo espacial parece muy interesante e importante como palanca de otras actividades de la industria aeroespacial además del turismo en si mismo.
      Con 59 años en mi haber y no siendo exactamente rico me parece que a mi ese turismo no me va a alcanzar: será una pena pero no habrán víctimas fatales por ello (no se muere nadie, no hay drama!)
      Hablando de víctimas fatales: si se trata de mandar a Daniel al espacio, preferiría verlo hacer eso con la empresa Blue Origin; a eso me anoto en el paypal y el mecenazgo; en este avión tan esbelto y brillante del Sr. Richard Branson, mmmm! prefiero que Daniel se quede en tierra y nos siga deleitando con su insuperable divulgación científica y técnica…
      Gracias a todos por sus valiosos aportes y que terminen bien el 2018, y que el año que viene al menos no empeore todo! (uy que pesimista que sonó esto último…)
      Salud, trabajo y amor a tutti cuanti!

  4. En la nave de Bezos sí que me atrevería a subir pero en la de Virgin ni de coña. En una cápsula si algo sale mal desciende en paracaídas, en un avión si algo sale mal… te la pegas. Añádase que con Bezos llegas a lo que (casi) todos consideran la verdadera frotera del espacio. Para mí la carrera entre ambas está decidida antes de empezar.

    1. La SS2 es una nave a la espera del desastre. Sin sistema de escape y con la delicada estructura de un avión, se convertirá en una tumba volante cuando las cosas salgan mal.

  5. Por cierto, en puridad sólo 24 personas han estado en el verdadero espacio exterior, esto es, más allá de la atmósfera terrestre incluyendo su termosfera (1000 kms de altura) y la exosfera (10.000 kms).

  6. Y esa afirmación de que un avión solo puede usar cohetes para volar a esas alturas es técnicamente discutible: en los 60 hubo una propuesta de ramjet ionosférico de la NASA sin ir más lejos. Nunca digas nunca…

  7. NO NO NO….si hay resistencia al avance «considerable» a 80 km en comparación de 100 km (o suficiente para caer una orbita de manera considerable comparandola con 100 km) no es el «espacio». ya se que por arriba hay aun resistencia, pero es «despreciable» en termino de horas o un dia (si en semanas-meses)

    exelente articulo Daniel 🙂

  8. Me imagino que muchos se preguntaran (como yo) si no seria posible ponerle al SST un mejor motor para vuelos suborbitales mas extendidos.
    Asi como se presenta, eñ SST ha quedado desfasado, parece un poco escaso y caro. En la decada pasada hubiera sido interesante, pero hoy la tecnologia de otras empresas ya esta acercandose a la madurez para el vuelo comercial suborbital a las antipodas: novedoso, bonito, aventurero y util. El de Virgin Galactic parece un negocio de 2 o 3 años y punto.

  9. Absolutamente decepcionante. Pagar 250000 $ por un simple vuelo en avión a Mach3 y unos miserables minutos en microgravedad.

    Daniel, esto debe ser una broma:
    «sobre todo porque Blue Origin con su cohete suborbital New Shepard había progresado muy rápidamente en los últimos tiempos»

    Poner en la misma frase «Blue Origin» y «progresar rápidamente» no pega, ha, ha.

  10. Mi opinión acerca de la frontera del espacio ha venido cambiando durante los últimos años, pues uno ve que lo efectos de frenado aerodinámico se vuelven obvios hacia esa altura de los 80km más que los 100km. Sin embargo,si vemos muchos de los vuelos de SpaceX, la cofia se libera en el entorno de los 100 km aunque la re-entrada de la primera etapa ronda esos 80 km. Yo creo que decir 80km como límite del espacio está bien, ahora bien, qué duda cabe que mejor es subir hasta 100km que hasta 80.

    En cualquier caso su objetivo inicial eran los 100km. Sin duda no han conseguido lo que prometían. La elección del motor híbrido para una nave de ese tamaño fue un grave error.

    Saludos.

    1. A 80 kms de altura un satélite con velocidad orbital no puede completar ni una sola vuelta a la Tierra debido al frenado atmosférico mientras que a 100 kms esto sí es factible bajo determinadas condiciones (sobre todo la aerodinámica del satélite).

  11. Estupendo artículo. Documenta muy bien el contexto de este supuesto logro.

    «La empresa de Richard Branson ha necesitado catorce años y cuatro empleados muertos…»
    Los señoritos siguen con el mismo comportamiento que describía fielmente Miguel Delibes en «Los santos inocentes». La diferencia es que antes disparaban a sus siervos con escopetas mientras se divertían con sus cacerías, y ahora lo hacen con cohetes monstruosos y con aviones estrafalarios e inútiles.
    Ellos progresan mucho, mientras que nosotros seguimos corriendo delante de sus armas. ¿Nos daremos la vuelta a tiempo para defendernos?

    1. Daniel te lo da masticadito y tu lo digieres «el libre mercado mata a cuatro personas para que un avión feo lleno de ricos no llegue al espacio»… En fin, me pregunto si los vuelos de gran altura en MIGs rusos para ricos locales también os parecen tan mal….

      De la forma que hay que ver estos desarrollos es de la misma forma que se produjo el advenimiento de otras máquinas capitalistas diábolicas como, por ejemplo, el coche, el avión o el PC. Brandson, Bezos, Musk y otros, no son más que los pioneros que pueden hacer el viaje espacial posible para mucha más gente. Que sí, que vale, que ese primer avión espacial no te va a recoger en casa y llevar al espacio por 5 euros. Pero no creo que por eso se merezcan fracasar.

    2. Valga me el cielo! «Siervos» espaciales, escopetas coheteriles y señoritos del siglo XXI que se divierten a expensas de nuestras muertes! Ese Branson es el barón Harkonnen en persona! Por un momento no he dado crédito a lo que leía! Y yo pensando que los pilotos de pruebas eran profesionales que sabían a lo que se exponían y que lo hacen por cierta pasión al peligro y amor a hacer cosas impresionantes con las que el común de los mortales apenas somos capaces de soñar… hasta que ellos nos abren ese camino.

  12. Los vuelos suborbitales, sin quitarles su mérito, para mí no son vuelos espaciales precisamente por la inexactitud de determinar la altura. Ni siquiera hay un recuento de todos ellos. Los de los míticos X-15 de los años 50 y posteriores sí están contemplados pero ¿y los que pudo haber en la Unión Soviética en aquellos años?

    Encuentro mucho más lógico y preciso hablar de vuelos que han orbitado la Tierra. De esta manera el primer americano en volar al espacio no fue Alan Shepard en su vuelo orbital de mayo de 1961 sino John Glenn en su vuelo un año después. Precisamente por esa feroz competencia entre USA y la URSS de aquellos años convenía decir que Shepard había volado al espacio. De ahí viene toda esta confusión.

    De todas maneras bienvenidos sean el turismo espacial y la competencia entre Virgin Galactic y Blue Origin.

  13. ¿Qué quieres decir con que no eran las condiciones idoneas cuando el accidente del VSS Enterprise?
    Tenía entendido que el sistema de «switch» para activar el «feather» tenia un único paso, en vez de dos. ¿Es esto o hubo algo más?

  14. Interesante post… que al final se convirtió en un debate sobre «la frontera del espacio». Además del límite von Kármán… en lo personal me gustaría que se incluyera la «presencia de atmósfera» pues la verdad, y siempre hablando desde mi pensar, el espacio «exterior» empieza donde termina nuestra atmósfera y no donde un avión deba llevar una velocidad orbital para no perder sustentación aérea. Pero claro… si ya lo discutido deja un rango tan amplio… supongo que lo será aún más saber exactamente dónde se acaba nuestra atmósfera. Discusión aparte, valdría la pena también pensar en distintas categorías de vuelo «espacial», está claro que no es lo mismo el vuelo orbital de Gagarin al vuelo suborbital de Shepard.

  15. Fantástica noticia pero yo soy de la opinión de que sería mejor un vehículo tipo cohete como el de el fundador de Amazon que al menos tienen sistema de escape en caso de emergencia de todas formas esperemos que pronto veamos los primeros turistas espaciales montados en este vanguardista vehículo

    1. Yo tampoco lo veo. Los auténticos ricachones auténticamente entusiastas van a querer la experiencia completa: volar en una Soyuz, una Dragon, una StarBFShip…

      La clase acomodada va a querer la comodidad de la experiencia lujosa y segura:
      zero2infinity.space/bloon
      worldview.space/voyage/

      Y los amantes de la adrenalina van a querer la experiencia Red Bull:
      youtu.be/FHtvDA0W34I

      Pero puedo estar equivocado, claro. Hay gente pa’ tó 🙂

  16. Me parece ridículo que se rebaje la línea de lo que se considera espacio, para que una empresa pueda decir que sus clientes han llegado al espacio. No me creo que esté ocurriendo y que le tomen en serio. Richard Branson debe tener mucho dinero.

    Es un avión que vuela muy alto.Deseo que tenga éxito. Pero yo fiel a creerme lo que veo. No creo en el negocio de vuelos suborbitales a 250.000$ (nunca fui emprendedor tampoco y aunque tuviera un buen negocio delante de las narices, no lo vería).

    Respecto a las vidas humanas. En construcción en España 2018 han muerto 300 personas en 6 meses, supongo que unos 600 personas a final de año. Tan caro es? La gente que se dedica a esto es consciente que arriesga su vida. Y mucha gente desearía estar en el puesto de los pilotos. Lo siento, pero dado que somos 9 mil millones de personas en el planeta, y que la gente muere todos los días, no me parece un precio demasiado alto. Qué es peor, morir de viejo sin haber hecho nada en la vida o morir haciendo algo que cambiará el mundo y posiblemente salvará vidas en el futuro o mejorará la vida de los que vivan? Está claro : puedes elegir, una vida segura y con el tipo de productividad que quieras o una vida más arriesgada. Aquí en el primer mundo podemos elegir la vida que queremos. Sé que muchos no estaréis de acuerdo, pero recordad que muchas cosas en la vida las elegimos nosotros (y menos mal). No estoy hablando de hacer experimentos con personas inoculándoles elementos radiactivos para ver qué pasa, como ocurría en la guerra fría:
    https://www.militarytimes.com/news/pentagon-congress/2017/10/03/cold-war-radiation-testing-in-us-widespread-author-claims/

    1. Vale. Me he pasado con el tema de la pérdida de vidas humanas en las pruebas. Disculpas.
      Tal como apunta el artículo la última pérdida humana, por ejemplo, se podría haber evitado con medidas de seguridad más exhaustivas y es inaceptable.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 17 diciembre, 2018
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Comercial