La sonda ExoMars 2018 aterrizará en Oxia Planum

Por Daniel Marín, el 23 octubre, 2015. Categoría(s): Astronáutica • ESA • ExoMars • Marte • Sistema Solar ✎ 23

Ya sabemos dónde aterrizará la sonda ruso-europea ExoMars 2018: la región de Oxia Planum. El rover de ExoMars 2018 debe convertirse en el próximo vehículo que recorra la superficie marciana después de Curiosity, pero será el primero en buscar evidencias de la presencia de vida pasada o presente en Marte. La zona de aterrizaje de Oxia Planum se ha impuesto sobre los otros tres lugares finalistas: Mawrth Vallis, Hispanis Vallis y Aram Dorsum.

Oxia Planum, lugar de aterrizaje de ExoMars 2018 ().
Oxia Planum, lugar de aterrizaje de ExoMars 2018. Con las elipses de aterrizaje previstas para 2018 y 2020 (ESA/DLR/FU Berlin & NASA MGS MOLA Science Team).

Como explicamos en su momento, los criterios de selección, además de científicos, han tenido en cuenta la altitud de la zona (el sistema de descenso no tendría suficiente tiempo para actuar en las regiones más altas de Marte), la latitud (para reducir los extremos térmicos y aumentar la cantidad de luz solar que llega a los paneles) y el polvo (por su influencia negativa en el rendimiento de los paneles solares). Oxia Planum está centrada en las coordenadas 17º norte y 25º este. Se trata de una zona con marcas de la presencia pasada de agua líquida en la superficie y presenta suelos expuestos que tienen una edad estimada de cuatro mil millones de años y que además fueron erosionados intensamente hasta hace 3600 millones de años.

Los lugares candidatos para ExoMars 2018 (ESA/DLR).
Los lugares de aterrizaje candidatos para ExoMars 2018 (ESA/DLR).

De acuerdo con los espectrómetros OMEGA y CRISM a bordo de las sondas Mars Express y Mars Reconnaissance Orbiter, Oxia Planum es muy rica en filosilicatos, un tipo de minerales arcillosos que se ha formado en presencia de agua líquida y que también es el objetivo primario de Curiosity. En concreto, las zonas con filosilicatos han sido expuestas por la erosión eólica hace menos de cien millones de años, así que se espera que todavía preserven algunos restos de actividad biológica, si es que alguna vez los hubo. Mawrth Vallis, también considerado como lugar de aterrizaje para la misión Curiosity, tiene capas finas de sedimentos ricas en filosilicatos como Oxia Planum, mientras que Aram Dorsum e Hypanis Vallis son regiones por las que alguna vez fluyó  el agua líquida formando ríos y deltas. Todos los cuatro lugares finalistas están situados en los bordes de la cuenca de Crise.

Y es que ExoMars 2018 será la primera misión después de las Viking que busque específicamente biomarcadores que hayan dejado atrás las hipotéticas formas de vida marciana. El principal interés de la misión es que podrá excavar agujeros de hasta dos metros de profundidad gracias a su potente taladro, llegando allí donde ninguna otra misión ha llegado antes (el taladro de Curiosity solo alcanza unos centímetros dentro de la roca). A esta profundidad las muestras estarán a salvo de la radiación y, quizá, de los percloratos que cubren la superficie. La elipse de aterrizaje de ExoMars 2018 tiene unos 19 x 104 kilómetros, aunque su orientación definitiva dependerá de la fecha de lanzamiento exacta.

Módulo de descenso de fabricación rusa de ExoMars 2018 (ESA).
Módulo de descenso de fabricación rusa de ExoMars 2018 (ESA).
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Última configuración del módulo de descenso de fabricación rusa de ExoMars 2018 (ESA).

El rover tendrá finalmente unas dimensiones de 1,40 x 1,50 x 0,66 metros y una masa de unos 296 kg, ligeramente por debajo de los 312 kg previstos originalmente, y llevará el conjunto Pasteur de nueve instrumentos científicos. Tanto el lanzador, un Protón-M/Briz-M, como el módulo de descenso serán construidos por Rusia, así como dos experimentos del rover (ISEM y ADRON). El año que viene se lanzará la misión ExoMars 2016, también conocida como ExoMars TGO (Trace Gas Orbiter), para estudiar la atmósfera marciana y, de paso, retransmitir los datos obtenidos por el rover ExoMars 2018.

Rover ExoMars 2018 (ESA).
Rover ExoMars 2018 (ESA).
El rover ExoMars 2018 (ESA).
El rover ExoMars 2018 (ESA).
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Instrumentos de ExoMars 2018 (ESA).

La fecha de lanzamiento de ExoMars 2018 está oficialmente prevista para el 7 de mayo de 2018 y la llegada al planeta rojo se espera que tenga lugar en enero de 2019. Sin embargo, es altamente probable que la misión se retrase al 5 de agosto de 2020. El rover deberá recorrer un mínimo de dos kilómetros durante el transcurso de 218 soles que durará la misión primaria. ExoMars 2018 ya ha pasado por la revisión de diseño preliminar (PDR) y el año que viene deberá superar la revisión crítica de diseño (CDR).

ExoMars 2018 surgió inicialmente la década pasada como una misión en solitario de la ESA, pero poco después la NASA se unió al proyecto y se añadió una misión adicional, la TGO. Desgraciadamente, la agencia espacial norteamericana se retiró de ExoMars de forma inesperada por el, a su juicio, excesivo protagonismo europeo y la ESA se vio obligada a recurrir a Rusia para llevar a cabo el proyecto y evitar su cancelación. Solo la cabezonería de Jean-Jacques Dordain, anterior mandamás de la ESA, logró sacar adelante la cooperación con Rusia pese a las presiones políticas. Paradojas del destino, por culpa de la situación política internacional actual la ESA vuelve ahora a dirigirse a la NASA para desarrollar su programa de exploración de Marte durante la próxima década.

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La etapa CM (Cruise Module) de ExoMars 2018 suelta al módulo DM (Descent Module) antes de entrar en la atmósfera marciana (NPO Lávochkin).


23 Comentarios

  1. “pero será el primero en buscar evidencias de la presencia de vida pasada o presente en Marte”

    Pero para eso no fueron lanzado Curiosity y compañía??

    :S

    1. No, el Curiosity fue lanzado para estudiar la habitabilidad de Marte en el pasado, si potencialmente era apto para la vida, cosa distinta que buscar directamente vida (o vida fósil) que lo habitara. La diferencia es muy sutil semánticamente pero enorme en términos científicos.

    2. Desde la confusión del experimento de las Viking en los 70 (aún se discuten los resultados), la NASA ha evitado de manera activa lanzar un experimento a Marte capaz de detectar vida. Supongo que por aquello de Pedro y el Lobo.

  2. Dani, muchas gracias por la información… disculpa si lo que pregunto es un disparate pero ¿sabes o se sabe la forma de descenso del rover?, me refiero si va a ser igual o parecido al descenso de Curiosity. Saludos y gracias de nuevo.

      1. Etapa de descenso rusa y lanzador Proton? Meh. Si esta vez los rusos no la cagan e instalan los acelerómetros de la primera fase en su posición correcta, lo más probable es que el cacharro se estrelle en Marte.

  3. posibilidades de que esta misión tenga éxito?….las últimas experiencias rusas desde la phobos grunt, la mars96…..en fin, que no tengo ninguna esperanza de que tenga la más mínima posibilidad.

    si de casualidad supera el despegue, no me creo que los rusos sean capaces de amartizar suavemente esa sonda, si antes no pierden la comunicación por el camino.

    solo EEUU tiene a día de hoy la tecnología,experiencia y posibilidades de amartizar con retrocohetes o airbags. Rusia está muuuuuuuuuy lejos. Una pena.

    1. Ahí está la Mars 3 que aterrizó exitosamente. El problema es que en microelectrónica, la URSS estaba bastante atrás… Y respecto a Mars 8 y Fobos-Grunt, bueno, Daniel ya harto ha descuartizado a NPO-La varias veces 😛

  4. El solo echo de que los rusos diseñen la etapa de descenso ya es muy a cogonante esperemos
    que la ESA les tengan los ojos sobre la espalda 😉

    1. Si, pero para los rusos es un desafío muy importante en donde no pueden comenter errores. Suelo seguir la página de Daniel y no se vé de Rusia una sola iniciativa de inversión aeroespacial orientada a proyectos científicos desde Phobos-Grunt y si el avance del Angara sigue a este ritmo tampoco pueden darse el lujo de dañar aún mas la imagen del Proton. Si esto sale mal Siberia va a quedar chica.

  5. Ya era hora, 40 años después volvemos a buscar vida en Marte. Me alegra ver que la etapa de descenso tiene un diseño que la hace indistinguible de un diseño occidental. A ver si funciona…

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