Cosmos, una odisea del espacio-tiempo

Por Daniel Marín, el 10 marzo, 2014. Categoría(s): Astronomía • Cine • Sondasespaciales ✎ 81

Hace 34 años una serie de documentales lograron algo que parecía imposible: cambiar la vida de miles de jóvenes alrededor de todo el mundo. Esa serie era, por supuesto, Cosmos. Presentada por el por entonces ya famoso divulgador y astrónomo Carl Sagan, Cosmos era una superproducción con un único objetivo, que no era otro que presentar a una gran audiencia lo apasionante que es la aventura de la ciencia. Gracias a Cosmos miles de niños, entre los que se encontraba éste que escribe estas líneas, decidieron estudiar una carrera científica espoleados por las palabras de Sagan.

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Hoy, más de tres décadas después, se estrena en numerosos países el primer episodio del nuevo Cosmos, Standing up in the Milky Way, con Neil deGrasse Tyson como presentador y digno sucesor de Sagan. ¿Y el resultado? Pues la verdad es que me he quedado sin palabras. Simplemente impresionante. Y, aunque obviamente habrá que esperar a ver la serie completa, si el resto de episodios son la mitad de buenos que el primero, ya valdrá la pena. El nuevo Cosmos no es ni mucho menos perfecto, por supuesto, pero retiene el espíritu original de la serie de Sagan e intenta atrapar al espectador desde el primer momento usando el sentido de la maravilla de la ciencia. La serie es visualmente espectacular, hasta diría que apabullante, pero en ningún momento abusa de los efectos como viene siendo habitual en los documentales actuales. La música, a pesar de ser totalmente distinta a la del Cosmos original (nada de Vangelis, me temo), está ciertamente a la altura, si no es que la supera. El autor de la banda sonora de este nuevo Cosmos no es otro que el famoso compositor Alan Silvestri, que ha creado una épica atmósfera musical que en ocasiones -supongo que intencionadamente- recuerda a la música de la película Contact (basada en una novela de Sagan).

Este primer episodio hace un repaso rápido de la situación espaciotemporal de nuestro planeta en el gran esquema de las cosas. Viajando a bordo de la nave de la imaginación de Tyson el capítulo nos enseña lo gigantesco que es el cosmos y pasa a explicarnos el lugar que ocupa nuestro minúsculo planeta en el Universo -la dimensión espacial-, para a continuación presentar el famoso calendario cósmico -una de las ‘marcas de la casa’ del Cosmos original- con el que podemos ponernos en situación temporal. En su momento Cosmos se hizo famosa por mezclar historia con ciencia, o mejor dicho, por hablar de la historia de la ciencia. En este episodio la componente histórica viene de la mano de la figura de Giordano Bruno, el ‘mártir de la ciencia’ por antonomasia. Como toque sentimental, el capítulo incluye varias referencias a Carl Sagan que, debo reconocerlo, hicieron que derramase alguna que otra lagrimilla.

Las comparaciones son odiosas. Habrá quien diga que por muy buena que sea esta versión, como el original nada de nada. Y seguramente tendrá razón. El Cosmos de Sagan fue un fenómeno irrepetible, un producto de su tiempo, o sea, de la era pre-internet, cuando en España solamente existían dos canales de televisión y el acceso a la información era muy limitado. Hoy en día la oferta cultural y mediática es tan amplia -afortunadamente- que resulta imposible el que un programa vuelva a tener el impacto que tuvo Cosmos en 1980. Pero aferrarse al pasado no es bueno. Nos guste o no, el Cosmos original ha envejecido. Dignamente, sí, pero poco a poco se ha alejado de los gustos y sensibilidades de la generación actual. Si esta nueva serie sirve para pasar la antorcha del conocimiento a los jóvenes actuales, bienvenida sea. Una nueva generación merece disfrutar de Cosmos como hicimos nosotros en su momento.

Así que háganse un favor. Dejen los prejuicios a un lado y vean el nuevo Cosmos esta noche.  O mejor aún, inviten a alguien -un familiar, un vecino, un amigo, da igual- que nunca haya oído hablar de la serie Cosmos original y veanlo juntos. En definitiva, pasen la antorcha. El viaje acaba de comenzar.

Si quieres leer una crítica opuesta sobre el nuevo Cosmos, aquí tienes la opinión de mi compañero ‘nauker’ Francis.

Tráiler de la serie:

http://youtu.be/kBTd9–9VMI

Tráiler de la serie en español:

 



81 Comentarios

  1. es lo mejor que vivi en lo respecta a lo que es mi generacion jamas pense ver images tan maravillosas de lo que es nuestro planeta y lo que es y cual es realmente el origen de esta vida en el cual habitamos es bueno saber y conocer cosas nuevas felicidades

  2. He leido varias criticas y en esencia esto es un conflicto de medios norteamericanos, es decir, creacionistas vs evolucionistas, acá quiero destacar que el Big Bang fue formulada por George Lemaitre un sacerdote católico, la Iglesia Católica no tiene conflictos con la ciencia, hoy día el Vaticano tiene un observatorio astronomico, sus universidades mantienen extensas investigaciones en diversos campos de la fisica, quimica y biologia, que abarca campos tan exóticos como la exobiologia, incluso han declarado optimismo en hallar formas de vida exobiologicas.

    El documental como otros tantos hacen un uso deliberado y tergiversado de la información para plantear conflictos entre la fe y la ciencia, señalando culpas hacia la iglesia Católica, si bien es cierto que G Bruno fue quemado en la hoguera, la iglesia lo ha hecho martir de la fe, incluso Copernico ocupa hoy día el rango de doctor de la iglesia.

    Solo voy a destacar el el método cientifico, las universidades como las conocemos e incluso la metodologia de la navaja de ockam, son todos aportes sacerdotes que son cientificos católicos, tendemos a olvidar eso, pues los medios protestantes desde norteamerica saturan la critica.

    El credo como lo conocemos y el Big bang son complementarios, Dios creo el universo de la nada, en otras palabras Dios creo todas las leyes que rigen el universo, Dios nos habla en matemática y física, una cosa es querer creer que Dios es un mago que puede materializar un hombre o mujer completos y formados, como en efecto lo puede hacer y otra es saber que Dios pude crear un código a partir de aminoacidos los cuales culminen en la creación del hombre.

    Dios vive en los sútiles detalles del universo y de la vida, Dios nos muestra la complejidad de su obra y nos reta a entenderla estudiandola las leyes del universo y los patrones de la naturaleza.

    En fin los católicos no tenemos conflictos con la ciencia, la ciencia es nuestro gran aliado, no veo razón por la cual no podemos sentarnos a ver la serie, claro entendiendo que los protestantes suelen tergiversar la historia para señalar a la iglesia católica, sin embargo, nuestra iglesia tiene muchos años trabajando en el campo cientifico y tecnologico.

  3. Bueno como dije SAGAN es SAGAN y TYSON es TYSON pero como siempre no ven el lado positivo la divulgacion de la ciencia aunque sea peliculina lo importante es captar la atencion del espectador ya que ahora casi a nadie le interesa la ciencia solo el MONEY pero no saben el poder no esta en el dinero sino en loque sabes y apartir de alli se genera todo bueno esperemos eliminar el parasito de la ignorancia con este nuevo tigre de TYSON no me defraudes

  4. Yo vi Cosmos, en la primera emisión de TVE, que creo que fue por el segundo canal. Y me compré el libro en cuanto supe de él. Aún creo recordar que decía «2ª edición, 182.000 ejemplares vendidos».
    A partir de entonces intensifiqué mucho la compra y lectura de libros de divulgación.
    Cosmos, el libro, me permitió profundizar en la perspectiva poliédrica e integral de Sagan sobre la Gran Historia de la que formamos parte.
    No literalmente, es decir, tal como recuerdo ahora mismo las idea, dijo Sagan: Una historia de 15.000 millones de años que ha convertido la energía y la materia en vida y consciencia. Somos la consciencia del Universo que se interroga acerca de sí mismo.
    Para mí, Sagan es el más multidisciplinar, profundo, íntegro y humano de los divulgadores que he conocido en ese otro viaje personal, el mío particular, de más de 30 años, buscando lo más próximo, lo más parecido, lo más asimilable a la verdad, sea cual sea la verdad, sea de la forma que sea.
    El encanto de la física, Los tres primeros minutos del Universo, El placer de descubrir, Arrugas en el Tiempo, Breve historia del Tiempo, El Universo en una cáscara de Nuez, El camino a la Realidad… son ejemplos de otros muchos libros que he leído. De otros divulgadores, además de Sagan, que me impactaron también. Pero cuando los releo, no me parecen sus ideas tan integradoras de todo lo que me rodea, de todo lo que conozco, en la dimensión Cosmológica, Física, Histórica, Política, Social, Cultural y Económica como consiguiera en cada re -lectura de hace años con el libro de Cosmos.
    La nueva serie obedece a otras coordenadas del espacio-tiempo cultural, y sabían que no era posible crear un nuevo Cosmos de impacto comparable, aunque repitieran las mismas palabras y mejoraran los efectos especiales y actualizaran lo actualizable.
    Es otro Cosmos, distinto, solo que inspirado en el anterior. Cuando termine de verlo, sabré si ha conseguido conectar todo, de nuevo, como Sagan, pero de otra manera.

  5. Tyson abre el episodio para reflexionar sobre la importancia del Cosmos original de Sagan y los objetivos de esta serie. Él presenta al espectador a la «Nave de la Imaginación», el dispositivo narrativo de la demostración para explorar el pasado, presente, y futuro del universo. Tyson lleva al espectador a mostrar dónde está la Tierra en el ámbito del universo conocido, definiendo la «dirección» de la Tierra dentro del Supe cúmulo de Virgo. Tyson explica cómo la humanidad no ha visto siempre el universo de esta manera, y describe las dificultades y la persecución del Renacentista Italiano Giordano Bruno en desafiar el modelo geocéntrico prevaleciente sostenido por la Iglesia católica. Para mostrar la visión de Bruno del orden cósmico utiliza una adaptación animada del grabado Flamearon, una ilustración del siglo XIX que se ha convertido en un meme común para la revelación de los misterios del universo.
    El episodio continúa en el tiempo, usando el concepto del calendario cósmico utilizado en la serie original para proporcionar una metáfora para esta escala. La narración describe cómo si el Big Bang ocurriera el 1 de enero, toda la historia registrada de la humanidad se comprimiría en los últimos segundos del último minuto del 31 de diciembre. Tyson concluye el episodio contando cómo Sagan lo inspiró como estudiante, así como sus otras contribuciones a la comunidad científica.

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