Adiós a Planck

Por Daniel Marín, el 24 octubre, 2013. Categoría(s): Astronáutica • Astronomía • Cosmología • ESA • sondasesp ✎ 5

El día 23 de octubre a las 12:10 UTC la agencia europea del espacio (ESA) mandó la orden para apagar definitivamente el observatorio Planck después de cuatro años y medio de funcionamiento. Planck fue lanzado junto con el telescopio Herschel en 2009 desde la Guayana Francesa mediante un cohete Ariane 5. Durante su misión Planck ha revolucionado nuestro conocimiento del Fondo Cósmico de Microondas (CMB), lo que nos ha permitido averiguar con enorme precisión la cantidad de materia oscura y energía oscura que contiene el universo.

Observatorio Planck (ESA).

Antes del apagado final, el 19 de octubre la ESA apagó los instrumentos y el sistema de refrigerado del satélite. Poco después se envió un paquete de software específico para evitar que los sistemas de la nave pudiesen ser activados otra vez accidentalmente, evitando así cualquier tipo de interferencia en las señales de futuras misiones. Planck se encuentra ahora en una órbita alrededor del Sol después de que en agosto abandonase el punto de Lagrange L2 del sistema Tierra-Sol donde estaba situado. De esta forma la ESA intenta evitar que Planck pueda chocar con otro satélite en el futuro. El 21 de octubre los propulsores de la nave quemaron todo el combustible que quedaba en los tanques de acuerdo con los procedimientos de la ESA, alejando aún más el observatorio del punto L2.

Ya en enero de 2012 se puede decir que la misión primaria llegó a su fin cuando se agotó la reserva de helio líquido del instrumento HFI después de haber observado todo el cielo en cinco ocasiones. Desde entonces, y hasta el 3 de octubre de 2013, el otro instrumento -el LFI- pudo completar otras dos observaciones completas adicionales de todo el CMB.

Planck nació en noviembre 1992 cuando la ESA pidió a la comunidad científica propuestas de misiones para estudiar el CMB. Dos propuestas destacaron por encima de todas. Una era COBRAS (Cosmic Background Radiation Anisotropy Satellite) y la otra se denominó SAMBA (Satellite for Measurement of Background Anisotropies). Las dos preveían observar el CMB con una precisión sin precedentes y superior a la de las misiones COBE y WMAP de la NASA. Puesto que ambas propuestas eran muy similares acabaron uniéndose para evitar competir entre sí y el proyecto pasó a conocerse como COBRAS/SAMBA. En 1994 se llevó a cabo un estudio de viabilidad por parte de la ESA y en 1996 se completó la Fase A de desarrollo del proyecto. En junio de 1996 la ESA eligió COBRAS/SAMBA como la tercera misión de tamaño medio de la agencia espacial (M3) del programa científico Horizon 2000. Por entonces el lanzamiento estaba previsto para 2003.

COBRAS/SAMBA (ESA).

En 1997 la ESA decidió que era hora de bautizar el satélite con un nombre digno y el proyecto pasó a conocerse como Planck en honor al famoso físico alemán. Ese mismo año la agencia abrió el plazo para recibir propuestas para los instrumentos de la misión. En 1998 se aceptaron los dos instrumentos que llevaría el observatorio, el LFI (Low Frequency Instrument) y el HFI (High Frequency Instrument). LFI observaría el cielo en el rango de 30-100 GHz, mientras que HFI lo haría en 100-857 GHz. Para ello, LFI tendría que estar refrigerado a 20 K, mientras que HFI funcionaría a solamente 0,1 K (!). El lanzamiento ya se había pospuesto a 2004.

Lamentablemente, Planck era demasiado caro para el presupuesto de la ESA. La agencia estudió varias posibilidades para ahorrar dinero. Una pasaba por un lanzamiento en tándem con el telescopio infrarrojo Herschel -por aquel entonces conocido como FIRST-, mientras que otra, mucho más radical, proponía fusionar las dos misiones para crear un observatorio espacial en plan monstruo de Frankenstein. Según esta propuesta, los dos telescopios se turnarían para estudiar el cielo. Esta loca idea fue considerada seriamente entre 1997 y 1998. Por suerte, la ESA se decantó finalmente por la primera opción. El lanzamiento se aplazó una vez más, y ahora tendría lugar en 2007.

Alternativas para la misión Planck (de izqda. a dcha.): unir los satélites FIRST y Planck en uno solo, lanzamiento conjunto o lanzamiento separado. La última opción fue la elegida (ESA).
Planck cuando estuvo a punto de ser fusionado con el observatorio infrarrojo Herschel (por entonces FIRST) en una única nave (ESA).
Satélite Planck (ESA).

El 14 de marzo de 2001 la ESA eligió a Alcatel Space Industries como el contratista principal de Planck. Tres meses después se firmó el contrato para la construcción del vehículo, de 369 millones de dólares, en su momento el mayor para una misión científica de la ESA. En 2003 se volvieron a cambiar las especificaciones de los instrumentos. LFI estudiaría tres canales (30, 44 y 70 GHz), mientras que HFI observaría seis canales (100, 143, 217, 353, 545 y 857 GHz). Después de su lanzamiento exitoso en 2009, Planck completó su primera observación de todo el cielo en 2010 y los primeros datos científicos se hicieron públicos en 2011. En marzo de este año se publicaron los resultados científicos de las observaciones del CMB. Por supuesto, Planck no ha defraudado y sus datos nos han permitido analizar el CMB con una precisión exquisita. El universo según Planck está formado por un 68,3% de energía oscura, un 26,8% de materia oscura y un 4,9% de materia bariónica ‘normal’. De todas formas, habrá que esperar al año que viene a que se publiquen los resultados definitivos, que tendrán en cuenta las observaciones adicionales del LFI.

Lanzamiento de Planck y Herschel (ESA).
El cielo en microondas observado por Planck (ESA).
El mapa del fondo cósmico de microondas cortesía de Planck (ESA).

¿Esto es todo? Por supuesto que no. Si Planck fue un paso más allá de la misión WMAP de la NASA, algún día se lanzará algún observatorio espacial que supere a Planck. De entrada, ahí tenemos a PRISM como propuesta con más posibilidades. Ahora solo debemos esperar que sea aprobada. Mientras, Planck orbitará el Sol como monumento eterno a la curiosidad del ser humano.



5 Comentarios

  1. Me pica la curiosidad este procedimiento de “dejar limpio” el punto L2 para futuras misiones…¿de que “volumen” estamos hablando en L2? Porque tal y como me lo imagino yo sería MUY mala suerte mandar una nueva sonda y que chocara con una anterior con lo grandes que son las distancias en el espacio.

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