¿Un meteorito procedente de Mercurio?

¿Quieres ver un trozo de otro mundo? Tranquilo, no hace falta que viajes más allá de la Tierra. Aquí mismo -bueno, en los museos correspondientes- puedes encontrar pedazos provenientes de la Luna, Marte y Vesta en forma de meteoritos. Estas rocas aventureras fueron lanzadas al espacio gracias a tremendas colisiones sucedidas hace mucho tiempo, algunas durante el Bombardeo Intenso Tardío (LHB) que tuvo lugar hace cuatro mil millones de años.

NWA 7325, ¿un pedazo de Mercurio? (A. J. Irving et al.).

Probablemente, de entre los millones de meteoritos conocidos podamos encontrar algunos que vengan de otros asteroides o incluso de otros planetas además de Marte. Pero para poder asegurar que un meteorito procede de un determinado sitio debemos tener datos precisos sobre la composición del lugar de origen y eso sólo se puede lograr si hemos estudiado concienzudamente ese mundo, a ser posible mediante sondas espaciales (o misiones tripuladas en el caso de la Luna).

Y, efectivamente, hace años varios investigadores ya propusieron que un determinado tipo de meteoritos conocidos como angritas podrían proceder de Mercurio, aunque la falta de datos sobre la composición de este planeta impidieron corroborar la hipótesis. Pero hay novedades en este asunto, ya que recientemente también se ha sumado a la lista de posibles rocas mercurianas la denominada Northwest Africa 7325 (NWA 7325), un meteorito de 345 gramos que se encontró en el Sáhara en febrero de 2012 dividido en 35 piezas.

El análisis de esta roca demuestra que se formó a partir de un magma de alta temperatura rico en magnesio y calcio, pero pobre en hierro (la corteza de Mercurio no tiene mucho hierro porque casi todo este elemento está en el núcleo del planeta). Y aquí viene lo interesante, las proporciones de aluminio y magnesio de esta piedra concuerdan con los datos obtenidos por la sonda MESSENGER de la NASA para las rocas de la superficie de Mercurio, aunque hay una importante discrepancia con el contenido en calcio. Es decir, NWA 7325 tiene toda la pinta de haber emigrado desde el planeta más pequeño del Sistema Solar. Sea como sea, la fracción de partículas que escapan a la gravedad de Mercurio por culpa de impactos y que pueden terminar en la Tierra es muy baja, del orden de un 0,1% en un periodo de diez millones de años. Para que nos hagamos una idea, el porcentaje para Marte se cree que puede rondar el 3%-5%, como mínimo. O lo que es lo mismo, es 30 o 50 veces más probable encontrar un meteorito de Marte que de Mercurio (y ya que estamos en materia, los meteoritos procedentes de Venus deberían ser más abundantes que los de Mercurio, pero nadie ha encontrado ninguno hasta ahora). Puesto que conocemos unos cien meteoritos de origen marciano, esto significa que deberíamos tener ya entre nosotros entre dos y tres meteoritos mercurianos.

No podemos asegurar que NWA 7325 provenga de Mercurio -todavía no-, pero es el mejor candidato que tenemos por el momento. Y no deja de ser emocionante eso de saber que podemos encontrarnos con trozos de otros planetas sin movernos de la Tierra.

Referencias:



11 Comentarios

  1. La superficie de la Luna tiene que estar plagada de meteoritos de todas partes (incluida la propia Tierra). Ais, ¿para cuándo un programa robot para localizarlos y estudiarlos?

    1. Segun algunas teorias, incluso la propia Luna es un meteorito de la Tierra 🙂

      Ahora ya en serio, estos meteoritos de la Tierra en la Luna algun dia nos hablaran del pasado de la Tierra y permitiran medir las probabilidades de la panspermia desde la Tierra. Habra fosiles en esos meteoritos?

      Saludos, Raul.

    2. Eh… no xD. Sería la coalescencia de los escombros (la Luna), un meteorito es un residuo individual. Pero ya puestos a poner ocurrencias, podríamos tener meteoritos de ping-pong xD, trozo de Luna que cae a la Tierra, y por una carambola se-caga-la-perra vuelve a la Luna eones después xD.

  2. Determinar que un meteorito es de Marte, o hasta de Mercurio, tiene un pase. Pero poder decir que es de Vesta, lo encuentro absolutamente acojonante desde un punto de vista científico. Jopé, que Vesta es un asteroide más de entre los chorrocientos que hay. Ser capaz de determinar que justamente es de ahí es impresionante.

    1. Pues está en España… 😉

      Solo hay que ir a por él, antes de que desaparezca.

      ¿No conoces a nadie que le interese y esté dispuesto a pagar por conocer el lugar donde cayó y llevárselo?

      El precio es negociable, por supuesto…

      (Creo que es de iridio, pero no estoy seguro)

  3. hola < . me encontre una piedra muy parecida , a la foto que tienen aqui , me la encontre en los alrrededores de Tecate baja california mexico, estaba incustada en un hoyo de al rededor de medio metro , de ancho estubimos escarbando yo y mi hermano, buscando una lagartija grande y al abrir el hoyo mas estaba con la mitad incrustrada en la tierra . y por mas que buscamos no encrontamos ninguna igual … gracias

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 4 febrero, 2013
Categoría(s): ✓ Astronomía • Sistema Solar • sondasesp