Cuando Gagarin se rompió la cabeza por culpa de una mujer

Un misterio rodeó durante décadas la figura de Yuri Gagarin. En todas las fotografías tomadas a partir de octubre de 1961, el primer cosmonauta de la historia lucía una aparatosa cicatriz encima de su ojo izquierdo. Los expertos censores soviéticos intentaron maquillarla todo lo posible en las imágenes oficiales, pero era imposible no verla en las entrevistas cara a cara. Cuando la prensa le preguntó finalmente por la herida, el bueno de Yura respondió “me caí sobre una piedra mientras jugaba con mi hija”. Asunto zanjado. Nadie volvió a hablar de la cicatriz de Gagarin. Sin embargo, la verdad era otra y habría que esperar a la caída del telón de acero para descubrirla.


La cicatriz de Gagarin sobre su ojo izquierdo en una foto posterior a octubre de 1961 (derecha) comparada con una imagen anterior (izquierda).

El 12 de abril de 1961, Yuri Alekséievich Gagarin se convertía en el primer ser humano que alcanzaba la órbita terrestre. Inmediatamente fue declarado héroe nacional y se transformó en todo un símbolo viviente de los éxitos del socialismo real. Como embajador del sistema soviético, Gagarin recorrería el globo en cuestión de meses, rodeado de todo tipo de lujos y prebendas desconocidas en la URSS de la época. Tuvo que ser todo un impacto psicológico para este tímido y modesto piloto de apenas 27 años. Aunque Gagarin no registró por escrito sus impresiones, por suerte contamos con otro testigo de excepción: el general Nikolái Petróvich Kamanin. Encargado del centro de entrenamiento de cosmonautas (TsPK), Kamanin solía acompañar a Gagarin y al resto de cosmonautas en sus viajes internacionales. Militar estricto y disciplinado, el general anotaba todas sus experiencias en un detallado diario que sería publicado en 1995. Entre miles de entradas, hay una curiosa referencia al misterioso accidente que sufrió Gagarin.

En octubre de 1961, apenas seis meses después de su histórico viaje, Yuri se encontraba de vacaciones en el balneario de Foron (situado en la península de Crimea) junto con su esposa Valentina y sus hijas Elena y Galina. Además de Gagarin, coincidieron en el balneario Kamanin y el segundo cosmonauta de la historia, Gherman Titov. Según los diarios de Kamanin, Gagarin y Titov se dedicaron a beber en exceso por las noches, práctica que por lo visto venía siendo habitual en los últimos meses.


Gagarin con su familia.

El 3 de octubre, Kamanin nos cuenta como un Gagarin muy borracho se dedicó a flirtear con una de las enfermeras del balneario. El cosmonauta llegó a duras penas hasta la habitación de la chica, situada en un segundo piso. Poco después, su mujer empezó a buscarlo por todo el complejo, hasta que llegó a la habitación donde estaba “escondido”. Al escuchar los gritos de su esposa, a Gagarin no se le ocurrió otra cosa que saltar por el balcón, con tan mala suerte que su pie se enganchó en unas viñas que estaban enroscadas en la barandilla y cayó de cabeza contra el suelo. El golpe fue tan fuerte que el joven cosmonauta sufrió un severo traumatismo craneal y se fracturó varios huesos. Tras ser transportado urgentemente hasta el hospital, fue sometido a una operación para reconstruir su cara.




En estas imágenes se aprecia la cicatriz de Gagarin.


Foto anterior al “incidente”.

Gagarin permanecería tres semanas ingresado y, cuando finalmente se pudo ver en el espejo, quedó horrorizado por la cicatriz que ahora cruzaba su frente sobre el ojo izquierdo. El cosmonauta se quejó de los resultados de la operación al doctor Vladímir Golyakhovsky, uno de los médicos del TsPK. Años después, Golyakhovsky confesaría que había recomendado al cosmonauta someterse a una operación de cirugía estética en Occidente, algo que obviamente hubiese sido inaceptable de cara a la cúpula política de la URSS. Para mayor ofensa, por culpa del accidente Gagarin no pudo participar en el 22º Congreso del Partido Comunista, que se inauguró el día 17 de octubre de 1961. De hecho, el díscolo cosmonauta ya había recibido un toque de atención del Partido a raíz de su reciente comportamiento, por lo que la cicatriz del “incidente Foron” permanecería como un recordatorio indeleble de los excesos de una vida decadente.

Ironías del destino, Gagarin no sufrió ningún percance durante su primera y única misión espacial, pero estuvo a punto de matarse al saltar desde un simple balcón en Crimea. Por supuesto, esta historia no denigra en absoluto la memoria del primer cosmonauta de la historia. Todo lo contrario. Nos demuestra que los héroes son también seres humanos, con sus imperfecciones y defectos, como cualquier hijo de vecino. Porque, por encima de todo, Yura siempre será el primero.


Las mujeres, la perdición del cosmonauta (aquí con Gina Lollobrigida).

Notas:

Yura (Юра) es el diminutivo ruso de Yuri (Юрий).

Referencias:

  • Skrytiy Kosmos. Kniga 1 (1960-1963), Nikolai Kamanin (Infortekst-IF, 1995).
  • Russian Doctor, Vladimir Golyakhovsky (Marek, 1984).
  • Gagarin, Mark Wade (astronautix.com).


25 Comentarios

  1. Gagarin pese a ser un heroe que lo fue porque “nadie” había aún viajado al espacio, en el contexto de la Guerra Fria era un Peligro, y dió paso a la Carrera Espacial.
    Gagarin joven y apuesto como dan fe las fotos se olvidó por un momento de su mujer. Nada extraordinario si pensamos que él se la partió pero que la mayoría la pierden.
    Fue un avanzado en su tiempo , para muchos un icono de la Carrera Espacial, luego ya los americanos pusieron aterrizar y la Historia fue otra.
    Hay que valorarlo como lo que fue, nos dió la esperanza de que el cielo también era para nosotros.

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Por Daniel Marín
Publicado el ⌚ 9 diciembre, 2010
Categoría(s): ✓ Astronáutica • Historias de la Cosmonáutica • Rusia • sondasesp